1 Equipo. Ante un escenario con Donald Trump como presidente de Estados Unidos, Francisco Garduño, director saliente del INM, y su sucesor, Sergio Salomón Céspedes, trabajan en la transición para garantizar continuidad en la estrategia; participan Ricardo Trevilla, secretario de la Defensa, y Raymundo Morales, de Marina, para reforzar la seguridad fronteriza; Marath Bolaños, del Trabajo, articula programas de empleo y Julio Berdegué, de Agricultura, explora proyectos para comunidades afectadas; el canciller Juan Ramón de la Fuente alinea políticas binacionales y Ariadna Montiel, del Bienestar, diseña apoyos sociales. Todos para uno…
2 Red de respaldo. La Cancillería mexicana, encabezada por Juan Ramón de la Fuente, lanza un operativo sin precedentes para proteger a los migrantes en Estados Unidos. Con 4 mil 383 personas distribuidas en 53 consulados, entre abogados y operadores, México promete estar listo ante el hostigamiento. Incluso hay un call center con 45 operadoras y otro en Toluca, como respaldo. ¿La joya tecnológica? ConsulApp, una guía de derechos en el bolsillo de los migrantes. De la Fuente enfatiza un punto clave: el derecho a guardar silencio. Parece que, al menos en esta ocasión, el gobierno juega en serio. ¿Será suficiente? La realidad lo dirá.
3 Abrazo fraternal. Con firmeza y sensibilidad, Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación, presentó la estrategia México te Abraza, para enfrentar posibles deportaciones masivas. Los deportados serán recibidos en puertos de ingreso con acceso inmediato a programas sociales, afiliación al IMSS, apoyo en vivienda y transporte hacia sus comunidades. Además, se entregará la tarjeta Bienestar Paisano con dos mil pesos. Rosa Icela Rodríguez enfatizó que no se está de acuerdo con las políticas de Donald Trump, pero el gobierno mexicano lleva meses preparando esta respuesta integral. Empatía con los migrantes es lo que sobra en la 4T. (Frentes Políticos, Excélsior, Nacional, p. 13)
Aun para el anuncio de la mayor deportación masiva de la historia de EU, declarada en tres ocasiones por el presidente Trump, hay límites, para, incluso, deportar a medio millón de inmigrantes ilegales (la cifra récord con Barack Obama), por el costo presupuestal y las capacidades ejecutivas para lograrlo.
Escenas de deportación no necesariamente podrían advertir que son masivas. American Immigration Policy estima que una estrategia que suponga la deportación masiva de un millón de migrantes (se considera que hay cerca de 10.5 millones de inmigrantes ilegales, 26% mexicanos, con mucho, la más importante comunidad), sin considerar detención-devolución en la frontera, tendría un costo de 88 mil millones de dólares anuales, esto es, 967 mil 900 millones de dólares acumulados en una década por identificar, detener, procesar y deportar, además de la erosión en la base impositiva en los sectores económicos que dependen de migrantes ilegales (una buena parte del sector servicios, agrícola, construcción).
En la práctica, los límites presupuestales son los que hacen muy complicada la ejecución de una política de deportación masiva a la que se refiere Trump en su discurso inaugural.
El problema es que también para México la astringencia presupuestal es un problema, pues ninguno de los refugios que se instalarían en los puestos fronterizos se terminaron y, lejos de implementar una estrategia para contender con los tres frentes (deportación, identificación de migrantes no mexicanos en espera y contención de caravanas), la Presidenta no ha nombrado oficialmente al titular del Instituto Nacional de Migración. En octubre anunció que sería el exgobernador poblano Sergio Salomón, pero Francisco Garduño, nombrado por el expresidente López Obrador, no sabe siquiera si él sigue al frente del INM.
El segundo frente es el de aranceles. Trump siguió negociando con dos cartas abiertas. No anunció nada en concreto, pero por la tarde volvió a decir que podría elevar el 1 de febrero en 25% los aranceles a México y a Canadá, porque ambos “permiten el paso de un gran número de inmigrantes ilegales y el fentanilo a Estados Unidos”. La declaratoria de emergencia nacional en la frontera sur tendrá un costo presupuestal altísimo para México si no se devuelve a no mexicanos a su país de origen. Interesante que, justo cuando dice que invocará el Alien Enemies Act of 1798 para apoyar al gobierno federal y a los estatales en eliminar toda presencia de gánsteres y redes criminales que devastan ciudades y pueblos en EU, muestra un poco su tercera carta: combatir la inflación.
Eso pasa por eliminar la mano de obra en construcción (17% ilegal), agricultura (13% ilegal) y servicios (12% ilegal), mayoritariamente mexicana. Los tonos y el presupuesto juegan.
Se estima que, al cierre del 2023, vivían en EU 4.7 millones de indocumentados, 377 mil 229 mexicanos fueron detenidos por presencia ilegal y devueltos al país, con un costo de 1,422 dólares por persona, para totalizar 7,333 mdd entre enero de 2023 y abril de 2024.
En México, el superprograma para recibir migrantes anuncia una tarjeta de Bienestar y entregar 2 mil pesos a todo mexicano devuelto para que regrese a su lugar de origen, unos 160 mil millones de pesos (tomando en cuenta el promedio anual de devoluciones que se realizan en la última década), pero no considera el cómo incorporarlos a la fuerza de trabajo sin que implique una carga presupuestal adicional. ¡Ah!, vamos a construir casas, tapar baches y construir trenes. Con eso juega Trump.
DE FONDOS A FONDO
#INFONAVIT… Agendada la reforma a la Ley del Infonavit, pero el grupo de Morena en la Cámara de Diputados incluyó una reforma a la Ley del IMSS y a la Ley de la Consar como novedades para incluir en la agenda que conducirá el diputado Ricardo Monreal a partir de 1 de febrero. Este tema resulta crítico porque podría incluir una “homologación” completa al régimen de disminución de la representación obrera y patronal en todos los organismos de gobernanza mixta, y probablemente todos los integrantes del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), que preside Francisco Cervantes, deberían replantearse qué tan funcional para un Estado mexicano como el que controla Morena le resulta la representación patronal. (Alicia Salgado, Excélsior, Dinero, p. 5)
Abrazos, no despidos
De forma inmediata, tras las medidas antiinmigrantes que el presidente estadounidense Donald Trump anunció que pondrá en marcha, la presidenta Claudia Sheinbaum convocó a todo su gabinete, y les pidió echar andar su estrategia “México te abraza”. En los pasillos de Palacio Nacional se informó que Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación, estará a cargo de coordinar los trabajos para recibir a los connacionales, y el canciller Juan Ramón de la Fuente será el responsable para fijar posturas con la nueva administración Trump. Y quien parece estar al margen de esta estrategia es el aún titular del Instituto Nacional de Migración, Francisco Garduño, a quien muchos ven como un cadáver político al que, por alguna razón, que ha de ser muy poderosa, y pese a su desastrosa gestión en el instituto, permanece en el gobierno federal en una dependencia que es vital en estos momentos. Garduño, la 4T te abraza. (Bajo Reserva, El Universal, p. A2)
Lo peor es que una de las primeras órdenes ejecutivas firmadas por el mandatario estadounidense fue, precisamente, volver a poner de inmediato esa medida, al tiempo que se cancelaron de inmediato todas las solicitudes que los migrantes presentarían a través de la aplicación “CBP One”, aun las citas que tenían para estos días.
El exgobernador de Puebla, Salomón Céspedes, anunciado como nuevo titular del Instituto Nacional de Migración, tendrá que seguir compartiendo el cargo porque se informó que sigue también en el mismo Francisco Garduño, quien fue designado y sostenido por AMLO, tras el incendio en la estación de Ciudad Juárez, en el que 40 migrantes perecieron. (Francisco Cárdenas Cruz, La Razón, México, p. 17)
SALOMÓN Y GARDUÑO
La ocasión es propicia.
Las disposiciones de Donald Trump amenazan con una crisis humanitaria, económica y social en la frontera y es necesario actuar.
Ayer mencionamos en este espacio a Francisco Garduño como problema en lugar de ofrecer soluciones en materia migratoria.
Tampoco se ha instalado en su lugar al exgobernador poblano Sergio Salomón Céspedes, como lo anunció la presidenta Claudia Sheinbaum antes de rendir protesta.
Pero ayer, en buen momento en víspera de las deportaciones masivas, aparecieron ambos en Palacio Nacional y tal vez por fin se dé el cambio en el Instituto Nacional de Migración.
Hoy, en el discurso de la mañana, habrá más datos de acciones futuras del Gobierno mexicano y quizá por fin se dé el relevo para superar la errática política migratoria implantada desde el sexenio pasado. (José Ureña, 24 Horas, México, p. 5)
Dada la coyuntura, dos comisionados de migración son mejor que uno. Esa es la lógica detrás de la decisión de mantener a FRANCISCO GARDUÑO YÁÑEZ en el Instituto Nacional de Migración (INM), aun cuando Sergio Salomón Céspedes asumió como nuevo titular del organismo. Ayer, ambos fueron convocados a la reunión de emergencia en Palacio Nacional luego de la investidura de Donald Trump.
Nos cuentan que por el momento es mejor mantener la continuidad en la política de atención a los migrantes. Así que a ambos funcionarios les toca enfrentar el impacto inmediato de las medidas adoptadas por Trump, que por lo pronto dejaron ayer a miles de solicitantes de asilo varados en la frontera, muchos de ellos incluso ya con una cita confirmada para iniciar su trámite de ingreso legal a Estados Unidos.
Lo que aún está por verse es el margen de maniobra que tendrá Garduño Yáñez en el INM, pues se sabe que no tiene precisamente toda la confianza de la presidenta Claudia Sheinbaum. Recordará que el comisionado saliente enfrenta una investigación por el incendio de una estancia migratoria en Ciudad Juárez, donde 40 migrantes fallecieron y 27 resultaron lesionados, en marzo de 2023.
Así como la transición en el INM se queda en espera, también el proceso para darle una nueva dimensión, más cercana a la gente, y cambiarle el nombre a Instituto de Apoyo a la Movilidad Humana, como propone la jefa del Ejecutivo. (A la Sombra, El Sol de México, República, p. 2)
Los migrantes poblanos en Estados Unidos no solo representan una parte fundamental de la identidad cultural allá, sino también de la estabilidad económica de Puebla, acá.
Con más de 2.8 millones de paisanos en el vecino del norte (según datos de la SRE), el estado ocupa el cuarto lugar nacional en migración hacia ese país, siendo Nueva York y Nueva Jersey los destinos predilectos. En Brooklyn, por ejemplo, el barrio de Sunset Park es conocido como “Pueblayork” por la alta concentración de poblanos que han transformado el paisaje cultural con la Batalla del 5 de Mayo y gastronómico con mole, cemitas y chiles en nogada.
Económicamente, la historia no es menor: en 2023, los poblanos enviaron más de 3,100 millones de dólares en remesas, lo que representa el 5.1% del PIB estatal. Municipios como Atlixco, Izúcar de Matamoros y Chiautla dependen profundamente de este flujo de dinero para sostener a miles de familias que lo utilizan para vivienda, educación y salud.
Sin embargo, la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca en un segundo mandato ha encendido las alarmas. Sus políticas migratorias, que históricamente han sido agresivas, podrían provocar deportaciones masivas que pondrían en aprietos a estas comunidades y al estado. El impacto sería devastador pues una caída en las remesas reduciría el consumo en comunidades rurales y urbanas, afectando sectores como el comercio y los servicios. Además, el retorno de miles de poblanos saturaría un mercado laboral incapaz de absorber tal demanda, agravando la precariedad laboral y fomentando la estigmatización de los deportados.
Ante este panorama, la administración de Alejandro Armenta tiene la tarea urgente de diseñar políticas para mitigar el impacto. Generar empleos con salarios competitivos y promover programas de reinserción social será crucial para amortiguar el golpe.
Y hablando de retos migratorios, es un misterio el paradero de Sergio Céspedes Peregrina, quien se supone se encargaría de encabezar el Instituto Nacional de Migración. La urgencia no podría ser mayor pues los poblanos en Estados Unidos necesitan certezas y apoyo.
El futuro no solo está en manos de los migrantes; también depende de la capacidad de nuestras autoridades para estar a la altura del desafío. (Alberto Rueda, Milenio Puebla, Online)
DICEN que el que avisa no engaña… y vaya que los avisos que envió Donald Trump desde su campaña electoral y después, tras ganar la elección el año pasado, se convirtieron ayer en realidades en su primer día de vuelta en la Casa Blanca.
PARA México se centró en el envío inmediato de tropas a la frontera, un endurecimiento de la política migratoria y la preparación del terreno para comenzar con las deportaciones masivas.
A ESO se suma la orden ejecutiva que declara a los cárteles mexicanos como grupos terroristas y, aunque falta por especificar qué supone en los hechos esa declaratoria, se trata de una amenaza cumplida.
EL AMAGO de imponer aranceles a las exportaciones de México movió anoche las aguas. Si bien no fueron activados de inmediato, como muchos temían, la advertencia es clara: serían del 25 por ciento comenzando el próximo 1 de febrero. Corre tiempo.
INTERESANTE resultó que el gobierno de México respondiera desde temprano que restaurar el programa “Quédate en México” es un acto unilateral de EU.
CON ESA POSTURA, pareciera que se deja una puerta abierta a la negociación: se podría aceptar ese acto unilateral si, de manera paralela, se puede pactar sobre el alcance de sus efectos.
POR EJEMPLO, recibir a deportados de otros países siempre y cuando sea sólo para que desde acá sean enviados a sus países de origen.
EL HECHO es que Trump ya movió pieza y ahora se espera una reacción rápida de México que vaya más allá de la firmeza de una declaración, por lo que se antoja urgente una reunión de alto nivel para procesar las medidas anunciadas.
LLAMÓ la atención que empresarios mexicanos asistieran a las ceremonias previas al ascenso de Donald Trump e hicieran contactos con el equipo del republicano mientras, del lado del gobierno, solo se vio a Altagracia Gómez.
HAY QUIENES piensan que ya es momento de que el canciller mexicano, Juan Ramón de la Fuente, se haga presente en Washington y que se apresure el nombramiento de un nuevo embajador mexicano en ese país como señales claras de la importancia de establecer contacto directo con el trumpismo.
POR CIERTO, el ex embajador Christopher Landau lanzó un guiño interesante en el almuerzo del domingo con la comunidad hispana.
EL PRÓXIMO subsecretario de Estado dijo que el reto es demostrar que México es un socio confiable en tres temas centrales: migración, comercio y narcotráfico.
PARECE que se lo dijo a los empresarios mexicanos, para que lo oyeran en Palacio Nacional. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)
“Quédate en México”, anuncio unilateral
México fue protagonista del discurso inaugural de Donald Trump. Se veía venir, aunque algunos pensaron que lo dejaría para después, pero no. Tocó el tema de la frontera de inmediato.
Hay una batería de asuntos que nos incumben, pero lo que viene para los próximos días quedó claro cuando dijo que se retomará el programa “Quédate en México”. Lo dijo sin haberlo consultado antes con el gobierno de México que tiene, en cualquier escenario, que dar su anuencia.
Tal vez lo haga porque la disparidad de fuerzas es abismal, pero anunciarlo de manera unilateral es señal de lo que será el estilo personal de Trump en su segunda estancia en la Casa Blanca.
El canciller De la Fuente dijo a los migrantes que no están solos, “no perdamos la calma”, pidió. Una vez dicho lo cual hay que poner manos a la obra porque la emergencia en la frontera, fuente de incertidumbre, será en ambos lados del Río Bravo.
La expectativa es que en la mañanera de hoy se conozcan los temas tratados en la reunión urgente del gabinete que duró un par de horas, para estar todos sintonizados.
Defensa de los poblanos
El estado de Puebla tiene en Estados Unidos una comunidad importante. Rondan los 3.5 millones de personas. La mayoría de ellos, por su diligencia y honestidad, han prosperado.
El gobernador Alejandro Armenta dijo que están listos para combatir cualquier acto de violencia contra los derechos humanos de los migrantes. La comunidad migrante de origen poblano es particularmente importante en Nuevo York. En la gran manzana el 5 de mayo es una de las fiestas centrales. La presidenta Sheinbaum lo llamó en broma Puebla York.
Por décadas esos mexicanos han mandado a Puebla remesas que son apoyo fundamental para muchas familias. Ahora toca apoyarlos a ellos, por lo que el gobierno de Armenta, en colaboración con la federación, tiene todo listo para apoyarlos en un eventual regreso.
El rector de la UNAM, Leonardo Lomelí, convocó a todos a ayudar a que en Estados Unidos se reconozca la importante contribución de los migrantes a la economía y la cultura de los Estados Unidos. Tiene razón el rector y los migrantes poblanos lo encarnan de forma óptima.
El rector recordó algo que muchos allá parecen olvidar: Estados Unidos es una nación de migrantes. (Pepe Grillo, La Crónica de Hoy, La Dos, p.2)
Exige diálogo y respeto
La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fue contundente apenas unas horas después de que Donald Trump finalmente asumiera la presidencia de Estados Unidos en lo que es su segundo mandato. En un mensaje publicado a través de sus redes sociales, la mandataria mexicana, felicitó al magnate republicano, pero también le dijo que como vecinos y socios comerciales, el diálogo, el respeto y la cooperación siempre serán el símbolo de nuestra relación.
Paisanos blindados
Arrancaron los trabajos de la Secretaría de Gobernación, que encabeza Rosa Icela Rodríguez, para proteger a los paisanos, a través del plan “México te abraza”. Este esquema contribuirá con una atención integral que incluye incorporación de programas sociales, atención médica, empleo y un apoyo económico de dos mil pesos para transporte.
Cierre de filas
Representantes de partidos políticos cerraron filas con la presidenta. Ricardo Monreal, jefe de Morena en la Cámara, apeló a la unidad y la cautela; Jorge Romero, presidente del PAN, propuso crear un Fondo de Atención a Migrantes; Alejandro Moreno, del PRI, dijo que en lugar de dividir se tiene que trabajar por una América más fuerte. (Sacapuntas, El Heraldo de México, La 2, p. 2)
No paran las caravanas
Y resulta que ayer, el mismo día en el que Donald Trump asumió, también partió de Tapachula, Chiapas, una caravana migrante, la primera en el segundo pedido de gobierno del republicano. El ánimo entre quienes la integran es de temor, pero también de que más no pueden perder. El dato es relevante porque apunta a que los flujos migratorios no respetan tiempos, más bien se adaptan a ellos a pesar de su complejidad. Ciertamente a miles que tenían ya una cita para asilo, la cancelación de la aplicación CBP One les golpeó el alma, pues llevaban sobreviviendo meses en espera de que llegaría el día en el que fueran llamados. Pero ahora empiezan a hacerse a la idea de cruzar a como dé lugar aunque eventualmente los deporten. Son cientos, provenientes de países como Venezuela, Guatemala, El Salvador, Honduras, Cuba y Haití, a quienes por el momento no les interesa regresar a sus países. (Rozones, La Razón, LA DOS, p. 2)
Cumple Trump sus amenazas // Declara zona de emergencia a la frontera // Arancel de 25 por ciento a partir de febrero
¿Si ya saben cómo es, para qué votaron por él? Fue el voto mexicano (el latino, en general) el que inclinó la balanza a favor de Trump en las elecciones presidenciales, una sorpresa, ya que tradicionalmente se inclina por los candidatos del Partido Demócrata. Algunas políticas que pretende instaurar socavarán la democracia y los derechos humanos. En cuanto a México en particular, el discurso inaugural se movió entre dos extremos. Por un lado, agradeció la contribución de los hispanos a su victoria y, por otro, convirtió en órdenes ejecutivas las amenazas que vino lanzando en su campaña contra la migración ilegal y las bandas de traficantes de drogas.
Vecinos y socios comerciales
La primera reacción de la presidenta Sheinbaum fue serena, no se enganchó: “A nombre del Gobierno de México, felicitó a Donald Trump @POTUS por su toma de posesión como presidente número 47 de los Estados Unidos de América. Como vecinos y socios comerciales, el diálogo, el respeto y la cooperación siempre serán el símbolo de nuestra relación”, escribió en sus redes sociales. Ayer siguió desde Palacio Nacional los acontecimientos en Washington acompañada por su equipo.
Las órdenes ejecutivas
Anunció Trump que entrarían en vigor ayer mismo.
1 Declarará una emergencia nacional en la frontera con México y desplegará fuerzas armadas, incluida la Guardia Nacional, para participar en la seguridad fronteriza.
2 Designará como organizaciones terroristas extranjeras a los cárteles mexicanos responsables del contrabando de drogas, así como a las pandillas MS-13 (Mara Salvatrucha) y Tren de Aragua (Venezuela). En la práctica, asumiría facultades para enviar fuerzas armadas a cumplir la misión.
Deportaciones
3 Comenzará el proceso de devolver a millones de extranjeros criminales a los lugares de donde vinieron. Buscará poner fin a la ciudadanía automática por nacimiento para los hijos de personas que no están legalmente en el país.
Asilo
4 Está preparando una proclamación para poner fin al proceso de asilo que permitiría la expulsión inmediata de aquellos que ya están en el país a la espera de audiencias judiciales.
Quédate en México
5 Restablecerá la política que requiere que aquellos que buscan asilo permanezcan en México antes de su fecha en la Corte de Inmigración. Canceló citas en la plataforma CPB One.
Los aranceles
En otro tema, dijo que pretende aplicar un arancel de 25 por ciento al valor de las exportaciones de Canadá y México, a partir del día 1º de febrero, como respuesta a que siguen permitiendo el flujo de migrantes indocumentados y drogas. Sin embargo, es poco probable que lo haga porque echaría fuego a la inflación y su principal meta económica es bajarla. Canadá y México exportan alrededor de 40 por ciento del petróleo que consume Estados Unidos.
La defensa de los paisanos
A diferencia de lo que ha ocurrido en otras crisis en las relaciones de Estados Unidos –recuérdese el fiasco de la enchilada completa de Fox y Castañeda–, esta vez el gobierno se ha anticipado para hacer frente a la situación. La instrucción de la Presidenta es defender a los migrantes, y el Canciller Juan Ramón de la Fuente ha armado un mecanismo para hacerlo, apoyándose en la red de consulados. Se trata de apoyar a nuestros paisanos en todos sentidos, inclusive con aesoría jurídica en caso de que sus derechos sean violentados. De la Fuente ha sumado el mecanismo a organizaciones locales y funcionarios. (Enrique Galván Ochoa, La Jornada, Política, p. 16)
El Narciso Reimplantado dispara en redondo // Aranceles, hasta febrero // Cárteles, ya etiquetados // Deportaciones en preparación
El primer día no resultó tan, tan catastrófico. El megalómano empoderado reiteró líneas generales de su guion de chantaje a México, pero este lunes no fue notablemente más allá de lo ya previsto. El peso resistió, las deportaciones masivas aún no se producen y las acciones punitivas contra los cárteles mexicanos no iniciaron de inmediato, pero obviamente los tambores de guerra presagian lo venidero y conforme pasen las horas se irá afinando y materializando el proyecto plutocrático y de élites tecnológicas que busca rediseñar el mundo.
Así transcurrió el primer día del soñado regreso trumpista a la era dorada. Hoy habrán de acumularse nuevos agravios a naciones diversas. En México, la presidenta Sheinbaum insiste en hacer saber a los paisanos que no están solos, mantra que reproduce el canciller De la Fuente, quien blande como detente la hipótesis auxiliar de los botones de pánico y una red consular que hasta ahora no ha servido para defender a los paisanos, pero se supone que ahora sí. Y, mientras pasan cuatro años, que en realidad pretenden establecer un orden mundial para durar décadas, ¡hasta mañana, con la vista puesta en la paridad cambiaria, el inicio de las deportaciones y las acciones contra cárteles! (Julio Hernández López, La Jornada, Política, p. 18)
REPATRIAR MIGRANTES, ¿Y LAS REMESAS?
Cuando Trump menciona su intención de repatriar a los migrantes a nuestro país con el programa Quédate en México, desde luego que se habla de una política antiinmigrante que puede afectar las remesas, hoy por hoy, una de nuestras principales fuentes de divisas. Las remesas anuales, por más de 63 mil millones de dólares, representan un monto mayor que el turismo o el petróleo. (José Yuste, Excélsior, Dinero, p. 2)
La forma tan simple, desanimada y hueca en que el gobierno de México respondió a los anuncios del nuevo presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, que puso a México en el centro de su discurso de toma de posesión con los anuncios más agresivos y directos en contra de cualquier otro país, parece confirmar que el equipo de la presidenta Claudia Sheinbaum no ha encontrado ni puesto en marcha una estrategia potente y efectiva para enfrentar lo que el propio mandatario estadunidense definió como una “relación renovada con México”.
“A nombre del Gobierno de México felicito a Donald Trump por su toma de posesión como Presidente número 47 de los Estados Unidos de América. Como vecinos y socios comerciales, el diálogo, el respeto y la cooperación siempre serán el símbolo de nuestra relación”, dijo ayer la presidenta en una publicación en redes sociales que llegó tres horas y media después de ocurrida la asunción en el Capitolio de Washington y al terminar una reunión con su gabinete en materia migratoria y de relaciones exteriores en el Palacio Nacional.
¿Eso es todo lo que tiene que decir la presidenta y su gobierno a los fuertes anuncios de Trump que convirtió a México de nuevo en su piñata y anunció la militarización de la frontera común, el inicio de las deportaciones masivas de migrantes con el regreso del programa “Quédate en México” y la declaración de “terroristas” para los Cárteles de la Droga mexicanos, lo que le daría facultades a Estados Unidos para mandar su Ejército a combatir a los empoderados narcos en el territorio nacional?
Una cosa es la prudencia y el no engancharse en un pleito abierto y mediático con el engallado presidente Trump y otra la ausencia de un discurso que fije posiciones y responda puntual y respetuosamente el rechazo de México a medidas que afectarán directamente al país, a sus ciudades fronterizas, a su de por sí desordenada política migratoria y a la seguridad y soberanía del país. Prudencia y falta de firmeza y de claridad no son lo mismo.
En momentos en que los mexicanos, dentro y fuera del territorio necesitan percibir un gobierno fuerte, capaz y preparado para hacer frente a los duros embates que nos vienen desde el país del norte y a un cambio total del juego en la compleja relación bilateral, apelar sólo al “diálogo, del respeto y la cooperación”, parecen más un lugar común y un disco rayado, que una estrategia real, efectiva y contundente para delimitar cómo y en qué México y su gobierno aceptarán los nuevos términos en los que Trump quiere plantear la relación bilateral.
La presidenta y su equipo tuvieron meses, semanas para tener ya listas respuestas, mensajes, discursos y acciones para responderle al nuevo presidente de los Estados Unidos. Todos los temas con los que mencionó y golpeó a México, con anuncios como el de declarar “emergencia nacional” en su frontera sur que le valieron incluso una ovación de pie de todos los asistentes a su toma de posesión, ya estaban cantados y habían sido repetidos y advertidos una y otra vez por el propio magnate y por sus colaboradores más cercanos.
Da la impresión de que, por soberbia o desdén, en Palacio Nacional no quisieron creer en lo que se avecinaba y, como la cigarra que se confía en el verano y se la pasa cantando, se negaron a ver la realidad y creyeron que invocar repetidamente “la buena relación, el entendimiento y el diálogo”, bastaba para desalentar o impedir que Donald Trumo cumpliera sus amenazas y enfilara sus baterías y sus primeras órdenes ejecutivas contra el eslabón más débil. Porque ni siquiera a China, que es su principal competencia y rival en la guerra comercial y geopolítica que libran, lo mencionó ni una sola vez como a México que fue el país más presente, para mal, en su primer discurso.
Todavía ayer, cuando ya el mensaje de Trump le daba la vuelta al mundo y los anuncios contra México eran materia de noticias en todos los medios y diarios nacionales e internacionales, la Presidencia de la República se tardó casi tres horas y media en reaccionar; y ver llegar apresurados y con cara de apurados a los secretarios del gabinete al Palacio Nacional, parecía más una reunión improvisada que algo previamente planeado y preparado con anticipación para tener capacidad de reacción ante lo que se venía.
El cambio drástico que se viene en la forma de relacionarnos y hasta de hablar y negociar con el país vecino y socio comercial, ameritaría que el gobierno de la doctora Sheinbaum viera más allá de sus narices y de su vanagloriado “movimiento” y llamara a mexicanos experimentados en las lides políticas y diplomáticas, académicos, políticos y exfuncionarios, sin importar para qué gobierno o partido trabajaron, para formar un verdadero equipo de estrategas y negociadores que le haga frente a Trump y a su gabinete para lograr que México, como país, salga lo mejor librado que se pueda de esta nueva era de una superpotencia que volverá a ser imperialista, intromisiva y abusiva de su poder ante el resto del mundo.
Veremos en estos días si la forma parca y limitada en que la presidenta de México le respondió a uno de los discursos más agresivos y beligerantes que se recuerden en la asunción de un presidente de los Estados Unidos, es parte de una estrategia que sí existe o si más bien, esa lacónica y decepcionante respuesta, es parte de la falta de esa estrategia.
NOTAS INDISCRETAS… Y cómo siempre hay mexicanos que se saben acomodar a la corriente, aunque esta venga adversa al país, el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, anda presumiendo entre sus amigos que hace unos días estuvo en Miami y se fue a entrevistar con Marco Rubio, el ahora poderoso secretario de Estado de los Estados Unidos. Según lo que platican cercanos al líder priista, Alito logró ser recibido “por unos cuantos minutos” por Rubio a quien le planteó que él tenía una promesa del exembajador Ken Salazar que, en el contexto de la Reforma Judicial y otras reformas constitucionales de la 4T, le prometió que si por oponerse a las iniciativas del régimen lo perseguían o le activaban expedientes judiciales, el gobierno de Estados Unidos le brindaría “asilo político” y lo recibiría en su territorio.
Pero como Salazar ya se iba, Alito viajó hasta Miami y buscó contacto con el próximo secretario de Estado al que le informó de la persecución en su contra y las amenazas de investigaciones judiciales que le ha abierto en el gobierno “por su postura de oposición”. La versión que el propio Alito le ha contado a sus cercanos es que Marco Rubio le dijo que mantendría la promesa que le hizo el embajador Salazar de otorgarle asilo político en Estados Unidos en caso de que lo intentaran procesar o detener desde el gobierno mexicano por oponerse a las iniciativas y reformas del partido gobernante.
Por eso, dicen, el controvertido dirigente del PRI ha subido el tono de sus críticas y cuestionamientos al gobierno de Morena y, a partir del ofrecimiento que dice haber recibido de quien será el poderoso Secretario de Estado de la administración Trump, tiene lista una ruta de salida en la que, según ha dicho a su grupo de confianza, si lo intentaran procesar por las averiguaciones previas que tiene abiertas por enriquecimiento ilícito y peculado ante la Fiscalía de Campeche, él se iría asilado a territorio estadounidense y dejaría en su lugar a su imberbe y torpe escudero, Pablo Angulo, para dirigir al PRI desde el exilio. ¿Será que de verdad el líder priista se cree un opositor fuerte del gobierno?… Se baten los dados. Nos cayó la Serpiente Doble y con los pelos rubios. (Salvador García Soto, El Universal, Nación, p. A9)
Donald Trump ya es el 47 presidente de los Estados Unidos y ya están listas las órdenes ejecutivas para declarar la emergencia nacional en su frontera sur (la frontera con México), ya iniciaron las deportaciones de migrantes, ya anunció que implantará nuevamente el programa Quédate en México, que inmovilizó en nuestro país a cientos de miles de migrantes que esperaron durante meses una cita para tratar su situación migratoria en la Unión Americana, y declaró como organizaciones terroristas a varios cárteles mexicanos, además del llamado Tren de Aragua, cártel de origen venezolano, pero con fuerte presencia en nuestro país y a una de las principales organizaciones de la Mara Salvatrucha. Con toda claridad ha relacionado la migración ilegal con el tráfico de personas y de fentanilo, y los ha definido como una invasión.
Nada de esto es una novedad y quienes esperaban que no pasara nada nuevo, nada diferente al primer periodo de gobierno de 2017-2021, se volvieron a equivocar. La agenda de Trump, con la que comenzó su discurso de toma de posesión, fue migración y crimen organizado, incluso la reiteración de que le cambiará el nombre al golfo de México (ocurrencia que provocó la risa de Hillary Clinton en plena ceremonia en el Capitolio).
Ayer la presidenta Sheinbaum felicitó a Trump y reiteró que “como vecinos y socios comerciales, el diálogo, el respeto y la cooperación siempre serán el símbolo de nuestra relación”. Está muy bien, pero creo que se perdió la enorme ventana de oportunidad que se abrió desde el 5 de noviembre hasta el día de ayer, para consolidar una agenda común en temas comerciales, de seguridad y migratorios.
Es verdad que la administración de Sheinbaum ha mostrado avances en los tres capítulos: la estrategia de seguridad poco tiene que ver con la negligente política seguida el sexenio pasado; en términos migratorios se han reducido los flujos que llegan a la frontera y el Plan México, con sus claroscuros, ha tratado de establecer una base para disminuir el intercambio con China, aumentar la colaboración con Estados Unidos y promocionar el nearshoring.
Pero, siendo mucho, probablemente es poco en relación con el desafío. La declaratoria como terroristas de los grupos criminales en México tendrá repercusiones que serán más delicadas en la misma medida en que el gobierno de nuestro país no los asuma en la misma categoría y no establezca profundas medidas de cooperación y colaboración con Estados Unidos. En el imaginario colectivo ésa es la mayor preocupación del estadunidense medio y ante eso responde Trump.
Esa declaratoria, hay que insistir en el tema, no debería implicar una crisis del sistema financiero, económico o comercial. Muchos países han tenido o tienen organizaciones incluidas en la lista FTO y ninguno de ellos ha sufrido una crisis de esas características, el caso más cercano a nosotros es Colombia. Pero el secreto para que ello no ocurra es reconocer esa realidad y participar de lleno en el combate a esos grupos que terminan siendo no sólo nacionales o regionales, sino globales.
¿Qué significa ser declarado como una organización terrorista, ser incluido en la lista FTO? Lo principal y más inmediato es que resulta ilegal para una persona en EU o sujeta a la jurisdicción de EU proveer, “a sabiendas, soporte material o recursos” como “dinero o instrumentos financieros monetarios o garantías, servicios financieros, entrenamiento, asesoría profesional o asistencia, cajas fuertes, documentación, equipo de comunicaciones, armas, sustancias letales, explosivos, personal, transporte y otros usos físicos, con excepción de medicinas o materiales religiosos”.
Además, los representantes y los miembros de una FTO debidamente designada, si son extranjeros, no pueden ingresar a Estados Unidos y, en algunas circunstancias, son extraditables. Cualquier institución financiera estadunidense que toma conocimiento de que tiene posesión o control sobre fondos en la que una FTO o sus agentes tienen intereses involucrados debe retener dichos fondos y reportarlos a la Oficina de Control de Asuntos Exteriores del Departamento del Tesoro.
Ésas son, ya lo hemos dicho, armas muy poderosas, sin necesidad de una intervención militar. Y su aplicación estará determinada por un trabajo conjunto o de una decisión individual. Cuando recordamos, por ejemplo, que los hermanos Guzmán López y El Mayo Zambada, entre otros, están en una negociación con la fiscalía estadunidense es fácil comprender el arsenal del que dispondrá la administración de Trump para hacer cumplir esas declaratorias.
Además, la diplomacia debe ir en consonancia con ello: debemos definirnos claramente como América del Norte, no podemos coquetear con el régimen de Maduro o los de Cuba y Nicaragua, seguir mostrándonos neutrales ante Putin en Ucrania y pensar que eso no tiene consecuencias. Nadie debería pensar que la presidenta Sheinbaum tendría que haber estado entre los invitados ayer a Washington: allí estuvieron los aliados ideológicos de Trump, como Javier Milei, y la mandataria no está en esa categoría. Pero tampoco podemos enarbolar la pertenencia a América del Norte sin asumir las decisiones geopolíticas y diplomáticas que ello implica.
Por lo pronto, mientras se asumen las consecuencias de las primeras medidas de Trump, mientras se generan las relaciones imprescindibles para la convivencia y relación con el nuevo mandatario, la administración de Sheinbaum deberá persistir en lo que ha hecho bien: incrementar la eficacia de su estrategia de seguridad, frenar los flujos migratorios en la frontera sur y quitarle presión a la del norte e insistir en una política de apertura con nuestros socios del T-MEC. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 10)
La toma de posesión de Donald Trump convierte en realidad lo que todavía ayer eran preocupaciones, expectativas, escenarios.
El nuevo presidente estadounidense llega -lo sabíamos- con la espada desenvainada, pero también llega con un plan bastante claro y definido de todo lo que quiere hacer y deshacer, lo mismo en EEUU que en el mundo.
Desde temas que podríamos llamar “culturales” y que se refieren a lo que será su ofensiva en contra de lo que llama la agenda Woke y comienza con su declaración acerca de que en EEUU ya sólo habrá dos géneros, hasta sus ambiciones expansionistas o su visión mercantilista del mundo moderno, Donald Trump sabe lo que quiere y sabe cómo lo va a lograr. No es exagerado decir que su éxito o fracaso dependerá en mucho el rumbo futuro de la humanidad.
En lo que a México respecta, es mucho de lo que debemos preocuparnos: desde el tono y las constantes alusiones peyorativas a los migrantes y a los hispanos, que les generan un ambiente todavía más hostil del que de por sí enfrentan, hasta las acciones concretas que Trump ha anunciado.
Para tratar de resumir un poco de todo lo dicho, concentrémonos en tres asuntos, que son en los que además el gobierno mexicano puede incidir.
Primero, la migración. México ya ha jugado un papel muy relevante, crucial diría yo, en beneficio de los intereses tanto de la primera presidencia de Trump como de la de Biden, al poner filtros cada vez más fuertes y evitar la llegada de las tan temidas caravanas migrantes. Endurecer la política migratoria es una cuestión de grado, no de fondo, y si al empeño mexicano sumamos el resquemor de muchos migrantes ante la llegada de Trump 2.0, podríamos ver reducciones adicionales en los flujos y una victoria política para el estadounidense.
Endurecer el combate al narcotráfico. Es innegable el cambio de foco y estrategia del gobierno mexicano desde la llegada de Claudia Sheinbaum y Omar García Harfuch. Menos abrazos, más balazos, más decomisos, más detenciones de alto perfil, que podrían permitirle nuevamente a Trump declararse vencedor, haber “obligado” a México a hacer algo al respecto.
Los aranceles serán más complejos, primero porque dependen parcialmente de los resultados en los dos rubros anteriores, después porque Trump los ve como un juego mercantilista, de suma cero, y finalmente porque las cadenas de producción en América del Norte están MUY integradas, sobre todo en el sector automotriz.
Y bueno, no podemos dejar de mencionar el riesgo mayúsculo de las deportaciones, para las que difícilmente estaremos preparados, por más esfuerzos que hagan los tres órdenes de gobierno y la sociedad civil. Los retos y los riesgos para los deportados serán, son ya, enormes. Pensemos en ellos cada vez que hablemos de esta nueva realidad de la relación bilateral. (Gabriel Guerra, El Heraldo de México, País, p. 9)
Donald Trump no se moderó. Su discurso de investidura presidencial fue similar al de uno de sus mítines: grandilocuente, nacionalista, antiinmigrante, revanchista y radical. Como lo anticipó en campaña, cumplió las amenazas contra México y firmó las órdenes ejecutivas para declarar una emergencia nacional en la frontera sur, iniciar la detención de inmigrantes ilegales, restaurar la política de “Quédate en México” y declarar a los cárteles de la droga como organizaciones terroristas extranjeras.
Trump se había reservado momentáneamente la imposición de aranceles, pero al ser cuestionado por la prensa, durante la firma de las órdenes ejecutivas, disparó los dardos envenenados que tanto preocupan al gobierno y a los inversionistas en México. El flamante presidente dijo que a más tardar a partir del 1 de febrero fijará una tarifa de 25% a las exportaciones de México y Canadá hacia los Estados Unidos.
Apenas se supo la noticia, la aparente “tranquilidad” que los mercados habían mostrado a lo largo de la jornada se rompió. El tipo de cambio se depreció 1.3% este lunes y seguramente abrirá la jornada de hoy a la baja. Faltan 10 días para que el escenario de “guerra comercial” con México y Canadá se convierta en realidad.
A pesar de la presencia de empresarios y funcionarios del gabinete de la presidenta Claudia Sheinbaum en Estados Unidos durante los últimos días, desde Arizona y Detroit, a donde viajaron el canciller Juan Ramón de la Fuente y el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, respectivamente, para reunirse con representantes del gobierno trumpista y CEOs de empresas; hasta Washington D.C., este fin de semana, donde hombres y mujeres de negocios participaron en los eventos de la inaguración del gobierno de Trump, nada fue suficiente para disuadir al republicano.
La no invitación de Sheinbaum a Washington, para presenciar el juramento de Trump, ni la de ninguno de sus funcionarios de gabinete, complican el escenario de negociación para México, principalmente por la vía institucional. Ni De la Fuente, Ebrard o el embajador Esteban Moctezuma tienen derecho de picaporte en el equipo de Trump.
Así que el gobierno de Sheinbaum tendría que comenzar a considerar alternativas menos convencionales, además de implementar campañas para “recibir” y apoyar económicamente a los migrantes que serán deportados a México. Dichas estrategias incluyen la integración de personajes que, por más incompatibles sean para la 4T, podría ser de gran ayuda en el cabildeo no oficial.
El exsecretario y excanciller, Luis Videgaray, quien asistió el sábado al Cabinet Reception, uno de los eventos más destacados previos a la investidura de Trump, y el domingo en la Candlelight Dinner, una cena que se da en honor al presidente electo, está de vuelta en los círculos políticos de Estados Unidos.
Videgaray tuvo relación directa con la Casa Blanca a través de Jared Kushner, poderoso asesor de Trump en su primer mandato. Si bien se estima que el yerno del magnate no formará parte de su equipo en el nuevo gobierno, sí tendrá derecho de picaporte mediante su esposa, Ivanka Trump. Videgaray cambió su residencia de Boston, donde estuvo dando clases en el MIT, a Miami, más cerca de Mar-a-Lago… y de Kushner.
Algunos integrantes del Consejo Coordinador Empresarial y del Consejo Mexicano de Negocios ya entablaron conversaciones con Videgaray, quien fue clave en la renegociación del acuerdo comercial con Estados Unidos y Canadá, aunque la noticia no cayó nada bien en el gobierno de Sheinbaum. Los empresarios prefieren buscar buenos interlocutores que enfrentar todas las amenazas de Trump.
El otro personaje que podría salir de su retiro es el expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien también logró una buena relación con Trump. El 7 de junio pasado, AMLO dijo que al terminar su mandato sólo intervendría en la vida política bajo dos circunstancias: si se lo pide la presidenta Sheinbaum y para hacer valer su “derecho a disentir”. Trump podría ser esa causa de fuerza mayor. (Mario Maldonado, El Universal, Nación, p. A6)
La era de Donald Trump ha comenzado y hasta ahora lo que ha dicho se perfila a ejecutarse poco a poco, el tema de la situación de migrantes no sólo mexicanos sino de otros países que intentan ingresar vía territorio mexicano es quizás uno de los puntos más importantes a tratarse entre ambos países.
En México, ya Juan Ramón de la Fuente, secretario de Relaciones Exteriores (SRE) trabaja con todo el equipo no sólo de la cancillería, sino con otras dependencias para ir marcando el camino a seguir, y con la designación de Marco Rubio como secretario de Estado y con quien un gran número de mexicanos han tenido relación, se mantiene un cierto nivel de esperanza de llegarse a acuerdos.
Pero más allá de eso, México es una pieza importante en esta relación, sobre todo los mexicanos tanto legales como ilegales que viven en el vecino país y que son la base trabajadora de Estados Unidos, ya que datos del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (CEMLA) en el tema de análisis de remesas y migrantes que ha hecho Jesús Cervantes, durante 2024, en Estados Unidos el número de trabajadores inmigrantes ocupados de origen mexicano resultó en promedio de siete millones 549 mil 836 personas, dos a uno son hombres y laborando en actividades como son la construcción, en servicios profesionales y de administración y los de alimentación, hospedaje y recreación, manufacturas y el comercio y solo en el sector agropecuario labora alrededor del 5 por ciento, siendo el menor porcentaje de todas las demás actividades, lo que dado los cambios que se avecinan podría modificarse.
Y es que 12 estados norteamericanos concentran casi 80 por ciento del empleo de los trabajadores mexicanos inmigrantes y ocuparon el 31 por ciento de todos los trabajadores mexicanos, siendo California ahora recuperándose de la ola de incendios y que requerirá mano de obra para levantar todo lo destruido el que más emplea a mexicanos, seguido de Texas, con el 19 por ciento, por lo que uno de cada 2 trabajadores mexicanos inmigrantes en Estados Unidos labora ya sea en California o en Texas. En California, uno de cada 1.8 trabajadores agrícolas de género masculino es un inmigrante mexicano, así como uno de cada 3.2 de los que laboran en la industria de la construcción. En Texas, uno de cada 3.3 trabajadores masculinos de la construcción es un inmigrante mexicano. En Illinois, uno de cada 5.4 trabajadores masculinos de la construcción es un inmigrante mexicano. También una de cada 2.6 mujeres que laboran en los servicios en hogares es una inmigrante mexicana.
Con todos estos datos, autoridades en ambos países saben, por un lado, la importancia de esta mano de obra, pero también los riesgos que vendrán para todos ellos, con el respaldo total que tiene el hoy presidente estadounidense, que ha hecho que ya equipos de todas las dependencias se preparen de manera coordinada para actuar.
Por lo pronto, algunos deportados serán recibidos con apoyos económicos, el mejor camino sería recibirlos con empleos y con una economía creciendo, pero eso en este momento eso se ve complicado, coinciden directivos y empresarios. (Jeanette Leyva Reus, El Financiero, Economía, p. 6)
Llegar a Marte, esa fue quizá la más sensata e inocua de las frases del discurso inaugural del nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, porque todo lo demás refleja a un personaje que claramente perdió el piso.
El populismo es una forma dañina de gobierno, pero como estrategia del Presidente del país más poderoso del mundo, es un cambio radical de alcances globales.
El entusiasmo entre sus seguidores es el motor que alimenta todo lo que viene y que permite un trato injusto, mentiroso y grosero con el gobierno que ya se fue del demócrata Joe Biden.
Trump promete una edad de oro, porque se siente convencido de que Dios le salvó la vida en el atentado de Pensilvania para hacer a Estados Unidos grande otra vez.
Confirmó sus planes de decretar que va a cambiar el nombre del Golfo de México por Golfo de América, la confusión será para sus estudiantes, porque para nosotros siempre conservará su nombre, tanto como el Río Bravo es para nosotros lo que para ellos es el Río Grande. No pasa nada.
Hasta el mediodía de ayer 20 de enero, ya no quería Groenlandia, pero sí quiere “recuperar” el Canal de Panamá y quitárselos a los chinos. Veremos el alcance político-militar de sus intenciones.
Pero donde sí rompe con el mundo es con sus políticas negacionistas, tanto del cambio climático como de la tolerancia y diversidad sexual.
No más políticas verdes en Estados Unidos, no más impulso a las tecnologías eléctricas automotrices, “taladra, baby, taladra”, dijo Trump en su plan de alimentar su economía con gas y petróleo a manos llenas.
Por decreto, en Estados Unidos a partir de ahora sólo son géneros reconocidos, hombre y mujer, postura decimonónica que impone sus creencias.
En el comercio global, la mala noticia es la ratificación de sus amenazas proteccionistas sin moverle una coma a sus palabras de la pasada campaña presidencial.
La buena es que, al menos en el discurso inaugural, todavía ni un solo decreto de aplicación de aranceles para nadie… pero ya llegarán.
Para México, el guion al pie de la letra en materia migratoria y de seguridad. Emergencia migratoria en su frontera sur, despliegue de tropas y, de nuevo, “quédate en México” para cualquier candidato a la inmigración.
Y, sí, llegó el decreto que va a cambiar muchas cosas en la relación financiera, además de los temas de persecución a criminales, la designación como grupos terroristas a los cárteles mexicanos va a tener implicaciones todavía no dimensionadas.
Prometer hacer los autos de nueva cuenta en Estados Unidos es una amenaza comercial para México, pero que todavía no tenía, hasta el discurso inaugural, la forma de un decreto proteccionista con aranceles incluidos.
Donald Trump quiere llevar la bandera de su país al planeta Marte, lo que aplaude a rabiar su amigo y nuevo funcionario, Elon Musk, lo cual está muy bien dentro de los planes de una potencia mundial.
Pero Trump quiere reinventar el mundo desde su perspectiva, negacionista, proteccionista y con esos toques de una sociedad conservadora, cerrada y que cree que debe estar agradecida de la designación divina para conducir sus destinos. (Enrique Campos Suárez, El Economista, Finanzas y Dinero, p. 8)
Siempre hay manera para algunos políticos de enfrentar los problemas empeorándolos. Eso es lo que ayer ha consumado Donald Trump respecto a la migración hacia Estados Unidos.
Las medidas prometidas en campaña y ratificadas ayer en su discurso de toma de posesión solo crearán caos y crisis en las próximas semanas, años y meses.
La declaración de emergencia nacional en la frontera entre México y Estados Unidos; la restauración del programa “Quédate en México”; el final —o al menos disminución— de catch and release (cuando los migrantes indocumentados son detenidos, se les libera y se les da una fecha lejana para ir a un tribunal migratorio); la movilización de tropas a la frontera y la resurrección del Alien enemies act de 1798; además del cierre del procedimiento auxiliado por la app CBP One, son un cóctel xenófobo, racista y peligroso para el futuro.
Está claro que la migración a EU es un problema. Lo es hace muchos años y sucesivos gobiernos estadunidenses no lograron, la mayoría no lo intentaron, enfrentar el problema de manera racional, asumiendo lo que ya existe, los millones de migrantes que ya están allá y contribuyen al desarrollo de aquel país.
Esa inutilidad es ahora aprovechada por Trump para tener medidas que pueden terminar en miles y miles de tragedias para ganar elecciones. Lo dijo ayer claramente en su segundo discurso: migración fue su principal tema desde hace muchos años y así ganó.
Ahora con medidas punitivas pretende solucionar el problema; por supuesto que lo que creará será una situación peor. Me parece absurdo ponerse a especular si serán cien mil o medio millón o dos millones.
Es evidente que la declaración de emergencia —que Trump ya utilizó con el covid— parece difícil de argumentar ahora.
Invocar la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798, que le permitiría utilizar fuerzas federales y estatales para combatir redes criminales de pandillas presuntamente extranjeras, tendrá retos frente a los tribunales, pero la ley podría interpretarse de manera en que pudiera usarse, y así lo han dicho, preocupados, serios análisis de organizaciones pro derechos humanos. Más con una Suprema Corte de su lado.
Pero hoy los detalles importan poco. Lo que importa a Trump y sus aliados es el miedo provocado para celebración de sus seguidores y votantes. Eso es lo que importa del día de ayer para los próximos días. (Carlos Puig, Milenio, Al Frente, p. 2)
Emoción que no se supera enferma.
Florestán
El inicio de la presidencia de Donald Trump es el principio de un nuevo orden mundial en el que para nosotros lo más grave es el replanteamiento de sus relaciones con México a partir de sus anuncios de ayer:
Estos son, para mí, los puntos graves del futuro de la relación de México y la presidencia de Claudia Sheinbaum con el nuevo presidente de Estados Unidos.
Hoy deberemos conocer una definición ante el anuncio, formal, de Donald Trump, de lo que se nos viene, porque se nos vendrá.
Y ya no pueden caer en lo que habían caído, el negacionismo, que siempre rechacé: el no, es campaña; luego el no, no es capaz, y ahora que es gobierno y es capaz, el vamos a ver.
Ayer inició la peor etapa del México moderno en las relaciones con Estados Unidos.
RETALES
Nos vemos mañana, pero en privado. (Joaquín López Dóriga, Milenio, Al Frente, p. 3)

(Perujo, El Economista, El Foro, p. 47)

(Rictus, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 35)

(Chelo, El Universal, Opinión, p. A17)

(Camacho, Reforma, Opinión, p. 8)

(Fisgón, La Jornada, Política, p. 8)

(Xolo, 24 Horas, Página Dos, p. 2)

(Chavo del Toro, El Economista, El Foro, p. 46)