Este domingo el presidente Andrés Manuel López Obrador ofrecerá su primer informe de su segundo año Gobierno en el Patio de Honor de Palacio Nacional, en un ambiente de aislamiento por la pandemia del coronavirus. Por medidas de sanidad no estará presente todo su gabinete, ni invitados especiales y menos reporteros de los habituales. El presidente hablará, dijo, directo al pueblo a través de las cámaras, micrófonos y las “benditas redes sociales”, empero nos dicen que la presentación del plan de activación económica para enfrentar la crisis —por coronavirus y la caída de los precios del petróleo—, no es la última veladora encendida del sector empresarial, sino la mesa permanente de diálogo que abrieron el jueves pasado, en la cual, confían, podrán convencer al mandatario de la importancia de un estímulo fiscal para el sector. (Bajo Reserva, El Universal, p.2)
El reacomodo de fuerzas que supone la entrada con brío de una potencia como China en el escenario internacional del siglo XXI, viene a desplazar a Estados Unidos del papel de liderazgo que tuvo en el siglo anterior.
No se trata simplemente de sustituir un país por otro. China tiene hoy el papel de contrapeso para Estados Unidos que la Unión Soviética tuvo anteriormente en buena parte del siglo XX hasta su disolución tras la política de Perestroika (“reestructuración”) de su último presidente, Mijail Gorbachov, tras cuyo gobierno vino la separación de las repúblicas encabezadas por la Rusia de Boris Yeltsin, en 1991, y con éste la caída de la mayor parte de los regímenes socialistas del llamado Segundo Mundo. (Redacción, El Universal, Opinión)
BIENAVENTURADOS los que saben que las notas de las calificadoras internacionales no son La Biblia, como bien lo señaló Andrés Manuel López Obrador. Sin embargo, sería bueno que alguien le explicara al hermano en Cristo que para los inversionistas esas calificaciones son como los Diez Mandamientos.
JUSTO HOY que es Domingo de Ramos, fecha en que los católicos recuerdan cuando el Mesías entró en Jerusalén montado en un borrico y aclamado por sus fieles, el Presidente pretende seguir su ejemplo y traer la buena nueva de su propuesta de programa económico para enfrentar la crisis provocada por el coronavirus.
SIN EMBARGO, se ve difícil que este domingo haya las palmas que espera el Presidente, dado que en el mundo empresarial hasta anoche prevalecía el desánimo por el paquete que hoy se anunciará. Y es que, hasta donde se sabe, la idea es la misma de siempre: las dádivas. Es decir: apoyos para la subsistencia, pero no para la inversión ni para la productividad.
ASÍ QUE mientras los cuatro jinetes del desempleo, la recesión, la pobreza y la pérdida de grado de inversión cabalgan por México, el gobierno simple y sencillamente sacará un “Detente” de San Populismo. ¡Amén!. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)
Nuestros médicos y enfermeras cargarán ahora la responsabilidad de atender a los enfermos graves de coronavirus, sin descuidar a sus otros pacientes. Yo estudié medicina durante un año. Por ese breve paso por la UNAM sé cuán difícil es dedicar tu vida a salvar la de otros. Es una profesión de alto sacrificio personal y familiar. Igual en el caso de la enfermería. Tenemos como nunca que apoyarlos.
Muchos hospitales públicos estaban saturados y les faltaban medicamentos e insumos antes de esta crisis. Contra la promesa de AMLO de tener un sistema de salud “como en Dinamarca”, ahora tenemos uno con mayores carencias. Culpará al pasado y a la transición, pero una de las razones para no transitar sin planeación es que nunca se sabe cuándo llega una emergencia, y la de ahora es colosal. La principal razón de estar aislados en nuestras casas es para disminuir los contagios y evitar el colapso del sistema de salud. (Carlos Elizondo Mayer-Serra, Reforma, Opinión)
QUE el director del IMSS, Zoé Robledo, y su sindicato ya negocian un bono adicional para el personal médico que se sume a la jornada nacional de reclutamiento contra el covid-19, que se puso en marcha este fin de semana. Se sabe que para enfrentar la emergencia se requieren al menos 6 mil 600 doctores y 12 mil 300 enfermeras adicionales, y el objetivo del gobierno federal es contratar a 25 por ciento de estos servidores antes del 9 de abril. (Trascendió, Milenio, Al Frente, p. 2)
Yo solo espero que el plan económico que Andrés Manuel López Obrador va a anunciar esta tarde en verdad nos ayude a todos en este país, porque nuestra economía familiar está enfermando a un ritmo mucho más violento que el de los contagios por covid-19.
¿Se acuerda que la semana pasada le escribía, muy emocionado, que por fin veíamos luz al final del túnel porque muchas instancias, entre ellas los bancos, nos estaban ofreciendo su ayuda?
Pues más me tardé en escribírselo que los bancos en sacar las uñas. ¡No lo puedo creer! Para empezar, la ayuda que ofrecen no es ayuda, es una prórroga de hasta cuatro meses que genera un interés aparte.
Dicho en otras palabras, usted, que ya estaba pagando intereses altísimos, con esto, va a terminar pagando todavía más intereses.
Los bancos no están sacrificando nada. Están haciendo el negocio de su vida. (Álvaro Cueva, Milenio, Política)
Llegan noticias aterradoras del Covid-19 en Ecuador, principalmente de Guayaquil, provincia de Guayas, sobre el Pacífico, segunda ciudad del país e importante centro comercial y financiero con 2.7 millones de habitantes. Afirma la BBC que Guayas había reportado el primero de abril más víctimas que naciones latinoamericanas enteras: 60 muertos y mil 937 infectados (mil 301 en Guayaquil). Circulan profusamente imágenes de cadáveres expuestos o quemados en las calles por el colapso del sistema de salud y funerario. Otros son apilados en bolsas en las estaciones de policía. (Ángel Guerra Cabrera, La Jornada)
Bajo la lupa
En un abordaje multidimensional/plural/dialéctico, impactaron dos declaraciones incendiarias del primer ministro israelí Bibi Netanyahu –con cargos criminales a cuestas(https://bit.ly/34f9wpU)–, debido a sus estrechos lazos con el eje Trump/Kissinger/Jared Kushner, además de sorprendentes juegos de poder en Israel, que en su conjunto reflejan la dinámica de los nuevos órdenes locales/regionales/global.
Dejo para otra ocasión el artículo de Kissinger al WSJ –dislocado, a mi juicio– sobre el nuevo orden mundial post-Covid-19. (Alfredo Jalife-Rahme, La Jornada, Política)
Gracias a la ciencia podemos vivir más años. Nadie quiere morir, pero en el vano intento de huirle a la muerte, hemos olvidado para qué vivir, y terminamos viviendo sin amor a la vida, al planeta, al universo, al vecino y a nosotros mismos.
Este mundo que hemos construido está lleno de fronteras, guerras y desamor; hay más dinero para la guerra que para la paz, la fraternidad hace mucho que huyó del vocabulario humano. Cada vez hay más violencia porque no hay meditación, esa acción que significa entrar despierto en el silencio más profundo de ti mismo para descubrir quién eres. (El Correo Ilustrado, La Jornada)