Alertan del envío de EU a México de casi 7 mil centroamericanos

En un mes México recibió 161 migrantes centroamericanos devueltos por el gobierno de Donald Trump; sin embargo, en las cortes de Estados Unidos hay más de siete mil personas de El Salvador, Honduras y Guatemala con un proceso para solicitar asilo, frente al riesgo que enfrentan en sus países de origen y que eventualmente pueden llegar a nuestro país.

En entrevista con MILENIO, el titular del Instituto Nacional de Migración (INM), Tonatiuh Guillén López, reconoció que nuestro país carece de la capacidad para atender grandes flujos que puedan llegar bajo esta nueva política migratoria que decidió aplicar el país del norte.

“Hasta hoy los números son manejables, pero si crecieran estaríamos en la necesidad de hacer otro tipo de planteamientos y de iniciativas (…) pero el instituto no está en capacidad de convertirse en una instancia de albergue, hay que buscar otros procedimientos”, dijo ante la posibilidad de que los tiempos de espera se prolonguen y las devoluciones aumenten.

De acuerdo con Proyecto Trac, de la Universidad de Syracuse, durante 2018 las cortes estadunidenses procesaron un total de 42 mil 248 solicitudes de asilo, de las cuales más de 48 por ciento corresponden a centroamericanos Incluso el propio Departamento de Estado reconoció que en los últimos cinco años se ha presentado un incremento de 2 mil por ciento de solicitudes de asilo, ya que consideran que este trámite les permite permanecer en el país; a pesar de que la gran mayoría son rechazados.

Frente a este universo, Guillén López reconoció que existe un riesgo de enfrentar un desafío social que puede complicarse, ya que actualmente la disposición de asilos depende de los recursos y capacidades de la sociedad civil.

“Ahora en Tijuana está la disposición de asilos, pero si los plazos se van alargando por el tiempo que deben esperar, y el número de personas viene creciendo, pues sí habrá un desafió social más complejo, que es lo que en particular a mí me preocupa que se pueda complicar”, señaló.

No obstante, señaló que la autoridad migratoria desconoce si las devoluciones pueden darse en estas proporciones; ya que hasta ahora no se ha establecido un diálogo con Estados Unidos para abordar el tema, por lo que “se está reaccionando al problema de la mejor manera posible”.

“Hay cuestiones mínimas, como que sea de día, no sería decente enviar gente a deshoras o en condiciones de fragilidad o vulnerabilidad y tenemos un aviso de unas horas antes de quienes vienen, pero no es mucho más que eso lo que tenemos”, dijo.

Pese a ello, rechazó que este esquema esté cerca de convertirnos en Tercer País Seguro, al tener características muy diferentes a lo que actualmente ocurre; aunque reconoció que esta es una nueva problemática que amerita una evaluación más completa para redefinir y entrar en otro escenario de diálogo bilateral.

El Tercer País Seguro parte del supuesto que los solicitantes de asilo pueden recibir dicha protección en otra nación, como sería México; lo que nos obligaría a reconocer su condición de refugiados, aunque en este caso la petición mantendrá su curso en Estados Unidos.