Opinión Migración 060225

Confidencial

Entablan ya cooperación

Sigilosa, pero ya se nota la colaboración de funcionarios mexicanos con sus contrapartes estadounidenses para poner en marcha la ‘operación cicatriz’ y tratar de evitar los aranceles. Primero, el canciller Juan Ramón de la Fuente habló con el secretario de Estado, Marco Rubio, quien le agradeció el envío de 10 mil militares a la frontera norte. Al mismo tiempo, el aún titular del INM, Francisco Garduño, se reunió con el subsecretario de Asuntos Internacionales del Departamento de Seguridad Nacional, Christopher Pratt, para abordar temas de atención al flujo migratorio entre ambos países.

Deportados ‘llegan esposados’ al AIFA

Hablando de flujos migratorios, resulta que los deportados que llegan a México desde Estados Unidos, contrario a lo que se ha dicho, sí llegan como delincuentes, esposados. Al menos es lo que aseguró la gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia. “No nos gustó la manera como los trajeron, porque los trajeron esposados hasta el AIFA y ahí se les recibió. No estamos de acuerdo de la manera como nos han tratado”, reclamó la morenista. ¿Algo que decir al respecto, señor canciller? (Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 35)

Las pausas que no llegaron

Iniciamos la semana con el anuncio de que se impondrían aranceles del 25 por ciento a México en los productos que exportará. En momentos en donde la narrativa es más importante que la acción política, las redes sociales se inundaron de comentarios y análisis, algunos serios, otras más solo ocurrencias.

Luego vino la mañanera y la presidenta Claudia Sheinbaum anunciaba un acuerdo con el presidente Donald Trump: una pausa de un mes para dar paso a la medida y mientras, 10 mil miembros de la Guardia Nacional serían mandados a la frontera norte para detener el flujo migratorio.

Los propagandistas del régimen -como ha sido costumbre desde que gobiernan-, elogiaron a la mandataria y desplegaron su mensaje de “unidad” y “nacionalismo” y, al mismo tiempo, descalificaban cualquier voz discordante, colocándole a todos la etiqueta de “traidores y vende patrias”.

Nada ha cambiado en el segundo gobierno morenista; si acaso, el volumen más “bajito” de la titular del Ejecutivo, para colocar en el patíbulo a los opositores. Sin embargo, el estilo es el mismo: la apuesta a la popularidad.

La realidad en datos arroja información que debemos analizar con más detalle, porque los problemas de México no solo no han terminado, de hecho, muchos de ellos pueden agravarse y la pausa es solo eso, detener un momento el pleito con el vecino país del norte, no es la solución.

La amenaza del también populista Donald Trump era difícil de concretarse, pues ponía en riesgo la economía de su país. El objetivo del mandatario era dar un mensaje a su electorado de “su poder” frente a sus socios comerciales – también pausó los aranceles con Canadá, no es que haya sido distinto con México- y, con ello, conseguir, como lo hizo con López Obrador, unos “metros más” de barda humana en la frontera.

No coincido con la idea de que “doblaron a la presidenta”. La negociación debiera ser una de las constantes de la política y México no debería estar sujeto a personas sino a las instituciones. Pero lo cierto es que la relación entre gobiernos que actúan desde los extremos tiene cierto toque de complicidad. En la narrativa pública, ambos mandatarios ganaron ante sus electores, declarándose “triunfadores” de guerras que ellos mismos iniciaron. En ambos casos “el amor profundo y la protección a su pueblo”, fueron el centro del discurso.

La severa y grave acusación que hace Donald Trump sobre el narcoestado no ha tenido respuesta contundente por parte del gobierno mexicano. La Guardia Nacional se ha convertido más en una policía migratoria, que en un cuerpo especializado en seguridad pública.

La reducción de presupuestos en diversas áreas del gobierno, como el Instituto Nacional de Migración (INAMI) y la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR), por mencionar solo algunas áreas, evidencian el nulo interés del régimen de atender uno de los temas prioritarios en nuestra relación con Estados Unidos y los países de Centroamérica, también una de las áreas que más afecta la seguridad interior como en la seguridad nacional a nuestro país.

Por eso, está bien que se pausaran los aranceles, pero “la pausa” no llegó a las estaciones migratorias que van a atender a más personas que anhelan llegar a Estados Unidos, pero que deberán quedarse en México.

“La pausa” no llegó a las policías municipales y estatales que deberían fortalecerse para atender el aumento de inseguridad en el país. Sin recursos, sin exámenes de confianza, sin equipos y, lo peor, sin estrategia integral, la desconfianza aumenta y la criminalidad también.

“La pausa” no llegó en la peligrosa relación de gobernadores con el crimen organizado: no llegó a Sinaloa, Guerrero, Tabasco, Quintana Roo, Chiapas o San Luis Potosí.

“La pausa” no llegó al fortalecimiento de la República, al contrario, se metió el acelerador para colonizar al Poder Judicial y regresar a México al presidencialismo, sin división de poderes ni contrapesos.

“La pausa” no llegó para construir unidad nacional, cuando desde Palacio Nacional se decide quién sí y quién no tiene derecho a representar a uno de los Poderes de la Unión y convierte un acto de celebración de los mexicanos en una fiesta privada del autoritarismo, mientras desde las gradas públicas, los propagandistas festejan que la presidenta con “A”, use las armas del autoritarismo como la humillación, la exclusión y la soberbia, disfrazadas de “democracia”.

México será más fuerte, más solidario, más democrático y mejor país, cuando luego de una “pausa” se dé paso a la responsabilidad pública, a la eficiencia gubernamental, al respeto a la pluralidad, al reconocimiento del otro, a la inclusión, y sea la política pública la que derribe las ambiciones de quienes se especializaron en ganar elecciones, a costa de destruir al adversario y con ello al país. (Adriana Dávila Fernández, El Universal, Online)

La República de las letras / Otros enemigos de México

El gobierno de Donald Trump representa la más grave amenaza a la que nos hemos enfrentado en el último siglo, pero no está solo. Hay funcionarios de nuestro Servicio Exterior que actúan como enemigos cerrando el paso a extranjeros que desean venir como turistas o bien, para atender un asunto de negocios, visitar familiares o asistir como invitados a diversas actividades académicas.

Un caso que muestra esa actitud antinacional se vive en la embajada mexicana en Belgrado, donde se practica un burocratismo empeñado en poner obstáculos a quienes solicitan visa, como es el caso de una joven serbia que ha venido en cuatro ocasiones porque tiene familia en México. La primera vez, en 2019, obtuvo la visa sin problemas. En 2021 vino en dos ocasiones, y al presentar su segunda solicitud le fue negada la visa, pero finalmente pudo obtenerla, gracias a la cónsul serbia en la Ciudad de México.

Sin embargo, al llegar al aeropuerto capitalino fue llevada a un cuarto donde la incomunicaron, le quitaron su teléfono y objetos de valor, y la sometieron durante tres horas a un interrogatorio, como si se tratara de una delincuente, pues le preguntaron a dónde iba, con quién, que se proponía hacer en México, cuánto dinero portaba y hasta la amenazaron con deportarla.

La chica, durante el tiempo de su retención, conoció a un croata que también estaba detenido. Como ambos hablan la misma lengua, se pusieron al tanto de la situación de uno y otro. Pasadas algunas horas, el croata fue liberado y saliendo buscó a la hermana de la cautiva, quien esperaba angustiada en el aeropuerto. Ésta se comunicó con la cónsul serbia, a quien informó de la reclusión en que se hallaba la joven. La representante del país balcánico se dirigió a las autoridades mexicanas, dijo conocer a los familiares de la joven, informó sobre su solvencia y ofreció garantías para liberarla.

La protagonista de esta penosa historia quedó en libertad luego de diez horas, pero antes la obligaron a firmar dos documentos redactados en español, por supuesto sin permitirle siquiera leerlos ni ofrecerle una traducción a su lengua o al inglés ni que la obtuviera de otra persona. En 2022 necesitaba venir nuevamente y rechazaron su solicitud de visa, aunque la obtuvo debido a la intervención de una funcionaria del Ministerio del Exterior de su país.

En 2023, con la intención de visitar nuevamente a su familia mexicana, solicitó en Belgrado dos veces la visa y se la negaron sin mayor explicación. Insistió en 2024 y le pusieron una serie de requisitos, los que, al menos en su caso, resultaban absurdos, pues, como está dicho, ya antes había estado legalmente en nuestro país.

Le exigieron ser propietaria de un negocio o que, por lo menos, tuviera dos años en su actual empleo, ingresos equivalentes a varios salarios mínimos de México, diploma o constancia de estudios y comprobante de que trabaja para una empresa estadunidense, como ella asentó en su solicitud.

Entregó la documentación exigida y pagó 53 dólares a la funcionaria de la embajada que la atendió, una tal Jiovana Jiovánovich, empleada despótica que prometió enviar a México su solicitud y que pronto la llamaría. Pero jamás la llamaron y en su solicitud de visa, presentada el 3 de octubre de 2024, le encimaron otra fecha. La visa le fue negada.

Sus parientes contrataron en México al abogado Gustavo Tizo Cabrera, quien después de sacarles dinero aprovechó los datos que le proporcionaron (cuentas bancarias, nombre de la empresa de su propiedad, etcétera) para meter en México a diez personas provenientes de China, Haití y Japón, pero a la joven serbia le dijo que nada podía hacer por su caso.

Finalmente, la chica viajó a Cuba y ahí el personal, atento y eficiente, le extendió la visa sin problema alguno y pudo visitar a la familia de su hermana, que por cierto ya tiene nacionalidad mexicana.

Desde luego, lo que ocurre en la embajada mexicana en Serbia no es que prive en otras representaciones mexicanas, pero es inadmisible que en la capital de la exYugoslavia se brinde ese trato hostil a quienes desean venir a México, lo que quizá sea también responsabilidad del archicorrupto Instituto Nacional de Migración. El embajador Carlos Félix tendrá que poner orden en esa representación. (Humberto Musacchio, Excélsior, Nacional, p. 11)

Sacapuntas

Rubio contacta al canciller

Entabló contacto el secretario de Estado de EU, Marco Rubio, con el canciller de México Juan Ramón de la Fuente, como habían acordado la presidenta Claudia Sheinbaum y el presidente Donald Trump. En llamada telefónica hablaron sobre acciones para combatir al crimen organizado, frenar la migración ilegal y, sobre todo, detener el flujo de fentanilo. De paso, el estadounidense agradeció al mexicano el despliegue de 10 mil agentes de la Guardia Nacional para reforzar la frontera. (Sacapuntas, El Heraldo de México, La 2, p. 2)

La Esquina

A recoger lo cultivado con paciencia y a mantener la línea de comunicación abierta, eso es lo que puede decirse de los primeros contactos entre el canciller Juan Ramón de la Fuente y Marco Rubio. Lo que vendrá a continuación, a diferencia del arranque de la crisis bilateral, se dará después de escuchar a la contraparte. De allí la confianza de que la suspensión de aranceles se tornará permanente. (La Esquina, La Crónica de Hoy, P.p.)

¿Será?

Olvidan migrantes

Por cierto, aunque en México se aplaudió mucho en las filas de la 4T que el presidente de Colombia, Gustavo Petro, haya enfrentado a Trump y logrado que los migrantes colombianos no lleguen a ese país encadenados, hasta el momento no se han escuchado esas voces exigiendo al gobierno mexicano que defienda a sus migrantes para que tampoco lleguen con cadenas puestas, como sucedió el martes, según reveló la gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia… A ver quién dice algo. ¿Será? (¿Será?, 24 Horas, PÁG. 2)

Rozones

Sin cabeza y rumbo a momentos críticos

Quienes conocen las entrañas de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados cuentan que es muy probable que llegue al cargo de titular de esa institución una mujer que, incluso, ya trabaja en esa dependencia. Y es que, durante más de cuatro meses, esa instancia, que ha cobrado relevancia ahora que muchos migrantes extranjeros que se encuentran en México de manera irregular piensan echar raíces aquí, se ha mantenido sin cabeza, en plena crisis migratoria. Y precisamente por la crisis que se ha generado a raíz del aumento de migrantes que llegan al país, unos de manera voluntaria a través de la frontera sur y otros deportados por la frontera norte, las organizaciones exigen a una persona que tenga experiencia en cargos similares o en el tema, ya que se avizoran muchos problemas en los siguientes meses, por la falta de capacidad operativa e institucional para ofrecer un trato humanitario a las personas que planean permanecer en México. Por lo pronto, pendientes. (Rozones, La Razón, LA DOS, p. 2)

Fila Cero / Volvamos al elefante en la sala

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tiene presos al “Chapo” y al “Mayo”, líderes de dos células de uno de los cárteles más poderosos de México y del mundo, el de Sinaloa, y con ello, la historia del narcotráfico y sus vínculos con los gobiernos.

 

Ismael Zambada García, quien por mucho tiempo se pensó era un capo incapturable, se movió como una sombra en el mundo del narcotráfico desde los años setenta; primero con el Cártel de Guadalajara, luego con el de Juárez y después con el Cártel de Sinaloa —conocido por la vieja escuela como Cártel del Pacífico—, cuyo liderazgo hoy es disputado por los Chapitos y los Mayitos. En sus más de 50 años como narcotraficante vio pasar a cinco presidentes priistas, dos panistas y uno morenista. Algo sabrá ese hombre que fue entregado a las autoridades norteamericanas por su ahijado, Joaquín Guzmán López, el 25 de julio de 2024.

Algo sabe también la Casa Blanca, pues el sábado afirmó que el gobierno mexicano mantiene “alianzas intolerables” con el crimen organizado. Este señalamiento pasó a segundo plano ante la atención mediática que acaparó el anuncio de la presidenta, Claudia Sheinbaum, quien logró conseguir una tregua de 30 días para librar a México de los aranceles a cambio, entre otros acuerdos, de enviar 10 mil elementos del Ejército y la Guardia Nacional a la frontera para frenar el tráfico de fentanilo y migrantes, como reveló Donald Trump. Pero ¿y la acusación clara de que el gobierno tiene lazos con el crimen? ¿Va a quedar ahí? ¿Nos hacemos como que aquí no pasa nada?

La fallida estrategia de “abrazos y no balazos” del sexenio anterior fue interpretada por amplios sectores dentro y fuera México como una alianza pública con los cárteles, en especial con el de Sinaloa. Grupo que hoy amenaza con ampliar el infierno si el “Mayo” es condenado a muerte en Texas.

Así que es momento de que cada quien tome su lugar y hable sin eufemismos, adivinanzas o vagas referencias.

Gobernador Javier May, ¿es o no responsabilidad del gobierno anterior, encabezado por Adán Augusto López, el aumento de homicidios en Tabasco en un 252 por ciento de 2023 a 2024? ¡252 por ciento!

Gobernador Víctor Manuel Castro, ¿por qué en Baja California Sur, el estado que usted gobierna, los asesinatos aumentaron 155 por ciento en un año?

Fiscal Alejandro Gertz Manero, ¿se está investigando o no al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien sorprendentemente lidera todavía un estado donde las ejecuciones aumentaron 87 por ciento en los últimos 12 meses con un repunte a partir de septiembre?

Y, por cierto, ¿qué tiene que decir Morena sobre su diputado Cuauhtémoc Blanco, exgobernador de Morelos, acusado, entre otros delitos, de intento de violación contra su media hermana?

Ya es momento también de llamar a cuentas a la gobernadora de Guanajuato, Libia Denisse García, pues, aunque va llegando al cargo, su estado ha liderado la lista de homicidios prácticamente durante todo el sexenio pasado y lo que va de este. Debajo figuran Baja California, Estado de México, Chihuahua, Jalisco, Nuevo León, Guerrero y Morelos como las entidades más violentas del país.

¿Dónde están los gobernadores? ¿Dónde el pacto intolerable con el crimen organizado?

El elefante está en la sala. Hay que hablar de él. (Azucena Uresti, El Universal, Nación, p. 9)

Razones / La otra agenda de Trump

Los temas migratorios, el tráfico de fentanilo, México, Canadá, Groenlandia, Panamá y la Franja de Gaza son temas que, por supuesto, están en la agenda de Trump, pero creo que en buena medida terminan siendo, con toda su importancia y en ocasiones irracionalidad, la cortina de humo ideal para los profundos cambios internos que está realizando en la estructura de gobierno de los Estados Unidos.

 

Elon Musk y su equipo están reestructurando el gobierno con el mismo sistema que usó el empresario cuando compró Twitter y lo convirtió en X: despidos masivos, una orientación ideológica diferente, con una estructura mucho menor, donde se desecharon desde controles de contenido hasta cuotas de género, raciales e incluso políticas sobre presunto o real acoso. Lo mismo se está haciendo en el gobierno: lo políticamente incorrecto es la norma, tanto como el rechazo a la diversidad: no sólo el presidente Trump está acusado de acoso, también su nuevo secretario de la Defensa, Pete Hegseth; el secretario de Salud, Robert Kennedy Jr., y varios otros más. La secretaria de Homeland Security, Kristi Noem, se hizo famosa en la campaña porque reconoció haber matado de un tiro a su perro porque no le gustaba, y la lista podría continuar. En ese sentido, han aprovechado el movimiento pendular que han provocado las posiciones ultras, extremistas, irracionales de muchos sectores del movimiento (la religión, la llama Jean-François Braunstein) woke, o del movimiento trans, para dar un giro de 180 grados, tan irracional como a lo que se opone.

Pero es en la estructura de gobierno, sobre todo de justicia, donde ha habido más cambios: se ha despedido a los agentes del FBI que participaron en las investigaciones contra Trump; en otras agencias de seguridad habrá cambios profundos y se ha extendido la oferta de abandonar prematuramente sus empleos a las propias agencias, incluida la CIA; también se ha despedido, o relegado, a fiscales que investigaron a Trump o a su equipo; se disolvió en los hechos USAID, la agencia de apoyo a iniciativas sociales y humanitarias, donde terminarán despedidos 10 mil especialistas y trabajadores; dejó el Pacto de París, lo que va de la mano con el abandono de las políticas ambientales que había impuesto Biden y sobre todo con la propuesta de sobreexplotación petrolera y de gas que impulsa el nuevo gobierno; salió de la OMS, y el secretario de Salud, Kennedy Jr., propone cambios radicales, en todo, desde la aplicación de vacunas hasta el despido de numerosos funcionarios que fueron claves en la lucha contra la pandemia y la creación de vacunas; salió del Comité de Derechos Humanos de la ONU, coincidentemente con su política antimigratoria.

Pero también Trump despidió vía tuit a la presidenta de un organismo que sería el equivalente a nuestra Junta de Conciliación y Arbitraje, porque dijo que los despidos de Musk estaban violando las leyes laborales.

Un área que está fuera del interés público, pero en el centro de atención del área que encabeza Musk, es la Oficina del Servicio Fiscal. Forma parte del Departamento del Tesoro, y está integrada por funcionarios de carrera que operan un sistema que canaliza alrededor de 90% de los pagos para el gobierno de Estados Unidos, unos 6.75 billones de dólares, según el NYT. Esa oficina tiene toda la información sobre los beneficiarios de apoyos federales, información fiscal y contratos del gobierno. Históricamente, dada la sensibilidad de la información, el acceso a ella estaba limitado sólo a un pequeño grupo de funcionarios de carrera. Según una investigación del NYT, Musk y su equipo tuvieron acceso la semana pasada al sistema de pagos, lo que les permitió comenzar a ver cada operación que realiza el gobierno. Eso incluye datos personales, los números de Seguro Social de quienes reciben beneficios federales e información de cuentas bancarias de personas y contratistas.

Un funcionario de carrera del Departamento del Tesoro, David Lebryk, renunció después de que lo presionaron para que diera ese acceso al sistema de pagos al equipo de Musk (la mayoría jóvenes menores a los 25 años y recordemos que Musk no es siquiera un funcionario federal, con responsabilidades legales, sino un simple colaborador que mantiene todas sus empresas e intereses económicos vigentes). El secretario del Tesoro, Scott Bessent, dio la autorización. Ahora toda esa información está en manos del empresario más rico del mundo, incluso la de sus competidores y puede disponer de ella para hacer cambios en el gasto del gobierno o para su usufructo personal.

No sé si Trump se saldrá con la suya en los numerosos cambios globales que propone, pero el hecho es que mientras se agita la bandera en el terreno global, en el doméstico la transformación, si termina concretándola, será mucho mayor y la estructura de gobierno de la Unión Americana podrá quedar en manos de unos pocos intereses privados poderosísimos. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 8)

En Privado / El avión espía y los barcos

La irracionalidad de los mitos políticos es el verdadero peligro.

Florestán

Ayer le contaba del avión espía del gobierno de Estados Unidos que voló las costas de Sinaloa y Sonora, sin entrar en nuestro espacio aéreo, que no necesitaba, para recolectar señales de radio y comunicaciones enemigas, que para el gobierno de Donald Trump son los cárteles mexicanos del crimen organizado que ha declarado organizaciones terroristas, e irá contra ellas.

A ese Boeing RC-135V Rivet Joint, que voló el corredor del Mar de Cortés en ese pasillo internacional frente a costas de Sinaloa y Sonora, en dos ocasiones se registró en forma simultánea, que no coincidente, que tres buques de la Armada de Estados Unidos se fondearon frente a costas de Baja California, en línea recta con Ensenada, en aguas internacionales.

Estoy hablando del portaaviones de propulsión nuclear USS Nimitz, con capacidad de 64 aviones y 6 mil de tripulación, que operó en la crisis de los rehenes en Teherán, 1979-1980; la Tormenta del Desierto, 1991, y los conflictos de Irak y Afganistán, un símbolo del poderío naval estadunidense.

Al portaviones lo escolta un destructor clase Arleigh Burke, el USS Curtis Wilbur, claro, también fondeado ahí. Este es un buque de misiles guiados, con sistema de lanzamiento vertical, incluidos los Tomahawk y tubos lanzatorpedos.

Los respalda un buque tanque de reabastecimiento, el USS Henry J. Kaiser, con capacidad de 180 mil barriles de combustible.

La Secretaría de Marina confirmó que estaban en aguas internacionales y que no era la primera vez que se fondeaban por esa zona.

Pero sí es la primera que en el gobierno de Donald Trump se localizan en esas coordenadas y, en forma simultánea, que no coincidente, con el vuelo de un avión espía en costas de Sinaloa y Sonora, territorios del crimen organizado ya declarados oficialmente, le decía, organizaciones terroristas.

Como dirían, too much para ser casualidad.

 

RETALES

 

  1. TRIADA. La presidenta Sheinbaum canceló al Poder Judicial para la ceremonia, ayer en Querétaro, del aniversario de la Constitución, pero en primera fila, y al centro del lunetario de la Corregidora, sentaron a las ministras de López Obrador que sí invitaron: Lenia Batres, Loretta Ortiz y Yasmín Esquivel, de las que saldrá la próxima presidenta de la Corte de la 4T;

 

  1. PALO. Sheinbaum envió sus dos primeras iniciativas de reforma constitucional, hasta antes todas habían sido de López Obrador. La primera elimina la reelección en cualquier puesto de elección popular y la segunda que ningún familiar pueda suceder a otro en un cargo de elección popular. Bien; y

 

  1. CIFRAS. Presidenta, no haga caso de las cifras de los dirigentes empresariales. Uno de ellos, Francisco Cervantes, del CCE, quien le dijo que había 50 mil empleos para migrantes, luego le bajaron a 35 mil y ayer a 20 mil. El cuento siempre por delante.

 

Nos vemos mañana, pero en privado (Joaquín López Dóriga, Milenio, Al Frente, p. 3)

Coordenadas / ¡Zas! Déficit récord de EU con México

Mala noticia para México.

No es sorpresa, pero, de cualquier manera, Donald Trump y sus allegados tienen argumentos adicionales para proponer aranceles a las exportaciones provenientes de México.

Ayer, el Departamento de Comercio de los Estados Unidos señaló que el déficit comercial de EU con México ascendió a 171 mil 809 millones de dólares en 2024.

Este desbalance es el segundo más relevante para EU después de China, cuyo déficit llegó a 295 mil 402 millones de dólares.

Pero lo más relevante es que esta tendencia sigue en ascenso.

Hace poco más de ocho años, al término de 2016, cuando Trump pretendió limitar el déficit con México, la cifra era de 69 mil 333 millones de dólares.

Hoy, es 2.5 veces mayor.

El déficit comercial con China es hoy 15 por ciento menor que en 2016.

Aunque el déficit con Canadá también ha crecido, apenas representa el 37% del que se tiene con México.

De hecho, México es el único país cuyo déficit con EU crece de manera sistemática y constante.

El pasado 30 de enero mencionamos en este espacio que hay dos tipos de aranceles en juego.

Por un lado, están los que Trump quiere imponer como castigo por lo que considera una falta de acción en el control del tráfico de fentanilo y la migración indocumentada.

Ese arancel, del 25 por ciento para México, se negociará en términos políticos y en función de los resultados de las estrategias del gobierno mexicano.

Pero, como refirió Howard Lutnick en su audiencia de confirmación como secretario de Comercio, puede haber otro arancel que nada tenga que ver con la seguridad y la migración, sino con el desequilibrio comercial.

Dentro del equipo de Trump, existe consenso sobre la utilidad de los aranceles.

Consideran que son una herramienta eficaz para promover la manufactura y la agricultura en Estados Unidos.

Sin embargo, el consenso de los economistas especializados sostiene que el crecimiento del déficit comercial no se debe a una desventaja estructural con EU ni se corregirá con aranceles.

Algunas de las razones detrás del crecimiento del déficit comercial son las siguientes:

 

  1. Integración productiva.

La relación comercial entre EU y México está profundamente integrada.

Muchas empresas estadounidenses dependen de componentes manufacturados en México para ensamblar productos finales.

Un caso emblemático es la industria automotriz: las autopartes fabricadas en México se envían a EU, donde se ensamblan vehículos que luego se venden tanto en el mercado nacional como en el internacional.

Este modelo, aunque eficiente, genera un flujo constante de importaciones desde México, lo que incrementa el déficit comercial.

 

  1. Costos laborales y competitividad.

Los salarios más bajos en México hacen que muchas empresas trasladen sus operaciones al país, especialmente en sectores intensivos en mano de obra como textiles, electrónica y manufactura ligera.

Esto reduce los costos de producción para las empresas estadounidenses, pero también desplaza empleos hacia el sur de la frontera.

 

  1. Demanda interna en EU.

El consumo estadounidense sigue en expansión.

Los consumidores buscan productos más baratos, muchos de los cuales provienen de México gracias a la eliminación de aranceles bajo el T-MEC.

Aunque esto beneficia el poder adquisitivo de los estadounidenses, incrementa el déficit comercial.

Si las autoridades de EU hicieran un análisis objetivo y sin sesgos, concluirían que el crecimiento del consumo en su país deriva en gran parte de la integración económica de América del Norte.

El problema es que esa visión no encaja con la narrativa de Trump.

Aferrado a la idea de que el éxito de la manufactura estadounidense es el éxito del país, ignora al consumidor y subestima el peso creciente de la industria tecnológica como indicador del éxito económico.

El dato de ayer sobre el déficit comercial récord alimentará la presión para imponer aranceles.

No podemos perder esto de vista.

Debemos estar preparados para hacerle frente. (Enrique Quintana, El Financiero, Página Dos, p. 2)

Teléfono Rojo / Prepara EU palo a México por las armas

México está próximo a perder un arma ante Donald Trump.

La pelea iniciada en el Gobierno mexicano por frenar el flujo de armas desde Estados Unidos hacia el sur difícilmente alcanzará el fin deseado.

La demanda contra las armerías de ese país, emprendida por el excanciller Marcelo Ebrard, ha perdido apoyo con el magnate.

Tiene todo a favor: su gran caudal de votos, mayoría en las dos cámaras -de Representantes y del Senado- y también en la Suprema Corte.

Es en esta instancia donde se resolverá en definitiva esta pelea de tantos años con tumbos en primera instancia, avances en algún momento y ahora en espera de la sentencia definitiva.

Sería el golpe definitivo para reclamar decenas de miles de millones de dólares de varias marcas –Barrett, Smith & Wesson, Century Arms, Colt, Glock, Ruger, Beretta– en indemnización también por decenas de miles de muertos en el territorio nacional.

Una recompensa estimada en 250 millones de dólares anuales.

Como si estuviéramos en el Viejo Oeste.

NADA A LA OFENSIVA

Una sentencia en ese sentido tendría doble efecto.

Por un lado, se le quitaría una parte de la presión a Estados Unidos y por la otra el gobierno de Claudia Sheinbaum aparecería más débil.

Pero también le arrancaría el único elemento con el cual ha tomado la iniciativa México sin ver, hasta el momento, otro as para argumentar y negociar.

Seguirá a la defensiva, pues deberá demostrar en un mes su gran disposición, su efectividad en el combate al narcotráfico, su freno a la exportación de fentanilo y el control de las corrientes migratorias.

Poco tiempo para atender tan magnas exigencias pero inevitables, a fin de evitar aranceles de 25 por ciento a gran parte de sus exportaciones mexicanas.

La afectación sería sobre más de medio billón de dólares anuales -impuestos por más de 125 mil millones-, según datos reportados por ambos países.

Con otra espada pendiente de caer en la renegociación del T-MEC, como ha adelantado el presidente de la American Society de México, Larry Rubin: respeto a la ley amenazada con la reforma judicial.

MÁS VIDA PARA ANDY

Durante años la izquierda peleó por posiciones políticas.

Eso la llevó a conseguir, en negociaciones durante sexenios pasados y en especial el de Enrique Peña Nieto, la reelección de legisladores, alcaldes, senadores, diputados y otros cargos de elección.

Ahora dará marcha atrás.

Ayer, Claudia Sheinbaum confirmó en el aniversario de la Constitución lo prometido en su toma de posesión: no ratificación de cargos y tampoco herencia directa de los mismos.

Vuelta a los orígenes de 1917.

La consigna de Sufragio efectivo, no reelección sin duda es popular, porque es parte de la democracia y ayuda a la regeneración de la clase política.

Pero la propuesta contra el nepotismo tiene aspectos cuestionables.

En primera instancia hay dos imágenes: Félix Salgado Macedonio y Ruth Miriam González están en ruta para suceder, respectivamente, a su hija Evelyn Salgado en Guerrero y a su esposo Ricardo Gallardo en San Luis Potosí.

Les afectaría porque es sucesión inmediata, pero se deja abierta una aspiración: la de Andrés Manuel López Beltrán, enfilado hacia la candidatura presidencial de 2030.

Con un dato adicional: las reformas en puerta obligarán a alternar en los cargos a hombre-mujer en aras de la equidad de género y después de Claudia Sheinbaum seguiría él.

¿La quiere más cantada? (José Ureña, 24 Horas, Página 2)

Trump: posponer la pesadilla

Todas las cosas fingidas caen como flores marchitas, porque ninguna simulación puede durar largo tiempo

Marco Tulio Cicerón

Donald Trump se salió con la suya. Logró someter a México con sus chantajes. El imperio amenaza y los súbditos piden paz. Mientras tanto en el país se celebra un presunto triunfo diplomático de la presidenta Claudia Sheinbaum, festinado por fanáticos y oportunistas de todo tipo.

Quizá no se tenga memoria o se pretenda exorcizar lo que sucedió en el primer periodo de Trump, cuando López Obrador (mediante Ebrard) cedió al chantaje de los aranceles y se pusieron miles de soldados en la frontera norte para jugar el papel de muro de contención de migrantes.

Ahora, de manera similar, la inquilina de Palacio repite la reacción y ordena el envío de 10 mil militares en la frontera, diciendo que, es “para evitar el tráfico de drogas, en especial el fentanilo”, aunque ocultó lo que también acordó con Trump: “evitar el paso de migrantes ilegales”. Es decir, no luchó por los millones de mexicanos que están atrapados en la frontera o que serán expulsados de EU. Aunque presume las remesas.

El chantaje obligó a mandar a miles de la Guardia Nacional (7% de los efectivos) bajo la ilusa idea de que más policías patrullando, con sus torretas encendidas y metralleta en mano evitarán el tráfico de drogas. Cuando este es un negocio millonario que depende de múltiples variables y alimenta a uno de los mercados más grandes del mundo.

Otra “victoria” de la ex activista de la UNAM, fue que “el gobierno estadounidense evite que se sigan vendiendo armas a los grupos delictivos”. ¿Alguien sensato puede imaginarse que las armerías van a realizar ventas selectivas en un negocio tan lucrativo? Sin contar con la enorme corrupción que hay en las respectivas aduanas.

La pausa de un mes para México, deja ver la fragilidad de nuestro país. Fuera de los cantos del himno nacional y discursos que apelan a un rancio nacionalismo, en la práctica esto nos recuerda nuestro lugar como países periféricos, dependientes del capital financiero. Una nación que responde a los intereses de las empresas norteamericanas.

Sheinbaum y su discurso “soberanista” y en defensa de la nación es un espejo para sus fanáticos. Una perorata para esa “izquierda” nacionalista que repite como mantra los dichos de Juárez y Madero. Y la realidad capitalista los desvanece.

Está clara la hegemonía imperial y la presidenta cedió, aunque sus fieles piensan que ganó. Hoy costó 10 mil militares en la frontera, en un mes Trump pedirá otra cosa. Y se le cumplirá. La pesadilla seguirá. (Pedro Peñaloza, El Sol de México, Análisis, p. 22)

CARTONES

Sentido Contrario

Sentido Contrario

(Obi, Reforma, Opinión, p. 8)

Aranceles

Aranceles

(Galindo, El Universal, Opinión, p. A15)