A LO MEJOR es por el exceso de chamba, pero los asesores de Hugo López-Gatell no parecen tener información realmente actualizada para enfrentar el coronavirus. Y es que el subsecretario insistió anoche en que México no aplica pruebas rápidas de detección del virus porque supuestamente ninguna autoridad competente del mundo las ha acreditado.
SIN EMBARGO, la realidad es muy diferente, ya que en Estados Unidos la farmacéutica Abbott tiene la prueba ID Now que promete resultados en cinco minutos y, lo más importante, cuenta con el visto bueno de la FDA.
SEGÚN afirmó López-Gatell, ni siquiera el organismo estadounidense cuenta con una prueba rápida, pero bastaría con que su equipo entrara a Google y tecleara “Abbot”, “ID Now” y “FDA” para llevarse una auténtica sorpresa. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 10)
Agua y aceite. La secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, convocó a mantener la unidad en estos tiempos difíciles que enfrenta a México por la contingencia sanitaria. “Hoy más que nunca merecemos impulsar la unidad, dejando a un lado todo tpo de diferencias y tenemos que estar coordinados y concentrándonos en lo verdaderamente importante, esto es, en aquellas labores que puedan promover y fortalecer la solidaridad de la población, sobre todo con los más vulnerables”, expresó en videoconferencia con Enlaces Estatales de Asuntos Religiosos. Refrendo el llamado a las iglesias y asociaciones religiosas para dar puntual seguimiento a las medidas de seguridad establecidas por la Secretaría de Salud y los gobierno estatales. Atender las indicaciones es tarea de todos. ¿Cómo se los hacemos entender? (Excélsior, Nacional, p. 17)
Súper delegado, súper abuso.- El súper delegado de la 4T en Tamaulipas, José Ramón López, tiene el poder de leer la mente.
Gracias a eso pudo, según él, enterarse sin que nadie se lo dijeran, que los ancianos tamaulipecos inscritos en el padrón de la Secretaría del Bienestar querían su cachito de la rifa del avión presidencial.
Para hacer realidad su aspiración decidió, sin más, descontarles 500 pesos de su próximo cheque. Como son 800 mil adultos mayores pues se juntará una buena lana y el súper delegado quedará bien con su jefe.
Pero le quieren arruinar la fiesta. Se multiplican las voces de protesta diciendo que ellos no dieron autorización para el descuento y que por lo tanto emprenderán acciones para que les regresen su dinero y que el súper delegado compre todos los cachitos. (La Crónica de Hoy, Opinión, On line)
Lo que llegó para quedarse es el Horario de Verano, implantado en México desde 1996 por el entonces presidente Ernesto Zedillo. Aunque la actual administración estudio la posibilidad de abrogarlo, nos dicen que la Secretaría de Energía, que encabeza Rocío Nahle, estimó necesaria su continuidad. Así que, este domingo 5 de abril, a adelantar una hora los relojes. (El Heraldo de México, La Dos, p. 2)
Agradecimiento a Durazo.- Sí hay empresas satisfechas con el contenido de los lineamientos de la Secretaría de Salud en los cuales se determina qué actividades son esenciales y, por lo tanto, se instruye no detenerlas. Se trata de las Agrupaciones de Seguridad Unidas por México, mejor conocidas como ASUME, coordinadas por Armando Zúñiga, quien mandó al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, una carta en la que agradece las facilidades concedidas para realizar sus tareas y expresa su disposición de colaborar con las instituciones públicas de seguridad en el resguardo de hospitales públicos y privados, cadenas de suministro y alimentación, energía, laboratorios químicos, farmacéuticos y almacenes, entre otras instalaciones. Ahí las cosas, nos señalan, se hicieron bien. (La Razón, La Dos, p. 2)
Frente a la vorágine económica que ha producido el virus, no habrá respuesta fiscal para palear la caída de los sectores productivos.
Pero eso sí. El gobierno federal les exige no despedir a los trabajadores so pena, cito a Marcelo Ebrard, de aplicar sanciones administrativas y hasta penales.
La 4T pide a empresas que manden casa, con goce de sueldo, a los trabajadores que pertenezcan a grupos vulnerables (por edad, diabetes, hipertensión, insuficiencia renal) Es lo correcto, ¿pero será posible, aunque fábricas y negocios paren?
Hay un contrasentido en la postura del jefe de la nación. Si las empresas quiebran — va a haber muchas— se caerá la fuente de recaudación, y de todas maneras no habrá recursos para esos programas sociales. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 5)
Ayer, Marcelo Ebrard agradeció la donación recibida desde China, más de 50 mil pruebas para detectar COVID-19. Además de insumos para labores de salubridad, la existencia hoy en nuestro país de esa herramienta probada en otras partes de mundo para identificar, sobre todo, a los portadores asintomáticos, no debe ser desaprovechada. Los ciudadanos debemos poner de nuestra parte y, como ha dicho enfático el subsecretario Hugo López-Gatell: quédate en casa, quédate en casa, quédate en casa; de igual forma las autoridades deben comenzar la aplicación de estas pruebas. La fase 3 es inevitable, pero podemos restarle fuerza. (Yuriria Sierra, Excélsior, Nacional, p. 18)
En México, es el momento de Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores. El año pasado escribí en este espacio que Ebrard es el secretario con el mejor perfil político y, agregaría, el que mejor comunica del gabinete.
Para el presidente López Obrador, los temas exógenos de su agenda le incomodan. Su perfil es el de un presidente-candidato que siempre anda de gira. No es fácil que los asimile con prontitud ni mucho menos que exponga soluciones a los problemas.
El coronavirus será un referente de manejo de crisis a nivel global porque genera marcos comparativos; dimensiona a los líderes frente a la misma enfermedad. Es como si pudiéramos medir con la misma escala a todos los presidentes y jefes de Estado. (Fausto Pretelin, El Economista, Geopolítica, p. 35)
Trump pretende ir por Maduro // Coronavirus y narco, el pretexto // Obsesivo etiquetado en México // Ruiz Esparza, emblema de corrupción
Con el coronavirus como pretexto, Donald Trump anunció ayer una operación bélica contra el narcotráfico en América Latina, que tiene como cantado destinatario a Venezuela y en específico al presidente Nicolás Maduro, al que el pasado 26 de marzo se había acusado desde Washington de delitos relacionados con narcotráfico y lavado de dinero. El mensaje enviado a Caracas tiene una suerte de copia extraoficial para México.
La crisis sanitaria mundial fue aprovechada burdamente por el ocupante de la Casa Blanca para ordenar la duplicación del personal militar destinado a combatir la producción y distribución de drogas desde países latinoamericanos. Según Trump, los cárteles de narcotraficantes actuaron con toda oportunidad para evitar que los cierres de fronteras y vuelos les afectara comercialmente. Tal previsión empresarial del crimen organizado sería el móvil para el enojo guerrero del rubio multimillonario, que envía dos veces más militares y equipo bélico a otras latitudes, mientras nada hace en la parte central del asunto, que es el continuo e impune consumo de esas drogas en el amplio mercado estadunidense. (Julio Hernández López, La Jornada, Política, p. 14)
La epidemia ayuda a concretar los sueños ideológicos de algunos políticos. Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, ordenó este 30 de marzo el cierre de “todos los centros departamentales, todos los centros comerciales”, de las “grandes tiendas”. Anunció que “únicamente quedarán abiertos los servicios de salud, alimentación y servicios indispensables”. Advirtió: “No hay razón para que haya desabasto de ningún producto”.
La medida ha obligado al cierre de 338 plazas comerciales tan solo en la capital. Al parecer se cerrarán también los pequeños comercios, aquellos que los políticos consideran como no esenciales: refaccionarias, talleres, salones de belleza, tiendas que no venden alimentos. El INEGI reporta que hay 466,301 comercios en la Ciudad de México y la medida podría obligar al cierre de 419,670. Millones podrían quedar desempleados. Muchos negocios ya no podrán reabrir después de la prohibición. (Sergio Sarmiento, Reforma, Opinión, p. 10)
Hasta ayer, la respuesta del gobierno ante la crisis de salud y económica marcaban que López Obrador tomó ya la ruta de Venezuela.
Si los empresarios no lo ponen contra la pared antes del domingo que se anuncia el plan de rescate de la economía, dentro de unas cuantas semanas la debacle de México será total y la culpa se la cargarán a ellos.
Es cuestión de horas para rectificar, o no habrá marcha atrás en el odio de clases que promueve el Presidente de la República.
Ayer y anteayer López Obrador enseñó los dientes, aunque algunos no lo quieran ver: si hay desempleo o se baja el sueldo a los empleados, será responsabilidad de los empresarios. (Pablo Hiriart, El Financiero, Nacional, p. 30)
El Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha sido muy criticado por haberle dado la mano a la madre de Joaquín “El Chapo” Guzmán, uno de los narcotraficantes más sangrientos del mundo. Pero no me sorprendería que López Obrador esté contento con todas las críticas que está recibiendo.
López Obrador había incluso invitado a los mexicanos a que se abrazaran y salieran a cenar a restaurantes. Incluso publicó un video en su cuenta de Twitter besando a una niña en la mejilla.
En segundo lugar, la economía de México, que se había paralizado ya antes de la pandemia, está cayendo a un ritmo más rápido de lo que muchos esperaban.
Muchos economistas están pronosticando una caída del 5 por ciento o más en el crecimiento económico de México este año, a menos que el Gobierno lance un plan de recuperación que estimule la economía. (Andrés Oppenheimer, Reforma, Internacional, p. 15)
Los habitantes de la ciudad ecuatoriana de Guayaquil enfrentan una situación de horror ante el colapso de los servicios hospitalarios y funerarios a resultas de la pandemia del SARS-Cov-2: hasta ayer, al menos 111 cadáveres permanecían en domicilios particulares a la espera de ser recogidos por las autoridades, mientras el lunes otros 400 habían sido recolectados después de permanecer insepultos durante días, y un número indeterminado de cuerpos es abandonado cada día en las calles. No todos los fallecidos en la mayor urbe de Ecuador en los días recientes pueden atribuirse al virus, pero el temor al contagio obstaculiza el correcto tratamiento de los cuerpos.
El escenario descrito se produjo al combinarse la saturación de los hospitales, los cuales rehúsan recibir pacientes incluso cuando muestran síntomas claros de la enfermedad Covid-19, una semejante parálisis en las morgues locales, y el cierre de los servicios funerarios privados, algunos de cuyos dueños han preferido suspender actividades antes que exponerse a un posible contagio. No se puede minimizar la gravedad de la crisis sanitaria que atraviesa Ecuador, ya que, por establecer un término de comparación, los 2 mil 758 casos positivos existentes en esta nación de 17 millones de habitantes equivalen proporcionalmente a que México enfrentara en estos momentos más de 20 mil contagios, lejano de los mil 215 confirmados. (La Jornada, Editorial, p. 10)
La pandemia que vive el mundo y que nuestro país empieza a sufrir, traerá grandes cambios en lo social y en lo económico, para los que debemos estar preparados; México y el mundo no serán lo mismo después del coronavirus.
Nuestro principal reto post-pandemia será reactivar la economía. La delincuencia organizada (DO) seguirá desafiando al Estado mexicano, pero con más intensidad. Al igual que nuestras instituciones, las organizaciones criminales mutarán, se transformarán para adaptarse y proteger sus intereses. En el pasado, estos grupos delincuenciales, han mostrado más capacidad para adaptarse a los cambios que el poder público y la sociedad. Para lograr contener este problema que nos agobia, debemos adaptar las acciones y estrategias, e incluso adecuar nuestras instituciones. Independientemente de los resultados alcanzados, pretender seguir aplicando la misma política de pacificación en forma general, nos puede llevar a un agravamiento de la violencia. (Daniel Cabeza de Vaca Hernández, El Universal, Opinión, p. 13)
El breve encuentro que sostuvieron la madre de Joaquín “El Chapo” Guzmán y el presidente Andrés Manuel López Obrador en el municipio de Badiraguato el fin de semana pasado, provocó una intensa polémica que trascendió al mundo.
La carta revela que a petición de la madre, María Consuelo Loaera, para que interviniera ante el gobierno de Estados Unidos para buscar la repatriación de “El Chapo” Guzmán, el presidente de México instruyó a la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, a los secretarios de Relaciones Exteriores y Hacienda, Marcelo Ebrard y Arturo Herrera, y al fiscal general, Alejandro Gertz Manero, para reunirse con los abogados del criminal, quienes, según la misiva, les aportaron pruebas para demostrar que “había sido entregado ilegalmente” a las autoridades de ese país. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, p. 32)
Con la muerte del exsecretario de Comunicaciones y Transportes Gerardo Ruiz Esparza, se queda trunca una de las investigaciones de corrupción más importantes del pasado sexenio. La Unidad de Inteligencia Financiera, a cargo de Santiago Nieto, tiene abierto un expediente en el que investigaban manejos irregulares en varias de las obras millonarias ejecutadas desde la SCT en el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, que incluye desde el inconcluso tren México-Toluca, hasta los programas carreteros federales y varios contratos públicos entregados a la empresa OHL tanto en el Estado de México como a nivel federal.
Aunque en la UIF de Hacienda se afirma que el expediente sobre la corrupción en la SCT no se agota sólo en la figura del exsecretario y que podría continuar abierta la investigación sobre otros exfuncionarios involucrados, personajes cercanos al político mexiquense que falleció ayer en un hospital de la Ciudad de México, luego de ser internado esta semana por un infarto cerebral, sostienen que antes de enfermar y morir, Gerardo Ruiz Esparza ya había hecho una “cesión de bienes” notariada, que incluía sus cuentas bancarias e inversiones, a su esposa y a su hijo, Gerardo Ruiz Dosal, y que ese movimiento lo hizo precisamente al enterarse de que era investigado por las autoridades hacendarias. (Salvador García Soto, El Universal, Nación, p. 9)