La sobrevivencia de los genes neandertales hoy en día pareciera comprobarse con políticos como Bolsonaro y Trump, con perdón sea dicho de la especie. (La Jornada, Contraportada)
A UN CHISTE -y de los malos- suena la propuesta de los senadores de Morena y el PRI de ponerle “controles parlamentarios” a las Fuerzas Armadas para lograr que pase la reforma para que sigan en las calles hasta 2028.
PORQUE se necesita ser muy ingenuo para creer que pedir informes semestrales y comparecencias de los titulares de Sedena y Marina sería suficiente para frenar la militarización del país.
LA “TERCERA VÍA” para lograr que la enmienda constitucional sea aprobada no tomó en cuenta las propuestas de los senadores del PAN por lo que los blanquiazules se retiraron de la mesa de negociación.
SIN EMBARGO, el coordinador morenista Ricardo Monreal cree que los ajustes a lo aprobado en la Cámara de Diputados serán suficientes para conseguir el voto de las dos terceras partes de la Cámara Alta.
HABRÁ que ver cómo votan hoy en el pleno cada uno de los senadores que no forman parte de las bancadas de Morena y sus satélites para ver si todavía se les puede seguir llamando oposición o si son meras comparsas.
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¿SE ACUERDAN cuando México era orgullosamente neutral en los conflictos internacionales?
PUES esos tiempos ya pasaron y una muestra más es que el embajador ante la ONU, Juan Ramón de la Fuente, aseguró ayer que las Islas Malvinas “son de Argentina” en un debate sobre descolonización en ese organismo multilateral.
TAMBIÉN dijo que México apoya el reclamo de ese país sudamericano al Reino Unido por la soberanía de esos territorios, tema retomado hace dos semanas por el presidente argentino Alberto Fernández a 40 años de la guerra entre ambas naciones.
ANTE la postura expresada ayer y la prematura felicitación de Andrés Manuel López Obrador a Lula por su “triunfo” en Brasil, queda claro que el gobierno tiene un rarísimo afán de quedar bien con los líderes de izquierda del Cono Sur.
ESO SÍ, cuando Joe Biden le ganó a Donald Trump la elección presidencial de EU en 2020, AMLO fue rigurosamente institucional y esperó todos los conteos para felicitarlo.
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VAYA BRONCA en la que acabó metida la secretaria de Educación, Leticia Ramírez después de que un juez frenara el programa piloto para el llamado “nuevo modelo educativo” que le dejó como herencia Delfina Gómez.
MIENTRAS la texcocana se promueve como virtual candidata de Morena al gobierno del Edomex, la ex encargada de atención ciudadana de Presidencia que ahora despacha en la SEP enfrenta el lío legal y trata de encontrar cómo poner en marcha un plan que carece de programa.
Y ES QUE, lo único que le dejó su antecesora fue una serie de documentos tan poco útiles como tener el aire para las llantas de un coche ¡que no existe! (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 10)
El PRIMor se alista para ganar otra batalla
Todo indica, nos comentan, que lo que no sucedió hace unos días en el Senado, pasará hoy. Anoche, el senador Ricardo Monreal, tenía los votos necesarios para hacer pasar la reforma constitucional que extiende el permiso para que el Presidente de la República pueda utilizar a las Fuerzas Armadas en labores de seguridad pública hasta 2028. En la bancada morenista dan por un hecho que el PAN, Movimiento Ciudadano y Grupo Plural votarán en contra de la reforma. Pero, también están seguros de que el PRI se dividirá y que con los votos de algunos de los priistas la reforma, que sufrió algunas modificaciones, será aprobada y enviada de regreso a la Cámara de Diputados, donde Morena y sus aliados tienen los votos suficientes para aprobarla rápidamente. Así, el PRIMor se perfila para ganar una batalla más.
López-Gatell ahora es ortopedista
Quien anda muy activo haciendo campaña a favor de las mujeres, es nada más ni nada menos que el subsecretario Hugo López-Gatell. Ayer se le vio muy feliz apoyando a Claudia Sheinbaum, y dijo que “México está definitivamente muy preparado para tener una presidenta mujer”, sólo que se le olvidó que lo mismo pensó de la Organización Panamericana de la Salud cuando candidateó a Nadine Gasman, quien no pudo vencer a Jarbas Barbosa, de Brasil. Don Hugo incluso hizo el ridículo exigiendo que en la OPS se contara voto por voto, pues no aceptó la victoria del brasileño. Quizá al hoy aplaudidor López-Gatell ya se le olvidó que durante la pandemia chocó con la jefa de Gobierno por su obstinación en mantener el semáforo epidemiológico en amarillo cuando doña Claudia determinó pasarlo a verde y levantar algunas restricciones. Será que el doctor ahora ya es ortopedista, pues al parecer está interesado en los huesos.
Los videos sexuales que ponen en aprietos a Morena
Quien ha puesto en una situación complicada a su bancada es la diputada de Morena María Clemente García, quien ha publicado en redes sociales videos en los que aparece teniendo sexo. Para apaciguar los ánimos, el coordinador de la fracción morenista, Ignacio Mier, dijo que se enviaría su caso al Comité de Ética. Sin embargo, nos comentan que dicho comité tiene más de 20 asuntos sin resolver desde el año pasado, por lo que tendrían que desahogar estos temas para investigar el caso de la legisladora. En tanto, nos dicen que, no solo en la oposición se han hecho críticas a la diputada por los videos y mensajes que ha posteado, sino que dentro de Morena consideran que pueden tener un efecto negativo para el grupo parlamentario. Por lo pronto, la diputada mantiene la defensa de su postura, y señala que tiene derecho a exhibir en sus redes sociales su cuerpo y su actividad sexual.
Germán Martínez recomienda blindaje para guacamayas
El senador del Grupo Plural Germán Martínez hizo reír a más de uno ayer en el debate de las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos sobre la minuta para ampliar el plazo en el que las Fuerzas Armadas deben permanecer en labores de seguridad pública. Nos cuentan que don Germán se quejó de que las modificaciones que se le hicieron al dictamen las guardó muy bien la senadora Lucy Meza (Morena), pues no se conocieron hasta este lunes por la tarde. “Le deberían haber dado a Lucy Meza los archivos del Ejército para que los guardara ella y hubieran quedado mejor guardados”, dijo el senador michoacano. (El Universal, Nación, p. 2)
Que ante la negativa de Andrés Manuel López Obrador para recibirlo y abordar el tema de la seguridad, el presidente de la Cámara de Diputados, Santiago Creel, busca vías alternas para logar su cometido. Como tampoco ha sido convocado por Gobernación, el panista asegura que ya agendó un encuentro con otro integrante del gabinete y por ese camino buscará una conversación directa con el mandatario. Lo que parece que no ha cambiado es que solo necesita una hora para abrir los ojos a la cuarta transformación en combate a la violencia.
Que la Fiscalía General de la República, que encabeza Alejandro Gertz, no ha recibido alguna denuncia por el robo de información de la cual fue blanco la Secretaría de la Defensa Nacional, cuentan en oficinas del gobierno federal. Aseguran que mientras no exista denuncia, y parece que no la habrá por orden presidencial, la dependencia no podrá investigar oficialmente el caso donde está involucrado un grupo de ciberpiratas que opera, en teoría, a escala internacional.
Que en los pasillos del Senado dicen que el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, está más que satisfecho por el trabajo de cabildeo que se alcanzó para que el dictamen de fuerzas armadas sea aprobado en el pleno este martes, pero del lado de Ricardo Monreal señalan que el coordinador moreno logró que su partido y el gobierno flexibilizaran su postura para que pudieran hacerse cambios a la minuta de la Cámara de Diputados con el fin de que fuera “más atractiva”.
Que familiares de más de 400 mujeres en reclusión en el Cefereso 16 de Coatlán, Morelos, piden la intervención de la Secretaría de Gobernación que encabeza Adán Augusto López para atender sus quejas por sobrepoblación, corrupción y malos tratos, después de que internas y personal administrativo resultaron intoxicados por alimentos en estado de descomposición, lo que motivó su traslado a hospitales cercanos. Las miradas van contra la firma Alimentos con Idea, que entre enero y marzo de 2021 obtuvo 79 millones de pesos vía adjudicación directa para dotar de ese servicio a penales federales. (Milenio Diario, Al frente, p. 2)
Segob da largas a Creel
“No he recibido ninguna llamada del secretario de Gobernación hasta la fecha; ya le dieron una instrucción y no la ha recibido”, así se quejó ayer el panista Santiago Creel, al deslizar en los pasillos de San Lázaro que, a una semana de pedir audiencia con el Presidente, misma que fue turnada a Bucareli, no le han hecho caso, pero reveló: “No voy a anunciar con quién, ni cuándo ni dónde, pero ya un integrante del gabinete me dio una audiencia, finalmente, y voy a acudir a esa audiencia. Y depende de lo que el interlocutor decida, ya veremos si se hace público o no, que no nos gane el protagonismo”, indicó. “¿Más? Ya lo logró, ya está en los medios”, reviró el líder morenista, Ignacio Mier.
Gobernadores ¿opositores?
En el informe no oficial de la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, en el Auditorio Nacional, llamó la atención la presencia de góbers de la oposición, como los de Guanajuato, Diego Sinhue Rodríguez; Nuevo León, Samuel García; Durango, Esteban Villegas, y, sobre todo, el del Estado de México, Alfredo del Mazo, quien mereció una mención especial. La corcholata preferida de Palacio Nacional, quien repartió besos, abrazos y selfies, destacó “la gran colaboración” con el mexiquense: “Me atrevo a afirmar que este ha sido el mejor momento de coordinación metropolitana”, dijo en el acto en el que también estuvo Delfina Gómez, quien será la candidata de Morena en el Edomex ¿Será que el gobernador ya está preparando el camino para obtener una embajada? Es pregunta.
‘No me ayudes, compadre’
Y hablando del acto de campa… perdón, del informe no oficial de Claudia Sheinbaum, bien aplica el dicho de “No me ayudes, compadre”, o hasta el de “Con esos amigos, para qué quieres enemigos”. Resulta que quien ya se decantó por la corcholata-jefa de Gobierno es nada menos que el “zar anti-Covid”, el infalible doctor Hugo López-Gatell. “Yo creo que México está definitivamente muy preparado para tener una Presidenta mujer”, dijo el funcionario. Por el bien de la suspirante, esperemos que las predicciones electorales del subsecretario no sean como sus pronósticos en el manejo de la pandemia.
Hay de dos sopas
Activistas y periodistas alertan que el Ejército podría estar actuando a espaldas del Presidente o, en su defecto, el mismo López Obrador habría ordenado que se espíe a civiles. Cualquiera de los dos escenarios es grave: uno demuestra la falta de control que podría tener sobre las Fuerzas Armadas y el otro lo lejos que puede llegar el mandatario para controlar a sus opositores. Esa es una respuesta que solamente el Presidente puede dar.
Atenta recomendación
Ante el nombramiento de cuatro días de Manelich Castilla Cravioto como secretario de Seguridad en Quintana Roo, el presidente López Obrador afirmó que desconocía la situación. Sin embargo, destacó que la recomendación para los gobernadores entrantes es que tengan “buenos secretarios y fiscales”. Y es que el frustrado funcionario se trata nada menos que del excomisionado de la Policía Federal, esa que “se echó a perder” y que el mandatario no puede ver ni en pintura.
De apodos y mascotas
Vaya mal tino que tuvo la Secretaría de la Defensa Nacional en encontrar seudónimo para el presidente López Obrador, pues, de acuerdo con el hackeo hecho por la organización Guacamaya, al mandatario lo denominan Zeus, mismo nombre que lleva uno de los felinos de Palacio Nacional, de acuerdo con el catálogo de mininos que tiene la Secretaría de Hacienda, responsable de su cuidado. (Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 33)
Dos gabinetes, con Claudia
Además de su gabinete en pleno, la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, fue arropada ayer casi por todo el gabinete presidencial en su mensaje por el Cuarto Informe. Rosa Icela Rodríguez, fue como representante del Presidente, pero también asistieron el vocero Jesús Ramírez, Zoé Robledo, Leticia Ramírez, Ariadna Montiel, Delfina Gómez, Alejandra Frausto Guerrero, Rocío Nahle y Luisa María Alcalde, entre otros.
Gobernadores asisten a Informe
Por cierto, varios gobernadores, en funciones y electos, acompañaron en el Auditorio Nacional a Claudia Sheinbaum: Layda Sansores, Evelyn Salgado, Alfonso Durazo, Indira Vizcaíno, Salomón Jara, Mara Lezama, Julio Menchaca y Cuauhtémoc Blanco. Incluso de oposición: Alfredo Del Mazo, Samuel García y Diego Sinhue
Muestran a Adán cambios a minuta
Como anticipamos en este espacio, avanza un acuerdo en el Senado sobre la reforma militar. A la minuta se le hicieron modificaciones, y ayer mismo el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, las conoció de viva voz del presidente de la Jucopo, Ricardo Monreal. La propuesta trae apoyo de parte de la oposición, y es muy probable que hoy se suba al Pleno para su votación.
Gurría se mueve para 2024
Nos cuentan que el ex secretario de la OCDE, José Ángel Gurría, inició un carrusel de entrevistas para posicionarse como aspirante presidencial. Quiere participar en la contienda del PRI, y ya encontró promotores en ese partido: el líder de los diputados tricolores, Rubén Moreira, quien asegura que en el PAN y en el PRD lo ven como carta fuerte.
Que ahora sí, va la vacuna Patria
Dicen en el Conacyt, a cargo de María Elena Álvarez-Buylla, que ahora sí en diciembre próximo estará lista la vacuna Patria. Durante la pandemia de COVID-19 el presidente López Obrador instruyó a la funcionaria a crear una fórmula para combatir el virus, y ella prometió que la tendría para diciembre de 2021. Lleva un año de retraso. (El Heraldo de México, La dos, p. 2)
Escribí sobre las acciones ilegales de sexenios pasados. Entre ellas, la intervención e dispositivos con el malware Pegasus en contra de periodistas y activistas.
Hoy como ayer, tenemos un #GobiernoEspía. La Secretaría de la Defensa Nacional acecha, no a la delincuencia organizada, sino a quienes denuncian, investigan o revelan acciones criminales por parte de autoridades, incluidas de las fuerzas armadas.
Nuevamente los teléfonos de colegas y representantes de víctimas fueron infectados con Pegasus: el de Ricardo Raphael, el de Raymundo Ramos y el de un integrante de Animal Político.
En MILENIO, Ricardo informó sobre cómo fue atacado su celular. El 3 de julio su hijo de 12 años recibió un mensaje amenazante. Ayer, en una conferencia de prensa, nuestro compañero recordó la frase de Beatriz Gutiérrez Müller: “Con los niños, no”.
El defensor de DDHH en Tamaulipas, Raymundo Ramos, hizo un recorrido escalofriante sobre casos donde ha representado a familiares de personas asesinadas por el Ejército y la Marina: desde 2010, cuando mataron a dos menores de edad, Martín y Brian; pasando en 2018 por la desaparición forzada de 47 personas, 24 encontradas sin vida; hasta el homicidio, hace un mes, de la pequeña de cuatro años Heidi Mariana.
Ah, y lo más reciente: tres militares agredieron sexualmente a una joven de 16 años. “Ahí están los videos, para que la CNDH no se moleste en investigar, pues no lo está haciendo”, comentó Ramos.
El patrón se repite: silencio de funcionarios, negación, montajes, a veces reconocimiento e incluso disculpas, pero al final impunidad y repetición del horror.
Raymundo recordó que Tamaulipas lleva dos décadas de violencia, con las FFAA haciéndose cargo de la seguridad pública. Y se preguntó: “¿A poco no sabían que el Z1 era el gobernador Tomás Yarrington? ¿Ni Segob?”.
Andrés Manuel dijo que en su administración no hay masacres ni violaciones a derechos humanos y que no se espía a la ciudadanía.
No es así. Hay de dos: o AMLO no sabía del espionaje que comete la Sedena o sí sabía. Cualquier opción es terrible.
Aquí entre nos
Peña Nieto encubrió la participación activa del Ejército en la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa. Quiso que la responsabilidad quedara en el ámbito municipal e inventó la verdad histórica.
¿Ahora, López Obrador intentará acotar el crimen de Estado a un puñado de “manzanas podridas”? (Elisa Alanís, Milenio Diario, Al frente, p. 2)
El estado de salud de los presidentes, salvo excepciones como Estados Unidos, es un tema guardado como secreto de Estado, sobre todo en los regímenes totalitarios. La salud de Franco se conoció hasta su larga agonía, en 1975; la de Fidel Castro, nunca; la de Hugo Chávez, a pesar de su evidente deterioro, tampoco. Igualmente con los papas, salvo ahora con Francisco, y de la reina Isabel II se conoció a una semana de su muerte, vejez.
En México, la salud de los presidentes ha encajado siempre en ese sigilo, como si no estar sano fuera impropio de un demócrata.
A López Obrador, como opositor, le dio un ataque al miocardio del que se salvó por llegar a tiempo a hospital, lo que hasta ahora se dice con detalles, y tiene problemas en la rodilla; ahora agrega hipertensión, tiroides y algo en los riñones y chacotea: se quedaron cortos porque faltan otros achaques que dice padecer y que no ha mencionado.
Pero lleva mil 166 días, de acuerdo a SPIN, sin hacer públicos, como dijo, sus análisis de salud cuando lo conveniente sería saber su estado de salud que no es el idóneo para un hombre de 68 años, se lo digo yo, que tengo 75, y que gobierna México, como es López Obrador.
También es inaceptable el diagnóstico que, a la carrera, le hizo el doctor Alcocer: tiene salud para terminar su gobierno, lo que es una majadería y una falta de respeto.
Yo le deseo que goce de cabal salud, porque no quiero pensar lo contrario, ni como ser humano ni como presidente de la República. (Joaquín López Dóriga, Milenio Diario, Al frente, p. 3)
Lo más claro y contundente para ver la implicación del Ejército en el crimen de los 43 normalistas de Ayotzinapa es lo más opaco y frágil de la investigación de la comisión presidencial encabezada por el subsecretario de Gobernación, Alejandro Encinas. Se trata de los 45 chats de miembros de la banda criminal Guerreros Unidos revelados en el documento, que describen con crudeza inhumana la forma como mataron y dispusieron de los cuerpos de los jóvenes, e involucran directamente a mandos del 27º Batallón de Infantería de Iguala, con lo cual Encinas aniquiló la verdad histórica del anterior gobierno. Sin embargo, enfrenta un importante obstáculo: carecen de sustento técnico y peritajes forenses, lo que ha llevado a dudas, dentro del gobierno actual, de si los chats son efectivamente reales.
Funcionarios de dos dependencias federales involucrados en el caso Ayotzinapa han puesto en duda la veracidad de los chats en la plataforma de WhatsApp, que incorporó Encinas en su informe de agosto pasado. Funcionarios de una tercera dependencia admiten que la información que entregó Estados Unidos sobre la investigación de la DEA acerca de Guerreros Unidos, con chats del Blackberry de Sidronio Casarrubias, que fue jefe –junto con sus hermanos Ángel y Mario– de esa banda criminal y preso actualmente en el Altiplano, tampoco proporcionó el soporte técnico a México, lo que no importó para ser incluido en el documento presentado por el subsecretario.
Para efectos de solidez en la investigación y judicialización del caso, las pruebas de la comisión presidencial tienen el problema de cómo probar que los chats sí son reales. Eso no será sólo el escollo que tenga la Fiscalía General ante el juez cuando se empiecen a desahogar las pruebas. Otro es que tampoco podrá aportar los teléfonos celulares porque, hasta donde se sabe, el equipo de Encinas no los tiene, ni ha proporcionado los peritajes correspondientes para respaldar las imputaciones.
Funcionarios de dos de las dependencias involucradas están convencidos de que los chats son falsos y fueron inventados dentro de la comisión presidencial. El argumento que tienen los funcionarios tiene que ver con las pruebas de agua que están incorporadas en la pantalla de WhatsApp como fondo original, donde tiene íconos perfectamente reconocibles, como una silla, una mochila, una guitarra, una motoneta o un astronauta, entre otros. Estas figuras están fijas en el mismo lugar y no se repiten. La capturas de pantalla que presentó el informe de Encinas tiene íconos en diferente posición y en algunos casos se duplican.
Como botones de muestra:
1.- Hay una conversación a las 15:44 horas del 28 de septiembre de 2014, dos días después de la desaparición de los normalistas, donde David Cruz Hernández, el Chino, identificado en el informe Encinas como el responsable de la central de comunicación de Guerreros Unidos y jefe de Los Tilos, los hermanos que eran halcones y sicarios, se comunica mediante WhatsApp con Ramiro Ocampo Pineda, el Chango, identificado como el jefe de halcones del grupo en Iguala, donde se refieren al “coronel”, señalado por el subsecretario como el entonces comandante del 27º Batallón, José Rodríguez Pérez, como alguien que se encontraba en la nómina de la organización. En la parte superior del mensaje se encuentra la palabra “hoy”, que de acuerdo con los expertos, sólo aparecería si la captura de la pantalla se hubiera hecho el mismo día en que se envió la imagen, lo que no fue así.
2.- Hay dos capturas de pantalla, a las 3:12 y 3:13 horas de la mañana del 27, donde Gildardo López Astudillo, el Gil, el testigo que implicó a los militares, le dice al Chino que quien sólo identifican como el Negro, presunto jefe de Guerreros Unidos en Iguala, “se está haciendo bolas, que ya no hay tiempo, que a los estudiantes empiecen a ‘dormirlos’, que le diga a la gente que no quiere ninguno vivo”, donde las capturas de pantalla tienen una línea que cruza por la frente del ícono de un monito, que tapa su boca, mientras que en el fondo original no tiene ningún obstáculo.
3.- En otra, de la 4:22 horas de la madrugada del 27, el Chino afirma que “hasta en la mina de los patrones aventaron gente”, que es uno de los mensajes que se han utilizado para derrumbar la verdad histórica de que la mayoría de los normalistas fue incinerada en el basurero de Cocula. Esa captura de pantalla, como sucede en la conversación que tuvo el Chino a esa hora, tiene una línea que corta el ícono de un calendario con el número 24, y se traslapa el ícono de la guitarra con el del monito, en lugar de estar abajo, como en el fondo original.
La narrativa de la verdad alterna presentada por Encinas está tejida sobre las conversaciones en los chats, donde además de involucrar a militares con comunicaciones directas entre subordinados del general Rodríguez Pérez y matones de Guerreros Unidos, los señalan como parte de la estructura para desaparecerlos, y muestran que los estudiantes fueron esparcidos en diversos puntos y asesinados con métodos que no incluyeron la incineración.
El gran sustento del informe, que en efecto cuenta una historia muy diferente a la del exprocurador Jesús Murillo Karam, se encuentra en los cuestionados chats, cuya veracidad es puesta en duda dentro del gabinete. Pero el que no haya aportado el soporte y los peritajes no debe llevar a la conclusión automática de que sean falsos, aunque todo apunta, por las anomalías que presentan las capturas de WhatsApp, que sí fueron inventados.
La sospecha puede zanjarse de manera contundente y está en las manos de Encinas. A sus dichos, que es lo que son hasta ahora, debe añadir las pruebas de que los chats sí se dieron en el espacio y tiempo como lo señala y entregar los móviles para que puedan realizarse los peritajes forenses correspondientes. Si eso no es posible, su investigación quedará trunca y con el fracaso como destino. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional Política y Sociedad, p. 36)
Me atrevo a pronosticar que, una vez más, el presidente López Obrador se saldrá con la suya. Si mis fuentes no me fallan, las Fuerzas Armadas permanecerán en labores de seguridad pública hasta el 2028. Hay indicios de que el líder de la mayoría en el Senado, Ricardo Monreal, ya tiene amarrados los votos de dos tercios de los senadores (mayoría calificada) para modificar el Quinto Transitorio de la Constitución.
Ese artículo obliga al Ejército y a la Marina a regresar a sus cuarteles y bases en marzo de 2024. Es cierto que los senadores del Bloque de Contención, que integran las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos Segunda, consideraron insuficientes los “avances” en el nuevo dictamen y —salvo la priista Silvana Beltrones— votaron en contra. La votación en las comisiones fue de 19 votos a favor, diez en contra y una abstención.
Algunos, como el senador del Grupo Plural Germán Martínez, dijeron incluso que, en lo militar, “López Obrador está más cerca de Bolsonaro que de Petro; es más Bolsonaro que Bolsonaro…”. Ya encarrerado, Germán no les tuvo miedo a las palabras: “Quiero ver derrotados a los hijos de la chingada de los delincuentes. Quiero ver victorioso al Ejército. Pero quiero un México en paz civil, no un México en paz militar”.
Tengo información, de buena fuente, que ya se alcanzaron los votos para aprobar la modificación. No lo doy por hecho porque con legisladores y políticos nunca se sabe.
Pero la prisa que tenían anoche los senadores de mayoría por votarla, parece corroborar que ya tienen la mayoría calificada. En caso contrario se desecharía, y no podría presentarse, sino hasta el periodo siguiente. López Obrador, de todas maneras, ya anunció una consulta sobre el tema que no es consulta.
Por cierto, ayer anduvo por el Senado el titular de la Secretaría de Gobernación, Adán Augusto López. De tanto verse con Monreal se van a hacer amigos. ¿Nada más a eso fue? (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 4)
El hackeo de millones de documentos de los servidores de la Defensa Nacional, así como los que se han producido anteriormente en muchas dependencias federales, incluyendo el Banco de México, pueden ser interpretados de muchas formas, pero, sin duda, demuestran que no entendemos que la confrontación, algunos la llaman guerra, del presente y el futuro es cibernética.
Así se ha paralizado en Estados Unidos el flujo de energía eléctrica en toda la costa este, se intervino abiertamente en las elecciones de ese país, se trató de manipular las urnas electrónicas, en más de una ocasión se dejó sin energía a Irán para poder realizar operaciones en ese país, se manipulan industrias, empresas, se roban información y patentes.
Cuando el presidente López Obrador milita activamente por la libertad de Julián Assange o se defiende a Edward Snowden, se suele olvidar que esos casos no fueron simples actos de libertad de prensa. Assange tenía derecho, como lo tiene Carlos Loret, de divulgar esa información, pero en el caso de Snowden estamos ante un agente de la CIA y la NSA que robó de sus servidores información confidencial y que, aparentemente, trabaja con Rusia, país donde vive y que le dio la nacionalidad semanas atrás.
Lo que hizo Assange, a través de Wikileaks fue tomar la información que le filtró un operador de sistemas del área de inteligencia del ejército estadunidense, Bradley Manning (que, posteriormente, decidió cambiar de sexo y tomó el nombre de Chelsea, y hoy está en libertad) y difundirlo, según fuentes estadunidenses, en acuerdo con servicios de países confrontados con EU. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 10)
Guardia Nacional: PRI dividido // Senado votará oferta // Presunto control parlamentario // Lula, ante derecha que avanza
Las comisiones senatoriales correspondientes aprobaron ayer el dictamen de una nueva iniciativa para prorrogar la participación dominante de las fuerzas armadas en la Guardia Nacional, pero no fue por consenso. La división de votos, sobre todo entre priístas y a reserva de lo que se llegara a negociar a última hora, implica la posibilidad de que no se logre en el Senado la mayoría calificada, necesaria para esta reforma constitucional.
La división entre opositores a la 4T proviene de las modificaciones y concesiones impulsadas por Ricardo Monreal, el coordinador de la mayoría guinda, con el visto bueno del secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, en representación de Palacio Nacional.
Las concesiones a los opositores significan una presunta forma de control parlamentario o legislativo del desempeño de la militarizada Guardia Nacional (supervisión y rendición de cuentas). Esta oferta ha servido de coartada a algunos priístas para reconsiderar sus posiciones originales de rechazo. Otros priístas se sostienen contra la propuesta de control parlamentario porque consideran que es un engaño más: en marzo de 2019 se concedió un plazo de cinco años para que se fortalecieran los cuerpos policiales civiles y no se hizo nada al respecto, de tal manera que cuando fenezca el plazo original, en 2024, no se tendrá más que lo mismo: soldados y marinos encargados de la seguridad pública.
La fórmula planteada por Monreal y compañía llevaría a comparecencias de secretarios del gabinete de seguridad cada cierto tiempo, a reportes semestrales y a ciertos compromisos presupuestales para fortalecer a cuerpos policiacos estatales y municipales. Sabido es que, en general, las comparecencias de poco o nada sirven en lo práctico y que la mayoría simple de Morena y sus aliados puede pulverizar en los hechos las promesas de rigor legislativo ante el poder militar. (Julio Hernández López, La Jornada, Política, p. 8)
Cuando la noche del jueves publicamos en mi programa de Latinus el escándalo del histórico hackeo al Ejército mexicano, el primer impulso de los propagandistas del régimen fue descalificar la información: es un montaje, se apresuraron a decir.
A la mañana siguiente, el presidente López Obrador desmintió con contundencia a su propia grey. Cuando le preguntaron de las revelaciones del hackeo, contestó: “todo lo que se dice ahí es cierto”, declaró.
Evidenciados en su falta de coordinación inicial, corrigieron dos días después. El fin de semana, el mensaje del presidente y sus voceros fue uno: todo ya se sabía.
No. No todo se sabía. Este gobierno adicto a la mentira nunca reveló que el presidente fue hospitalizado de emergencia. Que tuvo que ir por él a su rancho en Chiapas una ambulancia aérea. Que en el Hospital Militar le diagnosticaron angina inestable de riesgo alto. Todo eso fue disfrazado como un cateterismo de rutina. El gobierno tampoco reveló otras dos hospitalizaciones por gota e hipotiroidismo.
Sabiéndose expuestos por los hackers Guacamaya y como mecanismo de defensa ante lo que saben que contienen esos archivos, López Obrador y sus publicistas han tratado de hacer creer que los 6 terabytes de información (que si fueran solamente texto, sin fotos ni videos, equivaldrían a ¡35 millones de documentos!) sólo contenían de relevante el estado de salud del primer mandatario. AMLO jugueteó con el tema el domingo de gira por Oaxaca y el lunes en la mañanera: “Tengo otros achaques y ya estoy chocheando”.
Ese ha sido el tercer acto. El primero fue decir que era un montaje, el segundo que todo ya se sabía y el tercero asegurar que la salud de López Obrador es buena. Regresó la narrativa del corredor keniano. Los loros tratando de ensordecer a la Guacamaya. Y todo, con el objetivo de desviar la atención del fondo del asunto: la seguridad nacional está expuesta, el Ejército no supo cuidar sus informes confidenciales de inteligencia ni los nombres de los soldados a los que ordena jugarse la vida, y ese Ejército es el que hoy manda en México, al que se le ha dado todo el poder y todo el dinero, y que quiere más.
El gobierno está en jaque. No sabemos aún todo lo que contienen los expedientes expuestos. Se irá sabiendo con el tiempo. Muchas organizaciones periodísticas han recibido ya la información y están hurgando. Lo que ahí se encontrará es de pronóstico reservado. Por la naturaleza misma del hackeo y cómo se está revelando, apunta para ser un incesante y doloroso goteo de escándalos que sigan desnudando las mentiras del gobierno.
La reacción oficial es previsible. La que ha sido siempre en este sexenio. Frente a los hechos, los documentos, las fotografías, los videos, su respuesta es el insulto a quien los ha puesto en evidencia. Incapaces de desmentir, el único recurso que les queda es calumniar. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. 5)
En una de las primeras declaraciones que El Cabo Gil, Gildardo López Astudillo, rindió ante las autoridades, negó formar parte del grupo Guerreros Unidos que en septiembre de 2014 secuestró y asesinó a 43 estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa:
“Yo siempre he sido ganadero y dedicado a la compra y venta de oro”, dijo.
Su “supuesto” involucramiento con el grupo criminal, aseguró, era producto de la tortura a la que había sido sometido.
En los chats entregados por la DEA figuraba, sin embargo, como uno de los personajes protagónicos durante la noche en que los estudiantes desaparecieron.
Su última declaración, rendida ya en libertad y convertido en testigo estrella de la fiscalía, involucra como uno de los grandes responsables del caso Iguala a Jesús Pérez Lagunas, El Güero Mugres, un operador de los hermanos Mario, Adán, José Ángel y Sidronio Casarrubias Salgado.
El Güero Mugres habría sido el encargado de dar la orden: “¡Pártanles la madre!”.
El Güero Mugres habría sido el encargado de pagar los sobornos a la Policía Federal, al Ejército (soldados de los batallones 27 y 41), a la Policía Estatal, a la Policía de Caminos, a la Federal Ministerial y, desde luego, a la Policía Municipal.
Según El Gil, al Güero Mugres le decían también “El de la Sal”, porque vivía precisamente en Ixtapan de la Sal, Estado de México. La noche de los hechos, se lee en la declaración, “empezó a movilizar en un principio a las autoridades, policía federal, Ejército…”.
En ninguna de las investigaciones, en ninguna de las declaraciones, en ninguno de los expedientes de todas las instancias que han intervenido en el caso, existe dato alguno relacionado con Jesús Pérez Lagunas, El Güero Mugres.
Aún más: no existía información que lo ubicara como líder visible o como miembro siquiera de esta organización.
Al Güero Mugres lo asesinaron en Tonatico en marzo de 2018. Según una nota, lo encontraron “desangrado y recostado al interior de su automóvil”, un Nissan rojo, en cuyo derredor “fueron localizados 15 casquillos percutidos al parecer de un arma AK 47 y una calibre 9 milímetros”.
Pérez Lagunas tenía solo 28 años.
Un año antes, febrero de 2017, según una página de la Agencia Guerrero Noticias, había sufrido un atentado en la ciudad de Iguala. En el ataque, su esposa, Jocelyn Díaz, perdió la vida. Su suegra resultó lesionada.
Al momento de su muerte, El Güero Mugres fue ubicado como jefe criminal en Tonatico, Estado de México.
¿Por qué no apareció nunca en los expedientes?
Según El Gil, Guerreros Unidos entró en Iguala cuando los hermanos Osiel, Víctor Hugo, Mateo y Orbelín Benítez Palacios “se le voltearon” al líder de Los Rojos, organización que en 2010 controlaba la ciudad.
Los propios hermanos contaron en una reunión en la que había varios miembros de Guerreros Unidos, que el jefe de Los Rojos en Iguala, José Ángel Nava Marino, alias El R2, quiso matarlos porque desconfiaba de ellos. “Los había citado y los amarró de las manos y los pies… pues iba entrando Guerreros Unidos en la zona y pensó que se iban a voltear, pero lo convencieron de que estaban al cien con él y ya no les hizo nada, y los dejó ir”.
En respuesta, los hermanos Benítez Palacios lo “levantaron”, lo asesinaron y lo fueron a tirar por el rumbo de Tuxpan, Guerrero.
En esa reunión en la que todo esto se contó se encontraba El Güero Mugres, alias “El de la Sal”.
Sostuvo El Gil que a él mismo lo reclutaron los Guerreros Unidos en Ixtapan de la Sal, por invitación de Marcos Cuevas, alias El Mini Cooper, “y de su primo Omar”.
El Mini Cooper era medio hermano de Pablo Vega: el representante de Guerreros Unidos en Chicago, encargado de distribuir heroína de la organización en “Oklahoma, Atlanta, Sur Carolina, Nueva Jersey, Los Ángeles…”. Pablo Vega es el personaje cuyas conversaciones por BlackBerry fueron interceptadas por la DEA y entregadas en parte al gobierno mexicano.
En el tiempo en que El Gil fue reclutado por el crimen organizado, Guerreros Unidos operaba precisamente en el Estado de México –que gobernaba Enrique Peña Nieto– y tenía su bastión en Ixtapan de la Sal.
Desde ese sitio, con la protección de diversas autoridades, Guerreros Unidos inició su expansión hacia Guerrero, a fin de apoderarse de Iguala: un punto estratégico en la recolección y distribución de la goma de opio que bajaba desde la sierra.
En 2014, año de la desaparición de los estudiantes, el grupo criminal controlaba ya varios municipios guerrerenses y tenía presencia, declaró El Gil, “en Estado de México, parte de Morelos, parte de Quintana Roo, Puebla, Guanajuato, Querétaro, Tabasco y Tijuana”.
El Estado de México, Ixtapan de la Sal y El Güero Mugres: otras piezas que están sueltas en el gran rompecabezas del caso Iguala. (Héctor de Mauleón, El Universal, Nación, p. 7)
Justo cuando llueven filtraciones de documentos militares comprometedores y polémicos, que golpean la imagen del Ejército y de sus altos mandos por excesos, violaciones, torturas y espionaje cometidos por la institución castrense, hoy el Senado aprobaría el dictamen que modifica el artículo 5to. Transitorio de la Constitución para alargar la presencia de los militares en la seguridad civil hasta el año 2028 y lo haría con una mayoría calificada en la que se incluirían votos de al menos 11 senadores de la oposición, principalmente del PRI y el PRD.
Anoche, mientras seguían saliendo revelaciones de las acciones ocultas y secretas del Ejército, como la idea de crear su propia aerolínea comercial operada por personal militar y utilizando el avión presidencial, en el Senado se negociaba a todo vapor para lograr los últimos cambios al nuevo dictamen que contiene ya las propuestas de la oposición y en el que se incluyen controles de vigilancia y fiscalización al Ejército desde el Congreso y una partida presupuestal para fortalecer a las policías civiles municipales y estatales a partir del 2024. La nueva redacción ya había sido avalada por el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, y por los altos mandos militares a los que consultó el líder morenista Ricardo Monreal y solo se estaban afinando los números para garantizar la mayoría constitucional de dos terceras partes para aprobar este martes la reforma obradorista.
Paradójicamente la oposición, sobre todo de la bancada del PRI, cedió ante los cambios realizados al dictamen, justo en el momento en que la Secretaría de la Defensa Nacional está literalmente bajo fuego mediático y de la opinión pública, tras revelarse apenas una primera parte de los seis terabytes de información interna y confidencial, principalmente correos electrónicos, videos, fotografías e informes que le fueron extraídos por el grupo de hacktivistas “Las Guacamayas” que sigue distribuyendo los cables y expedientes militares a diversos medios de comunicación que están difundiendo la información que en algunos casos deja muy mal parado al Ejército y al gobierno de López Obrador.
Así, mientras al menos ocho senadores del PRI y los 3 del PRD (el PAN se retiró de la mesa de negociación y MC hasta anoche no iba) ya habían confirmado anoche su voto a favor del nuevo dictamen de reforma constitucional, con lo cual Morena y sus aliados del PVEM y el PT alcanzarían la cifra mágica de los 86 votos para aprobar la reforma por mayoría calificada y darles cuatro años más a los militares en las calles, ayer seguía fluyendo la información secreta del Ejército en diversos medios y portales.
A las revelaciones de que el Ejército compró en 2019 una versión actualizada del software malicioso “Pegasus” para espiar a periodistas y activistas sociales, se sumaba la denuncia de los primeros tres espiados Raymundo Ramos, defensor de derechos humanos, Ricardo Raphael y Daniel Moreno, periodistas, quienes anunciaban que interpondrían una demanda legal en la Fiscalía General de la República en contra del Ejército y del gobierno de López Obrador por el delito de espionaje telefónico, pues a los tres se les comprobó, a través de peritajes realizados por Quinto Elemento Lab, que sus teléfonos celulares fueron infectados de manera remota con el citado software adquirido por la Secretaría de la Defensa a una filial del grupo israelí NSO Group, que es el mismo que le vendió al gobierno de Enrique Peña Nieto una versión anterior de ese sistema de espionaje.
El domingo pasado también el diario español El País documentó, a partir de los cables militares, una serie de abusos sexuales y violaciones cometidos en contra de mujeres del Ejército mexicano por parte de sus superiores jerárquicos, quienes además de violentarlas las amedrentaron, acosaron y amenazaron para que no denunciaran los ultrajes. A eso se suman los documentos donde se mencionó la orden que dio el general secretario, Luis Cresencio Sandoval, para que personal del Ejército le bordara toallas con sus iniciales y las de su esposa para su uso personal o la compra de boletos para un concierto de Gloria Trevi que el general pagó con el presupuesto de la Defensa.
A eso se suman los correos también publicados ayer que hablan de las labores de “espionaje y seguimiento” que realiza el Ejército a opositores del actual gobierno, entre ellos Gilberto Lozano y a otros integrantes del FRENA, al EZLN en Chiapas por su oposición al Tren Maya, y a movimientos sociales como el Centro Pro de Derechos Humanos, al que califican como “grupo de presión”, además de 15 colectivos feministas a los que el gobierno equipara, en sus correos, con grupos “guerrilleros, anarquistas y subversivos”. También se habla de “seguimientos” a médicos, consultores políticos, abogados, policías y a otros militares de alto rango, como generales.
Es decir, que todos esos correos y documentos secretos que están saliendo y que saldrán todavía muchos más, no solo desmienten completamente al presidente López Obrador, que ha mentido en varias ocasiones al asegurar que su gobierno “ya no espía a opositores ni a políticos o periodistas, porque eso es cosa del pasado”, sino que además confirma que el Ejército mexicano, junto con el CNI o antiguo Cisen, que también comanda otro general retirado, Audomaro Zapata, volvieron a ser los espías políticos del gobierno de la 4T y junto con todo el poder civil y presupuesto que han adquirido de este gobierno, también está la información, el espionaje y la intromisión en la vida de líderes opositores, periodistas, activistas y cualquier otro ciudadano que el régimen identifique como “crítico”.
Ese Ejército, cuyas inconsistencias, excesos, ilegalidades y secretos oscuros apenas empiezan a aflorar, en una dependencia que históricamente se ha caracterizado por la opacidad y la nula rendición de cuentas como es Sedena, es el mismo al que hoy, en el Senado, le regalarán cuatro años más para que siga a cargo de la seguridad civil de los mexicanos, aun cuando su presencia en las calles y en esa labor vital en los últimos 16 años (seis de Calderón, otros seis de Peña Nieto y cuatro de AMLO) no haya logrado reducir ni la violencia del crimen organizado ni los asesinatos dolosos, ni las desapariciones y mucho menos los feminicidios de las mexicanas y mexicanos. Y aun así, en medio de la tormenta, avanza la militarización de la vida civil de este país. (Salvador García Soto, El Universal, Nación, p. 9)