Es imposible resover el tráfico de armas mientras se impongan los fuertes intereses de los fabricantes. Y seguirá siendo así. (La Jornada, Contraportada)
ESO SÍ que es ironía: al gobierno de los otros datos, un grupo de hackers le sacó… ¡los auténticos datos! Sin embargo, la vulnerabilidad de los sistemas informáticos de la 4T no es cosa de broma.
LO QUE sucedió no fue una simple filtración y mucho menos es algo que se resuelve poniendo canciones de Chico Che. Lo reconozcan o no las autoridades, la seguridad nacional está en riesgo.
POR LO MENOS desde el 20 de septiembre los hackers de Guacamaya anunciaron la penetración cibernética a la Sedena. ¿Quién en el gobierno tomó nota? ¿Sabían que habían sido hackeados? ¿Qué hicieron al respecto? Son preguntas que requieren respuestas serias.
NO PUEDEN proteger sus propios servidores y aun así el Presidente pretende que se hagan cargo de la seguridad de todo el país. No, pos’ sí.
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MUY DESVIADA traen la brújula en Morena al acusar que detrás del hackeo a los servidores de la Sedena hay un ataque político de los adversarios de Andrés Manuel López Obrador.
NI LOS HACKERS que ejecutaron el ciberataque son mexicanos ni su objetivo es minar la popularidad del presidente de México, pues hicieron lo mismo con ejércitos de otras naciones, como Chile, Guatemala y El Salvador.
LO QUE los morenistas no toman en cuenta es que el principal responsable de que la información extraída contenga datos sensibles sobre tantos temas… ¡es el propio AMLO!
SI EL PRESIDENTE no les hubiera dado a los militares el control de las aduanas, la seguridad del AICM, la ejecución de los operativos contra capos del narco y hasta el resguardo de su expediente médico, lo que los hackers hubieran encontrado no sería de tanto interés.
PORQUE no hackearon sólo al Ejército… le pegaron a la dependencia más importante del país en materia de seguridad, infraestructura, obras públicas, logística… y un largo etcétera.
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MALA SEMANA para Marcelo Ebrard y Adán Augusto López en el “Corcholatómetro Presidencial”.
EL LUNES, Claudia Sheinbaum recibió una estrellita de su jefe por el multitudinario concierto del Grupo Firme en el Zócalo y el miércoles se tomó la foto en la inauguración del Mondiacult flanqueada por Beatriz Gutiérrez Müller y el vocero presidencial, Jesús Ramírez.
EN CAMBIO, al titular de la Segob lo tundieron el martes por andar defendiendo lo indefendible en su comparecencia ante el Senado en donde intentó a toda costa deslindar al Ejército del caso Ayotzinapa.
Y AYER, el canciller recibió la mala noticia de que su demanda en EU contra fabricantes de armas fue desechada, de plano, por una corte de Boston. Lo único bueno para Ebrard y López es que ¡ya es sábado! (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p.8)
Incomoda a militares la visita a sus instalaciones
Mucha incomodidad, nos aseguran, ha generado en sectores del Ejército la visita al Campo Militar 1-A de familiares de personas desaparecidas durante la llamada Guerra Sucia. Nos comentan que los colectivos, integrados en su mayoría por jóvenes, revisaron hasta los dormitorios de la prisión militar de ese centro castrense ubicado en el municipio de Naucalpan, Estado de México, como parte de las labores de búsqueda de sus seres queridos. Hace una semana, familiares y víctimas ingresaron por primera vez a las instalaciones de la Secretaría de la Defensa Nacional, que fueron sede de la Brigada Blanca, derivado de la creación de la Comisión para el Acceso a la Verdad, el Esclarecimiento Histórico y el Impulso a la Justicia de los Hechos Ocurridos entre 1965 y 1990, que consultará archivos y realizará acciones de búsqueda en instalaciones militares para esclarecer las violaciones a derechos humanos cometidas en ese periodo.
“¡Es Claudia!” tapiza toma de protesta de Américo
Nos cuentan que, en vísperas de la toma de protesta de Américo Villarreal como gobernador de Tamaulipas, la capital, Ciudad Victoria, amaneció con más mantas y bardas con la leyenda “¡Es Claudia!”. Al parecer el equipo de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, quiere mostrar el músculo a los invitados y las demás corcholatas que asisten al evento de traspaso de poder de hoy, entre los que se prevé asista con la representación presidencial el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, pero también el canciller Marcelo Ebrard. Nos dicen que el gran ausente será paradójicamente quien defendió en tribuna al nuevo mandatario morenista, el senador Ricardo Monreal.
¿Funcionarios de primera y de segunda en la 4T?
Nos aseguran que pese a los discursos de austeridad, al parecer esto no aplica para todos en el gobierno federal. Nos hacen ver que ayer a mediodía en la sala 81 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, a unos minutos de abordar el vuelo a Huatulco, Oaxaca, se encontraron Rocío Nahle, secretaria de Energía, y Octavio Romero Oropeza, director de Pemex. Sin embargo, aunque se dice que existe una buena relación entre ellos, ni un saludo intercambiaron. Ya en el avión, la secretaria se acomodó en el asiento 4C, es decir, en primera clase; mientras que unas filas atrás, en clase turista, estaba sentado el director de Pemex. Hasta en la 4T hay clases.
Quieren hacerse a imagen y semejanza
Nos hacen ver que a los cuadros de la llamada 4T ya se les está haciendo costumbre postear en redes sociales lo que comen. Primero se generalizó el uso de guayaberas para seguir el gusto del presidente López Obrador, aunque a algunos les parece que la evocación es más bien de los tiempos de Luis Echeverría. Ahora, como suele hacer el jefe del Ejecutivo Federal, el coordinador de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, Ignacio Mier Velazco, ya le entró a esa afición, al difundir en sus redes sociales fotografías cuando degusta mole acompañado de las infaltables tortillas. ¿Será porque espera que eso le ayude en su aspiración a la candidatura de Morena al gobierno de Puebla? Ya sus compañeros de bancada se preguntan un poco en broma y un poco en serio si pronto comenzará a “comerse las eses”.
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Despreocupado. Es de llamar la atención el desparpajo con el que transita el senador José Narro Céspedes, después de que un asunto muy serio lo persigue y sobre el cual no ha dado señales. Es uno de los invitados a la toma de posesión de Américo Villarreal, como gobernador. “La derecha anda desesperada y furiosa, pero nosotros andamos alegres y contentos. Ya no les queda nada, mucho menos credibilidad. ¡Nos vemos mañana en Tamaulipas para festejar junto con el pueblo la victoria! ¡Y que suene Chico Che!”, escribió de manera retadora. No sólo acrecienta la división social, sino que reduce a un tema de partidos un asunto judicial. Esto no es ni de izquierda ni de derecha. A Narro ya no le quedan ni los dos marinos que le asignaron.
Entero. De acuerdo con la encuestadora Morning Consult, el presidente López Obrador cuenta con una aprobación ciudadana del 70% y se coloca como el segundo mandatario mejor evaluado entre los líderes globales. Además, a 11 años de la fundación de Morena, y con casi 3 millones de militantes, Mario Delgado lidera el partido más grande de la historia de México. “Pasan los años y nada ha podido doblar a nuestro Presidente. Quienes hoy vulgarmente utilizan su salud para atacar, ya quisieran tener la mitad de la fuerza y la entereza con la que diario se levanta a trabajar desde las 4 a.m. ¡Tenemos mucho Presidente!”, comentó. La pregunta es, ¿y tenemos Morena para rato, o la devorarán las tribus?
Méritos. El canciller Marcelo Ebrard regresó a México luego de la visita que realizó a la ciudad de Tokio, Japón. Acudió directamente a Palacio Nacional, debido a que sostuvo un encuentro con el Presidente. Ebrard viajó a Japón para participar en el funeral de Shinzō Abe. Aprovechó para realizar otros actos, como un encuentro con el ministro de Relaciones Exteriores de Japón y otro con la alcaldesa de Tokio. Previamente, uno de los señalados como posible candidato a la Presidencia, por Morena, participó en la Asamblea General de la ONU, en Nueva York. Todo cuenta para la hora de las encuestas, la herramienta que en Morena dará luz de continuidad… muy pronto.
La historia la espera. Después de arrasar en la elección de junio pasado, la panista María Teresa Jiménez Esquivel tomará hoy posesión como la primera gobernadora de Aguascalientes. Esta semana, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación ratificó su triunfo y le revocó una sanción por actos anticipados de campaña. Los magistrados desecharon tres juicios de revisión constitucional presentados por Morena, por lo que nada le hará sombra este día a la candidata de la alianza Va por Aguascalientes. Militante del PAN desde los 18 años, sabe lo que es el esfuerzo y el trabajo, pues fue alcaldesa de la capital de su estado en dos ocasiones consecutivas. Es hora de ratificar esa capacidad.
Que la historia se lo demande. El 1 de octubre de 2016, Francisco Javier García Cabeza de Vaca tomó protesta como el primer gobernador de oposición luego de 86 años sin alternancia en Tamaulipas: “Lograr un estado seguro, participativo y democrático es uno de los compromisos que adquirí y tengan la certeza que cumpliré. Aspiro a ser el mejor gobernador que haya tenido esta tierra; aspiro a ser el mejor gobernador que haya tenido Tamaulipas”, expresó aquel día. Seis años después, deja el gobierno de ese estado. Su salida no ha sido tersa, pues en las semanas recientes ha sido señalado de entrometerse en las pasadas elecciones y de manejos turbios del poder. Politiquería. La ley tiene la última palabra. (Excélsior, Nacional, p.12)
Que con base en el artículo 32 de la Constitución Política de Ciudad de México, Claudia Sheinbaum comenzó la difusión de su cuarto informe de gestión en el que destacó la baja de 54 por ciento en delitos de alto impacto, mientras que desde San Luis Potosí, el senador Ricardo Monreal le mandó decir a la jefa de Gobierno que “la están asesorando mal los extranjeros”, porque desde que él llegó a esa entidad se encontró con espectaculares, mantas, lonas y hasta bardas en la que la promueven: “los catalanes están llevándola al hoyo, están violando la Constitución y la ley en todo el país”.
Que no bien el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, había señalado temprano durante su participación en el Foro North Capital 2022 que la relación entre México y Estados Unidos “vive un momento muy especial”, a diferencia del pasado, con un “plan de acción común” en materia de seguridad, por la tarde se conoció el memorando de un juez federal que desde Boston hizo saber que por mucha empatía que tiene por la demanda contra los fabricantes de armas, la ley las protege, por lo que desechó la queja del canciller.
Que ese amor sí se ve y desde Santa María Huatulco, Oaxaca, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció “un homenaje” al gobernador Alejandro Murat el próximo 25 de noviembre, cinco días antes de que el priista entregue la gubernatura al morenista Salomón Jara, gesto que fue respondido de inmediato por el anfitrión con su respaldo público a la ampliación de las fuerzas armadas en tareas de seguridad pública. Faltaba más.
Que Rubén Oyarvide Pedrero, capitán de la Secretaría de Marina, es desde este viernes el titular de Seguridad Pública de Quintana Roo, dato que no tendría mayor relevancia si no fuera porque apenas el lunes pasado Manelich Castilla había agradecido de forma pública a la gobernadora Mara Lezama haberlo invitado a su equipo justamente en ese cargo. Hay que recordar que el “renunciante” fue comisionado de la extinta Policía Federal en relevo de Enrique Galindo durante el sexenio de Enrique Peña. (Milenio, Al Frente, p.2)
Monreal, ¿hasta cuándo?
Un día sí y al siguiente también, nos comentan, Zacatecas motiva dolor y preocupación, al tiempo que crece la idea de que las autoridades no tienen recursos ni capacidad del gobierno que encabeza David Monreal para atender los problemas crecientes de inseguridad. Ahora la noticia que enluta a esa entidad es el asesinato de tres jóvenes que estudiaban en la Universidad Tecnológica de Zacatecas y murieron tras un ataque armado. Los hechos ocurrieron en La Comarca, al sureste de la ciudad de Guadalupe. Apenas esta semana fueron asesinados seis policías del municipio de Calera, también en una agresión armada. También esta misma semana se conoció la encuesta nacional de victimización de empresas y el estado que tiene la peor percepción de inseguridad es Zacatecas.
¿CUÁNTO DURARÁ EL GIEI?
Y fue muy claro el Presidente en su defensa al fiscal Alejandro Gertz Manero, luego de que los integrantes de GIEI señalaran a la dependencia que éste encabeza de cometer una “indebida intromisión” en la Unidad Especial de Investigación y Litigio, que llevó a la renuncia de su titular Omar Gómez Trejo. “Con todo respeto a los expertos que han ayudado mucho, se habló de obstáculos en la Fiscalía y se señaló al fiscal. Pues yo sostengo que en lo que a mí me corresponde, que he estado pendiente, la actitud del fiscal ha sido de colaboración”. Ayer concluyó el plazo para el que los expertos fueron contratados y está en veremos si deciden mantenerse hasta 2024. “Ojalá y sigan participando”, dijo también el mandatario.
ARMAS: DAN PALO, VA LA APELACIÓN
La mala noticia es que un juez federal de Boston decidió desechar la demanda que México presentó contra fabricantes de armas en Estados Unidos. “Si bien la corte tiene una simpatía considerable por el pueblo de México y ninguna por los que trafican armas a las organizaciones criminales mexicanas, tiene el deber de cumplir con la ley”, sostuvo el juez Dennis Saylor, quien tenía en sus manos la demanda con la que se pretendía responsabilizar a las armeras del derramamiento de sangre que realiza el crimen organizado en nuestro país. La decisión representa un revés para el consultor legal de la Cancillería, Alejandro Celorio, quien tiene a su cargo el litigio, aunque éste ya anunció que apelará la decisión. Algunas voces consideran que, en el pleito legal, con el que se pretende atajar de alguna manera el tráfico ilegal de armas, nuestro país la tiene cuesta arriba. Pero ya se verá.
CASO A LOS MÉDICOS
Fue el Presidente quien confirmó no sólo que sí fueron hackeados los sistemas informáticos de la Secretaría de la Defensa, sino que la documentación extraída en ese ciberataque es fidedigna, en particular la relacionada con su salud. Tras lo anterior, más de uno levantó la ceja por el dato de que el mandatario en algún momento pudiera haberse negado a atender las recomendaciones de los médicos que lo tratan. “Se dice que no aceptó (el tratamiento), que no quiso”, le señaló un reportero a lo que López Obrador respondió: “Pero me vencieron ahí los médicos, o sea, no crean, presionan y uno se defiende, pero terminé con un coctel que tomo por las noches para varias enfermedades”.
EXPLICACIÓN PENDIENTE
Y la que tiene pendiente rendir cuentas sobre la desaparición de dos marinos que fueron comisionados al acompañamiento del senador José Narro, es la alcaldesa de Acapulco Abelina López. Y es que el caso fue referido el jueves pasado por el Presidente López Obrador en su conferencia mañanera, en la que confirmó que los elementos de la Marina siguen desaparecidos. La presidenta municipal morenista declaró “nada que esconder y todo que transparentar”, cuando le preguntaron sobre los hechos, a los que, por cierto, antes ya se había referido sólo para negar su responsabilidad, pese a que versiones apuntan a que fue ella quien instruyó a su entonces secretario de Seguridad a disponer de elementos para proteger al legislador. Uf.
MEJOR QUE NO DECLARE
Varias cejas se levantaron ayer al conocer las declaraciones que hizo Iliana Talamantes, alcaldesa de Comondú, Baja California Sur, quien pintó su raya de cualquier esfuerzo que la policía municipal pudiera hacer para acotar a bandas criminales. “Nosotros no vamos a empezar una guerra ni una cacería de brujas. Si no puede la policía federal, la Marina, el Ejército, si no han podido todo este tiempo, ¿lo va a acabar la policía municipal de Comondú?… Va a pasar esta administración y la que venga tampoco”. Nos hacen ver que hace apenas unos días se viralizó un video en el que se aprecia cómo hombres armados agreden a uniformados del ayuntamiento. Talamantes pidió no caer en pánico por la presencia de grupos delincuenciales, porque “no está pasando nada fuera de lo normal”. Uf. (La razón, La 2, p.2)
Las canciones de Chico Ché se han vuelto el sustituto discursivo del presidente de México. Cuando no tiene algo coherente que decir o no quiere comprometerse con un tema que le incomoda y molesta, pero al mismo tiempo quiere minimizarlo y banalizarlo, López Obrador recurre a la discografía de su paisano tabasqueño con sus letras jocosas y su ritmo tropical. Chico Ché sirvió para contestarle a Estados Unidos, cuando interpuso su denuncia contra la política energética de su gobierno en el marco del TMEC, aunque después se desdijo y aceptó públicamente que le dolió la queja de Washington; y ahora el cantante del overol y bigote sirvió para ocultar la furia y temor del presidente ante el hackeo masivo de documentos militares confidenciales que sufrió la Defensa Nacional.
Porque ayer López Obrador primero validó la veracidad de los expedientes hackeados de los archivos digitales del Ejército Mexicano, al reconocer que sí son reales y que sí padece las enfermedades que mencionan, pero luego trató de desestimar o restarle importancia al contenido de esos expedientes en poder del grupo de hackers y activistas de “Guacamaya” y filtrados a medios digitales como el portal Latinus. “Casi no pude dormir de preocupación, pensando no, que es la gran nota. Pues no tienen nada… Están mal nuestros adversarios pensando que eso nos va a dañar, la gente hasta rechaza eso, lo ve como una invasión a la privacidad, una falta de respeto, una bajeza”, dijo el presidente antes de pedir que le pusieran la canción de Chico Ché “El ejército no me quiso”.
Cuando le preguntaron al presidente si tenía alguna hipótesis sobre el origen de este grupo de hackers que vulneró los sistemas de la Defensa mexicana, dijo que cree que viene de una agencia extranjera y que se trata de profesionales con experiencia en este campo que aprovecharon “que están haciendo un cambio en el sistema de la Sedena” para entrar y robar la información. “Pienso que es algo que se maneja desde el extranjero, que no es de México”, dijo el mandatario sin dar mayores detalles.
Lo más interesante ayer de la reacción del presidente mexicano, que al final es fiel a su estilo, es que contrasta con la forma en que otros países han abordado estos hackeos. En Chile, por ejemplo, donde también sufrieron un hackeo de información por parte del colectivo Guacamaya, que extrajo miles de documentos del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, la ministra de Defensa chilena, Maya Fernández, convocó a una reunión urgente con el gabinete de seguridad y retornó a su país, el pasado 21 de septiembre, interrumpiendo la gira que realizaba con el presidente Gabriel Boric, para analizar las acciones a seguir para enfrentar el hackeo y ordenar una “investigación inmediata” para determinar las responsabilidades en este caso e interponer denuncias ante la justicia chilena.
Acá, aunque el presidente López Obrador minimizó el asunto y hasta se mofó con la cumbia de su paisano Chico Ché, al interior del gobierno, tanto en la Secretaría de Gobernación como en la Sedena y la Marina, había preocupación en serio por el contenido de varios de los expedientes e informes que fueron robados. “Se está revisando a fondo qué fue lo que pasó y cómo es que lograron vulnerar los códigos de seguridad del Ejército. El hecho es grave y se está haciendo un listado de los informes, expedientes y demás material que fue extraído de los servidores. Es claro que esto apenas es el inicio y que seguirán filtrando información confidencial y que puede poner en riesgo incluso a la seguridad nacional y a las propias fuerzas armadas”, nos decía ayer una fuente de inteligencia militar.
Es decir que, más allá de la reacción pública del presidente, que pretende negar el impacto que este robo de información tendrá para su gobierno, el hecho está siendo tomado con seriedad por las Fuerzas Armadas que, al final, son las que saben a detalle qué tipo de información fue extraída y el daño que puede causar su difusión. Ayer mismo se inició una investigación para tratar de seguir las huellas del hackeo y descifrar cómo es que se rompieron los protocolos de seguridad de los sistemas de la Defensa. Hay incluso una hipótesis que ya manejan en las áreas de inteligencia militar que apunta a “una traición interna” dentro del Ejército; es decir, que la fuga masiva de información pudo haber sido intencional y sería parte de las fuertes pugnas e inconformidades que se están registrando dentro de las Fuerzas Armadas.
Veremos qué arrojan las investigaciones internas en las Fuerzas Armadas y si se da a conocer cómo es que los sistemas encriptados y las claves de acceso fueron descifrados por un grupo de jóvenes hackers que se autoadjudican la filtración o si en realidad se trató de una fuga de información dentro de la propia milicia. Por lo pronto, lo grave de todo esto no es lo que se conoció ayer, que tiene que ver, efectivamente, con temas ya conocidos, aunque no siempre difundidos con transparencia, como la mala salud del presidente, la forma en que se dio la orden para doblegar al Ejército al poder del Cártel de Sinaloa en el Culiacanazo o la pugna fuerte que tienen el secretario de la Defensa, Luis Cresencio Sandoval y el almirante Rafael Ojeda, de la Secretaría de Marina.
Habrá todavía mucha información y expedientes reservados que saldrán a la luz y ahí, todo indica, hay información delicada que sacudirá a Palacio Nacional. Ayer una cuenta de Twitter creada el jueves pasado y nombrada como @GuacamayaHacks que se atribuye al grupo de activistas, aunque ellos no la han reconocido oficialmente, mandaba un mensaje inquietante en sus publicaciones: “Presidente López Obrador, solo usted sabe lo que va a salir a la luz. Tome una buena decisión y Renuncie Ya”, decía el mensaje publicado en inglés y español y acompañado del hashtag #AMLORenunciaYa. De ser real esa cuenta y por lo tanto el mensaje, habría que preguntarse ¿qué puede tener un grupo de hackers en su poder y ahora filtrado a medios que podría provocar la renuncia de un presidente?
En todo caso, está claro que la irrupción de este presunto colectivo de activistas y hackers ocurre en una coyuntura especialmente complicada para el presidente López Obrador: el mismo día que se filtra la portada del libro “El Rey del Cash”, de Elena Chávez, quien fuera pareja sentimental de César Yáñez, actual subsecretario de Gobernación y uno de los hombres más cercanos a AMLO en los últimos 20 años, donde prometen revelar cómo fue que se financió, con cash y “aportaciones al movimiento” la trayectoria política y las campañas del ahora presidente. Si a eso se le suma la crisis económica, por la alta inflación, las diferencias y roces que ha tenido con Estados Unidos y la violencia e inseguridad que sigue afectando al país, está claro que, sea quien sea que está detrás del hackeo (o filtración por traición interna) de los expedientes militares, sin duda quieren desestabilizar y hasta vulnerar a la Presidencia de la República.
Por algo, el general secretario dijo en una ocasión, de acuerdo con testigos que se lo escucharon decir, la frase: “A mí me gustaría haber llegado seis años después, no seis años antes”, en relación a su nombramiento sorpresivo como secretario de la Defensa en este gobierno, porque a él le faltaba aún subir en el escalafón para encabezar la Sedena, pero por decisión de López Obrador y del general Audomaro Zapata, fue hecho secretario antes de tiempo. Así de complicadas se están viendo las cosas desde la visión militar. Por cierto, ¿sabían que hay una variedad de guacamayas que, por su color verde intenso, se conoce como el Ara militaris o el guacamayo militar? Dato curioso.
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Enfermarse es parte de la condición humana. Se vuelve muy relevante cuando el enfermo es el presidente de un país.
No es inusual que se oculte su gravedad o los detalles, pero una vez que se sabe, generalmente contra la voluntad del afectado, la revelación viene acompañada de preocupación, incertidumbre y desencanto por el engaño.
Es el caso de lo que publicó este jueves Carlos Loret de Mola, en Latinus. Fue un campanazo periodístico de Carlos, quien expuso, una vez más, la fragilidad del presidente Andrés Manuel López Obrador y de su gobierno.
Se trata de una revelación brutal, a partir de que “un grupo internacional de hackers ha puesto al descubierto decenas de miles de correos electrónicos, alojados en servidores de la Sedena, desde el año 2016 hasta septiembre de 2022. Textos, archivos adjuntos, tarjetas informativas, cartas, videos, muchos de los cuales aparecen catalogados como confidenciales (…) 6 terabytes de información que implica la revelación de documentos de seguridad nacional (…) detalles sobre la verdadera condición de salud del presidente, informes de inteligencia sobre líderes criminales y personajes de la política (…) Disputas entre los secretarios de Defensa y Marina (…) Precarias condiciones de seguridad en las Aduanas (…) contratos de las obras icónicas (…) una radiografía del enorme poderío y mando que tiene el Ejército en esta administración”.
Un mundo de información, pues.
Pero, centrados en la salud presidencial, Latinus reveló:
“El 2 de enero de este año, una ambulancia aérea del Ejército tuvo que ir a Palenque, Chiapas, donde se encuentra el rancho del presidente López Obrador, para trasladarlo al Hospital Central Militar de la Ciudad de México. Una serie de documentos confidenciales revelan que ese día en Palenque el presidente tuvo que ser monitoreado, canalizado y medicado antes de volar al aeropuerto de la Ciudad de México desde donde fue llevado de inmediato en helicóptero al hospital Militar con diagnóstico grave. (…) En el número de tarjeta SIIO/0036 del grupo de servicios especiales de la Policía Militar se reporta que a López Obrador se le diagnóstico con angina inestable de riesgo alto, un preocupante mal cardiaco que puede conducir a infartos. Luego de ese 2 de enero, en Palacio Nacional, se le tomaron muestras de sangre y de laboratorio, una semana después, el día 10, López Obrador anunció en Twitter que tenía Covid-19, pero ni él ni nadie de su gobierno se refirió al traslado de emergencia, ni al diagnóstico grave que había surgido a partir de ese traslado. Entre el 4 y el 20 de enero el presidente tuvo al menos 10 consultas médicas, entre ellas, la de su cardiólogo particular; la mañana del 21 de enero fue ingresado al Hospital Central Militar para un cateterismo, ahí durmió y fue dado de alta al día siguiente, eso se conoció. Después de la hospitalización el presidente ha recibido por lo menos 28 terapias físicas.
El Vocero presidencial Jesús Ramírez tuiteó que se trataba de una revisión médica de rutina programada, la Secretaría de Gobernación expresó en un comunicado que el cateterismo que se hizo a López Obrador fue fruto de estudios de rutina que se hace cada medio año, nada de esto es verdad.
La tarjeta SIIO/4955 señala que el 1 de septiembre de 2021 después de dar su informe de gobierno, el presidente López Obrador tuvo que visitar el Hospital Central Militar para recibir atención médica en las áreas de reumatología, ortopedia, radiología y laboratorio, al final de esos estudios, según se señala en los documentos, el presidente fue diagnosticado con gota; se reporta que le ofrecieron al presidente medicamentos, pero no los aceptó solo aceptó recibir terapia física. Casi 3 meses después el 22 de diciembre de 2021 en el mismo hospital Militar le diagnosticaron hipotiroidismo, para el que le recetaron sustitución hormonal con Levotiroxina”.
Cuestionado ayer, en la Mañanera, el presidente aseguró: “Todo lo que se dice ahí es cierto”.
¿Así o más claro?
Cobra sentido que de vez en vez, diga que hará tal cosa “si el Creador o la ciencia lo permiten”.
¿Cómo afectará esto a la sucesión presidencial? (Amador Narcia, El Universal, Nación, p.7)
Biden: paz de 30 mil millones // OTAN no es parte del conflicto // Rusia incorpora a dos repúblicas
El presidente Joe Biden no pierde oportunidad para presumir su muy peculiar estilo de fomentar la paz en Ucrania: miles de millones de dólares (cuando menos 30 mil, oficialmente, desde el inicio del conflicto (jugosísimo negocio para las empresas de la industria militar gringa). Así es: armas y más armas (entrenamiento y asesoría a las tropas del país invadido, amén de logista e inteligencia se contabilizan aparte), que bien a bien nadie tiene claridad dónde están, toda vez que aumentan las denuncias sobre el creciente mercado negro … de armas provenientes de las naciones amigas.
Además, las armas y apoyos financieros que de forma oficial han entregado los líderes de la Unión Europea (que se han ganado el creciente rechazo de sus respectivos ciudadanos, porque son ellos quienes pagan las sanciones contra Rusia) para el mismo fin. Por demás está decir que todo el tinglado de la OTAN está al servicio no del país invadido, sino en contra de Rusia.
Para dimensionar la ayuda militar estadunidense a Ucrania hay que mencionar que esos 30 mil millones de dólares equivalen al 20 por ciento del producto interno bruto de dicha nación europea, de acuerdo con las cifras del banco Mundial, pero también representan el 90 por ciento del PIB de Letonia, el 100 por ciento del de Estonia y el 150 por ciento del correspondiente a Islandia (las tres naciones forman parte de la OTAN).
A grandes rasgos en eso consiste el peculiar estilo del presidente estadunidense de fomentar la paz: Ucrania pone los muertos, los ciudadanos europeos pagan las estupideces cometidas por sus líderes (quienes, en calidad de perritos falderos de Estados Unidos, también fomentan la paz), pues han generado crisis tras crisis (energética, inflacionaria, alimentaria, etcétera), la ONU se mantiene en el éter y Washington controla, atiza y maneja la guerra, como si fuera video juego, a 8 mil kilómetros de distancia sin que a la fecha haya muerto uno de los suyos.
Por cierto, el chiste de la semana es cortesía del secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, quien asegura que esta alianza militar no es parte del conflicto en Ucrania, y lo comprueba con el hecho de que se han destinado miles y miles de millones de dólares en armamento, más asesorías, entrenamientos y demás que solo atizan la guerra … en Ucrania.
Pero Stoltenberg también envió un atento mensaje a Zelensky (quien ayer firmó la solicitud de adhesión acelerada de su país para ingresar a la OTAN): la alianza militar atlántica actualmente no puede aceptar la incorporación de Ucrania, porque esta decisión debe ser tomada con la aprobación de los 30 países miembros, es decir, te apoyamos, hacemos jugosos negocios en tu nombre, pero no te queremos en el club.
Y en esta puesta en escena no podía faltar Joe Biden (quien ya no recuerda quién vive y quién muere en la clase política de su país, amén de que todo el día habla con fantasmas): quiero ser muy claro, porque Estados Unidos nunca, nunca, nunca reconocerá las reivindicaciones de Rusia sobre el territorio soberano de Ucrania; los llamados referendos fueron una farsa absoluta, los resultados fueron orquestados en Moscú, en referencia a la incorporación a Rusia de las repúblicas de Donietsk y Lugansk, más las provincias de Jersón y Zaporiyia.
Doblemente tardía la declaración de Biden: primero, porque Estados Unidos debió preocuparse por y denunciar las masacres ordenas por Kiev desde 2014, cuando los neonazis toman el poder, y de forma permanente desde entonces, en contra de la población civil de las citadas repúblicas y provincias; y segundo, porque, tras los respectivos referendos (llevados a cabo los pasados 23 y 27 de septiembre), éstas ayer oficialmente se incorporaron a Rusia y Vladímir Putin firmó los tratados de adhesión conducentes, no sin subrayar que la decisión se tomó de conformidad con los principios y normas del derecho internacional generalmente reconocidos y corresponde a la voluntad de millones de personas, pues se trata de un derecho inalienable consagrado en el artículo 1 de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas, que refiere explícitamente la igualdad de derechos y la autodeterminación de los pueblos. Así, como lo advirtió el vocero del Kremlin, Dimitri Peskov, las autoridades rusas considerarán los ataques de Ucrania a los nuevos territorios rusos como una agresión contra Rusia. (Carlos Fernández-Vega, La Jornada, Economía, p.20)
En las últimas encuestas Luis Donaldo Colosio Riojas aparece como uno de los opositores mejor posicionados, en esta columna platicaremos sobre lo que encontramos en su informe de gobierno como alcalde de una de las ciudades importantes del país.
Como lo define Alcántara Sáez en El oficio de político, en la carrera política se conjugan los activos individuales que conforman el capital político original junto con los mecanismos institucionales. La idea central es que el político en su proceso capitaliza y va variando en su andadura. Es innegable que el capital político original de Colosio es amplio entre el electorado mexicano, puesto que proviene de un legado con antecedentes en la vida nacional.
En este sentido la conjugación de activos está siendo vinculada a través del desarrollo de una carrera política y la ejecución de la investidura, en este caso la alcaldía de Monterrey. Al estar tan presente en las encuestas nacionales de los últimos meses, debemos preguntarnos, cuál es el estilo de gestión de Colosio, cómo se interrelaciona con sus gobernados, dónde está su sello personal. Para intentar responder esto el martes 27 de septiembre, pudimos presenciar su primer informe de gobierno, que se llevó a cabo en la Escuela Superior de Música y Danza de Monterrey.
Es prudente e importante hablar del escenario, de entrada, el lugar fue el gran patio central de “La Superior”, como le llaman en la ciudad; un edificio de ladrillo y piedra con tendencia gótica y variantes propias del Porfiriato, construido en 1913 por Pedro Gorozpe, uno de los arquitectos relevantes de la época. Al frente se encontró el templete, ampliamente iluminado, con dos pantallas que mostraban el mensaje, mientras Luis Donaldo apareció centralmente, sin atril, manos libres, con movilidad escénica, camisa blanca, arremangada, y pantalón negro, con un claro mensaje de modernidad, sobriedad y trabajo.
¿Por qué es importante hablar de esto? Porque pocos han reparado en la capacidad discursiva de Colosio Riojas, sencilla de explicar, tiene tablas en las artes escénicas y en el canto, y además sigue construyéndose con expertos internacionales en el uso de storytelling, que estaban presentes en su evento. La muestra, la podemos identificar en su apertura discursiva: “La pérdida de mi padre, la inevitable partida de mi madre, habían tornado la vida en la Ciudad de México muy complicada, pero ella, ella me abrió las puertas de su casa, ella, me recibió sin prejuicios, ella me abrazó con todo su amor, así fue como nació mi relación con ella, con la Ciudad de Monterrey”.
La construcción no verbal (imagen) que se presentó fue esencialmente de contraste negro con blanco (como su atuendo), con una línea de colores naranjas, rojos, amarillos y azules, emulando un latido de colores, en referencia a la pluralidad. Lo que a su vez se transmitió en darle voz a su gabinete durante la presentación. Otro aspecto relevante es el slogan “Ahora Sí” que utiliza Colosio desde 2018, que aparece en su informe, pero que también emula y remembra aquel “Colosio Sí” multicolor. En este entorno hay un entendimiento de lo que significa el legado Colosio y se aborda cuidadosamente con proyección futura, y una intencionalidad de asignar significante y referente, materializado en Colosio Riojas.
Entre los asistentes estuvieron empresarios de alto nivel, el gobernador de Nuevo León y desde luego la plana mayor emecista a nivel nacional, exdirigentes con experiencia, junto con sociedad civil y vecinos regiomontanos de distintas colonias. El contenido también estuvo plagado de señales. Versó sobre 5 ejes: prosperidad, paz, sostenibilidad, dignidad humana, y gobierno abierto.
Su mensaje estuvo centrado en la integración de comunidad y gobierno, tratando de crear entornos y relaciones más humanas. Un eje fundamental y al que le dedicó amplio espacio, es la sostenibilidad, con preocupación por la acción climática y por las futuras generaciones, esencialmente el desarrollo de los niños, tratando de visibilizar a las personas como sujetos de derechos. En el ámbito de oportunidades para la niñez hay relevancia temática, me permito deducir que hay también una construcción a través de la propia historia de vida.
El otro elemento fundamental al que hizo amplia referencia es la dignidad de la persona y el solidarismo (ayudar a quien requiere, pero sin la visión clientelar) sin importar edad o estrato social, poniendo el piso parejo para todos, con desarrollo humano e inclusión, buscando un impulso a la movilidad social y el fin último de la felicidad.
Al finalizar, Colosio se dio tiempo para platicar con los asistentes, escucharlos y tomarse la famosa foto con cada uno. ¿Por qué es importante dar seguimiento? Para tratar de comprender un poco más lo que sucede entre quienes la sociedad asigna el estatus de personaje relevante rumbo a la presidencia. Es cierto, Donaldo, no ha dicho “yo quiero”; sin embargo, en su informe encontramos atisbos que nos alejan de la simplicidad de pensar que sólo hay un nombre. Sin duda hay más, mal haría el análisis en no asignar con claridad el tipo de capital político que estamos presenciando y más en no comprender las herramientas existentes y el entorno. Hay que seguir observando los mensajes, pero todo a su tiempo. (Rafael Solano, La Razón, La 2, p.2)
La campaña para desacreditar la investigación sobre la desaparición de los 43 normalistas se debe a que estamos cerca de dar con la verdad de lo que sucedió,” afirmó el subsecretario de gobernación Alejandro Encinas el jueves pasado, durante la presentación del cuarto informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) a propósito del caso Ayotzinapa.
Ese mismo día, el presidente Andrés Manuel López Obrador negó que tal campaña proviniera del Ejército. En la misma hebra añadió: “como en todo hay intereses, buscaron reventar la investigación hablando de más personas, en el caso por ejemplo de los militares responsabilizaron a 20, cuando en la investigación son cinco”.
La contradicción entre las declaraciones de López Obrador y Alejandro Encinas pide a gritos ser descifrada. ¿Hay campaña y presión? ¿Quiénes están presionando? ¿Quiénes no quieren que se llegue a la verdad? ¿Es el Ejército quien está detrás de esta embestida? ¿O es la Fiscalía General de la República? ¿Podrían ser ambos?
El cuarto informe presentado por el GIEI permite responder a estas interrogantes. Los argumentos ahí narrados permiten inferir como responsables de la presión a las fuerzas armadas y como instrumento para su eficacia al fiscal Alejandro Gertz Manero.
Basándose en evidencia aportada por la fiscalía de Estados Unidos —que en 2018 permitió conocer los mensajes compartidos por los integrantes de la banda criminal Guerreros Unidos durante la noche de la desaparición de los normalistas— es posible concluir que fueron varios los integrantes del Ejército participantes en aquellos hechos delictivos.
Entre los mandos involucrados sobresalen el capitán José Martínez Crespo, destacado entonces en el batallón 27 de infantería, y también al coronel Rafael Hernández Nieto, comandante del batallón 41. En esas comunicaciones igualmente se hace referencia a la colusión entre los Guerreros Unidos y personal de la Marina.
Una fuente distinta señala que hubo responsabilidad del Ejército en la custodia de los jóvenes secuestrados, quienes posteriormente habrían sido asesinados y sus restos esparcidos en diversos lugares, o bien disueltos en ácido.
El GIEI no considera todavía como auténticos “los pantallazos” recuperados de cinco dispositivos celulares relacionados con el caso. Suponiendo sin conceder que, después de un análisis forense riguroso se confirmara su veracidad, esa evidencia señala directamente como responsable del asesinato de seis de los normalistas al general brigadier José Rodríguez Pérez, quien comandaba en aquellas fechas el batallón 27.
Por otra parte, habría también datos de prueba sobre el involucramiento del general Alejandro Saavedra Hernández —comandante de la zona militar de Chilpancingo— con funcionarios corruptos que trabajaban para los Guerreros Unidos.
En resumen, la investigación realizada hasta ahora sobre el caso Ayotzinapa confirmaría que mandos militares relevantes en el estado de Guerrero durante 2014 tuvieron un papel clave en el operativo para secuestrar, asesinar y desaparecer a los normalistas.
El mismo informe del GIEI proporciona información sólida respecto a la manera como estos mandos utilizaron recursos asignados a las Fuerzas Armadas, primero para ocultar el paradero de los estudiantes y luego para obstruir las pesquisas del caso.
El GIEI acusa que el Ejército tenía información muy sensible que no proporcionó cuando se buscaba a los normalistas y tampoco compartió durante las distintas fases de la investigación.
Ahí textualmente dice “que el Ejército tenía intervenidas las comunicaciones de actores relevantes en los hechos, incluso cuando estaban ocurriendo, sin que consten autorizaciones judiciales para ello, ni se conozca el contenido completo de las mismas.”
Todavía más grave, “el Ejército contó con informaciones en tiempo real sobre los posibles destinos de los estudiantes desaparecidos, así como de las personas implicadas, su relación con las autoridades ministeriales y sus posibles escondites”, y sin embargo sus mandos se encargaron de ocultar esos datos durante más de cuatro años.
El informe del GIEI también acusa a la Marina por su actuación en el basurero de Cocula el día 26 de octubre de 2014, ya que existe evidencia de que ese día sus efectivos sembraron muestras óseas en el sitio, manipularon evidencia y también simularon fuego cuyos restos servirían después para distraer el foco de la investigación.
Es a partir de este cúmulo de información que el subsecretario Encinas asegura que se está cada vez más cerca de la verdad sobre lo ocurrido aquella madrugada del 26 al 27 de septiembre de 2014. Por lo explosivo de su contenido se entiende igualmente por qué existe una presión tan fuerte para descarrilar las investigaciones.
Por último, el GIEI denunció una auditoría encargada por Alejandro Gertz Manero contra la fiscalía especial del caso Ayotzinapa que, hasta esta semana, estuvo bajo la titularidad de Omar Gómez Trejo.
De acuerdo con la misma fuente, dicha auditoría se centró exclusivamente en la carpeta de investigación donde se tienen como imputados a los militares relacionados con el caso.
No es ninguna casualidad que haya sido justo esa parte del expediente la que el fiscal general ordenó auditar, ya que días después Gertz Manero ordenó que su dependencia se desistiera de perseguir a esas personas.
Entre esos 21 individuos absueltos por Gertz hay integrantes de las fuerzas armadas de distintos rangos: generales, coroneles, tenientes y hasta soldados. Varios estarían acusados por haber realizado tareas de inteligencia cuyo propósito no fue proteger a las víctimas de la masacre, sino ayudar a que les borraran de la faz de la tierra.
Está mal informado el presidente Andrés Manuel López Obrador cuando afirma que no fueron 20, sino cinco los militares implicados en la operación de Estado que atentó contra la vida de los normalistas. Son muchos más y el Ejército sí está ejerciendo una presión de enormes proporciones para descarrilar la investigación con el propósito de enterrar de una vez por todas la verdad sobre aquellos hechos ocurridos hace ocho años. (Ricardo Raphael, Milenio, Política, p.10)
El hombre creía tener el “derecho absoluto” a hacer todo cuanto quisiera en el momento en que se le antojara. Aseguraba ser una de las personas más inteligentes del mundo y saber más que cualquiera sobre cualquier tema. Argüía, por ejemplo, que los molinos de viento son cancerígenos. “¿Cómo declara uno la guerra?”, preguntó, a los pocos días de tomar posesión como presidente del país más poderoso del mundo. Más tarde se propuso “vender” Puerto Rico y “comprar” Groenlandia. Pensó asimismo en bombardear las nubes con armas nucleares, con el fin de evitar ciclones y tormentas. Tal vez fuera por eso que convirtió en insulto palabras como “globalista”, “científico” y “cosmopolita”.
The Divider (El divisor), es el nombre del thriller de más de mil cuartillas donde Susan Glasser y Peter Baker –pareja poderosa donde las haya– narran el estruendoso paso de Donald Trump por la Casa Blanca. Dice uno en estos casos que el libro se lee “como una novela”, pero en tanto ficción resulta totalmente inverosímil, como no fuera escrita por el mismo Dante.
“Todo el mundo mentía, todo el tiempo, sobre todos los temas”, coinciden funcionarios y empleados de la Casa Blanca que estuvieron allí desde el principio. Inclusive Steve Bannon reconoce que la situación comenzó a ser horrible a partir de la segunda semana, tanto durante las juntas, que a decir de más de uno iban “de peor en peor”, como en la vida diaria, donde imperaban el golpe bajo y la delación.
“¡Eres un jodido mentiroso, todo lo que sale de tu boca es una puta mentira!”, le gritó alguna vez Ivanka Trump a Steve Bannon, delante de su orondo padre, a lo cual respondióle el aludido: “¡Métete un dedo, tú no eres nada!”. Melania, por su parte, la apodaba “Princesa”.
Cinco años invirtieron Glasser y Baker entrevistando a los protagonistas de una historia en tal modo absurda y retorcida que se lee casi toda con el ceño fruncido, “allí donde mandaban el impulso y el instinto” y la supuesta fórmula del éxito se resumía en tres palabras: rabia, miedo y resentimiento.
“Me gusta el conflicto”, decía el presidente, aficionado a ver pelear a sus subordinados frente a él solamente por ganar su favor. Pero el hombre jamás escuchaba. Él y nada más que él podía transmitir información, sin recibir ni acreditar ninguna. Incluso si fingía dar por bueno cualquier otro argumento, no tardaba en volver a su primera idea. De ahí que funcionarios y asesores se preocuparan menos por hacer sus cosas que por evitar que otras sucedieran, en prevención de desastres mayores.
Nadie osaba decirle la verdad, so pena de ser víctima de inenarrables gritos y vejaciones. Hablaba mal de todos y con todos y les colgaba apodos humillantes. ¿Por qué lo soportaban? “Por cuestión de principios”, alegan aún algunos, según ellos temiendo ser luego reemplazados por gente sin escrúpulos. Por lo pronto, la regla de oro era mentirle al jefe o desobedecerle, aprovechando la confusión reinante, si bien siempre a la espera de ser despedidos por la vía de Twitter y enseguida conducidos a la calle, como era ya costumbre en la Casa Blanca. “No creo en eso de ganar-ganar, creo en ganar yo”, declaró alguna vez el jefe ante su biógrafo.
“¡Pero es no es verdad!”, reparó una mañana John Kelly, por entonces jefe de personal de la Casa Blanca, no bien escuchó a Trump sacarse de la manga un dato falso, y no debió ir muy lejos por la respuesta: “¡Pero suena bien!”. Otro día Steve Bannon lo llamó “populista”, a manera de halago, y el adulado celebró el diagnóstico. “¡Soy un popularista!”.
Glasser y Baker pintan a un hombre imposible, entre cuyos orgullos está el retrato que Jair Bolsonaro le regaló, realizado con casquillos de bala. ¿Cómo sobrevivió la Casa Blanca, el país y el mundo al cataclismo que fue Donald Trump? A juzgar por el libro, de milagro. Una vez más, lo leo y no lo creo. (Xavier Velasco, Milenio, Al Frente, p.3)
Parece que la suerte de los tamaulipecos ya está echada: vivir en manos de mafias y cárteles, que los ahogan desde hace décadas. Si creían que, con Cabeza de Vaca, quien hoy deja la gubernatura, había terminado el horror, con quien lo sucede se les acaban las expectativas de tener algo de tranquilidad.
Américo Villarreal llega a la silla embrujada estatal, en medio de escándalos. Las elecciones del pasado junio, en las que se presume ganó, fueron de las más sucias, entre las últimas que no han brillado por su limpieza. Habría que recordar que, los últimos estados en los que ha resultado triunfador Morena, se han caracterizado por la pública intromisión de la delincuencia organizada en sus procesos, sobre todo, en el norte de la República.
En San Luis Potosí resultó electo Ricardo Gallardo, quien incluso había estado en la cárcel por problemas de narcotráfico. Se le borró el expediente y aquí no pasó nada, ejemplo fehaciente de lo poco que le interesan los principios al emperador de palacio, cuando se trata de imponer a un candidato. Su mano santa los exculpa de cualquier pecado de su vida pasada y los transforma en “hombres decentes”.
En Sinaloa se comprobó la injerencia del crimen, pero tampoco influyó en la sentencia del Tribunal Federal Electoral. Hubo infinidad de denuncias y a todas se respondió que no aportaban pruebas conclusivas de la suficiente contundencia como para modificar los resultados.
La diferencia con Tamaulipas es que aquí sí se llevaron ante los máximos jueces, evidencias concretas. Pero, AMLO no iba a tolerar que Cabeza de Vaca se saliera con la suya, después de que, a lo largo de su mandato le dio la cara y lo enfrentó en los temas en los que no estaba de acuerdo. Ya se le había sometido a un proceso, que ahora podrán echar a andar hasta verlo detrás de las rejas, o en el exilio.
Y no es que Cabeza de Vaca sea una blanca paloma y, desde que fue alcalde de Reynosa fui crítica de su gestión. Sin embargo, de acuerdo a los números no lo hizo mal al frente de su administración y, cuando menos, algo había bajado la inseguridad y en especial los enfrentamientos callejeros entre cárteles, que tanto atemorizaban a la población.
De Américo Villarreal se sabe de las aportaciones a su campaña, a cargo de Sergio Carmona, empresario mafioso asociado hace tiempo con la 4T, con Mario Delgado y asesinado en Monterrey, hace unos meses. Se dice que este personaje también colaboró, de entrada, con Cabeza de Vaca, al que luego cambió por la membresía guinda.
Lodo por donde se vea. También hubo pruebas de la violencia cometida por la “Columna Pedro J. Méndez”, órgano del Cártel del Golfo que utilizan para hacer propaganda y confrontarse con los Zetas. Villarreal tiene cola larga en estas lides, aunque AMLO lo defienda a capa y espada.
El tabasqueño enderezó todas sus baterías contra el Tribunal Federal Electoral, a fin de impedir la anulación de la elección. ¿Y la FEPADE, encargada de perseguir los delitos electorales? Un cero a la izquierda, en manos de un hombre que siempre creí de una pieza, pero que me ha confirmado que no lo es, José Agustín Ortíz Pinchetti.
El fallo ha sido decepcionante, porque confirma el temor de los magistrados a “las órdenes divinas”, lo que anula en gran medida la posibilidad de tener elecciones limpias y abre aún más las puertas a la injerencia de la delincuencia organizada. ¡Como le gusta al tlatoani! (Catalina Noriega, El Sol de México, Análisis, p.12)
Documentado en las cuentas públicas de 2019 y 2020 de la Auditoria Superior de la Federación (ASF), el desfalco de Segalmex asciende a 9 mil 500 millones de pesos, un monto superior a los 7 mil 600 de la llamada Estafa Maestra.
“Es la cueva de Alibabá Ovalle y sus 40 ladrones”, afirmó este lunes la diputada María Elena Pérez-Jaén, después de haber presentado una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR) para que se actúe al respecto. El caso es un escándalo: granos y cárnicos echados a perder, desabasto de tiendas, pérdida de bienes y recursos, faltantes de maíz y frijol en inventarios, adquisiciones y pagos sin soporte documental de insumos de la canasta básica y leche, pagos por concepto de subcontratación de personal sin que se acreditara la prestación del servicio e incumplimiento de contratos por arrendamiento vehicular sin las penalizaciones correspondientes.
Pero a estas alturas de un sexenio en el que la prometida lucha contra la corrupción se ha prostituido por el selectivo uso de casos y reparto político de perdones, el escándalo mayor es que estamos en vías de la normalización del daño al erario.
El secretario de la Función Pública, Roberto Salcedo, informó el 18 de agosto haber presentado 38 denuncias ante la FGR. ¿Por qué no inhabilitó a Ignacio Ovalle Fernández, al frente de Segalmex cuando ocurrió el desfalco, y ahora funcionario de asuntos municipales en la Segob? ¿Alguna novedad en la Fiscalía Anticorrupción, que encabeza María de la Luz Mijangos?
El silencio y la omisión también se observan en otros responsables del pretendido Sistema Nacional Anticorrupción: se lavan las manos o hacen como que atienden el asunto, sin llegar al esclarecimiento de los hechos y menos a la reparación del daño.
La ASF guarda silencio ante la petición de informes por parte de legisladores que se atreven a romper el pacto de impunidad en el que cómodamente quisieran estar los actores políticos con antecedentes presuntamente sospechosos, ante los amagos de Palacio Nacional, Morena o las fiscalías donde éste gobierna y que han sido capaces de montar persecuciones violatorias del debido proceso con órdenes de aprehensión justificadas en supuestas denuncias anónimas. Es la desgracia en la que nos encontramos: políticos de oposición cuidándose de no seguir la suerte del dirigente del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, a quien hace un mes le levantaron el castigo del linchamiento mediático en la 4T.
En esa dinámica ha caído la Comisión de Vigilancia y Auditoría de la Cámara de Diputados, presidida por el priista Pablo Angulo Briseño, y facultada por la Constitución para dar seguimiento a las diversas formas que la corrupción adquiere y que la ASF documenta. Pero esa atribución se queda en el papel.
Aunque hubo una excepción el 17 de agosto: a iniciativa del PRI se empujó un acuerdo para llamar a comparecer al fiscal Renato Sales Heredia por el desvío de recursos en la compra de equipo de espionaje durante su gestión como comisionado nacional de seguridad.
Ayer nos enteramos que se trató de un amago, uso político de la supuesta lucha anticorrupción, porque el acta correspondiente quedó eliminada con los votos de Morena, PT, PVEM y del PRI.
Las panistas Pérez-Jaen y Anabey García Velasco cuestionaron el desaseo. La morenista Inés Parra lo calificó como una prueba de que había regresado el Primor. En esa sesión, se expuso la petición de llamar a comparecer al actual titular de Segalmex, Leonel Cota Montaño, para conocer las consecuencias del desfalco y las medidas de resarcimiento.
Pero el intento formulado por Pérez-Jaén y Parra se topó con el cerco de la indiferencia, la complicidad y la defensa acrítica. Morena alegó que las etapas de la fiscalización están en proceso y que debía darse espacio a la defensa de los auditados.
“Nosotros no vamos a acompañar un proceso bajo presiones ni para tratar de obtener posicionamientos partidistas; vamos a seguir en el proceso que marca la ley”, advirtió el diputado Daniel Gutiérrez (Morena). Su compañero Miguel Prado optó por la más recurrente defensa 4T: reviró que el PAN tenía sus escándalos y que de ello daba fe el gobernador saliente en Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca.
Pérez-Jaen prometió enviarles el documento que sustenta su denuncia ante la FGR con los principales hallazgos de la ASF en 2019 y 2020. “Se lo doy resumido para que de veras lo estudien, si ven cómo se encuentran ahorita las tiendas de Diconsa se pondrían a llorar diputado. Aquí no es grilla, aquí lo que hay es trabajo”.
La diputada Carolina Viggiano habló de la gravedad del caso Segalmex y dejó ahí un mensaje. “Estoy a favor de que hagamos todo lo necesario. Aquí nadie quiere cubrir a nadie… Gobierno que sea, del partido que sea, debe rendir cuentas, incluso de mi partido (…) Pero yo quisiera que ojalá el Presidente de México se diera cuenta que tiene muchos funcionarios corruptos”.
¿Están dispuestos los priistas, panistas, perredistas y emecistas a ir en serio en este desfalco o será una moneda de cambio más? Ésa es la pregunta que quedó en el ambiente al finalizar la sesión de la camaleónica Comisión de Vigilancia y Auditoría.
Para confirmar la orfandad en la que estamos cuando de corrupción se trata, a esa duda se sumó la sospecha que ahí dejó la diputada Inés Parra: “Los corruptos, los encubridores, son los propios auditores de la Auditoría Superior de la Federación. Próximamente se los voy a presentar en firme, con nombre y todo, porque pareciera que a eso debemos llegar los diputados cuando tenemos la Auditoría y el órgano interno de control que no hacen nada”. (Ivonne Melgar, Excélsior, Nacional, p.10)