Opinión Migración 020425

Una Breve / Hubo una Dama de Hierro; aquí hay una Dama de Trapo

Aparece sonriente en la mañanera pero su mensaje es hueco. No convence porque le falta solidez, empaque para transmitir verdad. Es ella, débil reflejo de él.

Nunca hizo nada sola o por iniciativa propia. Siempre, de la mano de don perverso, ha actuado, caminado y vivido en la política.

Cuando fue secretaria del Medio Ambiente en el gobierno de la Ciudad de México, sin que fuera su responsabilidad, se encargó -por “órdenes superiores”- de las obras del segundo piso del periférico para que fuera ella la que recibiera las “aportaciones” de los constructores, porque no había duda de que AMLO le tenía toda la confianza pero por dócil y obediente, no por pensar, actuar y resolver por sí sola.

Como jefa delegacional en Tlalpan y por mucho, era menos activa que Ricardo Monreal en Cuauhtémoc y nada hacía sin consultarle al tabasqueño.

Cuando fue jefa de Gobierno, acción que emprendiera, tenía que ser con previo consentimiento del entonces ya presidente.

Hoy, perdida, sin rumbo y desorientada, sin fuerza ni equipo suficiente de leales, ni se manda ni sabe mandar sola. Requiere que su tutor le indique y ordene qué hacer desde donde quiera que se encuentre el capo mayor, y así, de tumbo en tumbo, va siendo el hazmerreír de los más colmilludos políticos de Morena, de la clase política nacional y hasta del pueblo sabio, bueno y noble.

López Obrador entendió que ella tenía que ceder a la presión de Estados Unidos para detener a algunos narcos, destruir laboratorios y decomisar varias toneladas de drogas, pero en todo lo demás, hace lo que él ordena:

No tocar a Cuauhtémoc Blanco, no mover a Zoé Robledo del IMSS; no destituir y menos entregar a los gobernadores de Tamaulipas y Sinaloa, Américo Villarreal y Rubén Rocha Moya; no quitar de los liderazgos de Morena en el Poder Legislativo a Adán Augusto López Hernández y Ricardo Monreal Ávila; no mover de Migración a Francisco Garduño y menos encerrarlo; dejar que los negocios del INFONAVIT los haga Octavio Romero Oropeza con el “Clan” de Andy y su pandilla; y así, la lista es larga.

Está visto que Morena no es un partido político, es un refugio de ladrones, de rufianes -hoy de acaudalados millonarios-, que encabezados por el que se cree el nuevo emperador del imperio mexicano, van acabando con todo lo que les puede ser obstáculo para sus incontenibles, insaciables ambiciones de dinero y poder.

Si la doña se atreve a actuar en contra de algunos de los altamente recomendados y si comienza a tomar decisiones propias, a salirse un poco más del guion, el tabasqueño, que trabaja desde las sombras, en el inframundo, ordenará que en la revocación de mandato, o antes si es posible y para no convocar a elecciones, sea ella declarada por el Poder Legislativo en pleno o con la mayoría aplastante de diputados y senadores y con ministros a modo, como incapacitada para el ejercicio de la Presidencia, y mire usted que lo harían felices Ricardo Monreal y Adán Augusto López Hernández.

El jefe mayor está molesto porque la encargada del despacho presidencial ya persigue a algunos delincuentes que él protegía y porque terminará cediendo a las presiones de Donald Trump, que aprieta -entre muchos otros- por el tema de la elección de jueces, magistrados y ministros, sabiendo que eso no permitirá certeza jurídica para inversionistas y porque con el control total del Poder Judicial, el Poder Legislativo, los gobiernos estatales y sus Congresos locales, lo que sigue se llama dictadura y eso nunca lo va a permitir el coloso del norte.

Ah, una disculpa, la dama de la que hablo en este texto se llama Claudia Sheinbaum Pardo.

Tan pequeña es, tan disminuida se comporta, tan frágil se ve, que olvidé mencionarla desde el principio. (Índice Político, Emilio Trinidad Zaldívar)

Cachorros tras la Presidencia

DE LOS PASILLOS

Con el incendio en la estación migratoria de Ciudad Juárez, hace dos años, donde 40 personas murieron y 27 resultaron heridas, “quedé marcado”, confirmó Francisco Garduño, comisionado del Instituto Nacional de Migración (INM), quien agregó: “tanto organizaciones civiles como medios de comunicación ya me procesaron”. Un juez extendió el plazo para que el INM ofrezca una disculpa pública (tenía que ser a finales de febrero) a las víctimas del incendio, y el comisionado informó que el próximo 16 de abril se realizará un acto de disculpa pública.

Puntualizó se mantendrá en el cargo “hasta que diga” la presidentA Claudia Sheinbaum Pardo, pues la mandataria nombró a ese puesto a Sergio Salomón. Así, uno no termina de irse y otro no alcanza a llegar… No cabe duda, el ex gobernador tamaulipeco Manuel Cabazos Lerma ya está chocheando. Su referencia a no estar “violable” la medio hermana de Cuautémoc Blanco, le costó seguir ocupando un cargo menor en el CEN del PRI… En toda una feria de ridiculeces y obscenidades se han convertido las campañas de quienes pretender ser juzgadores. Está desde el “chicharronero”, la “cuerito” o doña “justita” y eso que eliminaron a la ignorante “ministra del pueblo”. (Lilia Arellano, Índice Político, Online)

A la Sombra / Kristi Noem

Que en Palacio Nacional quedó preocupación luego de la visita de la secretaria de Seguridad Interna de Estados Unidos, Kristi Noem pues, aseguran, pidió compartir información sobre varios personajes que podrían tener ciertas relaciones con la delincuencia organizada. Dicen que en el país vecino tienen ya varias pesquisas muy avanzadas en las que se involucra a políticos en activo; algunos de la oposición y, en su mayoría, miembros activos del Movimiento Regeneración Nacional.

Por cierto, quienes saben de la lista de políticos que indaga el gobierno de Donald Trump aseguran que no sólo apunta a ciertos gobernadores del norte del país, sino que la lupa la tienen puesta también en el sureste. Al mandatario republicano le preocupan varios asuntos en aquella zona. Por ejemplo la “flexibilidad” que se tiene en la frontera con Guatemala y el avance de grupos criminales como el Cártel de Sinaloa, el de Jalisco y hasta la llamada Mafia Rumana que, según sus registros, han financiado campañas e impulsado a distintos funcionarios (y funcionarias). (A la Sombra, El Sol de México, Nacional, p. 2)

Desde el Biopoder / ¿Qué pasa con las remesas?

Los dólares que envían los migrantes mexicanos, entre ellos, los poblanos, hacia sus familias en México están registrando una reducción, aunque el valor de las remesas está creciendo por la apreciación de la moneda de Estados Unidos.

De alguna manera, en el mes de febrero, primer mes completo del gobierno de Donald Trump, ya se pueden apreciar los efectos de la política contra quienes quieren cumplir el llamado “sueño americano” y de las amenazas de deportaciones masivas.

En el segundo mes del año, de acuerdo con el reporte del Banco de México (Banxico), las remesas cayeron 0.8 por ciento a tasa anual a 4 mil 459 millones de dólares, unos 90 mil 643 millones de pesos a un tipo de cambio de 20.3 pesos por dólar.

La gestión de Trump no es el único factor que provoca la caída de envíos de connacionales. Existe otra situación que impacta: el mercado laboral de Estados Unidos, es decir, diferentes connacionales no están contando con una fuente de trabajo segura.

A lo largo de febrero, se estableció un envío promedio de 381 dólares a cada familia; además, entre el primer y segundo mes de este 2025, las remesas que recibieron los mexicanos disminuyeron 4.3 por ciento, con lo anterior, se presentan cuatro meses de disminuciones.

La caída de remesas se presenta junto a una reducción en la presión por mandar recursos ante los efectos de la pandemia de la covid-19 como sucedió entre 2021 y 2022; así como la imposibilidad de mandar recursos para aquellos migrantes que están en tránsito o los que están atorados en puntos como la frontera norte de México.

A pesar de la reducción de los dólares hacia estados como Puebla, las familias están recibiendo más pesos, en otras palabras, el valor de las remesas que se reciben aumentó como resultado de la apreciación del dólar frente al peso.

Un informe de BBVA revela que se presentó un incremento de las remesas a México en términos reales y, descontando el factor inflacionario y convertido a pesos, se registró un incremento de 3.8 por ciento durante el mes de febrero de este año a tasa anual. Todo esto se traduce en un mayor poder adquisitivo de bienes y servicios; así como en un impulso a la economía local. (Jaime Zambrano, Milenio Puebla, Online)

Razones / Hoy decide Trump

Para Donald Trump el de hoy será el día de la verdad, el día en que informará qué aranceles impondrá a qué países y productos, una decisión que descarrilará buena parte de la economía global, pero que, además, está tomada con un grado de incertidumbre manifiesta. Sólo en la última semana ha cambiado varias veces de posición y todavía ayer, cuando la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, decía que Trump “ya había tomado una decisión”, entre los especialistas cercanos a la Casa Blanca se manejaban dos hipótesis muy diferentes: que aplicaría un arancel general de 20 por ciento a los productos importados o que establecería diferentes niveles arancelarios a los países en función de las barreras comerciales que esos países imponen a los productos estadunidenses.

Dentro de estos especialistas están otros que consideran que algunas naciones podrían evitar los aranceles por completo si llegaran a acuerdos comerciales con Estados Unidos, la tesis sobre la que evidentemente se apoya el gobierno mexicano en sus negociaciones con la Unión Americana.

Ayer también, Trump dijo que sería “benevolente” con los demás países, en una reacción que demostraría que en el equipo de Trump comienza a existir preocupación por las reacciones de los que se están comenzando a unir para enfrentar los aranceles estadunidenses, llevando la ruptura mucho más allá.

El gobierno alemán y el francés parecen encabezar la posición de considerar que la alianza de más de medio siglo con Estados Unidos desde la posguerra se ha acabado y la Unión Europea debe soltar amarras, incluso en el tema militar, con la Unión Americana.

A ellos se ha unido Canadá, en una reacción que ha tenido un amplio apoyo popular. Ayer la presidenta Sheinbaum habló con el nuevo primer ministro canadiense, Mark Carney, y establecieron acuerdos que pasan, se dijo, por mantener el espíritu y la letra del T-MEC entre los dos países, a pesar de que ambos, también por sus propias realidades, están tomando posiciones diferentes ante la ofensiva arancelaria de EU.

Mientras tanto, China está tratando de fortalecer relaciones con muchos de los centros de poder que quedarán comercialmente descobijados por la decisión de Trump. El mandatario dijo hoy que ese acercamiento de China con otros países, aliados hasta ahora de la Unión Americana, no le preocupaba, pero en Washington tomaron nota con preocupación de la declaración del gobierno chino, según la cual habría acordado con Japón y Corea del Sur, los dos aliados más poderosos de Washington en el Pacífico, una respuesta común a las acciones de Trump.

El gobierno de Corea del Sur consideró la versión china como “exagerada”, pero no la desmintió, dijo que “sólo” habían hablado de establecer nuevas cadenas de suministro: la principal afectación que generan los aranceles.

 

Ya mañana tendremos un panorama más real sobre qué está hablando la administración de Trump y creo que ha hecho bien el gobierno federal en no reaccionar hasta saber de qué medida será el daño y qué puede evitarse, aunque sea parcialmente.

El problema es que las demandas y exigencias respecto a México son, además de comerciales, políticas y de seguridad. Lo dejó en claro la secretaria Kristi Noem luego de su visita a Palacio Nacional. Fue, dijo, una muy buena reunión que duró dos horas, cuando estaba planeada para media hora y se habló de lo que “le gustaría” a Trump, desde un control más estricto en la frontera sur hasta tener datos biométricos de México y de los migrantes que entren a EU, en un paquete amplio de medidas. Noem afirmó que todavía había mucho por hacer en el ámbito de la seguridad.

La presidenta Sheinbaum dijo que no tenemos datos biométricos de los migrantes y es verdad, en realidad no tenemos ni siquiera sus nombres, porque son miles los que cruzan el Suchiate sin control. Pero el tema de los biométricos de la población es una vieja aspiración de los organismos de seguridad, incluso en el pasado, de los de México, tener los datos completos como para poder realizar seguimientos de identificación mucho más precisos, similares a los que se realizan cuando se viaja en vuelos comerciales de México a Estados Unidos. Con la nueva CURP se avanza en ese sentido.

Porque lo que quiere Estados Unidos es encapsular su seguridad, con estos y muchos otros temas (una unión aduanera y un esquema regional de seguridad cibernética son parte de esa lógica), de forma tal que se tenga un control exhaustivo de toda la región, por eso el papel cada vez más predominante de instancias como el Comando Norte en la construcción de ese esquema.

Y lo otro es la política. Ayer el secretario de Estado, Marco Rubio, informó que los líderes de los cárteles serían procesados como terroristas, lo que abre la posibilidad de que se pida para ellos, como ya han adelantado las fiscalías, la pena de muerte.

Y eso genera reacciones: ayer también se informó que El Mayo Zambada, para evitar la pena de muerte, estaría llegando a un acuerdo de colaboración con la fiscalía de Nueva York y que por eso su audiencia pasó a finales de junio, lo mismo que la de Caro Quintero, mientras que a fines de abril y principios de mayo serán las de Jesús y Ovidio Guzmán López, en la corte de Chicago, ya ambos con acuerdos de colaboración prácticamente finiquitados. Y vienen los de los otros expulsados. Será un escenario político completamente nuevo, sobre todo si los convenios de cooperación y colaboración entre los dos países no alcanzan los niveles que la Casa Blanca pretende. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 12)

Project Syndicate / Hacia una Unión Económica Norteamericana

NUEVA YORK – Las tensiones comerciales y políticas entre Estados Unidos y sus vecinos inmediatos, Canadá y México, están en máximos históricos, lo que hace temer una guerra comercial a gran escala y el colapso del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que a su vez fue una renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Tal y como lo cuenta el presidente Donald Trump, ambos países socios de EU podrían estar haciendo más para frenar el flujo de migrantes y de fentanilo. Asimismo, como cada uno de ellos tiene un gran superávit comercial respecto a Estados Unidos, los acusa de prácticas comerciales desleales y de servir de punto de apoyo a exportadores chinos que tratan de eludir los aranceles estadounidenses.

Pero Trump no solo insiste en estas cuestiones. También insulta a ambos países cuando argumenta que Canadá debería renunciar a su soberanía y convertirse en el estado 51 de Estados Unidos, cuando cambia el nombre del Golfo de México y cuando amenaza con operaciones militares estadounidenses contra los cárteles de la droga dentro de México.

Si bien el desenlace más factible es una eventual renegociación del T-MEC que conduzca a algunos aumentos modestos de los aranceles, pero que en general mantenga la zona de libre comercio, este sería un escenario subóptimo. Para resolver las fuentes fundamentales de tensiones, evitar futuros conflictos y aumentar el crecimiento y el bienestar de Norteamérica, los tres países deberían empezar a elaborar planes para una Unión Económica de América del Norte: un mercado único con libre comercio pleno no solo de bienes -como en la actual zona de libre comercio- sino también de servicios, capital, mano de obra, tecnología, datos e información.

Obviamente, esto no ocurriría de la noche a la mañana. Los primeros pasos tras la unión económica consistirían en armonizar las políticas regulatorias, y en que México y Canadá adoptaran, en gran medida, las normas vigentes en Estados Unidos (la mayor de las tres economías por lejos), alinearan las políticas industriales para deslocalizar y reubicar la producción hacia un mercado único norteamericano más amplio y acordaran políticas comerciales, tecnológicas y financieras comunes para reducir los riesgos de las relaciones con China.

Esto podría ir seguido, a su debido tiempo, de un régimen de tipo de cambio fijo -como el primer mecanismo de tipo de cambio europeo- y de una unión monetaria plena (como la eurozona) que permita pagos sin fisuras en toda la zona. América del Norte es una zona monetaria óptima -incluso más que la eurozona- y una moneda común pondría fin a las tensiones comerciales derivadas de las fluctuaciones desestabilizadoras y periódicas de los tipos de cambio que agravan los desequilibrios comerciales.

A continuación, vendrían una unión bancaria total, una unión de los mercados de capital y otras formas diversas de compartir riesgos, apuntando en última instancia a la posibilidad de una unión fiscal. Llegado el caso, probablemente también se necesitarían elementos de una política exterior y de defensa común para gestionar cuestiones como la inmigración, el cumplimiento de la ley y los asuntos relacionados con las drogas. Por último, unas décadas más tarde, estos acuerdos podrían permitir una forma consensuada de unión política. “Estados Unidos” se convertiría en unos Estados Unidos de América federados -si todas las partes estuvieran de acuerdo-. La soberanía podría mantenerse, como en la Unión Europea, pero a largo plazo podría lograrse una mayor coordinación de una serie de políticas.

Por ahora, sin embargo, una unión económica plena tiene un sentido eminente, dado lo profundamente integrada que ya está la economía norteamericana. Además, cada parte aporta ventajas (y necesidades) únicas a la mesa.

Canadá posee abundantes tierras y recursos naturales en relación con el tamaño de su población, pero sus políticas macro y estructurales han provocado un crecimiento lento y un mercado interior más pequeño que el estadounidense. Al mismo tiempo, Estados Unidos tiene una importante mano de obra calificada, enormes reservas de capital físico y financiero y la principal industria tecnológica del mundo; pero con franjas muy pobladas de su territorio que son vulnerables al cambio climático, necesitará desplazar población hacia el norte. Por último, México tiene una gran oferta de mano de obra calificada de bajo costo y algunos recursos naturales importantes, pero su gobernanza débil y la falta de reformas estructurales han obstaculizado el crecimiento y provocado disfunciones sociales enconadas -principalmente la corrupción, la violencia y la delincuencia relacionadas con las drogas.

Una Unión Económica de América del Norte podría resolver todos estos problemas y aumentar la productividad general, el crecimiento potencial y el bienestar de la región. La plena liberalización del comercio de servicios no debería ser polémica, ya que Estados Unidos domina los servicios digitales. Tampoco debería ser un problema permitir la plena movilidad de capitales o el libre comercio de tecnología, datos e información, puesto que Canadá y Estados Unidos ya son aliados en materia de seguridad e inteligencia.

La cuestión más delicada sería la libre migración dentro de la unión. Aunque es poco probable que la movilidad laboral entre Estados Unidos y Canadá sea controvertida, dada la escasa población de este último país y sus ingresos per cápita similares, la libre migración desde México tendría que gestionarse con cuidado. México no solo es el conducto de flujos migratorios masivos procedentes de América Central y del Sur (así como de China, África y otros lugares), sino que además tiene una renta per cápita mucho más baja.

Afortunadamente, la UE ya ha demostrado cómo gestionar esta cuestión. Sus miembros más nuevos y más pobres aceptaron un periodo de transición de varias décadas antes de que se abriera totalmente la migración. Del mismo modo, la plena apertura migratoria para los mexicanos solo se permitiría después de que México alcanzara un determinado umbral de renta per cápita, mejorara su gobernanza, emprendiera reformas estructurales y adoptara políticas de seguridad comunes (con fuerzas conjuntas de México y Estados Unidos en su frontera sur).

¿Por qué Canadá y México deberían aceptar todo esto? Sencillamente, sin una Unión Económica de América del Norte, su potencial de crecimiento seguirá siendo limitado y sus ingresos per cápita se alejarán aún más de los estadounidenses. Estados Unidos está a punto de convertirse en un gigante tecnológico aún más poderoso esta década, con un potencial de crecimiento muy superior al 3%. Pero Estados Unidos necesita lo que Canadá y México pueden proporcionarle (recursos naturales, tierras y mano de obra calificada a bajo costo). Una unión económica mejoraría la situación económica, social, política y geopolítica de los tres países.

Con el tiempo, también podrían sumarse otras economías regionales, empezando por Panamá, que ya está dolarizado desde hace más de un siglo. Del mismo modo, Groenlandia podría adherirse voluntariamente a una Unión Económica de América del Norte para desbloquear el valor de sus abundantes recursos naturales, aliviando así las tensiones sobre su condición futura. Su incorporación permitiría a Norteamérica dominar las nuevas rutas comerciales del Ártico y las oportunidades económicas que se amplían con el cambio climático. Con el tiempo, otros países de América Central y del Sur podrían unirse a esta unión económica.

El equilibrio inestable del T-MEC -con una letanía de quejas legítimas y no tan legítimas por parte de Estados Unidos, y la falta de un verdadero mercado único- podría desembocar en un desmantelamiento desordenado o en una guerra comercial. ¿Por qué no empezar a buscar un acuerdo más ambicioso, visionario, estable y óptimo a largo plazo que beneficie a todas las partes? Si las economías europeas fragmentadas y desgarradas por la guerra pudieron hacerlo, seguramente los norteamericanos puedan lograr la misma visión, o aún mejor.

Para ser totalmente transparente, he trabajado con Stephen Miran en Hudson Bay Capital hasta su nombramiento como actual presidente del Consejo de Asesores Económicos. (Nouriel Roubini, El Economista, Finanzas Globales, p. 32)

CARTONES

El lejano Oeste

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(Hernández, La Jornada, Política, p. 7)

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(Chavo del Toro, El Economista, El Foro, p. 46)