ASTERISCOS
* Con todo y la (supuesta) orden de Gobernación, del subsecretario Alejandro Encinas, de avalar la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo y la práctica criminal del aborto en el Congreso de Veracruz, el oficialismo moreno decidió cancelar, por lo pronto, toda acción en tal sentido ante el mayoritario repudio de la sociedad. Bien…
* Al margen consideraciones de otra índole, lo cierto es que, por primera vez en lo que va del actual gobierno, Andrés Manuel López Obrador y afines debieron ceder a las exigencias planteadas por gobernadores de extracción panista para adeherirse al Insabi que ¿encabeza? el arqueólogo Juan Antonio Ferrer…
Veámonos aquí mañana, con otro asunto De naturaleza política. (Enrique Arnada, Excélsior, Nacional, p. 10)
Tal vez sería bueno que voltearan a ver a sus colegas que, más allá de si tienen buen o no desempeño, piensan dos veces antes de hablar o escribir como Marcelo Ebrard, Alejandro Encinas o Arturo Herrera. Ellos tienen oficio político y experiencia que los hace no cocerse al primer hervor. Lástima que no sea la constante en la 4T. (Vianey Esquinca, Excélsior, Nacional, p. 5)
QUE en la Cámara de Diputados no causó mucha gracia la participación del consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova, como invitado a las reuniones plenarias de los partidos Acción Nacional y Movimiento Ciudadano, donde recomendó que la elección de los cuatro consejeros que se realizará este año no afecte la autonomía del instituto. La cara visible de esa facción opositora es el coordinador petista, Reginaldo Sandoval, quien incluso ve intenciones ideológicas en esa ponencia. (Trascendió, Milenio, Al Frente, p. 2)
Apapachos entre morenos
Mucho de qué hablar sigue dando la presencia de secretarios de Estado que se dio esta semana en el Senado de la República. No tanto por lo que dijeron, sino por el trato que dieron y recibieron entre sus colegas de la 4T. Destacó en ese sentido el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, quien se movió como pez en el agua entre los legisladores y recibió el espaldarazo del senador Ricardo Monreal, quien lo definió como el único en el gabinete federal con capacidad jurídica y política. Es más, lo definió como el pilar fundamental de la administración del presidente López Obrador. Es decir, le lanzaron al canciller no una flor, sino el ramo completo. (Bajo Reserva, El Universal, p. 2)
En noviembre fue un desfile y una representación de episodios históricos conmemorativa por el aniversario de la Revolución Mexicana, y en enero pasado un gasto de más de 10 millones de pesos como parte de celebraciones por el Día de Reyes, que les fue autorizado a 13 dependencias e instituciones del gobierno federal, entre secretarías, hospitales, organismos de seguridad y hasta órganos electorales y la propia Corte de Justicia. (Editorial, El Universal, Opinión, p. A12)
¿Y para el señor Presidente, qué significan dos días más de mañaneras?; hay que analizar lo que sucede ahora en esa tribuna que no la tienen ni Trump ni el mismo papa Francisco; a pesar de la sonrisa sardónica de todos los días, el señor Presidente no las trae todas consigo; a pesar de su obstinación y necedad, de sus decisiones dictatoriales que amenazan nuestra democracia, se da cuenta que no es lo mismo ser el candidato que vociferaba y mandaba al diablo a las instituciones que ser el primer mandatario con enormes dificultades para gobernar. (Rafael Álvarez Cordero, Excélsior, Nacional, p.6)
En diciembre de 2019 la Drug Enforcement Administration (DEA) publicó un documento de evaluación sobre la amenaza de las drogas para Estados Unidos: 2019 National Drug Threat Assessment. Contiene once capítulos y dos anexos informativos.
Los capítulos se refieren a: 1. Fentanilo y otros opiáceos sintéticos; 2. Heroína; 3. Drogas médicas controladas; 4. Metanfetamina; 5. Cocaína; 6. Marihuana; 7. Nuevas sustancias psicoactivas; 8. Organizaciones criminales trasnacionales; 9. Territorios gobernados por EUA y amenazas tribales; 10. Finanzas ilegales; y 11. Pandillas. (Ricardo Pascoe, El Heraldo de México, País, p. 6)
Los niños, muertos o asesinados, se están convirtiendo en el símbolo de este gobierno, tal y como los feminicidios identificaron al de Enrique Peña Nieto. Víctimas directas, indirectas o colaterales de decisiones o inacciones, durante el primer año de López Obrador la cifra de menores fallecidos por causas no naturales subió casi 200 por ciento, una cuarta parte niñas violentadas.
La realidad es terrible, aunque la atención de la opinión pública es otra. Una oleada de discusiones, debates y acalorados análisis particularmente en redes sociales, se desataron esta semana que termina a partir de los diversos señalamientos realizados por padres de familia de niños con cáncer a los que no les ha sido suministrado los medicamentos del sector salud y que, de continuar así morirán irremediablemente. (Ethel Riquelme, La Crónica de Hoy, Opinión, p. 4)
Complicado panorama es el que se presenta para la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en el inicio del ciclo escolar correspondiente a este 2020. Y aunque de distinto tipo, en diferentes grados y bajo diferentes formas, las complicaciones afectan a todas las partes ligadas a la institución: autoridades, docentes, trabajadores, padres de familia y por supuesto alumnos. No se trata, como en anteriores ocasiones, de un conflicto que tenga un sólo origen y enfrente a dos sectores claramente definidos, sino de, por un lado, una conjunción de reclamos estudiantiles coincidentes en la disconformidad –pero con matices en sus reivindicaciones– y por otro un cuerpo de autoridades que no pa-recen tener una línea de acción homogénea para afrontar y dar solución a las demandas. No es esta última una cuestión menor, porque obstaculiza hasta la medida más elemental que cabría esperar de la directiva universitaria: adoptar una actitud que por lo menos sirva para sentar las bases de un diálogo productivo con los disconformes y no las típicas mesas de diálogo donde las partes mantienen cada cual su monólogo cerrado. (Editorial, La Jornada, p.2 )
Molesto, decepcionado, preocupado. Así me siento tras el cierre, el viernes pasado, de Excélsior Tv, el canal 28 de Ciudad de México. ¿Por qué? Primero, porque no es la primera vez que los señores de Grupo Imagen acaban con un canal de televisión. Esto manda muchos mensajes muy delicados hacia el interior y el exterior de la industria de la comunicación mexicana. Segundo, porque una vez más, lo hicieron mal. El público jamás entendió lo que estaba pasando y cuando sus comunicadores medio se atrevían a explicar lo que iba a pasar ahí, como cuando lo quiso hacer Pascal Beltrán del Río, lo sacaron del aire, a media frase, para meter un anuncio de brasieres. (Álvaro Cueva, Milenio, Política, p. 10)