Los comicios generales que se realizan hoy en Estados Unidos vienen precedidos de un proceso sin precedente de erosión institucional, de un desgaste acelerado del pacto social, de amagos de judicialización, de una inusitada movilización en las calles que ha derivado en feroz represión policial y hasta de malos augurios.
En forma poco velada, el propio titular del cargo presidencial, Donald Trump, ha amenazado con desconocer los resultados de las urnas si éstos no lo favorecen, lo que llevaría de manera indefectible a una crisis institucional sin antecedente, que es el escenario malo, oa un intento de autogolpe, que es el escenario peor.
No podría ser de otra manera, después de cuatro años de sistemática demolición de la legalidad por parte de quien debería ser su principal guardián, en su calidad de jefe de Estado, el cual ha inoculado el odio entre amplios sectores de la sociedad estadunidense, hasta el punto de convertirlo en su principal motor político. (La Jornada, Editorial, p.2)
Este fin de año no faltará dinero en millones de hogares pobres // Entregan pensiones a adultos mayores y Sembrando Vida // Los apostadores van por Biden
Este martes la Secretaría de Bienestar inicia el pago de las pensiones a más de 8 millones de adultos mayores y 800 mil personas con discapacidad, correspondientes al bimestre noviembre-diciembre. Es una operación financiera gigantesca, que se desarrollará en varios pasos. El dinero que antes se quedaba en poder de los machuchones llegará a las familias menos favorecidas, como resultado de los diversos programas sociales que ha puesto en marcha el gobierno del presidente López Obrador. La idea es que inyectando recursos en la base social crece la economía. Hoy se realizará el depósito a los titulares de tarjetas bancarias. Para quienes acuden a recibir la pensión directamente, se instalarán 10 mil 753 puntos de pago en igual número de localidades de todo el país. De ellos, 6 mil 897 se operarán con apoyo del Banco del Bienestar, especialmente del centro al sur del país, mientras los demás se establecerán con respaldo de Telecomm en localidades del centro al norte de la República. Cabe precisar que las pensiones equivalen a 2 mil 620 pesos cada bimestre y este 2020 se agruparon en cuatro emisiones por los adelantos que se pagaron debido a la pandemia. Un pago fue el del bimestre enero-febrero por 2 mil 620 pesos; el segundo pago fue por 5 mil 240 pesos correspondientes a los bimestres marzo-abril y mayo-junio, mientras el tercer pago fue también por 5 mil 240 pesos de los bimestres julio-agosto y septiembre-octubre. La última emisión es la del bimestre noviembre-diciembre por 2 mil 620 pesos que comenzarán a pagarse hoy, por lo que cada pensionado habrá recibido 15 mil 720 pesos en todo el año. En algunas familias hay dos o más personas inscritas en el programa. Por otro lado, el fin de semana el Instituto Mexicano del Seguro Social depositó la pensión de noviembre, más el aguinaldo, a 3.8 millones de empleados del sector privado. (Enrique Galván Ochoa, La Jornada, Opinión, p.6)
Probablemente no exista precedente para un sentimiento vivido a la par por cientos de millones en el mundo: ojalá hoy martes un rayo emitido por los electores fumigue a Donald Trump como a una mosca. Pero otros hechos son más probables, como se ha escrito en abundancia: 1) Trump se autoproclama vencedor, con independencia de los votos efectivos; 2) la falta de contundencia en el resultado de los votos abre espacio a un caos enloquecido; 3) Trump alega fraude; 4) Trump efectivamente gana.
Joe Biden ganaría la elección si ganara estados como Carolina del Norte, Texas y Florida, pero hoy no lo sabremos. Una nube negra de incertidumbre electoral se ha posado sobre el desvencijado imperio.
En el último siglo sólo cuatro presidentes gobernaron cuatro años. Herbert Hoover (1929-1933), lo derrotó la Gran Depresión; Gerald Ford (1974-1977), otra gran crisis económica lo eliminó; Jimmy Carter (1977-1981) la continuación de la misma crisis y el primer gran avance del neoliberalismo, lo echaron de la presidencia; George W. Bush (1989-1993), una recesión económica y la Guerra del Golfo, fueron su tumba política. Hoy Estados Unidos (EU) vive una doble crisis, económica y sanitaria; puede ser el final de Trump, puede ser… (José Blanco, La Jornada, Opinión, p.15)
Confirmando las contradicciones y claroscuros de un gobierno que no alcanza a definirse en torno al fenómeno supremo de la vida, y la ambigüedad de un gabinete sin control y sin brújula, en las últimas semanas se han sumado declaraciones y decisiones sobre los temas ambientales que reflejan no sólo una falta de interés, sino evidentes retrocesos en un gobierno que se ha declarado contra el neoliberalismo, pero que en el caso de la defensa de la vida está reproduciendo sus mismas prácticas y visiones. Todo ello sin que se nieguen los evidentes avances contra la corrupción en todas sus escalas y la evasión fiscal, y los programas que realmente coadyuvan a sacar de la marginación a amplios sectores sociales (Sembrando Vida, las Escuelas para el Bienestar y las 140 Universidades Benito Juárez). Alcanzo a situar los retrocesos en los campos de la energía, los alimentos, los megaproyectos del sureste, el presupuesto realmente existente y otros.
El desdén que ha mostrado el gobierno de la 4T por la transición a energías renovables raya en el absurdo, cuando oficialmente las reservas probadas del petróleo, que será cada vez más caro, no dan más que para unos ocho a 10 años, y cinco años en el caso del gas. ¿Qué será del país después de este sexenio? Los combustibles fósiles, piedra angular de la civilización moderna, capitalista, tecnocrática y patriarcal, han creado una verdadera adicción (tan colectiva como individual) de la que como toda patología resulta difícil salir. Ello quizás explica las declaraciones tecnocráticas y cortoplacistas del Presidente (Las energías limpias son un sofisma… lo que se necesita es comprar más carbón. Nava, Coahuila, 24/10/20), y de la secretaria de Energía: La energía nuclear es “continua, segura y efectiva […] ya es tiempo de que en México se hable de la energía nuclear, un tema vetado, porque es una energía muy benéfica” (Senado de la República, 27/10/20). Por lo anterior, el gobierno de la 4T construirá una nueva planta carbonífera, el combustible más contaminante que se conoce, con un costo de mil 120 millones de dólares, equivalente a todo el presupuesto de la Semarnat en 2019, y pretende construir una nueva planta nuclear en Baja California, ahí donde la radiación solar alcanza su máxima potencia, y donde una superficie de sólo 2 mil kilómetros cuadrados (45 por 45 kilómetros) puede generar energía eléctrica para cubrir las necesidades de ¡todo el país! (Víctor M. Toledo, La Jornada, Opinión, p.16)
Tras la tregua de Día de Muertos, AMLO reavivará la pelea con gobernadores
Este martes el presidente Andrés Manuel López Obrador retomará sus actividades, tras suspender su agenda por la celebración del Día de Muertos, y con ello se podría avivar la disputa que mantiene con los gobernadores de la Alianza Federalista. El titular del Ejecutivo advirtió que esta semana presentará un reporte de “quién es quién” en la entrega de recursos federales a los gobiernos locales, con el fin de que los ciudadanos sepan que no han dejado de fluir los recursos aun cuando los mandatarios de oposición sostienen que sus participaciones llegaron con recortes y no les alcanza para hacer frente a las necesidades económicas provocadas por la pandemia de Covid-19. De este modo, esta misma semana podremos ver quién miente, si el Presidente o los gobernadores federalistas.
El nuevo presidente del Tribunal Electoral
Aún metido en la polémica que han desatado sus últimos fallos, y con abiertas pugnas internas, hoy el Tribunal Electoral se apresta a renovar su presidencia. Nos dicen que si nada cambia, terminará el interinato de casi 2 años del magistrado Felipe Fuentes Barrera para comenzar un periodo de 4 años al frente de la máxima autoridad en materia electoral. Sea Fuentes, o alguien más, tendrá no solo la compleja responsabilidad de dirigir el tribunal durante el proceso electoral más grande en la historia del país, el del próximo año, sino reforzar la confianza de la ciudadanía en la institución, pues varios actores políticos han puesto en tela de juicio la actuación e imparcialidad de algunos de sus integrantes. (El Universal, Opinión, p.2)
WASHINGTON, D.C.- No parece Estados Unidos: se habla de fraude electoral, de manifestaciones callejeras, de represión policiaca y posibles arrestos el día de los comicios. Comercios y casas han protegido sus cristales con tablones, el presidente en funciones coquetea con no dejar el cargo si pierde, el gobierno activamente margina del voto a las minorías, hay milicias urbanas racistas jugando políticamente, y los medios de comunicación no quieren anunciar un ganador de la contienda esta noche porque temen un caos en el conteo de boletas.
El escenario más probable, me dicen mis colegas de este país, es que hoy no haya un resultado definitivo. Y quizá la incertidumbre permanecerá varios días. Pero que al final gane Joe Biden. No es una apuesta ni un pronóstico. Es el escenario que consideran más probable. Los otros escenarios están vigentes: un sorpresivo triunfo de Trump, como hace cuatro años, o un Biden que arrase y permita hoy mismo anunciar que el republicano debe ir empacando porque se va de la Casa Blanca. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Opinión, p.2)
Aquel día el palacio municipal de Salvatierra, Guanajuato, se hallaba silencioso y un poco desierto. Buena parte del personal había faltado a sus labores. Quienes sí habían asistido se encontraban en estado de shock.
La ciudad había amanecido con la noticia de que tres altos funcionarios y un auxiliar administrativo habían sido acribillados la noche anterior en uno de los bulevares principales de Salvatierra.
Esa noche, 25 de marzo de 2019, la policía recogió 80 casquillos en el bulevar Juan Jesús Posadas Ocampo. Recogió también los cuerpos del jefe de gabinete de la panista Alejandrina Lanuza; del director de Desarrollo Institucional, del director de Construcción a la comunidad, y del ya mencionado auxiliar administrativo. (Héctor De Mauleón, El Universal, Opinión, p.5)
Una de las democracias más sólidas del mundo occidental estará hoy a prueba. La misma democracia que se ha promovido como el modelo a seguir y a imitar por muchos países en el mundo, la que en su nombre ha sometido a naciones, ha derrocado líderes con golpes de Estado y ha incendiado países con revoluciones intestinas por la imposición de regímenes leales a Washington, tiene en este martes uno de los retos más fuertes de su historia en los 244 años de existencia de los Estados Unidos.
Lo que se definirá este 3 de noviembre en las urnas, con casi 75% de los votos ya emitidos de manera anticipada, no es sólo quién gobernará al país más poderoso del mundo en los próximos 4 años, sino si la democracia de Estados Unidos podrá seguir siendo esa referencia obligatoria —y a veces obligada por la fuerza del imperio— para el resto del mundo y particularmente para América Latina. Y si el sistema político y democrático estadunidense resiste una acusación de fraude, que ya empezó a hacer Donald Trump previendo su derrota, y si los mecanismos electorales, legales y constitucionales pueden resolver lo que se ve venir como una de las peores crisis políticas de la historia reciente para los estadounidenses. (Salvador García Soto, El Universal, Opinión, p.9)
Hace cuatro años titulé esta columna cantando el triunfo de Hillary Clinton como ganadora de las elecciones en Estados Unidos. Era el martes 8 de noviembre de 2016 y estaba convencido de la derrota de Donald Trump, triunfo que no vi venir.
Este excéntrico personaje había logrado lo inimaginable: convertirse en el presidente 45 del país más poderoso del mundo sin contar con antecedentes políticos, tras una vida de escándalos personales y públicos derrotando a un grupo que encabezaba Hillary Clinton, con el apoyo de su esposo Bill Clinton, el presidente Barack Obama y su segundo Joe Biden, más toda la intelectualidad estadunidense, los educados, los liberales, los demócratas, que no lograron derrotar a las mayorías rurales, conservadoras, amantes de las armas, los ricos, los ignorantes que si bien en la votación nominal perdieron por 2 millones 800 mil sufragios, en la única que importa, la de los colegios electorales, vencieron con 304 de un total de 538, contra 227 de ella.
Hoy cuatro años, 8 millones 230 mil contagiados por covid y 231 mil 320 muertos después, las cifras más altas del mundo, Trump va a otras elecciones en las que todo indica que será derrotado por quienes hace cuatro años pasó por encima, porque, quitando a Hillary, los nombres son los mismos: Biden y Obama.
En el caso de México, hay una clara empatía del presidente López Obrador con él, que es el primer jefe de Estado al que ha visitado en su única salida al extranjero y al que en sus mañaneras ha mencionado 269 veces, mientras que a Biden dos, según datos de Luis Estrada, director de SPIN. (Joaquín López-Dóriga, Milenio, Opinión, p.3)
El efecto Trump después de tres años y medio en la Casa Blanca: sus maneras, lo impredecible de tantas de sus acciones y declaraciones, su soledad y terquedad a la hora de tomar decisiones ha hecho que la noche de hoy tenga a medio mundo nervioso.
Los periódicos, revistas y sitios de internet se han llenado de textos sobre la manera en que podría impugnar los resultados, alargar la incertidumbre y apostar a decisiones de la Suprema Corte ahora más conservadora que nunca; o simplemente no querer irse e invitar a su base a resistir.
Al efecto Trump hay que añadir que la pandemia ha obligado a millones de estadunidenses a votar por correo y eso podría significar que, a diferencia de tantas noches de elecciones presidenciales, sea complicado para los medios declarar un ganador, ya que varios estados han anunciado que el conteo de los votos podría terminar días después de que se cierren las urnas.
Ahora, si sucede lo que la mayoría de encuestadores y analistas de datos han proyectado, antes de medianoche podría estar declarándose a Biden ganador por amplio margen. (Carlos Puig, Milenio, Opinión, p. 2)
Nunca como ahora en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, el voto de las mujeres será tan definitivo. Trump suele decir que un 52% de las mujeres blancas votó por él en el 2016. ¡Mentira! En realidad, según el Pew Research Center, fue el 47% contra 45% para Hillary. Cuatro años después de haber visto la gestión tan desastrosa de Trump, ¿volverían a votar por él las mujeres blancas? Muchas encuestas afirman que incluso las republicanas están decepcionadas de Trump, especialmente las de la tercera edad, aterradas por la forma en que el gobierno de Trump ha manejado la crisis sanitaria. Por otro lado, nos preguntamos qué tanto las mujeres que votarán por Biden lo harán atraídas por la candidata demócrata a la vicepresidencia, Kamala Harris.
A pesar de que hace 100 años las mujeres estadounidenses votan y que su participación política es cada vez más visible e influyente, hay que decir que solamente el 25% de mujeres ocupan puestos de elección. Hay 26 senadoras, de un total de cien, de las cuales, 17 son demócratas y 9 republicanas. Hay 101 diputadas, de 453 representantes: 63 son demócratas y 38 republicanas. Y hay 9 gobernadoras, para 50 estados: seis demócratas y tres republicanas. Estos números tendrán que cambiar, especialmente si triunfa Biden y su vicepresidenta, Kamala Harris.
No hay duda que las feministas no quieren a Trump. ¿Cómo olvidar su comentario tan inapropiado: “cuando eres famoso puedes hacer lo que quieres. Agárralas por la vagina, puedes hacer cualquier cosa” que le dijo Billy Bush, conductor de Access Hollywood en el 2005? Veintidós mujeres han denunciado al presidente de Estados Unidos por violación y acoso. Entre las denunciantes están: Summer Zervos, Kristin Anderson, Cassandra Searles, Jessica Leeds, Jill Harth, Lisa Boyne, Mindy McGillivray, Temple Taggart, etc. etc. El “presidente de pacotilla”, como llama Obama a Trump, ha negado todas estas acusaciones. ¿Cómo es posible que con este negro historial, todavía se vean actualmente en las manifestaciones de apoyo al candidato republicano miles de mujeres vitoreándolo y sosteniendo carteles que dicen: “Trump, make America great again”. Again????? Cuando hay 9,300,000 contagios y 231 mil muertos por Covid-19. (Guadalupe Loaeza, Reforma, Opinión, p.8)
Hoy los Estados Unidos tienen una enorme oportunidad “to make America great again”.
Sí; dándole una patada en culo a Donald Trump, hasta verlo volar por encima de su muro de odio.
De acuerdo con las predicciones de un chamán (entrevistado al salir del Zócalo después de poner una ofrenda de muertos en el Palacio Nacional), Trump pierde las elecciones, se amotina e intenta un golpe de Estado.
Los militares –encabezados por Douglas Mac Arthur–, lo rechazan y huye. Sale de Washington en la cajuela de un automóvil enviado por el bufete de abogados de Genaro García Luna. A pesar de su estatura y de compartir espacio con paquetes de coca etiquetados por la DEA, llega a un escondite.
Desde su casa en Florida pide asilo a nuestro consulado en Turquía, donde le contesta Isabel Arvide, pero primero le llama al presidente de México, quien no le devuelve la llamada de inmediato. Está muy ocupado en el Patio Central, porque María Sabina le prometió una limpia con ramitas de romero y palo de yerba santa. Marcelo manda un avión a Maralago.
El piloto del avión (quien, luego se sabe, es Evo Morales), aprovecha la ocasión para tirar fotos viejas de Fidel Castro sobre Miami.
Cuando Trump llega a México lo alojan en el Campo Militar, como si fuera boliviano, y luego le hacen un homenaje en “El taquito”, donde sufre la revancha de Moctezuma. (Rafael Cardona, La Crónica de Hoy, Opinión, p.3)
Que la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, que Mario Delgado presidió ayer por última vez, acordó llevar al pleno una reforma al Reglamento de la Medalla Eduardo Neri para entregar ese reconocimiento de manera extraordinaria al personal médico y de apoyo por su labor ante la emergencia sanitaria por covid-19. El legislador se despidió en reunión virtual de los líderes parlamentarios de las otras bancadas, en vísperas de solicitar licencia para dejar su curul y asumir la presidencia nacional de Morena.
Que ante los más de 33 mil académicos miembros del Sistema Nacional de Investigadores, el Conacyt presumió ayer una carta en la que apenas 38 manifestaron su respaldo a la desaparición de los fideicomisos y a la gestión de su directora, María Elena Álvarez-Buylla, a quien le llovió en redes sociales no solo por el reducido número de quienes firmaron, sino porque la mayoría pertenece a una sola universidad, la Autónoma de San Luis Potosí. El grupo hizo una invitación a toda la comunidad a “vaciarse de prejuicios” y a hacer un análisis crítico del pasado inmediato y de las acciones del consejo actual.
Que con la declinación de Santiago Nieto, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, a buscar la candidatura de Morena a gobernador de Querétaro, el superdelegado federal en esa entidad, Gilberto Herrera Ruiz, se apuró a renunciar a su cargo para volver al Senado con la aspiración de ser el bueno, pero aun en su propio partido comentan que no solo se trata de conseguir la aprobación en Palacio Nacional, sino de traer una trayectoria intachable y dejar cuentas claras. A ver. (Milenio, Opinión, p.2)
Pista verde olivo
Nos cuentan que el general Luis Cresencio Sandoval sabe mandar mensajes, tanto los que maneja entre líneas como los que presenta de manera muy directa. Ya lo hizo en una gira por Yucatán y ahora lo hace con los reconocimientos lanzados a Rosa Icela Rodríguez, quien estaría siendo confirmada hoy por el Presidente como nueva secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana. Y es que en su cuenta de Twitter el secretario de la Defensa Nacional resaltó la trayectoria de la exfuncionaria de la CDMX y la felicitó “por su designación para fungir como la nueva titular de la @SSPCMexico”. Como antes lo dijimos Rosa Icela aún no ha dado el sí formal al Presidente López Obrador, aunque, nos dicen, seguramente así será: las palabras del General dan cuenta de que ya está tomada la decisión.
PRIORIDADES EN SAN LÁZARO
Con la novedad de que en la Cámara de Diputados el paquete fiscal es más importante, nos dicen, que reducir el riesgo de contagios por Covid-19. Y es que, a pesar de que este miércoles inician las sesiones semipresenciales, en la Junta de Coordinación Política determinaron que, por la relevancia del tema, la Ley Federal de Derechos, Miscelánea Fiscal y la Ley de Ingresos deben debatirse el próximo jueves de manera presencial. Así, tras cuatro meses de preparación y un gasto superior a los tres millones de pesos en equipo y logística, la legislación a distancia será realidad sólo por un día. Ya se verá si la próxima semana los diputados deciden hacer definitivas las semipresenciales, o se les atraviesa otro tema prioritario. Uf.
CONTENCIÓN DEL COVID EN SONORA
Nos aseguran que en Sonora, donde gobierna Claudia Pavlovich, ya buscan anticiparse a aumentos mayores en el número de contagios de Covid-19 con algunas medidas relevantes. Y es que el Consejo Estatal de Salud planteó al Congreso local la posibilidad de que legisle sobre el uso obligatorio del cubrebocas en lugares públicos y en todas las interacciones sociales, lo cual se acompañaría con medidas que impliquen la asignación de recursos, a fin de impulsar un programa de dotación gratuita de este dispositivo. Por lo pronto, ayer se anunció la implementación de acciones con el apoyo de los ayuntamientos en dos escenarios posibles: semáforo amarillo, en el que actualmente vive Sonora, o en un eventual semáforo naranja, que incluye restricciones de horarios, aforo y posibles suspensiones temporales de actividades en restaurantes, cines, gimnasios, plazas comerciales, mercados, casinos, salones de fiestas para preservar la salud de los ciudadanos.
ALFIL DE LA CANCILLERÍA A GUADALAJARA
Nos aseguran que en la lista de funcionarios que presentaron su renuncia con fecha 31 de octubre, como lo instruyó el Presidente a quienes se interesan en obtener algún puesto de elección, se encuentra un personaje importante de la Secretaría de Relaciones Exteriores, a cargo de Marcelo Ebrard. Se trata de Alberto Uribe, quien se separó de la Dirección General de Coordinación Política de la Cancillería. Resulta que este exoperador de Ebrard Casaubón y expresidente municipal de Tlajomulco ha sido considerado como aspirante a la alcaldía de Guadalajara y, aunque no se ha definido si irá por esa posición o alguna otra, lo cierto es que será parte de los alfiles con los que Morena disputará posiciones a Movimiento Ciudadano en las intermedias del 2021. Nos aseguran que en los días que vienen se estaría empezando a ver el peso específico que tiene en el municipio capital de Jalisco. (La Razón, Opinión, p.2)
Cuestión de cifras. Alejandro Gertz Manero, el procurador general de la República, tiene la oportunidad histórica de labrar su nombre, si no en letras de oro, cuando menos sí a muy alto nivel. La FGR y las autoridades judiciales de la Ciudad de México, Estado de México, Guanajuato y Jalisco están en proceso de arrebatarle 276 millones de pesos al crimen organizado, en los primeros 43 juicios de extinción de dominio que procedieron en el último año, informaron al Senado la propia FGR y la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia. Se trata de 76 millones 402 mil 883.64 pesos y nueve millones 385 mil 556 dólares; la conversión, con el tipo de cambio peso-dólar de 21.27 pesos, implica que los nueve millones 385 mil 556 dólares se traducen en 199 millones 630 mil 776.12 pesos, lo que hace un total de 276 millones 33 mil 659.76 pesos. Ahí es donde le duele al crimen organizado: en los activos. ¡A darle!
Fracaso inesperado. Cuando José Rosas Aispuro, el gobernador de Durango, pensó que tenía dominada la pandemia, la realidad lo pone en su lugar y el estado regresa al semáforo rojo a partir de hoy y hasta el 17 de noviembre. El mandatario manifestó que la entidad enfrenta la etapa más difícil desde que se decretó la emergencia sanitaria. El gobierno del estado establecerá guardias en todas sus dependencias, el personal que no labore deberá permanecer en sus domicilios, de lo contrario, habrá sanciones que pudieran llegar a la rescisión de la relación laboral. Hasta los ayuntamientos aplicarán esta medida. El gobernador hace un llamado urgente a la sociedad para cuidarse. Último recurso para salvar la dignidad perdida.
Garantía. La relación entre México y Estados Unidos va más allá de procesos electorales y de quien ocupe la Casa Blanca o Palacio Nacional, incluso las embajadas, aseguró el embajador estadunidense Christopher Landau. Garantizó que, independientemente de quién gane la elección entre Donald Trump y Joe Biden, la “buena relación” entre ambos países “seguirá firme”, porque “hay lazos culturales, familiares, y realmente ese es el tejido social que es la fuerza de esta relación, y aunque los vínculos políticos a veces se complican, siempre habrá buenas relaciones entre nuestros países”, destacó. Reconoció que los nexos entre ambas naciones siguen vigentes en todos los ámbitos y uno de ellos es el comercial. Si algo ha hecho bien Landau es estrechar los lazos entre naciones. ¿Por qué habría de cambiar? (Excélsior, Opinión, p.11)
Una elección incierta
EU está en medio de un controvertido proceso electoral. Las singularidades bajo las que se desarrollan las elecciones el ganador no se define por el total de votos recibidos.
Esto significa que no es la mayoría quien decide, sino que es a través de lo que se decide en un todo o nada en los estados como se determina al ganador.
Pocas veces como hoy EU había tenido un proceso de tanta incertidumbre. No se vislumbra con claridad quién puede ganar, pero, sobre todo, está en el imaginario colectivo el que uno de los contendientes no necesariamente va a reconocer el resultado.
Trump ha insistido en que las elecciones ya tienen una serie de irregularidades lo que no da certidumbre al proceso. El hecho de que buena parte de los sufragios se está emitiendo a través del servicio postal, en buena medida por la pandemia que particularmente ha atacado como en ningún otro lado al país, lo cual está siendo motivo para que el presidente fustigue, critique y desacredite la elección. Trump no cree en uno de los sistemas postales que se reconocen como de los más efectivos en el mundo. (Javier Solórzano Zinser, La razón, Opinión, p.2)
Más allá de la posibilidad no descartada de un eventual conflicto postelectoral que inicie esta noche, al resultar evidente una derrota no reconocida por Donald Trump, el presidente ha cometido suficientes errores durante su gestión para que las proyecciones se cumplan: Joe Biden será electo esta noche presidente de Estados Unidos por márgenes de ventaja que pueden ir desde los 6 puntos hasta los 12.
Estas son las razones:
Gestión de la pandemia. La incapacidad ejecutiva de Trump, su pobre entendimiento de problemas complejos, así como su falta de liderazgo en momentos de crisis, ha resultado, hasta ahora, en más de 240 mil muertos por Covid-19.
Economía ficción. El festejado “boom” económico trumpista se sustenta en estímulos monetarios y fiscales, no en un auténtico impulso al crecimiento, la creación de empleos y el incremento de la producción. Sí, hay más dinero, especialmente en corporaciones, pero no de ganancias, sino de estímulos por Covid y por rebaja en impuestos. El resultado será un endeudamiento atroz. (Leonardo Kourchenko, El Financiero, Opinión, p.29)
WASHINGTON, DC.- Menos de la mitad de los votantes estadunidenses (46%) cree que el triunfo del candidato presidencial que no es el suyo merece el respeto y apoyo de todos los ciudadanos del país, y casi una tercera parte de ellos (32%) atribuye a la corrupción la eventual derrota de su propio candidato (encuesta de USAToday, 2/IX/2020).
Gane quien gane los comicios de hoy, Estados Unidos dará un paso más en el camino de una división social que ha venido fermentándose desde hace un cuarto de siglo. Un país en el que la mayoría de los electores de 44 de los 50 estados casi siempre vota en el mismo sentido, lo cual deja que sólo seis tengan la llave para definir la elección.
Una polarización que ha impactado al periodismo. Basta ver las cadenas CNN y Fox News durante cinco minutos para entender que la información sin adjetivos está herida de muerte.
La desaparición de los votantes indecisos en la campaña que llega este martes a su fin es la muestra de que los argumentos ya no importan. Los ciudadanos se han alineado detrás de una visión de país que nada tiene que ver con la otra. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Opinión, p.2)
Las imágenes de cómo comercios, restaurantes y hoteles eran tapiados, en Washington y Nueva York, por el miedo a la violencia electoral por el resultado de las elecciones presidenciales de hoy, era absolutamente impensable como colofón de una campaña electoral en Estados Unidos, por más agria que fuera. Igualmente, que existiera temor que la polarización social llegara al extremo que, dependiendo de los resultados, la gente pudiera salir a las calles, trastornada por la agenda política ideologizada de un irresponsable en la Casa Blanca. ¿O alguien duda de que el clima de violencia y división que vive ese país sea culpa de Donald Trump? No es fortuito que en la democracia más antigua del mundo, la discusión se centra en que lo que está en juego, precisamente, es la democracia.
Es una paradoja que este sea el debate cuando el sistema electoral en Estados Unidos es realmente antidemocrático. No vale el voto directo, donde no se sufraga por un candidato, sino por delegados, que no garantiza tampoco que el delegado respete el mandato popular cuando se erija en Colegio Electoral –en cuatro ocasiones, el Colegio Electoral se inclinó por el candidato contrario a su mandato–, o que como en las elecciones de George W. Bush, en 2000, y de Trump, en 2016, aún sin el respaldo popular, conquistaron la Casa Blanca. Otras impurezas son las restricciones a los votantes, como sucedió al suprimirse hace siete años el Acta de Derechos de Voto de 1965, que volvió a empoderar a los racistas sobre las minorías, o la redistritación, mediante la cual los republicanos modificaron los mapas distritales, en 2010 y 2011, para controlar los congresos locales. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Opinión, p.36)
De la solicitud de extradición del ex secretario de la Defensa Nacional que sugiere el abogado Juan Velásquez, escribe José Herminio Jasso Álvarez:
“Yo sé que por simpatía y trato hay deseo de apoyar al general Cienfuegos. Pero si nos ponemos a pensar en que hubiera una millonésima posibilidad de que fuera extraditado, primero tendría que purgar su condena en Estados Unidos. Nunca podría pasar que sea enviado a nuestro país para que aquí lo juzguen. Para empezar, ¿quién lo va a investigar? ¿Y qué credulidad tendría la supuesta investigación, hecha con base en información que le pedirían a Estados Unidos para poder juzgarlo? Ah, que Carlos, te fuiste con la finta…”.
Tiene razón en su escepticismo, no en mi supuesta ingenuidad.
Claro que es ínfima la probabilidad de que Estados Unidos acceda a la petición. Pero aquí no se le juzgaría solo con la versión gringa, sino también con las indagaciones propias.
La demanda es jurídicamente lógica y apegada al derecho internacional. El narcotráfico es un delito que supuestamente Cienfuegos empezó a cometer en México, pero que se consumó en EU.
Teóricamente, el divisionario puede negarse y litigar allá la solicitud, o bien “allanarse” y obviar un juicio adicional en EU, optando por ser procesado aquí en los tribunales civiles (no castrenses, la falta de que se le acusa no es a la disciplina militar). (Carlos Marín, Milenio, Opinión, p.7)
Dice el escritor estadunidense Richard Ford, hablando de los partidarios de Trump y de sus principales operadores: “simplemente están enfadados. Dispuestos y capaces a desmantelar este país creyendo que necesita ser desmantelado o que lo están salvando. Si hubiera los suficientes, lo desmantelarían todo, como alborotadores furiosos que prenden fuego a su propio vecindario”. Es una analogía que se podría extender a los llamados puros del lopezobradorismo y que refleja perfectamente bien lo que está en disputa en la Unión Americana: el rescate o la destrucción del Estados Unidos que conocemos, que con todas sus imperfecciones sigue siendo una potencia con capacidad e influencia global y una aspiración democrática y liberal que emana de sus fundadores y su constitución, aunque muchos, empezando por Trump, la invocan para destruirla.
Para México no es indiferente que gane Trump o que el triunfador sea Joe Biden. Tampoco es verdad que la relación con Estados Unidos pase por un buen momento: aquellos elogios mutuos en la visita presidencial en el Jardín de las Rosas, en la Casa Blanca, se convirtieron en una apuesta electoral (equivocada) de López Obrador por Trump, pero no pueden ocultar que existe una amplia agenda de desencuentros entre la Unión Americana y la actual administración.
Como lo hemos señalado en muchas oportunidades, la relación es crítica y los ejemplos sobran. Hagamos un breve recorrido: la carta de la Barra Americana de Abogados reclamando por la falta de seguridad jurídica con que actúa el SAT, la carta de los legisladores estadunidenses señalando que México está violando sus propias leyes y el T-MEC con las nuevas políticas energéticas que quieren regresar al monopolio de Pemex y la CFE, la forma (como si fuera cualquier lugarteniente de Nicolás Maduro) en que fue detenido el general Cienfuegos, sin informarle a México y, como aceptó el embajador Christopher Landau, con un conocimiento pleno de los más altos niveles de la Unión Americana; las advertencias de las propias autoridades estadunidenses de que no se está haciendo lo suficiente en la lucha contra el narcotráfico; las presiones para reducir aún más la migración, entre otros temas, exhiben una agenda cargada de presiones y falta de comunicación. (Jorge Fernández, Meléndez, Excélsior, Opinión, p.8)
El centro político del país más poderoso del mundo. Ese centro, con las puertas y ventanas de sus comercios tapiados, con las calles cerradas y con una Casa Blanca blindada, aún más de lo normal. Todo como protección ante el próximo ventarrón que no sabemos si tendrá la fuerza de una tormenta tropical o un huracán, pero que estamos seguros de que llegará. La intensidad del fenómeno aumenta y ésta sólo depende de una cosa: de las posibilidades de permanencia de quien, por casi cuatro años, ha convertido la presidencia de ese país en un reality show. Washington, DC se prepara para ese fenómeno llamado elección y conflicto poselectoral. Hoy es la recta final, cuando los votos de quienes asistirán a las urnas se encontrarán con aquellos casi 95 millones que se emitieron de forma anticipada. Y lo que vendrá después no tendría que sorprendernos, ya nos lo advirtieron.
Que si los votos que lleguen después del martes no deben tener validez. Que, si se cuentan los que se acumulen después, los demócratas querrán usarlos para robarse la elección si los números no les favorecen. Que el total de sufragios debe estar listo para la tarde-noche de hoy. Que si los votos por correo dan pauta para que la que culmina hoy sea la elección más amañada de la historia. Que la pandemia es una herramienta para la manipulación y la estafa. O que mejor sería posponer lo que ocurre hoy martes 3 de noviembre, ante los riesgos de contagio ante la covid-19.
Todos los anteriores, mensajes de Donald Trump en los últimos meses. Las tendencias en las encuestas ya se definían. Los elementos para entender el por qué estaban claros. Por eso aquellas ventanas en la capital de EU alertan por lo que ocurrirá en caso de que Trump se convierta en el primer presidente en no lograr la reelección, en no ser elegido para un segundo mandato, lo que no ocurre desde 1992. En la Sala Oval está listo el plan de ataque poselectoral, en caso de que el sistema electoral estadunidense, el mismo que lo declaró ganador a pesar de lograr menos votos que Hillary Clinton en 2016, esta vez le confirme una derrota. (Yuriria Sierra, Excélsior, Opinión, p.14)