Rutilio y su divorcio anunciado con Manuel Velasco.- Conforme a su mandato, nos revelan, el gobernador chiapaneco Rutilio Escandón Cadenas (Morena) comienza a evidenciar lo que parece el divorcio con sus antecesores, particularmente con el actual senador Manuel Velasco Coello (PVEM), a quien hasta hace un tiempo evitaba criticar. Ejemplo de esto, nos detallan, han sido las declaraciones de don Rutilio en diversos eventos públicos, como en su reciente visita a Villa Corzo, donde responsabilizó al exgobemador de endeudar y despilfarrar a lo fifí, al punto que de las 16 aeronaves de la flotilla gubernamental operan sólo cuatro. Además, nos dicen, a tono con el discurso presidencial, advirtió que en Chiapas se acabaron las parafernalias de cuando los funcionarios estaban para presumir el cargo y por ello ahora el gobernador ya no vive en la Casa de Gobierno. Políticos del estado nos comentan que las lanzas contra el senador Velasco, bien pueden entenderse como parte de una estrategia del góber para ganar legitimidad social. (El Universal, p.23)
Prioridad. Dado el “cochinero que nos dejaron”, el gobierno de México tiene la mirada puesta en salir del atolladero. Por ello el anuncio de 11 nuevas medidas de austeridad, dirigidas a generar ahorro en recursos que serán transferidos a Petróleos Mexicanos (Pemex). Así que direcciones generales adjuntas creadas en el sexenio pasado serán eliminadas. Se reducirán viáticos a funcionarios, y viene un recorte de asesores y de servicios de oficina. Carlos Urzúa, secretario de Hacienda y Crédito Público, indicó que todo lo ahorrado con estas medidas sería para “incrementar los beneficios fiscales adicionales que se otorgarán a Petróleos Mexicanos”. Palabrería. ¿Y los precios a la baja? (Excélsior, p.9)
Se vuelven lopezobradoristas para escapar a los abucheos.- No es la primera vez que ocurre, pero no por ello sigue siendo extraño ver que gobernadores de oposición parecen contagiados de lopezobradorismo cada vez que el Presidente los visita. Y es que ayer el gobernador de Coahuila, Miguel Ángel Riquelme quiso apagar los abucheos de los asistentes a un evento oficial del presidente en Sabinas recurriendo a la frase “me canso ganso”, que en los últimos meses López Obrador ha hecho famosa. La frase bajó de tono los abucheos y el gobernador priista salió bien librado. ¿Será que no hay otra forma de escapar a las rechiflas? (El Universal, p.2)
Hace tres días, desde el Congreso, las voces más rutilantes de la mayoría se ufanaban de haber aprobado la “Ley de Austeridad Republicana” para continuar alegremente con los recortes a discreción y la merma de uno de los pocos instrumentos que le quedan a este país para navegar en su mar de los sargazos económico: el gasto público. Si un Estado gasta menos, hace menos. Si hay menor actividad (por ejemplo, menor inversión pública) la economía no se anima. Si hay menos dinero circulando con más personas que lo necesitan, quizás controlarás la inflación, pero no habrá quién compre lo que antes se compraba y así, enaniza al conjunto de las empresas (¿para qué inviertes, arriesgas, ofreces más cosas si lo obvio es que no habrá quién lo demande). ¿Lo ven? La austeridad (con el apellido que se quiera) es recesiva, es regresiva (la padecen más los de menos ingresos) es mala idea y produce lo que ahora vemos venir: una sociedad más y más empobrecida. (Ricardo Becerra, La Crónica de Hoy, p.2)