Olga, con sus excolegas
El presidente López Obrador tuvo presente el refrán de que “para que la cuña apriete debe ser del mismo palo” al momento de instruir a la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez, a que dialogue con sus excolegas.
Al Poder Ejecutivo le interesa indagar las casusas por las que delincuentes peligrosos están siendo liberados de manera apresurada, argumentando mala integración de los expedientes. (Pepe Grillo, La Crónica de Hoy, Opinión, p.3)
Sexto mes, mismo clamor: seguridad // También la gente espera una mejoría económica // No quita el dedo del renglón: cárcel a los corruptos
La administración de López Obrador se mueve ya en terrenos de su sexto mes. Han transcurrido con velocidad de vértigo, ha habido muchos cambios, pero el clamor de la gente sigue siendo, en primer lugar, el mismo: seguridad. Otra urgencia es que mejore la condición económica. Aunque no apareció como opción del sondeo, un alto porcentaje sigue esperando que los corruptos vayan a la cárcel. (Enrique Galván Ochoa, La Jornada, Opinión, p.6)
Las declaraciones del presidente López Obrador sobre las organizaciones de la sociedad civil (OSC) han causado revuelo y confusión. Aunque también son la oportunidad para reflexionar acerca del aporte que han hecho y sobre el papel que podrían tener en la construcción de la vida pública de México. (Miguel Concha, La Jornada, Opinión, p.16)
QUE el Congreso ha definido la necesidad de que el presidente Andrés Manuel López Obrador cuente con un cuerpo de seguridad especializado, que incluya a integrantes de las fuerzas armadas, y ha emplazado al secretario de Seguridad Ciudadana, Alfonso Durazo, a crear esa guardia en un plazo de 60 días, a partir de la propuesta del senador Dante Delgado. (Milenio, Opinión, p.2)
Dicen, en los círculos más cercanos del poder, que en el Palacio Nacional deambula un fantasma. Es la pálida sombra de quien fue, durante muchos años y hasta hace unos meses, el hombre más cercano al presidente Andrés Manuel López Obrador, el colaborador que lo acompañó durante los últimos 20 años y que, en sus cuatro campañas políticas —tres presidenciales y una por la Ciudad de México— recorrió junto a él y un chofer, los más de 2,400 municipios de la República, a bordo de autos y camionetas. El que pasó de ser encargado de los asuntos de prensa a convertirse en consejero y amigo cercano primero del dirigente nacional del PRD, luego del jefe de Gobierno del DF, y después del dos veces candidato perredista y finalmente abanderado ganador de la Presidencia por Morena.
No había lugar a donde el ahora presidente fuera, en el que no se le viera siempre acompañado del personaje que hoy ocupa una olvidada oficina en el cuarto piso del Palacio que, aunque ubicada en la misma ala, se siente fría y muy alejada del despacho presidencial. De hecho, en el documental “Esto soy”, producido por Verónica Velasco y Epigmenio Ibarra durante su campaña, hay una escena donde el entonces candidato se refiere a él, antes de que fuera llamado por sus mismos compañeros del gobierno “el fantasma de Palacio”. A bordo de una Suburban blanca, López Obrador platica cómo recorre el país sin guardaespaldas ni blindaje: “Hoy fuimos a la Costa Chica y solos, éste hombre que me da mucha seguridad porque maneja muy bien (señala a su chofer Roberto Rojas) y César que es todólogo, sabelotodo, secretario de Comunicación Social de Morena, pero es además asesor, consejero, secretario particular…somos muy poquitos”, dice mientras señala a César Yáñez en el asiento trasero. (Salvador García Soto, El Universal, Opinión, p.7)