Opinión Migración 180125

Rayuela

De este lado, y como no se hizo con Obama, Bush y Clinton –los mayores deportadores de migrantes–, se emprenden acciones políticas y diplomáticas para enfrentar lo que viene. (La Jornada, Contraportada)

Frentes Políticos

Apremio. Desde la UNAM el rector Leonardo Lomelí Vanegas exhortó a cerrar filas ante la inminente agresión a las comunidades mexicanas en EU con la llegada al poder de Donald Trump. Al presidir la Conferencia Universitaria por la Defensa de los Derechos y Dignidad de las Personas Migrantes, Lomelí Vanegas también llamó a apoyar las iniciativas del gobierno de la República. El rector se comprometió a desarrollar acciones al alcance de la UNAM para acompañar a los connacionales en defensa de sus derechos humanos, sin importar su situación migratoria. La unión hace la fuerza. (Frentes Políticos, Excélsior, Nacional, p. 11)

Arsenal / La agresión que viene

Cuando esta columna vuelva a publicarse, el martes próximo, el presidente Donald Trump ya estará de regreso en la Casa Blanca. Sabremos entonces si van en serio las órdenes ejecutivas que anunció para su primer día de gobierno.

Estamos hablando de deportaciones masivas de indocumentados, de imponer aranceles de 25% a las exportaciones de México y Canadá, y de equiparar los cárteles de la droga con “organizaciones terroristas extranjeras”.

Hay fundados temores de que este último punto pueda servir como pretexto para justificar una intervención militar en nuestro país, bajo pretexto de que la 4T no hace lo suficiente para combatir a los narcos y detener la migración.

“La opción está sobre la mesa”, admitió Marco Rubio, próximo secretario de Estado de la Unión Americana, durante su comparecencia ante el Senado de aquel país.

El paraguas legal que construyó Estados Unidos para justificar intervenciones militares extraterritoriales se llama “Ley Patriota”.

Fue promulgada por George W. Bush después de los ataques terroristas de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas de Nueva York y el Pentágono.

* La presidenta Sheinbaum está a la expectativa de lo que pueda hacer Trump. Ayer dijo en la mañanera que uno de sus objetivos es establecer un diálogo de alto nivel entre funcionarios de ambos países, para definir estrategias conjuntas sobre los temas que son interés de ambos países.

Una declaración inspirada en la prudencia. Le bajó el tono a sus declaraciones previas.

Primero dijo que México respondería “arancel por arancel” al anuncio de Trump de subir los aranceles a las exportaciones mexicanas; luego descartó la posibilidad de una invasión. “Tenemos nuestro Himno Nacional”, advirtió. ¿Un soldado en cada hijo te dio? Es pregunta.

Por último, patentó el slogan “colaboración, no sumisión”, aunque siempre ha asegurado que habrá una “buena relación” con el gobierno de Donald Trump.

* Ante esa calamidad de apellido Trump, el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, hizo un llamado a la sociedad mexicana a cerrar filas y apoyar las iniciativas del gobierno de la República, en esta “situación de emergencia”.

En un foro realizado en las instalaciones de la máxima casa de estudios, el rector dijo que es preocupante la pretensión (de Trump) de pasar por encima del derecho y las instituciones internacionales, que en los últimos 80 años han tratado de construir un orden internacional más justo e incluyente.

“Criminaliza la migración como una estrategia para desviar la atención de los grandes problemas de nuestro tiempo. Esto representa una regresión histórica y una amenaza para la convivencia pacífica  entre personas de distintas procedencias”, puntualizó.

* Leí en X un post del maestro Sergio Aguayo. Cita la comparación que hace la organización no gubernamental México Evalúa, de los primeros cien días de Sheinbaum, comparados con los primeros cien días de López Obrador, en materia de seguridad. “Impresiona la diferencia”, destaca.

Y sí, es cierto, hay un “debilitamiento operativo del crimen organizado”, como señala México Evalúa.

El total de operativos con la Presidenta suman 202 contra 29 del expresidente; 7 mil 720 detenidos contra 31; 3 mil armas decomisadas, contra 26; 665 mil kilos de decomisos de drogas, contra 33. Saque sus conclusiones.

* Un tema en el que resulta imposible apoyar al gobierno de la primera mujer Presidenta es el de la reforma judicial, que López Obrador dejó como herencia.

No tengo la menor duda que es un atropello a la división de Poderes y un vehículo para hacerse del control de jueces, magistrados y ministros.

Los vicios de origen allí siguen. Fue aprobada por una mayoría calificada artificial que el oficialismo obtuvo con la complicidad del INE y el TEPJF.

Podrán alegar lo que quieran, pero con el 54 por ciento de los votos no puedes tener dos tercios de las curules en la Cámara de Diputados y los tienen.

Todos sabemos cómo la obtuvieron en la Cámara alta. A base de presiones, chantajes y prebendas a cuatro senadores que obtuvieron sus escaños haciendo campaña con los colores oposición.

Sheinbaum, sin embargo, se opone a que los jueces y una mayoría de ministros utilicen los medios legales para resistir una imposición del régimen.

Dijo ayer en la mañanera: “Sigue la presidenta de la Corte (Norma Piña) y algunos ministros, utilizando el espacio que tienen para evitar que se dé la elección al Poder Judicial.

“Han hecho tres acciones en contra de la reforma constitucional, la primera es aceptar o interponer los amparos para que no se integren los recursos de los fideicomisos a la Tesorería, cuando la Constitución es clara de que así debe ser”, declaró.

Lo que no dijo es que la mayoría artificial del oficialismo en el Congreso aprobó la famosa Ley de Supremacía Constitucional, que elimina los amparos contra reformas a la Carta Magna. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 6)

Los emprendedores ante un mundo en tensión

Estamos pasando una temporada en España visitando a familiares cercanos que viven aquí. En un suburbio de Barcelona tenemos una vida similar a la de muchos españoles, catalanes y emigrantes que tratan de adaptarse y sobrevivir ante nuevas circunstancias.

Este suburbio es parte de una población de adultos mayores, parejas con hijos pequeños, y es muy apacible. Los servicios como autobuses y trenes son modernos, puntuales y muy baratos. Se cuida a los incapacitados, a las mamás con hijos pequeños y también hay una serie de guarderías públicas, centros para adultos y clínicas que resuelven muchas de las necesidades del público.

En España, también se da el fenómeno global de la inmigración, sobre todo de las zonas de África del norte y del subSáhara, de oriente medio sacudido por múltiples conflictos y una cantidad cada vez mayor de sudamericanos: venezolanos, colombianos, argentinos, ecuatorianos y de otros países incluido México. Hace muchas décadas viví y trabajé en Barcelona todavía bajo la dictadura franquista y los cambios son radicales.

En esta localidad cercana a la gran ciudad hay una cantidad de tiendas y locales manejados por inmigrantes, donde se consigue desde unas arepas colombianas hasta nachos, comida tailandesa y, sin faltar, las tapas, paellas y otros manjares internacionales. Hay también salones de manicuristas vietnamitas, tiendas de multitud de artículos chinos y, como en todo el mundo, la influencia norteamericana de comida chatarra.

Algo que me llama la atención es el espíritu de trabajo y emprendedurismo que traen muchos emigrantes que no sólo trabajan como meseros y trabajadoras domésticas, sino también buscan crear pequeños negocios. Claro está que los españoles también siguen creando muchos negocios que han sobrevivido crisis económicas e inestabilidad de otras épocas.

En plena Barcelona como en Madrid también hay una delincuencia no tan violenta, pero muy activa de ladrones personales, les llaman con el anglicismo de pick pockets. Y también el ambiente político como en toda Europa y en el mundo entero está caldeado. No se sabe cómo va a terminar el conflicto entre Rusia al invadir Ucrania que ya está afectando el comercio y la distribución de gas licuado a países como Alemania o Hungría. mismos que ya están teniendo una crisis económica.

La caída del régimen dictatorial en Siria, provoca alegría y desconcierto para saber qué rumbo tomará el próximo régimen. De México y sus vecinos no hablo por esta vez porque ya nos viene un año complicado. Hay una ironía presente, al analizar el proceso reversible de la inmigración de españoles, italianos, irlandeses y de otras nacionalidades hacia el nuevo mundo y que ahora se ha revertido notablemente.

Lo mismo con las potencias colonizadoras en África y Asia que ahora reciben multitudes de emigrantes en Europa, causando irritación, pero al mismo tiempo siendo necesarios porque no hay mano de obra suficiente para mantener los niveles de vida que han llegado después de la guerra mundial. Esto nos pasa en México también y parece ser un fenómeno creciente.

El hecho es que, a pesar de los actuales nubarrones en la situación político-social con implicaciones en la economía y la seguridad, hay personas que buscan oportunidades de nuevos proyectos y eso es necesario para el mundo. Con la situación global tan turbulenta que vivimos es importante mantener la estabilidad y la creación de nuevos empleos en todo el mundo; es una labor indispensable. (Salo Grabinsky, Excélsior, Dinero, p. 16)

Trascendió

Que desde la UNAM, el rector Leonardo Lomelí hizo un llamado a los universitarios y a la sociedad a cerrar filas con el Estado mexicano, que encabeza Claudia Sheinbaum, ante el ambiente hostil que se aproxima con la llegada del nuevo jefe de la Casa Blanca con especial énfasis en la preocupación por los migrantes que se encuentran en aquel territorio. También demandó apoyar las acciones e iniciativas del gobierno que protejan los derechos de los paisanos en sintonía con el compromiso puma con la defensa de la dignidad de las personas.

Que ante las amenazas de deportaciones masivas desde Estados Unidos, la oficial de comunicación del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados en México, Silvia Garduño, recomendó atención al flujo migratorio en la frontera sur para que no se convierta el territorio en una olla de presión con dos frentes abiertos. “Muchas personas van a seguir llegando para buscar protección aquí, huyendo de situaciones de violencia”, afirmó en entrevista para MILENIO Tv. (Trascendió, Milenio, Al Frente, p. 2)

Paralaje / El desafío Trump

Donald Trump regresa a la Casa Blanca. Lo que viene, ya lo hemos dicho, no será réplica de su primera presidencia. Lo anticipan los observadores de la política norteamericana. Además, las condiciones del mundo han cambiado de manera importante, como lo confirma el consenso social que ha hecho un viraje hacia el proteccionismo y a la idea de que los migrantes ilegales deben ser deportados.

Si bien en la sociedad norteamericana la contención y los contrapesos son garantías vigentes en la convivencia pública, la agenda del segundo período parece definida. Abona el hecho de que el Congreso está en manos de los republicanos, partido que ha perdido identidad frente al movimiento avasallador que encabeza Trump. En la Corte también hay alineamiento hacia esta ola de mayor conservadurismo, igual que ocurre en las grandes empresas de información y en la industria digital.

En este escenario, México no sólo debe prepararse para la incertidumbre, también para la adversidad. Se entiende, y es lo propio, que el gobierno y la presidenta Sheinbaum asuman una postura de confianza y ofrezcan tranquilidad a partir del deseo de entendimiento y colaboración. Las palabras del futuro Secretario de Estado, Marco Rubio, dejan por delante ese camino, el de la cooperación, aunque no descarta medidas de fuerza para actuar contra el crimen organizado en territorio mexicano.

Pronto se conocerá la intensidad del cambio en EU y su impacto en nuestro país. Lo migratorio tiene una dimensión humanitaria que trasciende la reflexión económica convencional. Muchos mexicanos migraron por la falta de oportunidades y también por la violencia en sus lugares de origen. La situación acá no ha cambiado y por lo mismo el retorno es complicado en extremo, más en un país sin crecimiento y autoridades en el apremio presupuestal.

Imponer aranceles es una violación al T-MEC y representa una amenaza mayor de consecuencias impredecibles. Con este riesgo encima, llegará el momento de negociar y replantear los términos de la relación económica. Será clave en el diálogo entre gobiernos —empresas, socios— recuperar la idea regional de comunidad que representan México, Canadá y EU como la fórmula eficaz para competir con éxito en el mundo y en beneficio de las tres naciones. (Liébano Sáenz, Milenio, Al Frente, p. 2)

El Santo Oficio / El déspota y el demagogo

Ante el inminente regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, el pasado domingo en el Zócalo Claudia Sheinbaum encendió los alaridos del respetable cuando, refiriéndose a nuestra relación con Estados Unidos, señaló: “México es un país libre, independiente y soberano. Y como lo he dicho: nos coordinamos, colaboramos, pero nunca nos subordinamos”.

Al escucharla, el cartujo recordó aquella carta del 30 de mayo de 2019 enviada por López Obrador a Trump, quien amenazó con aplicar aranceles a los productos mexicanos “hasta que se resuelva el problema de la inmigración ilegal”. “Los problemas sociales no se resuelven con impuestos o medidas coercitivas”, le escribió AMLO, agregando: “No está de más recordarle que, en poco tiempo, los mexicanos no tendrán necesidad de acudir a Estados Unidos y que la migración será opcional, no forzosa. (…) Nuestros paisanos podrán trabajar y ser felices donde nacieron, donde están sus familiares, sus costumbres y sus culturas”. Nadie le respondió, pero poco tiempo después la Guardia Nacional se desplegó para contener las peregrinaciones hacia el sueño americano. Trump se puso feliz y el 3 de julio de 2019 publicó en Twitter: “México está haciendo un trabajo mucho mejor que los demócratas en la frontera. ¡Gracias, México!”

Por el humanismo mexicano, miles de compatriotas —por la pobreza, la inseguridad y la violencia— han continuado su éxodo al “norte”, abandonando propiedades y querencias por el deseo de sobrevivir. Ahora, cuando el déspota regresa recargado al poder y el demagogo vive tranquilo en su bien fortificado rancho, Sheinbaum haría bien en dejar a un lado las consignas patrioteras, celebradas hasta la ignominia por los profesionales de la lambisconería, y tal vez reflexionar en las palabras de John R. Bolton, ex asesor de seguridad nacional de Trump, citadas este viernes por el enigmático Gil Gamés: “Ni a reyes ni a presidentes, ni a sus países, les sirve rodearse de aduladores y oportunistas. Los presidentes verdaderamente fuertes no temen a los asesores con opiniones firmes”.Eso sería digno de considerarse en estos días nublados.

Queridos cinco lectores, El Santo Oficio los colma de bendiciones. El Señor esté con ustedes. Amén. (José Luis Martínez, Milenio, Al Frente, p. 2)

Sacapuntas

Unen fuerzas por migrantes

Un frente común entre países de la región logró conformar el canciller Juan Ramón de la Fuente en torno al fenómeno migratorio. Ante la llegada de Donald Trump a la presidencia de EU, el funcionario mexicano acordó con ministros y viceministros de varias naciones trabajar unidos para encarar el desafío que se avecina y defender a los migrantes. (El Heraldo de México, La 2, p. 2)

Reflexiones constitucionales / Ahí viene el lobo

Todos recordamos la fábula de “Pedro y el Lobo”, que engaño a su población diciendo que el lobo venía; tantas veces lo hizo que al final no le creyeron y su rebaño fue engullido inmisericordemente por esta fiera. La enseñanza es que debemos estar preparados frente a las amenazas que acechan.

En nuestro caso, el lobo ya llegó encarnado por el nuevo presidente de Estados Unidos, quien se dispone a romper la normalidad jurídica de su país y a gobernar a través de Decretos. Para imponer aranceles a México y Canadá romperá las normas establecidas en el T-MEC; para provocar una deportación masiva tendrá que violar las condiciones de seguridad jurídica que otorga la Constitución estadounidense; para iniciar una invasión blanda, declarará como organizaciones terroristas a los narcotraficantes, intentando violar flagrantemente la soberanía nacional.

Mientras tanto, el gobierno de Claudia Sheinbaum intenta detener esta ofensiva concretando una política de seguridad pública que le ha permitido en los últimos días realizar la destrucción de laboratorios del temido fentanilo; en materia migratoria ha intentado frenar las caravanas del sur, desviándolas hacia rutas diferentes para que no logren su objetivo de llegar a la frontera; así mismo, con relación a China, ha impuesto los primeros aranceles a la industria textil y realizado decomisos de mercancías ilegales que han inundado el mercado nacional.

Por otra parte, ha convocado desde la simbólica Basílica de Guadalupe una campaña por la paz, ha llamado a gobernadores y presidentes municipales y ha presentado ante la opinión publica un programa de política industrial denominado Plan México, que intenta, hacia el futuro, un mayor crecimiento económico.

La unidad nacional es clave, y esta no sólo se refleja en los mítines organizados por Morena, la convocatoria debe de abarcar a todos los sectores, empezando por la oposición, sólo así puede construir la solidaridad que tanto se necesita frente a la amenaza cierta que hoy enfrentamos.

La solidaridad nacional es la clave, y para ello se requiere conducción política, inteligente y una actitud de apertura a todos los mexicanos. El Plan México ha sido aceptado con simpatía por parte de la iniciativa privada, que participó en su elaboración, sin embargo, es necesaria no sólo la aceptación explícita, sino, sobre todo, invertir, como lo propone este proyecto.

La seguridad pública debe ampliar la estrategia que se promovió en la “Operación Enjambre” y enfrentar no únicamente a los sicarios y narcotraficantes, sino a sus socios ocultos que pueden estar en los círculos empresariales y políticos.

Los gobernadores y los alcaldes, qué bueno que sean convocados, pero también deben hacerles un guiño explícito a los grupos opositores.

Nuestras diferencias internas continuarán, pero debemos de tener clara la conciencia de que lo que sucederá en el mundo de nuestro tiempo cambiará las reglas del juego.

El lobo no viene, ya llegó, y se requiere, para no caer en sus fauces, patriotismo, talento político e inteligencia. (Alfredo Ríos Camarena, El Heraldo de México, País, p. 6)

Trump: cuatro advertencias

No hay nada más odioso que alguien te diga: “Te lo dije”. Pero en el caso de Donald Trump hay tantas señales de advertencia que es imposible ignorarlas. Ante el inicio del segundo mandato de Trump, Estados Unidos y el mundo se preparan para lidiar con un gobernante muy poderoso, impredecible, egocéntrico, que a todo busca sacarle ventaja y que pretende expandir su esfera de influencia mucho más allá de sus fronteras.

Aquí hay cuatro advertencias.

Advertencia #1. Este nuevo gobierno será más antiinmigrante que el primero. Trump ha prometido la más grande campaña de deportaciones en la historia de Estados Unidos y continúa con su intensa campaña para criminalizar a los inmigrantes. México sufrirá las consecuencias antes que cualquier otro país, obligándolo a recibir a todos los extranjeros expulsados de Estados Unidos. Las separaciones de familias serán una constante y, para muchos, se romperá la idea de que Estados Unidos es una nación que recibe y protege a los más vulnerables y necesitados del planeta.

Advertencia #2. La democracia en Estados Unidos corre peligro. Es difícil pensar que una nación creada en principios democráticos desde 1776 pueda perder el rumbo. Pero así es.

Si Donald Trump no hubiera ganado la elección del 2024, muchos creen que nunca habría reconocido su derrota. Como nunca reconoció la del 2020.

Basta preguntarles a los principales colaboradores de Trump y pocos se atreverían a decir que Joe Biden ganó legítimamente en el 2020. El fiscal Jack Smith concluyó, en un reporte de 137 páginas, que Trump hubiera sido encontrado culpable de conspirar para cambiar los resultados de esas elecciones. Pero el proceso se detuvo ante la imposibilidad de juzgar a Trump durante su segunda estancia en la Casa Blanca.

Además de esto, tras la brutal y sangrienta invasión del Capitolio el 6 de enero del 2021, Trump ha tratado de cambiar la narrativa y presentar a los insurrectos como “patriotas”. El verdadero peligro está en que Trump use los poderes de su nuevo gobierno para perseguir a sus enemigos políticos. La acumulación del poder de Trump -el Ejecutivo, control de ambas Cámaras del Congreso y mayoría en la Corte Suprema- pondrá a prueba a la vieja democracia estadounidense.

Advertencia #3. Estados Unidos podría convertirse en una oligarquía. Esta advertencia fue hecha por Joe Biden, unos días antes de dejar el poder. “Hoy se está formando una oligarquía de extrema riqueza, poder e influencia que literalmente amenaza toda nuestra democracia”, dijo el mandatario desde la Casa Blanca. Biden habló de un “complejo técnico-industrial” que “está hundiendo a los estadounidenses en una avalancha de desinformación”.

La expectativa de muchos empresarios es que les vaya mejor con la Presidencia de Trump. Con menos burocracia, menos regulaciones y menos impuestos. Pero el viejo modelo de enriquecer a los más poderosos para que parte de sus ganancias se filtren a los más pobres -trickle down economics, en inglés- nunca ha funcionado.

Advertencia #4. Cuidado con un gobierno expansionista. No estamos en una época de imperios ni de invasiones. Pero los comentarios de Trump sugieren muy poco respeto por las fronteras de otros países. Quiere comprar Groenlandia y volver a controlar el Canal de Panamá. (Ambos países ya han dicho que se oponen tajantemente a los planes de Trump).

Y sus dos vecinos, México y Canadá, también temen a un Estados Unidos más intervencionista. Los canadienses han dejado muy claro que no tiene nada de chistoso decir, como lo ha sugerido Trump, que Canadá pudiera convertirse en el estado 51 de Estados Unidos. Y México se prepara para una guerra de aranceles con Estados Unidos y para la posibilidad de que el gobierno de Trump declare a los narcocárteles como “organizaciones terroristas”. Aún no está muy claro lo que eso podría significar pero México no quiere abrir la puerta a operaciones militares unilaterales de Estados Unidos en su territorio.

La conclusión es muy sencilla. Trump no será un Presidente normal. No ha demostrado mucha consideración por los inmigrantes, la democracia y la soberanía de otros países. Y no hay nada que sugiera que va a cambiar en la Casa Blanca. Al contrario, el poder lo empujará a los extremos.

Ya estamos advertidos. (Jorge Ramos Ávalos, Reforma, Opinión, p.8)

Trump, día 1: mucha suerte, Presidenta, Canciller y Ebrard…

Podría comportarse, el próximo lunes que asuma el poder, como estadista. Como político firme pero moderado. Dialogador. Un revolucionario que concilia y transforma. Que es incluyente. Democrático. Esperanzador. Un líder global que busca procesos de paz y caminos para salvar al planeta de los efectos catastróficos del cambio climático. Un político que entiende la migración a través de un enfoque comprensivo y humanista. Un presidente que fomenta no sólo el libre comercio sino que pone fin a décadas de una conflagración perdida, la guerra de las drogas que ha costado millones de vidas y billones de dólares.

Ello y mucho más podría ser el nuevo mandatario de Estados Unidos en su regreso a la Casa Blanca, pero los estadunidenses no votaron por eso. La mayoría sufragó por un bully. Qué digo un bully, por El Gran Buleador, El Rey del Bullying. Los gringos escogieron al mejor gandalla planetario para que les haga sentir que su país es, de nuevo, el sheriff de la Tierra. El gran halcón. El que recibe un rozón de bala y se yergue y vocifera mientras sangra un poquito de la oreja. Un héroe de Hollywood. Machote. El ogro que miente una y otra vez mejor que Goebbels y establece posverdades que el estadunidense medio hace suyas sin el menor cuestionamiento.

Nunca construyó ese gran muro que prometió en su gestión pasada ni hizo que México lo pagara, pero en su narrativa bastaron colocar unos cuantos metros de metal para convencer a los suyos de que sí lo hizo y de que Biden y los migrantes malos lo derribaron.

De regreso, ahora con en el poder absoluto, él se ve a sí mismo como un mesías que posee la encomienda divina de edificar un Estados Unidos grandioso que se apodere de Groenlandia, el Canal de Panamá, Canadá, y si se puede, por qué no, de otro cacho de México. No es metáfora, eso quisiera.

Entonces, ¿quién gobernará Estados Unidos a partir del lunes? Un convicto en la Casa Blanca. Eso es lo que tendremos. Perdón por la falta de diplomacia, pero no es que lo diga yo, es lo que determinó el sistema judicial de su país.

Vaya peligro.

Y, ¿cómo gobernará los próximos cuatro años un hombre así, que ganó todo y que ya no tiene nada que perder?

¿Cómo va a gobernar ese Super Bad Trump?

Como un gran histrión.

Trump, El Efectista. Sí, el que busca, ante todo, producir fuerte efecto o impresión en el ánimo, dice el diccionario. Sensacionalista, artificioso, teatral, aparatoso, pomposo, exagerado, falso, refulgente, da como sinónimos. ¿Qué va a hacer? Primero, repartirá órdenes ejecutivas para que durante un semestre haya arrestos y deportaciones de migrantes. No creo que los sostenga mucho tiempo más, porque afectaría, por ejemplo, la producción agrícola de su país y además esfumaría las cuantiosas contribuciones federales y estatales de los hogares de esas personas indocumentadas (46 mil 800 millones de dólares y 23 mil 300 millones de impuestos, según estimaciones del gobierno de Estados Unidos citadas este viernes por Lorena Rodríguez León, directora de la Facultad de Economía de la UNAM), pero bueno, todo es posible con un amante del caos como él.

Simultáneamente, pondrá aranceles a varios productos unos meses y así habrá cumplido lo que prometió en campaña. Dirá más adelante que México le pidió perdón de rodillas y que se comprometió a quién sabe cuántas tantas cosas y quitará esos cobros extra porque sabe que si México le responde igual, él habrá provocado un desastre económico que afectará a millones de trabajadores y cientos de empresarios de aquel lado de la frontera.

En paralelo, determinará que al menos dos cárteles mexicanos (Sinaloa y Jalisco) son grupos terroristas y con ello no resolverá ni una de las más de cien mil muertes anuales de adictos que tiene en su patria, pero gritará que sometió a esas bandas porque congelará cuentas bancarias y detendrá a dos o tres gánsteres locales de origen hispano que en realidad son empleados de los mafiosos gringos, los verdaderos dueños de las cantidades más voluminosas de dólares en la cadena de la producción, tráfico y consumo de drogas. Quizá luego se atreva a ordenar una operación en suelo mexicano, más vistosa y temeraria que aquella que sirvió para capturar a El Mayo Zambada, y dirá que para el Marshall Trump no hay fronteras.

Eso, en el día uno. En el mes uno. Y aquí vienen las preguntas importantes para nosotros. ¿Qué va a hacer la Presidenta ante cada acometida? ¿Qué hará al primer arancel? Y al segundo y al tercero. ¿Ojo por ojo hasta que se amanse el energúmeno? ¿Qué va a hacer si esos dos cárteles son declarados terroristas? ¿Reconocer su terrorismo y pedir una lucha conjunta, una lucha internacional para combatir con inteligencia global esas guerras narcas, o envolverse en la bandera y que el turismo gringo no venga más a México con el consecuente perjuicio para la entrada de divisas?

¿Qué va a hacer nuestro secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente? Va a tener que establecer una gran relación con el secretario de Estado, Marco Rubio, quien hace unos días dejó abierta una rendija para negociar. Por ejemplo, dijo que la opción militar contra los cárteles está sobre la mesa pero que no es su favorita. Tal vez entre ambos, con un gran bordado diplomático, pueden aplacar al Tío Trump, pero no será sencillo.

  ¿Y Marcelo Ebrard, secretario de Economía? Lo mismo, tendrá que tejer alianzas para que empresarios, legisladores y economistas estadunidenses amarren al señor de los aranceles a través de la comprensión cabal de que eso desataría un infierno que se llama recesión.

Pero lo más importante, me parece, es entender el drama humano de familias rotas y quebradas. El Estado mexicano debe abrazar a los migrantes que serán agredidos de muchas formas a partir del lunes. Que los abrace allá, con sus 53 consulados y de la mano de las organizaciones defensoras de la sociedad civil, y que los cobije acá, desde la frontera, porque puede ser que en unas semanas más tengamos ya una gran crisis humanitaria que enfrentar.

Estamos frente a una regresión histórica que criminalizará a nuestros migrantes como nunca y no sólo eso, la mayor fuente de divisas de México, que son las remesas, se evaporará y millones de mexicanos en todo el país dejarán de recibir esos dólares mensuales que les hacen la diferencia entre sobrevivir un poco mejor, o yacer en la miseria.

Suerte pues, Presidenta, Canciller, y Secretario de Economía.

Mucha suerte.

TRASFONDO

Todos los demás, cada quien desde su espacio, hagamos caso al llamado incluyente que hizo este viernes el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí: cerremos filas como nunca en la historia reciente. Sí, aunque tengamos diferencias en otros temas, hay que cerrar filas ante la agresión que se avecina contra las comunidades mexicanas en Estados Unidos. Hay que defender sus derechos y su dignidad. Habrá familias separadas. Fragmentadas. Familias devastadas. Familias desorientadas y vulnerables allá en Estados Unidos y acá, en México, a su vuelta al territorio nacional.

Por ello, hay que apoyar las iniciativas del gobierno de la República ante esta situación de emergencia, enriquecerlas, si es necesario, y desarrollar las acciones que estén a nuestro alcance para acompañar a las personas migrantes que se verán afectadas por las muy racistas medidas trumpianas, ésas que levantarán durante años muros de intolerancia en el seno de la sociedad estadunidense.

Uf, lo que se nos viene encima si Trump cumple sus despropósitos… (Juan Pablo Becerra, El Universal, Nación, A5)

Cartones

Reparados

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(Obi, Reforma, Opinión, p. 8)