Opinión Migración 220825

¿Se disuelve el sueño americano?

Al sellarse la frontera que separa a Estados Unidos de México para migrantes no documentados, pareciera que se desvanece el sueño americano. De 250 mil aprehensiones reportadas por los vecinos del norte en el mes de diciembre de 2023, en marzo de 2025 sólo hubo 7 mil y 6 mil el pasado mes de junio.

Paralelamente, ha caído drásticamente la migración de tránsito por México y por la selva del Darién, que conecta las fronteras de Colombia y Panamá, paso peligroso que alcanzó sus máximos históricos en 2024, cuando se registraban más de un millón de cruces anuales (689 mil venían de Venezuela, Ecuador, Haití, Colombia y China); en agosto de 2023 se registraron 82 mil y en marzo de 2025, fue de 200.

La Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) reporta un crecimiento de 21.7 por ciento de personas refugiadas y desplazadas a escala mundial; en 2024 se registraron más de 147 millones. En 10 años, se reportaron 71 mil 985 migrantes que perdieron la vida o desaparecieron en sus trayectos: 24 mil 453 casos en el cruce del Mediterráneo Central, 6 mil 609 en el del Desierto del Sahara y se reportan 6 mil fallecidos y desaparecidos en la frontera norte de México-EU.

El número de solicitantes de refugio en México presentó un aumento continuo en la década pasada. En 2020 esta tendencia se interrumpió, pero de 2021 a 2023 se registraron más de 100 mil solicitantes; pero, en 2024 su número disminuyó 43.9 por ciento respecto a 2023.

Estas situaciones se describen en el “Anuario de Migración y Remesas 2025” (https://www.gob.mx/conapo/documentos/anuario-de-migracion-y-remesasmexico-yearbook-of-migration-andremittances-mexico-2025) que se presentó el pasado 6 de agosto. La decimotercera edición reafirma el compromiso sostenido del Consejo Nacional de Población, Fundación BBVA y BBVA Research por presentar una obra con rigor académico sobre las tendencias nacionales e internacionales en torno a la migración y el flujo de remesas.

La publicación contempla ocho capítulos, se presentan estadísticas sobre movilidades en el mundo, población mexicana en EU, migración desde México y la dinámica de las remesas tanto internacional como en nuestro país. Además se abordan la movilidad de niñas, niños y adolescentes y la situación de la migración segura, ordenada y regular.

La edición se enmarca en un contexto de retórica y acciones contra la migración no autorizada y la población migrante en países como Estados Unidos, lo que refuerza la relevancia de esta obra como un instrumento para fomentar el diálogo informado, la comprensión mutua y la valoración del papel que desempeña la migración en los países de origen, tránsito y destino.

El volumen de la población nacida en México que vive en Estados Unidos ha permanecido estable en 12 millones, además de los 40.6 millones de origen mexicano (segunda y tercera generación) que viven allá.

Las detenciones por arrestos del ICE promediaron 8 mil casos mensuales entre 2023 y 2024; en marzo de 2025 aumentaron a 19 mil. Aun así, sigue siendo una cifra reducida si se considera que en Estados Unidos residen unos 11 millones de migrantes no autorizados.

El amplio diferencial salarial entre Estados Unidos y los países de origen sugiere que, eventualmente, el flujo migratorio hacia el norte se recuperará. El salario promedio de nuestros paisanos va en aumento en términos reales: el de los hombres es de 61 mil 218 dólares anuales; el de las mujeres es de 46 mil 433, una brecha amplia. Un volumen de 6.6 millones de la población mexicana en EU vive en la pobreza, la cual disminuye lentamente: 14.3 por ciento de la tercera generación por 17.3 de la primera.

Desde 2020, las remesas del planeta han mostrado un crecimiento sostenido, alcanzando 905 mil millones de dólares en 2024, año en que México recibió 64 mil 745 por este concepto (3.5 por ciento del producto interno bruto) de los cuales 96.6 provino de Estados Unidos y 1.7 de Canadá. Michoacán, Guanajuato y Jalisco concentraron más de una cuarta parte del total de ellas, y entre los municipios se ubica a San Cristóbal de las Casas, Chiapas, como el principal receptor. En cuanto a las características de los hogares, se destaca que 67.3 por ciento estaban en zonas rurales o semirrurales y más de la mitad los encabezaban mujeres.

En cuanto a la inmigración, desde hace 120 años, nuestro país recibe relativamente poca población, menos de 1 por ciento. En 2020 alcanzó su mayor nivel con 1.2 millones de personas nacidas en el extranjero (0.96 por ciento de la población nacional), cerca de la mitad nació en EU, tenía menos de 30 años y contaba con padre o madre mexicana.

Los demás residentes son de Guatemala, Venezuela, Colombia y Honduras, y 40 por ciento reside en Baja California, Ciudad de México, Chihuahua y Jalisco. En cuanto al flujo de personas en situación migratoria irregular, se reporta un incremento de 183 mil a 925 mil personas (2019-2024), provenientes de 148 países, casi la mitad de origen en Venezuela, Ecuador y Honduras. (Gabriela Rodríguez, La Jornada, Opinión, p. 14)

La Esquina

Trump se da otro balazo en el pie, sólo que no lo sabe. La pérdida de trabajadores, de mano de obra, que son el motor de sectores importantes en diversas regiones estadunidenses, se anuncia como un éxito de las políticas del presidente republicano. Sin embargo, no hay nada que festejar, los efectos se notarán cada vez más en los datos económicos de los próximos meses. (La Esquina, La Crónica de Hoy, P.p.)

Desde el Biopoder // Cae la población migrante en EU

A lo largo de este 2025, el territorio de Estados Unidos registró una reducción en su población de migrantes de 15 por ciento ante la aplicación de medidas como las deportaciones y redadas masivas, así como de la política para generar temor entre quienes planean cumplir el sueño americano.

Un informe del Pew Research Center, referente a la demografía de Estados Unidos, muestra que el país vecino del norte registró una reducción de 1.4 millones de migrantes en los primeros seis meses de la presente administración federal.

En la actualidad, en junio de este año, en Estados Unidos se tiene un registro de 51.9 millones de migrantes, un 2.6 por ciento menos que el récord de 53.3 millones registrado en enero pasado, justo el mes en el que comenzó la actual gestión.

Con las medidas contra los llamados indocumentados, en Estados Unidos, la proporción de inmigrantes en la población estadunidense cayó de un máximo histórico de 15.8 por ciento en enero a un 15.4 por ciento en junio en este año.

Con las acciones contra los migrantes y las redadas, el estudio de Pew Research Center reportó una disminución de 750 mil trabajadores. Con lo anterior, la fuerza laboral de Estados Unidos se compone en 19 por ciento por migrantes que realizan diferentes actividades económicas, entre ellas, la relacionada con servicios.

En medio de la reducción de la población migrante, el gobierno de Puebla, a través de la Secretaría de Gobernación, reportó que de enero al pasado 13 de agosto, un total de 5 mil 300 personas fueron deportadas. Entre los paisanos retornados, la mayoría no regresó a su lugar de origen y una parte importante se quedó en alguna ciudad fronteriza como Tijuana y Mexicali, en Baja California; Ciudad Juárez, Chihuahua; así como Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros en Tamaulipas.

Los migrantes deportados, entre ellos, los poblanos, saben que el ingreso legal al país vecino del norte será imposible, por lo que esperarán a que el gobierno actual de Estados Unidos reduzca los operativos o a que haya un cambio de administración en poco más de tres años y medio. Los connacionales mantienen, en medio del caos, la esperanza de que vengan tiempos mejores. (Jaime Zambrano, Milenio Puebla, Online)

Punto de Encuentro // La DEA y la CIA en México

Era a mediados de los años noventa, gobernaba el PRI con Ernesto Zedillo, al frente de la Secretaría de Gobernación estaba Esteban Moctezuma y como Subsecretario de Migración, Fernando Solís Cámara. La comunicación con las autoridades norteamericanas era fluida y pragmática gracias a la visión y negociación del Secretario de Gobernación y a la operación del Subsecretario de Migración. Se instrumentaban acciones consensuadas con agencias norteamericanas, que beneficiaban a los migrantes mexicanos al brindarles protección ante los grupos delincuenciales, como fue la creación de los grupos Betas, que aun hoy siguen en operación.

Como Director de Migración fui responsable de la coordinación con las autoridades del estado de Sonora, a fin de hacer cumplir los acuerdos generados en las reuniones binacionales entre México y EU, que se realizaban con la presencia de las autoridades del más alto nivel de ambos países, y de cuyas decisiones que se tomaban en dichas reuniones, la responsabilidad en nuestro ámbito era que se ejecutaran. En este caso en la franja fronteriza que comprende el Estado de Sonora y los estados norteamericanos de Nuevo México y Arizona.

Fui testigo de una realidad que a lo largo de la historia se ha desconocido de manera oficial: la presencia constante de agentes de la DEA y la CIA en nuestro país. Mi relación con el Cónsul en la ciudad de Hermosillo, William Francisco III, se conducía bajo canales de respeto y entendimiento, creándose una relación amistosa entre ambos.

En una ocasión, en una visita al Consulado de Hermosillo, el Cónsul que había sido integrante de los boinas verdes me mostró en un cuarto adjunto un mapa de México que abarcaba gran parte de la pared, sobresaliendo los estados de Sonora y Chihuahua, entidades que estaban bajo su jurisdicción, en lo relativo a la ubicación de los agentes de la DEA y la CIA en territorio mexicano.

Con la llegada de la 4T, un régimen de izquierda que enarbola un discurso nacionalista y antiintervencionista, la narrativa cambió, enfatizando una abierta defensa a la soberanía y el rechazo a cualquier estrategia bilateral de seguridad fronteriza como la dada a conocer esta semana por el Director de la DEA y que fue desconocida por la presidenta Sheinbaum.

Sin embargo, en esta ocasión con esta estrategia que incluye la vigilancia fronteriza, se frenaría un problema que México ha denunciado durante décadas sin respuesta de EU: el tráfico ilegal de armas con que se nutren y operan los carteles mexicanos, con armamento muy similar al empleado por las fuerzas armadas.

Lo que en sexenios anteriores se vivía como una realidad tácita, en la presencia de agentes extranjeros, hoy se debate entre entre dos temas, uno el reconocimiento de un apoyo que podría disminuir las condiciones de violencia en nuestro país o verlo como una injerencia violatoria a nuestra soberanía.

Posiblemente el reto de implementar una política de cooperación entre ambos países en la zona fronteriza, en estos momentos de presión hacia México, se traduzca en una oportunidad para impulsar los temas prioritarios en la agenda binacional.

El dilema para el gobierno que encabeza la presidenta Sheinbaum sigue siendo el mismo ¿Cómo equilibrar la defensa de la soberanía ante la necesidad y conveniencia de acuerdos entre ambos países que aporten seguridad y reduzcan la presencia cada vez mayor del crimen organizado?, y es que este se da el lujo de retar al gobierno federal, porque los gobiernos estatales y municipales se observan dominados por los grupos criminales. (Marco Antonio Rodríguez Blásquez, Milenio Estado de México, Online)

Estrictamente Personal // No me ayude mister

El martes de la semana pasada cuando iba al banco en Frisco, un próspero suburbio de Dallas, Carlos Treviño, director de Pemex en el último año de gobierno de Enrique Peña Nieto, fue detenido por agentes migratorios. La víspera, México había expatriado a otros 26 narcotraficantes a Estados Unidos. Estos eventos fueron interpretados como un intercambio, aberrante por definición, al canjear a un presunto delincuente de cuello blanco por narcotraficantes, que fue visto en ambos países como algo normal.

El timing de la captura empatado con la expatriación definió con claridad los intereses de ambos países. Como lo explicó un abogado, para Estados Unidos el objetivo final es acabar con el fentanilo y los narcogobiernos que se están construyendo en México; y para este país, en la percepción de Washington, es el show de la mañanera, regalándole a la presidenta ingredientes para la narrativa del régimen contra el pasado. Sin embargo, la felicidad no fue recíproca. Treviño no era una prioridad para Sheinbaum. De hecho, es más preocupación que satisfacción.

La detención tomó por sorpresa al gobierno mexicano. Si bien ni Palacio Nacional ni la Fiscalía esperaban a Treviño, para Sheinbaum no fue algo del todo inesperado. Desde que llegó a México el nuevo embajador de Estados Unidos, Ronald Johnson, en mayo, sabía -porque se lo informaron- que en algún momento detendrían y deportarían a Treviño para regalarle a su gobierno lo que no concluyó el anterior: cerrar el caso de corrupción de Odebrecht, donde otro exdirector de Pemex, Emilio Lozoya, es el protagonista principal.

En este contexto, hacerlo coincidir con el envío de narcotraficantes a Estados Unidos, no parece haber sido una coincidencia, sino un manejo perverso de los tiempos políticos de Washington.

Las autoridades estadounidenses detuvieron a Treviño por un asunto migratorio, lo que legalmente les impedía informarle al gobierno mexicano al no tratarse de una extradición. Violentaron el debido proceso en el caso migratorio -Treviño tiene permiso de residencia y de trabajo-, y también la vieja política de asilo, porque el exdirector de Pemex está en espera que se resuelva su solicitud de asilo donde argumenta persecución política, la misma razón por la que Interpol canceló una notificación roja -la antes llamada ficha roja-, que había solicitado México para detenerlo y extraditarlo.

Las transgresiones a la ley no estuvieron sólo de un lado. El gabinete de seguridad mexicano violó el artículo 5 de la Ley de Seguridad Nacional, porque si bien los 26 narcotraficantes encajan en responsabilidad en dos de los 13 incisos (el I y el IX), no existe en esa ley ni en ninguna otra, la autoridad para que puedan expatriar, expulsar o enviar a ningún mexicano al extranjero sin una orden judicial, que para efectos de estado de Derecho, sólo existe en los casos de extradición. Para lo que hicieron ni siquiera existe una palabra que describe correctamente su acción, pero jugaron la melodía tocada por la Casa Blanca.

El gobierno de Donald Trump está jugando en el campo de la política, no de la ley, y a cambio de la última concesión le puso a Sheinbaum en la puerta de salida a Treviño, probablemente esperando que fuera una gran noticia. No lo fue. La presidenta, según ha trascendido, esperaría que Treviño no sea deportado y que busque un arreglo con las autoridades estadounidenses. La Fiscalía no ha renovado su solicitud de extradición, ni ha movido nada en ese sentido. El tema, incluso, se ha apagado en los medios: el caso Treviño, porque los mete en problemas legales y políticos.

El proceso contra el exdirector de Pemex, jurídicamente hablando, no se sostiene. La acusación contra Treviño fue hecha por Emilio Lozoya, exdirector de Pemex, en agosto de 2020, pero la acusación de la Fiscalía contra él, en enero de 2022, tiene una versión de los hechos contradictoria. Las tensiones y rupturas que tuvieron Lozoya y el fiscal general, Alejandro Gertz Manero, porque el exfuncionario nunca entregó pruebas que respaldaran sus dichos, llevaron a que la investigación concluyera sosteniendo la Fiscalía, esencialmente, que los únicos beneficiarios de los sobornos del gigante de la construcción Odebrecht eran Lozoya y su familia.

En otra aberración judicial, el agente del ministerio público que firmó la declaración sobre quiénes fueron los únicos destinatarios de los sobornos, fue el mismo que ha conducido la carpeta de investigación contra Treviño: Kristian Jiménez Hernández. Lo que hizo, para hacerlo más claro, es perseguir a Treviño por un delito que en otra carpeta él mismo desestimó. Si llegara a seguir su juicio en México, la jueza de control designada para llevarlo sería Nancy Selene Hidalgo Pérez, que estuvo en las listas del Ejecutivo y el Legislativo en las elecciones del Poder Judicial.

No se sabe si Estados Unidos, pensando que le hacía un favor político a México, puso en embrollos al gobierno de Sheinbaum. Nadie puede asegurar que la defensa de Treviño no pediría que Lozoya declarara y se careara con él, lo que podría poner en evidencia los arreglos oscuros que hizo este último con la Fiscalía para acusar a quienes le pidieron que imputara. Pero además, tampoco nadie puede garantizar que no solicitarían que declare el director de Pemex en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, Octavio Romero Oropeza, actual titular del Infonavit.

Treviño hizo la entrega de Pemex a Romero Oropeza, que le reportó a López Obrador durante la transición que le habían abierto toda la documentación de la empresa, elogiando la transparencia del director saliente. No hubo ninguna queja ni señalamiento de corrupción en ese momento, lo que contradice los alegatos de Lozoya casi un año y medio después, y muestra las dos políticas paralelas y antagónicas que siguió López Obrador, donde eliminar la corrupción nunca fue un tema, sino acusar de corruptos a sus potenciales adversarios en futuras elecciones.

El timing de la captura de Treviño, empatado con la expatriación de narcotraficantes, no dependió de México, pero subrayó uno de los intereses prioritarios de Estados Unidos: abrir el clóset de los negocios y tratos oscuros en Pemex. Actuar contra Treviño no estaba en el radar de Sheinbaum, ni reabrir su caso, que puede saberse dónde empezará, pero no dónde terminará. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 40)

Cartones

Portero DEAmentiras

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(Waldo, El Universal, Opinión, 15)

Pro intervención

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(Jerge, La Jornada, Política, p. 10)