Opinión Migración 250625

El Caballito

Recuperan nueve inmuebles chilangos invadidos

Nos dicen que luego de dos meses de que se puso en marcha el gabinete de despojos, se han recuperado nueve inmuebles en la Ciudad de México, algunos propiedad de las autoridades y otros más de privados. Además, entre junio y julio se prevé recuperar otros nueve, reveló el secretario de Gobierno, César Cravioto. El funcionario, nos indican, puntualizó que uno está ubicado en Peralvillo 75, en la alcaldía Cuauhtémoc, donde estaba el antiguo Hospital de Homeopatía, y que se pretende sea un albergue para migrantes. Así que al parecer hay resultados sobre esta situación que tanto aqueja a los capitalinos. (El Caballito, El Universal, Metrópoli, p. 20)

Desde el Biopoder / Impacto de las deportaciones masivas

El estado de California se convirtió, no solo en un santuario para migrantes, sino en un símbolo de resistencia ante las deportaciones masivas impulsadas por el gobierno de Estados Unidos.

La presencia de migrantes indocumentados, entre ellos, más de 400 mil poblanos, se traduce en economía en movimiento para el estado de California por los servicios que brindan y puestos laborales que cubren.

De acuerdo con el estudio “El impacto económico de la deportación masiva en California”, realizado por el Instituto Económico del Consejo del Área de la Bahía y UC Merced, una salida de todos los migrantes generaría un alto impacto económico para el estado que limita con México y que tiene sus playas en el Océano Pacífico.

El análisis detalla que más de dos millones 280 mil indocumentados, entre ellos, los de origen mexicano, viven en California, de los cuales, más de un millón 500 forman parte de la fuerza laboral, es decir, alrededor de ocho por ciento del total de trabajadores. En otras palabras, uno de cada 10 trabajadores en territorio californiano es indocumentado.

La investigación resalta que, si salieran la mayoría de los migrantes indocumentados, el impacto directo sería de más de 275 mil millones de dólares; además, diferentes cadenas económicas e industrias terminarían con impactos negativos.

El estudio añade que, la mayor parte de los trabajadores indocumentados, en la actualidad se encuentra en el sector agrícola. Más de 25 por ciento de toda la fuerza laboral del campo californiano carece de papeles para acreditar su estancia legal en Estados Unidos.

Con las deportaciones masivas, la producción agrícola de California registraría una caída de más de 14 por ciento, situación que se traduciría en efectos inflacionarios, es decir, los precios de los productos del campo aumentarían de precio al presentarse una escasez.

En conclusión, los migrantes, tanto con documentos como sin ellos, representan una significativa aportación económica, social y cultural a California y, en general, a Estados Unidos. Si todos fueran expulsados, se presentaría un caos social y económico, un aumento de precios, la escasez de mano de obra y, en general, una crisis generalizada. (Jaime Zambrano, Trascendió Puebla, Online)

Corte de EU contra migrantes

La Corte Suprema de los Estados Unidos, de claro corte republicano, está despejando el camino a las políticas migratorias implementadas por la Administración federal. En estos cinco meses ha avalado las órdenes presidenciales dirigidas a criminalizar, perseguir y expulsar a todas las personas indocumentadas.

La última decisión del máximo órgano de justicia da vía libre para que el gobierno deporte a terceros países a migrantes sin el debido proceso, sin acceso a abogados y sin posibilidad de que un Tribunal revise sus casos, una expulsión en caliente.

El 15 de marzo, 238 venezolanos y salvadoreños fueron enviados al Centro de Confinamiento del Terrorismo en El Salvador acusados sin pruebas, de pertenecer a la organización criminal Tren de Aragua; entre ellos se encontraba Kilmar Ábrego, deportado por error y devuelto a Estados Unidos ante la resistencia de ese país, donde enfrentará cargos criminales.

El 20 de mayo fueron echados de Texas a Sudán del Sur ocho hombres, entre ellos el mexicano Jesús Muñoz Gutiérrez que purgaba una sentencia de cadena perpetua. Sin embargo, días después se constató que habían sido recluidos en una instalación militar en Yibuti, en el este de África.

Para disminuir la presión migratoria en la frontera, el gobierno de Joe Biden otorgó permisos temporales a nacionales de Venezuela, Cuba, Nicaragua y Haití pero el 30 de mayo la Corte dio luz verde para revocar ese estatus legal conocido como parole humanitario. Ante la decisión, la Casa Blanca celebró la posibilidad de deportar a 500 mil migrantes a quienes llaman “invasores”.

El máximo tribunal norteamericano está integrado por cuatro juezas (tres de ellas liberales) y cinco jueces. En su primer periodo, Trump designó, con la aprobación del Senado, a tres magistrados ultraconservadores y este año es probable que dos jueces decidan retirarse por edad, con lo que se allana el camino para que el presidente nombre perfiles afines, perpetuando una mayoría conservadora en ese tribunal hasta 2040.

El fallecimiento de la admirable jueza feminista Ruth Bader Ginsburg semanas antes de las elecciones presidenciales de 2020, eliminó por completo los contrapesos y anuló los derechos conquistados por la sociedad norteamericana en años recientes.

Entre las decisiones de la Corte que reflejan su división ideológica está el fallo que revocó el caso Roe vs Wade que desde 1973 garantizaba el derecho al aborto en el país, permitiendo que pueda ser ilegalizado en los estados que así lo decidan.

Otra sentencia controvertida tuvo lugar en julio pasado al conceder a Trump inmunidad presidencial por los hechos de enero de 2021 cuando fue asaltado el Capitolio por sus seguidores que reclamaban fraude electoral.

La agresiva e inhumana política migratoria de los halcones de Washington tiene en la Corte un aliado clave. Además, el Congreso es de mayoría republicana en sus dos cámaras, lo mismo que el gobierno de 27 estados.

Con semejante respaldo debe esperarse que el trato, la persecución, las amenazas y el hostigamiento contra la población migrante se intensifiquen en los siguientes meses. Y como se demostró en Los Ángeles, ninguna condena social les hará retroceder.

Está en juego mucho en Estados Unidos y sólo con la fuerza de una ciudadanía organizada y progresista se podrá dar un giro. (Claudia Corichi, El Sol de México, Análisis, p. 22)

Punto Ciego / Rosa Icela, la operadora silenciosa

Me llama la atención la entrevista que le hizo Javier Solórzano a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, en el estudio de La Razón de México. El motivo de esto es que veo a una mujer que, sin protagonismo, carga con la operación diaria de los temas más delicados del país: seguridad, migración, derechos humanos y la gobernabilidad misma.

Además de todo eso, veo a una mujer centrada en su papel. Una mujer que no carga con el peso de la medalla de haber sido la primera secretaria de Gobernación, como el caso de Olga Sánchez Cordero, y también lejana de la historia de capacidad femenina que nos contaron en el último tramo de la presidencia de Andrés Manuel López Obrador, con la figura de Luisa María Alcalde al frente de dicho encargo. Sin el tecnicismo y la estridencia de la primera y sin el afán de demostrar de la segunda, Rosa Icela emerge como una operadora silenciosa, sabedora de que su papel es el de una figura útil, no un obstáculo.

En todo momento subraya el papel de la Presidenta Claudia Sheinbaum como una figura reconocida internacionalmente, destacando su participación en el G7 y su liderazgo científico y social. Reitera la importancia del trabajo colectivo en el gabinete y su rol como una operadora de confianza, destacando su compromiso cotidiano: despertarse temprano y dormirse tarde, como fórmula infalible para coordinar, escuchar, resolver, arreglar y facilitarle el trabajo a su jefa.

Rosa Icela habló también del sistema de atención a migrantes repatriados con el programa “México te abraza” y de los esfuerzos por atender los casos de personas desaparecidas, destacando el acompañamiento a las madres buscadoras, la identificación forense y la reciente iniciativa de ley que elaboraron de la mano con colectivos, y en lo que respecta a la libertad de expresión, fue tajante: “reprobar absolutamente cualquier intento de censura”. Declaró que el movimiento del que forma parte no puede entenderse sin libertades, en todas sus formas.

Rosa Icela es quien carga con el conflicto de la complicada CNTE, la cual exige derogar completamente la Ley del ISSSTE de 2007 y que pareciera que los esfuerzos del Gobierno le son insuficientes. La seguridad del país es el talón de Aquiles de todos los gobiernos, no sólo se han heredado vicios por complicidades criminales, corrupción, desorganización, falta de liderazgo, de estrategia, de sentido común, el tema es complicado y, sin embargo, es Rosa Icela quien ocupa un lugar importante en la Mesa de Seguridad Nacional. Para rematar, también carga con la organización del Mundial, ese que se jugará en Canadá, Estados Unidos y obviamente México.

Este no es un tema menor, según fuentes oficiales se espera la visita de 5.5 millones de turistas extranjeros, lo que significa un incremento del 44% en el flujo turístico habitual y una derrama superior a mil millones de dólares, impulsada por consumo en hoteles, restaurantes, transporte y servicios turísticos. Si bien, cuidar de los mexicanos ya es un reto, imagínense cuidar de todos esos turistas, y más con los ojos de los vecinos del norte esperando que México se equivoque un poquito.

Rosa Icela Rodríguez inspira respeto, no sólo por los años que ha consagrado al servicio público, sino por la serenidad con la que ejerce el poder. Habla cuando es necesario y calla cuando conviene. No busca reflectores, pero su figura impone. En un tiempo donde el protagonismo es moneda corriente, su mayor virtud es querer ser útil, no visible. En eso, más que política, parece una rara avis: una servidora pública de convicciones discretas, pero firmes, que trabaja en silencio, como quien sabe que el verdadero poder no se grita: se ejerce.

Reenviado

“La fuerza no proviene de la capacidad física sino de la voluntad indomable”

Indira Gandhi (1917-1984). (Daniel Santos Flores, La Razón, México, p. 12)

Desde Afuera / Una política costosa

La campaña y la violencia por expulsar migrantes indocumentados de los Estados Unidos parecen incrementarse indiscriminadamente y pese a declaraciones oficiales de que se enfocaría en delincuentes, se enfoca cada vez más sobre los encargados no hacen distinción de edades, sexo ni situación y al parecer sin considerar posibles daños a la economía estadounidense.

El fortalecimiento de la campaña ha sido espoleado por presiones políticas sobre los cuerpos policiales a cargo, para alcanzar un promedio de tres mil detenidos diarios. Y de acuerdo con denuncias, lo hacen a como de lugar, sin importar circunstancias y contra los blancos más fáciles.

Las acciones policiales han sido favorecidas ahora por una decisión de la mayoría conservadora en Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos, que puso en suspenso el juicio de un juez federal, para permitir de hecho que el gobierno detenga y deporte inmigrantes indocumentados a terceros países, como Sudán del sur, sin requerir el debido proceso legal.

Paralelamente, el Departamento del Trabajo eliminó la aplicación de reglas que fortalecían las protecciones laborales para las trabajadoras agrícolas con visas H-2A.

Con un relativamente menor impacto público, pero igualmente dramático, la decisión de buscar la deportación de peticionarios de asilo cubanos y venezolanos ofendió hasta algunos de los más ardientes partidarios del presidente Donald Trump.

De hecho, algunos dirigentes de esas comunidades han acusado al régimen y a varios legisladores de origen cubano, de traicionar a grupos que los apoyaron abiertamente en las elecciones de 2024 y contribuyeron de forma importante al casi 40 por ciento de latinos que votó por el actual mandatario.

De acuerdo con reportes de prensa, el gobierno Trump eliminó la protección contra deportaciones y canceló permisos de trabajo a cientos de miles de venezolanos que se acogieron al Estado de Protección Temporal (TPS), revocó su extensión para asilados haitianos y retiró protecciones a más de medio millón de nicaragüenses, venezolanos y haitianos que ingresaron con base en un programa humanitario el gobierno de Joe Biden (2021-2024).

El costo político aparente es la decepción de grupos que lo apoyaron, pero la próxima elección, en noviembre de 2026, está lejos aún.

Pero el costo económico puede ser más inmediato y quizá mayor.

Hay por lo pronto estimados sobre una baja de al menos 8,500 millones de dólares por una disminución en la llegada de turistas extranjeros, en la temporada de verano actual, preocupados por el trato que podrían recibir.

Peor aún, la agricultura e industrias como la construcción y los servicios podrían ser afectadas a tal grado que de acuerdo con un análisis de la Escuela de Economía de París, el costo a mediano plazo de la política de deportaciones podría traducirse en una caída de hasta 7.4 por ciento del Producto Interno Bruto hacia 2028 y de hecho notificar el crecimiento económico durante el gobierno Trump. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Orbe, p. 35)

Partes de guerra

Mientras se aclara el panorama en el Medio Oriente despliego los partes de guerra de dos conflictos: el de México y Estados Unidos y la reaparición del movimiento a favor de las personas desaparecidas.

Hace días, la presidenta Claudia Sheinbaum informó sobre una conversación telefónica de 20 minutos con Donald Trump durante la cual el temperamental personaje aceptó mantener diálogos con México para llegar a un acuerdo sobre “seguridad, migración y comercio”. Desde otro punto de vista, la Presidenta espera que los logros constatables en las dos primeras variables se repliquen en las problemáticas relaciones comerciales.

En materia de consumo de sustancias, hay una baja estrepitosa en las muertes por sobredosis en Estados Unidos (incluyendo las muertes por fentanilo). El Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (Center for Disease Control and Prevention) estimó en un boletín del 11 de este mes que en 2023 hubo 110,909 muertes y en 2024 solo 82,138. Una caída de 28,771 personas o 26%.

La migración hacia Estados Unidos también se ha desplomado. El colega Tonatiuh Guillén me proporcionó las siguientes cifras: en diciembre de 2023 las autoridades estadounidenses detuvieron a 300 mil personas, la cifra más alta de la historia para un mes. En abril de este año fueron solamente 12 mil. Es una caída brutal causada por los militares que han desplegado los dos países y por las agresivas campañas antiinmigrantes en Estados Unidos. El costo humano ha sido enorme y la frontera norte se ha convertido en una gran muralla.

En el frente interno, la guerra contra los cárteles avanza mientras se desguaza el “abrazos, no balazos” del sexenio pasado. Comparo las presidencias de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum con los promedios mensuales de cifras de 69 meses del primero y nueve de la segunda. Personas detenidas: 1,306 y 2,602 respectivamente. Cocaína incautada: 3.31 y 5.72 toneladas. Criminales extraditados a Estados Unidos: 5 y 13 (este último cálculo se hizo con los primeros seis meses de Sheinbaum). Es evidente que en este gobierno sí están atacando a los cárteles.

En el frente interno, México se ha transformado en un territorio asolado por las ejecuciones, las extorsiones, las fosas comunes y los desaparecidos. López Obrador despidió en agosto de 2023 a la anterior titular de la Comisión Nacional de Búsqueda, Karla Quintana, porque le molestó que encontrara tantas víctimas; se enfureció cuando el 16 de mayo de 2022 el registro de la CNB cruzó el simbólico listón de 100 mil personas. Quintana dejó el cargo en 111,041 personas y el lunes de esta semana amanecimos con 129,509 desaparecidos, un 17% más. El problema no era ella sino el menosprecio de las víctimas.

Es totalmente lógico que irrumpieran por todo el país las colectivas de personas buscadoras supliendo las ineficiencias e indolencias de las fiscalías, entre otras autoridades. El actual gobierno reaccionó y la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, recibió a 450 colectivas mientras la Presidenta lo ha hecho en cuatro ocasiones con las familias de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos. Esta semana se discutirá en el Congreso una propuesta para modificar la legislación sobre el tema; Morena escuchó a los afectados, pronto sabremos si tomó en cuenta lo que propusieron.

Añado un parte de guerra sobre la cruenta lucha por la sucesión presidencial donde se subsana la nostalgia recuperando el conocido juego de los “tapados”. La cifra sobre 178 mañaneras de la presidenta Sheinbaum alimenta las especulaciones. Omar García Harfuch, 259 menciones; Marcelo Ebrard, 215; y Juan Ramón de la Fuente, 103. En algunos años sabremos qué tanto importan mediciones de este tipo. Por ahora, tomémoslo como parte del renovado espectáculo de la llamada “monarquía sexenal”.

En suma, mientras mejoran -o al menos no se deterioran- las relaciones mexicanas con el gobierno de Trump, las víctimas desatendidas reaparecieron en un vigoroso movimiento social. La Presidenta y su secretaria de Gobernación han reaccionado con audiencias y una ley, pero mantienen en el cargo a las titulares de dependencias clave.

En la CNDH los únicos cambios son cosméticos. Hace falta más, mucho más que eso. (Sergio Aguayo, colaboraron Dulce Torres y Elena Simón, Reforma, Opinión, p. 9)

México frente a la doctrina Trump de solución violenta de controversias

Gobierno disfuncional. No deberían apartarnos de lo esencial los vaivenes de Trump, cabeza de un gobierno disfuncional, como lo calificó The Daily Beast, un sitio electrónico de noticias con decenas de millones de seguidores.

 

Doctrina Trump. Un día aparece Trump involucrado como parte beligerante (ilegal) en una guerra lejana. Otro, como juez entre los frentes de batalla. Y, al día siguiente, como inverosímil constructor y heraldo de la paz, a propósito de la tregua entre Israel Irán. Pero ese rol de promotor de una paz nacida de su incursión militar, definitoria, en la guerra, no es ejemplo de solución pacífica de controversias: un postulado fundamental del derecho y la política internacional. Su autoimagen de hoy como heraldo de la paz no se compadece con su anterior autoimagen de guerrero vencedor en una victoria bélica lograda por sus potentes bombardeos al país que identificó como ‘el enemigo’. Más bien, el de Trump sería el modelo para el regreso a tiempos anteriores a la fundación de la Naciones Unidas. Sería la ‘doctrina Trump’ para la solución violenta de los conflictos.

La fuerza contra el débil; Dodgers contra razias. Como lo observamos el miércoles pasado y lo han sugerido esta semana varios colegas, esta ‘doctrina Trump’ es un aviso teledirigido a países como México, ubicados en las zonas de mayor influencia e interés de Estados Unidos. Contra estos países, toda diferencia, toda controversia, todo conflicto, será susceptible de ser ‘resuelto’ por la fuerza contra el débil. En su país ya lo hace Trump con los migrantes —nuestros connacionales— con métodos de violencia de los aparatos del Estado que recuerdan la estigmatización, la persecución y el trato de enemigos a los judíos por los nazis. Despiadadas razias en casas, calles, plazas, negocios y parques estremecen a Estados Unidos. Y entre las organizaciones civiles, líderes de colonias, académicos y periodistas que ofrecen resistencia a la histeria antinmigrante, bien por un equipo de béisbol, los Dodgers de Los Ángeles, que impidió la semana pasada una razia en el estacionamiento de su estadio e instituyó un fondo de un millón de dólares para la defensa legal de los perseguidos.

Ensayo narrativo: invasión, sí; no contra México: contra sus cárteles. Pero también están los amagos y las presiones de Trump para traer sus fuerzas militares territorio mexicano a fin de combatir aquí a los cárteles de la droga, que Washington considera aliados o protegidos del gobierno, desde López Obrador. Y para una decisión así, ya existe una narrativa, ensayada precisamente en el país de los ayatolas. En una de sus numerosas maromas retóricas, Trump llegó a explicar sus bombardeos a territorio iraní diciendo que la guerra no era contra Irán sino contra su proyecto nuclear: una fórmula narrativa fácilmente adaptable a eventuales incursiones militares a nuestro territorio. Las operaciones abiertas o encubiertas para atrapar actores o cómplices del narco en el poder, explicaría Trump, no serían contra México, sino contra sus cárteles empoderados por el régimen y con el control, sostienen en Washington, de una tercera parte del territorio nacional.

Debilidad externa con despotismo interno. Ante esta ‘doctrina’, la debilidad mexicana no se agota en la asimetría histórica del país frente a Estados Unidos. Ni sólo en los riesgos de la imprevisibilidad vecina de un gobierno disfuncional. A ello hay que agregar las vulnerabilidades añadidas por el régimen de AMLO, embarnecidas en los casi 9 meses de la presidenta Sheinbaum. Entre otras, una bien trabajada percepción mundial de un régimen confundido con el crimen, sin estado de derecho, bajo un mando despótico sobre un país al que además ha convertido —la lacra más reciente— en uno de los mayores mercados negros de energéticos del mundo. (José Carreño Carlón, El Universal, Opinión, p. 12)

La nueva anormalidad / Lo que el mundo necesita es más Diegos Luna

Este texto iba a llamarse “Kimchi con mole”.

Habría sido un gran título ya sólo por lo poderoso de una metáfora que ofrece un contraste irresistible: el encuentro entre el repollo coreano fermentado y la madre de todas las salsas mexicanas no puede inspirar sino curiosidad:

—Conocí a una pareja en Downtown L.A. que hace los mejores tacos coreanos… una coreana se enamora de un mexicano, tienen sexo, luego hijos y un restaurante… “Kimchi con mole”: ésa es una historia de Los Ángeles.

La cuenta Diego Luna, quien esta semana sustituye a Jimmy Kimmel al frente de su programa para la cadena televisiva estadounidense ABC. Sería una típica anécdota de monólogo de late night show –estereotipos culturales amables, una pizca de sexo, una dosis de incongruencia, una anécdota entrañable pero que depende de un buen delivery para su éxito– si no fuera porque Luna decidió tomar ese género por el rabo y torcérselo hasta transformar el equivalente mediático del Ambien en uno de los discursos políticos más poderosos, eficaces y conmovedores que me haya sido dado escuchar.

El impecable traje café y los chistes autoderogatorios (“Soy el tipo que tu mamá confunde con Pedro Pascal”) no serían sino mero camuflaje para un ataque articulado, inteligente y –mejor– amable y sereno contra las políticas migratorias de la administración Trump. No pasarían ni dos minutos y medio antes de que Diego conectara el primer jab: “El inglés no es mi lengua materna, por lo que espero me echen una mano si de pronto resulto… ¿cómo se dice?… deportado”.

A esta reductio ab absurdo de la purga étnica que inflige el presidente estadounidense a su país en general y a Los Ángeles en particular habrían de seguir 10 minutos intermitentemente hilarantes pero siempre bienhumorados –mérito nada menor ante un populismo que se alimenta de la ira– dedicados a una argumentación sostenidamente demoledora de la racista cosmovisión trumpiana sobre la migración. Exhorto al lector a ver el monólogo completo –disponible en YouTube– pero cito aquí su parte medular:

—Toda la gente [migrante] a la que he conocido aquí comparte una gratitud tácita por este país: un país que les ha abierto las puertas… Todos esos migrantes han traído a cuestas su historia: han traído sus lealtades, su amor, sus tradiciones, siempre con apertura a adoptar nuevas, a crecer y a complementarse en un vasto intercambio cultural… Gente de diferentes culturas y realidades acordó darse la oportunidad mutua de construir juntos algo notable. Este sitio es un ejemplo poderoso de lo que es posible, de lo que podemos lograr si ponemos en primer lugar la empatía.

Antenoche Diego Luna logró lo que tantos políticos de oposición estadounidenses como mexicanos llevan años intentando en vano: fue elegante, fue decente, fue relevante.

Fue un ciudadano. Lo es. (Nicolás Alvarado, El Heraldo de México, Artes, p. 39)

CARTONES

¿Y su nieve?

Y su nieve

(Gregorio, Excélsior, Nacional, p. 12)

La fallida Trinidad

La fallida Trinidad

(Magú, La Jornada, Política, p. 3)