Columnas de Opinión 021019

Templo Mayor

¿De cuál fumó Mario Delgado? La iniciativa que presentó para la legalización de la mariguana tiene aspectos interesantes, pero donde se voló la barda fue en proponer la creación de un ¡monopolio estatal! para la distribución.

Su proyecto busca crear una especie de Conasupo de la pachequez, la Cannabisupo, que acapare la producción y la reventa a los eventuales franquiciatarios y éstos al público. Este Instituto Nacional de la Enervación va a contracorriente del ente público creado en otros países, específicamente como regulador y no para que el Estado se convierta en dealer.

La iniciativa para crear Motamex se suma a las otras 12 que ya existen, incluida la de Olga Sánchez Cordero y que ahora anda cabildeando Ricardo Monreal. Se llame como se llame el Consejo Mexicano para la Pachequidad, en varios sectores hay prisa por la reforma pues, de entrada, se calcula que el mercado cannabico podría valer dos mil millones de dólares en sus primeros años. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)

Bajo Reserva

AMLO y Sheinbaum, ante el 2 de octubre.- La marcha del 2 de octubre, por el 51 aniversario de la masacre de Tlatelolco, representa un desafío para la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador y de la jefa de gobierno de la CDMX, Claudia Sheinbaum, por las recientes manifestaciones en las que grupos de jóvenes encapuchados han causado toda clase de destrozos, sin que la autoridad policiaca intervenga para salvaguardar los comercios de la zona de Reforma y Avenida Juárez, principalmente. Hay, nos recuerdan, un fuerte reclamo del comercio organizado para que los gobiernos federal y local hagan prevalecer un clima de tranquilidad y no permitir que los grupos de anarquistas causen más daño a sus establecimientos. Por el lado de las autoridades, nos comentan, existe el dilema de actuar sin violentar los derechos humanos de los manifestantes. Eso encuadra de manera correcta en la actuación de funcionarios provenientes de la izquierda, ¿pero dónde quedan los derechos del resto de la ciudadanía? Ya se verá esta tarde si el operativo de seguridad fue el adecuado. (El Universal, Nación, p. 2)

Trascendió

Que el senado se le complicó la negociación de la entrega de la Medalla Belisario Domínguez este año, porque una parte de Morena quiere premiar a Rosario Ibarra, propuesta que objeta Acción Nacional por ser la madre de uno de los integrantes de la Liga 23 de Septiembre que planeó el secuestro de Eugenio Garza Sada.

Del otro lado, el emecista Samuel García y la morenista Lilly Téllez impulsan acuerdos para conferirla precisamente al empresario regiomontano y otra parte morenista quiere al pintor oaxaqueño Francisco Toledo, muerto hace apenas unas semanas. Lo triste es que durante 30 años esta Cámara recibió la propuesta del historiador Miguel León-Portilla, que murió anoche, y nadie lo respaldó. (Milenio Diario, Al Frente, p. 2)

Frentes Políticos

Zacatito. Al igual que en Uruguay, en México podría existir una empresa pública del gobierno que suministre y autorice la adquisición del cannabis y sus derivados. Mario Delgado, coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, propone la creación de Cannsalud, la cual sería una empresa del Estado y de propiedad exclusiva del gobierno federal, que estaría autorizada exclusivamente para realizar la adquisición de cannabis y sus derivados para los ciudadanos que hayan obtenido los permisos correspondientes para su consumo. La propuesta permitiría que el Estado se beneficie de la venta de esta droga y sus derivados. Todavía no cazan al pato y ya se lo están comiendo. (Excélsior, Nacional, p. 17)

Pepe Grillo

Recuperar la memoria.- El consejero del INE, Ciro Murayama, hace un llamado a los integrantes de su generación a recuperar la memoria de las grandes transformaciones políticas que han atestiguado. En el marco de la presentación del libro: Democracia a prueba. Elecciones en la era de la posverdad, Murayama pide valorar victorias democráticas como las transiciones protagonizadas por todos los partidos políticos, incluso varios estando en el poder, que han tenido que ceder.

La profundidad del cambio implica que figuras que para la generación de Murayama eran la encarnación del autoritarismo, ahora sean compañeros de viaje en los partidos de izquierda. No es verdad que todo el pasado es podredumbre, se ha recorrido un largo camino para arribar a una democracia efectiva que es motivo de orgullo compartido. (La Crónica de Hoy, Opinión, p. 3)

Rozones

Herrera, muy bien en foro de The Economist.- Quien causó buena impresión en la Cumbre México, El Camino por delante, organizada por The Economist, fue el secretario de Hacienda, Arturo Herrera. Y es que dicen que los presentes escucharon con interés al responsable de las finanzas públicas del país al detallar las acciones de la 4T para fortalecer la economía. Uno de los temas que más atención acaparó fue cuando el funcionario destacó la estabilización en la producción de petróleo, luego de 14 años de caídas continuas y la reestructuración de parte de la deuda de Pemex. Herrera aseveró que la lección más grande de la desaceleración es que se tienen que establecer políticas contracíclicas eficientes. (La Razón, La Dos, p. 2)

Durazo en el Colmex

El 24 de septiembre, Alfonso Durazo estuvo en el Seminario sobre Violencia y Paz de El Colegio de México. Después de dos horas de diálogo público, vinieron otras dos de conversación privada con los integrantes del Seminario. Despertó opiniones encontradas. Hubo escépticos y entusiastas. En esta columna sostengo el optimismo moderado.

La mayor innovación está en las dos tesis que -como columnas- sostienen la estrategia. En el pasado, el objetivo era capturar capos; ahora se ataca a la estructura criminal y la caída de líderes llega de manera natural. La segunda innovación está en tratar a la seguridad como territorio libre de consideraciones políticas e ideológicas. Es digno de mención el cuidado lingüístico utilizado por el presidente, cuando se refiere a estos temas. (Sergio Aguayo, Reforma, Opinión, p. 9)

Historia de reportero // El predial del “Jefe” Diego o por qué la oposición no puede reinventarse

¿Por qué ante tantos tropiezos y desatinos del gobierno del presidente López Obrador, la oposición sigue sin existir? La respuesta me parece sencilla: porque no tiene figuras.

Es cierto que también le ha faltado discurso, porque desde que llegó López Obrador a Palacio Nacional han sido muy claros en decir qué no quieren, pero no han logrado posicionar ninguna idea, plan, anhelo, sueño o esperanza, de qué es lo que sí quieren. Y dejan al ciudadano desencantado o enojado con el presidente AMLO con la durísima disyuntiva de decir: lo que hay ahorita es pésimo, regresemos al pasado que fue también malísimo.

Y eso se expresa justamente en sus figuras. ¿Cómo puede el PRI reinventarse si al frente tiene a un ex gobernador señalado de corrupción, con una casa que no atina a explicar de dónde salió, y que llegó al cargo en una elección brutalmente priista? (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. 2)

Astillero

Condonar a Diego, Ahumada, Collado.-  El panista Diego Fernández de Cevallos, el empresario Carlos Ahumada y el litigante Juan Collado son algunos de los personajes públicos que fueron beneficiados con condonaciones fiscales, según los datos entregados por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) a Fundar, un centro dedicado, según se autodefine en su cuenta de Twitter, al análisis presupuestario, la transparencia, defensa y promoción de derechos humanos. Dicho centro de investigación y análisis peleó jurídicamente durante años para que le fueran proporcionados esos datos, lo que finalmente fue cumplido ayer por la oficina fiscal federal dirigida por Margarita Ríos-Farjat. La información disponible corresponde al periodo que va de 2007 a 2015, es decir, una parte de las administraciones encabezadas por Felipe Calderón y por Enrique Peña Nieto, durante las cuales se otorgaron esos perdones que en casos como los antes mencionados sugieren favores gubernamentales a cambio de favores políticos o judiciales de los beneficiados. (Julio Hernández López, La Política, p. 8)

Plata o plomo // Hablan los celayenses

El lunes, dediqué mi columna a Celaya y, en particular, al cierre de una distribuidora automotriz en esa ciudad guanajuatense. A raíz de esa nota, me llovieron mensajes de habitantes de esa región, señalándome que el problema tiene alcances mucho más amplios que lo descrito en mi texto.

Tienen razón y sus voces merecen ser escuchadas. Transcribo por tanto algunos de los mensajes que recibí, reservando el nombre y otros datos que pudieran facilitar la identificación de mis informantes:

“Soy empresario de Celaya. Habíamos vivido una época de cierta tranquilidad hasta la operación “Golpe de Timón” que le cortó las tomas de huachicol al cartel conocido como “Santa Rosa” comandado por el ya tristemente célebre “Marro”… Comenzaron los robos de vehículos  y las extorsiones en gran escala. Los secuestros se han multiplicado en todos los niveles. Las balaceras e incendio de trailers ya se volvieron una cosa común entre los aterrorizados ciudadanos. Cada día aumenta más el número de negocios cerrados y la mayoría de los empresarios han huido del estado. La semana pasada se pusieron a secuestrar policías.” (Alejandro Hope, El Universal, Nación, p. 15)

La Gran Depresión // Hacerle otro hoyo al cinturón de paz

Eso de establecer un cinturón de paz para frenar la violencia de los grupos violentos en la marcha de hoy es uno de los eufemismos más cargados de populismo que ha utilizado la regencia de Ciudad de México, esa administración que se sometió al voto pero que realmente está bajo el control del gobierno federal.

Si no fuera algo tan peligroso obligar a los burócratas de Ciudad de México a plantar cara frente a los grupos violentos que hoy saldrán a las calles, sería digno de carcajearse un rato por ese invento retórico del cinturón de paz que propone la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, para renunciar a su obligación de usar la fuerza pública para resguardar la integridad personal y material de los habitantes de CDMX.

La renuncia de la autoridad capitalina a cumplir con sus obligaciones, sobre todo aquellas que tiene de manera monopólica, acaba por afectar al resto de los agentes económicos. (Enrique Campos, El Economista, Valores, p. 12)

En Privado // los anarkos, reto, violencia e impunidad

Anoche inicié la columna contando que por la tarde había recibido una nota informativa del Gobierno de Ciudad de México, que luego dirían que era falsa, sobre la marcha de esta tarde originalmente en recuerdo de la matanza en la Plaza de las Tres Culturas, la tarde del miércoles 2 de octubre de 1968, herida que no puede cicatrizar y cuyo recuerdo ha pasado de generación en generación al punto que la mayoría de los que participen en la de hoy no había nacido en aquella fecha.

Pero el recuerdo vive y, efectivamente, aquel 2 de octubre no se olvida ni se olvidará así pasen los tiempos, todos los tiempos.

La principal preocupación para esta marcha que partirá a las cuatro desde aquella misma Plaza de las Tres Culturas y llegará al Zócalo, es la irrupción de los encapuchados que tienen como fin único la destrucción por la destrucción, la agresión por la agresión, la violencia por la violencia y todo junto porque es lo suyo. (Joaquín López- Dóriga, Milenio Diario, Al Frente, p. 3)

Arsenal // Policías mirones

Dos de octubre no se olvida. Hoy se conmemoran 51 años de la matanza de estudiantes en Tlatelolco con tres manifestaciones en la CDMX. Los policías sólo van a estar de mirones. La labor de contención la van a realizar trabajadores del gobierno de la Ciudad, vestidos de blanco, que van a acompañar todos los recorridos. “Cinturón de paz”,  lo llama Claudia Sheinbaum.

No le hace que esté prevista la reaparición de los llamados “anarcos” que agreden, queman, destruyen, apedrean, rayan, avientan cohetones,  usan gasolinas, vandalizan. La jefa de Gobierno sabe del riesgo que  representan no sólo para otros ciudadanos, sino también para la propiedad privada y los edificios públicos. Ya levantó vallas dizque para proteger, pero no hará uso de la fuerza para hacer valer el Estado de derecho.  No va a haber represión, “pero no vamos a ser permisivos”,  promete. (Francisco Garfías, Excélsior, Nacional, p. 4)

El Cristalazo // Disuasión, complicidad e ingenuidad

Quizá sea por los ejemplos más altos en la lucha social o posiblemente por el relativo orgullo de haber paralizado una y otra vez algunas ciudades “sin romper ni un solo vidrio”, pero el Señor Presidente les ha conferido una dudosa responsabilidad a quienes  —de seguro—, harán mañana un infierno (o por lo menos un desmadre); pórtense bien.

Pues si se quisieran portar bien, no jugarían al miniterrorismo urbano, a la violencia o el embozo incendiario. Los métodos del vandalismo tolerado en la Ciudad de México, no guardan relación ni con las movilizaciones políticas ni con el civismo urbano.

Las peticiones del Señor Presidente y sus reflexiones sobre los hechos inminentes son —por decir lo menos—, una justificación anticipada de la irresponsabilidad de la autoridad capitalina, cuyas fuerzas del orden no son capaces de hacer algo frente al desorden. No importa cuánta confianza le tenga él; ésa se la deben tener los ciudadanos, no el jefe político. La paz pública, alguna vez invocada, es un sueño burgués frente a los tolerados aullidos del anarquismo. (Rafael Cardona, La Crónica de Hoy, Opinión, p. 3)

Estrictamente personal // Farsantes en el Senado

El Senado discutió el martes la desaparición de poderes en Guanajuato, Tamaulipas y Veracruz, solicitada por el PAN contra un gobierno de Morena, y por Morena contra dos gobiernos del PAN. La justificación en los tres casos es por los altos índices de criminalidad y la falta de respuestas adecuadas por parte de las autoridades. Todo esto es una farsa. Están jugando con espejos para disfrazar sus vendettas políticas, como parte de una lucha ratonera entre dos fuerzas que avanzan rápidamente a una confrontación total. Es un juego que no está claro dónde va a terminar y cuánto durará su pretensión de engañar a todos. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, p. 35)

Miscelánea Política // Atracos al autotransporte de carga se mudan al norte

El Estado de México, Tlaxcala y Puebla siguen siendo los líderes en robo a transporte de carga con 564, 559 y 325 denuncias respectivamente, siendo el Circuito Exterior Mexiquense el punto más afectado y donde se han presentado 465 denuncias por asalto y robo, principalmente de alimentos y bebidas. Aunque los gobiernos estatales, federal y los legisladores han puesto de su parte para detener el fenómeno, la rata sigue activa y de enero de 2018 a septiembre de este año, acumula 8 mil 900 incidentes de robo en el país. El atraco a ferrocarriles ha disminuido en la frontera entre Puebla y Veracruz, pero los malandros han emigrado a Chihuahua, Coahuila y Nuevo León, donde hoy operan como parte de su capacidad de adaptación, según datos de la Concamin. Es decir, falta mucho, pero mucho por hacer. (Enrique Muñoz, El Heraldo de México, País, p. 9)

Pulso Político // Exigen frenar hoy más vandalismo

De los tres países cuyos gobernantes suscribieron ese nuevo acuerdo comercial que sustituirá el de Libre Comercio de América del Norte, el TLCAN,  el Congreso de la Unión del nuestro y el Parlamento de Canadá, lo han ratificado, no así el Congreso de EU, a pesar de que tiene la mayor aceptación del Partido Demócrata en la Cámara de Representantes cuyos integrantes anunciaron que enjuiciarán al magnate neoyorquino. (Francisco Cárdenas Cruz, La Razón, México, p. 8)

Análisis sin fronteras // Cómo reconciliar sin destruir el país en el intento

Indudablemente México requiere una reconciliación histórica que abarque diferentes episodios de la historia y de la psique nacional. Una reconciliación que incluye la izquierda con la derecha, los pobres y ricos, los grupos indígenas, las víctimas de la violencia y de la injusticia, la clase trabajadora y la clase empresarial. Y sí, también los liberales y los conservadores. Los ‘chairos’ y los ‘fifís’.

Y aunque suene cursi para muchos estimados lectores, pero si la historia algo nos ha enseñado es que dividir a la población para afianzar el poder eventualmente fracasa ese proyecto político. Fracasa rotundamente. El promover el odio para debilitar a la oposición o a una minoría van en contra de los principios de todo líder democrático y propicia la ingobernabilidad. Por más autoritario que sea un presidente, en una democracia forzosamente se tienen que buscar consensos para poder gobernar. (Ana María Salazar, Opinión, p. 30)

Historia de los impeachment en EU

Desde que Donald Trump ganó la Presidencia de Estados Unidos en las elecciones de noviembre de 2016, llegando al poder el 20 de enero de 2017, ha habido una constante especulación sobre por qué motivos y en qué momento se le podría iniciar un juicio político o ‘impeachment’ para retirarlo del cargo.

Desde que estaba en campaña, se le señaló por acoso sexual contra trece mujeres, entre las que habría estado su exexposa, Ivana, quien llegó a decirse forzada por éste; incluso se dio a conocer una grabación en la que reconocía que usaba su fama para acosar y tocar por la fuerza a diferentes mujeres. Pero nada de eso fue suficiente para que perdiera la candidatura o fuera derrotado en las elecciones.

Destituir a Trump, puede implicar un largo y desgastante camino que incluso puede verse truncado por la mayoría republicana en el Senado, pero para conocer un poco más de este tipo de procesos. Ahora es el turno de Donald Trump y quedan largas páginas por escribirse en este caso, de las que en este espacio les iremos analizando los pormenores. (Yolanda de la Torre, El Sol de México, Análisis, p. 19)

Siete días que sacudieron a Washington

La nueva temporada de The Trump Show acaba de iniciar. La semana pasada atestiguamos 48 horas asombrosas que marcan como ninguna otra coyuntura la gestión del magnate hoy convertido en aprendiz de presidente. Los momentos más descollados en Washington típicamente se dan cuando la voz de la calle está cambiando y aún no todos lo advierten, o cuando se ha destruido una vieja certeza y no ha surgido nada nuevo para reemplazarla. El lunes 23 de septiembre, la clase política y los medios amanecían hechos a la idea de que camino a los comicios de 2020, Donald Trump había sorteado la amenaza de una destitución política en la Cámara de Representantes y que a menos de que la economía lo traicionara con una recesión o los Demócratas encontrasen cómo caminar unidos hacia la nominación de su abanderado, el presidente tendría buenas posibilidades de reelegirse.

Para el jueves, existía una nueva realidad: 97 representantes Demócratas más sumados a favor de la destitución del presidente, con lo cual, ya anunciada la investigación legislativa por Nancy Pelosi, se garantizaba que de presentarse cargos en la Cámara de Representantes, los artículos de destitución del presidente serán aprobados. Pase lo que pase en las jornadas subsecuentes y con el juicio de destitución, ésta sin duda será una semana sobre la cual se escriban incontables páginas de historia y de análisis político. (Arturo Sarukhan, El Universal, Opinión, p. 17)

La destitución de Trump

La demócrata Nancy Pelosi, Presidenta de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, anunció el pasado martes 24 de septiembre su decisión de iniciar el proceso de impeachment (juicio político) contra Donald Trump “por los deshonrosos hechos de encubrimiento, traición a nuestra seguridad nacional y a la integridad del sistema electoral”. Ningún Ejecutivo Federal estadounidense ha sido destituido por ese procedimiento, que debe ser activado por la Cámara Baja y resuelto por el Senado. En 1868, Andrew Johnson sorteó su desplome por un voto, a raíz de los vetos promovidos a la ley de derechos civiles; mientras que Clinton libró hace una década el juicio por perjurio y obstrucción de la justicia con mayor facilidad.

Desde el inicio de la administración Trump, la idea de su remoción ha sido operada por los demócratas en razón de que cuando éste era candidato presidencial en 2016, coordinadores del primer círculo de su campaña se reunieron con oficiales rusos a fin de adquirir información confidencial que perjudicara la campaña e imagen de la candidata demócrata. (Porfirio Muñoz Ledo, El Universal, Opinión, p. 17)

Bajo la lupa // Los evangelistas sionistas al rescate de Trump amenazan con una guerra civil en EU

Dos años después no variaron tanto los cuatro escenarios que postulé sobre el epílogo de Trump (https://bit.ly/2mD2MR4). Lo que sí varió es la fractura entre demócratas y republicanos que pasó de la “guerra civil soft” (https://bit.ly/2XBNWYZ) al borde de una “guerra civil casi hard”.

El día del anuncio de la investigación con fines de defenestración ( impeachment) en la Cámara de mayoría demócrata, Trump había fustigado a los globalistas en la ONU.

Trump retwitteó las amenazas del pastor bautista Robert Jeffress (https://bit.ly/2mMa9pC), quien advirtió que su impeachment “causaría una guerra civil (sic) como fractura (…) de la que nuestro país nunca sanará” (https://bit.ly/2p4Y5R4). Robert Jeffress es pastor del bautismo sureño de la Primera Iglesia Bautista en Dallas, que aglutina a 13 mil feligreses y es ferviente partidario de Trump a quien aconseja en materia religiosa. (Alfredo Jalife-Rahme, La Jornada, Política, p. 20)

Mercados en perspectiva // La importancia de octubre

Impeachment. La destitución a Trump, sin duda aporta volatilidad y crea incertidumbre, desde mi punto de vista solo es ruido; para que ocurra se necesita de la mayoría de la cámara alta, lo que requiere además mayoría demócrata, 30% del voto republicano. Ahí se va atorar, porque no creo que siendo de ese partido el presidente, Pelosi alcance dicho porcentaje.

Cierre de año fiscal. En EU el año fiscal cierra en octubre, lo que afecta no solo por esta razón, sino porque estacionalmente ha sido un mes de mucha volatilidad. (Juan S. Musi, Milenio Diario, Negocios, p. 27)

Bajo sospecha // La destitución de Trump

Es una realidad que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, puede ser destituido. Motivos los hay de sobra. Mentiras, relaciones con Rusia para ganar la elección, intervención en los comicios de otros países, sólo por nombrar algunos.

Él lo sabe muy bien, y mientras inicia su precampaña, con la cual busca reelegirse para gobernar otros cuatro años, también se defiende para que no sea obligado a dejar la presidencia de su país.

Trump advirtió que si era destituido, podría haber una nueva Guerra Civil en territorio estadounidense. Lo cierto es que ni habrá una revuelta armada, ni muy probablemente se concrete su destitución, pero los interesados en este tema saben muy bien que la verdadera victoria vendrá en el próximo proceso electoral. (Bibiana Belsasso, La Razón, México, p. 13)