José Díaz Briseño
WASHINGTON.- Las pláticas para evitar la aplicación de aranceles a las importaciones mexicanas a partir del 10 de junio están centradas en que el Gobierno de México aplique medidas de control de los flujos migratorios que tienen como destino Estados Unidos desde Centroamérica.
Luego de dos días de negociaciones tanto en el Departamento de Estado como en la Casa Blanca lideradas por el Canciller Marcelo Ebrard en el caso mexicano, los reportes están centrados en el control migratorio como una forma de apaciguar al Presidente Donald Trump.
“La métrica que tiene Trump de éxito es sólo la baja en el número de migrantes. Además de que busca que México y Centroamérica le resuelvan problemas de su propio sistema de asilo”, dijo Andrew Selee, el presidente del Instituto de Política Migratoria (MPI, por sus siglas en inglés).
Ayer mismo, medios estadounidenses citaban filtraciones de funcionarios de la Administración del Presidente Trump asegurando que EU había puesto en la mesa medidas de contención migratoria incluida la firma con México de una suerte de Acuerdo de Tercer País Seguro.
Según el diario The Washington Post, fuentes del Gobierno estadounidense habían presentado la idea del acuerdo a través de la cual México podría volverse un país seguro para los solicitantes de asilo guatemaltecos cancelando la posibilidad de presentar su solicitud en EU.
Confirmada por el periódico The New York Times, Guatemala mismo podría convertirse en un país seguro a través de negociaciones de la Administración con el Gobierno de Jimmy Morales para contener en su territorio a los solicitantes de asilo tanto de Honduras y Guatemala.
“Se sigue explorando opciones para atender el número creciente de migrantes indocumentados que atraviesan por México. La postura de EU está enfocada en las medidas de control migratorio, la nuestra en el desarrollo. No hemos llegado aún al acuerdo pero continuamos negociando”, dijo ayer el vocero de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco en un mensaje en Twitter.
Sin embargo, observadores de la relación bilateral comentaron a REFORMA no encontrar menciones sobre qué podría México obtener de EU para contener un flujo que tan sólo en mayo de 2019 alcanzó un registro de más de 144 mil aprehensiones y no admisiones en su frontera suroeste.
De acuerdo con una de las fuentes que solicitó que prefirió el anonimato, el Gobierno de México perdió hace tiempo la oportunidad de obtener recursos a cambio de una colaboración migratoria, pero aún existen áreas dónde puede obtener colaboración en las próximas áreas.
Las áreas de cooperación serían: la expansión del número de jueces migratorios, lograr un compromiso explícito para invertir en desarrollo en Centroamérica así como ayudarlo a financiar el Instituto Nacional de Migración (INM) y la Comisión Mexicana de Ayuda a los Refugiados (COMAR).