Honor a los 32 cubanos que dieron su vida por proteger la del presidente Maduro. (Rayuela, La Jornada, Contraportada)
ABRE LA SEMANA con una denuncia penal ante la FGR de quienes dicen ser víctimas directas del descarrilamiento del Tren Interoceánico.
EL DESPACHO que los representa adelantó que van contra constructoras, contratistas y servidores públicos a quienes responsabilizan de lo ocurrido.
Y ASEGURAN que expondrán irregularidades y fallas en la construcción, supervisión y mantenimiento de ese sistema de transporte.
HABRÁ que estar atentos para ver qué pruebas presentan los quejosos y, también, cómo es recibida y procesada la denuncia por la Fiscalía encabezada por Ernestina Godoy quien, por cierto, tiene la encomienda de investigar el accidente.
EL GOZO se está yendo al pozo tras la salida de Ariel Juárez como titular en la Junta de Caminos del Edomex.
QUIENES han criticado la forma en la que se administraba ese organismo público vieron el relevo como una oportunidad para entrarle en serio al problema de los baches que afecta a millones de mexiquenses.
PERO todo indica que el nuevo titular, Joel González, será pan con lo mismo, pues ratificó a la mayor parte de los funcionarios de la Junta y, siguiendo las pasos de su antecesor, armó la licitación para rehabilitar el Periférico Norte en plenas fiestas decembrinas y sin darle suficiente difusión.
DE HECHO, la recepción de propuestas fue programada para el 24 y 25 de diciembre lo que generó serias dudas sobre un proceso que debería fomentar la competencia en vez de hacerse a la carrera… y en lo oscurito.
VA QUEDANDO claro que la operación militar de EU en Venezuela tiene una lógica distinta a las de las intervenciones de ese país en épocas pasadas.
AL DEJAR de abordar al crimen organizado como un problema meramente policial y tratarlo como un actor geopolítico, Donald Trump cambia el paradigma.
LA DETENCIÓN de Nicolás Maduro se entiende, en ese contexto, no como la deposición de un Presidente, sino como el descabezamiento de un cártel.
Y LA ACCIÓN militar va acompañada de otras medidas para cortar los flujos financieros, aislar las redes criminales y romper las alianzas tóxicas.
DE LO QUE se trata, en última instancia, es de liberar a un Estado que estaba secuestrado, no de invadir a un país e imponer un gobierno afín, como ocurría el siglo pasado.
Y TODO indica que este nuevo enfoque no aplicará sólo para Venezuela, pues las advertencias de Trump al presidente de Colombia, Gustavo Petro, van en ese mismo sentido.
LA PREGUNTA clave en este asunto es cuáles serán los siguientes objetivos del inquilino de la Casa Blanca, porque ha mencionado en ese mismo tenor a Cuba… pero también a México. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)
Noroña hace de las suyas en Roma
El viajero frecuente Gerardo Fernández Noroña parece muy a gusto con su actitud pendenciera frente a cualquier posibilidad de tener que rendir cuentas, si no de sus gastos en sus ya acostumbradas vacaciones europeas con comidas en restaurantes de lujo, por lo menos de la contradicción entre el discurso de austeridad y hasta de pobreza franciscana que abraza en su vida pública y su gusto por la buena vida. Ahora, en la sofisticada Roma, el senador morenista arremetió contra un joven mexicano que se acercó a preguntarle por su estancia en Italia mientras lo grababa con su teléfono. Fiel a su costumbre, le tiró un manotazo, intentó quitarle el celular y lo correteó, mientras que la acompañante de Noroña intentó darle una patada, pero falló. Otro compló de la derecha, seguramente.
Hijo de tigre… defiende a Maduro
Nos cuentan que José Ramón López Beltrán quiso emular a su padre y salió a defender desde sus redes sociales a Nicolás Maduro y reprobar los bombardeos de Estados Unidos en Caracas. Sólo que no encontró apoyo a su mensaje sino exigencias de congruencia para que deje de vivir en el país vecino y de “alimentar el capitalismo” con sus compras en tiendas de lujo por allá. Hubo quienes de plano lo acusaron con el exembajador en México y actual subsecretario de Estado, Christopher Landau, famoso como “cazador” de críticos de su país en México para retirarles la visa.
La UNAM pide restablecer el derecho internacional
En estos días de posicionamientos, nos dicen que resalta el de la Universidad Nacional Autónoma de México para condenar las acciones militares de Estados Unidos, el unilateralismo y las amenazas externas. Reconoce que el deterioro de la vida democrática y los derechos humanos y políticos en Venezuela reclamaban resolución urgente, que tendría que haberse canalizado por los canales multilaterales y no por el uso de la fuerza. La máxima casa de estudios considera que debe restituirse el derecho internacional y permitir que los venezolanos sean quienes resuelvan sus problemas y construyan su futuro, con apoyo de la comunidad internacional y con respeto pleno a su soberanía.
Alito, testigo estrella contra la 4T
Nos cuentan que la dirigencia del PRI de Alejandro Alito Moreno no cejará en su empeño de ser el acusador estrella del régimen morenista en Estados Unidos y buscará montarse con mayor entusiasmo en el tema Venezuela para denunciar que sigue los pasos del chavismo y sus herederos maduristas. Los tricolores buscarán que ante el inminente debate en México de la reforma electoral se ponga el énfasis en que la mayoría oficialista prepara la destrucción del régimen democrático para perpetuarse en el poder. El argumento central que usarán, nos dicen, es que la reforma no busca mejorar contrapesos ni el control del poder, sino todo lo contrario, eliminar a las minorías y dejarlas sin voz ni representación. (Bajo Reserva, El Universal, p. A2)
1 Reconfiguración. Claudia Sheinbaum no perdió tiempo ni capital político. En poco más de un año, con mayoría calificada en el Congreso, impulsó 24 reformas constitucionales y legales que redibujan el Estado del bienestar y marcan distancia del arranque lopezobradorista. Programas sociales elevados a derechos, igualdad sustantiva, pueblos indígenas como sujetos de derecho, pensiones, vivienda, internet, seguridad y extorsión como delito grave configuran un paquete con sello propio. Para 2026 viene la prueba mayor, la reforma electoral. Ahí se medirá si la ingeniería legislativa también sabe administrar costos políticos.
2 Pausa. El Senado decidió pisar el freno. La Comisión de Marina, encabezada por Carlos Lomelí, pospuso el aval para el ingreso de marines de EU a México con armamento, en un momento geopolítico delicado. La captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadunidenses reconfiguró el ambiente y volvió prudente ganar tiempo. Desde la Mesa Directiva, Laura Itzel Castillo ya había perfilado un periodo extraordinario, pero la señal es que no hay prisa. En Palacio Nacional, Claudia Sheinbaum ha sido consistente, cooperación, sí, pero bajo control mexicano. Y frente a un Donald Trump inclinado al uso de la fuerza, para qué sacudir el avispero.
3 Depuración. Chiapas amaneció con tres municipios sin policías. En Cintalapa, Ocozocoautla y Jiquipilas, un operativo dejó fuera de funciones a más de un centenar de elementos municipales, trasladados a Tuxtla Gutiérrez para revisión y exámenes de confianza. La acción, encabezada por el gobierno de Eduardo Ramírez Aguilar, con participación del Ejército, Guardia Nacional, Secretaría de Seguridad del Pueblo y la Fiscalía General del estado, a cargo de Jorge Luis Llaven Abarca, no fue improvisada. Helicópteros, sellos en comandancias y fuerzas estatales tomando el control hablan de algo más que entrevistas de rutina. Es limpieza necesaria.
4 Mala tendencia. Hidalgo arrancó 2026 con una señal inquietante que desmiente cualquier postura optimista. El hallazgo del cuerpo de una mujer con huellas de violencia y envuelto en hule, en Almoloya, vuelve a colocar bajo escrutinio la estrategia de seguridad del gobierno de Julio Menchaca. Aunque la administración habla de contención del delito, los hechos cuentan otra historia. Zonas rurales y carreteras secundarias son territorios de impunidad, donde los cuerpos aparecen y el Estado llega tarde. La Fiscalía ya investiga como feminicidio, pero el problema es que la violencia no se erradica desde los tiempos del gobernador Omar Fayad. Aquí, algo no camina. 5. Desgaste. Rocío Nahle llegó a Veracruz con control político y mayoría, pero 2026 no pinta bien. Gobierna con mando, no con consenso. La seguridad sigue siendo su mayor flanco, con violencia persistente y un uso del aparato penal que ya provocó correcciones desde Palacio. Claudia Sheinbaum marcó distancia al defender la libertad de expresión frente a excesos locales, señal inequívoca de alerta. Sin obra insignia ni narrativa propia, Veracruz no termina de despegar y el malestar se acumula en municipios y sectores sociales. Nahle está bajo la mira. Y en política, cuando la Presidenta observa, algo no está funcionando. (Frentes Políticos, Excélsior, Nacional, p. 11)
Que la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, encabezada por la panista Kenia López Rabadán, reanudará actividades este miércoles luego del “puentazo” de veinte días que se autorizaron los legisladores por las fiestas de Navidad, Año Nuevo y hasta de Reyes Magos, así que a partir de esta semana todas las bancadas quedan a la espera de la iniciativa de reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum, cuya aprobación es prioridad nivel uno para Morena y aliados.
Que elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de CdMx, que encabeza Pablo Vázquez, blindaron este domingo los alrededores de la embajada de Estados Unidos en el país, aunque más allá de las manifestaciones, pintas y huevazos que ha recibido en estos días por la intervención militar de Donald Trump en Venezuela, lo que preocupa es que no se entorpezca la actividad de la legación, pues los más afectados terminarán siendo los mexicanos que desean o necesitan tramitar una visa.
Que la senadora Mariela Gutiérrez prepara un punto de acuerdo para eliminar las barreras administrativas que enfrenta el aguacate que se produce en Estado de México, lo que incluye un llamado a las autoridades sanitarias para que acrediten que esa fruta está libre de plagas y su disposición a tocar todas las puertas de instancias federales hasta lograr que se implementen mesas de trabajo y mecanismos específicos para integrar a los pequeños productores del oro verde mexiquense en los acuerdos comerciales y programas de fomento vigentes. A ver
Que a petición del ministro presidente, Hugo Aguilar Ortiz, la Corte analizará la declaratoria de inconstitucionalidad para eliminar del sistema jurídico la normativa que permite a los pueblos indígenas reclamar la utilización, aprovechamiento y comercialización de elementos de su patrimonio cultural, cuyo antecedente es la resolución dictada en mayo de 2025 por la extinta Primera Sala a favor del estatuto impulsado por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. El asunto quedó en manos de la ministra Sara Irene Herrerías y se analizará en las próximas semanas. (Trascendió, Milenio, Al Frente, p. 2)
México: líder regional
Asumiendo un lugar estratégico en el escenario internacional, México, de la mano de la presidenta Claudia Sheinbaum, fijó —junto con otros cinco países— su postura sobre las acciones realizadas por el gobierno de Estados Unidos, que encabeza el mandatario Donald Trump, en Venezuela. Junto con Brasil, Chile, Colombia, Uruguay y España expresaron su preocupación ante cualquier intento de control gubernamental y de recursos como el petróleo.
Se suma la UNAM al rechazo
La UNAM, del rector Leonardo Lomelí, expresó su rechazo y profunda preocupación ante las acciones militares de EU en Venezuela. Hizo un llamado a acatar el derecho internacional, al considerarlo como el único instrumento que evita la imposición de la “ley del más fuerte”. Además, que está en manos de los venezolanos resolver sus problemas.
Vuelve Juan Ramón
Se prevé que en el marco de los trabajos de la XXXVII Reunión Anual de Titulares de Embajadas y Cónsules de México (REC 2026) que arranca hoy, esté de regreso el canciller Juan Ramón de la Fuente, quien se recuperaba de una cirugía en la espalda. En su convalecencia, Roberto Velasco estuvo al frente de la Cancillería como encargado.
Regresa la Corte a la justicia
Hoy, la Suprema Corte de Justicia, que preside el ministro Hugo Aguilar, realizará su primera sesión pública del Pleno de 2026. El año pasado fue clave para el Poder Judicial con la elección histórica de sus integrantes y colocó en el centro a personas y comunidades históricamente excluidas, protegiendo los derechos de pueblos y habitantes.
Más vale la precisión
Es prácticamente un hecho que el proyecto del Ejecutivo Federal para la Reforma Electoral, que trabaja Pablo Gómez, no contemplará la eliminación de los Oples, pese a que muchos apoyan la medida, pero sí que los integrantes del órgano electoral sean elegidos por voto popular. La propuesta podría llegar en dos semanas a la Cámara de Diputados.
¿Y el gobernador de Jalisco?
Si alguien ha visto al gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, avísenle que tiene que regresar urgentemente a la entidad, pues la inseguridad y la violencia no dieron tregua a la Navidad ni al Año Nuevo. Los jaliscienses quieren saber si hay o no una estrategia, pero tendrán que esperar a que el mandatario estatal regrese de las vacaciones.
Para Noroña, La Bella Vita
El que anda en modo turista es el senador de Morena Gerardo Fernández Noroña. Fue increpado en Italia, en el centro comercial Rinascente. “¿Qué se siente estar en Roma?” Contestó: “pues muy bien, ¿crees que eres el único que tiene derecho a estar en Roma?” La mujer que lo acompañaba agredió a quien lo cuestionó. (Sacapuntas, El Heraldo de México, La 2, p. 2)
Increpan a Noroña… en Roma
El senador Gerardo Fernández Noroña parece que no soltará la polémica durante 2026, pues aún no llegan los Reyes Magos cuando ya se dio a notar oootra vez por su falta de tolerancia. Las vacaciones pasadas fue el diputado Monreal en París, y ahora tocó al senador morenista ser grabado en Roma saliendo de una tienda. Un conciudadano le cuestionó sobre su estancia en la capital italiana y su apoyo a Maduro, y rápido se lanzó a gritos. Incluso, su pareja, Emma, presuntamente pateó a la persona que grabó a su marido. Ya ni siquiera extraña su actitud… y su afinidad por el viejo continente.
Denuncias por descarrilamiento
Víctimas directas del descarrilamiento del Tren Interoceánico anunciaron que hoy presentarán una denuncia penal ante la FGR contra constructoras, contratistas y servidores públicos, a quienes responsabilizan de irregularidades y graves fallas en la construcción, rehabilitación, supervisión y operación de la Línea Z de ese tren, que habrían derivado en la tragedia, el 28 de diciembre, que dejó un saldo de 14 personas fallecidas y más de 100 heridos. Llama la atención que tras el anuncio de la querella, un despacho de abogados se deslindó de la acción y acusó a otro despacho de usar el tema en forma política para presionar al gobierno.
Alista Corte primeras resoluciones de 2026
La SCJN iniciará sus actividades de 2026 con una serie de resoluciones que darán mucho de qué hablar, entre ellas tres relacionadas con reformas impulsadas por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, mismas que serán discutidas mañana. Se dice que serán el regalo de Reyes al exmandatario. Se trata de las leyes de Aeropuertos y de Aviación Civil, del Sistema para la Carrera de Maestras y Maestros, así como la Ley de Salud, que dio origen al IMSS-Bienestar. Los proyectos de la ministra Loretta Ortiz e Irving Betanzos proponen –como se espera de una SCJN completamente alineada a la ‘4T’– avalar las reformas y dar sendos reveses a diputados y senadores de oposición y la CNDH.
Imponiendo moda
Resulta que Nicolás Maduro, capturado presidente de Venezuela, impuso moda con la camiseta que lució al ser exhibido llegando a NY. La marca estadounidense Origin notificó a sus seguidores que la prenda que portó el venezolano no estará disponible sino hasta primavera, pero pueden ir anticipando sus pedidos en la página oficial. De paso, tuvo un gesto amable, o irónico quizá, dándole al sudamericano la bienvenida a América.
Contribuye UNAM a la reflexión
La Máxima Casa de Estudios del país, haciendo lo que le corresponde y exhortando a las otras universidades a hacer lo propio: “asumir el liderazgo de la reflexión académica en torno a las condiciones de desestabilización mundial y en la recuperación de los valores democráticos”. La UNAM, conducida por el rector Leonardo Lomelí, apuntó atinadamente que, “si bien la situación en Venezuela –de deterioro de la vida democrática y de los derechos humanos y políticos– reclamaba una resolución urgente, ésta debió canalizarse estrictamente a través de los mecanismos pacíficos y del multilateralismo de los organismos internacionales, como la ONU y la OEA, privilegiando el diálogo y la diplomacia por encima de la fuerza”.
Mañaneras itinerantes
Con la novedad de que la presidenta Claudia Sheinbaum, a partir del 8 de enero, realizará las “mañaneras del pueblo” los jueves y viernes de cada semana fuera de la capital. La mandataria comenzará este jueves cuando realizará la conferencia en Morelos y el viernes en Guerrero. De acuerdo con la morenista, la causa de esta medida, que se mantendrá hasta mediados de febrero, es que las reuniones del gabinete de seguridad se realizarán de manera itinerante en ciudades del interior del país. (Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 29)
Guardaespaldas cubanos de Maduro
Y se ha confirmado que en la acción militar de captura de Nicolás Maduro, por parte de Estados Unidos, 32 agentes cubanos fueron abatidos. Así lo informó el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ayer, al anunciar que decretaba dos días de duelo nacional por esos decesos. “Nuestros compatriotas cumplieron dignamente con su deber y cayeron, tras férrea resistencia, en combate directo contra los atacantes o como resultado de los bombardeos a las instalaciones y supieron poner en alto, con su actuación heroica, el sentir solidario de millones de compatriotas”, refirió en el decreto. La confirmación de la información que antes difundió el ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino, aunque éste dijo que a los custodios de Maduro los “asesinaron a sangre fría”, ha generado dudas de por qué agentes de la isla realizaban tareas de custodia de un mandatario de otro país. Por cierto que del lado de las tropas de EU, según lo informado hasta ahora, solamente algunos efectivos resultaron heridos.
Todos los caminos llevan a Noroña
Para no perder la costumbre, nos comentan, ahora el senador morenista Gerardo Fernández Noroña fue captado frente a una tienda en una lujosa zona comercial de Roma, Italia. Fue ahí donde se confrontó con un mexicano que lo grabó. “Senador Noroña, ¿qué se siente estar aquí en Roma?”, le cuestionó el bajacaliforniano Roberto Quijano, quien difundió el video. El morenista le respondió: “Pues muy bien. ¿Crees que eres el único que tiene derecho a estar en Roma? No, mi amigo”. El legislador ha defendido su derecho a viajar y a gastar. Es sabido que según su punto de vista, con el que no todos los cuatroteístas coinciden, la justa medianía no aplica para los individuos, sino para las políticas de gasto de las instituciones públicas. La defensa de ese argumento, sin embargo, le sigue costando mucho trabajo al dueño de la casota de Tepoz, nos comentan.
Denuncia por el trenazo
Todo indica que, pese a que el Gobierno de México se ha comprometido a apoyar integralmente a las víctimas del descarrilamiento del Tren Interoceánico, ocurrido el 28 de diciembre pasado, aún persiste la inconformidad entre algunos afectados. Este lunes 5 de enero, un grupo de víctimas acudirá a la Fiscalía General de la República en la Ciudad de México para presentar una denuncia penal contra constructoras, contratistas y servidores públicos a quienes consideran responsables del accidente. Acompañados por su equipo legal, según se informó, expondrán las fallas graves que, señalan, han sido detectadas en la construcción, supervisión y operación de la Línea Z, así como sus exigencias de justicia y reparación del daño. Habrá que ver a quién con nombre y apellido señalan, nos hacen ver, y cómo es recibida la denuncia por parte de la autoridad. Mientras la investigación oficial corre para determinar técnicamente las causas del accidente. Pendientes.
Optimismo morenista, pero…
Quien arranca el año con optimismo es la dirigente de Morena, Luisa María Alcalde, quien ya adelantó que el método de la encuesta será el que se aplique en su partido para definir candidaturas este año rumbo a los comicios intermedios que tendrán lugar el siguiente. Considera la dirigente guinda que “nuestro movimiento es el más fuerte del mundo por tres razones fundamentales: hay unidad interna, contamos con el respaldo del pueblo y porque tenemos a los dos mejores ejemplos: la Presidenta Claudia Sheinbaum y el presidente López Obrador”. El reto para su movimiento será, sin embargo, el de hacer que prevalezca la unidad entre aspirantes que son compañeros del mismo movimiento, y alistan en varios estados baterías para darse con todo en pos de obtener una candidatura. Y a eso habrá que agregar el desafío de conciliar con los partidos aliados, porque resulta que buscarán tajadas mayores del pastel del poder. Además habrá que ver qué tan bien librados salen de la reforma electoral. Atentos.
Acción diplomática
Y hablando de la intervención de Estados Unidos en Venezuela, ayer seis naciones unieron sus voces para reiterar, ahora de manera conjunta, su rechazo a la acción militar instrumentada por la administración del presidente Donald Trump. Dos de los cuatro puntos del pronunciamiento, que da cuenta de un esfuerzo por tratar de activar la vía diplomática en medio del conflicto, han centrado la atención. El primero, que expresa preocupación y rechazo frente a las acciones ejecutadas unilateralmente, porque “constituyen un precedente sumamente peligroso para la paz, la seguridad regional y ponen en riesgo población civil” y el cuarto, que también expresa preocupación, pero en este caso ante “cualquier intento de control gubernamental, de administración o apropiación externa de recursos naturales o estratégicos”. Esto luego de que el Gobierno de EU advirtiera que manejaría los recursos petroleros de Venezuela. Los países que señalaron lo anterior son Brasil, Chile, Uruguay, España, Colombia y México. Ahí el dato.
La CNTE con Maduro
Con la novedad de que los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación ya tomaron parte en favor de Nicolás Maduro, tras la intervención de Estados Unidos en Venezuela. “El Movimiento Democrático de la Sección 9 CNTE-SNTE repudia la agresión sufrida por el pueblo venezolano a manos del gobierno imperialista de los Estados Unidos de Norteamérica, exigimos el respeto irrestricto a la soberanía y libre autodeterminación de la hermana nación de Venezuela, así como la presentación con vida del presidente Nicolás Maduro y su esposa que fueron secuestrados por las fuerzas armadas de EU”, refirió la organización magisterial. Para los profes de la Coordinadora, que, por cierto, ha lanzado amagos contra el Mundial, “el imperialismo norteamericano el único lenguaje que conoce es la guerra y la violencia contra los pueblos y naciones que tienen recursos, de los cuales se quiere adueñar”. Es factible que en próximas manifestaciones este asunto sea una de sus banderas, nos dicen. (Rozones, La Razón, LA DOS, p. 2)
Nuevos Partidos
A un año de distancia, solo dos de 85 organizaciones se mantienen en la carrera para convertirse en partidos políticos: Somos México, que tiene como antecedente la Marea Rosa, y Construyendo Solidaridad y Paz, una reedición de Encuentro Solidario. Dicen que aunque logren el registro, con la reforma electoral en puerta, tal vez ya no sea negocio crear una nueva fuerza política, pues habrá menos financiamiento y probablemente se reduzca el acceso a espacios plurinominales… Pese a lo anterior, hay voces que dicen que vale la pena intentarlo. ¿Será?
Víctimas acudirán a FGR
Tras el descarrilamiento del tren interoceánico, este lunes algunas de las víctimas directas del accidente presentarán una denuncia penal ante la Fiscalía General de la República junto con un equipo legal. Al parecer, van contra las constructoras, los contratistas y los servidores públicos encargados de la obra insignia que se echó a andar en el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Y es que como sucede en estos casos, parece que los responsables del trazado ferroviario se andan haciendo de la vista gorda. ¿Será?
Dolor de cabeza
El senador viajero, Gerardo Fernández Noroña, fue increpado por un turista mexicano en Roma, quien le preguntó qué se sentía estar de vacaciones en esa ciudad, él reaccionó molesto… Qué falta de empatía, deberían dejarlo descansar, aunque sea de los senadores menos productivos, grilleros y prepotentes en esta legislatura, también es humano y merece descansar. Aunque dicen que ya son tantas apariciones en distintos países, que hay en la 4T quienes ya no saben cómo justificarlo, y eso que se caracterizaba por ser uno de los legisladores más austeros. ¿Será?
Reforzar la ayudantía
Este domingo, durante un evento en Tizayuca, Hidalgo, un joven se subió al templete y llegó hasta la mandataria federal a quien le pidió su apoyo por una denuncia que hizo. Nos dicen que con eso de que ya no existe el Estado Mayor, quizá es momento de reforzar la Ayudantía, el resguardo presidencial es un asunto de seguridad nacional. ¿Será?
Regreso anticipado
Miles de vacacionistas dejaron de manera anticipada sus alojamientos en el puerto de Acapulco luego del sismo de este inicio de año; esto porque el movimiento telúrico ocasionó desabasto en servicios básicos como el agua en múltiples zonas de la región… Aquel destino, azotado constantemente por desastres naturales, apenas está comenzando a recuperar a los visitantes después de los huracanes, el panorama era bueno pues la ocupación rebasó el 70% durante la temporada decembrina. ¿Estará la gobernadora Evelyn Salgado a la altura? ¿Será?
Balance 2025
Durante el cierre de año muchos aprovecharon para hacer un balance de las actividades realizadas durante el 2025. En la alcaldía Cuauhtémoc de la Ciudad de México, por ejemplo, la alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega destacó la implementación del programa “Brilla Cuauhtémoc”, con el que se redujo la percepción de inseguridad en un 30%; asimismo, creó un canal de atención ciudadana vía redes sociales que resultó más eficiente que el 072 oficial, al mismo tiempo que se echó a andar una estrategia con la que se obtuvo una reducción real en la incidencia de violencia de género en espacios públicos. ¿Será? (¿Será?, 24 Horas, PÁG. 2)
Un comunicado de seis países iberoamericanos es el primer paso hacia una posición conjunta en una encrucijada complicada. Nuevamente, por desgracia, un mundo con un único polo de poder, excesivo, deja ver sus inconvenientes. La unidad de países enlazados por su historia debe pesar más que las diferencias coyunturales que se generaron en los últimos años. (La Esquina, La Crónica de Hoy, P.p.)
La primera frase que pronunció Nicolás Maduro al llegar al cuartel general de la DEA en Nueva York, esposado y con dos agentes tomándolo de los brazos, fue “Buenas noches, feliz Año Nuevo”. No fue el comportamiento de un guerrero, ni de quien está dispuesto a terminar de inmolarse, desde la derrota, ante su enemigo histórico. Lo que mostró Maduro es algo que debió sorprender y preocupar a sus simpatizantes, pero sobre todo a sus socios –en el sentido cubano de la palabra– en América Latina, como el expresidente Andrés Manuel López Obrador, ante lo que sucedió en realidad: no fue una captura, revelaron fuentes estadounidenses, sino una entrega negociada.
López Obrador salió de su autoexilio para describir la acción contra Maduro como un “secuestro”, y calificar las acciones militares en Caracas el sábado como un “prepotente atentado contra la soberanía del pueblo de Venezuela”. El mensaje, que hasta donde se sabe no fue consultado con la presidenta Claudia Sheinbaum –como correspondería a una cortesía necesaria ante tan delicado asunto–, no gustó en Palacio Nacional, como reveló Milton Merlo en La Política Online, y provocó un nuevo elemento de fricción al interior de Morena. Muy probablemente no será el único que tengan en este año que comienza de manera amenazante para el régimen y que podría llegar a ser, incluso, el principio del fin de la cuatroté.
Los análisis que reciba Sheinbaum deberán estar vacunados contra la propaganda y los enfoques reduccionistas. Una primera observación tendría que incluir la explicación de lo que fue una operación exitosa, que esperaban en estado de alerta en Venezuela desde hace semanas, con un número de bajas limitado. Una segunda, en orden cronológico, sería la declaración del secretario de Estado, Marco Rubio, quien estaba en comunicación con la vicepresidenta Delcy Rodríguez, sobre el periodo de transición que encabezaría Estados Unidos.
En seguida, tras las primeras declaraciones de Rodríguez reconociendo a Maduro como presidente, asumió el cargo de manera interina y horas después, las Fuerzas Armadas, que habían sido el sostén de Maduro, la reconocieron como su líder. Observaciones colaterales en el análisis es que no hubo acciones contra ciudadanos estadounidenses, ni contra las instalaciones de Chevron, la petrolera estadounidense. De manera relativamente pacífica el régimen venezolano asumió los hechos y, más allá de las declaraciones, no pidió, por ejemplo, una reunión urgente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Las reacciones de Rusia, China, Irán y Cuba también fueron contenidas.
La operación terminó con dos años de negociaciones entre Estados Unidos y Venezuela para un cambio de régimen. La persona que llevó la negociación fue Jorge Rodríguez, quien trabajó con Maduro y Hugo Chávez, fue vicepresidente, líder de la Asamblea Nacional y, muy importante en este contexto, hermano de la presidenta interina. Los Rodríguez están más cercanos al chavismo que al madurismo; es decir, a la vieja élite que buscaba un nuevo acuerdo con Estados Unidos para proteger sus negocios, contra la nueva élite construida por el ministro de Justicia, Diosdado Cabello, quien fue la que fundó el Cártel de los Soles y vinculó al régimen con el narcotráfico. Maduro terminó optando por la entrega negociada, en la que la única persona que exigió que saliera con él fue su esposa, Cilia Flores, acusada también, al igual que Cabello, de narcotráfico.
Maduro, que todo este tiempo se negó a aceptar los términos que exigía Estados Unidos, recibió el tiro de gracia judicial con las declaraciones de Ismael El Mayo Zambada y Los Chapitos, que detallaron su relación con el Cártel de Sinaloa, como se documenta en la acusación del Departamento de Justicia, y el espacio legal, aunque altamente controvertido, para actuar contra él fue que, con la información en sus manos, declararon al Cártel de los Soles una organización terrorista y a Maduro y sus cercanos como los jefes de ella.
Si López Obrador sabía o no que no había sido un “secuestro” o una entrega negociada, en estos momentos no importa: todo lo que suceda está fuera de sus manos. Estados Unidos quiere de Maduro, entre otras cosas estratégicas en la recomposición del nuevo orden mundial, de seguridad nacional estadounidense y de seguridad nacional hemisférica, que les “entregue”, como definieron funcionarios estadounidenses, a sus cómplices políticos mexicanos, cubanos y nicaragüenses.
La victimización que hizo López Obrador en su mensaje sobre la captura de Maduro tiene fundamento. Su relación con Maduro nunca fue un accidente diplomático ni un malentendido ideológico. Fue una decisión política consciente, sostenida y defendida desde Palacio Nacional bajo el disfraz de la “no intervención”, un principio que invocó selectivamente para justificar lo injustificable.
Desde el inicio de su sexenio, López Obrador optó por normalizar a un régimen señalado internacionalmente por violaciones sistemáticas a los derechos humanos, persecución política, encarcelamiento de opositores y el desmantelamiento de cualquier vestigio democrático. Mientras América Latina tomaba distancia de Caracas, México se ofrecía como escudo político y oxígeno diplomático.
La afinidad no fue retórica: fue operativa. México se negó a reconocer a la oposición venezolana, bloqueó resoluciones críticas en foros internacionales y ofreció su territorio como sede de diálogos que nunca tuvieron como objetivo una transición democrática, sino ganar tiempo para Maduro. Cada mesa de negociación auspiciada por el gobierno mexicano terminó igual: con el dictador más fuerte y la oposición más debilitada.
López Obrador insistió en presentar a Maduro como víctima de un “bloqueo imperialista”, ignorando deliberadamente que el colapso venezolano fue resultado directo de un modelo autoritario, corrupto e incompetente. La defensa abierta de Maduro tras elecciones cuestionadas, el silencio ante la represión sangrienta de protestas y la narrativa calcada sobre “conspiraciones extranjeras” no fue casual. Entre los dos regímenes había lazos más profundos, ligados a negocios criminales.
No puede equivocarse Sheinbaum: en Venezuela no se realizó una acción militar contra Maduro y el régimen para restablecer la democracia o meramente para quedarse con sus recursos naturales, sino para la restauración del orden de Estados Unidos, estemos de acuerdo o no con sus acciones coercitivas, en seguridad nacional. Las acciones no son contra la izquierda, ni las acusaciones a Maduro son por razones ideológicas o electorales. Son por narcotráfico. Qué tanto puede ello alcanzar a López Obrador, dependerá de Maduro y los fiscales en la corte federal de Brooklyn. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 34)
La llamada Operación Resolución Absoluta no es sólo un episodio más en la larga y turbulenta historia de la política hemisférica. Es, sobre todo, una señal inequívoca de que la geopolítica mundial está cambiando de piel. Por primera vez, Estados Unidos intervino de manera directa en un país de Sudamérica; y por primera vez, también, se llevó al líder de un Estado para juzgarlo en territorio estadounidense. El mensaje es tan claro como incómodo: las viejas líneas rojas se están borrando.
Conviene decirlo sin rodeos: Nicolás Maduro rigió su país como dictador. Eso no se debe olvidar ni matizar por conveniencia diplomática. Gobernó sin contrapesos, persiguió a la oposición y convirtió las elecciones en una simulación. El fraude que le permitió reelegirse fue evidente: el oficialismo jamás presentó actas verificables, mientras la oposición sí lo hizo. Ese dato, elemental para cualquier demócrata, fue ignorado por varios gobiernos de la región, entre ellos el de México. Con su postura frente a los hechos del 3 de enero, la Cancillería mexicana dejó claro que la democracia en Venezuela no era su prioridad. Nunca condenó el fraude. Si lo hubiera hecho —y al mismo tiempo hubiera llamado a evitar una escalada militar— su posición habría sido equilibrada y defendible. No ocurrió. Y ese silencio pesa.
El pretexto habitual para justificarlo fue el respeto a la autodeterminación. Pero ese argumento cae por su propio peso. En años recientes, el gobierno mexicano ha opinado abiertamente sobre elecciones y procesos políticos en Perú, Ecuador, Honduras, Guatemala, Bolivia y Argentina. ¿Por qué Venezuela sería la excepción? La respuesta es incómoda pero evidente: la postura mexicana es ideológica. Y las ideologías, cuando se convierten en dogma, suelen nublar el interés nacional.
Ese olvido resulta riesgoso si se considera la relación especial que México tiene con EU. No sólo es su principal mercado de exportación; también está por iniciarse, este mismo mes, el proceso de revisión del T-MEC. En ese contexto, lanzar una condena moral a modo tiene costos. Basta escuchar a Washington. En las palabras de Donald Trump, Marco Rubio, Pete Hegseth y de otros funcionarios estadunidenses, queda claro que México sigue en el radar por la profunda penetración de los cárteles en su territorio. No es un tema retórico: es una preocupación estratégica.
Rubio lo dijo con brutal franqueza en la conferencia del sábado en Mar-a-Lago, Florida. Si alguien pensaba que Trump es un presidente que está jugando, sentenció, “ahora ya saben” que no es así. La frase, breve y seca, resume un cambio de tono y de método. Después de los bombardeos en Irán y en Venezuela, sería insensato descartar alguna acción directa estadunidense contra los cárteles en México.
Aquí es donde la discusión deja de ser teórica. ¿Qué haría México en un escenario así? ¿Condenaría la intervención o aceptaría tácitamente una acción que, aunque violatoria de la soberanía, atacaría a organizaciones criminales que han capturado regiones enteras del país? No hay respuestas fáciles, pero sí una certeza: las decisiones que se tomen —o que se eviten— tendrán consecuencias profundas.
La operación militar en Venezuela marca un antes y un después. El mundo que conocíamos, donde ciertas reglas no escritas parecían intocables, está quedando atrás. Washington ha decidido actuar con una lógica distinta, más cruda, menos ceremonial. Frente a ese nuevo tablero, la ambigüedad ya no es una virtud. Para quienes aún dudan de la seriedad del momento, para quienes creen que todo es retórica o amague, vale repetir la advertencia: ahora ya saben.
BUSCAPIÉS
Las imágenes de los bombardeos en Venezuela y de Maduro encadenado, siendo conducido a prisión, no deben distraernos de un asunto fundamental en casa: el descarrilamiento del Tren Interoceánico, un proyecto que fue echado a andar por la autodenominada Cuarta Transformación con deficiencias, como ruedas oxidadas y durmientes apolillados. ¿Será seria la investigación que realice al respecto la FGR o nos quedaremos sin saber las razones del percance mortal, como ha ocurrido con el del buque Cuauhtémoc? (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Nación, p. 2)
WASHINGTON – Aunque los prolegómenos son una forma de negociación, el verdadero período de estira y afloja del Tratado comercial México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC) comienza ahora y, durante los próximos seis meses, será algo más y un poco menos que un campo de batalla política.
El juego de propuestas, contrapropuestas, presiones y renuencias se desplegará esos seis meses hasta la reunión que defina el futuro del T-MEC el próximo julio.
La batalla, sin embargo, se librará en Washington.
Es en la capital estadounidense donde se definirá si el T-MEC es reformado o renegociado para de hecho transformarse en dos acuerdos bilaterales, como se afirma que es el deseo del presidente Donald Trump.
Para bien o para mal, la renovación del T-MEC depende de la buena voluntad del gobierno estadounidense, y en especial del presidente Trump, que se queja de que los acuerdos comerciales son “injustos” para Estados Unidos y amenazó, aunque cumplió de forma limitada, con la imposición de aranceles.
Ciertamente los primeros pasos parecen propicios: el Representante Presidencial para Comercio Internacional (USTR), Jameson Greer, es en principio partidario de renovar el convenio como está. Pero a final de cuentas, lo que prevalecerá será la opinión del presidente Trump, y el problema del gobierno mexicano será mantener una buena relación con el voluble mandatario.
El propio Greer apuntó que el T-MEC ha sido bueno, pero no un éxito absoluto, aunque sí con amplias posibilidades de mejora.
Hay además puntos de potenciales desacuerdos que el gobierno mexicano deberá abordar, de las protecciones legales a inversores externos -con énfasis en energía- al contenido no regional en productos hechos en cualquiera de los tres países, pero específicamente México.
Ciertamente, no hay duda de los beneficios que acarrea el T-MEC, o el comercio entre sus partes, pero desde su primera campaña electoral, Trump y algunos de sus aliados presentaron al acuerdo norteamericano como prototípico de los problemas provocados por el libre comercio. Trump propuso, y logró, la renegociación del Tratado Norteamericano de Libre Comercio (TLCAN) que se transformó en el T-MEC, al que en su momento, en 2017, definió como el mejor acuerdo comercial del mundo.
Pero desde su inicio, el segundo gobierno Trump aprovechó la revisión/renegociación del T-MEC y el interés de sus socios comerciales para adelantar demandas, lo mismo sobre temas de seguridad que de problemas reales o percibidos sobre obstáculos internos al cumplimiento del convenio.
En el caso de México, han sido temas como el problema del suministro de agua en la frontera común, las desventajas para empresarios estadounidenses que invirtieron en la industria energética de México o incluso la desconfianza en la imparcialidad de autoridades judiciales.
En ese marco, la estrategia del gobierno mexicano o parece de evitar choques que afecten el clima de negociación, pero al mismo tiempo evitar ceder en temas que le interesan por razones políticas internas. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Online)
Desde marzo de 2021, el gobierno de Estados Unidos ofrecía 15 millones de dólares por información que llevara a la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro, acusado formalmente por el Departamento de Justicia de participar en una conspiración de narcoterrorismo y de conspirar para importar cocaína a los Estados Unidos.
Al año siguiente, en septiembre de 2021, AMLO invitó a Maduro a participar en la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que iba a celebrarse en la ciudad de México.
La llegada del dictador se mantuvo bajo reserva hasta el último minuto, en que la Secretaría de Relaciones Exteriores la confirmó en un comunicado. Era la primera vez que Maduro salía de Venezuela desde que Estados Unidos lo acusara de narcotráfico.
Marcelo Ebrard lo recibió en el aeropuerto. A la reunión asistía también el dictador cubano Miguel Díaz-Canel. Maduro cenó en Palacio Nacional, se entrevistó con López Obrador, propuso, públicamente, que México se convirtiera en sede permanente de la Secretaría General de la CELAC.
La presidentes de Uruguay y Paraguay, Luis Lacalle y Mario Abdo, repudiaron la presencia en la cumbre de los líderes de Cuba, Venezuela y Nicaragua.
“México es la casa de todos”, decía López Obrador.
A resultas de esa visita, los entonces senadores por Florida Marco Rubio y Rick Scott, reclamaron en una carta dirigida a Andrés Manuel López Obrador que no hubiera detenido y extraditado, “tan pronto como pisó suelo mexicano”, a Nicolás Maduro, a quien describieron como “narcodictador”.
Los senadores manifestaron su decepción y le recordaron a AMLO la acusación que pesaba contra su invitado. “Maduro es un criminal, un matón… el genocidio que está cometiendo contra su propia gente”, declaró Scott en una entrevista en la que consideró inadmisible la presencia de este en la CELAC. A Díaz-Canel, los senadores lo describieron como “títere de la dictadura cubana”. La carta de los senadores criticaba “las acciones y declaraciones” de López Obrador, “incompatibles con los valores democráticos”.
Maduro había sido invitado por primera vez a la toma de posesión de AMLO a fines de 2018. Volvería al país por tercera ocasión en octubre de 2023, durante un encuentro sobre migración en el que se retrató al lado del tabasqueño en las ruinas de Palenque.
Durante ese tiempo, el intercambio de cortesías entre AMLO y Maduro fue interminable. En diciembre de 2018, este le prometió a López Obrador “trabajar de manera conjunta por los sueños de la Patria Grande”. En junio de 2022 Maduro agradeció la no asistencia de López Obrador a la Cumbre de las Américas, de la que habían sido excluidas Venezuela, Cuba y Nicaragua, y agradeció también sus posturas sobre “la política hostil” de Washington: dijo que López Obrador representaba “a toda América Latina” y le aplaudió “por ir al frente en defensa de la verdad”.
AMLO agradeció sus comentarios: “Hay muy buenos dirigentes en América Latina. Personajes que yo veo con mucho respeto…”.
Cuando a AMLO le bajaron de YouTube una conferencia en la que reveló el teléfono personal de la jefa de corresponsales de The New York Times, Maduro acusó una campaña en contra del mandatario mexicano, dirigida desde el gobierno de Estados Unidos. Maduro le agradeció también “por respetar a Venezuela”, cuando AMLO evitó pronunciarse sobre el fraude electoral perpetrado en 2024 en contra de Edmundo González.
De hecho, Maduro gritó “¡Viva México!” cuando AMLO se desmarcó de las naciones democráticas que desconocieron, en 2019, el supuesto “triunfo” electoral que llevó a su segundo mandato al dictador.
“Si no quiere venir, que no venga”, declaró Marco Rubio cuando AMLO se negó a acudir a la Cumbre de las Américas. Desde aquellos días Rubio acusaba a López Obrador de haber entregado el territorio mexicano a los cárteles: lo acusaba de haber recibido dinero de los cárteles durante sus campañas y lo acusaba también de haber apoyado “tiranos en Nicaragua, Venezuela y Cuba”.
AMLO respondía que el entonces presidente Biden estaba sometido a presiones “de republicanos extremistas” y, en clara referencia a Rubio, “de dirigentes de la comunidad cubana que tienen mucha influencia y odio”.
La madrugada del sábado, el presidente estadounidense Donald Trump anunció que Maduro y su esposa, Cilia Flores, habían sido capturados tras “un ataque a gran escala” y sacados del país.
El hombre que había anunciado su retiro, y había prometido reaparecer solo en caso de amenazas graves contra el país, atentados contra la democracia o acoso político contra la presidenta, salió de la oscuridad por segunda vez en mes y medio, empujado por sus “convicciones libertarias”, para condenar la detención de Maduro y hablar de “un prepotente atentado”, de un acto de “tiranía mundial”, de “una acción que ni Bolívar ni Lincoln aceptarían”: para definir la detención del dictador como “un secuestro” y para pedir a Donald Trump que “mande al carajo a los halcones”.
Desde el momento de la detención, la Secretaría de Relaciones Exteriores había fijado la postura del gobierno de Claudia Sheinbaum: “un llamado urgente a respetar el derecho internacional, así como los principios y propósitos de la Carta de la ONU, y a cesar cualquier acto de agresión contra el gobierno y pueblo venezolanos”.
Sheinbaum estaba obligada a declarar en contra de la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, a pesar de que la embajada estadounidense presionaba esperando una declaración de apoyo.
Trump dejó ver su molestia al revirar de inmediato que algo se tenía que hacer con México, porque el país “está gobernado por los cárteles”. López Obrador no pudo contener su ansiedad. Tampoco su inmoderado protagonismo. Donald Trump lo ignoró. El Salvador de la Patria solo salió a estorbar en momentos en que se abre para México un año extremadamente crítico en cuanto la relación bilateral: Trump ha amenazado con dejar morir el T-MEC o bien con aumentar los aranceles si no se incluyen temas que a él le resultan cruciales. Al mismo tiempo, Sheinbaum no es vista por Estados Unidos como un actor plenamente confiable, debido a sus compromisos y sus pactos políticos.
Hay demasiados fierros que el gobierno mexicano deberá sacar de la lumbre en 2026: entre otras cosas, en la acusación contra Maduro, México es citado varias veces como punto estratégico en el trasiego de drogas. Estados Unidos seguirá jalando el hilo.
En ese contexto tan enredado, lo que cabría esperar es el silencio de las chachalacas. ¿O es que el mensaje de AMLO significa que lo vamos a tener al frente de la gestión de esta etapa, haciéndole sombra a la presidenta? (Héctor de Mauleón, El Universal, Nación, p. A9)
Por el desempleo, las violentas redadas contra migrantes, por el manejo machista y homófobo de programas sociales, la concentración de la riqueza, entre otras razones, el presidente Donald Trump, es el mandatario peor evaluado por la población estadounidense. De acuerdo con mediciones empresas y agencias informativas de prestigio consistente, la caída de popularidad le ubica con un pobre 43 por ciento de aceptación.
Si a esto le sumamos la severas derrotas electorales de fines del año pasado,sobre todo en dos gubernaturas a manos de candidatas del Partido Demócrata (Virginia y New Yersey), la contracción de la base electoral de Partido Republicano, ha comenzado a generar divisiones y críticas a la Casa Blanca.
En el comprensible mar de información y desinformación generados por la situación en Venezuela, ha pasado de largo en la opinión pública, al menos en el caso de México, lo que implica el arresto del dictador Nicolás Maduro Moro, para la política interior y electoral de los Estados Unidos. La consistente erosión de la base social-electoral de Trump, le ha ido orillando a tomar decisiones que por mucho, serían impensables en condiciones de “normalidad democrática”. Las elecciones del 3 de noviembre de este año implican: la renovación de la Cámara de Representantes, 435 lugares; un tercio del Senado (35 escaños); y 39 de 50 gubernaturas. Los pronósticos, hasta antes de la sustracción de Maduro Moro, apuntaban a una clara y contundente derrota de Trump y su partido.
En la historia política de los Estados Unidos, un presidente cuando adopta una decisión como la aplicada a Venezuela, genera el apoyo unánime de las élites económicas, políticas, mediáticas; al menos así ha ocurrido en los casos de Richard Nixon (Vietnam); George Bush (Afganistán e Irak), para no remontarnos a las vísperas de las dos guerras mundiales. Ahora es diferente, pero va a prevalecer el apoyo generalizado a Donald Trump a la determinación de acabar con la dictadura que inició en 1999 con Hugo Chávez y que continuaría a partir 2013, Nicolás Maduro Moro.
Las implicaciones para la política doméstica estadounidense, son las más relevantes para los cálculos de la Casa Blanca y el Partido Republicano. Desde luego que los reacomodos en los juegos de poder internacionales tienen un papel sustancial, y de acuerdo con la Estrategia de Seguridad Nacional, documento publicado en noviembre pasado, el denominado hemisferio (Continente Americano) ha pasado a ser la prioridad geopolítica y estratégica para los intereses de ese país. De forma inédita, aliados históricos como el Reino Unido, la Unión Europea y la Organización del Tratado Atlántico Norte, han sido relegados para que cada uno asuma por sí, sus responsabilidades en cuanto a los sectores de defensa y seguridad. El ámbito de la Inteligencia, está a salvo de esta inercia.
Estamos, sin lugar a dudas, ante un asunto polisémico. La agenda desatada por la intervención de los Estados Unidos en una país latinoamericano (una más de una laaaaarga lista) genera una dilatada inestabilidad. No sólo, en este caso, en Venezuela, sino en el entorno geográfico inmediato, en donde desde luego México tiene un papel central. Los reacomodos ideológicos de los recientes procesos electorales en Honduras y Chile, avizoran una especie de cohesión en cuanto a la relación con el gobierno de Trump. Es momento para una política exterior mexicana, basada en una visión geopolítica, estratégica y de amplia cobertura.
Por ejemplo, las relaciones con la Unión Europea y sobre todo con España, deben ser puestas al día y con una agenda sistematizada-guiada por el profesionalismo que vela por los intereses nacionales. Es un buen deseo para 2026. Realizaciones y salud para este año. (Javier Oliva Posada, El Sol de México, Análisis, p. 14)
Claudia Sheinbaum llegó con una causa que sonaba a país: amar a México. Donald Trump le cambió el tablero y, con él, el verbo: defenderlo. Desde que la Casa Blanca activó aranceles “por la situación en la frontera” y endureció el discurso sobre cárteles y migración, el mensaje es simple: el comercio será moneda para cobrar seguridad.
La captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadunidenses no es sólo un episodio venezolano. Es una señal para la región. Washington la vende como “aplicación de la ley”, con cargos y jurisdicción; pero el hecho operativo es otro: una acción extraterritorial que borra la línea entre un expediente penal y una intervención.
Para México, el paralelo no es moral: es de método. Con Ismael El Mayo Zambada ya vimos cómo un traslado forzado y una detención del otro lado de la frontera pueden ocurrir sin el relato clásico de una extradición. Cuando eso pasa, la soberanía queda como trámite a posteriori. Con Maduro, esa lógica escala: ya no se discute el destino de un acusado, se altera el poder de un Estado.
El movimiento coincide con una doctrina más explícita. La Estrategia de Seguridad Nacional de Trump, publicada a finales de 2025, habla de “reafirmar y hacer cumplir” la Doctrina Monroe y de un “Corolario Trump” para negar a competidores extrahemisféricos el control de activos y recursos naturales estratégicos. “America First” deja de sonar a repliegue: sugiere tutela del vecindario.
En ese contexto, Sheinbaum optó por contención: compartió el comunicado de la SRE, defendió la no intervención y citó a Juárez. Es coherente con su línea de cooperación sin subordinación: no regalarle a Trump el choque público que su política interna premia, pero sí marcar un límite jurídico. La pregunta ahora es qué ajustes necesita México ahora, para que “defender a México” no sea consigna, sino método.
El primero es convertir la integridad territorial en doctrina, no en declaración. La integridad territorial no puede quedarse en un principio invocado a posteriori. En un contexto donde la intervención territorial empieza a probarse, fijar límites claros es una forma de disuasión temprana. No es escalar el conflicto; es evitar que se normalice.
El segundo ajuste es multilateralizar el costo del precedente. La condena aislada es un suspiro; una coalición latinoamericana en defensa de la no intervención es un dique. México debe empujar una respuesta regional que haga más caro repetir la jugada. Recordemos que Washington suele llevar estas crisis al terreno bilateral, donde la relación es inevitablemente asimétrica.
Para México, abrir el marco regional o multilateral no es retórica diplomática, es una manera práctica de redistribuir costos y reducir la presión directa.
El tercer ajuste es seguridad con resultados, sí, pero con reciprocidad. México tiene que llegar con más inteligencia, más control de aduanas, más seguimiento al dinero ilícito y golpes verificables a redes criminales. Pero la cooperación real exige la otra mitad: control de armas y de flujos financieros desde Estados Unidos. Sin eso, la conversación queda coja: México siempre rinde cuentas, Washington nunca.
El cuarto ajuste es T-MEC sin miedo, porque la interdependencia es simétrica. La revisión del tratado está programada para el 1 de julio de 2026, aunque ya se adelantan consultas. Trump usará comercio para presionar seguridad; México debe usar realidad para neutralizar el chantaje: la industria estadunidense depende de México para producir y competir. Y el mundo ya vio el patrón con China: amenaza duro, pero modula cuando aparecen dependencias estructurales —tierras raras, microprocesadores y cadenas críticas— que Washington no controla. (Gustavo Rivera, Excélsior, Nacional, p. 5)