En la carrera por la presidencia de la Cámara de Diputados la legisladora Adriana Dávila Fernández también levantó la mano, señalando que, de ser respaldada por su bancada y electa por el pleno, velará por “marcar la división de Poderes” entre el Legislativo y el Ejecutivo, no permitir que la Cámara sea una “ventanilla de trámites legislativos”, así como hacer respetar los procedimientos parlamentarios. “A mí me parece que es muy importante que la Cámara de Diputados marque la división de poderes; que haya un respeto a los procedimientos de la Ley Orgánica de la Administración Pública, que seamos un ejemplo de cuidar los procedimientos y ordenamientos en las sesiones y votaciones; es fundamental porque nosotros hacemos las leyes; empezar a trabajar en un marco con muchos más condiciones, si no de igualdad entre integrantes, sí de igualdad, de respeto a cada uno y de nuestro trabajo en comisiones”, aseguró. Dávila Fernández, diputada por Tlaxcala, ya ocupó una curul en la LX Legislatura y un escaño en las LXII y LXIII Legislaturas. Este año también busca romper con lo que se estableció casi como requisito para encabezar las cámaras del Congreso: ser hombre. Y es que en los últimos 19 años sólo tres mujeres han presidido la Cámara de Diputados. “Somos la Legislatura de la paridad y valdría la pena hacer un esfuerzo por la inclusión de nosotras en este proceso, no sólo por ese tema, sino también porque hay capacidad para hacerlo y experiencia en el ámbito legislativo. “Creo que es importante para las mujeres, para entender que el diálogo es fundamental y el respeto a la institución aún más”, precisó. Además de hacer respetar la inclusión de las mujeres, Dávila tiene el propósito de hacer respetar la pluralidad en la Cámara ante una mayoría de Morena que ha sido señalada por la misma oposición de no apegarse a los procedimientos legislativos en el trabajo en comisiones y en la sesión. “La pluralidad no tiene que hacerse en un avasallamiento, sino en un proceso de escucha de todos, del respeto de todos, entendiendo pues que no somos una cámara de trámite con el Ejecutivo”, señaló. En el diálogo con el Ejecutivo, recuerda que, además del titular del Instituto Nacional de Migración, también hubo desdenes de funcionarios de la Secretaría del Bienestar. “Entendemos que ellos, como son gobierno, cuidan las formas y no lastimarlo, pero tampoco es sano hacerlo. Eso pasa por tener la Presidencia (de la República), pero también la Mesa Directiva (en Diputados); sin embargo, tendría que haber un consenso mayor para abrir las puertas del diálogo con el gobierno federal”.
(Iván E. Saldaña, Excélsior, Nacional, p.12)