Opinión Migración 150125

A fuego lento / Incertidumbre, es el nombre del juego en la elección judicial

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AUNQUE SE FORMALIZÓ la llegada de Sergio Salomón al Instituto Nacional de Migración, su antecesor, Francisco Garduño, todavía tiene las riendas del organismo.

Por instrucciones de la Presidencia, Garduño permanecerá un tiempo más, por el conocimiento que tienen del tema migratorio y por las relaciones que construyó con EU. Creen que esto podría facilitar el proceso para las deportaciones masivas de Donald Trump. (Alfredo González, El Heraldo de México, País, p. 5)

Bajo Reserva

Municipios en aprietos por deportaciones

Algunos alcaldes y senadores, principalmente los expulsores de migrantes tienen una creciente preocupación por el impacto que habrá en las economías de estos lugares si se cumple la amenaza del próximo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de iniciar en los próximos días deportaciones masivas de inmigrantes indocumentados. Nos comentan que es necesario que en conjunto con el gobierno federal se cree una estrategia tanto para enfrentar la falta de las remesas, que dejarán de llegar, así como para crear programas de empleo que permitan tener ingresos a quienes regresen a sus comunidades. Nos dicen que el tema es tan complicado que en algunas comunidades que se quedaron casi desiertas por el éxodo de sus habitantes hacia los Estados Unidos, habrá incluso que reabrir escuelas que habían sido cerradas ante la falta de alumnos.

 

¿Y Tatiana?

De quién poco se ha sabido en estos 100 días del nuevo gobierno es de Tatiana Clouthier, quien fue nombrada por la presidenta Claudia Sheinbaum como titular del Instituto de Mexicanos en el Exterior. A tan solo unos días de la toma de protesta de Donald Trump como presidente de Estados Unidos, en la Cancillería nos dicen que de la señora Clouthier “ni sus luces”. También nos dicen que tampoco tienen claridad en Relaciones Exteriores de las funciones que desempeña, o desempeñará, doña Tatiana, para atender a los connacionales. Ya aparecerá. (Bajo Reserva, El Universal, p. A2)

Desde el Biopoder / Apoyo migrante ante tragedia

La comunidad migrante integrada por personas de diferentes partes del mundo, entre ellas, las de origen poblano, están colaborando para brindar apoyo ante la tragedia provocada por los incendios en Los Ángeles, California, en Estados Unidos.

De acuerdo con la Fundación Pies Secos, organización que brinda apoyo a los migrantes, las familias poblanas que viven en territorio norteamericano, desde que se tuvieron reportes de los incendios, se comenzaron a organizar para generar estrategas para apoyar a quienes resultaron afectados y para colaborar con los trabajos de reconstrucción.

Ricardo Andrade Cerezo, presidente de la organización no gubernamental, dio a conocer que los connacionales mexicanos salieron a las calles para brindar su apoyo en los momentos complicados que se están presentando.

Algunos paisanos realizaron aportaciones económicas, otros optaron por brindar apoyo en especie y, muchos más, están poniendo su mano de obra ante la destrucción que se presentó luego de que casas y construcciones quedaron reducidas a cenizas.

Ante la situación, los migrantes están poniendo el ejemplo y están brindando su apoyo con acciones como la limpieza de calles; además, facilitaron los trabajos para la evacuación y están colaborando con los servicios de emergencia. Los migrantes se acercaron a la Federal Emergency Management Agency (FEMA), ya sea para brindar apoyo o para solicitarlo.

De manera preliminar, la Fundación Pies Secos registró la pérdida de viviendas para más de 200 familias de origen mexicano, entre ellas, seis casas de poblanas y poblanos.

Entre los casos de apoyo se encuentran empresarios y trabajadores de origen mexicano que tomaron sus unidades y están repartiendo comidas en medio de los trabajos de reconstrucción. De la misma forma, los migrantes están repartiendo tacos y otros alimentos entre los bomberos, policías, personas afectadas y para quienes están ayudando.

Donald Trump, presidente electo de Estados Unidos, tomará posesión este 20 de enero, ante lo cual, es fundamental que, en momentos complicados, se establezcan canales de diálogo y de apoyo en lugar de divisiones y confrontaciones que a nadie benefician. (Jaime Zambrano, Milenio Puebla, Online)

Duda Razonable / ¿Quién del gobierno le platica a Trump?

Faltan cinco días para que Donald Trump tome posesión. Todos conocemos las amenazas que ha lanzado, su obsesión con los migrantes, las drogas, el comercio internacional. Tiene preparadas cien órdenes ejecutivas que, según él, firmará en los primeros días, si no es que en las primeras horas. A la cabeza de ellas, las que tienen que ver con migración. Los migrantes que viven allá tienen mucho miedo y con razón.

El próximo lunes comenzaremos a ver la dimensión de lo que se le viene al mundo y, por supuesto, a México que es lo que nos interesa.

En las mañaneras, como lo hizo el domingo en el Zócalo, la presidenta Sheinbaum ha dado los discursos que pegan en la galería: que si la soberanía, que si nada de meterse con el nombre del Golfo de México. Pero en los hechos, el gobierno ha intentado mandar mensajes claros al próximo gobierno estadunidense de que está dispuesto a sentarse y comenzar a hablar y negociar.

En pocas cosas como en lo comercial.

No fueron por azar las intervenciones gubernamentales en mercados y centros de almacenaje de productos chinos en varios estados de la República presumidos por Marcelo Ebrard.

Basta ver la presentación del Plan México de ayer, en especial lo que dijo el secretario de Hacienda, respetado en Estados Unidos.

Básicamente hizo la historia del empoderamiento de China (ese enemigo de Trump en lo comercial) en los últimos años, para después decirnos cómo esto puede ser corregido por el bloque norteamericano: “Si Norteamérica reemplaza 10 por ciento de la importación que estamos haciendo de China, y de alguna forma se hace en Norteamérica, y con la metodología que tenemos de matriz de insumo-producto, etcétera, repartimos… ¿qué crecería cada uno de estos países? México crecería 1.2 por ciento más en el Producto Interno Bruto de lo que tiene normalmente, Estados Unidos 0.8 por ciento más y Canadá 0.2 por ciento más”.

En los temas de drogas, el gobierno se ha centrado en decomisos y ha roto algunos récords, y en migración el endurecimiento del Ejército y la Guardia Nacional es evidente.

La clave es si Trump y su equipo se han enterado de estas cosas. No, no ven la mañanera. No hay embajador. Y se entiende que no puede haber conversaciones “oficiales” con los funcionarios no ratificados. Pero siempre han existido conversaciones previas entre asesores, consultores, gente cercana. ¿Está sucediendo esto? ¿Quién, quiénes están hablando con el equipo de Trump antes de que arranque? (Carlos Puig, Milenio, Al Frente, p. 2)

Más allá de las fronteras

La política no es solo un ejercicio de representación; es un compromiso de liderazgo frente a los retos de nuestra época. En este contexto, celebramos los primeros 100 días de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, un periodo en el que ha demostrado un gran liderazgo. Su visión no sólo inspira, sino que marca un rumbo definido para construir un mejor país. 

Sin embargo, los retos que enfrenta su administración son profundos.

Uno de los más significativos es la relación entre México y Estados Unidos, marcada por incertidumbres que impactan tanto a nivel económico como social. La frontera, donde confluyen estos desafíos, es testigo de problemáticas como las deportaciones masivas y las amenazas de aranceles. Pero también es un espacio de oportunidad para fortalecer áreas esenciales como el comercio, la seguridad, la salud y la cooperación educativa.

La migración, que encarna estas tensiones, no es solo un fenómeno contemporáneo, sino una realidad histórica que refleja tanto los sueños como las dificultades de quienes buscan un futuro mejor. Millones de mexicanos emigraron en busca de oportunidades, mientras que hoy miles de ellos pudieran regresar a un hogar que muchas veces ya no es el mismo. Este momento complejo nos exige actuar con solidaridad.

El gobierno de la presidenta ha asumido el compromiso de atender las causas profundas de la migración: combatir la desigualdad, garantizar el acceso a la educación y crear empleos dignos. Pero esta tarea no puede ser solo federal; desde los estados no fronterizos, los municipios y la sociedad civil, debemos contribuir activamente para recibir y apoyar a quienes regresan, demostrando que México es una tierra de oportunidades.

Reconocer esto nos permitirá construir un país más empático, donde nadie quede atrás y donde cada experiencia sea un recordatorio de nuestra humanidad compartida.

La migración es un recordatorio de nuestra capacidad para adaptarnos y resistir, pero también, como bien dijo la presidenta Claudia Sheinbaum, debemos recibir a nuestros compatriotas deportados con dignidad y apoyar a quienes buscan refugio en nuestras tierras.

Será importante que colaboremos juntos, desde lo local hasta lo federal, para atender la realidad que hoy nos convoca. La construcción de una vida mejor puede empezar aquí, en casa.

Este es un momento histórico para demostrar al mundo que México no sólo enfrenta sus retos, sino que los transforma en oportunidades para todos.

El futuro no es solo un sueño, es un proyecto que construimos día a día y, si se construye en conjunto, con visión y compromiso, podremos demostrar que estamos trabajando en un país digno de vivir.

 

CITA: Desde los estados no fronterizos, los municipios y la sociedad civil, debemos contribuir activamente para recibir y apoyar a quienes regresan, demostrando que México es una tierra de oportunidades. (Pepe Couttolenc Buentello, El Heraldo de México, Estados, p. 23)

Pepe Grillo

Trump, atiza el fuego

Donald Trump no dejó pasar la crisis por los incendios en California para atizarle a dos de sus objetivos predilectos: los migrantes y los políticos demócratas.

De los migrantes dijo que no solo prenden casas directamente, sino que los recursos de las ciudades de California que podrían servir para tener más agua y más bomberos se desvían a atender migrantes porque Los Angeles es una ciudad santuario.

Nadie se detiene a verificar que lo dicho sea verdad, pero el daño está hecho ya que promueve el odio a los migrantes y esto los pone en riesgo severo. Los propietarios de las casas quemadas pagaron por su propia destrucción, pues sus impuestos no van a los bomberos o al agua sino a los migrantes, sostiene Trump.

La retórica del odio es el arancel más peligroso. (Pepe Grillo, La Crónica de Hoy, La Dos, p. 2)

Ciudades santuario, resistencia frente a deportaciones

Las ciudades santuario son espacios únicos de cooperación y de apoyo social para hacer visibles las vulnerabilidades de los y las migrantes trabajadores y sus familias en los Estados Unidos.

El movimiento santuario emergió en la década de los ochenta del siglo pasado en los Estados Unidos en apoyo de los migrantes de Centroamérica para mejorar su calidad de vida y ser refugiados en espacios sociales y religiosos como un efecto contrario a las deportaciones y las detenciones que se iniciaron en esa época por los éxodos de población civil como efecto de las guerras civiles en los países de Centroamérica. Al paso de los años y con la migración masiva de mexicanos a los Estados Unidos a partir de 1994, el movimiento también fue importante en la defensa de los derechos humanos de los nuevos migrantes mexicanos que llegaron y que fueron criminalizados bajo leyes restrictivas de estados y gobierno federal de los Estados Unidos.

El movimiento santuario sirvió en esa época para la formulación de políticas públicas conocidas como leyes santuario que activaron protocolos para la protección de información de los migrantes frente a las instituciones que vigilaban la migración no legal. La conformación de una Nueva Ley de Seguridad Nacional (2002) de los Estados Unidos después de la caída de las Torres Gemelas en Nueva York impactó en la vida cotidiana de los migrantes y vieron el movimiento santuario como una oportunidad para protegerse de leyes federales en espacios locales como San Francisco y Nueva York, ciudades santuario que siguieron protegiendo a los migrantes frente a deportaciones masivas, detenciones basadas en perfil racial y contra la violación de derechos humanos de sus comunidades migrantes.

El movimiento de ciudades santuario de los Estados Unidos ha mantenido su fuerza y vigencia como movimiento social por más de 40 años, aún con los cambios y dinámicas aceleradas de la migración internacional a los Estados Unidos y la compleja situación de las Estados-nación que reciben a los migrantes de forma no legal en un fenómeno de migración masiva no solo a nivel regional, sino a nivel global.

El Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular de 2018 desafió los nuevos retos de los Estados-nación de la migración con base en los Objetivos del Desarrollo 2030 de la ONU y busco asegurar un nuevo trato a los migrantes trabajadores y sus familias con la integración plena como una base para ejercer sus derechos. Antes del 2020, la promoción de políticas públicas integrales fue importantes para coadyuvar en esta misión desde distintos organismos internacionales y con la cooperación de un gran número de Estados-nación.

Sin embargo, la crisis migratoria y de refugio se exacerbó a partir de la pandemia por COVID-19 y declarada en la región de América del Norte en marzo de 2020, lo que transformó nuevamente el consenso global del Pacto Migratorio por una mejor gobernanza de la migración global. Esto generó la participación nuevamente de los migrantes y sus aliados en torno a movimientos sociales previos como las ciudades santuario y se establecieron nuevas regulaciones para la atención de los migrantes y refugiados, ahora en la frontera mexicana con Estados Unidos y allende México.

El cierre de fronteras detuvo los procesos de ingresos al país vecino por casi dos años, lo que implicó que muchos de las personas en búsqueda de refugio por las crisis de violencia de los países de Centroamérica y las crisis económicas de países como Haití y Venezuela detuvieran su tránsito en México para solicitar el refugio en los Estados Unidos. La frontera México-Estados Unidos se convirtió en un espacio de esperanza y refugio para muchos migrantes durante la época de la Pandemia por COVID-19 con el apoyo de las comunidades locales de ciudades fronterizas de México y Estados Unidos.

La vulnerabilidad de los grupos migrantes en el presente en México y Estados Unidos ha permitido destacar la importancia de movimientos sociales como el de las ciudades santuario ya que se han hecho visibles los riesgos de diversa índole de estas comunidades migrantes al no contar con protecciones y derechos humanos en el movimiento migratorio. El migrar de hombres y mujeres, niños y jóvenes no acompañados, representa un reto para encontrar mejores mecanismos de integración a las sociedades de recepción por medio de leyes santuario que los protejan y reduzcan los riesgos de estas comunidades.

El feminismo ha hecho aportaciones importantes al pensamiento y como movimiento social también ha explicado la importancia de reconocer la vulnerabilidad de los migrantes. Judith Butler explica que “la capacidad del concepto de vulnerabilidad puede apoyar a transformar nuevas formas de resistencia política y de cambio social con la disposición subjetiva y distribución desigual de la sociedad” (Butler, 2016). Es por ello, que las propuestas básicas del movimiento santuario han frenado por más de cuarenta años políticas restrictivas en contra de los migrantes no documentados y que en el presente ha sido un movimiento social importante para comprender los tipos de desigualdad social que lleva a los migrantes a asumir los riesgos de la migración no regulada.

La llegada de Donald Trump a la presidencia con amenazas de deportaciones masivas nos habla nuevamente de un desequilibrio social y político que se ha tratado de eliminar por medio de un acuerdo entre los anteriores presidentes de México y Estados Unidos en el Diálogo de Alto Nivel sobre Seguridad (2023). Por ello, debemos saber que las enseñanzas del movimiento santuario han sido un ejemplo para regular mejor la migración y conseguir una integral incorporación de los migrantes en sus lugares de destino, por medio de acciones no violentas y en búsqueda de una visión humanitaria de la política migratoria. (Paola V. Suárez Ávila, COMEXI, El Sol de México, Análisis, p. 20)

Hermano Lobo / Las deportaciones que vienen; NY no tiene cónsul

La cuenta regresiva ha comenzado. Faltan cinco días para que Donald Trump asuma la Presidencia de Estados Unidos y comience a cumplir sus amenazas. En México, el gobierno trabaja en tomar medidas para mitigar el impacto de las decisiones del presidente naranja, pero son administrativas, de contención y atención; las políticas, de unidad, han sido relegadas.

El plan que se construye toma en cuenta un escenario de deportación masiva, y de acuerdo con algunas fuentes de la administración ya está concluido y en marcha, y en cuanto se asomen los movimientos en ese sentido, el Gobierno dará prioridad a los connacionales que empiecen a ser trasladados a la frontera.

Entre estas medidas se encuentra la contratación de 329 asesores legales, la instrucción para que se extienda la atención, incluso personal, de los cónsules a los connacionales de aquel lado de la frontera.

Aún así, no se ha nombrado al cónsul de Nueva York, sede que estuvo ocupada por Jorge Islas, quien sería el nuevo coordinador de Consulados de la Secretaría de Relaciones Exteriores, hasta que las acusaciones por presunto acoso laboral lo obligaron a declinar al cargo.

Tomando en cuenta que ese estado es uno de los principales destinos de los mexicanos, se puede decir que el nombramiento agarró a la administración “con los dedos en la puerta”.

Otra vacante importante es precisamente la del coordinador de Consulados, que en una emergencia como la que enfrentará el país, si Trump cumple sus amenazas, es clave.

Ojalá, por el éxito de los trabajos en defensa de los migrantes, no se tarden en esos nombramientos, no hay que olvidar que el nuevo gobierno de EU comienza el lunes.

Otro pendiente es el botón de pánico, que aún no se confirma si ya funciona…

En fin, parece que nos agarraron las prisas para ajustar y establecer medidas que ayuden a los mexicanos que vayan a ser deportados, no solo para garantizar la protección a sus derechos humanos, sino también para garantizarles la seguridad y empleo en su patria.

Tropezones del IMSS Bienestar

Desde el fin de semana pasado, el personal médico en el estado de Oaxaca acusó la falta de suministros e insumos que derivaron ya en una crisis en el sistema de salud estatal, pues al menos dos centros de salud han tenido que detener parcialmente las actividades.

Según un documento en poder de esta columna, en el Hospital General “Dr. Aurelio Valdivieso”, que dirige Roxana Ríos, por cierto perteneciente al sistema IMSS-Bienestar de Alejandro Svarch, “no es posible garantizar la continuidad en la prestación de servicios al no contar con los insumos materiales, medicamentos y servicios integrales”.

El documento signado por Leticia Chávez, jefa de enfermeras; Elías Ramírez, subdirector de Fortalecimiento Asistencial; Lucía Martínez, subdirectora de Enseñanza y Calidad, y Edith Ramos, coordinadora de Planeación y Desarrollo del hospital, apunta que es necesaria la suspensión de las cirugías programadas y el diferimiento de todas las cirugías no urgentes. (Alberto González, 24 Horas, México, p. 5)

Como boa

En cinco días comenzará el Presidente norteamericano, Donald Trump, a apretarnos. Pero lo hará como una boa constrictora: poco a poco. El arancel que anunció de un 25 por ciento a los productos importados de México se aplicará -por su anuncio de una nueva Oficina, la de Recolección de Impuestos Externos (External Revenue Service)- en “tranchos” incrementales. Será de 25 por ciento pero aplicado en cinco meses, un CINCO por ciento cada mes, hasta que México CUMPLA con frenar la migración y el trasiego de fentanilo hacia EU. Claro está, esto será a su criterio, pues no se ha hablado de cómo se va a medir el “avance” ni tampoco quién lo mide (resulta obvio que serán ellos).

De esta manera gradual, piensa él, no impactará los precios al consumidor en la economía norteamericana, pero sí golpeará las exportaciones mexicanas. De nada sirve discutir que Trump está equivocado, que su capricho será inflacionario, que elevará los precios al consumidor, etcétera. Samuel Clemens, el gran escritor conocido como Mark Twain, recomendó nunca discutir con un tarado.

Trump va a hacer lo que ha dicho que hará, no hay argumento alguno que lo convenza de abandonar sus estrafalarias ideas. Lo único que nos queda es hacer lo que siempre debió haber hecho el Gobierno mexicano: tratar al Cártel de Sinaloa y al CJNG como enemigos del Estado mexicano e ir tras ellos. Cooperar con la DEA y el FBI y aplicar la justicia como debe de ser, incluso extraditando. Reconociendo que la idea de “abrazos, no balazos” resultó una estupidez que obedece a razones inconfesables relacionadas con APOYO por parte del crimen organizado a los intereses oscuros de quien ideó semejante desvío de la justicia.

En México no recibió la debida atención el descubrimiento de un TÚNEL entre Ciudad Juárez y El Paso, construido y empleado presuntamente por el CDS para introducir sustancias prohibidas desde México hacia EU. Lástima que quienes lo descubrieron fueron los norteamericanos empleando sofisticadas técnicas de GPR, aunque no se descarta el siempre efectivo “pitazo de conveniencia”.

Este es el chisme oportuno que siempre surge para aplacar a los vecinos cuando éstos se ponen bravos. Lo cual nunca sucedió con Biden, porque él y su Embajador pensaron -erradamente- que la mejor manera de manejar al Mahoma Macuspano era “por las buenas”. Debe reconocerse que el Señor Trump no piensa igual, es un “Bad Hombre” que bulea y ataca para lograr que cumplan sus caprichos.

Adicional a los APRETONES DE BOA que nos dará con los aranceles, recordemos que ha requetedicho que tomando posesión, el 20 de enero, designará como “Organizaciones Terroristas” a los cárteles mexicanos. Aún no ha explicado con claridad, aunque su Jefe de Homeland Security, Tom Homan, sí lo ha dicho, cuáles serán las repercusiones por “no hacer lo suficiente para parar el flujo de drogas hacia Estados Unidos”. ¿La constricción de los aranceles es parte del tema del fentanilo o habrá “castigos” adicionales?

Si fuéramos el Gobierno mexicano asumiríamos la urgencia de ACTUAR en AMBOS FRENTES y no pensar que son problemas independientes, o que a Trump solo le interesa parar la inmigración. Lo sensato sería asumir lo peor y actuar en consecuencia. En estos momentos en los que todavía no estamos bajo castigo, bajo fuego enemigo, bajo candente presión diplomática, Omar García Harfuch, Secretario de Seguridad, requiere dar uno, dos o tres golpes espectaculares en CULIACÁN, palpables, notorios, claros, que hagan rodar por los suelos la idea de que el CDS y la 4T estaban agarrados de la mano y destruir el argumento trumpiano de que el Gobierno mexicano “NO HACE LO SUFICIENTE”.

Tema que reverberó en el CAPITOLIO norteamericano con el testimonio de Anne Milgram dejándole caer toda la culpa del fentanilo al CDS. El cual, de acuerdo a testigos, aportó millones de dólares a las campañas presidenciales del Mahoma que se apareció SEIS VECES en Badiraguato, el pesebre del narco fentanilero: de ahí la importancia de probar -con hechos- que no hay nexos… ya. (Manuel J. Jáuregui, Reforma, Opinión, p. 9)

King y Trump

Este 15 de enero se cumple el aniversario 95 del natalicio de Martin Luther King, asesinado a los 39 años de edad en Memphis, Estados Unidos, el 4 de abril de 1968.

Tanto Mahatma Gandhi como King, promotores ambos de la libertad y la justicia, los derechos y la No violencia, murieron violentamente, pero su lucha, convicciones y argumentos siguen vigentes.

Desde 1986 se celebra, el tercer lunes de enero, el Día de Martin Luther King. Casualmente, el tercer lunes de 2024, el 20 de enero, coincidirá con el comienzo del segundo gobierno de Donald Trump.

Martin Luther King pronunció memorables discursos en sus 13 años de vida pública, piezas que resultaron referentes retóricos desde entonces. Los más recordados son: “Tengo un sueño” y “He estado en la cima de la montaña”.

El 28 de agosto de 1963 dijo, ante unas 250 mil personas, en el marco de la Marcha sobre Washington por el Empleo y la Libertad: “Yo tengo un sueño, un sueño profundamente arraigado en el sueño americano, que un día esta nación vivirá verdaderamente de su credo: que todos los hombres han sido creados iguales…”

Como vecinos y socios comerciales de Estados Unidos, esperamos que a esa nación y a su próximo presidente les vaya bien, pero no deja de ser inquietante que, en su campaña electoral, Donald Trump haya dicho centenares de veces que los migrantes no autorizados son criminales, que son serpientes que muerden y que proceden de cárceles e instituciones mentales.

Dijo en la ocasión mencionada Luther King: “Yo tengo un sueño: que ese día en las tierras rojas de Georgia, hijos de esclavos anteriores e hijos de dueños de esclavos anteriores se podrán sentar juntos a la mesa de la hermandad.”

Sostuvo Trump en campaña que los migrantes indocumentados causan crímenes en ciudades santuario, que “casos aislados y trágicos demuestran que están matando a estadunidenses en masa”, y que “están robando las prestaciones públicas y puestos de trabajo”.

Yo tengo un sueño, siguió Martin Luther King: “que mis cuatro hijos pequeños vivirán en una nación donde no serán juzgados por el color de su piel sino por el contenido de sus caracteres”.

Enfatizó el candidato Trump en su campaña del año pasado que construirá un muro en la frontera con México, que llevará a cabo el programa de deportación de migrantes indocumentados más grande de la historia y que buscará que los hijos de migrantes irregulares no puedan ser ciudadanos estadunidenses.

Yo tengo un sueño, dijo Luther King, “que los pequeños negros, niños y niñas, podrán unir las manos con pequeños blancos, niñas y niños, como hermanas y hermanos”.

Como presidente electo, Donald Trump ha reducido la dureza de su juicio retórico contra los migrantes, como si sus afirmaciones hubieran tenido solo propósitos electorales. Pero es claro que ganó la presidencia con ese discurso, lo que haría suponer que hay millones de estadunidenses que apoyan el rechazo a los migrantes, independientemente de su enorme aportación a la economía de Estados Unidos.

Por otra parte, el discurso vertebral de Luther King, un discurso de libertad, inclusión y defensor de derechos, ha seguido vigente en EU por más de medio siglo.

De alguna forma, ambas posiciones, una excluyente y otra incluyente, están presentes en el ánimo de una proporción relevante de la población estadunidense. Ojalá que en materia migratoria y otros ámbitos prevalezca la apertura, el respeto y la inclusión, como sello histórico de una nación que tradicionalmente ha defendido la libertad y la democracia. (Mauricio Farah Gebara, Milenio, Política, p. 10)

Ruido y realidad

El lunes 20 de enero se espera que Donald Trump no sólo se inaugure como nuevo presidente de Estados Unidos, sino que firme hasta 100 órdenes ejecutivas en temas económicos y sociales. De especial importancia para México serán las órdenes en materia de aranceles y de migración, que podrán tener un efecto directo en el bienestar de muchas familias Mexicanas.

Pero habrá que descifrar cuáles son las órdenes que son meramente declaratorias, sin impacto real; las que son importantes a largo plazo, pero de poco impacto directo, y las que sí tendrán un impacto inmediato. Dicho de otra forma, habrá que distinguir entre el ruido y la realidad.

En temas económicos, es muy probable que haya órdenes que impongan aranceles en ciertos bienes o las importaciones de ciertos países o regiones (México y Canadá, Unión Europea y China, en especial). Pero habrá que ver si se implementan de inmediato o se proponen para el futuro, y qué incluyen en realidad. Si son promesas de futuros aranceles, habría que verlos más como estrategia de negociación que un hecho consumado. Si bien es cierto que Trump cree en los aranceles como una estrategia económica para proteger a la industria estadounidense, también los usa para el combate diplomático, lo cual es un propósito distinto.

En temas migratorios, es muy probable que cierre el acceso al asilo en la frontera común con México, al estilo Título 42, que amplíe el número de migrantes indocumentados que son blancos para la deportación y declare que los hijos de indocumentados no son ciudadanos del país. El cierre al asilo sí tendría un impacto directo, y estaría acompañado del cierre del sistema de CBP One, que facilita citas para cruzar la frontera. Ya que el número de migrantes de otros países transitando por México es relativamente bajo, no tendría un efecto tan dramático como en otro momento, y de todos modos seguirán intentando llegar por vía irregular algunos migrantes de forma escondida.

Las deportaciones, en cambio, tomarán tiempo para realizarse. Hay que tomar las órdenes respecto a las deportaciones en serio, pero saber que la mecánica para identificar y remover del país a los indocumentados no es tan fácil de echar andar y probablemente los números al principio sigan siendo bajos. Habrá algunas acciones de alto impacto sin duda —redadas en lugares de trabajo o golpes contra algún grupo criminal con integrantes indocumentados—, pero va a tomar semanas, si no es que meses, para notar la diferencia en los números totales deportados.

Sin embargo, una vez echada a andar, la maquinaria de la deportación podría llegar a ser notable, aunque nunca en las cifras que han anunciado Trump y algunos de su asesores. La mayoría de indocumentados están muy integrados en el país y difíciles de localizar, pero sin duda habrá un temor fundado de que los encuentren. A la mayoría, no les pasará nada, pero el número total deportado probablemente sí incremente notablemente, año por año.

Finalmente, otros temas como no reconocer a los hijos de indocumentados como ciudadanos son mucho más simbólicos que reales. La constitución es clara en Estados Unidos sobre este tema: toda persona nacida en Estados Unidos es un ciudadano. Desde luego, es un tema que se puede dirimir en los tribunales, y la Suprema Corte tiene facultades para reinterpretar la constitución, pero eso es un proceso más largo y menos probable de cambiar.

Hay otros elementos que causarán mucho ruido el lunes. Trump quizás declare un estado de emergencia por la llegada de indocumentados, lo cual le permite usar fondos y quizás recursos de las Fuerzas Armadas para temas migratorios. No es un tema menor, pero tampoco implica el uso del ejército en tareas de detención de migrantes indocumentados. Las Fuerzas Armadas nunca han querido participar en esfuerzos domésticos policiacos y resistirán cualquier esfuerzo con Trump, aunque quizás terminen al final cediendo un poco y acepten jugar algún rol secundario en transporte u otra tarea que coadyuvar a las fuerzas civiles. Pero esto no se sabrá el primer día, pues será una negociación.

Habrá un giro dramático el 20 de enero en las políticas públicas del gobierno de Estados Unidos en cuanto Trump jure como presidente. Sin embargo, habrá que distinguir entre las decisiones que tendrán un efecto inmediato, las que necesitarán tiempo para tener un impacto real y otras que serán debatidas y negociadas a mediano y largo plazo. Estamos avanzando por un camino nuevo, y sólo el tiempo nos dirá dónde termine ese camino. (Andrew Selee, El Universal, Opinión, p. A15)

Día con día / México y Trump II

La imposición de todo lo que Trump quiere hacer y exige de México casi acabaría con la relación bilateral.

Eso no sucederá. El peligro de la “negociación” en puerta no está ahí, creo, sino en los porcentajes de cumplimiento que Trump está dispuesto a aceptar en cada asunto.

Trump ha conectado demasiados asuntos graves a la “negociación” que plantea para México: aranceles, migración, crimen organizado.

No sólo para México, por cierto, también para buena parte del mundo. Un cambio serio del Trump II frente al Trump I, dice Jesús Silva Herzog-Márquez, es que el Trump I era aislacionista y el II expansionista.

El Trump II quiere anexar Canadá, comprar Groenlandia, retomar el Canal de Panamá, castigar arancelariamente a China, arreglar Gaza y Ucrania, intervenir el atraco dictatorial de Venezuela.

De México, Trump II quiere alineamiento rápido a todo lo que le ha planteado: parar migrantes que vienen del sur, aguantar deportaciones masivas que vengan del norte, frenar el paso de drogas y fentanilo, echar a China de sus cadenas productivas, renegociar el T -MEC bajo sus criterios de suma cero, según los cuales el superávit comercial de México con UE es un robo y su paralelo déficit comercial con China, una burla.

En ese marco de “negociación”, las nuevas reformas constitucionales de México, que destruyen la certidumbre jurídica del país, serán un elefante brincando en la sala, pues violan, contradicen o suspenden las reglas vigentes del T-MEC, y pueden terminar con él.

Sabremos cuáles y cuantass serán las exigencias reales de Trump II cuando emita su anunciada avalancha de órdenes ejecutivas, el primer día de su gobierno.

La “negociación” en puerta con Trump II será una batalla política en la que una de las partes tiene todo el poder y la otra sólo el poder de atenuar lo que le exigen, la posibilidad de negociar porcentajes de cumplimiento no catastróficos.

Aún así, el Grupo Eurasia, que ha glosado estos días, plantea la “negociación” de México y UE como un enfrentamiento, un forcejeo, un duelo. No como un Waterloo anterior. Cree, sin embargo, que los empresarios y el gobierno mexicano están subestimando el tamaño del problema.

Ojalá y no. (Héctor Aguilar Camín, Milenio, Al Frente, p. 3)

Coordenadas / Pistas para hacer frente a la incertidumbre con Trump

Si alguien afirma que sabe con precisión lo que va a ocurrir con la economía a partir del lunes 20 de enero, en realidad está alardeando.

Las implicaciones del arribo de Donald Trump a la Casa Blanca son inciertas.

Algunos piensan que va a aplicar absolutamente todas las medidas extremas que ha propuesto, tanto en materia de aranceles, así como en migración o en seguridad.

Visualizan, por lo mismo, un 2025 envuelto en una recesión económica global derivada de una guerra arancelaria entre múltiples países con Estados Unidos, y también un caos derivado de las deportaciones masivas, así como de la instrumentación de operaciones militares quirúrgicas en México realizadas de manera unilateral.

Este conjunto de hechos que parece tan terrible, constituye un escenario posible.

Pero también lo es, el de los que piensan en un Trump, que aun cuando esté radicalizado y empoderado por su triunfo electoral de noviembre, va a ser pragmático y va a tomar las medidas que le reditúen el mayor beneficio y el menor costo.

No estará dispuesto a pagar el costo de generar una recesión global por la aplicación de aranceles, ni tampoco aceptará que se produzca un caos como producto de las deportaciones.

Ayer mismo surgió la versión de que su equipo económico está estudiando la imposición gradual de aranceles para reducir el impacto inflacionario de las medidas.

No hay ninguna garantía de que domine el pragmatismo, pero este escenario también es posible.

Por eso estamos en la incertidumbre. Hay diversas posibilidades y no sabemos lo que ocurrirá.

En esta condición, los gobiernos, las empresas e incluso las personas, requerimos establecer estrategias para salir lo mejor librados de esta circunstancia.

Lamentablemente, esta coyuntura derivada de lo que pasa en EU se suma en México a la que se deriva de la aplicación de las reformas constitucionales, de manera destacada, la del sistema judicial.

 

El gobierno ya ha estado tomando algunas acciones preventivas, como la colocación de un conjunto de bonos en moneda extranjera, que suman 8 mil 500 millones de dólares para asegurar la cobertura de los vencimientos de la deuda pública externa de este año.

 

Las empresas deben seguir el ejemplo. Un escenario de un tipo de cambio alto y un crecimiento muy bajo o incluso estancamiento, requiere estrategias de cobertura financiera, selección adecuada de las líneas de negocios y prudencia a la hora de invertir y gastar.

Ante la posibilidad de que, en algún momento de este año, si como resultados de los aranceles, la inflación crece, las tasas de interés podrían irse de nuevo para arriba, por lo que podría ser conveniente para las empresas hacer colocaciones de bonos antes de que el costo financiero suba o para las personas, tomar créditos a tasa fija.

En otros casos, tal vez lo más adecuado fuera desendeudarse. Depende de cada circunstancia.

No es imposible tampoco que pueda haber disrupciones en la cadena de suministro, por efecto de una guerra arancelaria, en caso de que ocurra.

Las empresas deben identificar las vulnerabilidades en sus provisiones y hacer planes de contingencia, si, por ejemplo, tienen insumos que provienen de China y eventualmente podrían tener incrementos de sus costos.

Muchas personas me preguntan una y otra vez si es momento de comprar dólares.

Ayer, el precio de la divisa norteamericana cerró en 20.48 pesos por dólar.

 

No sabemos a cuánto subirá luego del discurso inaugural de Trump el próximo lunes y de las órdenes ejecutivas que firmará, y que se estima que serán alrededor de 100.

No quisiéramos que esa fuera la realidad, pero allí está y tendremos que lidiar con ese entorno y sobrevivir y de ser posible, prosperar.

Más vale que nos vayamos acostumbrando. (Enrique Quintana, El Financiero, Página Dos, p. 2)

Deportaciones: leña al fuego

Ayer se cumplió una semana de haberse iniciado uno de los peores incendios forestales en la historia de Estados Unidos. El martes 7 de enero, en las montañas de Santa Mónica, en Palisades, California, un incendio forestal creció rápidamente alimentado por vientos mucho más rápidos de lo normal –160 kilómetros por hora– lo que causó la propagación de las llamas y la imposibilidad de efectuar vuelos para lanzar agua y químicos sobre ellas. Horas más tarde, dos incendios se iniciaron en el condado de Los Ángeles. La mañana del 8 de enero otro comenzó también en Los Ángeles, y uno más en el condado de Riverside.

Debido a los efectos del cambio climático, en la zona de los incendios los ríos atmosféricos descargaron agua en abundancia lo que causó el crecimiento de distintas especies vegetales que, también como consecuencia del cambio climático, se secaron convirtiéndose en combustible para las llamas. Si a eso le sumamos los fuertes vientos, como consecuencia del cambio climático, el resultado es justo el que se vive en California; devastación por un infierno que arrasa lo que se encuentra a su paso al contar con todos los elementos necesarios para alimentar el fuego. Ante ello no hay cuerpo de bomberos suficiente para atender una emergencia que para ser sofocada requiere de apoyo internacional.

La primera delegación internacional en sumarse al combate a los incendios en California fue la mexicana, como lo informó la directora de la Coordinación Nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa, en la conferencia mañanera de ayer. Setenta y seis especialistas mexicanos en combatir incendios forestales, civiles y militares, elementos de la Defensa y personal de la Comisión Nacional Forestal, en una misma delegación, aterrizaron el sábado pasado en California donde fueron recibidos por el gobernador Gavin Newsom, quien agradeció al gobierno de México y a la presidenta Claudia Sheinbaum el apoyo. Es lo que los amigos hacen, dijo el mandatario, quien también aseguró no sentirse sorprendido por la ayuda debido a una larga relación de amistad entre México y California, y más ahora con la presidenta Sheinbaum. Cuando nos necesiten ahí estaremos, afirmó, para después saludar de mano a cada uno de los integrantes de la delegación mexicana.

Muy distinta la postura del gobernador Newsom a la del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, y colaboradores, quienes, en lugar de agradecer a sus vecinos y principales socios comerciales, o a millones de paisanos –tanto de México como de la patria grande– que a diario y a través de su trabajo aportan al crecimiento y desarrollo estadunidense, los criminalizan, insultan, agreden, amenazan con deportarlos y difaman. Apenas hace tres días Elon Musk, chómpira y secuaz de Donald Trump, quien lo integró a su gabinete, replicó con tres puntos suspensivos en la red social que compró y que seguimos conociendo como Twitter, a pesar de que la renombre como X –la misma que dijo su nuevo propietario, sería a prueba de bots, infodemia y se convertiría en un espacio de discusión alejado del odio, pero que al contrario se alimenta de granjas que inundan la conversación con insultos y mentiras– un mensaje que, sin pruebas, criminaliza a Juan Manuel Sierra Leyva, migrante mexicano, como causante de los incendios, lo que suma a la narrativa infodémica que busca construir la falsa percepción de que todo migrante es criminal.

De acuerdo con el censo de Estados Unidos de 2020, la ciudad de Los Ángeles, California, tiene una población cercana a 3.9 millones de habitantes, de los cuales 48.5 por ciento son de origen latinoamericano. Es la segunda ciudad con más mexicanos en el mundo, donde 43 por ciento de los trabajadores de la construcción son paisanos. A ellos amenazan con deportarlos. De ser así, ¿quién va a reconstruir Los Ángeles tras los incendios?

Al consultar cuáles son los apellidos más comunes en California, después de Smith y Jackson, están García, Hernández, López y González. Al menos 37.7 millones de mexicanos viven en Estados Unidos, país al que generan 338 mil millones de dólares al año; su aportación a la economía es de 338 mil millones de dólares, equivalente al PIB de Colombia. Ochenta por ciento de los salarios que reciben los trabajadores mexicanos en Estados Unidos permanecen en aquel país. Si fueran deportados dejarían de consumir allá lo que provocaría la contracción de la economía de Estados Unidos en más de un punto de su PIB.

En caso de que Trump cumpla su amenaza de deportaciones masivas una vez que rinda protesta no sólo colapsará la economía de su país, tampoco habrá quienes reconstruyan lo devastado por los fuegos en California que, de continuar para entonces, no podrán ser sofocados al haber sido expulsados quienes hoy trabajan en ello. (Juan Becerra Acosta, La Jornada, Opinión, p. 12)

Trump, una amenaza para la democracia liberal de EU

¿La democracia estadunidense sobrevivirá a la segunda presidencia de Donald Trump? No se trata de una pregunta teórica. Es evidente que el republicano sigue un conocido manual para convertir una democracia liberal en una intolerante. Esta última es una etiqueta para una dictadura, un régimen en el que las decisiones dependen de la voluntad de una persona que en gran medida no rinde cuentas a nadie más.

En The Spirit of Democracy, Larry Diamond, de Stanford, argumenta que una democracia liberal consiste en elecciones libres y justas, protección de los derechos civiles y humanos de todos los ciudadanos y un estado de derecho que vincule a todos los ciudadanos. Entonces, éstas son las “reglas del juego”. Pero la eficacia depende de las restricciones que se imponen a los que controlan temporalmente el Estado. Las más importantes son el poder judicial, los partidos políticos, las burocracias y los medios de comunicación. La pregunta es si se mantendrán, primero mientras Trump sea presidente y luego a largo plazo.

En un debate reciente en The New Republic, Steven Levitsky y Daniel Ziblatt, autores de How Democracies Die, señalan que el proceso clásico de “abdicación colectiva” o “suicidio institucional” ante una toma de poder autoritaria ya ha recorrido un largo camino. Trump se apoderó del Partido Republicano. Su control sobre su base electoral lo convenció de respaldar la “gran mentira” de que ganó las elecciones de 2020. La Suprema Corte decidió que un presidente es inmune al procesamiento penal por sus “actos oficiales”, una doctrina que, según el jurista británico Lord Jonathan Sumption, coloca al presidente por encima de la ley y, por tanto, en la práctica, lo asemeja más a un rey que a un ciudadano. No menos importante es que ya vemos a individuos poderosos, como Mark Zuckerberg, arrodillados ante su nuevo gobernante.

¿A qué le tienen miedo? A que el presidente utilice la maquinaria del Estado como arma contra ellos. Eso es lo que él y la gente que lo rodea pretenden hacer. Sus nominaciones lo sugieren. Lo mismo ocurre con los planes para reemplazar a los burócratas por personas leales a Trump, algo que se delinea en el “Project 2025” de la Heritage Foundation. Esa lealtad sería un arma poderosa de la autocracia, pues haría que la burocracia obedeciera al presidente en lugar de a las leyes que se le exige que implemente.

 

Timothy Snyder, de Yale, un experto en el totalitarismo europeo del siglo XX, describe las nominaciones para dirigir los departamentos de salud, justicia y defensa, así como para dirigir los servicios de inteligencia, como un “ataque de decapitación” (cuando se elimina al liderazgo). Esto se debe en parte a que su probable incompetencia y malevolencia dañarían el funcionamiento del Estado, y también a que la amenaza de politizar el gobierno federal, incluida la ley, contra el “enemigo en el interior” afectaría a la democracia.

Todas estas, añaden Levitsky y Ziblatt, son conductas clásicas de los aspirantes a autócratas, que se engloban en los amplios epígrafes de “capturar árbitros” y “marginar a jugadores”. Entre los primeros se incluirían más cambios en el poder judicial a todos los niveles. Entre estos últimos estarían los ataques de diversa índole contra organizaciones de medios independientes, periodistas, instituciones académicas y editoriales.

Inmigración

Recordemos el proyecto central de expulsar a los indocumentados. Parece probable que esto reúna muchos elementos del nuevo enfoque en uno solo. Expulsar a muchos millones de personas requerirá una enorme operación militar, vastas intrusiones en jurisdicciones estatales y locales, la creación de grandes campos de detención, la represión de las protestas y, no menos importante, encontrar países en los que arrojar a las personas desplazadas.

¿Puede suceder todo esto? Tal vez. Pero la combinación de una disrupción de ese tipo con lo que también es probable que sea una turbulencia económica sustancial puede hacer que la opinión pública se vuelva fuertemente contra Trump, que tiene un margen de voto de solo 1.5 puntos porcentuales y nunca ha sido muy popular. Si bien tiene partidarios apasionados, también tiene oponentes apasionados. Además, si la Constitución se mantiene, solo le queda este mandato. En total, es probable que su influencia sobre la opinión pública y su partido se debilite a partir de ahora. Las habilidades de Trump como demagogo populista son excepcionales: es probable que al partido le resulte imposible encontrar un sustituto tan carismático en 2028. Su coalición también muestra señales de desmoronarse: los nacionalistas cristianos y los nativistas no son compañeros naturales de los “plutócratas tecnológicos”, como Elon Musk.

Gobernanza

Es muy posible, entonces, que cualquier impulso autocrático de Trump tenga un alcance excesivo y genere una potente reacción negativa, incluso entre la gente común. Después de todo, estos últimos aún no se han visto afectados por eso. Se va a necesitar valor para que la gente se movilice. Pero debemos esperar que el pueblo no abandone a la ligera las tradiciones liberales y de ilustración de su país ante los ataques de los oponentes autoritarios y reaccionarios de hoy. Sin embargo, hoy es un país dividido, pues las encuestas muestran que muchos estadunidenses ya abandonaron la creencia en su gobierno. Si eso no se puede rectificar, la democracia misma puede fracasar.

Apoyo a la inmigración

Una pregunta crucial ahora es hasta qué punto sobrevivirán las instituciones de la democracia liberal, en particular las que rigen las elecciones. Muchos de los secuaces de Trump, y él mismo, temerán represalias por el “castigo” que pretenden infligir. Esto les da un enorme incentivo para manipular las reglas del juego electoral, con la ayuda del poder judicial.

Si llegan a tener éxito en trastocar las elecciones nacionales de EU, puede incluso ser el “fin del juego”. Las consecuencias globales de eso serían devastadoras. Sin la participación activa de Estados Unidos como un país democrático, la salud de la democracia liberal en el mundo estaría en gran peligro.

Se sabe que Benjamin Franklin dijo que EU tenía “una república si puede conservarla”. Tal vez pronto descubramos si puede. (Martin Wolf, Milenio, Negocios, p. 20)

CARTONES

Nueva agencia

Nueva agencia

(Obi, Reforma, Opinión, p. 8)

Cuesta de enero

Cuesta de enero

(Fer, El Universal, Opinión, p. A15)

A su merced

A su merced

(Xolo, 24 Horas, Página 2)

Me tienen hasta el copete

Me tienen hasta el copete

(Rubén, El Sol de México, Análisis, p. 22)