Está claro: en el Senado va concentrándose la “real” oposición. (La Jornada, Contraportada)
DICEN que el poder no cambia a las personas, sino que revela quiénes son realmente. Y Andrés Manuel López Obrador ya no puede ocultar que quiere seguir en el poder más allá de lo que dure su sexenio.
Y NO TANTO porque busque reelegirse, sino porque López Obrador está repitiendo el mismo anhelo de todos los presidentes del viejo régimen, desde Plutarco Elías Calles hasta Carlos Salinas de Gortari: extender su mandato más allá de su propio gobierno.
EL PRESIDENTE anda muy insistente con que las cosas deben quedarse tal y como él las deje en 2024. Por ejemplo, palomeó a sus “corcholatas” (Adán Augusto López, Claudia Sheinbaum y Marcelo Ebrard) que, dijo, garantizan que haya continuidad. Creó empresas militares, supuestamente, para que nadie se atreva a dejar de lado sus proyectos insignia, como el Tren Maya o el AIFA.
DE IGUAL FORMA el tabasqueño metió con calzador sus programas sociales en la Constitución y quiere incrustar la Guardia Nacional en el Ejército, para que el próximo gobierno no la desmantele como él hizo con la Policía Federal. Y ahora anunció que le pondrá candados ¡a la CFE!
HOY QUE presente su Cuarto Informe de Gobierno, a ver con qué sorpresa sale AMLO para seguir construyendo su maximato, ¡perdón!, su legado.
***
VAYA ENREDO se vivió anoche en el Senado, donde se tuvo que repetir ¡tres veces! la votación en la que se eligió a Alejandro Armenta como presidente de la Mesa Directiva. Entre dramático y caótico fue el proceso que, al final, le dio el triunfo a Ricardo Monreal.
Y ES QUE con la designación de Armenta, quien sale muy fortalecido es Monreal, ya que no sólo libró la rebelión dentro de la bancada de Morena sino que, además, tendrá a uno de los suyos como interlocutor ante el Ejecutivo.
LUEGO del descontón que le lanzaron desde Palacio Nacional, con la ausencia de cuatro secretarios de Estado en la plenaria morenista, Ricardo Monreal devolvió el golpe desarmando la conjura, amarrando apoyos que no tenía y, claro, quedándose con la Mesa Directiva. Es por eso que hoy el senador morenista trae una sonrisa que no se le quita ni tomando aceite de ricino.
***
¿NO DECÍA el Presidente que quienes estudiaban en Harvard sólo iban allá a aprender a robar? La pregunta viene al caso porque él mismo presumió que el titular de Litiomex actualmente estudia el doctorado en esa universidad. Su especialización es en Salud Medioambiental que nada tiene que ver con el litio, pero eso no fue obstáculo para convertirse en funcionario de la 4T. Y es que Pablo Daniel Taddei tiene las credenciales que más le interesan a AMLO: es hijo de su amigo Jorge Taddei, al que actualmente tiene en nómina como superdelegado de Bienestar en Sonora. En el Evangelio de la 4T, al pecado de Harvard lo limpian las aguas purificadoras del nepotismo. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 10)
¿Higinio Martínez necesita apapacho de la 4T?
A quien ya le toca que le haga justicia la Cuarta Transformación, nos dicen, es al senador Higinio Martínez. Primero, se disciplinó y aceptó que la candidatura de Morena al gobierno del Estado de México, por la que él peleó, quedara en manos de la maestra Delfina Gómez. Ayer, aceptó su derrota en la elección para presidir el Senado, donde el coordinador de la bancada de Morena, Ricardo Monreal, logró imponer a su gallo, el senador Alejandro Armenta. Nos hacen ver que don Higinio necesita algo de cariño por parte de su partido, pues es una pieza clave para Morena en las elecciones de 2023 en el Edomex, y la presidencial en 2024. Aseguran que el senador Martínez busca que uno de los suyos sea nombrado dirigente estatal del partido en el Estado de México, pero que doña Delfina quiere que un cercano a ella ocupe ese cargo. ¿Se arriesgará Morena a negarle esa posición a don Higinio?
El lado fifí del AIFA
Ayer, se inauguró la Terraza Sala VIP del nuevo Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles. Nos cuentan que la terminal aérea presumió en sus redes sociales la inauguración de la sala ejecutiva The Grand Lounge Elite que estará ubicada en las salas de espera del AIFA. A la sala, que cuenta con servicio de bebidas, comida y hasta SPA, puede acceder cualquiera que pague 650 pesos, que cuente con una membresía o con alguna de las tarjetas nivel platinum que son aceptadas. Todo está listo, y ahora, ya solo falta que comiencen a llegar los clientes fifís a esa sala de lujo del aeropuerto, que, para los ojos de la autollamada Cuarta Transformación, es el mejor de América Latina.
Creel gana reflector para 2024
Y mientras en el Senado el clima amaneció nublado, y presagiaba una tormenta por la elección de la presidencia, en la Cámara de Diputados, el proceso de cambio de los dos principales cargos del gobierno interno, la Presidencia de la Mesa Directiva y la Presidencia de la Junta de Coordinación Política, se llevó con orden, sin sobresaltos y con pleno cumplimiento de los acuerdos. Así, el próximo año legislativo, el panista Santiago Creel presidirá la Cámara. Don Santiago, nos hacen ver, cuenta con la experiencia y las credenciales para ocupar el cargo, pero, además, esa presidencia le llega justo cuando requiere de un gran reflector que le sume a su lucha por obtener la candidatura panista a la Presidencia de la República en 2024.
¿Quién dice que no hay tribus en Morena?
Quienes dicen que en Morena no hay tribus tal vez deberían voltear a ver algunos hechos. Nos hacen notar que Luz María Rodríguez, exdirectora de Bienestar Social y Solidario del gobierno de la CDMX anunció que le pidieron su renuncia al gobierno que encabeza Claudia Sheinbaum por sus simpatías de hace décadas con el canciller Marcelo Ebrard, ambos aspirantes a la presidencia en 2024. El canciller le expresó su apoyo en redes: “Respetar simpatías debiera ser ya costumbre”, dijo. (El Universal, Nación, p. 2)
Que para el grupo parlamentario de Morena encabezado por Ignacio Mier Velazco hay prioridades superiores a sus responsabilidades constitucionales, pues aun cuando el diputado presidente, Santiago Creel, convocó a sesión de Congreso General a las cinco de la tarde de este 1 de septiembre para abrir periodo de sesiones, los morenistas fueron citados a la misma hora a una “concentración” en el auditorio Aurora Jiménez de la propia Cámara de Diputados para seguir la transmisión del Informe de Andrés Manuel López Obrador y, si después de su fiesta les sobran ánimos, ir al pleno a las 6:20, con más de una hora de retraso.
Que el presidente del Tribunal Electoral, Reyes Rodríguez Mondragón, vive el primer golpe a su presidencia… provocado por él mismo, y es que a unas horas de votar la validez de la elección en Hidalgo y el triunfo de Morena, se dieron a conocer videos y fotografías de una reunión con la ex candidata priista Carolina Viggiano, lo que provocó que los morenistas exigieran que se abstuviera de votar y tras 10 horas pensando qué hacer, de plano pospusieron el tema.
Que morenistas afines al gobernador Cuauhtémoc Blanco se quejan de la injerencia y la insistencia de Rabindranath Salazar en ser “influyente” en su estado, Morelos, aunque le reprochan que antes haya fallado como alcalde de Jiutepec, como senador y como banquero del Bienestar. Y es que dicen que presume una cercanía inexistente con Palacio Nacional, olvidando que AMLO no apoya a quien no le da resultados electorales, para socavar la gestión del ex futbolista.
Que el presidente municipal de Cuauhtémoc, Chihuahua, el panista Elías Pérez Mendoza, se metió en un lío que puede alcanzar al gobierno estatal que encabeza María Eugenia Campos, pues la empresa KEFDKDA demanda una compensación de 276 millones de pesos por incumplimiento de contrato con base en la licitación MC-CAACS-N25/219, mediante la que obtuvo la concesión para recolección y disposición final de residuos sólidos en un relleno sanitario que debe sustituir el actual tiradero a cielo abierto. (Milenio Diario, Al frente, p. 2)
Hacen sufrir a Armenta… y a Monreal
Todo un culebrón se montó en el Senado de la República, a raíz de la elección del nuevo presidente de la Mesa Directiva. Tras un día entero de durísimos debates en la bancada de Morena, el coordinador Ricardo Monreal pudo canalizar los apoyos de su fracción parlamentaria hacia su alfil Alejandro Armenta. Pero el tema que manchó el final de película fue el papel de la oposición: se negó a aceptar, de buenas a primeras, al poblano, y después de 3 cardiacas votaciones, resultó electo.
Nacho y Sergio cumplen acuerdo
Contrario a lo ocurrido en el Senado, en San Lázaro fue tersa la elección de su Mesa Directiva. En la Jucopo, donde quedó a cargo Ignacio Mier, se cumplieron los acuerdos y el panista Santiago Creel debuta hoy, día del Cuarto Informe de Gobierno, como presidente de la Cámara Baja. Su antecesor, Sergio Gutiérrez Luna, tuvo que ver en esa transición.
Cuarto Informe de la cuarta
Todo listo para que este jueves el presidente López Obrador emita su mensaje con motivo del Cuarto Informe de Gobierno. Será a las 17:00 horas en Palacio Nacional, frente a los murales de Diego Rivera, ante su gabinete. Dos horas después, los tomos con el informe completo los entregará en el Palacio Legislativo el titular de Segob, Adán Augusto López.
De San Lázaro a la Corte
Por cierto, el titular de la Segob, Adán Augusto López, envío a la Cámara de Diputados la iniciativa presidencial para que la Guardia Nacional se integre a la Sedena, de Luis Cresencio Sandoval. Es prácticamente un hecho que la mayoría de Morena y aliados la aprobará este viernes, pero de inmediato la oposición interpondrá controversias ante la Suprema Corte.
Más dudas que certezas
El proyecto del ministro Alberto Pérez Dayán, que invalidó las reformas de 2017 sobre Derecho de las Audiencias, generó más dudas que certezas. Y hasta la Asociación Internacional de Radiodifusión, la Sociedad Interamericana de Prensa y la Organización de Telecomunicaciones de Iberoamérica advierten que su aprobación posibilita que se instaure la censura oficial. (El Heraldo de México, La dos, p. 2)
Fin a ciclo de ‘novatadas’ en San Lázaro
Los reclamos por sus “resbalones” como presidente de la Cámara de Diputados le hicieron “lo que el viento a Juárez” al morenista Sergio Gutiérrez. Las quejas de los “adversarios” por chutar un balón dentro del salón de sesiones con Luis el Matador Hernández, por filmar un spot con técnicos parados sobre las curules o por festejar el cumpleaños de AMLO en el pleno con Las mañanitas en transmisión del Canal del Congreso lo dejan “sin cuidado” y se va “contento”, dijo. Es más, apuntó que el video con el Matador tuvo “sólo dos millones de visualizaciones”.
Concilia Monreal en el Senado
Mete calma y concilia Ricardo Monreal en la plenaria que senadores afines a Sheinbaum intentaron convertir en un foro de linchamiento contra su coordinador, por las cancelaciones de última hora de Adán Augusto y de los secretarios de la Marina y de Defensa. Y es que desde el primer día el zacatecano llamó a sus compañeros a sacar los trabajos con compromiso al proyecto que encabeza el inquilino de Palacio Nacional, pero con autonomía, lo que serenó los ánimos en cada uno de los grupos de la bancada que llegó con su abanderado para disputar la presidencia de la Mesa Directiva que ocupó durante un año Olga Sánchez Cordero. Resultado de esa operación por la unidad es que se impuso el senador Alejandro Armenta como el ganador ante los otros aspirantes. Veremos ahora sí se logra la hazaña de la conciliación también con opositores.
¿Castigo a ‘deslealtades’?
Vaya, vaya… primero Sheinbaum criticó que hayan destituido a funcionarios del gobierno de Tabasco por expresar su simpatía con ella, y no con Adán Augusto López, titular de Segob, exgóber en la entidad y corcholata, y ayer surgió un caso en el Gobierno de la CDMX. Luz María Rodríguez hizo público que le pidieron su renuncia como directora general de Economía Social por apoyar al canciller Marcelo Ebrard, que se disputa la candidatura con la morenista. “No somos iguales”.
‘Cancichef’
Y hablando del canciller, ayer Marcelo Ebrard mostró que no nada más sabe de política sino puede hacerla hasta de chef, así sea para el desayuno de los domingos. De visita en un restaurante de Coahuila presumió cómo sabe hacer salsa… y en molcajete.
Ambiente de celebración
Quien desde ayer andaba en mood fiesta fue el presidente López Obrador, pues si bien le encanta su tribuna del Salón Tesorería, intentó cortar la conferencia, de forma inusual, minutos antes de las 9:00 am. “Vámonos a desayunar ya, ¿no?”, sugirió a la prensa, aunque finalmente se abrió a dos preguntas que bateó rápido. En Palacio Nacional ya se extendieron los pendones patrios para el cuarto informe. Esperemos que, ahora sí, el Presidente tenga la voz clara, pues aunque ayer llegó presumiendo que “ya no hay ronquera” a la mera hora la tos lo traicionó.
Informe de seguridad en la ONU
La 4T tendrá de nuevo la oportunidad de exponer al mundo de qué va la estrategia de seguridad del gobierno de López Obrador. Hoy, la titular de la SSPC, Rosa Icela Rodríguez, participará como oradora en la tercera Cumbre de Jefes de Policía de Naciones Unidas, que se celebra en Nueva York. Nos cuentan que la funcionaria no sólo detallará los logros en la administración, también hablará de temas como el tráfico de armas a México como parte de la solución al flagelo de la violencia criminal.
De Harvard a LitioMx
La magia de la 4T… Un día, los que estudian en Harvard sólo aprenden a robar, y otro día son gente preparada para manejar el litio en México. Ayer, le tuvieron que sacar con ‘tirabuzón’ al Presidente el nombre de quien estará al frente de LitioMx; se trata de Pablo Daniel Taddei Arriola, hijo de Jorge Taddei Bringas, superdelegado de Bienestar en Sonora, un joven que “tiene maestría y que en noviembre termina su doctorado, creo que en Harvard”, presumió el mandatario. Esperemos que no sea como AMLO dijo hace un año, que “los que han estudiado en Harvard o en otras universidades del extranjero y aprenden a robar, a eso van, o a ayudar a que roben otros y que ellos reciban migajas del botín”. (Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 33)
Tragedia en Sinaloa
Nos comentan que el muy lamentable asesinato de la madre buscadora Rosario Lilián Rodríguez nulificó de un plumazo el recurrente discurso del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, sobre la seguridad y el respeto a los derechos humanos. Rosario fue ejecutada cuando se conmemoraba el Día Internacional de la Víctimas de Desaparición Forzada. Una cruel ironía que fue posible porque la también activista no contaba con protección, a pesar de que ya había recibido amenazas. El hecho de que unas horas antes la víctima se haya reunido con el gobernador no desanimó a los agresores, quienes la cazaron al salir de una misa para pedir por la aparición de su hijo. El crimen ocurrido en Sinaloa es una tragedia nacional, pues puso en evidencia la vulnerabilidad en que se encuentran quienes se han dedicado a buscar a sus familiares por su cuenta, ante la inacción del Estado.
El revire de Monreal
Nos hacen ver que al desaire que el pasado martes le hicieron varios distinguidos personajes de la 4T, Ricardo Monreal respondió ayer con la colocación de uno de los suyos en la presidencia del Senado. Durante la plenaria de Morena, Alejandro Armenta obtuvo 36 votos, contra los 28 de Higinio Martínez. El caso es que a pesar de la declinación de los otros dos aspirantes, José Narro y Gabriel García, a favor de Higinio, en la votación se impuso el cercano a Monreal. Nos dicen que lo de ayer tiene mucha relevancia, pues, aún con la complicación para nombrar a la Mesa Directiva —hecho que también mandó un mensaje—, se revela la fuerza que aún tiene Monreal y que muchos parecen subestimar. La moraleja, nos aseguran, es que si alguien tenía pensado armar una revuelta en la bancada, ahora lo tendrá que pensar dos veces, pues el tiro le podría salir por la culata.
¿Marcianos en campaña?
El que no ha dado una explicación satisfactoria del porqué platicó con Jaime Maussan es el hoy expresidente de la Cámara de Diputados, Sergio Gutiérrez Luna. En su cuenta de Twitter, Gutiérrez Luna argumentó que en San Lázaro se escuchan todas las voces y que Maussan solicitó una audiencia para hacer un planteamiento sobre los OVNI, un tema que, dijo, ya ha sido debatido en congresos de otros países. Y claro, no ha faltado el malicioso que afirma que lo que busca Gutiérrez es reclutar un ejército de marcianos que le ayuden a ganar la candidatura de Morena al Gobierno de Veracruz en el 2024, pues como se ven las cosas, tendría que hacer algo fuera de este mundo para quitarle esa posición a la secretaria de Energía Rocío Nahle. En los recientes comicios internos del partido guinda los candidatos de Gutiérrez fueron aplastados por las huestes de Rocío. Así que…
Y que corrigen a Gatell
Al que nuevamente le enmendaron la plana, o al menos así se interpretó, fue al subsecretario Hugo López-Gatell. Y es que fue el Presidente López Obrador quien ajustó el tono y el mensaje hacia los consultorios adyacentes a farmacias, sobre los que, ha quedado claro, el funcionario de la Secretaría de Salud no tiene en el mejor de los conceptos, tanto que hace unos días llegó a decir que lo deseable sería que no existieran. En su mañanera de ayer, el mandatario señaló: “Miren, la vez pasada, cuando se habló de las farmacias, yo creo que no se matizó. No se trata de clausurar los consultorios de las farmacias, de lo que se trata es de mejorar el sistema de salud pública. Las farmacias estas existen y pueden inducir a que se compren los medicamentos donde están los consultorios o en las farmacias donde están los consultorios, pero porque también hace falta atención médica. Entonces, no es cancelar nada”. Uf.
Destapado, pero no “corcholata”
Y fue el Partido del Trabajo y en particular su mandamás, Alberto Anaya, el que ayer anunció que ya tiene candidato presidencial. Y resulta que no es otro que el controvertido diputado federal Gerardo Fernández Noroña. Aunque no es algo menor para el legislador, que con esa designación pudiera empezar a figurar más en mediciones no oficiales, ya anticipó Anaya que lo va a tratar de colar por la vía de la coalición para que lo tomen en cuenta y “midan” en la encuesta de Morena para definir al candidato presidencial en 2024. Sin embargo, lo que está claro, nos hacen ver, es que mientras no tenga el visto bueno del inquilino de Palacio y aunque lo traten de colar por un resquicio, no se podrá mover y promover con miras a la sucesión presidencial con el mote de “corcholata” que sólo unos pocos tienen. Auch.
Macaneando
Muy beisbolero fue el día de ayer para el Presidente Andrés Manuel López Obrador. Y es que recibió a los representantes de los equipos Los Padres de San Diego y los Gigantes de San Francisco, quienes le anunciaron que realizarán dos juegos en el estadio Alfredo Harp Helú, los días 29 y 30 de abril del próximo año en el retorno de las Grandes Ligas al país. Y también aprovechó para tuitear sobre los encuentros que ha sostenido con peloteros de historia y fama. Por cierto que en la mañanera también macaneó duro, pero políticamente, pues recetó varios hits a integrantes del Poder Judicial, al que por tercer día consecutivo criticó a propósito de la decisión que se estaría eventualmente tomando en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, de eliminar la prisión preventiva oficiosa. Incluso anunció que alista exhibir acciones cuestionables de jueces. Uf. (La Razón, La dos, p. 2)
Contra las cuerdas // Zedillo no pudo contra Monreal, ¿AMLO podrá?
Dos versiones se manejaban anoche sobre la polémica votación de la Presidencia del Senado, donde al cierre de esta columna, Alejandro Armenta, de Puebla, no alcanzaba la mayoría de apoyo. Una, era que se trataba de una estrategia de la oposición para terminar llevando a Ricardo Monreal a ese cargo, luego de que se le espera una feroz embestida interna para removerlo, sí o sí, de la coordinación de Morena y de la Jucopo.
La otra, recupera parte de la historia, pero agrega que, al perder Higinio Martínez la posibilidad de suceder a Olga Sánchez Cordero (José Narro y Gabriel García aceptaron la propuesta), una operación de última hora desde muy arriba apretó a los senadores de Morena para que frenaran la llegada de Armenta, hombre cercano a Monreal, quien por la tarde de este miércoles recuperó oxígeno y salió como vencedor de un proceso en el que parecía perdido y llenó de aire los pulmones para sus aspiraciones presidenciales de 2024.
Esa jugada política lo hizo ver con mucho más fuerza y liderazgo frente a Adán Augusto López y Sheinbaum, y sólido aliado estratégico de Ebrard, el único de entre las corcholatas del Presidente que tuvo el gesto de acompañarlo en la reunión plenaria de senadores morenistas previo al arranque del periodo ordinario de sesiones. Eso, es lo que dicen legisladores cercanos al grupo Tabasco, fue lo que despertó la reacción tras el triunfo interno del partido en el poder para entonces frenar a Monreal en el pleno, pues la llegada de Armenta además lo convierte en fuerte precandidato al gobierno de Puebla.
O sea, hasta como estaban las cosas antes de la segunda votación, Monreal reanima sus intenciones de ser el caballo negro y gana posibilidades de meter a otro candidato a una gubernatura. Los votos nulos registrados en el pleno, se adelantó a esta columna desde antes que se evidenciaran tras ser contadas las cédulas de la urna, provinieron de Morena. Al cierre de este texto se había acordado repetir la votación, pero hasta antes de la segunda ronda y después del proceso interno, las palabras de Monreal, sobre su costumbre de luchar contra la adversidad, parecían más vigentes que nunca.
El mismo López Obrador recordó alguna vez cómo éste derrotó a Zedillo, pues al contar con una amplia popularidad se convertía en el candidato natural al gobierno, pero el expresidente del PRI le fabricó un expediente judicial acusándolo de narcotráfico, mismo que desde Los Pinos le fue enviado a López Obrador, entonces presidente del PRD, pero al revisarlo solo se sustentaba el robo de un caballo contra uno de los 14 hermanos de Monreal.
¿El salvador de Ricardo podrá ahora acabarlo?
Nada hay más delicado que un presidente esté enojado, que no se le quite la rabia, porque al paso de los días se enciende más, piensa menos y toma peores decisiones. Y cuando el presidente se llama Andrés Manuel López Obrador, cuya intolerancia supina, según cercanos, va en aumento, el estado de ánimo se torna peligroso. Ayer, en el cuadrilátero de la mañanera en Palacio Nacional, arremetió contra medios, periodistas y el Poder Judicial, disparando su impune escopeta porque las cosas no salen como desea. Pero no nos equivoquemos. Su coraje gira en torno a la prisión preventiva oficiosa que el próximo lunes será debatida por el pleno de la Suprema Corte de Justicia.
López Obrador se está valiendo de artimañas, incluso una mentira flagrante, al decir que la prisión preventiva oficiosa se aprobó durante el gobierno de Felipe Calderón, y amagó con dar a conocer la lista de quienes votaron a favor de esa ley –citó a los panistas Santiago Creel y a Marko Cortés, y a Jesús Murillo Karam– y cómo fue la cobertura en los medios. El Presidente es malintencionado y falso.
Aquella reforma constitucional de 2008 no buscaba inhibir la comisión de los delitos, sino contar con la certeza de que en los de mayor impacto, los imputados permanecieran bajo la custodia del sistema de justicia penal, asegurando a las víctimas y lo que llamaron el buen manejo de la investigación. El 18 de junio de 2018, en una nueva modificación, se incorporó la figura de la prisión preventiva en sus dos vertientes, la justificada y la oficiosa, en cuyo párrafo segundo del artículo 19 de la Constitución se establecía:
Para la prisión preventiva justificada, el ministerio público sólo la puede solicitar al juez cuando otras medidas cautelares no sean suficientes para garantizar la comparecencia del imputado en el juicio, así como el desarrollo de la investigación, la protección de la víctimas y los testigos. El catálogo de delitos para la prisión preventiva oficiosa incluía delincuencia organizada, homicidio doloso, violación, secuestro, delitos cometidos con armas de fuego y explosivos, así como aquellos delitos graves en contra de la seguridad nacional.
El 12 de abril de 2019 se reformó el segundo párrafo del artículo 19 constitucional, a fin de ampliar el catálogo de la prisión preventiva oficiosa –la prisión preventiva no sufrió ninguna modificación–, que agregó el abuso o la violencia sexual contra menores, feminicidio, trata de personas, robo de casa-habitación, uso de programas sociales con fines electorales, corrupción por enriquecimiento ilícito y ejercicio abusivo de funciones, robo al transporte de carga, huachicoleo, desaparición forzada y cometida por particulares, y delitos en materia de armas de fuego y explosivos de uso exclusivo militar.
La ampliación de este catálogo fue cabildeada por el exconsejero jurídico de la Presidencia Julio Scherer y el fiscal general, Alejandro Gertz Manero, que implícitamente arropaba la narrativa de López Obrador y a su estrategia de desmantelar el viejo régimen, como lo llama, encarcelando a exfuncionarios de gobiernos anteriores. La legitimidad de su presidencia depende de la lucha contra la corrupción, el principal mandato de las urnas, y para mostrar que todo aquello por lo que votaron por él es real, tiene que encarcelar a personajes importantes. Hasta esa modificación, los delitos de cuello blanco no tenían pase automático a la cárcel, pero esa nueva reforma los incorporó.
La racional de la reforma del 19 fue, a juicio de las comisiones de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos Segunda, que se necesitaba un derecho penal más restrictivo que desincentivara la comisión de delitos que lesionaran “los bienes públicos más sensibles de la sociedad”. Con 91 votos a favor y 19 en contra, el Senado aprobó el 6 de diciembre de 2018 la reforma constitucional en materia de prisión preventiva oficiosa, cuyo decreto fue publicado el 12 de abril de 2019.
Las consecuencias fueron abusos de esa ley, censurada en el mundo por violar derechos humanos. Varias transgresiones a esa ley demostraron las críticas, como en el proceso de la exsecretaria de Estado Rosario Robles por el presunto delito de ejercicio indebido del servicio público, o de Murillo Karam en el caso Ayotzinapa, que recibieron en automático la prisión preventiva oficiosa, que enmarcaron una batalla en tribunales que terminó en la Suprema Corte.
El proyecto que se discutirá el lunes fue elaborado por el ministro Luis María Aguilar, que propone declarar inconstitucional la prisión preventiva oficiosa por contravenir los principios constitucionales de esa figura, así como la presunción de inocencia. Para que ello ocurra se necesitan ocho votos, que en este momento, trascendió, están asegurados. Si esto sucediera, los casos políticos de alto impacto, los únicos que interesan a López Obrador, dejarían de ser tan redituables ante la opinión pública, porque los imputados se defenderían en libertad y no tras las rejas, imágenes que favorecen su retórica.
La cruzada de López Obrador contra el Poder Judicial arreció en vísperas de la discusión en la Corte, tras un reciente desencuentro con su presidente, Arturo Zaldívar, porque el ministro está de acuerdo con el proyecto de Aguilar. López Obrador, hasta ahora, tiene perdido a su aliado en la Corte y mediante exabruptos, amenazas de linchamiento público, y sobre todo, acusaciones de corrupción contra jueces y magistrados, quiere doblegar a la Corte a que cumpla sus deseos.
Su cólera diagnostica debilidad en la narrativa de culpar de todo a la corrupción del pasado. Si pierde esta batalla su pólvora política se mojará y será mas difícil inducir a ver sólo por el retrovisor. Potencialmente tendría un impacto electoral que, estamos viendo, no lo va a permitir. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 36)
Ayer, en la víspera del inicio, hoy, del periodo ordinario del Congreso de la Unión, fue un día de incertidumbre legislativa en el Senado, tras el plantón palaciego a la plenaria de Morena y cuando todo estaba listo para que eligieran al nuevo presidente de su Mesa Directiva, donde otra vez Ricardo Monreal midió fuerzas con el presidente López Obrador.
El candidato de Monreal era Alejandro Armenta. Pero tras la designación de Delfina Gómez como su candidata al gobierno de Estado de México, se quiso resarcir a Higinio Martínez, al que dejó en el camino a Toluca, para sentarlo en la silla de Olga Sánchez Cordero por encima de la apuesta del mismo Monreal.
Y por eso, cuando su bancada votó, ganó, sí, Armenta con 36 votos por 28 de Martínez. Así lo fue a consensuar con la oposición que sin querer, o queriendo, se alineó con Palacio Nacional y lo rechazaron.
Y así se fueron a largas negociaciones, mientras en San Lázaro Santiago Creel protestaba como presidente de la Mesa, Ignacio Mier asumía la Junta de Coordinación Política y la cámara recibía la iniciativa presidencial para trasladar la Guardia Nacional a la Sedena, y Mier adelantaba que la electoral transitaría vías leyes secundarias, al igual que la primera.
Después de las 11 de la noche y en una tercera votación, Alejandro Armenta fue electo por 65 votos del oficialismo como presidente de la Mesa Directiva. Ricardo Monreal recibió 52, de la oposición. Esto no ha terminado. (Joaquín López Dóriga, Milenio Diario, Al frente, p. 3)
Eliminar la prisión preventiva oficiosa (PPO) no compete a la Corte”, declaró Diego Valadés, el jurista más respetado del país. Con este argumento hizo muy feliz al presidente Andrés Manuel López Obrador y a su partido, Morena, que han manifestado con vehemencia su oposición a que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) invalide el párrafo segundo del artículo 19 de la Carta Magna mexicana.
Sin restar un gramo al respeto (sumado al afecto) que se merece el doctor Valadés, valdría antes la pena formular un par de preguntas, para luego añadir signos de interrogación en los extremos de su contundente afirmación.
¿Compete a la SCJN resolver una contradicción evidente dentro de la Carta Magna? En tal caso, ¿puede la Corte definir cuál de los principios en conflicto debe privar?
Ahora sí: ¿tiene la Corte facultad para eliminar la prisión preventiva automática si este precepto contradice otros principios también inscritos en la Constitución?
El doctor Valadés afirma que la Corte no es competente para eliminar el párrafo en disputa porque de hacerlo el Poder Judicial estaría usurpando facultades del Poder Legislativo.
Sin embargo, esta premisa tiene un punto débil, la SCJN no solamente es la cabeza del Poder Judicial, porque desde 1994 es además el Tribunal Constitucional de la República mexicana.
Esto quiere decir que, sobre todos los poderes, es la máxima autoridad para interpretar la Constitución.
Por tal motivo tendría facultades para revisar la constitucionalidad de las leyes, pero también para pronunciarse en caso de un conflicto constitucional surgido del texto mismo de la Carta Magna. (Ricardo Raphael, Milenio Diario, Al frente, p. 3)
El 23 de enero de 2013, la Suprema Corte ordenó la liberación de la ciudadana francesa Florence Cassez, acusada de formar parte de una banda de secuestradores. Al día siguiente, el líder opositor Andrés Manuel López Obrador criticó duramente la decisión y pidió que fuera de nuevo encarcelada. Despotricó contra el gobierno, dijo que la orden a la Corte les llegó “de arriba”, tachó de corruptos a los ministros que habían votado esa resolución —como Olga Sánchez Cordero y Arturo Zaldívar— y exigió que se repitiera el juicio para castigar a Cassez.
“Creo que fue una barbaridad lo que hizo la Corte, se les olvidó que son Suprema Corte de Justicia, no de Derecho, que desde luego estuvo mal el procedimiento, habría que reponerlo, pero eso no justifica el que se le haya dejado de esa manera en libertad”, expresó al ser entrevistado en una gira por Comitán, Chiapas.
Siguió: “No puede ser que por un asunto de procedimiento legal o por estar mal integrada la averiguación se deje a los afectados sin el derecho a la justicia”. Y remató: “No dejarla en libertad solo por fallas en el procedimiento, cuando los familiares de los afectados, de las víctimas, están hablando de que ella participó en todo lo relacionado con los secuestros. Creo que fue una barbaridad lo que hicieron”.
Se ve que estaba enojado con la liberación de la francesa, porque a la semana siguiente, el 31 de enero de 2013, fue más allá: denunció que el entonces secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, a través de una llamada telefónica, ordenó a los ministros de la Corte liberar a Florence Cassez. Detalló que lo hizo por instrucciones del presidente Enrique Peña Nieto, y que eso era una muestra de impunidad, de corrupción, de injusticia y de cómo en el sistema político mexicano todos se doblaban ante el primer mandatario.
El comunicado oficial de la página de internet de López Obrador lo consigna así: “Chong tomó el teléfono y transmitió a los ministros de la Corte la orden de que había que liberar a Cassez, mientras las víctimas de secuestro y sus familias se quedaban en el desamparo, sin acceso a la justicia”.
Hasta ayer, en la página web www.lopezobrador.org.mx podían consultarse las dos declaraciones y el comunicado. Ojalá no las borren.
Hoy, la postura del presidente López Obrador sobre el caso Cassez es totalmente distinta.
Sería interesante saber qué lo motivó a cambiar tan drásticamente de opinión. Tengo mis sospechas.
SACIAMORBOS
Mucho se ha dicho que, frente a la disputa geopolítica entre Estados Unidos y China, el gobierno de México está desaprovechando la oportunidad de sustituir a China como fábrica americana: con TMEC y frontera común, con un gobierno amigable a la inversión podrían estar entrando cientos de miles de millones de dólares en inversiones, creando empleos y catapultando la situación económica de México. López Obrador no ha sabido aprovechar esto. En cambio, sí lo han sabido aprovechar los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación: un reportaje del Wall Street Journal en su portada de ayer revela que estas dos organizaciones criminales ya sustituyeron a China como el principal proveedor de fentanilo para el mercado estadounidense. Vaya, vaya. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. 5)
El presidente Andrés Manuel López Obrador llega en inmejorable condición a su cuarto Informe de Gobierno.
El mandatario tiene dominio de los temas de la agenda, de los tiempos de la sucesión, sus obras han vencido resistencias, becas y pensiones suyas copan la asistencia social retribuyéndole apoyo, e incluso tragedias nada menores como la caída del Metro en 2021 o la muerte, hace un mes, de 10 mineros en Coahuila fueron desactivadas antes de convertirse en crisis.
Ha triunfado en imponer la noción de que la estabilidad de las finanzas se debe, en parte, a su disciplina hacendaria; la pandemia, en efecto, le vino como anillo al dedo para pretextar que inflación o magro crecimiento son efectos de una crisis externa; se envuelve en el manto del agradecimiento a los migrantes por las remesas salvadoras, y la discusión sobre las oportunidades perdidas en la economía nacional es un tema de expertos, lejana y críptica para las masas.
Los grandes medios de comunicación actúan frente a la Presidencia con una combinación de temor y conveniencia: basta escuchar estos días la cantidad de entrevistas que se le hacen a Claudia Sheinbaum en estaciones de radio, que si por su modelo antiviolencia de género, que si porque resolvió el tema del agua.
Mientras que la cúpula empresarial en general ha cantado en Palacio Nacional la copla de “ni nos está yendo tan mal, así que mejor no hacer olas”, y resuelven caso por caso sus temas: se rascan con sus uñas, y lo demás es lo de menos, como siempre.
La Iglesia no supo articular el sentido reclamo social por el asesinato de los dos sacerdotes jesuitas –tragedia que llegó luego de múltiples atentados contra otros diáconos– en la Tarahumara. Y el activismo de la sociedad civil organizada carece de gravitas en la prensa y no digamos fuera del círculo rojo.
La oposición tuvo una flor de un día en la elección de 2021, pero en este año sus dos triunfos estatales son doblemente marginales: perdieron lo más y donde no debían: el PRI en Oaxaca, el PAN en Tamaulipas. Y el mejor momento prianista este año, cuando humillaron al Presidente en San Lázaro, marcó el cénit del que ahora se precipitan hacia abajo en caída libre.
Importa, pues, en el debate lo que AMLO quiere que importe, y no pesa lo que él desestima.
Tiene una alianza con los sectores populares, con las Fuerzas Armadas y una relación mixta con Estados Unidos, donde no subestiman al Presidente, aunque no atinen aún la mejor manera de llevar la fiesta en paz en beneficio de los intereses de Washington.
¿Qué no tiene bajo control? La violencia es quizás el factor más volátil del contexto en el que AMLO rendirá su cuarto informe.
Porque si las encuestas muestran que el tabasqueño ha perdido apoyo clasemediero, de los jóvenes y de las mujeres, y que la economía preocupa mucho, la violencia es la verdadera amenaza al proyecto de AMLO.
Todo lo anterior no presupone que serán pocos los costos de un gobierno inoperante en salud, de errática política energética, ahuyentador de inversión y tolerante a los cárteles.
Pero hoy, en el día del Presidente, domina toda la política. Y no es poca cosa. (Salvador Camarena, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 34)
El proceso para elegir al presidente de la Mesa Directiva de la Cámara alta fue uno de los más atropellados de los que se tenga memoria. Los senadores tuvieron que votar hasta tres veces para que la planilla propuesta por Morena, encabezada por el poblano Alejandro Armenta, identificado con Monreal, alcanzara la mayoría requerida.
En la primera votación se emitieron 10 boletas en blanco. Esos sufragios se atribuyeron a morenistas del grupo de Higinio Martínez, que se rehusaron a apoyar a Armenta.
El manoseo del Ejecutivo a lo largo del proceso descompuso la elección. Desde Palacio se mandaron señales que envenenaron el ambiente: el gabinete de seguridad canceló su participación en la reunión plenaria del Grupo Parlamentario de Morena en la que se eligió a Armenta como propuesta del grupo.
En la primera ronda hubieran sido suficientes 61 votos para designar a Armenta como sucesor de Olga Sánchez Cordero en la Mesa Directiva. Sólo logró 52 votos. Le faltaron nueve. 55 fueron nulos, 10 en blanco y uno dudoso. En la segunda alcanzó 60. Le faltó sólo uno. La tercera fue la vencida: Armenta alcanzó 65 votos. Así terminaba el round por la presidencia de la Mesa Directiva del Senado, que parecía tener ganado Ricardo Monreal y que estuvo a punto de frustrarse.
Fue un triunfo muy sufrido, pero triunfo al fin. Monreal sigue en la coordinación de la bancada de Morena, a pesar de las maniobras orquestadas en su contra desde Palacio Nacional.
Armenta derrotó al mexiquense Higinio Martínez, carta del grupo que respalda a Claudia Sheinbaum para el 2024 en la elección interna de Morena, primero. Y haiga sido como haiga sido, el delfín monrealista alcanzó la mayoría requerida. Otros 52 votos fueron para Ricardo Monreal.
* Cuatro senadores de Morena, una del PRI y otra del PAN no votaron. Se salieron al baño o de plano no entraron a la sesión. Los de Morena son César Cravioto, María Covarrubias, Claudia Balderas y Eva Galaz. Del PAN no votó Mayuli Latifa Martínez y del PRI Claudia Anaya.
El quórum de la tercera votación fue de 122 legisladores. Se sumó el voto de Mónica Fernández. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 4)
Comienza hoy, en los hechos, el último tercio del gobierno de López Obrador, y lo hace en una muy compleja situación económica, política, social y de seguridad. Nadie discute los altos índices de aceptación presidencial, pero tampoco la profundidad de los problemas que existen en todas esas áreas, sumada a las divisiones y fracturas que comienzan a asomarse en el edificio de la 4T, causadas por una sucesión presidencial adelantada que cimbra a Morena.
La elección como presidente del Senado del poblano Alejandro Armenta demostró que Ricardo Monreal sigue manteniendo buena parte del control de la Cámara alta y con ello exhibe el desaseo de esta semana, en la que a la plenaria de los senadores de Morena no fueron los secretarios de la Defensa, de la Marina, de Gobernación y la secretaria de Seguridad; la jefa de Gobierno de la Ciudad de México ni tampoco el presidente nacional de Morena. Salvo el canciller Marcelo Ebrard, los demás, me imagino que por indicación del primer mandatario, cancelaron sobre la hora su participación, algo que fue visto como una presión directa contra Monreal, que se sigue viendo como precandidato presidencial, aunque, evidentemente, Palacio Nacional apuesta por otras cartas.
El enfrentamiento del martes en la plenaria fue de los más explícitos que se haya visto entre integrantes de este régimen. Pero el hecho es que, a pesar de que los sectores duros unificaron su candidatura a la presidencia del Senado en el mexiquense Higinio Martínez, el que ganó fue Armenta, cercano a Monreal y al gobernador Miguel Barbosa, que se quedó con esa posición por 36 votos contra 28. La bancada obviamente está dividida, pero el control lo mantiene Monreal, que sigue, además, como coordinador del grupo parlamentario y presidente de la Junta de Coordinación Política, en un marco de claro distanciamiento con el presidente López Obrador.
La designación de Armenta va más allá. Esta misma semana fue destapado como precandidato al gobierno de Puebla, por un sector de Morena y por el PT (que designó también como su precandidato presidencial a Gerardo Fernández Noroña), el coordinador del oficialismo en la Cámara de diputados, Ignacio Mier. Armenta y Mier son primos, pero están algo más que enfrentados políticamente, por la futura gubernatura, pero también por muchos otros temas, incluyendo denuncias penales recíprocas. El hecho es que Morena tendrá en esta legislatura a dos políticos claramente distanciados en el control de sus respectivas bancadas. Por cierto, con motivo del destape de Mier por el PT, también el gobernador Barbosa rompió con Fernández Noroña. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 8)
La centralización de la comunicación en el propio presidente AMLO en la conferencia de prensa ha entorpecido las acciones de comunicación del gobierno que podría multiplicar mensajes, resolver crisis y atender las llamadas de atención de los medios de comunicación. En el formato que se llevan a cabo las mañaneras del presidente AMLO, cualquiera puede hacer una conferencia de prensa diaria. (Luis Estrada, El Universal, Opinión, p. 16)
Qué coincidencia. Hoy se cumplen 40 años de que el presidente José López Portillo decretó la nacionalización de la banca. Al hacerlo, violó la Constitución a sabiendas y no le importó. Hoy, el presidente Andrés Manuel López Obrador envía al Congreso su iniciativa preferente para integrar la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional. Al hacerlo, viola la Constitución a sabiendas y tampoco le importa. Según los juristas, esa es una raya roja que no debe cruzarse, y con toda razón. El desenlace de esos hechos puede no ser el esperado, como ocurrió en 1982 y los años que siguieron.
La nacionalización de la banca, que inició con la expropiación de los activos bancarios y no bancarios privados, tuvo enormes consecuencias para el país. En primer lugar, desató una desconfianza en la Presidencia de la República, en las autoridades, y sumió al país en una crisis económica que estalló en aquellas semanas de agosto y septiembre y que duró una década. La inflación y el desempleo, la contracción de los servicios públicos como salud y educación, el endeudamiento desbordado, dieron lugar a la denominada década perdida de los años ochenta, que se caracterizó por una fuerte migración de mexicanos a los Estados Unidos.
La expropiación bancaria dio lugar también a un movimiento político, “México en la Libertad”, encabezado por Manuel J. Clouthier, entonces presidente del Consejo Coordinador Empresarial, que poco tiempo después derivó en la participación política abierta y decidida de las clases medias y de empresarios de todo el país. El PAN se nutrió de esas fuerzas y desde entonces se convirtió en una fuerza política relevante, con sus altibajos posteriores.
El PRI se fracturó tras la nacionalización bancaria y se consolidaron las fuerzas de izquierda, que luego compitieron con energía en la controvertida elección de 1988 con la candidatura de Cuauhtémoc Cárdenas, y la famosa caída del sistema bajo la supervisión del entonces secretario de Gobernación, Manuel Bartlett Díaz.
Hoy, en el 40 aniversario de aquellos eventos, el presidente López Obrador está siguiendo un camino parecido. En aquellos años López Portillo hablaba de los “sacadores de dólares”, de los “vendepatrias”. Hoy López Obrador habla de los “neoliberales”, de los “fifís”, de los “aspiracionistas”. La evidencia de graves problemas económicos, sociales y ambientales del México actual está a la vista: estancamiento económico, inflación creciente, empobrecimiento, abandono educativo y pérdida de aprendizaje, crisis del sistema de salud con 758 mil muertos en exceso desde marzo de 2020, salidas de capitales, inseguridad y crimen organizado desbordados, y nuevamente un éxodo de mexicanos al extranjero que se había detenido en los últimos 10 años. Los pronósticos son, como en aquel entonces, poco alentadores por decir lo menos.
Al igual que López Portillo, López Obrador cuenta con la mayoría simple del Poder Legislativo, pero afortunadamente no tiene la mayoría calificada para reformar la Constitución. López Obrador ha violado leyes y ordenamientos frecuentemente, pero es ahora cuando quiere violar la Constitución al pretender que la seguridad pública del país quede bajo mando militar y no bajo mando civil. Lo hace con pleno conocimiento de causa, pues ya la oposición le dijo que no está de acuerdo en realizar una reforma constitucional que lo permita ni le haría caso a los expertos. Así, envía una reforma a diversas leyes secundarias que pasarán con la mayoría de Morena y sus aliados, pero serán reformas contrarias a la Constitución. La oposición interpondrá una acción de inconstitucionalidad y será la Suprema Corte la que tendrá que declararla inconstitucional.
Cuando López Portillo modificó la Constitución a posteriori en 1982, pudo prevalecer su deseo y aplicarla retroactivamente porque la Suprema Corte de Justicia ni siquiera entró a la discusión que los banqueros habían interpuesto. Con esa decisión, a la cual sólo dos ministros votaron en contra, la Corte perdió una oportunidad histórica que la hubiera enaltecido. Como mencionó el exministro de la Corte José Rivera Gómez Campos en aquella ocasión en que la Corte ni siquiera estudió el caso: “De haber entrado a su estudio y haber llegado a adoptar una resolución congruente con el mismo estudio, habría llevado a cabo un auténtico acto de Poder Público. México habría dado al mundo una esplendorosa lección de «juricismo». Nuestro Estado de Derecho se habría visto fortalecido con un hecho palmario y trascendental. Como nunca, habrían inspirado confianza nuestras instituciones, para ser vistas con orgullo por el pueblo. Habríamos salido de esa prueba con alto prestigio de fieles practicantes de la Democracia… ¡Lástima grande que nada de esto se realizara! ¡Lástima que la Suprema Corte quedara pequeña ante el llamado que le hacía la historia!”.
Hoy, en esta nueva coyuntura en que observamos acumulación de poder en el Ejecutivo y desvanecimiento de la división de poderes, la Suprema Corte nuevamente está llamada a tomar decisiones históricas. Tendrá que decidir la inconstitucionalidad de la prisión preventiva oficiosa y del mando militar sobre la seguridad pública, pilares ambos del régimen autoritario de la 4T. Y deberá hacerlo pronto, para que tenga el resultado histórico que se requiere: refrendar la división de poderes y nuestro sistema democrático, ante las crecientes amenazas del autoritarismo. (Enrique Cárdenas, Universidad Iberoamericana de Puebla y Universidad de Guadalajara, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 31)