El misterioso orgullo de Garduño
Ahora que Francisco Garduño ya es excomisionado de Migración, nos hacen ver que al parecer “ya cantó victoria”, luego de que la presidenta Sheinbaum dijo que solamente corresponde a la Fiscalía la investigación del incendio de la estación migratoria de Ciudad Juárez en el que murieron 40 personas. Nos dicen que horas después de las declaraciones presidenciales en la conferencia mañanera, don Francisco escribió en sus redes sociales que se va del Instituto Nacional de Migración con “el alma llena de orgullo”. Nos recuerdan que el exfuncionario tiene pendiente una disculpa pública, que presuntamente debería dar mañana a sobrevivientes y familiares de las víctimas del incendio. Lo que no queda claro es si el orgullo es por su labor o porque al parecer ya libró el proceso judicial. (Redacción, El Universal, p. A2)
Que Francisco Garduño, ex titular del Instituto Nacional de Migración, publicó una despedida después de dejar por fin el cargo al frente de ese organismo, se dijo orgulloso y con la satisfacción de haber cumplido la misión que tenía encomendada, sin aludir en momento alguno, por supuesto, a los hechos de 2023 en Ciudad Juárez, donde murieron quemados 40 migrantes en un centro del INM porque las puertas estaban cerradas y nadie tenía las llaves. Algunos ingenuos aún esperan que este 2 de mayo ofrezca una disculpa pública a los familiares de las víctimas. (Redacción, Milenio, Al Frente, p. 2)
RETALES
CENTAVITOS
Ahora que por fin Francisco Garduño entregó el Instituto Nacional de Migración al poblano Sergio Salomón Céspedes, más de uno se pregunta si el exdirector de Transporte y Vialidad con Andrés Manuel López Obrador empezará ya a hacer grilla en la capital del país para posicionarse como uno de los aspirantes morenistas a la alcaldía Xochimilco, actualmente en poder de la petista Circe Camacho. Independientemente de si avanza su candidatura o no, Garduño abandona el INM sin haber pagado por la muerte de decenas de migrantes en una estación migratoria de Chihuahua, cuando él era comisionado. (Adrián Rueda, Excélsior, Comunidad, p. 19)
SE DESPIDE GARDUÑO DE INM: ‘MISIÓN CUMPLIDA’
¿Y los más de 40 muertos en el centro de detención?
LORENA (Staff, Reforma, Nacional, p. 4)
Hace un par de días, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una nueva orden ejecutiva en contra de los migrantes sin documentos en Estados Unidos. Desde enero el Departamento de Justicia había circulado un memorándum, pero terminó teniendo pocos efectos. Ahora es una orden presidencial.
Esta se refiere a estados, ciudades y condados que se califican como “santuario”. Es una definición amplia y cuyas reglas varían de entidad a entidad, pero todas incluyen la no cooperación o la cooperación limitada con autoridades federales en temas migratorios.
Desde su primera presidencia y sus dos campañas Trump se ha quejado de estos más de 12 estados y alrededor de 300 ciudades y condados que se consideran santuarios. Los estados son los más poblados, con algunas excepciones con gobiernos muy trumpistas como Florida y Texas.
Hace un par de días firmó una orden ejecutiva: “Con respecto a las jurisdicciones santuario que se designan bajo la sección 2(a) de esta orden, el jefe de cada departamento ejecutivo o agencia, en coordinación con el director de la Oficina de Administración y Presupuesto y según lo permita la ley, identificará los fondos federales apropiados para las jurisdicciones santuario, incluidas las subvenciones y los contratos, para su suspensión o terminación, según corresponda.
“Con respecto a las jurisdicciones que siguen siendo jurisdicciones santuario después de que los funcionarios estatales o locales reciben notificación de tal estado bajo la sección 2(b) de esta orden y aun así siguen desafiando la ley federal, el fiscal general y el secretario de Seguridad Nacional buscarán todos los recursos legales y medidas de cumplimiento necesarios para poner fin a estas violaciones y hacer que dichas jurisdicciones cumplan con las leyes de Estados Unidos”.
Le quita dinero y amenaza con otras medidas.
Seguramente la orden ejecutiva terminará en las cortes, pero también es cierto que, como está el ambiente político, algunas ciudades comiencen a modificar la manera en que no colaboran con las agencias federales encargadas de controlar la migración.
Lo que seguramente causará aún más miedo y, para como están las cortes, no vaya a ser que algunas ciudades o estados pierdan.
Y solo van los primeros cien días. (Carlos Puig, Milenio, Al Frente, p. 2)