Columnas de Opinión 021024

Rayuela

¿Civilidad o debilidad? Lo que sea, pero felizmente algo contuvo las acostumbradas furias opositoras. (Rayuela, La Jornada, Contraportada)

Templo Mayor

INTERESANTES resultaron los 100 puntos planteados por la Presidenta Claudia Sheinbaum ayer en el Zócalo. De algunos habrá que ver en el nuevo presupuesto cómo será el financiamiento, con las cuentas tan comprometidas y el propósito de reducir en la mitad el déficit público que ronda en el 6 por ciento.

 

LO QUE SÍ puede apreciarse es que varios de los proyectos del nuevo gobierno tienen que ver con la participación privada. No se sabe bien a bien cuál será la modalidad, pero es un buen guiño el que abra esas puertas.

FUE BIEN RECIBIDA la propuesta de crear un Consejo con empresarios y funcionarios para discutir las mejores alternativas frente al nearshoring. Ojalá no se convierta en un ente burocrático que atore decisiones.

LAS DIFERENCIAS en la estrategia energética también resaltaron. El acento en la promoción de energías renovables no era algo que se escuchara regularmente en los discursos oficiales. Menos gasolina y más electromovilidad fue una consideración diferente a lo que estábamos acostumbrados.

ENTRE los anuncios relevantes de la Presidenta estuvo el de la digitalización a nivel federal para facilitar la tramitología. Habrá que esperar a que las palabras se conviertan, realmente, en acciones.

APENAS se está acomodando en su oficina como nuevo gobernador de Yucatán y el morenista Joaquín “Huacho” Díaz ya tiene que lidiar con los conflictos dentro de su propio equipo.

DENTRO DEL Palacio de Gobierno han comenzado los jaloneos entre los colaboradores del mandatario. Para ser más específicos, sus propios compañeros se quejan de que Dafne López Martínez, quien es coordinador de Proyectos Estratégicos, se siente más poderoso que el propio gobernador.

SEGÚN ESTO, ya ha tenido discusiones y desplantes con sus compañeros de gabinete, los cuales, de plano, mejor le sacan la vuelta. Y es que dicen que Dafne se siente Jefe de Gabinete sin serlo y, por lo mismo, pretende darle órdenes a quienes, en realidad, son sus pares. ¡Bomba!

MAÑANA JUEVES será un día clave para la Cámara de Diputados. Y es que habrá reunión plenaria de la bancada de Morena, en la cual se repartirán el anhelado tesoro de las comisiones legislativas.

QUIENES SABEN del asunto cuentan que los morenistas se frotan las manos porque, obviamente, aumentará el número de comisiones que presiden. Actualmente tienen 20 y darían el salto hasta 25, que podrían convertirse en 28, entre comisiones y comités. A lo cual hay que sumar otras 12, por lo menos, para PVEM y PT.

HAY QUIENES creen que la “buena conducta” de los legisladores de PRI, PAN y MC durante la ceremonia de relevo presidencial tiene qué ver más con las negociaciones que existen para el reparto de comisiones que con un asunto de normalidad republicana. ¿Será? (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)

Bajo Reserva

Error o enojo en la televisión oficial

Como nunca, una trasmisión de la cadena nacional presentó varios errores, que, de tan básicos, parecían sabotaje. Nos hacen notar que dentro de la trasmisión oficial de la ceremonia de toma de posesión de la presidenta Claudia Sheinbaum se escucharon risas y las voces de las personas que estaban en la cabina. Alguno de los concesionarios de televisión señaló que sorprende que este tipo de errores sucedan en un acto tan relevante para el país. Los medios públicos federales y estatales unieron sus transmisiones por medio de la cadena nacional, que fue coordinada por Cepropie y el Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano (SPR), que está bajo la responsabilidad de Jenaro Villamil. Además, nos dicen, la noche del lunes la televisión oficial no trasmitió la ceremonia de traspaso de mando de Sedena y Marina. Hay quienes se preguntan si lo que sucedió ayer fueron errores, o alguien está molesto con algunas de las designaciones hechas en el nuevo gobierno porque no quedaron en el puesto que querían estar.

 

Opositores se quedan esperando invitación al diálogo

Nos dicen que, en las bancadas de oposición, pero principalmente la del PRI, se quedaron esperando y con las ganas de que, en su mensaje ante el Congreso, la presidenta Claudia Sheinbaum convocara al diálogo a las fuerzas opositoras. Uno de los reclamos más sentidos de la oposición es que el expresidente Andrés Manuel López Obrador nunca se reunió con los partidos políticos distintos a Morena, Verde y del Trabajo, por lo que esperaban una actitud distinta de Sheinbaum. Sin embargo, la mandataria dijo que gobernará para todos, pero no habló de cuál sería su relación con la oposición, ni si habrá diálogo. El hecho de que en el Poder Legislativo su partido y aliados tienen una aplanadora que no requiere para nada la ayuda de otras fuerzas políticas, y la falta de una mención específica sobre el tema, quizá podría ser un mensaje que debe ser leído por el PRI, PAN y Movimiento Ciudadano para que no se vayan a cansar de estar esperando un diálogo.

 

Tumulto morenista hace pasar momento incómodo a la presidenta del Congreso

Nos cuentan que la nonagenaria presidenta del Congreso, Ifigenia Martínez, pasó ayer un mal momento en la ceremonia de investidura de Claudia Sheinbaum como presidenta de México. Con ayuda de un tanque de oxígeno, doña Ifigenia hizo un gran esfuerzo físico para conducir la ceremonia de toma de protesta, que duró alrededor de hora y media, pero al final del acto, un tumulto de legisladores de Morena, quienes querían una foto con Sheinbaum, subió a la tribuna y alguien piso la sonda y dejó sin oxígeno a la diputada por unos instantes. Más tarde, doña Ifigenia subió a su cuenta de X una foto en la que aparece en su oficina ya sin la sonda de oxígeno y con una gran sonrisa.

 

Revive López-Gatell y dice que trabajará en gobierno de Sheinbaum

Nos cuentan que a más de uno sorprendió un personaje que reapareció en la política al asistir a la toma de protesta de Claudia Sheinbaum en la Cámara de Diputados. Hugo López-Gatell caminaba por la explanada de San Lázaro y se le preguntó si se uniría al gabinete de Sheinbaum y dijo: “se hará público en el momento que sea necesario”. Sin embargo, nos dicen que en el actual gobierno don Hugo no goza de muchas simpatías. Hay también quienes comentan que es posible que le den un puesto en alguna representación de México en el exterior. Nos hacen ver que quizá en esta administración se quiera tener al polémico doctor dentro del gobierno, pero fuera del país. (Bajo Reserva, El Universal, p. A2)

Frentes Políticos

1  Llegada histórica. Claudia Sheinbaum asumió como la primera Presidenta de México. Tras años de ascenso político, la doctora tiene ahora la oportunidad de demostrar que puede trascender la sombra de su mentor o si se quedará como mera continuidad de la 4T. Prometió atender la desigualdad y consolidar los avances de la administración anterior, pero el reto es enorme: un país polarizado, instituciones debilitadas y una oposición que no cederá terreno fácilmente. Sheinbaum se enfrenta a la disyuntiva de todo líder, cambiar el rumbo o reafirmar el statu quo. Hoy comienza su verdadero reto. Cuenta con los mexicanos.

2  Lealtad garantizada. El general Ricardo Trevilla, titular de la Sedena, promete “paz interna” y “lealtad institucional”. Su mensaje es que el Ejército, la Fuerza Aérea y la GN seguirán obedeciendo, sin desvíos, las órdenes del poder en turno. Pero el trasfondo es más complejo. En un país donde la militarización crece y las críticas se acumulan, la “vocación de servicio” suena más a un recordatorio de quién tiene las botas bien puestas. El verdadero desafío será  si la lealtad es hacia la patria o sólo hacia el presidente en turno. Hasta ahora, los uniformados no le han fallado a México. No lo harán.

3  Paso al frente. En el equipo que acompañará a la presidenta Claudia Sheinbaum en la construcción del segundo piso de la Cuarta Transformación sobresale Omar García Harfuch. Toma el control de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, en sustitución de Rosa Icela Rodríguez. Su presencia en el gabinete de seguridad garantiza coordinación entre instituciones. La voluntad política, sumada al historial de Harfuch tras su paso como jefe de la SSC de la Ciudad de México, genera tranquilidad. La confianza se gana con hechos…

4  Un futuro más sostenible. De entre los 100 compromisos de la presidenta Claudia Sheinbaum destaca el de  promover la eficiencia energética y la transición hacia las fuentes renovables de energía. Se trata de un elemento diferenciador respecto de las prioridades del gobierno recién finalizado. El objetivo es que hacia 2030 la participación de las energías limpias sea de 45%. En esta tarea para garantizar el acceso a energía de calidad y limpia pondrán todo se esfuerzo y trabajo la secretaria de Energía, Luz Elena González Escobar, y la titular de la CFE, Emilia Esther Calleja Alor. El país ahora sí transitará hacia la sostenibilidad.

5  Más ciencia y tecnología. México tiene todo para convertirse en una potencia en ciencia y tecnología, de eso está convencida la Presidenta, quien es científica. De ahí el énfasis al anunciar el Programa de Desarrollo Tecnológico para la Innovación. La meta es producir y ensamblar el auto 100% eléctrico Olinia. También se integrará la cadena de producción de semiconductores, se creará una fábrica de software público y un centro de ciberseguridad e IA. Y aquí es donde Rosaura Ruiz Gutiérrez, secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, tendrá que coordinar esfuerzos con las universidades del país. Ya era hora. (Frentes Políticos, Excélsior, Nacional, p. 13)

Trascendió

Que AMLO extendió su pleito personal con la ministra Norma Piña hasta después de concluir su mandato y ayer, al arribar a la sesión de Congreso General para la toma de protesta a Claudia Sheinbaum, saludó con toda cordialidad en tribuna a los presidentes de la Cámara de Diputados, Ifigenia Martínez, y del Senado, Gerardo Fernández Noroña, pero ignoró a la titular de la Suprema Corte. En contraste, la Presidenta saludó hasta de beso a la representante del Poder Judicial (quien más tarde subió la imagen del momento a sus redes), lo que generó un aplauso desde las curules de la oposición en el Palacio de San Lázaro.

 

Que en el Palacio Legislativo de San Lázaro se pudo ver al aún gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, a gusto entre sus colegas, funcionarios y simpatizantes morenistas, petistas y verdes que asistieron a presenciar la toma de protesta a Claudia Sheinbaum. Después de saludar y platicar con algunos, se acercó al mandatario de Nuevo León, Samuel García, con quien estaba distanciado por la disputa de la candidatura presidencial de Movimiento Ciudadano, y parece que ya se reconciliaron.

 

Que vaya susto nos pegó Lula, porque cuando despegaba para volver a casa, después de asistir a la toma de posesión de Claudia Sheinbaum, la tripulación del avión BRS1A319 detectó un problema técnico que los obligó a sobrevolar en círculos durante unas cinco horas el aeropuerto Felipe Ángeles para agotar hasta cierto punto el combustible y aterrizar. Al final, todo resultó bien y el presidente abordó una aeronave de reserva de la Fuerza Aérea Brasileña para retomar su viaje.

 

Que mientras los ex presidentes Felipe Calderón y Enrique Peña felicitaron a Claudia Sheinbaum por su ascenso al poder, Carlos Salinas guardó silencio y Ernesto Zedillo había publicado un día antes un texto sumamente crítico en The Economist. Otra que se animó a expresar parabienes fue Xóchitl Gálvez, ex candidata de la oposición, quien acabó regañada por la panista Lilly Téllez en redes sociales, aunque el propio PAN deseó suerte a la doctora y la emplazó a dialogar con respeto. (Trascendió, Milenio, Al Frente, p. 2)

Sacapuntas

La acompañan empresarios, artistas…

Hizo historia Claudia Sheinbaum, ayer, al convertirse oficialmente no sólo en la primera presidenta de México, sino de Norteamérica. En el acto estuvieron presentes representantes de 105 países de todo el mundo, entre mandatarios, primeros ministros, legisladores y diplomáticos, además de los empresarios más importantes de la nación. También estuvieron y deportistas, como el campeón Saúl El Canelo Álvarez, y gran número de personajes del ámbito artístico.

 

Primera parada, Acapulco

El primer lugar a visitar por la presidenta Claudia Sheinbaum es Acapulco, donde esta tarde dará seguimiento a la atención para los damnificados del huracán John. Es decir, no será una mandataria de escritorio, sino que estará en donde la necesite la población más vulnerable. La acompañará la gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado.

 

Saludo republicano

Por cierto, destacó la cortesía de la presidenta Claudia Sheinbaum en la ceremonia de investidura, pues se acercó a saludar a la presidenta de la Suprema Corte de Justicia, Norma Piña. La ministra ocupó el lugar a la derecha de la mandataria, como establece el protocolo, y al ver llegar a la titular del Ejecutivo se puso de pie y estrecharon mejillas.

 

Oposición se portó a la altura

Hablando de cortesías, es de destacar la conducta de los dirigentes nacionales del PRI, Alejandro Moreno; del PAN, Marko Cortés; y de MC, Dante Delgado, durante la ceremonia de investidura de Claudia Sheinbaum. Sus senadores y diputados se portaron a la altura, respetando el protocolo republicano en la sede del Congreso de la Unión.

 

En días presenta la estrategia

Quien tendrá un papel protagónico en el gobierno que inicia es el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch. En los próximos días ofrecerá detalles de la Estrategia Nacional de Seguridad, basada en la atención a las causas, fortalecimiento de la Guardia Nacional, inteligencia e investigación y coordinación.

 

Boric, encantado con las Utopías

Intercambio de experiencias y proyectos realizaron la jefa de Gobierno electa, Clara Brugada, y el presidente de Chile, Gabriel Boric. El sudamericano difundió en sus redes la reunión que sostuvo con la mexicana en la embajada, y destacó “el deslumbrante trabajo en cultura, actividades sociales y comunitarias” del programa Utopías.

 

Se va Petro agradecido

Otro presidente sudamericano que aprovechó su estancia en México fue el colombiano Gustavo Petro. Aquí, pidió al nuevo gobierno, encabezado por Claudia Sheinbaum, “el mayor apoyo para encontrar a las seis jóvenes colombianas desaparecidas en este país”. Ayer aparecieron vivas, por lo que Petro se va agradecido. (Sacapuntas, El Heraldo de México, La 2, p. 2)

Confidencial

Las mujeres al poder

Quizá la parte más emotiva del discurso de la presidenta Claudia Sheinbaum el día de ayer sea la referida al tema de las mujeres. Comenzó desde la bisabuelas y siguió toda la línea hasta el presente. Parece increíble que México sea el primer país en Norteamérica en tener a una presidenta. Y Claudia Sheinbaum, en su toma de protesta, hizo un reconocimiento a quienes, antes que ella, crearon las condiciones para que se diera el evento histórico de este martes.

 

La ‘4T’ se la cobra al PAN

Por lo que se ve, la reconciliación que busca la oposición con la ‘4T’ no será nada fácil. Luego de los jaloneos y descalificaciones de panistas en contra de Morena en los debates de las últimas reformas, ayer el oficialismo dejó fuera a los azules de las comisiones de cortesía de diputados y senadores que recibieron en el Congreso a López Obrador y a Claudia Sheinbaum. Uno podría pensar que los opositores ni querían formar parte de ese protocolo, pero la senadora Guadalupe Murguía, al posicionar al PAN durante la toma de protesta, reclamó en tribuna al nuevo gobierno “que respete la pluralidad, hasta para elegir a la comisión de cortesía en esta ceremonia”. ¿Mal comienzo?

 

Ministros, juntos pero no revueltos

Marcado se vio ayer el cuidado que tuvieron los equipos de seguridad y logística del Palacio Legislativo, para la recepción de la presidenta de la Suprema Corte, Norma Piña, y el resto de los ministros. Los recibieron por un área aparte, no por donde llegaron todos los invitados. Alejados de los periodistas y protegidos por las innumerables vallas con que cubrieron pasillos y sótanos, los encaminaron directo al salón de plenos. Es decir, en San Lázaro todos estuvieron juntos, pero no revueltos. Con todo y beso de la presidenta Claudia Sheinbaum, la ministra Piña tuvo trato especial en San Lázaro.

 

El PRD, a pagar las cuentas pendientes

Si el PRD creyó que con su extinción era un “ahí muere”, se equivocó. El Inai pateó al caído y le exigió cuentas al sol azteca sobre sus inmuebles, gastos y deudas. “La extinción de un partido también conlleva un proceso importante en cuanto a reasignación de recursos financieros, bienes inmuebles y liquidaciones. De no hacerse correctamente y con un seguimiento puntual, se dejan espacios donde la opacidad puede permear”, sostuvo la comisionada Julieta del Río Venegas. Desaparece el partido, pero no sus compromisos.

 

Oposición, por vías distintas

Mientras personajes identificados con el PAN, como el propio Felipe Calderón y Xóchitl Gálvez, desearon éxito a Sheinbaum, hubo quien, dentro de las filas azules, contrastaron posturas. Es el caso de la sonorense Lilly Téllez. “No, Xóchitl Gálvez, no es correcto desearle éxito a Sheinbaum, porque si le va bien a ella, le irá mal a México (…) Hay que oponernos con decisión y dignidad al continuismo que destruye”.

 

Ahora sí va por las 40 horas de trabajo… y sus propias reformas

La presidenta Claudia Sheinbaum no quitó el dedo del renglón en dos de sus reformas, planteadas al arranque de su campaña, pero que tuvieron que esperar y ceder su ‘turno al bat’ por las reformas prioritarias de López Obrador. Se trata de las reformas para impedir la reelección en cualquier cargo de elección popular, y la que erradica el nepotismo. Pero, además, agregó una de las reformas que se quedaron en la congeladora el sexenio que recién terminó. “En acuerdo con las y los empleadores iremos alcanzado, paulatinamente en el sexenio, la semana de 40 horas” de jornada laboral. Habrá que ver qué ofreció a cambio a los empresarios… (Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 5)

Rozones

Y que le falla el avión

Con la novedad de que el avión del presidente Lula da Silva en el que tenía previsto volver a Brasil sufrió ayer algunos problemas técnicos tras su despegue. El mandatario sudamericano vino a México para asistir a la toma de posesión de Claudia Sheinbaum y también para sostener un encuentro de despedida con Andrés Manuel López Obrador, pero resulta que ayer los desperfectos en su aeronave obligaron a que los pilotos consumieran combustible en el aire por horas antes de aterrizar en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles. Fue ahí donde tomó otro avión de la Fuerza Aérea Brasileña de reserva con el que regularmente viaja. El despegue y el traslado se reportaban sin contratiempos, pero se supo que el nuevo titular de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, mantenía contacto con el canciller de Brasil, Mauro Vieira, para lo que se pudiera ofrecer. Qué tal.

 

Detenciones en Guerrero

Golpe importante, nos comentan, el que dio ayer la Fiscalía de Guerrero a cargo de Zipacná Torres Ojeda. Y es que resulta que logró la detención de tres personas relacionadas con delitos bastante serios, una de ellas es nada menos que hijo de un exalcalde de Taxco de Alarcón. De acuerdo con el parte oficial, en un primer operativo realizado en Cuernavaca, Morelos, se aprehendió a Mario “N”, por su probable participación en el delito de desaparición de personas. Éste es quien resultó ser pariente del exedil. Luego, en una segunda acción efectuada en Taxco fue detenido Jorge “N”, apodado El Maicero, acusado de un ilícito similar. La tercera captura fue la de una exsíndica municipal, de nombre Vapsi “N”, y tuvo lugar en Iguala. “Estos operativos forman parte de las acciones permanentes que realiza la Fiscalía General del Estado como parte del compromiso con la sociedad guerrerense. La FGE Guerrero reitera su determinación de fortalecer la procuración de justicia y combatir la impunidad en la entidad”, refirió la institución. Ahí el dato.

 

La prioridad en Morelos

Nos recomiendan revisar con lupa el discurso de toma de protesta de la gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, para verificar cuántas veces incluyó la palabra “paz”. De entrada, la nueva mandataria afirmó que la principal tarea de su administración será la construcción de ese monosílabo que estuvo ausente en la entidad durante los pasados seis años. González Saravia anunció que el fenómeno de “la inseguridad y la criminalidad” será abordado cada día por ella y por su equipo, lo que habla de la situación en la que encontró al estado. Tomar al toro por los cuernos, nos dicen, es una muy buena forma de arrancar una administración, sobre todo cuando se debe asumir el reto de enderezar muchos renglones torcidos por indolencia, incompetencia, falta de voluntad o todo eso junto. Dadas las condiciones en las que recibió la entidad de su antecesor, lo menos que pueden hacer los morelenses es darle a Margarita el beneficio de la duda y albergar la esperanza de que las cosas cambien para bien. Veremos.

 

Desamparo en Sinaloa

Y en donde de plano no se ve por dónde es en Sinaloa, pues lejos de que termine la ola de violencia, ésta ya se salió de la zona centro y de la serranía del sur y alcanzó al puerto turístico de Mazatlán. Ayer, sicarios ejecutaron a tres personas, a dos de ellas dentro de un negocio de maquinitas, al cual luego le prendieron fuego. ¿Qué sentirán las familias desplazadas de comunidades de Concordia que eligieron a Mazatlán como refugio porque sentían que era un lugar seguro y tranquilo? Con justa razón, nos dicen, ayer la Red Ciudadana Anticorrupción exigió que regresen la paz y el orden público. En un desplegado, la Red, que agrupa a decenas de organizaciones sociales, empresariales y académicas, dijo observar “con terror” el aumento de asesinatos, desapariciones, balaceras y otros hechos delictivos. El gobernador morenista Rubén Rocha insiste en que su administración no está rebasada y que está teniendo avances, pero la realidad tiene otros datos. Qué tristeza, nos comentan.

 

Aceleran los trenes

Una gran cantidad de compromisos de relevancia hizo ayer la Presidenta Claudia Sheinbaum y entre ellos, nos dicen, destacan las obras de infraestructura ferroviaria, algunas de las cuales serán derivaciones del Tren Maya o del Interoceánico, a las que se agregarán otras como las que seguirán las rutas Ciudad de México-Querétaro, pasando por el Estado de México; Querétaro-San Luis Potosí, Saltillo-Monterrey-Nuevo Laredo. O el Querétaro-Guadalajara hasta Nogales pasando por Tepic, Mazatlán, Culiacán y Hermosillo y la ruta México-Puebla-Veracruz. Y tan están en la mira de la mandataria que ya este fin de semana arrancarán los trabajos para la construcción del México-Pachuca, según anunció en el Zócalo capitalino, para lo cual realizará el acto de inicio en Hidalgo. Pendientes.

 

Incesantes protestas del PJ

Y mientras todo mundo se concentraba en la transmisión de poderes, resulta que la batalla que sigue el Poder Judicial contra la reforma constitucional que lo reconfigura continúa. Y es que se siguen acumulando recursos contra la enmienda constitucional. Ahora lo que ocurrió fue que una jueza de Yucatán concedió una suspensión a un particular que demanda contar con órganos de justicia autónomos e imparciales. La decisión del juzgado, por lo pronto, frena la aplicación del decreto que adiciona y deroga diversas disposiciones de la Constitución federal e impide al Senado emitir la convocatoria para la elección de distintos cargos. El asunto, nos comentan, se agrega a las manifestaciones que trabajadores y jueces realizan y que ayer pidieron que se lleve a cabo un diálogo que pueda derivar en el freno de efectos graves de la reforma. (Rozones, La Razón, LA DOS, p. 2)

¿Será?

Esperanza acapulqueña

Nos dicen que en Acapulco aguardan con esperanza a la presidenta Claudia Sheinbaum; aunque las Fuerzas Armadas han respondido para apoyar a los habitantes del puerto y otros municipios afectados, se ha visto con buenos ojos que su primera gira se haga hacia esta zona de desastre… El mensaje de la mandataria es claro: No están solos. Nos dicen que habrá un anuncio importante de apoyo a los guerrerenses. ¿Será?

Se sienten traicionados

Nos cuentan que al equipo de comunicación que trabajó en la LXIV y LXV legislatura con la bancada guinda les jugaron chueco. Todos fueron liquidados en abril con la promesa de recontratación, llegó septiembre y sacaron la dura chamba de las primeras reformas el Plan C y al final, con el argumento de que pertenecían a otra tendencia política, ni las gracias les dieron… ¿Será?

Hace historia

En los primeros minutos de este 1 de octubre asumió el poder la primera mujer gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, quien ya con la responsabilidad, anunció que el reto principal es volver a tener una entidad segura y productiva, para lo cual vigorizará la vocación turística, y el desarrollo sostenible e innovación. Para que los morelenses estén tranquilos y apoyen el crecimiento económico de Morelos. La gobernadora se comprometió a transformar la entidad en una más justa, inclusiva y próspera, donde cada ciudadana y ciudadano sea parte de la transformación, y cuente con la seguridad y apoyo que el Gobierno le brinde mediante hechos de quien sí quiere a Morelos. ¿Será?

Tomas de protesta

Después de cuatro meses de batalla en los tribunales, Alessandra Rojo de la Vega rindió protesta como alcaldesa de la Cuauhtémoc como representante de la alianza opositora. Nos cuentan que, durante su gestión, se implementarán distintos programas sociales y de seguridad que ya fueron hechos del conocimiento tanto del próximo Gobierno de la CDMX, encabezado por Clara Brugada, y el de la presidenta Claudia Sheinbaum; nos aseguran que busca coordinar esfuerzos con la administración local y federal que permitan su implementación inmediata. ¿Será?

¿Violencia política?

Un día antes de la toma de protesta, en lo que se conoció como AMLO Fest, el presidente del Instituto Nacional de Formación Política de Morena, Rafael Barajas, leyó un texto en el que se decía: “La jueza Norma Piña conspira y complota, tiene la madre rota por López Obrador”… A pesar de las diferencias, es lamentable esa frase que celebra, aunque sea en sentido figurado, la agresión a una mujer en un país en donde en promedio entre 9 y 10 mujeres son asesinadas al día, según datos de la ONU. Si a un intérprete de música vernácula se le cuestionó la frase de una canción, cómo avalar el discurso de quienes deberían promover la cultura de no violencia. ¿Será?  (¿Será?, 24 Horas, PÁG. 2)

La Esquina

Empieza un gobierno y se renuevan las esperanzas. Lo que todos escuchamos con mayor interés fue la intención de que el gobierno sea un motor de la inversión, del empleo bien remunerado, de mayor bienestar y de un gran parteaguas en la equidad de género. Empieza un gobierno y las esperanzas crecen (La Esquina, La Crónica de Hoy, P.p.)

Estrictamente Personal / Que nadie se llame sorprendido

Claudia Sheinbaum pronunció ayer su primer discurso como Presidenta con un recorrido épico por la historia de una nación, cuyas culturas originarias le dieron al mundo el cacao y el maíz, que construyó pirámides monumentales y entendieron los astros, así como la vida y la muerte como parte de un cambio constante que animó el espíritu mexicano orgulloso de su pasado. Pero ahí se atoró. La nueva jefa del Estado mexicano se tomó los 44 minutos que duró un discurso que debió haber sido eterno, y que se volvió prescindible, sin nada memorable que recordar salvo la apología a su mentor, Andrés Manuel López Obrador.

Sheinbaum comenzó su mensaje a una nación que quería oírla con interés y curiosidad, medida en los millones de personas que siguieron la toma de posesión a través de los canales de YouTube, con un panegírico a su predecesor. Fueron 402 palabras de miel, que ensalzó una vez más en medio de su mensaje y que concluyó caminando hacia donde se encontraba para agradecerle, abrazarlo y desearle lo mejor. Terminaba un ciclo y comenzaba otro, había dicho al final de sus palabras. Sin embargo, reafirmando las dudas sobre si podrá sacudirse su sombra, mostró que su relación emocional con él es intrínseca.

Nadie esperaba realmente un contenido rupturista. No había razón para pensar en ello. Tampoco había justificación para un deslinde y mostrar autonomía e independencia, como algunos pidieron por meses. Sheinbaum le debe toda su carrera política a López Obrador, con quien comparte ideológicamente su proyecto político. Pero lo que sí se habría esperado de ella era que pintara la ruta hacia el futuro, sustentada programáticamente en lo que se instaló durante los seis últimos años, y que nos dijera dónde veía al país al final de su gobierno. No lo hizo.

El “segundo piso de la cuarta transformación” se ha quedado como una línea continua de lo arrancado por López Obrador, que hace ver más su proyecto como un alto en el camino para cargar combustible que la construcción de un edificio que eleve su dimensión y alcance. Quizá lo único que mostró tener ese tamaño es convertir a Tula, “la ciudad más contaminada del país… en la ciudad más limpia”, que fue una promesa de campaña, mediante el proyecto de economía circular más ambicioso del mundo.

No explicó el concepto, pero se refiere a romper con un patrón lineal que está basado en la producción masiva de productos desechables, nacidos en la globalización, por un nuevo modelo de producción y consumo que elimina el desperdicio y la contaminación, que busca la circulación de los productos a su valor más alto, regenerando al mismo tiempo la naturaleza. Pero esa idea de vanguardia choca con otra parte de su proyecto energético, basado en combustibles fósiles, de conformidad con los postulados de López Obrador.

El proyecto de Tula es lo único que perfiló en su discurso inaugural como algo de avanzada, porque lo demás fue un resumen de sus promesas de campaña, de los sermones diarios de López Obrador y de los 100 compromisos que repitió por la tarde en el Zócalo, que integraron su texto de apertura como Presidenta. El principio, el desarrollo y la conclusión en la arquitectura del mensaje fue como si el equipo del ex vocero presidencial –ahora su coordinador de asesores– Jesús Ramírez Cuevas se lo hubiera escrito. No tuvo la frescura de la nueva generación que la ha acompañado desde su gobierno en la Ciudad de México, ni una visión de país, no rupturista, ni el de una izquierda moderna y de avanzada que sí necesita México. No le habló a la audiencia general sino a los suyos, con lo cual se habló a sí misma y al principal receptor de sus palabras, López Obrador.

Sheinbaum perdió una gran oportunidad para decirle al país, en su primer discurso como Presidenta, a dónde quería llevarlo. Careció de un hilo conductor que emocionara a todos y animara a esa parte de la sociedad llena de heridas por la violencia de López Obrador, que quiere una reconciliación nacional y que la Presidenta escuche a todas y todos sin distinción ni condición. No existió ese tejido, por lo que su reiteración de a dónde pretende llevar al movimiento obradorista –la culminación y consolidación de lo que hizo su jefe político–, sin importar lo que piensa el resto de los mexicanos que disienten del proyecto, no debe ser sorpresa para nadie, ni podrán decirse engañados en el futuro.

La Presidenta fue honesta y congruente. No pretende engañar a nadie y hacerle creer que ella será diferente a lo que ofreció en su vida pública y en la campaña. Se le agradece, aunque pueda ser ruda, como el trato a la presidenta de la Suprema Corte, Norma Piña, sentada junto a ella, a quien le recordó que el voto popular los echará del Poder Judicial, negando que esa acción generará más injusticia y politizará la justicia, como se ha denunciado en México y el mundo.

En su visión no hay un país heterogéneo. Lo que no es homogéneo no cuenta para ella, como se vio al prometer que gobernaría para todas y todos, como lo debe hacer una presidenta, reforzando incluso su dicho en la semiótica –vistió de blanco, sin nada marrón, y aprobó la nueva imagen institucional en el mismo color neutro y limpio–, pero que, al no dar cabida ni en actitud ni en palabra a aquellas ideas que no sean obradoristas, reflejó su intolerancia, al tiempo de ser excluyente por no tender puentes a la oposición para el diálogo, pidiéndole en cambio que reflexionaran con la cabeza fría los logros alcanzados por López Obrador.

El discurso tuvo el diseño de las mañaneras, con verdades, medias verdades, imprecisiones y mentiras, que tuvo un rayo de luz cuando gritó “¡viva México!”, que sumaba a todas y todos, pero que tropezó de nuevo en la oscuridad con la proclama “¡viva la cuarta transformación!”, que con una arenga partidista, no la de una jefa de Estado, cancelaba la inclusión y la sanación política. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 8)

Historias de reportero / Los primeros minutos de Claudia

Las primeras palabras de la primera mujer Presidenta de México en la historia… fueron para un hombre. No sólo las primeras palabras. Los primeros 5 minutos del discurso más emblemático de su carrera fueron para citar, elogiar y encumbrar a un hombre en lo personal. No sólo eso. Los siguientes 18 minutos fueron para retomar, ensalzar, adherirse y garantizar la continuidad del gobierno de ese mismo hombre. Y luego 12 minutos en donde prometió ampliar lo que ya se hizo y apenas logró colar un puñado de propuestas íntegramente propias que apenas esbozó: tres programas sociales nuevos, digitalización, vivienda, preparatorias y combate a la contaminación.

En total, de un discurso de 40 minutos, la primera mujer Presidenta de México, la doctora Claudia Sheinbaum, dedicó como 30 a hablar del hombre que tenía sentado a unos cuantos metros de ella.

A la lucha de las mujeres dedicó unos 8 minutos. Citó a las heroínas de la patria, pidió verbalizar el empoderamiento de las mujeres y cerró su discurso con unos bellísimos párrafos de “conmigo llegan todas”.

La contabilidad no es casual. En discursos de esta importancia se suele cuidar cada palabra, se escoge cómo y cuándo, se rebotan con especialistas en mensaje y se recibe retroalimentación de la gente de más confianza. Y esa es la contabilidad que arroja el discurso de toma de posesión de Claudia Sheinbaum. Cuenta el fondo y cuenta la forma. Ese lugar le da la nueva Presidenta a AMLO, y ese lugar le da a las mujeres.

Era esperable un elogio desaforado hacia López Obrador. Hasta justo, tratándose de ella. No me gusta la señal de abrir su discurso con eso y dedicarle tanto tiempo. Era también esperable un elogio al gobierno que se va -ella emana de ese gobierno- pero repetir las mismas frases, los mismos mantras, las mismas citas y hasta los mismos héroes durante tanto tiempo, diluye la apreciación de un estilo propio (que de existir, no ha sido expuesto) y abona a la percepción de que él sigue mandando, una percepción que ella ha tratado de combatir explícitamente. Su tropiezo de seguirle llamando “presidente”, y tener que corregir, fue el traicionero remate del subconsciente.

No todo fue decepción en el primer discurso de Claudia Sheinbaum. Además de las espléndidas palabras finales sobre la llegada de las mujeres del poder, destaco algunos brochazos que por ahora, no son más que eso, brochazos. En medio de un copiar-pegar en forma y frases de gobierno, Sheinbaum se separó de varias mentiras que López Obrador repitió incesantemente en su gobierno: ya aceptó que hay y habrá deuda (en una proporción responsable con respecto del PIB, prometió), ya aceptó que la producción petrolera no rebasará los 1.8 millones de barriles diarios (contra los 2.5 millones que jamás se alcanzaron) y buscará darle al Tren Maya una orientación rentable como transporte de carga para que no siga siendo un tiradero del dinero.

¿Y la oposición? Desaparecida, aplastada por Morena y sus aliados, víctima de una ilusión óptica que no debe engañar a todos los mexicanos. Sólo el 28% de los legisladores invitados eran de oposición porque el INE y el Tribunal le dieron al oficialismo el 72% de las curules (diputados y senadores). En realidad, el 46% de los mexicanos no votaron por Claudia Sheinbaum. Para ese 46% de México, la Presidenta no tuvo ni un renglón. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. A10)

Serpientes y Escaleras / La sombra del caudillo

Claudia Sheinbaum Pardo ya es la presidenta número 66 en la historia de la República Mexicana. Es la primera mujer en ocupar el cargo en 200 años y su toma de posesión el día de ayer constituye un hecho histórico para la democracia no sólo de México, sino de Norteamérica. Ayer, en el Palacio Legislativo de San Lázaro, ante el Congreso de la Unión instalado en sesión general, la doctora en Ingeniería Ambiental que dirigirá los destinos del país por los próximos seis años dio su primer discurso a los mexicanos, luego de que le impusieron la banda presidencial. Más tarde, en el Zócalo, en un mitin organizado por su partido, enlistó sus 100 compromisos de gobierno.

Tanto en sus dos mensajes, como en las formas, fue inevitable ver que la nueva presidenta sigue imitando el mismo estilo, el tono y hasta los simbolismos y rituales de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador. De hecho, el arranque de su mensaje de toma de protesta lo dedicó a elogiar y a reiterar su lealtad y admiración por el expresidente, a quien en un lapsus que revela la dependencia que aún mantiene hacia él, lo llamó todavía “presidente”, cuando ella ya portaba en el pecho la banda presidencial.

“Como dice el presidente, dar de comer a quien nos da de comer. No permitiremos la siembra de maíz transgénico”, dijo Sheinbaum en su discurso ante el Congreso; luego, cuando cayó en la cuenta del resbalón, de inmediato ella misma corrigió: “Andrés Manuel López Obrador, como dice Andrés Manuel López Obrador. No permitiremos la siembra de maíz transgénico, seremos autosuficientes no solo en maíz sino en otros cultivos”.

¿Fue sólo un lapsus por la costumbre de llamarlo “presidente” durante las tantas giras que realizó con él en las últimas semanas o a la doctora la traicionó el subconsciente? Más allá de lo anecdótico del tema, lo que es un hecho es que ayer, en medio de aclamaciones, reconocimientos y buenos deseos de muchos mexicanos –incluso de la oposición, como el ex presidente Calderón al que ella atacó en su discurso mientras él le deseaba en redes sociales “sinceramente que le vaya bien, que sea una auténtica Jefa de Estado”— la presidenta Sheinbaum decidió realizar sus primeros actos y sus primeros mensajes exactamente igual a los de López Obrador cuando tomó posesión en 2018.

Si en el Congreso le rindió tributo a él antes de hablar de cualquier problema que afecta a los mexicanos, en el Zócalo le copió de manera íntegra el formato del “festejo” de su asunción como presidenta, con todo y “bastón de mando” que le entregaron los pueblos originarios, tal como lo hicieron con AMLO hace 6 años, con un Zócalo lleno por espontáneos, pero también bases de acarreados provenientes de los estados y de organizaciones sindicales de la 4T, y hasta en el formato de su mensaje desde la plaza política por excelencia, donde enumeró, igual que López Obrador, los que serán sus 100 compromisos de gobierno para los próximos seis años.

Fue inevitable ver y sentir, tanto en San Lázaro como en la pletórica Plaza de la Constitución, la sombra de López Obrador como el caudillo que se va, pero no se va, porque sigue presente y latente en las formas y los estilos, desde el modo de hablar hasta el modo de presentarse ante los mexicanos. Fue como si, tal como lo hizo en su campaña y en la construcción de su candidatura presidencial, la ahora presidenta hubiera decidido que ella tiene que seguir imitando el estilo y las formas de su mentor político, sin dejar aún que aflore su propia personalidad y su estilo personal de ejercer el poder.

Hoy, en el que será su primer día de actividades formales, la doctora lo comenzará exactamente igual que su antecesor, con una conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional, en la que también será una copia de la que fuera la principal herramienta de gobierno de López Obrador durante sus seis años, aunque lo que ha trascendido es que las suyas serán conferencias mucho más breves y no necesariamente con preguntas de los periodistas todos los días.

Después de su primera “mañanera”, tendrá actividades privadas en Palacio y por la tarde viajará a Guerrero, en particular a Acapulco, para supervisar junto a la gobernadora morenista Evelyn Salgado y junto a su gabinete que se trasladará con ella, las labores de rescate y apoyo a los damnificados del huracán “John”. Quizás esa será la primera diferencia que marque la presidenta Sheinbaum con su antecesor. Porque López Obrador, aún en la peor tragedia que vivió Acapulco hace un año con el huracán “Otis” que devastó a ese puerto, nunca quiso hacer una gira pública de supervisión y auxilio a los acapulqueños, porque decía “cuidar la investidura presidencial”.

Veremos si en los días, semanas y meses por venir, en el que no tendrá un fácil inicio de sexenio, la doctora empieza a desmarcarse o no de los estilos, las formas y el tutelaje político de López Obrador. Porque ayer en su ascenso a la Presidencia, claramente ella decidió seguir imitándolo y copiando los pasos de su mentor, tal y como siempre lo dijo en sus discursos como presidenta electa.

La próxima semana, según anunció ayer en el Zócalo, la presidenta presentará su estrategia de seguridad para el país, con la que pretende apagar los muchos fuegos en materia de violencia del narcotráfico que le heredó López Obrador en varios estados y regiones de la República. Ese podría ser otro tema en el que ella marcara una diferencia con su admirado líder, porque difícilmente la doctora podrá ratificar la fallida y negligente estrategia de los “abrazos, no balazos” que tanto defendió en campaña, pero que ahora como presidenta no podrá repetir, si no quiere que se le termine de descomponer la República.

Por ahora, en el inicio histórico de su Presidencia, la primera mujer que ya es la jefa de Estado mexicana ha decidido claramente seguir bajo la sombra del caudillo. La pregunta que sigue flotando en el ambiente, aun con las buenas señales que ayer dieron los mercados con la recuperación del peso, es ¿hasta cuándo la doctora dejará ver a los mexicanos quién es realmente ella y cómo piensa sacar adelante al país más allá de su apego a los estilos de López Obrador?

NOTAS INDISCRETAS… La transmisión de la ceremonia constitucional de toma de posesión, coordinada por el Sistema Público de Radiodifusión que dirige Jenaro Villamil, estuvo plagada de errores, tomas equivocadas y mala planeación. El error más grave ocurrió en el momento en el que la diputada Ifigenia Martínez, quien por cierto llevaba preparado un discurso que nunca le dejaron leer, le iba a colocar la banda presidencial a la doctora Sheinbaum.

En la imagen que se difundió en pantalla se ve a Ifigenia sentada y se escucha el momento en el que ella dice: “No me puedo parar”, lo que al parecer asustó al productor que ordenó cambiar la toma y de pronto no se pudo ver en la imagen el momento en el que ayudan a levantar a Ifigenia y le coloca la banda presidencial a la presidenta. Es decir, que el momento cumbre, el más importante que representa la investidura como presidenta, no fue captado por las cámaras oficiales. Productores y directivos de medios privados se quejaron ayer de que es la primera vez en la historia que varios medios se salieron de la cadena nacional, ante la cantidad de errores que se estaban cometiendo en la transmisión. Por ejemplo, nos decía un directivo de una televisora privada, la orden de la cadena nacional a las estaciones de radio y TV normalmente se enviaba con 10 días de anticipación, pero en este caso la mandaron apenas el lunes.

Tomas mal hechas, risas y comentarios de la cabina de producción que salieron al aire, por ejemplo cuando el presidente López Obrador va bajando la escalinata de San Lázaro, se abre la toma y se escucharon risas de los operadores en cabina. Fueron tantos y tan notorios los errores, que ayer no faltó quien se preguntara si todo fue por una mala planeación y una pésima dirección de la producción o si alguien quiso sabotear a la doctora en su toma de protesta. Con la 4T nada puede descartarse…

Y hablando de la ceremonia de ayer, una ausencia que muchos no notaron, pero que pesa políticamente fue la del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas. El fundador del PRD y tres veces candidato presidencial fue invitado a la toma de posesión personalmente por la doctora Sheinbaum, quien le pidió a su hijo Lázaro Cárdenas Batel, jefe de la Oficina Presidencial, que se encargara de que su padre estuviera presente.

El liderazgo moral de Cuauhtémoc, quien tuvo fuertes y serias diferencias con el estilo de López Obrador, es algo que reconoce Claudia Sheinbaum, tanto así que, en campaña, como ya de presidenta electa se reunió con el ingeniero y con Lázaro, a quien primero invitó a Pemex, pero ante su negativa terminó integrándolo a su staff y a su círculo más cercano. Sin embargo, por una razón que ayer nadie sabía, Cárdenas Solórzano no estuvo en el Palacio de San Lázaro y su ausencia es sin duda notoria e importante. ¿Sería algún tema de salud o sería que el ingeniero quiso poner “sana distancia” no tanto con Sheinbaum, sino con Andrés Manuel?… Los dados repiten Escalera. Éxito para el nuevo gobierno. (Salvador García Soto, El Universal, Online)

Bitácora del director / ¿Que el país está en paz?

La mañana del lunes 30 de septiembre, a las 9 horas, autoridades y socorristas de Culiacán, Sinaloa, fueron informados sobre un tiroteo en la zona de Tres Ríos.

Cuando llegaron al domicilio señalado, sobre la calle Rufino Tamayo, encontraron dos hombres muertos a balazos. Una de las víctimas fue identificada como Faustino Hernández Álvarez, dirigente de la Unión Ganadera Regional, quien había sido diputado local por el PRI y dos veces regidor en el ayuntamiento capitalino. En 2021 contendió por la presidencia municipal de Culiacán, postulado por el PRI, aunque perdió la elección con Jesús Estrada Ferreiro, de Morena. En 2023 anunció su adhesión a ese último partido.

Asesinado en su casa, Hernández Álvarez es el tercer político al que le arrebatan la vida en medio del conflicto entre los grupos criminales Chapitos y Mayitos, que azota Sinaloa desde el 9 de septiembre. Los otros son Héctor Melesio Cuén, diputado federal electo, líder del Partido Sinaloense y exalcalde de Culiacán, y Ramón Escobar Manjarrez, diputado local suplente por el PRI. El homicidio de Cuén ocurrió en la misma casa donde habría sido secuestrado el narcotraficante Ismael El Mayo Zambada –crimen cuya causa fue alterada por la fiscalía estatal–, mientras que el cuerpo de Escobar Manjarrez apareció sobre la carretera Culiacán-Mazatlán, en el municipio de Elota.

Datos oficiales indican que la violencia desatada en el estado hace 23 días ha dejado 130 homicidios y alrededor de 160 desapariciones de personas. El conflicto se ha extendido a otros municipios y se ha manifestado con la quema de vehículos y bloqueos en la autopista Durango-Mazatlán. Ante esto, poco han pesado los operativos de fuerzas policiacas y militares.

Mientras, en Chiapas, los enfrentamientos entre cárteles impidieron la instalación de nuevos ayuntamientos en Oxchuc, Pantelhó y Frontera Comalapa. Las autoridades municipales debían tomar posesión, igual que en el resto del estado, ayer 1 de octubre, pero la violencia lo impidió en esas demarcaciones. En la última, el alcalde electo Aníbal Roblero Castillo desapareció el 3 de septiembre. De acuerdo con imágenes de una cámara de seguridad, fue secuestrado en una cafetería de Tuxtla Gutiérrez.

El último fin de semana del sexenio de Andrés Manuel López Obrador fueron asesinadas en el país 234 personas. Si se suman las 91 del 30 de septiembre, la cifra de homicidios llega a 325 en un lapso de apenas cuatro días.

El lunes mataron a 13 en Guanajuato, ocho en Sonora, siete en Puebla, siete en Baja California, siete en Sinaloa, seis en Veracruz, seis en Nuevo León y seis en Guerrero.

Como se ve, la violencia que acompañó el fin del periodo presidencial no se limita a uno o dos estados. Ha brotado en diferentes puntos de la República. Y, sin embargo, el nuevo gobierno no muestra prisa por anunciar el plan de seguridad pública que dice que implementará para hacer descender los indicadores de delitos de alto impacto. Está previsto que sea revelado en los próximos días, de acuerdo con lo que dio a conocer la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ayer tomó posesión.

Horas antes, en el relevo que se realizó, a la media noche del lunes, en las secretarías de Gobernación y Seguridad Pública, Rosa Icela Rodríguez, quien dejó la titularidad de la segunda para asumir la de la primera, hizo el siguiente diagnóstico de la situación que está viviendo el país:

“Estamos conscientes de los asuntos que requieren nuestra atención inmediata; por eso desde ya, iniciaremos la comunicación con gobernadores, con integrantes de la Cámara de Diputados y Cámara de Senadores, y puedo asegurarles que el territorio se encuentra en paz”.

¿En serio, “en paz”? No sé qué me preocupa más, si la exsecretaria de Seguridad Pública y nueva secretaria de Gobernación está desinformada o si quiere tomarle el pelo a la ciudadanía. Sólo queda confiar en que el nuevo plan de seguridad encuentre el antídoto a la violencia criminal, algo que nunca logró el gobierno anterior. Ojalá que al menos pueda partirse de un diagnóstico certero y que la minimización de los problemas deje de ser la práctica recurrente. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Nación, p. 2)

El de atrás paga

Inicia un nuevo gobierno, llega con un claro respaldo popular, pero también con problemas por enfrentar y una narrativa que parece condicionar. A nadie le queda duda que los votos que respaldan el arribo de la Presidenta se construyeron sobre la promesa de mantener las entregas masivas de dinero y continuar con una supuesta e idílica transformación.

Sin embargo, en el horizonte se asoman nubarrones. En lo económico, los vaticinios no salen de los defenestrados neoliberales, por el contrario, la fuente son los Precriterios Generales de Política Económica 2025 que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) envía a la Cámara de Diputados. En ellos se anuncia que no hay dinero suficiente para el próximo año, que estamos endeudados y que será difícil cumplir con los compromisos de campaña de la hoy presidenta.

En seis años, la deuda pasó de 10 billones, cifra histórica, a 17 billones, y el crecimiento es el más bajo en los últimos cuatro sexenios. La inflación ha tocado límites alarmantes y los sistemas de salud y educación se encuentran en crisis.

La nueva Presidenta recibe un país en llamas.  El sexenio que termina es el más violento en la historia moderna del país. Se acabó la cantaleta que presumía una tendencia descendente en la estadística de homicidios. Por desgracia, 2024 tendrá más asesinatos que el año anterior.

Sinaloa es un ejemplo del fracaso de la estrategia de seguridad, como Acapulco lo es del sistema de protección civil. En ambos casos no hay buenas noticias para el futuro. El gobierno saliente no solo hereda los problemas, también deja atado al entrante.  Instituciones preparadas desde el odio, la ignorancia y la precipitación le son impuestas a Claudia Sheinbaum.

A la administración que inicia le queda poco margen para actuar. Veamos:

1).- El país se encuentra polarizado,

2).- hay poca confianza para invertir. Muy pronto tendremos una crisis en el sistema de justicia y serán suprimidos los órganos autónomos,

3).- no hay espacio para más endeudamiento,

4).- la errónea política internacional nos tiene alejados de naciones importantes,

5).- tenemos un rezago competitivo. Perdimos el tiempo entre pleitos, fantasías y obras innecesarias,

6).- todo parece indicar que, gane quien gane, el próximo gobierno americano ajustará cuentas en materia de seguridad, migración y políticas de inversión,

7).- el federalismo y la cooperación con las entidades se encuentra muy lejos de lo óptimo y,

8).- el Ejército se ha convertido en un factor político y ahora tiene el monopolio de la seguridad.

“El de atrás paga” era la broma que se hacía entre quienes subíamos al autobús público, parece que eso le espera al próximo gobierno. En alguna ocasión me tocó ver que la víctima del juego solo cubrió su boleto y dejó al resto con el problema. (Rubén Moreira Valdez, El Heraldo de México, Editorial, p. 21)

Quebradero / La Presidenta suelta las manos

La Presidenta y el expresidente se ciñeron al protocolo en medio de la euforia de los suyos. Fue una mañana en que las y los legisladores de la mayoría se metieron en los terrenos de mi reino por una selfie.

Desde que llegaron a San Lázaro todo fue jolgorio. No hubo un solo momento en que la oposición pudiera hacerse valer, un poco, porque se asegura que había un acuerdo previo de civilidad política y, otro tanto, porque hoy la oposición no tiene cómo hacerse presente.

Los desfiguros estuvieron a la orden. No había quien se salvara de la rebatinga por los personajes. El culto a la personalidad tiene una variante, ahora no sólo se trata del que se va, sino también de la que llega.

No sirvieron de mucho las comisiones de recepción legislativa, porque desde que llegaron dio inicio el jaloneo con tal de estar lo más cerca posible, a duras penas los dejaron llevar a cabo el acto de honores a la bandera. Estábamos ante un cambio de mando que debiera representar la atención y los reflectores para una y el paulatino olvido para el otro.

Se han dado muchas interpretaciones sobre el discurso de la Presidenta. Ayer se decía que había tomado cierta distancia de López Obrador. No alcanzamos a verlo de manera como lo quieren hacer ver algunos o como lo desean otros.

Uno de los elementos de mayor interés sobre la participación de Claudia Sheinbaum fueron las muy interesantes y alentadoras referencias a las mujeres en el pasado y lo que debe ser para el presente y futuro. El repaso de la historia se convirtió en un momento en donde hizo a las mujeres invisibles visibles. Fue uno de los momentos más importantes y sensibles, el cual logró un consenso, a pesar de que algunas y algunos en la oposición lo desestimaron quizá sólo por asumirse como opositores.

Era previsible el elogio a López Obrador. No escatimó ni contenido ni palabras colocándolo en un pedestal que de alguna manera el mismo expresidente se ha ido construyendo. Le dedicó buena parte de su discurso, con equívocos voluntarios o involuntarios cuando se refirió a él como Presidente para reparar de inmediato y decirle Andrés Manuel López Obrador.

Es claro que la Presidenta sabe muy bien cómo organizar sus discursos. El problema que se viene es cómo hacerle en asuntos como el ofrecimiento de becas a los estudiantes de primaria y secundaria de escuelas públicas; como el no subir el precio real de las gasolinas; los proyectos de trenes de pasajeros en varias zonas del país, entre otros, la pregunta es con qué base económica se va a hacer todo ello para sustentarlo; el 15 de noviembre se discutirá el presupuesto y ahí se verá en el renglón de ingresos cómo le va a hacer.

Otro momento que acaparó la atención fue el saludo cortés de la Presidenta a la presidenta de la Corte, Norma Piña. Fue la propia Claudia Sheinbaum quien se acercó a saludarla, lo cual significó un encomiable acto de civilidad. Sin embargo, al referirse a la reforma al Poder Judicial la Presidenta no abrió ningún espacio para poder discutir al menos las leyes secundarias. Fue contundente, lo único que podríamos esperar ahora es que haya sido parte de una narrativa que pudiera cambiar eventualmente más adelante.

No pareciera que esté en el radar inmediato de la Presidenta el diálogo con la oposición. Tampoco hizo referencia alguna a los colectivos de las madres buscadoras, los feminicidios, los desaparecidos, los migrantes en nuestro país y los desplazados. Esperemos que no tenga que ver con aquello que dijo de que lo que no se menciona no existe.

Es obvio que hay mucho por decir y explicar por delante. Claudia Sheinbaum es nuestra Presidenta y todas y todos tenemos que estar con ella lo que no quita la crítica ciudadana a la que sirve.

RESQUICIOS

Por la tarde con los muy suyos, la Presidenta profundizó en lo que son sus principios y leyó sus 100 puntos de Gobierno. En el papel se confirma la continuidad y, por ahora, un apego en plena consonancia con su antecesor. (Javier Solórzano Zinser, La Razón, LA DOS, p. 2)