Opinión Migración 120425

Esta no es la manera correcta de frenar la migración

El Gobierno de Trump deportó a veintenas de venezolanos a El Salvador el mes pasado, enviándolos a una prisión de máxima seguridad para pandilleros. La Administración afirmó que la mayoría de los hombres pertenecía a la pandilla venezolana Tren de Aragua, un grupo que la orden ejecutiva decretando las deportaciones decía está “llevando a cabo una guerra irregular y realizando acciones hostiles contra Estados Unidos”.

Tren de Aragua no está invadiendo EU. Mientras que la organización de investigación InSight Crime, que tiene años rastreando a la pandilla, ha encontrado que tiene una presencia limitada en EU, los investigadores no han encontrado evidencia de que tenga células organizadas en el País que cooperan entre sí, y mucho menos que reciban instrucciones del extranjero. Las exageradas afirmaciones del Gobierno y la consiguiente preocupación pública sobre las actividades del grupo en EU constituyen un pánico moral clásico, en el que algunos crímenes son citados por los políticos como evidencia de una amenaza urgente a la sociedad.

Sin duda, Tren de Aragua es un grupo peligroso, responsable de crímenes horrendos en Sudamérica. Los tres hemos dedicado décadas a estudiar la violencia en Venezuela. Pero para crear un mundo más seguro es fundamental llegar a los hechos, las causas y las soluciones correctas. Hasta ahora, muchos políticos, policías y periodistas de EU no lo han hecho.

Tren de Aragua fue designado recientemente como organización terrorista por Estados Unidos, junto con grupos mucho más consolidados como la Mara Salvatrucha en El Salvador y cárteles en México. Calificar de terroristas a los grupos criminales siempre es una distorsión, ya que no suelen buscar cambiar las políticas gubernamentales.

En comparación con estos otros, Tren de Aragua es una organización relativamente joven, con una capacidad relativamente limitada y sin aspiraciones políticas históricas. Desde el 2023, cuando el Ejército venezolano irrumpió en la prisión que Tren de Aragua controlaba como su cuartel general, la pandilla se ha dispersado cada vez más y carecido de una organización centralizada.

Las operaciones delictivas de Tren de Aragua se centran principalmente en el tráfico ilícito de migrantes y la explotación sexual de migrantes venezolanos en Colombia, Chile y Perú. Ninguna de las principales actividades económicas del grupo sugiere una expansión significativa fuera de Sudamérica. Aunque los funcionarios del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) revelaron poco sobre cómo se identificó a los hombres deportados el mes pasado, ahora sabemos que los agentes de ICE utilizan una rúbrica para determinar si alguien es miembro de Tren de Aragua, incluyendo símbolos y logotipos, como tatuajes. La designación de tatuajes como identificador de pandillas presuntamente proviene de la práctica de las pandillas centroamericanas de indicar la membresía mediante tatuajes, pero nuestra investigación sugiere que Tren de Aragua, y las pandillas venezolanas en general, no tienen historial de hacerlo.

El Gobierno de Trump ha sugerido que Nicolás Maduro, el Presidente de Venezuela, envió a miembros de Tren de Aragua y otras pandillas venezolanas a EU para desestabilizar el País. Pero en febrero, las agencias de inteligencia de EU presuntamente circularon internamente conclusiones que indicaban que Tren de Aragua no está controlado por el Gobierno de Maduro y que los pandilleros que están en EU no fueron enviados por éste.

Aunque hay actividad criminal dentro del régimen de Maduro, su relación con grupos criminales constituye un mosaico inestable, con grupos armados rivales que colaboran temporalmente con el Gobierno cuando sus diversos intereses se traslapan. Lo mismo ocurre con Tren de Aragua: aunque ha habido momentos en que el grupo y el Gobierno de Maduro negociaron pactos que favorecían sus intereses, su relación es mejor descrita como antagónica y competitiva.

Algunos reportes noticiosos sobre presuntos miembros del Tren de Aragua los describen como responsables de delitos graves en EU. Los arrestos se han debido principalmente a delitos como farderismo, robo con allanamiento de morada y robo de teléfonos celulares. Y con aproximadamente 770 mil inmigrantes venezolanos viviendo en EU al 2023, otros también han cometido delitos.

Pese a las afirmaciones del Presidente Donald Trump, EU no se encuentra en medio de una ola de delincuencia; los datos del FBI muestran que la delincuencia disminuyó el año pasado.

Las deportaciones de más de 200 hombres venezolanos a una prisión salvadoreña por parte del Gobierno de Trump probablemente ayudarán a disuadir la migración, pero hay maneras de frenar la inmigración que no dependen de la criminalización masiva, la detención arbitraria y la violación del debido proceso.

Reanudar el debate sobre la propuesta de reforma migratoria desarrollada por el Senado estadounidense en el 2023 y 2024 sería un buen punto de partida. La mayoría de los involucrados en el sistema de revisión de refugiados e inmigrantes coinciden en que no adjudica los casos con prontitud y necesita ser fortalecido. Se deberían considerar propuestas interesantes de organizaciones sin fines de lucro -por ejemplo, la de conectar a inmigrantes con comunidades con escasez de mano de obra. Y dado que la mayoría de los migrantes huye de la pobreza y la violencia en sus países de origen, se debería prestar más atención a fortalecer la democracia y la prosperidad al sur de la frontera de EU.

Ninguna de estas iniciativas es probable en una Administración que parece empeñada en políticas coercitivas y disuasivas. Pero los funcionarios de inmigración deben respetar el estado de derecho y los derechos humanos. Las acciones de la Administración Trump a la fecha han hacho eco a algunas de las tácticas del régimen venezolano, del que presumiblemente huyeron muchos de estos hombres. Acciones así reducen la credibilidad de EU y envalentonan a los autoritarios. (Rebecca Hanson, David Smilde y Verónica Zubillaga, Reforma, The NYT, p. 14)

Arsenal / El saqueo de Birmex y el peor episodio de abuso de autoridad

Voces de la industria farmacéutica reviraron al aviso de la presidenta Sheinbaum en el sentido de que su gobierno analiza el tipo de medicamentos que podría fabricar Birmex.

Las fuentes, que hablaron a condición de no ser citadas, apuntaron que Birmex no ha podido fabricar en años las vacunas más sencillas.

Criticaron: “Lo único que ha logrado Birmex es saquear el presupuesto, desde Luis Miguel Ibarra, que en los años 90 compró millones de dólares en equipos que no cabían en el laboratorio, pasando por Pedro Zenteno que, según la Auditoría Superior de la Federación, compró medicamentos por cientos de millones de pesos que caducaron y, ahora, el remate de Iván Olmos por desviación de 13 mil millones de pesos”.

Las fuentes agregaron que, si Sheinbaum quiere realmente fortalecer a la industria farmacéutica nacional, el primer paso es pagar los adeudos de 10 mil millones de pesos que tiene el Insabi y que Alejandro Calderón desapareció, al mismo tiempo que AMLO desapareció el Insabi.

* Dice la Oficina en Washington para América Latina (WOLA) que desde la toma de posesión de Donald Trump se ha registrado un alarmante deterioro de las normas y principios que constituyen el Estado de derecho.

Un correo electrónico que nos mandó su presidenta, Carolina Jiménez Sandoval, cuestiona: “Decenas de miles de personas han perdido sus trabajos en el gobierno federal, las mujeres, la comunidad LGBTQ+, y las personas ‘racializadas’ (discriminadas por su color de piel) han sido el blanco de leyes que intentan despojarlos de sus derechos”.

 

Jiménez Sandoval, también exdirectora de investigación para las Américas de Amnistía Internacional, agrega:

“Miles de personas migrantes han sido detenidas y deportadas sin debido proceso, incluyendo el caso de 238 venezolanos enviados a una cárcel de máxima seguridad en El Salvador, en unos de los peores episodios de abuso de autoridad que hemos visto hasta ahora”.

La segunda administración de Trump, apunta, eliminó casi toda la cooperación internacional de EUA, y el mundo enfrenta ahora una guerra comercial que podría ser devastadora para la economía global.

Más adelante destaca que las nuevas políticas de la administración de Trump han tenido efectos muy graves en el mundo entero, y especialmente en América Latina, en donde la cooperación estadunidense, que alcanzó 2 mil millones de dólares en 2023, fue congelada.

“El giro hacia el autoritarismo es evidente”, sintetizó la presidenta de WOLA.

* La reforma que establece un salario base equivalente al salario promedio del IMSS (18 mil pesos) fue aprobada entre septiembre y octubre del año pasado por el Congreso, avalada por 31 congresos locales, pero sigue atorada.

El diputado de MC, Pablo Vázquez, quiere sacarla de la congeladora. Le envió un oficio a la presidenta Sheinbaum en el que le dice que no hay razón para que el Senado no emita la constitucionalidad de esta reforma.

Por separado, Vázquez responsabiliza del retraso a Gerardo Fernández Noroña, presidente de la mesa directiva de la Cámara alta.

En un comunicado asevera: “Lo que estamos atestiguando es una distorsión de la voluntad popular arbitraria por parte del presidente del Senado, y una violación flagrante al proceso legislativo”.

La mayoría de los integrantes de la Fuerza Armada Permanente, incluida la Guardia Nacional, perciben, en promedio, 11 mil pesos mensuales, puntualiza.

* Terminó esta semana, en Uzbekistán (Asia Central), la 150 Asamblea de la Unión Interparlamentaria (UIP), que viene a ser algo así como la organización mundial de parlamentos nacionales.

Destacó, en esa Asamblea Universal, la elección de la diputada morenista, Selene Ávila, como integrante del Comité de Salud de todos los congresos que integran a la UIP.

La legisladora mexicana fue postulada por el Grupo de Diálogo y Concertación de los Países de América Latina y el Caribe. Su elección fue unánime.

En los trabajos realizados en la localidad de Taskent, Uzbekistán, Ávila destacó la paridad de género y la llegada al poder de la primera presidenta mexicana.

La diputada ya anunció que en los próximos meses buscará la presidencia del Comité de Salud de la UIP.

* Otra mexicana, Teresa Ramos, titular del Centro Nacional de Equidad de Género, Salud Sexual y Reproductiva del gobierno federal, viajó a Nueva York como representante de México en la 58 Comisión de Población y Desarrollo de la ONU.

Allí reafirmó el compromiso de México con el bienestar de la salud reproductiva y sexual de las mujeres y sus derechos humanos. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 6)

Templo Mayor

¡VAYA SEMANITA! Entre los aranceles de Donald Trump que suben, que bajan; los mercados que se desploman y medio se levantan; y los contraataques de China que nomás no se raja, ha sido como ir en carrito de montaña rusa… sin cinturón y con los ojos abiertos.

 

EL ASUNTO es que Trump pareciera no saberse otra tonada más que la de “the beautiful tariffs”. ¿Que EU tiene déficit comercial con otro país? Aranceles. ¿Fentanilo? Aranceles. ¿Migración, seguridad y hasta el agua? ¡Aranceles!

 

PERO, BUENO, en realidad el actuar del presidente norteamericano no debería ser sorpresa, pues quienes han visto la película “El aprendiz” saben cuáles son las tres reglas que le aprendió un joven Trump al entonces temible abogado Roy Cohn: “Ataca, ataca, ataca. No admitas nada y niega todo. No importa lo que suceda, nunca aceptes la derrota y hazlo parecer una victoria”.

 

TODO INDICA que Trump sigue al pie de la letra las palabras de su mentor, pues no deja de atacar disparando aranceles como metralleta; no admite que sus decisiones están hundiendo la economía de su propio país; y quiere hacer pasar como graciosa concesión el haberse tenido que echar para atrás en las tarifas.

VAYA, ya hasta están diciendo en la Casa Blanca que están “abiertos” a un acuerdo con China, como si Xi Jinping no tuviera a Estados Unidos pescado del pescuezo. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)

El aprendiz

Tiene que haber una sibilina estrategia detrás de todo esto. Una meta oculta. Una razón de peso para la incertidumbre y el caos. Una trampa para el resto del mundo, o al menos para China. Un acertijo que los demás aún no hemos descifrado. Sabemos (¿sabemos?) que nos enfrentamos a un gran negociador. No: al Gran Negociador. Ya fue Presidente en una ocasión. Es multimillonario. Es el hombre más poderoso del planeta. Nadie duda de su astucia (¿nadie?). De seguro está rodeado por los especialistas más preparados del planeta. Los mejores asesores, pagados a precio de oro. Un grupo de genios que se adelanta al futuro. Imposible que el entorno de la Casa Blanca -con el mejor staff de la Tierra- no lo detenga si lo suyo solo fuera un capricho o una insensatez.

Desde que asumió su cargo hace menos de tres meses, Donald Trump se ha embarcado en una guerra comercial que, a ojos de cualquier observador sensato, no podría ser calificada sino de errática y demencial. Un día hay aranceles de tanto y tanto para Canadá y México; al siguiente, ya no están sobre la mesa. Aparecen otros a nuevos productos. Afirma, primero, que se trata de medidas para combatir el tráfico de fentanilo o para frenar la migración. Luego afirma que no puede seguir permitiendo que estos países se aprovechen de Estados Unidos con su enorme déficit comercial. Un mes después, vuelve a dar la vuelta: los montos se modifican y parece respetar el tratado de libre comercio entre los tres países, pero a continuación elige bienes que en todo caso tendrán aranceles. ¿Cómo decide cuáles y cuánto? Nadie lo sabe. Una cosa es segura: las respuestas de los gobiernos de México y Canadá, radicalmente opuestas -una complaciente, la otra agria-, no tienen el menor efecto en sus decisiones.

A partir de allí, Trump se empeña en aplicar el mismo toma y daca a sus demás socios. Anuncia que habrá aranceles para cada uno; pocos le creen hasta que, en efecto, presenta un listado de países con sus correspondientes porcentajes. ¿Cómo ha calculado los montos? No mediante el riguroso análisis de cada economía, sino a partir de una fórmula tan obvia como rupestre. Durante días, los mercados entran en pánico; la bolsa se derrumba, se esfuman miles de millones, Europa y China contrarrestan mientras México continúa con su estrategia de apaciguamiento, nadie entiende qué va a suceder hasta que de la noche a la mañana Trump da marcha atrás. Ahora ya no serán esos números, sino una tarifa plana de diez por ciento para el orbe entero. ¿México y Canadá también? Primero sí, luego no, luego quién sabe.

No: el caos no puede ser gratuito. La destrucción no puede ser improvisada. Tiene que haber una estrategia a largo plazo. Tiene que haberla. Pues no: todo indica que no la hay. Por más que algunos insistan en hallarla o entreverla, en querer explicar la vesania, la improvisación y la torpeza con un astuto plan maestro -una especie de teoría de la conspiración a la inversa-, no, definitivamente no la hay. O sí, pero no es una razón económica, sino psicológica: nada disfruta Trump, desde sus días en El aprendiz, aquel tosco reality que lo tiene -y nos tiene- en esta posición, como mangonear, azuzar, intimidar y finalmente despedir a sus empleados, solo que ahora son, en su actual cargo, presidentes o primeros ministros, en teoría sus aliados.

La humillación a la que pretende someterlos -más de setenta y cinco han venido a arrodillarse frente a mí, ha presumido-, ¿basta para creer que obtendrá algún beneficio concreto? ¿Que semejante exhibición de autoridad volverá a hacer que Estados Unidos sea grande otra vez? Muchas veces a lo largo de la historia hemos tenido noticia de líderes globales -emperadores y reyes, führers y presidentes- que se han rodeado de asesores pusilánimes que solo confirman sus delirios y conducen a sus respectivas naciones a la ruina. La más pura improvisación: destruir a mansalva sin saber qué construirá en su lugar. Acaso sea tiempo de darnos cuenta de que lo peor de esta época -lo más inquietante y peligroso, como cuando Hitler decidió invadir la URSS- es que Trump no cuenta con ningún plan. (Jorge Volpi, Reforma, Opinión, p. 9)