Ricardo Rocha pasará a la historia del periodismo como un profesional que aportó al oficio y abrió espacios en los medios electrónicos cuando todos estaban cerrados (La Jornada, Contraportada)
¡ARRRANCAN! En los hechos, hoy inicia la definición de la candidatura presidencial de Morena. El propio Mario Delgado había dicho que este lunes tendría comunicación con Claudia Sheinbaum, Marcelo Ebrard y Adán Augusto López.
HABRÁ QUE ver si realmente el dirigente morenista les da espacio a esos chistes políticos llamados Gerardo Fernández Noroña, del PT; y Manuel Velasco, del Partido Verde.
TRAS las elecciones en Coahuila y el Estado de México, para la 4T vienen las definiciones, empezando por el método de selección. Por más que el presidente de la República ha insistido en que será por medio de una encuesta, para nadie es secreto que el Gran Encuestador será su dedito.
DE LO QUE no hay duda, porque ya se vio en este proceso electoral, es que la 4T no tiene empacho alguno en pasar por encima de la ley electoral para promover a sus aspirantes. Si el propio AMLO lo hizo desde la mañanera en Palacio Nacional, la línea para los morenistas está más que clara.
POR CIERTO, Manuel Velasco ya desplegó una enorme y carísima campaña de promoción haciéndose llamar “la corcholata verde“. Y eso que sólo tiene una semana que se destapó. Habrá que preguntarle: ¿quién pompó campañita, quién pompó?
ANOCHE el PRI quedó convertido en una fuerza política regional con presencia en el Congreso de la Unión. Aquel que fue el partidazo en el siglo 20, hoy apenas gobierna Coahuila y Durango que representan menos del 4% del padrón electoral.
DE FORMA recurrente en las encuestas, el PRI aparece como el partido político con mayor rechazo por parte de los votantes. ¿Qué hará el PAN ante estas nuevas circunstancias? Marko Cortés tendrá que decidir si quiere ser el salvavidas de Alejandro “Alito” Moreno o el líder de la todavía principal fuerza de oposición.
LA DISYUNTIVA para los panistas es decidir qué les conviene más: mantener la alianza actual con el PRI o buscar puentes con Movimiento Ciudadano. Eso definirá el tablero de 2024.
EN MEDIO de todo el barullo en torno a las elecciones, habrá que reconocer la actitud de Alejandra del Moral y de Armando Guadiana que salieron a reconocer sus derrotas. En la mayoría de los países, esa es una práctica normal. Pero en estos tiempos de democracia sin demócratas en México, ese tipo de gestos resultan muy destacados.
SI ALGUIEN ve hoy a Andrés Manuel López Obrador, sería bueno que le preguntaran si sabe quién realizó el conteo rápido que disipó las dudas en las elecciones de ayer. No es por echarle sal a la herida, pero… fue el INE, ese que tanto desprecia, el que le dio la certeza al proceso electoral. Nomás por si no sabía. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 12)
Ultimátum para Dante Delgado
Antes de que cerraran las casillas en los dos estados de Coahuila y el Estado de México, los tres dirigentes nacionales del PAN, PRI y PRD acordaron convocar a un mensaje tripartita este lunes al mediodía donde anunciarán lo que ya le habíamos adelantado en estas páginas hace unos días: ratificarán su alianza electoral para las elecciones presidenciales del 2024. Nos cuentan que eso se acordó independientemente de los resultados que obtuviera Va por México en las dos elecciones. Además, nos adelantan que vendrá un ultimátum a Dante Delgado, líder nacional de Movimiento Ciudadano para que se adhiera a una gran alianza opositora, pero no solo a la Presidencia, sino a las demás gubernaturas que estarán en juego, incluida la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
El Inai rebasa en curva al Senado y sesionará
A pesar de que el Instituto Nacional de Transparencia (Inai) va a cumplir 40 días sin sesionar por la falta de tres comisionados que el Senado no ha designado, hoy y mañana martes llevará a cabo la 59 edición del Foro de Autoridades de Privacidad de Asia-Pacífico (APPA) lo que ven como un reconocimiento internacional de que, pese a la falta de designaciones, no se detiene. Además, hay que sumarle que esta semana el pleno del Inai sesionará debido a que un juez se lo permitió con cuatro de sus siete integrantes para que resuelvan varias quejas de ciudadanos que se ampararon para conocer la información ante una negativa de diferentes dependencias. Nos cuentan que en el órgano electoral confían en que esto podría ayudar a sentar precedente para que sesionen a pesar de que no tengan el quórum completo. Una especie de Plan B de Inai.
Escala el pleito PRI vs MC
El pleito entre el PRI y Movimiento Ciudadano, nos dicen, está subiendo de tono y las acusaciones mutuas, que antes se limitaban al terreno de la Cámara de Diputados, ya se extendieron al Senado. Aunque ambos permanecen dentro del del bloque de contención de la Cámara Alta, las acciones de inconstitucionalidad contra las reformas aprobadas el llamado “Viernes negro” enfrentaron a priistas y emecistas. Los tricolores acusaron a MC de estar en contra de la “Ley 3 de 3” debido a “conflictos de interés”, en alusión a las denuncias contra el senador Noé Castañón que lo señalan como deudor alimentario. A su vez, Castañón denunció que el PRI se negó a firmar la impugnación contra la Ley de fentanilo porque pactó con Morena la aprobación de esa legislación. En medio de este enfrentamiento queda el PAN, que, si bien ha salido a respaldar al PRI, también ha coqueteado con MC ante la posibilidad de aliarse rumbo a las elecciones presidenciales.
No gusta en sectores de Morena discurso de Ebrard a la clase media
Nos aseguran que, en el ala ultra de Morena, que ocupan espacios relevantes dentro de Palacio Nacional y el partido, se les empacha la postura y el discurso del canciller Marcelo Ebrard, quien, en su papel de corcholata en cada plaza manifiesta la necesidad de hacer crecer a la clase media del país. Aseguran que el propio presidente López Obrador ha sido muy crítico con la clase media, en donde asegura está una buena parte de quienes no apoyan su gobierno y su movimiento político y los ha llamado de manera despectiva como aspiracionistas o fifís. No obstante, nos dicen que Ebrard ha dejado claro de que una de las mejores formas de que exista bienestar en el país, pasa por el crecimiento y el fortalecimiento de las clases medias. Además, nos señalan, es justo en ese sector de la población donde están los votos que podrían hacer la diferencia en la elección presidencial de 2024. (Bajo Reserva, El Universal, p. A2)
1 País de triunfadores. Apenas cerraron las casillas y las estrategias de los equipos de campaña soltaron las campanas al vuelo. En el Estado de México, tanto Alejandra del Moral como Delfina Gómez se proclamaron vencedoras. Sin embargo, al paso de las horas, todos los mecanismos de medición, llámense encuestas de salida, resultados preliminares, conteos rápidos, le fueron ampliando la ventaja a la candidata morenista. Según el conteo rápido del INE, el más certero que existe, antes de los cómputos distritales la diferencia será de alrededor de 9% entre las candidatas. El drama es que la participación no llegó ni al 50 por ciento. En un país que se considera adulto políticamente, volvió a ganar la apatía. Y todo indica que Morena también.
2 El verbo apechugar. El candidato de Morena, Armando Guadiana, reconoció su derrota en Coahuila, pero acusó que hubo una elección de Estado. Estaba escrito. Eligieron al peor candidato, justamente al que el pueblo de Coahuila no quería. Desde ese momento estaba pérdida la elección, además, no supieron negociar con los otros partidos afines. Y si a esto sumamos la rebeldía de Ricardo Mejía Berdeja… En Coahuila, el golpe a Morena no sólo son los 32 puntos de ventaja que le sacó Manolo Jiménez a Guadiana, sino que, con las otras dos partes de su alianza, Juntos Haremos Historia, que se les rompió con PT y el Verde, igual habrían perdido por casi 15 puntos. Eso es lo grave.
3 Depuración. A partir de este momento se incrementarán las quejas en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, a la espera de todo el basurero que se habría utilizado en los comicios de Coahuila y el Estado de México, sin embargo, aun antes del arranque formal hacia el 2024, el TEPJF estableció que el presidente Andrés Manuel López Obrador debe abstenerse de emitir expresiones y declaraciones de índole electoral. Instruyó, además, el retiro de más expresiones de tipo electoral que ha hecho durante las conferencias de prensa en Palacio Nacional y que aparecen en videos de redes sociales. Depurar lo anterior y evitar que se repita es lo que piden a Morena. Recriminaciones en contra de la declaratoria, en 5, 4, 3, 2… ¿Quién empieza?
4 Mala ecuación. El gobernador Rutilio Escandón entregó esta semana 22 patrullas y uniformes a policías municipales e inauguró el edificio de Comando y Control C2 de la Secretaría de Seguridad Pública de Tapachula, donde garantizó que se seguirá invirtiendo en este rubro porque sólo con seguridad se logra la prosperidad y el desarrollo. Señaló que, gracias a que Chiapas es un estado seguro, hay un mayor movimiento económico y está preparándose ante las obras ferroviarias que se impulsan desde la Federación, que traerán mayor turismo y comercio. Mientras tanto, siete indígenas que habían sido desplazados por la violencia en su comunidad murieron en un ataque armado en Polhó, pueblo de las montañas de Chiapas. Hay que seguir invirtiendo en brindar seguridad a todos, gobernador.
5 Cuenta regresiva. Miguel Ángel Riquelme, el gobernador de Coahuila, desestimó las acusaciones insistentes de Ricardo Mejía Berdeja sobre la supuesta colusión de la policía estatal con grupos criminales y lamentó que esos señalamientos se hagan a la ligera, sin ningún sustento y, además, con un desconocimiento total acerca de cuál es el exitoso modelo de seguridad de esta entidad, y anticipó que pronto llegará el momento en el que habrá de responder abiertamente y de manera puntual al respecto. “Yo creo que hay que dejar que pase el proceso electoral y que se les baje la calentura, porque se empiezan a decir tonterías”, dijo. Mientras no le llegue el momento de declarar ante la justicia, todo está bien, gobernador. ¿Se va con las manos limpias? (Frentes Políticos, Excélsior, Nacional, p. 13)
Que sabedores propios y extraños que el madruguete triunfador en las jornadas electorales solo denota que ese candidato ya perdió y que jamás ha revertido un resultado, los líderes de Va por Estado de México hicieron salir a Alejandra del Moral con risas forzadas y vivas apagadas a declararse ganadora de una elección que acabó perdiendo por casi 10 puntos. Cuando las cifras oficiales pusieron las cosas en su lugar, Alito Moreno y Jesús Zambrano ya habían dejado a su suerte a la aspirante, acompañada solo por Santiago Creel y Rubén Moreira, a lamerse las heridas en público. Nadie sabía a esa hora dónde andaba Marko Cortés, por cierto
Que vaya que sí privó en el Estado de México, por otra parte, la civilidad entre las mujeres contendientes, pues después del fallido madruguete promovido por Alito Moreno, quien hasta amenazó minutos después con desatar una batalla poselectoral si no se reconocía el triunfo a su bando, la candidata Alejandra del Moral salió a reconocer la debacle y saludó la próxima asunción de Delfina Gómez, quien pronto correspondió el gesto con un respetuoso mensaje por Twitter.
Que la jefa de Gobierno capitalino, Claudia Sheinbaum, aprovechó su domingo para acompañar en los festejos a la candidata de Morena a la gubernatura del Edomex, Delfina Gómez, con quien posó para una foto, ambas con playeras blancas con la frase “Ganamos”. Ante la prensa, durante su visita en Toluca, la doctora insistió con el tema de que la vencedora de la elección es un ejemplo porque viene de abajo. El resto de corcholatas solo participó vía redes.
Que el líder de Morena en el Senado, Ricardo Monreal Ávila, calificó de “histórico” el triunfo de su partido en el Estado de México y sostuvo que su correligionaria iniciará un profundo proceso de transformación en dicha entidad, sin olvidar un mensaje a su otro compañero, de partido y de cámara: “Abrazo con amistad y solidaridad al senador Armando Guadiana, quien, junto con su equipo y su familia, enfrentó con aplomo y valentía los vicios del viejo régimen. ¡Ánimo, Coahuila, sigamos luchando!”. (Trascendió, Milenio, Al Frente, p. 2)
Alternativa en el Edomex
Con nueve puntos de diferencia, por lo menos, el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y su candidata, Delfina Gómez, arrebataron al Partido Revolucionario Institucional (PRI) la gubernatura del Estado de México, uno de los últimos bastiones del tricolor. De acuerdo con el conteo rápido, llegó la alternancia a la entidad mexiquense y el instituto que dirige Alejandro Alito Moreno Cárdenas se perfila para engrosar las filas de la “chiquillada”.
Lección para Morena
En Coahuila tampoco se equivocaron la mayoría de las encuestas. El priista Manolo Jiménez confirmó la permanencia del tricolor en la gubernatura. En gran medida gracias al buen trabajo que hizo como candidato, pero también gracias a que Morena y sus aliados se hicieron bolas, jugaron separados y fragmentaron el voto.
Incidentes mínimos
A quien vimos en acción ayer, en la jornada dominical, fue a la nueva presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), Guadalupe Taddei Zavala, quien informó que se instalaron 100 por ciento de las casillas en Coahuila y el Estado de México, con una jornada en la que hubo una afluencia bastante alta e incidentes mínimos.
Seguimiento puntual
Y en más de esta jornada electoral, quienes estuvieron monitoreando detenidamente lo que acontecía en Coahuila y Estado de México fueron la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, que es encabezada por Rosa Icela Rodríguez, aunque también se integró en esta vigilancia el titular de la Secretaría de Gobernación, a cargo de Adán Augusto López.
Hackeo a Mario Delgado
El dirigente de Morena, Mario Delgado, denunció en sus redes sociales que desde las primeras horas de ayer su teléfono fue intervenido para realizar llamadas falsas en su nombre; además de imposibilitar el aparato para ocuparlo, acusó que lo sucedido es parte de la “guerra sucia” en contra de Morena, lo que le ocasionó reacciones negativas en sus cuentas. (El Heraldo de México, La 2, p. 2)
Timing que dice mucho
Casi a la par, al filo de las seis de la tarde, tanto la priista Alejandra del Moral como la morenista Delfina Gómez salieron a dar mensaje a medios, arropadas por las dirigencias de sus respectivos partidos. Pese a las claras tendencias de las encuestas de salida, que daban una ventaja considerable a la extitular de la SEP, ambas cantaron victoria. Eso sí, la maestra y su equipo con mucho más producción en el alarde del triunfo. En cambio, los que sí tardaron en salir a fijar postura fueron los candidatos en Coahuila. La diferencia se perfilaba enorme en favor del priista Manolo Jiménez, pero aun así tardó más de una hora en salir a festejar. De los otros dos coahuilenses, Lenin Pérez y Ricardo Mejía, ni sus luces.
Saldo de la ‘rebeldía’ en Coahuila
Y hablando de los llamados “aspirantes rebeldes” de Coahuila, Lenin Pérez, del PVEM, y Ricardo Mejía, del PT, habrá que analizar la moraleja que arrojan sus casos. Ambos se aferraron a la candidatura al gobierno estatal, aun cuando las dirigencias nacionales de sus partidos los abandonaron a última hora –sin ningún efecto legal, pues las boletas ya estaban impresas– y pidieron a sus militancias no votar por ellos sino por Morena. ¿Salieron ganando o terminaron perdiendo al no alinearse con la decisión de las cúpulas verde y morenista? ¿Les funcionó a las dirigencias nacionales de esos partidos la estrategia de ir por separado y, a la mera hora, rectificar? Ya se verá con el tiempo.
Lorenzo sigue en defensa del INE
El que aprovechó la indudablemente buena organización de las autoridades electorales para seguir defendiendo al INE, es el expresidente Lorenzo Córdova. El exconsejero destacó que, de las 24,480 casillas aprobadas, el INE instaló todas menos una, en Coatepec (la comunidad lo impidió en protesta por la inseguridad). La eficacia del INE hoy fue de 99.996%, por mucho, la mejor institución del país”. Los comicios de este domingo, abundó, “son la enésima prueba de la ya legendaria capacidad organizativa de nuestras autoridades electorales y de por qué tenemos razón quienes defendemos nuestro sistema electoral”.
Titubeos en el CEN del PRI
Evidente fue ayer la tribulación en las oficinas del Comité Ejecutivo Nacional del tricolor. Resulta que corrigieron en cuatro ocasiones una invitación a conferencia de los dirigentes de los tres partidos de la alianza Va por México, PRI, PAN y PRD, con días y horarios diferentes, que confundió a los comunicadores. Primero una invitación a un importante mensaje de la coalición que habría el lunes a las 11 horas en un hotel de Reforma; después una segunda invitación a un mensaje que sería ayer mismo a las 17:30 horas en Toluca; en una tercera se indicó que el mensaje sería a las 18:00 horas, y al final dejaron otra indicación en sus envíos de que este lunes habrá un mensaje a las 12:00 horas en un hotel de la CDMX… ¿La paliza en el Edomex los aturdió o el aplastante triunfo en Coahuila los sobresaltó?
La camisa de campaña de Alito
El que pareció dedicarse a hacer campaña ayer fue Alejandro Alito Moreno, pero no por sus candidatos en Coahuila y Estado de México, ¡sino por él mismo! Y si no cómo se explica que al salir a los medios portó una camisa roja, no con el nombre de su abanderada (como sí lo hizo, por ejemplo, Mario Delgado, de Morena, quien se puso una playera con el nombre de Delfina), sino con su apodo, ALITO, con letras mayúsculas y grandotas, para que se vea claro. Nada más le faltó ponerle abajo “2024″…
Del asalto a la Corte al #AMLONoTeVayas
En redes sociales, el llamado Conejo Político, quien ha encabezado ataques en contra de todo “enemigo” de la ‘4T’, incluyendo un plantón en la SCJN entre el 24 y 28 de abril, ya está impulsando una nueva causa. Ahora con la etiqueta #AMLONoTeVayas, el Conejo advierte que van a querer reelegir al Presidente por el amor que le demuestra al pueblo. Lo que hay que ver en estos días… (Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 39)
Arranca el 24 y…
Concluidas las elecciones de ayer en las que Morena arrebata al PRI el Estado de México y la oposición barre a los guindas en Coahuila, ahora arranca la batalla por el 2024. Hoy el dirigente nacional de Morena, Mario Delgado, hablará con las “corcholatas” —Claudia Sheinbaum, Marcelo Ebrard, Adán Augusto López y Ricardo Monreal— para ponerse de acuerdo en la fecha en la que habrán de reunirse a definir los detalles del mecanismo de selección del candidato presidencial, el cual ya se sabe será una encuesta. Llama la atención, nos comentan, que los guindas no desperdician ni un momento y en alrededor de 10 días estarían lanzando su convocatoria. Y que en la oposición aún no hay nada, salvo la zarandeada al líder panista Marko Cortés por la ocurrencia de pedir a los aspirantes de oposición —a ese confeti— que primero junten un millón de firmas. Uf.
Transición sin sobresaltos
Y fue el gobernador del Estado de México, Alfredo Del Mazo, quien ayer expresó su reconocimiento a la candidata de Morena, Delfina Gómez, por su triunfo en la contienda electoral. Apenas conocidos los resultados de los conteos rápidos que le dan una ventaja de nueve puntos a la abanderada del partido guinda, el mandatario publicó un mensaje en las benditas redes en las que apunta: “Hoy los mexiquenses en un ejercicio de participación democrática, en absoluto respeto y libertad, eligieron a quien dirigirá el rumbo de nuestro estado durante los próximos seis años. Reconocemos a la maestra Delfina Gómez por su triunfo en esta elección y le deseamos el mayor de los éxitos por el bien del Estado de México. El mensaje, nos dicen, anticipa una tersa transición y un cierre de gestión sin sobresaltos que terminará el 15 de septiembre, pues al día siguiente Delfina Gómez asumirá el cargo de gobernadora.
El peso de la osadía
Y nos piden no perder de vista los resultados en Coahuila, porque el candidato del PRI, Manolo Jiménez, de acuerdo con lo que perfilan los conteos rápidos ha vencido por tres a uno al candidato de Morena, Armando Guadiana. Y no sólo eso, sino que Ricardo Mejía, abanderado por el PT, se quedó a sólo cinco puntos de alcanzar al abanderado morenista. Ayer, desde las filas del partido guinda ha quedado claro que la mayor carga de la derrota no caerá en la operación política para la designación del candidato, ni de otra operación, la político-electoral que desplegó el aparato priista en la entidad. El peso principal caerá en el rol del exsubsecretario de Seguridad Ricardo Mejía, a quien ya catalogan como traidor. “Salió peor que los Moreira”, ha dicho Mario Delgado. Y es sabido que desde hace días carga sobre la espalda el abandono del PT —al que, por cierto, deja bien posicionado en la entidad—, y el desprecio presidencial.
Megaproyecto, en la mira
Nos cuentan que habitantes de la unidad Villas del Pedregal están en pie de lucha para impedir que se construya un desarrollo inmobiliario que consta de cuatro torres con un total de 926 departamentos en una zona en donde escasea el agua. Los vecinos temen que la obra provoque un impacto urbano de tal magnitud que se traduzca en mayor desabasto del líquido y en conflictos viales, que ya de por sí son importantes en ese lugar de la alcaldía Coyoacán. La diputada panista Gabriela Salido acusa contradicciones de Seduvi en torno a los permisos para la constructora, lo que ha generado incertidumbre. Dicen los que saben que todas las dudas respecto a proyectos de esta magnitud quedarán resueltas cuando el Congreso apruebe el Programa General de Reordenamiento Territorial, que recibió hace unos días, el cual contiene definiciones precisas. Pendientes.
Certeza sobre el INE
Llamó la atención, nos hacen ver, que nuevamente el rol del INE en las elecciones de ayer fuera celebrado por diversos actores políticos de todos los colores. Y es que además de conseguir que se instalara prácticamente el 100 por ciento de las casillas, lo cual habla de una capacidad técnica en estupendo estado, dio cuenta de sus conteos rápidos —aunque éstos fueron revelados por los institutos locales— para determinar los márgenes de votación de cada candidato y con ello dar las primeras certezas sobre los resultados. Sin miradas inquisitivas encima, fue ahora una comisión de consejeros la que siguió de cerca los procesos electorales en los estados de México y Coahuila. Para muchos es un buen antecedente sobre los comicios del 2024, que serán de una complejidad mayúscula. Para otros, un llamado de atención para que ningún Plan B o similar se interponga en el camino. Ahí el pulso.
El gran Ricardo Rocha
Uno de los grandes periodistas que con oficio, rigor, constancia y, sobre todo, con un estilo propio marcó una época en el periodismo en televisión es Ricardo Rocha. Haber nacido en el barrio de Tepito y entrado a estudiar en la UNAM en 1968 son dos de las vivencias que marcaron su vida personal y profesional, según él mismo reconocía. Sus reportajes sobre la matanza de Aguas Blancas y los desplazados de Acteal son piezas referenciales sobre el periodismo como herramienta de denuncia y de cambio político y social. También son memorables los programas en los que se entremezclaba información, cultura y variedad. Ambos son parte del sello personal de su incesante actividad como comunicador. Rocha falleció ayer a los 76 años y deja una huella indeleble. (Rozones, La Razón, LA DOS, p. 2)
Una demócrata
Alejandra del Moral dio muestra de lo que es un demócrata, en este caso una demócrata; firme con entereza salió a reconocer el triunfo de la maestra Delfina Gómez y le deseo todo el éxito que, dijo, será por el bien de las familias del Estado de México. “En democracia, lo he dicho siempre, para saber ganar hay que saber perder y yo soy una demócrata”, afirmó en su discurso… Algunos pensarían que esto es normal y que todos lo hacen, pero no hay que ir tan lejos, solo hay que revisar el discurso de Armando Guadiana en Coahuila, para entender que no todos los que dicen abanderar la democracia, la conocen. ¿Será?
Inicia la carrera presidencial
Tras las elecciones de ayer, cuyo resultado dio un estado para la Alianza y uno para Juntos Haremos Historia, comienza hoy la carrera por la candidatura de la 4T, la cual se pronostica intensa… A Marcelo Ebrard ya lo ven con cierto grado de inquietud y hasta le han recomendado que antes de pensar en romper con Morena haga caso a Porfirio Muñoz Ledo y conforme una corriente crítica al interior del partido que ayudó a crear, como la que se formó en el PRI. ¿Será?
Mexicano global
SkyTeam nombró a Andrés Conesa, director General de Aeroméxico, nuevo director de la junta de la alianza global; a partir de hoy reemplaza a Walter Cho, director ejecutivo de Korean Air, quien ocupaba el cargo desde 2019. Conesa cuenta con la experiencia que le da su amplia trayectoria en el ramo: desde 2005, cuando fue nombrado director de Aeroméxico, su participación en el sector aeronáutico ha sido amplia, en 2013 fue nombrado presidente del Comité Ejecutivo de ALTA; en 2015 presidió el Consejo de la IATA, convirtiéndose en el primer mexicano en lograrlo. Nos dicen que sin duda, un ejemplo del nivel de los ejecutivos que se están consolidando en el país. ¿Será?
Nuevo estilo
Guadalupe Taddei, presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), en su primera organización de elecciones, en Coahuila y Estado de México, optó por una postura conservadora y sin protagonismo, al decidir instalar la Mesa de Seguimiento Electoral, en lugar de convocar a sesión permanente, como se había hecho en los últimos años, por lo que le cedió toda la estafeta a los órganos locales electorales de las dos entidades, y al parecer funcionó adecuadamente. ¿Será?
Futuro mexiquense
Nos comentan que ayer por la tarde el presidente Andrés Manuel López Obrador llamó a la candidata de su partido Delfina Gómez Álvarez, para felicitarla. Habrá que estar atentos sobre lo que sigue para en el Estado de México en beneficio de la ciudadanía. ¿Será? (¿Será?, 24 Horas, PÁG. 2)
Los resultados de las elecciones para gobernadora en el Estado de México redefinen las estrategias para las elecciones presidenciales en 2024. Claudia Sheinbaum, a quien el presidente Andrés Manuel López Obrador encargó la coordinación general de Morena para este domingo, entrega buenos resultados con la aplastante victoria de Delfina Gómez. El triunfo, a la vez, coloca en un dilema a la alianza Va por México, donde el PAN tendrá que evaluar si mantiene la liga con el PRI o si toma el resultado de ayer para quitarse el lastre de una marca que huele a podrido, como lo vio su candidata Alejandra del Moral en sus recorridos por el estado.
No es una decisión fácil para el PAN romper con el PRI, ante la amenaza del líder de ese partido, Alejandro Moreno, que si se cancela el acuerdo electoral que tiene como horizonte 2024, saltarán los priistas al bando de Morena, no de manera formal, pero jugando con candidatos a modo negociados con el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, para garantizar no sólo la victoria en la elección presidencial, sino que pueda alcanzar Morena la mayoría calificada en el Congreso, como lo desea López Obrador. El objetivo de Moreno sería mantener el control del partido y las prerrogativas, sin importar el tamaño al que quedaría reducido el PRI.
No obstante, Moreno tiene una justificación real frente a las venideras críticas sobre el pobre rendimiento del PRI en el Estado de México, porque la designación y la campaña de Del Moral no estuvo en sus manos, sino en las del gobernador Alfredo del Mazo, cuya ausencia pública en el proceso correspondió a lo que sucedió tras bambalinas, como haber incumplido acuerdos, como los recursos para completar la representación priista en todas las casillas electorales, que fue el último de los problemas que enfrentó el equipo de la candidata perdedora en los últimos días.
Del Mazo impuso a Del Moral, que era su secretaria de Desarrollo Social, por encima de la candidata de Moreno, la diputada Ana Lilia Herrera. Colocó a Roberto Trad como el estratega de campaña, que resultó un fiasco, con una selección de spots tan desafortunados como uno donde aparecen un priista y un panista peleándose, para después conciliar y presumir la alianza. Además le puso a su secretario de Gobierno, Alejandro Osuna, como coordinador de campaña, lo que fue tóxico.
Osuna fue un problema continuo y chocó permanentemente con Eric Sevilla, el presidente del PRI mexiquense, lo que generó un ruido que no pudieron acallar dentro de la campaña y evitó, al final, que los 2 millones de votos que decía el equipo de Del Moral que tenían asegurados para salir a votar este domingo –por lo cual confiaban en ganar la elección– no se concretaron en las urnas. Para mediar, el PRI metió como interlocutor de ambos al exgobernador de Guerrero Héctor Astudillo, pero el daño estaba hecho. Sevilla tampoco entregó buenos resultados, y las alianzas con diferentes grupos de interés y líderes políticos en el estado tampoco se materializaron como esperaban.
El PRI no compitió unido. A las diferencias entre Del Mazo y Moreno se sumaron errores de Del Moral, algunos tácticos, como dedicar varios fines de semana a encerrarse en su casa a jugar con sus hijos en lugar de trabajar la tierra en los prolegómenos de la campaña, y otros estratégicos, como haber asegurado ante varios testigos que, una vez que ganara la elección, iba a aplastar al presidente del PRI y convertirse ella en la nueva líder del partido. No aprendió del pasado, ni nadie se lo recordó. En 2018, cuando el candidato presidencial del PAN, Ricardo Anaya, dijo que de llegar a Los Pinos metería a la cárcel al presidente Enrique Peña Nieto, la campaña de José Antonio Meade se dedicó a atacar al panista y dejó el camino libre para López Obrador, que ayudó a la debacle de ambos.
La candidatura de Del Moral fue exigida por Del Mazo a jalones con el PAN, donde su líder, Marko Cortés, en aras de la coalición con el PRI, tuvo que negociar con la figura azul en el Estado de México, Enrique Vargas, actual líder de su bancada en el Congreso local y exalcalde de Huixquilucan, a quien, a cambio de dejar de pujar por la candidatura, le ofrecieron una senaduría para él, dos posiciones más en el Senado y alrededor de 18 en la Cámara de Diputados federal y en el Congreso local. El compromiso se mantendrá a menos de que la votación en Huixquilucan, su tierra y responsabilidad, no haya estado en los niveles acordados, lo que se verá a finales de semana con el cómputo final de los votos.
Los detalles de los conflictos internos del PRI poco importan a la ciudadanía. La esperanza de vulnerar el blindaje de López Obrador se apagó, sumado a la incapacidad de la alianza a tener una candidatura creíble que apele a los votantes el próximo año. Su derrota es monumental.
De acuerdo con las encuestas de salida, la victoria de Gómez es de dos dígitos. La encuesta de salida de El Financiero le da una ventaja de 18 a 19 puntos sobre Del Moral, mientras que las dos encuestas de salida contratadas por Morena, Parametría y Enkoll, le dan entre 17 y 18. El conteo rápido del INE, sin embargo, le da una ventaja de alrededor de 10 puntos. Los definitivos no se conocerán hasta finales de la semana, una vez que termine el cómputo oficial. Las dos candidatas se declararon ganadoras, pero parece más una estrategia de la alianza Va por México que un reconocimiento de la derrota.
No conquistaron la gubernatura, a decir de todas las encuestas de empresas acreditadas, pero ganaron tiempo. Lo necesitan. El PRI para asimilar que perdieron por primera vez la gubernatura que tenían desde 1929, y el PAN para decidir si le hacen frente al chantaje de Moreno y se quitan ese lastre que, como se sabía desde hace mucho tiempo, sólo lo hunde y no lo beneficia. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 42)
De seguir con las tendencias electorales en el Estado de México, sobre la derrota del PRI, el partido más antiguo del país se hunde con la dirigencia nacional de Alejandro Moreno Cárdenas.
Así quedaría la población gobernada por marca. Morena ejerce el poder sobre 87.9 millones de personas al quedarse con 21 gubernaturas, PAN conserva seis, PRI sólo se queda con Coahuila, Movimiento Ciudadano tiene dos estados, PVEM, 1 y PES, 1.
Si se considera que el partido de Andrés Manuel López Obrador tiene como aliados a estos dos últimos, entonces Morena se queda con 23 gubernaturas.
Tan sólo en territorio mexiquense viven poco más de 17.1 millones de personas, bastión priista donde el tricolor lleva 94 años gobernando de manera ininterrumpida.
El dato revelador sobre la reconfiguración en el mapa electoral es que Movimiento Ciudadano, de Dante Delgado, se queda en el tercer lugar de la lista con mayor número de gobernados, hundiendo al Revolucionario Institucional al cuarto sitio.
Los 87. 9 millones de personas gobernadas por Morena, incluyendo el Edomex, significa 68.1 por ciento; el PAN se mantiene en segundo lugar con 16.5 millones de personas, es decir 12.8 por ciento del total de la población; MC, en tercero con 14.6 millones, o sea, 11.3 por ciento si se considera a Jalisco y Nuevo León como los estados que gobierna; el PRI, 5.2 millones de habitantes o 4 por ciento de la población; en tanto, PVEM se queda con 2.2 millones, igual a 2.2 por ciento y PES dos millones, equivalente a 1.5 millones de personas.
Este escenario parece dar la razón a los emecistas, sobre todo a Dante Delgado, quien determinó no llevar candidatos a las elecciones 2023 del Edomex y Coahuila para no mandar señales equivocadas a la población, al considerar que en ninguno de los dos estados sacaría más de 15 por ciento de los resultados electorales, por lo que ese panorama lo pondría lejos de posicionar a MC como el partido político que se encamina a ser el verdadero opositor de Morena.
La conclusión es dolorosa para el PRI y para Alejandro Moreno, pues Movimiento Ciudadano va a gobernar casi la misma población que el PAN y casi el triple que el PRI.
Este es el legado de Moreno.
Falta el reparto de culpas con el gobernador mexiquense, Alfredo del Mazo.
Uppercut: El Instituto Electoral Nacional y los Oples, autoridades electorales locales, van a tener mucho trabajo y una larga lista de personajes de la vida pública y de los partidos políticos que violaron la veda electoral al dar a conocer, con información falsa, supuestos avances y tendencias a favor de los candidatos de uno u otro partido.
Por menos que eso, artistas ya fueron sancionados en otras elecciones al llamar a votar por el Partido Verde Ecologista. (Alejandro Sánchez, El Heraldo de México, País, p. 6)
Era el verano de 1991, a finales de abril. Ricardo Rocha estaba en la cúspide de su carrera como periodista, conductor y entrevistador de Televisión. Sus programas “Para Gente Grande” y “En vivo” lo habían confirmado como un referente nacional en el entretenimiento nocturno y en el periodismo cultural, además de su labor reporteando y conduciendo noticieros. Por eso cuando salió de la sala de llegadas del Aeropuerto de Guadalajara y nos volteó a ver con una sonrisa, al grupo de graduados que estábamos ahí para recibirlo, con un letrero con su nombre en las manos, se nos puso una cara de incredulidad de tener ahí, con y para nosotros, a tremendo periodista de la televisión.
Su presencia y aceptación para ser el Padrino de la Generación 88-91 de la Licenciatura de Ciencias y Técnicas de la Universidad del Valle de Atemajac (UNIVA), nos confirmaba que si bien era en esos momentos un conocido y admirado rostro televisivo, también había detrás del personaje y periodista un ser humano que se había tomado el tiempo de viajar a Guadalajara para acompañar a un puñado de jóvenes, hombres y mujeres, aspirantes a periodistas y comunicadores en la terminación de su licenciatura, aunque más bien era apenas el comienzo de sus carreras en los inicios de la década de los 90 que unos años más tarde se rebelarían como un parteaguas en la vida social, política y económica de México.
Rocha llegó con la sonrisa y el enorme carisma que le caracterizaba. Nos saludó a cada uno de los que lo esperábamos con un abrazo cálido y con una familiaridad que entendimos que estábamos tratando con un verdadero grande de la comunicación, no por su fama ni por su imagen, sino por el trato tan personal y humano que nos dispensó durante toda su estancia y acompañamiento como el padrino, pero también la inspiración de los que, como yo en ese entonces, soñaban con llegar a hacer una carrera, pero sobre todo a construir un nombre y una credibilidad en el periodismo.
Aquella noche, frente a nuestras familias, Ricardo nos dio un discurso magistral, que hacía un recuento cultural, pero también mediático y social de lo que había sido el Siglo XX que empezaba a agonizar con su última década; pero lo que más nos maravilló entonces es que el periodista al que admirábamos se dio el tiempo para brindar con nosotros, para sumarse a nuestra alegría y demostrarnos que no había aceptado ir a festejar a unos estudiantes para él desconocidos por imagen o compromiso, sino porque de verdad tenía un espíritu y una vocación por apreciar e impulsar el talento joven que venía detrás de él.
Pasaron tres años de aquel fin de semana de graduación y este columnista, entonces ya trabajando como reportero, redactor y hasta vocero de una dependencia federal, se había abierto camino, pese a su origen humilde, en los medios y las oficinas de prensa de Guadalajara; pero un buen día, apenas cumplidos los 25 años, decidió hacer maletas y dejar atrás la comodidad de un sueldo de burócrata federal bien pagado para aquellos años, para venir a la hoy Ciudad de México, en ese entonces Distrito Federal, y siempre para los oriundos del resto de la República, la ciudad-deseo-monstruo-reto y fascinación.
Y reporteando en las fuentes políticas y en las ruedas de prensa, un día de 1996 me volví a encontrar de frente con Ricardo Rocha; yo hacía apenas mis pininos en el difícil y competido medio periodístico de la capital, él acababa de revelar en televisión nacional aquellos videos de la masacre de campesinos de Aguas Blancas, Guerrero, a manos de policías estatales, y con eso el orgulloso tepitense que siempre fue Rocha, había hecho historia en la televisión mexicana, pues nunca antes de ese reportaje suyo, las televisoras nacionales, en ese entonces ya la poderosa Televisa y la naciente TV Azteca, habían hecho una denuncia periodística tan fuerte y directa, con el poder de la imagen, que había presentado Rocha en su programa del Canal 2, el de mayor audiencia en el país.
La crudeza del video que reveló la verdad sobre la matanza de 17 campesinos, ocurrida el 28 de junio de 1995, no sólo fue un antes y un después para el periodismo mexicano y para la televisión: también horrorizó a todo un país que hasta entonces no había visto, de manera clara y directa, el rostro de la represión del Estado a los grupos más pobres, en este caso un grupo de campesinos que se dirigían a Coyuca de Benítez para exigir apoyo a los cafeticultores de Guerrero. La forma cobarde en que los campesinos indefensos fueron víctimas de ejecuciones extrajudiciales, por parte de los policías que los golpearon y les dispararon a quemarropa causó indignación, rabia a todo un país, que entonces todavía se horrorizaba y se dolía e indignaba al ver masacres despiadadas de seres humanos, algo que hoy, 28 años después, vergonzosamente se ha deshumanizado y hemos aprendido a normalizar ese nivel de violencia y a verla como algo cotidiano.
El propio Rocha decía que tanto los camarógrafos y operadores que lo vieron al momento de su transmisión en el foro, como él mismo cuando se lo enseñó al entonces vicepresidente de Noticias de Televisa, Alejandro “El Güero” Burillo, terminaron llorando y asqueados de la violencia gráfica de aquel video que tuvo que burlar los controles de la censura escondiendo su contenido sin anunciarlo en la escaleta y reproduciéndolo no del master del estudio, sino de una videocasetera VHS que conectaron directamente a una cámara para sacarlo al aire en transmisión nacional.
Después vendrían sus grandes reportajes previos a la masacre de Acteal. Dos años después en 1997, Rocha con sus camarógrafos había subido hasta las montañas de los Altos de Chiapas, para documentar el fenómenos de los desplazados de Acteal y Chenalhó, un peregrinar inhumano, en medio del frío y la lluvia de aquella primera mitad de diciembre del 97, de mujeres, niños y familias enteras que habían huido de sus casas y comunidades en esa zona de la montaña chiapaneca, para huir de la violencia de grupos de fanatismo religioso que habían sido armados por el gobierno priista. Justo 15 días antes de que sobreviniera la matanza de 45 indígenas tzotziles, mujeres y niños asesinados dentro de una iglesia a manos de grupos militares que atacaron a su organización “Las Abejas”, Ricardo había advertido al país y al gobierno federal de la violencia criminal y religiosa que se estaba gestando en Chiapas ante la complacencia de las autoridades locales y federales.
Aquellos reportajes y la matanza de Acteal tiraron a un poderoso secretario de Gobernación, con aspiraciones presidenciales, como lo fue Emilio Chuayffet Chemor, a quien Ernesto Zedillo había sacado del Estado de México para volverlo el brazo político de su gobierno.
Para ese entonces el Rocha periodista y ahora también director de su propio proyecto noticioso “Detrás de la Noticia”, que primero transmitía para Televisa y después se volvería su proyecto periodístico personal y su propia empresa, ya había dejado muy claro que era un gran conductor, entrevistador, impulsor de la cultura y hasta de nuevos artistas con sus dos programas que también hicieron historia en la Televisión: En Vivo, que por primera vez en México hacía televisión nocturna de entretenimiento y variedad durante toda la noche; y Para Gente Grande, con el que demostraría que también desde la TV más comercial se podían hacer programas culturales de calidad y con una audiencia que mantuvo por 14 años.
Yo me había vuelto columnista en 1999, después de especializarme en la fuente política y para cuando volví a ver y convivir con Ricardo Rocha ya no sólo era mi padrino y mi admiración, sino que se había convertido en un maestro y en un amigo entrañable. Me invitaba a comentar en sus noticieros, lo veía con cierta frecuencia y me compartía toda clase de anécdotas al calor de un buen vino Albariño de Galicia, que era su favorito. Un susto terrible de un infarto lo había hecho dejar de tomar, y solo ocasionalmente, se permitía degustar los vinos blancos y de preferencia gallegos.
Pasaron los años y la amistad dio paso a una invitación a que lo acompañara a la que fue su última aventura televisiva y periodística, un proyecto en el que puso todo sus recursos y su amor y compromiso con el periodismo: el Canal del Congreso de la Ciudad de México, 21.2 de TV abierta, al que lo habían invitado desde el congreso capitalino que lo nombró Director General por mayoría de votos y con un proyecto muy singular que él propuso y puso como condición para aceptar el nombramiento: hacer un canal público que tuviera una propuesta propia de producción noticiosa, de entretenimiento y cultura, y no se dedicara solo a transmitir las largas y aburridas sesiones de los diputados capitalinos.
Tuve el honor de inaugurar las transmisiones del Canal del Congreso de la Ciudad de México, como titular del noticiero matutino “La Ciudad y el Mundo”, que conduje y dirigí durante 3 años. El proyecto periodístico de Rocha en el 21.2 había cuajado y el canal marcaba ratings buenos para un canal público. Desde ahí, desde el estudio de Detrás de la Noticia, que Ricardo prestaba y rentaba al canal del Congreso, transmitimos las elecciones del 1 de julio del 2018 y dimos la noticia del triunfo histórico de Andrés Manuel López Obrador, despidiendo la transmisión especial después de las 12 de la noche, cuando terminaba el discurso del triunfo en el Zócalo de la Ciudad de México.
Lo que pasó después, cuando López Obrador y Claudia Sheinbaum tomaron el poder en la Presidencia de la República y en la Jefatura de Gobierno, fue un trato hostil y un incumplimiento de contrato para Ricardo Rocha que, a pesar de haber sido nombrado por la mayoría del Congreso local como director del canal hasta 2022, comenzó a ser objeto de presiones, amenazas y hasta campañas sucias en su contra para obligarlo a que renunciara a la dirección del canal. Fueron meses de tensiones y golpeteos en su contra con filtraciones desde la mayoría del Congreso capitalino que controlaba Morena.
Fue tan duro y tan frustrante para Rocha el haber recibido ese trato, de quienes consideraba “amigos” a los que él había apoyado y dado cobertura cuando el movimiento lopezobradorista era rechazado por la mayoría de los medios, que terminó yendo el 28 de mayo de 2019 a Palacio Nacional, a la conferencia del presidente, para reclamarle al presidente que su nombre hubiera aparecido en una lista de periodistas acusados de corrupción y de haber recibido “pagos millonarios” del gobierno de Peña Nieto, a cambio de opinar bien del gobierno. “Qué curisoso, fíjese usted que los gobiernos anteriores, el panista y el gobierno priista, no me acabaron nunca de aceptar porque me etiquetaban de ‘lopezobradorista’, qué curioso que ahora el lopezobradorismo me quiera etiquetar de peñista ¿no?, mala puntería”, dijo esa mañana Rocha frente a un López Obrador serio.
Ahí acuso la que unos días después sería causa de su salida forzada a la dirección del mencionado canal: una campaña de desprestigio y golpeteo que él y el Canal del Congreso habían sufrido, “a partir del cambio de gobierno”, que incluía retención de salarios, reducción del presupuesto del 80% y falta de pagos a varios servicios que su empresa prestaba al Congreso capitalino. Habló también de una “campaña calumniosa” en su contra y una iniciativa para desaparecer al 21.2, mediante una iniciativa legislativa, que proponía fusionarlo con el Canal 21 de la CDMX. Todavía le pidió a AMLO que dialogara con él, le recordó momentos personales y políticos que vivieron juntos, y terminó recordándole que su nieto se llamaba Andrés, justo por las coincidencias que tenía con él.
Semanas después de aquel diálogo en que el presidente le respondió que “nosotros actuamos de buena fe” y le aseguró que “no existe ninguna intención de perjudicarte porque sabemos que eres un periodista profesional, que en los tiempos que nos cerraban los espacios tú nos dabas oportunidad de expresarnos”, a Ricardo Rocha lo echaron, literalmente, del que había sido su último gran proyecto periodístico al que le había apostado todo. Volví a ver a Ricardo en un restaurante japonés. Estaba dolido, triste, decepcionado del trato que había recibido del nuevo gobierno y de quienes se decían sus amigos. No volvió a ser el mismo, aunque siguió haciendo diario, profesional y entregado como siempre fue: su noticiero de las 5 de la mañana en Radio Fórmula y su columna de cada semana en EL UNIVERSAL. Ayer por la noche volví a ver a mi entrañable amigo, maestro, jefe. Pero su sonrisa carismática ya no la pude ver en su rostro y me faltó su abrazo cálido y sus grandes historia y anécdotas del largo camino que recorrió desde que un día salió, muy joven y con muchos sueños, del Barrio Bravo de Tepito.
NOTAS INDISCRETAS… Lo que sucedió anoche en las elecciones del Estado de México y de Coahuila puede verse desde dos ópticas, que al final remiten a la dualidad de la política: por un lado el triunfo histórico de Morena en el Edomex, que por primera vez en 94 años no será gobernado por el PRI, con lo que el partido de López Obrador logra una victoria estratégica y valiosísima para su campaña anticipada por mantener la Presidencia de la República en 2024; pero por otro lado, también el resultado de los comicios mexiquenses, con su candidata Alejandra del Moral al menos 10 puntos debajo de la morenista Delfina Gómez, puede verse como una “derrota histórica” para el PRI y como un muy mal augurio para el futuro del viejo partido, que pierde uno de sus últimos bastiones y el estado emblemático para el priismo histórico.
Junto con Morena y Delfina, gana también Claudia Sheinbaum, quien operó y estuvo encargada de esos comicios por parte del presidente; la presencia anoche de la jefa de Gobierno en Toluca, mientras las otras corcholatas estaban ausentes, decían claramente que Sheinbaum se fortalece con el triunfo del Edomex y que su discurso de que por primera vez una mujer pueda ser presidenta del país, también se refuerza junto con la percepción de su condición de “favorita” del presidente.
Si a eso le sumamos la expectativa por el anuncio que hará hoy Marcelo Ebrard, sobre un supuesto “nuevo método” que propondrá para elegir al candidato presidencial de Morena “y que estemos todos contentos”, entonces es claro que el resultado mexiquense también tendrá impacto en lo que venga en los próximos días en la sucesión anticipada. Para la Alianza Va por México son muy malas noticias que ni juntos PRI y PAN, con la rémora del PRD, pudieron derrotar al aparato morenista en un estado donde aún se presumía la fuerza de la estructura priista y el dominio panista del llamado “corredor azul”.
Si eso se ve como laboratorio del 2024 no son buenas noticias ni para la Alianza ni para los opositores de López Obrador… Por lo que respecta a Coahuila, tampoco hubo sorpresas con el triunfo, de tan holgado casi vergonzoso, del candidato aliancista Manolo Jiménez, que le sacaba anoche casi 40 puntos al candidato de Morena, Armando Guadiana. Si en el Edomex, Morena se mostró como una “maquinaria efectiva y eficaz”, en Coahuila prácticamente se vio como un cacharro viejo que hace más ruido que potencia.
Porque no sólo es que Guadiana haya perdido por un margen tan amplio, sino que ni sumando los votos del PT y Ricardo Mejía 12%, ni el 6% del PVEM y Lenin Moreno, la fracturada alianza lopezobradorista tampoco hubiera podido ganarle a la alianza PRI-PAN. ¿Y entonces? ¿Es Morena invencible para el 2024 como parece decir el resultado en el Edomex, o también es vulnerable y se le puede ganar si se dividen, como sucedió en Coahuila? Le dejo a usted la respuesta… Los dados mandan Escalera Doble para el gran periodista y amigo que partió. (Salvador García Soto, El Universal, Online)
Las elecciones de ayer, 4 de junio, en Coahuila y Estado de México permiten sacar algunas conclusiones:
1) Morena se anotó un gran triunfo electoral el domingo, pero con matices: arrebató al PRI el Estado de México, la entidad más poblada del país, con un rango de victoria de entre el 52 y el 54 por ciento, pero con una oposición que capturó entre 43 y 45 por ciento (de acuerdo con el conteo rápido del INE). Aun así, el ganador absoluto en el territorio mexiquense fue el abstencionismo, pues quienes dejaron de votar fueron el doble o más de quienes sufragaron por cualquiera de las dos coaliciones participantes en esos comicios. En el Edomex, la oposición no logró generar la gran ola de electores que buscaba.
2) La victoria de Morena en el Estado de México pone fin al dominio del PRI sobre la política local, que comenzó con el general obregonista Filiberto Gómez y el gomismo, en 1929, y siguió con el Grupo Atlacomulco. Más allá de si el resultado se construyó con base en un pobre entusiasmo de los priistas y sus aliados, no era sencilla la tarea de arrebatarle un bastión que dio al tricolor dos presidentes de la República, Adolfo López Mateos y Enrique Peña Nieto, y personajes como Isidro Fabela y Carlos Hank. La dinastía Del Mazo se acabó en la tercera generación. Curiosamente, la próxima gobernadora se apellida Gómez.
3) Con su derrota en el Estado de México, el PRI se ha quedado como una organización regional –el partido de la Comarca Lagunera– que sólo cuenta con las gubernaturas de Durango y Coahuila, después de que hace apenas 35 años las tenía todas. El tricolor logró sobrevivir a sus primeras dos derrotas en una contienda presidencial (2000 y 2006), refugiándose en los gobiernos estatales, pero se ve difícil, casi imposible, que pueda sobreponerse a la tercera (2018), más aún con sólo dos gobiernos estatales. El partido fundado por Plutarco Elías Calles en 1929 está en sus últimos días. Hoy tiene más embajadores, designados por el presidente López Obrador, que gobernadores.
4) Las posibilidades de la oposición están en el aliancismo. Si solos consiguen poco, PRI, PAN y PRD pueden tener alguna esperanza en su acción conjunta. Unidos ganaron Coahuila, de manera arrolladora, con un candidato surgido del PRI, y juntos lograron, pese a la derrota, un porcentaje de votos en el Estado de México, superior al que obtuvo Alfredo del Mazo en 2017. Eso sí, los tres partidos necesitan actuar con humildad, acercarse más a la sociedad y buscar candidatos comunes que entusiasmen. La priista Alejandra del Moral lo hizo poco con los panistas, pues obtuvo entre ellos cuatro puntos menos que Josefina Vázquez Mota hace seis años.
5) La derrota del oficialismo en Coahuila deja lecciones, algunas de las cuales ya adelantaba yo aquí el viernes pasado. La división es su kriptonita, pues permite que la oposición se vuelva competitiva y hasta le gane, como ya había pasado en Durango. Perder en la tierra de Madero tiene un mensaje adicional: el norte del país, o al menos una parte de él, desconfía del centro y, en este caso, del proyecto de la 4T. Coahuila es un estado clave para ganar la Presidencia (uno de los diez estados que siempre gana el candidato que triunfa en la elección presidencial). Necesita, pues, cuidar su unidad interna y tener un mensaje atractivo para Chihuahua, Coahuila y Nuevo León.
6) El desenlace en el Estado de México es una buena noticia para Claudia Sheinbaum y mala para las otras corcholatas. ¿Por qué? Porque, a pesar de que el triunfo de Delfina Gómez no fue tan amplio como hubiera querido el oficialismo o como pronosticaban algunas encuestas, se probó que el Presidente no tiene que prescindir de su opción preferida para ganar una elección complicada. Delfina Gómez siempre fue su candidata favorita para el Edomex, y está claro que Sheinbaum lo es para 2024. Un resultado más cerrado quizá lo habría obligado a repensar su apoyo. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Nación, p. 2)