Aunque ya lo sabíamos, ahora queda mucho más claro: en Estados Unidos los presidentes tienen permiso para delinquir. (Rayuela, La Jornada, Contraportada)
LO QUE PASA EN la Suprema Corte empieza a desbordar los límites. Nada amable fue la sesión privada de ayer entre los ministros y el aire en las oficinas del Centro Histórico se corta con un cuchillo.
LA MINISTRA Yasmín Esquivel, quien ha encabezado las propuestas para ajustar la reforma judicial que impulsa Morena, fue directa y pidió la renuncia de la presidenta Norma Piña. Fue un balde de agua fría en un grupo que ha tratado de trabajar en la tormenta todavía de manera colegiada.
YA ES INOCULTABLE la delicada situación en la Corte y su debilitamiento derivado de la confrontación con el Poder Ejecutivo y ahora con el Legislativo.
DEBERÍA PREVALECER la mesura pues, pase lo que pase con la reforma judicial, el órgano supremo de justicia no puede quedar hecho añicos antes de las deliberaciones cruciales sobre el futuro de todo el Poder Judicial.
QUIENES GANAN con un Poder Judicial debilitado no son los ciudadanos ni tampoco los promotores de reformas. Entre más débil esté el Poder Judicial, más vulnerable es frente a poderes criminales que seguramente disfrutan del sainete.
¡QUIÉN lo iba a decir! Ahora en Morena se están peleando… ¡por un stripper! Resulta que a cierto sector radical de las filas morenistas, les cayó indigesta la inclusión del actor y empresario Sergio Mayer otra vez como diputado plurinominal guinda.
LO QUE les molesta, supuestamente, no es que haya hecho fama cantando con Garibaldi y haciendo shows con poca ropa en “Sólo para mujeres“. Su incomodidad radica, dicen, en que Mayer ya fue legislador federal y cuando dejó su curul en 2021, no fue muy agradecido con la 4T pues rechazó muchas de las iniciativas radicales de su bancada, lo cual hay algunos que lo consideran “alta traición”, pese a que otros lo llaman simplemente “sentido común.
DENTRO de las filas castrenses están sorprendidos por la autopromoción abierta de muchos generales para ocupar el cargo de secretario de la Defensa Nacional.
USUALMENTE ésa era una decisión que la tomaba el presidente electo en la soledad de su despacho. Pero ahora, hay algunos militares que están echando mano de todo tipo de estrategias de marketing político para ver si el mensaje le llega a Claudia Sheinbaum, quien tendrá que andar con pies de plomo para tomar una de las decisiones más importantes de su gobierno.
EL HECHO de que 30 casas precarias se hayan quemado misteriosamente a la vuelta del AICM, justo cuando los vecinos de la zona denuncian que sus baños huelen a combustible, es consecuencia de un descuido evidente de las autoridades locales, las alcaldías de Gustavo A. Madero y de Neza, como de la jefatura capitalina.
PRIMERO fue el pozo contaminado en Benito Juárez y ahora el huachicoleo en la Gustavo A. Madero. ¿Qué más debe ocurrir para tomar acciones de emergencia en la zona? (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)
El PAN llega como “sedita”
Nos comentan que la bancada del PAN en la Cámara de Diputados llegará al periodo de sesiones como sedita, y dispuesta a colaborar y a ser propositiva con la bancada mayoritaria de Morena en la 66 legislatura. Tan es así que hasta ya tienen una alternativa a la inminente reforma judicial. Nos comentan que los albiazules, tras su sesión de Consejo Nacional, determinaron “cambiar”, y dejar de ser el partido del no rotundo. Aunque hay algunos panistas que no están muy de acuerdo, reconocen que no les queda de otra, pues no tienen forma de frenar la reforma judicial de los morenistas y sus aliados, ni las que vienen. El planteamiento panista es que para la designación de ministros, magistrados y jueces se creen comités de selección integrados por académicos expertos y sociedad civil, que incluya evaluación profesional al aspirante, audiencias públicas, y competencia por oposición.
Presidencia agasaja a líderes sindicales
A unos meses de que termine el sexenio, en la Presidencia de la República no escatiman en gastos para quedar bien con los líderes sindicales. Basta echar una mirada a las solicitudes de información en las que Presidencia informó que la comida que ofreció el presidente Andrés Manuel López Obrador el 1 de mayo a líderes de las principales centrales sindicales costó, nada más, 215 mil pesos. Y dos semanas después, el 15 de mayo, Día del maestro, el Mandatario federal ofreció otra comida a dirigentes magisteriales en la que se gastaron otros 115 mil pesos. Es decir, en solo dos comidas, Presidencia se gastó más de 300 mil pesos. ¿Será que en estos convivios se dieron tamalitos de chipilín gourmet?
AMLO descalifica al Inai, pero recurre a él
Nos comentan que el futuro del instituto Nacional de Transparencia y Acceso a la Información (Inai) aún está en veremos, pues si bien el presidente Andrés Manuel López Obrador mantiene su idea de desaparecerlo, esto no está, hasta ahora, entre los temas prioritarios de la virtual presidenta electa Claudia Sheinbaum. Sin embargo, nos hacen ver que a pesar de que el Presidente denuesta continuamente al Instituto, hace unos días encargó públicamente a su vocero, Jesús Ramírez, consultar al organismo autónomo cuántos ministros en retiro reciben pensión. ¿Pues no que el Inai no sirve para nada, señor Presidente?
Batres y Maya van a todos los foros
Quienes parecen que irán a todos los foros para defender la reforma judicial del presidente López Obrador son la ministra Lenia Batres y la consejera de la Judicatura Federal, Celia Maya. Nos señalan que doña Lenia ya estuvo en las primeras dos asambleas que convocó Morena para informar sobre la reforma en los dos pasados fines de semana. Ahora, nos adelantan que la ministra Batres estará junto con la magistrada Maya en un foro que organiza la UNAM, y el Conahcyt que se titula: “Reforma Judicial: ¿la transformación democrática de la impartición de justicia en México?”. Además, nos aseguran que la ministra seguirá acudiendo a los foros de Morena en las plazas públicas. (Bajo Reserva, El Universal, p. A2)
1 Chiapas, desolado. La violencia no perdona y los periodistas pagan con la vida. Rutilio Escandón, el gobernador, está más perdido que nunca. Ayer, diversos comunicadores salieron a las calles para exigirle protección. El asesinato de Víctor Culebro Morales, director de Realidades, exhibe la crudeza del peligro. Amordazado y baleado, su cuerpo en un tramo carretero es la señal de la inseguridad reinante. Mientras el mandatario prepara el fin de su administración, hace como que Chiapas no arde. La Lacandona, sin paz ni ley, clama justicia. En Chiapas no hay gobernador que proteja ni a los periodistas ni a los ciudadanos. Simplemente no hay.
2 Indignación. La “Ley Trans Infantil” ha desatado furor entre la población de Baja California Sur. Permite que menores de edad cambien su sexo en el acta de nacimiento, lo cual fue aprobado por Morena y sus aliados, PT, PVEM y Nueva Alianza, en un movimiento madruguete. Armando Martínez, del PAN, y otros opositores quedaron boquiabiertos al descubrir que el acuerdo para posponer la discusión había sido pisoteado. Rafael Loera, del Frente por la Familia, clama por la intervención gubernamental, pero el mandatario Víctor Manuel Castro parece más interesado en jugar a la política del avestruz. Le queda bien.
3 La reconstrucción. El presidente Andrés Manuel López Obrador indicó que, después de la reforma al Poder Judicial federal podría llevarse a cabo otra en las fiscalías generales de justicia estatales y federales. Según el mandatario, también es necesario limpiar de corrupción a las policías ministeriales y asegurar que los representantes sociales no sólo esclarezcan crímenes en los que “hay abogados famosos”. López Obrador reconoció que estos cambios son procesos que llevan tiempo y actualmente lo fundamental es limpiar de corrupción al Poder Judicial Federal. La buena noticia es que los sexenios de los excesos ya dijeron adiós.
4 Invasión judicial. Ricardo Monreal tiene razón al defender las facultades del Senado frente a un juez que se extralimita. La orden de nombrar magistrados electorales en 24 horas es una clara intromisión en el Poder Legislativo y en la autonomía del TEPJF. Monreal subraya la necesidad de reformar el Poder Judicial para evitar estos abusos de poder. No se trata de un simple capricho, sino de preservar el equilibrio entre Poderes. La reforma propuesta no busca venganza, sino ajustar los límites para que cada rama del gobierno funcione correctamente. Monreal lo tiene claro: hay que poner orden, pues hay situaciones que no pueden suceder.
5 Conflicto. Los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) han rechazado tajantemente las órdenes del juez Rodrigo de la Peza, calificándolas de injustificadas y excesivas. Este juez había instruido al TEPJF a nombrar a dos magistrados para cubrir vacantes y asegurar la calificación de la elección presidencial. Sin embargo, los magistrados, bajo la presidencia de Mónica Soto, consideran que esta orden viola la Constitución y la ley orgánica del Tribunal. En respuesta, han decidido no cumplir con la orden y presentaron una denuncia penal contra el juez. Las tensiones se elevan cada vez más. (Frentes Políticos, Excélsior, Nacional, p. 11)
Que legisladores de la oposición como Paulina Rubio, del PAN; Laura Haro, del PRI, y Clemente Castañeda, de MC, se retiraron del segundo foro de los Diálogos Nacionales sobre la Reforma al Poder Judicial celebrado en Guadalajara al denunciar la simulación de un debate “plural”, pero con participación abrumadoramente mayoritaria de legisladores oficialistas y oradores afines a la cuarta transformación, además de que la diputada verde y ex candidata de Morena-PVEM-PT al gobierno de Jalisco, Claudia Delgadillo, utilizó su turno para insistir en su denuncia de supuesto fraude electoral en la entidad.
Que ante la crisis en el Partido Demócrata estadunidense por la continuidad de la candidatura de Joe Biden, luego del desastre de su participación en el debate del jueves pasado, en la oficina de transición de Claudia Sheinbaum el próximo canciller, Juan Ramón de la Fuente, ya puso manos a la obra para preparar una estrategia de contingencia, ante un eventual segundo mandato de Donald Trump, sobre todo en los temas migratorio y T-MEC. A ver.
Que por cierto, la división en la Sala Superior se volvió a reflejar pues como MILENIO adelantó, ni Janine Otálora ni Reyes Rodríguez Mondragón estuvieron de acuerdo con elevar a una denuncia legal ante la Fiscalía General de la República el caso del juez Rodrigo de la Peza, a quien acusan de injerencia en otro poder. A tal grado que la magistrada salió en sus redes sociales a confirmar este dato y corregir el boletín del Tribunal Electoral, que presentó la decisión como un acuerdo colegiado.
Que la embajada de Israel en México, que encabeza Einat Kranz Neiger, hizo un apunte para que los manifestantes que atacaron su sede el domingo pasado, con saldo de tres policías capitalinos heridos, sepan que su país representa “el único aliado de la comunidad LGBT+ en Medio Oriente”, donde sus integrantes gozan de libertad y derechos plenos, por lo que le desconcierta la violencia en el contexto de la Marcha del Orgullo. Por cierto, Tel Aviv está en el top 3 mundial de las ciudades más amigables con esos grupos. (Trascendió, Milenio, Al Frente, p. 2)
De boca en boca
Mientras la virtual presidenta electa, Claudia Sheinbaum, convocó a difundir en plazas públicas los alcances de la Reforma Judicial, Clara Brugada informó que en la Ciudad de México se realizarán más de 100 foros para explicar tan polémico proyecto. Las dos acudieron a la celebración del triunfo de Andrés Manuel, foro en el que Claudia Sheinbaum aclaró que no tiene por qué marcar distancia con AMLO. ¿Así o más claro?
Buscan coincidencias
Consenso es lo que busca la oposición en los foros por la Reforma Judicial. En voz de su coordinador en San Lázaro, Jorge Romero, el blanquiazul adelantó que cambiará de postura. Serán más propositivos para llegar a un consenso. Están a favor en algunos puntos, pero hay unos en los que difieren, como en la elección de jueces, ministros y magistrados.
Defienden autonomía
El Tribunal Electoral, la Secretaría de Gobernación y el Senado levantaron la voz contra el juez Rodrigo De la Peza López, por haber ordenado que el máximo órgano electoral nombre a dos magistrados vacantes en su Sala Superior. Las instancias presentarán quejas y una solicitud de juicio en su contra por atribuirse facultades del Congreso.
Que no salga con su Domingo 7
Todavía no toca tierra el huracán Beryl y al presidente del PRI, Alejandro Moreno, le llueve sobre mojado. Además de sufrir la peor derrota en las elecciones, priístas como Dulce María Sauri, Natividad González, José Reyes y Héctor Astudillo, le pidieron que no busque la reelección, cosa que le harán saber en la Asamblea del domingo 7 de julio.
López Obrador en el Gabinete
Seguirá sonando el apellido López Obrador en el gobierno, al menos en el de Tabasco. José Ramiro “Pepín”, hermano del presidente Andrés Manuel, será Secretario de Gobierno de Javier May. Pero Pepín no es nuevo en esto. Fue subsecretario de Asuntos Fronterizos en el gobierno de Adán Augusto López, hasta 2021.
Slim da la receta
En el marco del Día del Ingeniero, el empresario Carlos Slim dio algunas recomendaciones para el crecimiento del país. Sugirió hacer planes de desarrollo de largo plazo, lo que dará mayor fortaleza al mercado interno al generar más inversiones y empleos. También dijo que es importante aumentar la inversión privada en infraestructura.
Empieza a cerrar su ciclo
Quien quiere cerrar su ciclo con los compromisos cumplidos es el jefe de Gobierno, Martí Batres. Para dejar todo en orden a Clara Brugada, el mandatario se puso 50 metas para los últimos 100 días de gobierno. Entre sus prioridades está la conclusión de pendientes en movilidad, así como un paquete de reformas para evitar alzas abusivas en rentas de vivienda. (Sacapuntas, El Heraldo de México, La 2, p. 2)
La responsabilidad de la presidenta de la Corte
El líder de Morena en el Senado, Ricardo Monreal, afirmó que “la reforma judicial es indispensable, por la falta de pericia e inteligencia política” de quien representa a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). Durante el segundo de nueve foros para analizar la iniciativa de reforma judicial, Monreal Ávila consideró que “esto detonó que el presidente Andrés Manuel López Obrador, el 5 de febrero (pasado), con base en sus facultades, presentara 20 iniciativas de reforma a la Constitución y leyes reglamentarias”. El senador de Morena destacó que en el primer tramo del gobierno de López Obrador, la relación con el Poder Judicial, cuando Arturo Zaldívar presidía la SCJN, “fue institucional, sin sobresaltos ni excesos”. “Pero tras el nombramiento de la nueva presidenta (Norma Piña) comienza a cambiar la relación entre poderes y, escudándose en que se debería mantener la autonomía, independencia, se empieza a tensar la relación”, indicó. “La invasión frecuente por parte del Poder Judicial a los trabajos o determinaciones de los poderes Ejecutivo y Legislativo comenzaron a deteriorar la relación”, consideró Ricardo Monreal, y de allí la profundidad de la reforma planteada. ¿Se pedirá que rinda cuentas la presidenta de la Corte?
El Fisgón, caso boliviano y la ‘4T’…
Ayer llamó la atención el discurso del titular del Instituto de Formación Política de Morena, Rafael Barajas, El Fisgón, ante la virtual presidenta electa, Claudia Sheinbaum, durante la celebración del sexto aniversario del triunfo de la ‘4T’. Resulta que el también cartonista –quien dicen es uno de los consejeros que le habla muy cerca al oído del inquilino de Palacio Nacional– quiso dictar cátedra sobre lo necesario que es “aprender” la importancia de la “unidad interna”, con el objetivo de que en Morena no suceda lo del caso de Bolivia, donde se están “peleando” el exmandatario Evo Morales y el actual presidente Luis Arce. Dicho lo cual, Sheinbaum dio acuse de recibo, al afirmar que “nunca” pintará su raya con el político tabasqueño. ¿Acaso el monero está viendo riesgo de ruptura en México? Es pregunta.
El futuro de José Ramiro
José Ramiro López Obrador fue anunciado ayer como secretario de Gobierno del gabinete de Javier May, gobernador electo en Tabasco. Pero a ver si llega a ejercer, pues recordemos que al Presidente no le gusta eso de que sus familiares tengan cargos. Y si no, pregúntenle a Manuelita Obrador, quien en 2023 buscaba la gubernatura de Chiapas, pero el mandatario federal frenó sus aspiraciones. Bueno, aunque Javier May es de toda la confianza de AMLO –como él mismo lo ha dejado claro–, por lo que quizá en esta ocasión haga una excepción. Además, comenzaría el 1 de octubre, justo el día en el que Andrés Manuel López Obrador ya no esté en la Presidencia.
Periodistas exigen justicia en Chiapas
La vorágine informativa derivada de la reforma al Poder Judicial hizo pasar inadvertido para muchos que en este país siguen matando periodistas, como fue el caso de Víctor Alfonso Culebro Morales, director del medio Realidades. Pero para quienes no pasó desapercibido el asesinato, ocurrido el pasado viernes, es para los periodistas chiapanecos de Tuxtla Gutiérrez, Comitán, San Cristóbal de Las Casas, Cintalapa y Tapachula. Con pancartas y consignas, ayer protestaron para exigir justicia por el crimen contra el comunicador.
Morenista usa foro judicial para insistir en ‘fraude’
La morenista Claudia Delgadillo, candidata perdedora al gobierno de Jalisco, no dejó pasar la oportunidad y de plano aprovechó el atril del segundo foro de diálogo sobre la reforma al Poder Judicial, que se llevó a cabo en Guadalajara, para, literalmente, intentar hacer un mitin poselectoral y seguir con la cantaleta del fraude en la elección para la gubernatura. Algunos asistentes expresaron su inconformidad, pero la moderadora les dijo que si les molesta a algunos, “tienen que entender” que ellos “fueron escuchados con respeto”, y pidió lo mismo para todos. (Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 31)
Raspón de Máynez a Alito
Y habrá que ver si el presidente del PRI le responde a Jorge Álvarez Máynez. Y es que el excandidato presidencial de Movimiento Ciudadano señaló, a través de su red social X, que se encontraba escéptico sobre la postura de Alejandro Moreno de renunciar a la presidencia del tricolor y a su posición en el Congreso de la Unión obtenida por la vía de la representación proporcional, ahora que será senador de la República. “Algunos le creían que iba a ser capaz de renunciar a la dirigencia y a la pluri. Se quedó con ambas. Y seguirá exprimiendo hasta la última ruina que deje su legado de destrucción”, dijo ayer el exaspirante emecista, quien aprovechó para criticar “la retórica del PRI”, calificándola de “engañosa y contraproducente”. Y es que, aunque en la última década el PRI pasó de ser la principal fuerza política del país a ser la tercera, en los últimos cinco años, durante el liderazgo de Alito, la debacle fue más pronunciada. Uf.
Reforma azul al PJ
No cabe duda de que la elección de jueces por voto popular es el tema más polémico de la reforma al Poder Judicial, y, por lo tanto, el eje del debate actual. Porque además, nos hacen ver, no había sobre la mesa otra propuesta. Ante esa omisión fue el PAN el que presentó una propuesta alterna en la que considera la creación de comités de selección independientes —compuestos por miembros del propio Poder Judicial, académicos, universidades, Poder Legislativo, sociedad civil y barras de abogados—; evaluación basada en méritos profesionales y no políticos; audiencias públicas “donde se examinen las calificaciones y el historial de las y los aspirantes”; y que cualquier ciudadano interesado puede competir “por oposición” por cualquiera de los cargos judiciales en México. Ya hicieron la chamba, como dijo el diputado Jorge Romero. El caso ahora será que a esta propuesta le hagan caso.
Atención: leyes antimigrantes
Y mientras en el país andamos enfrascados en batallas domésticas, la mala noticia para miles de paisanos que viven en Estados Unidos es que entraron en vigor las leyes antimigrantes HB1105 y SB25767, la primera en Georgia y la segunda en Tennessee. Ambas, se ha informado, pueden provocar acoso, detención, expulsión y criminalización indebida de personas migrantes. “También puede detonar un ambiente de incertidumbre, temor y vulnerabilidad entre la comunidad mexicana en Estados Unidos”, ha señalado Javier Díaz de León, cónsul general de México en Atlanta, al encender alertas por el tema. Estas leyes desde los ámbitos estatales del país vecino se contraponen con las acciones de contención de migrantes que aquí realiza el Gobierno federal y que han logrado drásticas reducciones de cruces hacia el país vecino. Ya se verá qué acciones se implementan ahora para evitar sus efectos.
Cargo importante a Pepín
Y el que seguramente anda “feliz, feliz, feliz”, como dice el Presidente es José Ramiro López Obrador, hermano del primero, a quien el gobernador electo de Tabasco y extitular de Fonatur, Javier May, acaba de nombrar secretario de Gobierno, es decir, será el número 2 del gobierno de la entidad. Pepín antes fue presidente municipal de Macuspana y durante la contienda entre las chorcholatas jugó su cartas por la hoy virtual Presidenta electa, Claudia Sheinbaum. May también eligió para integrar su gabinete a Julián Enrique Romero Oropeza, en Administración y Finanzas; Patricia Iparrea Sánchez, en Educación; Daniel Casasús, en Obras Públicas y Ordenamiento Territorial; Sheila Guadalupe Cadena Nieto, en Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible; Rafael Sánchez Cabrales, en Movilidad; Katia Ornelas Gil, en Turismo y Desarrollo Económico y Aída Elba Castillo Santiago, en Cultura.
El ingreso de Manolo
Es una realidad que el movimiento de la 4T ya gobierna en la gran mayoría de entidades en el país, pero aún hay algunos mandatarios que no acatan una disposición promovida por el propio Andrés Manuel López Obrador que ya se encuentra en la Constitución: la de que nadie puede ganar más que el Presidente. Lo anterior viene a cuento por el dato dado a conocer ayer en estas páginas en el sentido de que el gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez, reportó en su declaración patrimonial, tener un ingreso mensual neto, por su cargo público, de 300 mil 354 pesos. Esto es, más del doble de lo que percibe el Jefe del Ejecutivo a nivel federal. El documento del que se obtuvo la información tiene un carácter oficial, además de que se presenta ante la autoridad bajo protesta de decir verdad de ahí que, nos comentan, en espacios en donde registraron el dato, consideren que se requeriría una aclaración.
Juntos, pero no para todo
Y hablando de diferendos, luego de que se pregonó que hay unidad entre los integrantes de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, fue la magistrada Janine Otálora la que salió a desmentir que ella apoyara la presentación de una denuncia penal en contra del juez Rodrigo de la Peza, como sí lo determinaron sus colegas, luego de que dicho impartidor de justicia resolviera ordenar que en 24 horas fueran designados los dos magistrados que le faltan a la sala. Los magistrados del TEPJF señalaron que se trató de una acción excesiva e injustificada del juzgador y advirtieron que no acatarían dicha orden. Por el contrario, actuarían penalmente contra el juez De la Peza. Pero Otálora escribió en redes que ella votó en contra de esta última acción, pues primero se deberían agotar otros canales. Ahí el dato. (Rozones, La Razón, LA DOS, p. 2)
Intensa promoción
Desde la cúpula de la autollamada cuarta transformación ya se dio la instrucción para movilizar a todas las huestes morenistas para promover la Reforma al Poder Judicial, de puerta en puerta, entre la población. Lo anterior, cuentan, para hacer frente a la resistencia que jueces y magistrados tienen a la mencionada iniciativa; porque una cosa es confrontarse con un partido político aunque tenga mayoría en el Congreso, pero otra muy distinta es encarar a 36 millones de personas que respaldaron con su voto el proyecto morenista que encabeza Claudia Sheinbaum. ¿Será?
Marginan voces
¿Quién está metiendo la mano en los foros para la discusión de la reforma al Poder Judicial Federal? Porque llama la atención que en Jalisco se llenó de cercanos a Morena… y cerraron la puerta a voces independientes. Ah, eso sí, los voceros de Arturo Zaldívar tienen asiento preferente y el micrófono abierto, si no que le pregunten a la constitucionalista Katya Fernanda Ocampo… ¿A poco escogen a los participantes de forma aleatoria? ¿Será?
Falta reforma laboral
En la veintena de reformas que la virtual presidenta electa, Claudia Sheinbaum, adelantó que se impulsarán desde el Congreso faltó enlistar la prometida reforma que pretendería una reducción de la jornada laboral a 40 horas. Las mencionadas modificaciones a la Ley Federal del Trabajo quedaron en la congeladora legislativa desde hace ya varios meses, y aunque se prometió retomar la discusión y los parlamentos abiertos sobre el tema, no parece que el asunto vaya a prosperar en un futuro cercano. ¿Será?
Sal a la herida
Es lo que nos lleva a pensar que ayer, como parte de la celebración del sexto aniversario de su triunfo electoral, López Obrador presentara en la Mañanera “cómo va avanzando” Morena a nivel nacional, y pues no está mal presumir, pero ¿qué necesidad de proyectar la lámina que decía “derrotas por partido”? En la que destacó que, al corte, el PRI lleva 11, el PAN, 4 y el PRD, 2 –sin contar que perdió su registro–… la oposición ya no siente lo duro, sino lo tupido… ¿Será?
De foro en foro
Dicen que se vio mal la diputada del PVEM, Claudia Delgadillo, ayer, en la UdeG, durante su intervención en los foros sobre la reforma al Poder Judicial. Resulta que la excandidata oficialista al gobierno de Jalisco utilizó el foro para hacer, otra vez, un reclamó político-electoral sobre la elección que perdió. Y fue tanta la molestia de panistas, priistas y emecistas, que decidieron abandonar el auditorio y dar por terminada su participación… Dicen que no estará en paz hasta que le quiten la gubernatura a Pablo Lemus, de MC. ¿Será? (¿Será?, 24 Horas, PÁG. 2)
Vale la pena escuchar a quienes integran los poderes judiciales de los estados. Su postura hoy en los foros de discusión sobre la reforma ha coincidido en la necesidad de apostar por la gradualidad de los cambios. Es de hacer notar que magistrados y ministros de la Corte aceptan la necesidad de una reforma al Poder Judicial, pero piden prudencia al ejecutarla. (La Esquina, La Crónica de Hoy, P.p.)
La encuesta mensual de aprobación presidencial de EL FINANCIERO publicada ayer, refleja el crecimiento de la fascinación que tienen los mexicanos con Andrés Manuel López Obrador –66%, el nivel más alto desde diciembre de 2021–, que apunta a que le seguirán perdonando las deficiencias en la gestión de su gobierno y las promesas incumplidas, como el combate a la corrupción. Seis de cada 10 mexicanos consideran que en materia de corrupción está reprobado y la percepción es que va creciendo de manera significativa, pero no importa.
López Obrador no ha pagado ningún costo por encabezar un gobierno tan corrupto, como piensa la mayoría de los mexicanos, pero en el corto plazo el Presidente se va a quedar sin la mañanera, la muralla que ha evitado que su nave haga agua. Sin su voz linchando políticamente a quienes ventilan las corruptelas sexenales, y sin la reiteración goebbeliana que corrupto es el pasado y el presente brilla por su honestidad, la luz se irá apagando de manera natural y el blindaje tenderá a debilitarse.
Lo sabe perfectamente.
Desde hace unos dos años el fiscal general, Alejandro Gertz Manero, comenzó la protección legal de sus hijos, y el monstruo en el que se convierte López Obrador cada vez que le plantean sus presuntos actos de corrupción refleja de alguna manera el temor de que, una vez que entregue la banda presidencial, su familia será vulnerable. Debe saber el Presidente que las investigaciones periodísticas sobre la corrupción de la familia López Obrador y sus cercanos no se detendrán, lo que ayuda a entender su empecinamiento para aniquilar civilmente a Carlos Loret y financieramente a Latinus, que han sido el vehículo más eficaz para ventilarla.
López Obrador necesita que el escudo de protección sea transexenal, y ya se está armando. Gertz Manero se mantendrá como fiscal general cuando menos por un año donde se toparán las denuncias por corrupción que lleguen contra las personas de interés del Presidente. La desaparición del Instituto Nacional de Transparencia y Acceso a la Información, como lo desea, regresará la opacidad del siglo pasado. La Función Pública también estará blindada, con Raquel Buenrostro, incondicional a López Obrador, como la encargada de despacho de esa secretaría.
La designación de Buenrostro por la virtual presidenta electa, Claudia Sheinbaum, fue interpretada en algunos sectores como un tapón para las denuncias de corrupción dentro del gobierno. No significa que la Secretaría de la Función Pública no lo haya sido durante el sexenio, pero sí es un candado de seguridad. Pero, por si acaso y por las dudas, en lo que resta de la administración obradorista se cerrará el caso paradigmático de la corrupción del gobierno, en la dependencia que se creó en este sexenio, Seguridad Alimentaria Mexicana, donde el fraude asciende a 15 mil millones de pesos –hasta ahora–, que es tres veces más que la llamada estafa maestra, que se consideró el más grande acto de corrupción en el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto.
Segalmex es el caso más claro de encubrimiento. Cuando el estallido de la corrupción hizo inviable que su primer director, Ignacio Ovalle, amigo muy cercano de López Obrador que le dio su primer trabajo a nivel federal hace más de 40 años, pudiera mantenerse en el cargo, el Presidente aseguró que era inocente y que lo habían engañado sus colaboradores. La Fiscalía General solicitó 56 órdenes de aprehensión, de las cuales sólo ejecutaron 10, y dos de las personas detenidas están en libertad bajo fianza. El funcionario más importante detenido es René Gavira, que fue director administrativo de la empresa, acusado de daño a las finanzas públicas por 140 millones de dólares.
No deja de ser altamente irónico que Gavira, quien antes de llegar a Segalmex ya había enfrentado sanciones por irregularidades administrativas, no era una persona que llegó de la mano de Ovalle, sino que era un recomendado de Buenrostro, la próxima secretaria de la Función Pública, la primera comisaria política del Presidente –en su cargo como oficial mayor de la Secretaría de Hacienda– en la cruzada contra la corrupción, que desarticuló el sistema de distribución de medicamentos sin haber metido a nadie en la cárcel por presuntos actos ilegales, causando un desabasto que provocó la muerte de niños con cáncer.
Segalmex tendrá su carpetazo, como lo tuvo en su momento la investigación de la Unidad de Inteligencia Financiera sobre Pío López Obrador, el hermano del Presidente que fue grabado recibiendo fuertes sumas de dinero en una bolsa de papel, y que encontró que no tenía ninguna actividad profesional ni estaba registrado en el SAT, lo que no le impedía administrar un equipo de beisbol y sostener económicamente a su hijo, cuando estudiaba en Canadá. La UIF se lavó las manos. No procedió a informar a las instancias correspondientes que había indicios de lavado de dinero y presunta delincuencia organizada, y le turnó al INE la investigación, acotándolo a un presunto delito electoral.
Ningún área del gobierno ha actuado conforme a su mandato y responsabilidad en el caso de los presuntos actos de corrupción de la familia presidencial. Tampoco la Fiscalía General, que es autónoma pero, en los hechos, hay una relación estrecha entre López Obrador y Gertz Manero. El encubrimiento ha sido perfecto. Cuando las diatribas del Presidente no son suficientes para acallar las denuncias, entran al largo túnel de la administración y procuración de justicia obradorista, donde se desvanecen.
Las diatribas van a cesar el 1 de octubre, cuando el ciudadano López Obrador se retire a su rancho. La dinámica cambiará porque ya no dispondrá de los recursos de la Presidencia, y las lealtades se irán debilitando como parte del desvanecimiento natural de los expresidentes, mientras que seguirán revelándose presuntos actos de corrupción de este sexenio que, paradójicamente, le vendrán bien a Sheinbaum, porque los espacios que se le cerrarán a su mentor en la opinión pública y se le abrirán a ella para gobernar con menos presión. Esto, hay que aclarar, es una hipótesis. Pero para evitar que se pruebe, el blindaje y el encubrimiento, ya comenzó. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 34)
En 2018, Ricardo Anaya era el segundo hombre más conocido en el país después de López Obrador.
El caso viene a cuento porque aunque públicamente los panistas aseguran que no tendrá problemas para entrar al país y tomar protesta como senador por la candidatura plurinominal que le dio el PAN, en corto no es así.
En el fondo saben que la Fiscalía General de la República puede reactivar el expediente que le abrió cuando, aprovechando su popularidad, el panista inició una campaña que duraría todo el sexenio.
Tras su derrota electoral por la Presidencia frente a López Obrador, Anaya estaba decidido a recorrer los 2 mil 446 municipios del país porque solo de esa manera y haciendo contacto directo con los mexicanos de todos los sectores sociales, crecería su liderazgo y haría contrapeso al gobierno hasta llegar al siguiente proceso electoral para buscar otra vez la candidatura presidencial.
Después de su aparición en spots del PAN durmiendo en casas rurales, Dante Delgado, líder nacional de Movimiento Ciudadano y con quien Anaya llevaba buena amistad, le recomendó que se fuera del país por la investigación de supuestos sobornos recibidos de Odebrecht para sacar la reforma energética de Peña Nieto.
“El presidente de la República descabeza a todos los liderazgos en todas partes del país, incluso con mentiras. A Ricardo Anaya lo tienen fuera del país entre otras razones porque yo le dije para qué te quedas. Es una falsedad la que te están levantando, pero no tiene por qué el segundo hombre más conocido de México estar en prisión por soberbia y abuso del poder”, lo ha declarado Dante Delgado.
Exiliado en Estados Unidos, Anaya ha tenido reuniones por videollamadas con senadores y senadoras panistas que serán parte de la próxima Legislatura. Si Anaya regresa y lo dejan tomar protesta, dicen en el PAN tomaría la coordinación del partido en la Cámara alta y no Marko Cortés, quien le debe la presidencia de Acción Nacional precisamente al excandidato presidencial de su partido. Por lo que si lo dejan llegar sería el jefe de la bancada, desde donde seguramente buscará reposicionarse de cara al 2030.
¿El gobierno de López Obrador va a perdonar a Anaya?
Uppercut: Ricardo Monreal y Gerardo Fernández Noroña se traen ganas. Después de que Fernández Noroña reclamó la coordinación de Morena en El Senado para la próxima Legislatura, le puso el primer golpe a Monreal al decir que hasta él, que había tenido el peor resultado en la contienda presidencial interna, le regalaron la coordinación de los próximos diputados. Como respuesta, Monreal le pidió calmarse y no poner en riesgo la unidad de Morena y sus aliados del PT y PVEM. El jueves Noroña volvió a contratar a su compañero al exhibir que durante los foros de la Reforma Judicial, Monreal solo habló y se fue sin oír a los ministros de la Suprema Corte. Que eso era lamentable. Esperamos más de esta historia. (Alejandro Sánchez, El Heraldo de México, Online)
El asedio y la tensión que sufre el Poder Judicial de la Federación, por la reforma constitucional que pretende aprobar Morena en septiembre próximo, provocaron ayer un choque de posiciones entre ministras y ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. En la sesión privada que tuvo lugar ayer entre los 11 ministros que integran el pleno, la reunión transcurría normal, revisando asuntos y temas pendientes, cuando la ministra Yasmín Esquivel Mossa puso sobre la mesa el tema de la falta de comunicación con los otros dos poderes, y culpó a la presidenta Norma Piña de ser la causante de que no hubiera diálogo político ni con la Presidencia de la República ni con el Poder Legislativo.
De acuerdo con fuentes de la Corte, a la queja de la ministra Esquivel se sumó solamente el ministro Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena diciendo que debían analizarse opciones y decisiones que permitieran retomar los canales de comunicación con los otros poderes, que sólo existían de manera individual por parte de algunos ministros, pero no de manera institucional desde la Presidencia de la Corte. La tensión se sintió en ese momento en el pleno, ante lo que, sin decirlo abiertamente, sugerían Esquivel y Ortiz Mena: que la responsable de que quisieran avasallar al Poder Judicial y desaparecer a los actuales ministros, magistrados y jueces, era la ministra presidenta, por lo que, sin expresarlo claramente, sugerían que se hiciera a un lado para dar paso a una nueva presidencia que pudiera retomar el diálogo político.
Ningún otro ministro o ministra secundó el argumento de los dos que habían abierto el tema, aun cuando algunos asentían con la cabeza pero, según las fuentes, no se atrevieron a hablar. Fue la propia Norma Piña la que tomó la palabra y encaró los señalamientos de sus compañeros que la acusaban de que por ella se había cancelado la comunicación y el diálogo político con el Ejecutivo y el Legislativo. La ministra dijo que sí había varios oficios e intentos hechos desde su oficina para entablar un diálogo tanto con la Presidencia, como con el Legislativo, pero que eso no era todo y que había otras motivaciones políticas de las que ella no iba a hablar.
Reconoció que ella sabía que podía ser removida, pero se dijo tranquila “porque yo estoy haciendo lo mío, lo que me corresponde”. Por un momento el tema se interrumpió para dar paso a otros puntos de la agenda, pero la tensión de los señalamientos siguió en el ambiente hasta que más adelante, casi al final de la sesión privada, la ministra Lenia Batres volvió a tocar el tema para hacer una especie de deslinde de los trascendidos que la ubican como parte de un bloque que busca remover a la actual presidenta y permanecer en la Corte como parte de un esquema gradual de aplicación de la reforma.
Batres aclaró que ella sólo hablaba por ella misma y que no se trataba de “andar en intrigas palaciegas”; se quejó de que otros estaban usando su nombre y reiteró que sus posiciones personales sobre la reforma judicial sólo las expresa ella y nadie más. Fue en ese momento cuando intervino la ministra Margarita Ríos Farjat que se puso del lado de la ministra presidenta. Aseguró que Norma Piña llevaba meses sugiriendo varias estrategias sin que hubiera respuesta de otros ministros, pero que ahora que se planteaba el tema y que algunos ministros decían tener canales de comunicación individuales con el gobierno y el Poder Legislativo, pues era el momento de ponerlos “al servicio de la causa institucional”. Si eso no funciona, dijo la ministra Ríos, pues volvamos a platicar porque en este momento había mucho por hacer como para meterse en problemas y divisiones internas.
Hubo otras dos intervenciones de la ministra Yasmín Esquivel que insistía en su punto de desbloquear los canales de comunicación y diálogo, insistiendo en que el problema estaba en la presidencia de la Corte y sugiriendo, sin decirlo directamente, el relevo de la ministra presidenta. Piña volvió a responderle en ambas ocasiones y, sin alterarse, según narran las fuentes, comentó que sí podían hacerse muchas cosas para defender las posiciones del Poder Judicial ante los otros poderes, aunque ella dijo “estar muy tranquila y sepan que estamos trabajando muchísimo y que ahora que decidimos salir a expresar nuestros puntos de vista, pues vamos viendo”.
Al final de la reunión privada el tema quedó solo como uno más de los que se trataron y lo que parecía ser un intento de pedir un cambio en la presidencia de la Corte, quedó sólo expresado por los ministros Esquivel Mosa y Gutiérrez Ortiz Mena, sin que la mayoría se haya sumado al planteamiento y más bien el resto de los ministros prefirieron ser cautos y guardar silencio ante el choque que, de manera tranquila pero al final directa, tuvo lugar ayer entre los ministros del pleno.
Lo que queda claro después de los escarceos verbales ocurridos ayer, es que las diferencias que ya existían entre los bloques que conviven en la SCJN, entre los pro 4T, los que son calificados como anti 4T y los que se dicen “neutrales”, se están agudizando y tensionando ante la amenaza real de extinción que enfrenta el Poder Judicial de la Federación tal y como lo conocemos actualmente. Ya no son solo diferencias internas en el máximo pleno judicial, sino que ahora, mientras avanza la intención de la aplanadora de Morena en el Congreso y comienza la cuenta regresiva para el 1 de septiembre, también hay intereses políticos externos que buscan dinamitar la unidad de los juzgadores, bajo la vieja lógica romana de “divide y vencerás”, mientras que las ministras y ministros, igual que los magistrados y los jueces, empiezan a sentir cada vez más cerca la posibilidad de ver truncadas sus carreras judiciales de muchos años y sus trayectorias y vidas profesionales.
¿Será que la rebelión interna en la Corte quedará solo en la chispa que se prendió ayer en el pleno o será que, con ayuda de una flama externa, termina por encenderse la pradera?
NOTAS INDISCRETAS… Según la próxima presidenta de México, el pueblo mexicano ya tiene dueño y se llama Andrés Manuel López Obrador. Y por lo tanto, quien esté en contra de el presidente saliente, está en contra del pueblo. Al menos eso es lo que se entiende de la declaración que ayer hizo la doctora Claudia Sheinbaum quien, en un arranque de sinceridad —pero también de conveniencia política ante los morenistas y obradoristas— dijo que ella no planeaba “pintar su raya” de quien será su antecesor, porque eso sería ir en contra del pueblo. “No se trata de que se acabó la lucha, por el contrario, seguimos en la lucha. Leía hoy en un periódico: ‘Claudia debe pintar su raya con Andrés Manuel López Obrador’. Sería pintar la raya con el pueblo de México. Nunca, con el pueblo todo, sin el pueblo nada”, soltó la virtual mandataria electa que con eso provocó los aplausos y vítores en el festejo por el sexto aniversario del triunfo presidencial en 2018.
La futura presidenta volvió a reiterar que respetará “el legado del presidente López Obrador” y se dijo feliz y emocionada de caminar con él en sus melosas giras de transición los fines de semana. Luego entonces, el pueblo mexicano ya no es libre ni diverso, heterogéneo, multicultural, multirracial y multirreligioso como lo define nuestra Constitución General de la República. Según la doctora, el pueblo es solo el que apoya a AMLO y todo aquel que no lo haga, que se ubique en los estigmas, descalificaciones y ataques que se han vertido seis años desde la mañanera. Semejante definición de la futura presidenta que nos gobernará a todos los mexicanos, tal vez pueda entenderse al calor de la arenga y el mitin partidista que se celebraba ayer por parte del único presidente mexicano en la historia que le ha dado por celebrar su victoria electoral, como si se tratara casi de un momento histórico o fundacional para la República.
Pero aun cuando se respeta la militancia política y las convicciones de la doctora Sheinbaum, resulta más que preocupante, delicado, que desde antes de tomar posesión, quien dirigirá los destinos de este país, empiece a manejar un discurso tan sectario y excluyente para todos aquellos que no comulguen con su movimiento político. Porque eso de creer que un solo hombre encarne a todo un pueblo, se parece más a las ideas totalitarias y fascistas que a una visión democrática y plural en donde se respeten las diferencias, las disidencias y, sobre todo, no se quiera imponer todo desde las mayorías despreciando y descalificando a los derechos de las minorías.
Esperemos que en los próximos meses se le asienten un poco las emociones ideológicas a la doctora y que, como muchos mexicanos y también desde el extranjero esperan, su lealtad, gratitud y reconocimiento a López Obrador, no se confundan con sumisión, sometimiento o de plano con prestarse a un máximato. Porque eso de decir que nunca va a pintar su raya, aun cuando no sabe lo que venga en el futuro y si su obligación como Jefa del Estado la termina llevando a investigar o a castigar irregularidades, desvíos o corrupción en esta administración, es una frase de esas que pueden llegar a pesarle mucho a quien las dice.
Por lo pronto, entre las apuestas y expectativas que se hacen entre los mexicanos, los de arriba y los de a pie, sobre la independencia y autonomía de la primera mujer presidenta de la historia, la idea que sigue prevaleciendo es que, por ahora, Claudia Sheinbaum no tiene margen de maniobra y tiene que hacer y decir lo que hace, pero que, dicen muchos que aún mantienen el optimismo, “cuando se ponga la banda al pecho” las cosas van a cambiar”.
¿Será que, aún sin pintar la raya, la virtual presidenta electa sabrá decidir, llegado el momento, lo que más le convenga al país, a todos los mexicanos y no a su tutor político y a su partido? En unos meses lo sabremos… Los dados mandaron Doble Escalera. Un respiro en la semana. (Salvador García Soto, El Universal, Online)
En esta etapa de transición, la discusión pública está dominada por la propuesta de reforma constitucional con la que el presidente Andrés Manuel López Obrador busca reemplazar a todos los juzgadores y acabar con la autonomía del Poder Judicial. En una declaración reciente, el mandatario afirmó que ya iba cediendo la resistencia a su iniciativa. Y tiene razón: muchos de quienes antes tenían objeciones, han comenzado a aceptar la elección de jueces, magistrados y ministros, y ya sólo piden que la reforma se aplique “de manera gradual”.
Estamos presenciando, en los hechos, una preocupante abdicación colectiva del espíritu crítico. Para comenzar, porque se aceptan los preceptos centrales de la iniciativa sin que se hayan presentado evidencias, ni de la presunta corrupción generalizada del Poder Judicial ni de las supuestas ventajas de elegir a los juzgadores. Y, más importante aún, sin que se haya resuelto si el oficialismo tiene derecho a contar con la mayoría legislativa necesaria para hacer esos cambios.
Morena y sus aliados obtuvieron, en la elección de diputados federales, 54.7% de los sufragios. A pesar de que el artículo 54 de la Constitución prevé que ninguna fuerza política puede tener más de 300 escaños en la Cámara baja ni una sobrerrepresentación que rebase el 8 por ciento, se está dando por hecho –con base en cálculos de la Secretaría de Gobernación, que nada tiene que opinar sobre el tema– que el oficialismo contará con unos 373 diputados, es decir, casi tres cuartas partes de las curules en San Lázaro o casi 20 puntos más que el porcentaje que obtuvo en las urnas.
Tocará al INE hacer, en agosto, el cálculo del número de legisladores de representación proporcional que corresponde a cada partido y al Tribunal Electoral resolver cualquier impugnación que se presente al respecto. De confirmarse la estimación de la Segob, la coalición gobernante contaría, de forma sobrada, con una mayoría suficiente en la Cámara de Diputados para reformar la Constitución. En el Senado, se quedaría muy cerca de los dos tercios requeridos.
Pero ¿cómo puede ser que, pese a las restricciones constitucionales, el oficialismo podría reformar por sí mismo la Carta Magna? La clave está en la interpretación del texto del inciso V del artículo 54, pues, tomado literalmente, dice que el máximo de diputados se otorga por partido. Sin embargo, cuando se realizó dicha reforma, las coaliciones electorales funcionaban de tal manera que aparecían en la boleta en un mismo recuadro, por lo que el votante no podía cruzar el emblema de un partido coaligado en particular. La ley, entonces, consideraba iguales, para varios efectos jurídicos –entre ellos, la asignación de diputados plurinominales– a partidos y coaliciones.
Tocará al Tribunal Electoral aclarar esta contradicción. ¿La sobrerrepresentación debe calcularse por partido o por coalición? Si nos atenemos a la textualidad, debe ser por partido. Sin embargo, aquí hay dos consideraciones: 1) la interpretación a la que se ha sometido innumerables veces la Carta Magna, y que también tendría que contemplarse en este caso, y 2) el espíritu de protección de los derechos de las minorías que debe prevalecer, de acuerdo con nuestro derecho, y que se anularía en caso de que el oficialismo sea premiado con una bancada de 373 diputados. A pesar de que el tema aún no ha sido resuelto por los órganos electorales, muchos asumen, de forma acrítica, que el oficialismo tendrá los votos para modificar a su antojo la Constitución, algo que la Carta Magna ha buscado prevenir, al prohibir que una misma fuerza política tenga más de 300 diputados.
Recordemos que el inciso V del artículo 54 dice que “en ningún caso” está permitida una sobrerrepresentación mayor al 8 por ciento. La expresión “en ningún caso” no está ahí por nada. Lo que toca es que, antes de hablar de la reforma judicial o cualquier otra modificación constitucional, se discuta la legalidad de la sobrerrepresentación que Gobernación ya le atribuye a Morena y aliados. Pasar por alto ese tema, o sacarle la vuelta, equivale a ser un simple observador, de rodillas temblorosas, ante la refundación caprichosa del marco legal que pretende hacer el oficialismo. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Nación, p. 2)
Hace 33 años, en 1991, como corresponsal en Estados Unidos, me tocó cubrir una elección estatal en Louisiana, que guardadas las proporciones, recuerda la situación actual en ese país.
La alternativa era diferente aunque probablemente tan desagradable que la actual: Edwin Edwards, un demócrata con una bien ganada fama de corrupto que buscaba su cuarto período no consecutivo como gobernador estatal, y David Duke, un republicano que se adelantó a su tiempo y era nazi y exGran Mago del Ku Klux-Klan cuando ya había pasado de moda serlo.
Era, decían los lugareños, la opción entre un ladrón y un nazi. Los antiguos griegos hubieran dicho entre Escila y Caribdis.
Siendo Louisiana ganó el ladrón, por supuesto. Y cinco años después, por cierto, Edwards estaba en la cárcel.
Pero 30 años después los estadounidenses se ven ante una alternativa casi tan desagradable: un Presidente que parece agotado, débil a niveles de incapacidad que sus allegados tratan de disfrazar, o un exmandatario considerado como timador y mentiroso que se ha convertido en el líder, para no decir amo, indiscutido del partido republicano.
Pero en el escenario de su primer debate, el jueves pasado, Joe Biden pareció balbuceante, despistado, mientras Donald Trump parecía dominante y seguro, aunque sus ansias autoritarias, mentiras y exageraciones fueron evidentes.
Los demócratas parecen ahora muertos de miedo, listos a seleccionar a un candidato, otro que Joe Biden si pueden encontrarlo y convencer al aún presidente y candidato de retirarse de la carrera para dar paso al que pudiera ser su sucesor.
Pero es mucho más fácil decirlo, desearlo, desgreñarse, que hacerlo y lograrlo.
Porque de momento no parece haber otro demócrata más fuerte que Biden, que ya en sus ochentas no tuvo rival formal por la candidatura presidencial demócrata. Y peor aún, Biden y sus consejeros más cercanos parecen convencidos de que deben ir hasta el final.
El sueño demócrata, políticamente, se llama Michelle Obama, pero ella no quiere…
Del lado republicano, la cantidad de mentiras despepitadas por su portaestandarte, el expresidente Trump, habrían descarrilado a alguien menos cínico o menos acostumbrado a crear tormentas por la convicción de que le benefician.
O tal vez los Estados Unidos y su noción de moralidad han cambiado tanto que lo que hace apenas medio siglo era imprevisible ahora es una mera mancha de ceniza que puede sacudirse con un dedo.
La coalición que apoya a Trump está formada esencialmente pero no solo por grupos religiosos conservadores, nacionalistas blancos y grupos xenofóbicos.
Últimamente sería difícil saber quién se aprovecha de quien. Para la extrema derecha, la llave al poder se llama Trump y por tanto les conviene perdonar sus pecadillos.
El problema es que haya una porción de los estadounidenses, no solo republicanos, que pareciera dispuesta a dar un pase a Trump por “pecadillos” que antes hubieran sido mortales.
Tal vez no son las personas, sino el país. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Online)
Joe Biden y Emmanuel Macron, ambos, hasta el momento, son Presidentes de su respectivo país y los dos se encuentran ante una encrucijada; el primero por ser ya muy mayor y muchos ciudadanos estadounidenses piden su retiro; el segundo, porque en la primera vuelta para elegir a los representantes en la Cámara baja, no votaron por su partido Renacimiento, al quedar en tercer lugar, después de la victoria de la ultraderecha Reunión Nacional, fundado en 1972 con el padre de Marine Le Pen, y el Nuevo Frente Popular (NFP) de las izquierdas, con Francia Insumisa de Jean-Luc Mélenchon.
Francia está aterrada. Desde la segunda guerra mundial, con Petain prácticamente aliado de los nazis, durante el gobierno de Vichy, no había habido una derecha, pero sobre todo una extrema derecha como la que representa incontestable Marine Le Pen, ahora con 297 circunscripciones de un total de 577. Es decir que si Le Pen gana en la segunda vuelta, tendría mayoría absoluta, lo cual convertiría al muy joven Jordan Bardella, de 28 años, candidato en primer ministro.
Empecemos a imaginar a Joe Biden, Presidente número 46 de los Estados Unidos de América, de 81 años, en estos momentos de tanta incertidumbre respecto a su carrera política. Imaginémoslo discutiendo con su familia en la casa de descanso presidencial en Camp David. El pasado fin de semana se reunió toda su familia, con el afán de hablar a propósito de la contienda electoral. Seguramente su esposa Jill fue la primera que tomó la palabra, tal vez para animar a su marido a que siga con la campaña: “Es cierto que en el primer debate no estuviste tan brillante y lúcido como acostumbras.
Como dijo Obama: bad debate night happen. ¿Cómo podría compararse Trump contigo? Es un individuo tan inmoral, deshonesto y, sobre todo, mentiroso. La gente te quiere como eres, aunque ya no seas un joven. Si abandonaras la contienda, decepcionarías a millones de seguidores que confían en ti y desconfían y odian a Trump”. Hay que decir que Biden no quiere dejar la campaña y menos desea ser reemplazado, como ha pedido The New York Times. A pesar de su avanzada edad, y de algunos deslices, Biden sabe quién es, pero además, sabe que Trump es de mala calaña. Por eso, cuando el Presidente escuchaba al candidato republicano decir tantas mentiras, mejor sonreía sin dejar su expresión de incredulidad. En el fondo, Biden, no obstante el amor de su familia, está muy solo. Solo con su conciencia. Solo con su responsabilidad como Presidente del país más poderoso del mundo.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, con 46 años, también se siente muy solo, a pesar de que es mucho más joven que Biden. Al parecer la soledad no tiene nada que ver con la edad. Cómo no se sentiría solo Macron, si en su fuero interno piensa que los franceses le dieron la espalda, a pesar de que la economía en Francia se encuentra robusta, ha luchado contra el desempleo y es gran apoyador de la Unión Europea. Acaso no lo habían apodado “Júpiter”, el “Rey Republicano”, “El presidente Olímpico”, “El amo del tiempo y de los silencios”, “el Presidente enamorado que osó casarse con una mujer 25 años mayor que él”.
Todo lo anterior lo mencionaban con cierta admiración los franceses, apenas hace un par de años. Ahora resulta que ya no quieren a Macron, así se lo hicieron ver en las recientes elecciones de Representantes en la Cámara baja del Legislativo. Seguramente Macron nunca se imaginó que la voluntad de los franceses ya no estaba con él. Menos se imaginó el triunfo arrollador de la ultraderecha por el partido Reunión Nacional, partido xenófobo, racista y antisemita, amenaza para la república y la democracia, encabezado por Marine Le Pen, quien obtuviera el 33 por ciento de los votos, por lo que si en la segunda vuelta, que se llevará a cabo el 7 de julio, gana de nuevo Le Pen, alcanzaría una mayoría absoluta, convirtiendo a Bardella, candidato de RN, como primer ministro en el gobierno de Macron, quien quedará en las elecciones en tercer lugar, con el 21 por ciento de los votos, después de la alianza de izquierdas, Nuevo Frente Popular con Francia Insumisa de Jean-Luc Mélenchon, con el 28 por ciento.
Biden y Macron, dos espléndidos políticos, cuyas trayectorias seguramente pasarán a la historia, ahora están solos y abandonados a su suerte. (Guadalupe Loaeza, Reforma, Opinión, p. 9)