A VER si finalmente el gobierno deja de estar “planeando” y concreta, por lo menos, uno de los tantos planes económicos que ha firmado con los empresarios y que se han quedado en el papel.
HOY se presenta -uuuna vez más- el Plan de Infraestructura que vienen prometiendo desde que inició el sexenio y que en lugar de obras ha producido puras buenas intenciones. Este podría ser el último intento de Carlos Salazar por acercar al empresariado con la 4T, pues su segundo periodo al frente del CCE concluye en febrero.
A MÁS DE UNO le preocupa que el plan no se concrete porque, de entrada, el gobierno no tiene recursos y, además, al Presidente no le gustan las frecuentemente oscuras APP. En segundo lugar, porque difícilmente habrá proyectos en energía dada la visión estatista y monopólica de la 4T. Y tercero: entre la mayoría de los empresarios no hay confianza para invertir… porque no hay certidumbre.
BUENO, los únicos que sí tienen toda la confianza son los empresarios consentidos de AMLO, esos que le compran montones de cachitos de lotería y reciben los contratos más jugosos. (F. Bartolomé, Templo Mayor, Reforma, Opinión)
En el pleitazo interno que se traen los de Morena para ver quién se queda con la dirigencia nacional, nos hacen ver que nadie se quiso poner el saco que aventó el presidente Andrés Manuel López Obrador, o más bien, todos se lo quisieron colocar al “adversario”. Mario Delgado asegura que ha pedido paz y amor al resto de los contrincantes, reconoce que no los ha habido y achaca errores a las personas que integraron la dirigencia nacional en el pasado. En el equipo de Yeidckol Polevnsky sostienen que todo lo han hecho bien y que el mensaje fue dirigido a los que han realizado un manejo opaco de los recursos del partido. Y en el lado de Porfirio Muñoz Ledo, las palabras “denuncia” y “auditoría” salieron a relucir para que Delgado explique qué ha hecho con el dinero que le fue encomendado administrar como líder de la bancada morenista en la Cámara de Diputados y sugieren que don Mario está gastando una fortuna en su campaña por la dirigencia del partido de la austeridad. Total, la pelea es de todos contra todos. Nada de abrazos y sí muchos balazos.
El pasado viernes, durante la gira presidencial por el estado de Chihuahua, el presidente Andrés Manuel López Obrador tuvo un detalle que algunos interpretaron como una señal. Nos comentan que el delegado del gobierno federal en esta entidad del norte del país, Juan Carlos Loera de la Rosa, no estaba contemplado para estar en el presídium, sin embargo cuando el Presidente se dio cuenta pidió que lo subieran. Don Juan Carlos, nos mencionan, ha confrontado al gobernador de Chihuahua, Javier Corral, durante el diferendo que el mandatario panista ha tenido con AMLO. Agregan que Loera de la Rosa es uno de los que aspiran a la gubernatura que estará en juego el próximo año. ¿Será que el presidente ya tiene gallo para Chihuahua? (Bajo Reserva, El Universal, Opinión)
Gente nueva llegó al Centro Histórico. Traían bajo la chamarra camisetas negras con las siglas del Cártel Jalisco Nueva Generación.
“Ya compramos la calle”, les dijeron a los comerciantes de Manuel Doblado, Circunvalación y Peña y Peña.
La cuota para negocios establecidos: cinco mil pesos por cada metro lineal.
Además, un “derecho de piso” de mil pesos a la semana, y otra “aportación” de diez mil para que el grupo criminal impida que se coloquen puestos ambulantes delante de los establecimientos:
“Van a comenzar a pagar a partir de ya”, informaron.
Un comerciante que vendía maniquíes, cerró su tienda. “Ahí se ven. Yo no puedo con esto”, se despidió.
Sus compañeros dicen que los nuevos dueños de las calles del centro le habían exigido una cuota inicial de 300 mil pesos. Su negocio estuvo cerrado durante medio año. El propietario se rindió.
Muchos otros no pueden hacerlo, sin embargo: “Estamos obligados a seguir”, explican.
A esas calles llegaron también “franeleros” nuevos. Varios testigos dijeron haberlos visto trabajando en calles de la alcaldía Venustiano Carranza. Aparecieron de pronto en la zona y comenzaron a desplazar, con amenazas de muerte, a los que antes antes trabajaban ahí. “Es como si estuvieran limpiando la zona”. (Héctor De Mauleón, El Universal, Opinión)
Paradójicamente, las aportaciones de los expulsados de su tierra –la mayoría de ellos durante el régimen neoliberal– se mantienen como uno de los pilares de la economía mexicana, en especial en estos aciagos tiempos de la pandemia. Aquí, allá y acullá todo se fue al suelo por la paralización de las actividades productivas, pero los paisanos no han dejado de enviar recursos, los cuales no sólo benefician a las familias receptoras, sino que esos dineros salpican a todos los sectores sociales.
La información más reciente indica que por remesas en agosto pasado ingresaron al país 3 mil 574 millones de dólares, monto 6.5 por ciento mayor al registrado en igual mes de 2019 y 1.2 por ciento superior al captado por el país en julio de 2020. Así, el acumulado enero-agosto sumó 26 mil 181 millones de dólares, 9.7 por ciento más que en igual lapso del año previo.
De acuerdo con información del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados, en agosto pasado el número de envíos sumó 10 millones 408 mil, cifra superior en 5.3 por ciento a la de un año atrás. La remesa promedio en ese mes se mantuvo en 343 dólares, con lo que no se reportó variación alguna respecto al mismo mes de 2019 y del promedio observado en julio de 2020.
Para dar una idea de lo que significa, el citado monto acumulado de remesas (enero-agosto de 2020) supera el presupuesto federal conjunto que para 2021 la Secretaría de Hacienda propuso a la Cámara de Diputados para las secretarías de Educación Pública y Salud, y equivale a cerca de 64 por ciento del que se destinaría al Instituto Mexicano del Seguro Social.
A lo largo del gobierno del presidente López Obrador (hasta agosto de 2020), los paisanos, vía remesas, han inyectado más de 97 mil millones de dólares, con todo y que su situación laboral en el vecino del norte ha sido golpeada por la pandemia, pero especialmente por el salvaje de la Casa Blanca y sus hordas xenofóbicas.
Cómo olvidar que en el sexenio del cambio cada minuto que Vicente Fox despachó en Los Pinos un mexicano emigró por razones económicas –principalmente a Estados Unidos– hasta sumar alrededor de 3 millones 200 mil paisanos en ese sexenio, los cuales que debieron recurrir a esa salida ante la ostentosa falta de oportunidades en su propio país. (Carlos Fernández Vega, La Jornada, Opinión)
Encíclica papal obliga a cambio de paradigma
La nueva encíclica del papa Francisco, Fratelli tutti, sobre la fraternidad y la amistad social, que fue divulgada ayer en el Vaticano y de manera muy oportuna por La Jornada online, presenta un cambio de paradigma en la política que hasta hoy ha impulsado la Iglesia católica en el mundo.
Propone erradicar al individualismo radical y al neoliberalismo que sólo se reproduce a sí mismo, con la mentira de la derrama de la riqueza de unos cuantos y la mayoría de la población pobre del planeta, para lo cual plantea impulsar una política que no esté sometida al mercado.
Propone llevar la dignidad humana al centro y sobre ese pilar construir las estructuras sociales alternativas que necesitamos, a través de una ética global de solidaridad y cooperación que logre las tres T: tierra, techo y trabajo. No es cosa menor que tales planteamientos vengan de una institución con la fuerza política que tiene el Vaticano en el mundo, porque hasta hoy, en la práctica, sus arzobispos han estado del lado del poder y el dinero.
Recordemos el proceder de personajes como Norberto Rivera Carrera y Juan Sandoval Iñiguez que apoyaron (y apoyan) abiertamente a lo más criminal del neoliberalismo en México. Esperemos que en consecuencia las suntuosas joyas del Vaticano sean usadas para erradicar el hambre en el mundo.
Opina que continúe fideicomiso para ciencia
Como ciudadano mexicano me solidarizo con las personas más valiosas del país: los científicos, y con sus declaraciones publicadas ayer en La Jornada: lo que está en juego es la próxima generación de científicos, que son quienes enfrentarán y atenderán la siguiente pandemia.
Es el patrimonio científico de la nación (Lilia Quintanar). Adán Hernández dice que necesita la beca para seguir con sus investigaciones sobre los virus del zika y del dengue. El fideicomiso a la ciencia debe continuar. (El Correo Ilustrado, La Jornada, Opinión)
Que este lunes los presidentes de Carso, Carlos Slim, y de Cemex, Rogelio Zambrano, visitarán junto a un grupo de empresarios Palacio Nacional, donde participarán en la mañanera de Andrés Manuel López Obrador para dar a conocer los pormenores del Plan Nacional de Infraestructura.
Que esta semana será muy movida para el TEPJF, pues desahogará las impugnaciones del proceso interno de Morena, en el que propondrá que se detenga la encuesta con la que se busca renovar la dirigencia de ese partido, lo que automáticamente ratifica en ese cargo a Alfonso Ramírez Cuéllar.
Por lo pronto, Mario Delgado difundió en redes sociales el proyecto de sentencia que se debatirá hoy y de pasó retomó las palabras del Presidente para quitarse el coscorrón que les envió en la semana: “Mucho pueblo para tan poco dirigente”.
Que la Fiscalía General de Justicia de CdMx trabaja para desactivar una bomba que surgió en los enlaces administrativos adscritos a esa dependencia, luego de que se incumpliera la orden superior de que se apliquen horarios escalonados a aquellos empleados que regresan a su trabajo, que no se reincorporen personas vulnerables al covid, así como mayores de 65 años y madres con hijos de hasta 12 años.
Ya han comenzado a aplicar descuentos en algunos casos, mientras en otros existen amagos de despedir a los trabajadores e incluso les han dicho que asistan con su abogado. La situación ha escalado a tal nivel que se habla de convocar a movilizaciones frente al búnker. (Trascendió, Milenio, Opinión)
Hace unos días, el Presidente pidió a los miembros de su gabinete y equipo cercano que estuvieran interesados en participar en las elecciones del próximo año que le presentaran su renuncia en el mes de octubre. Uno de ellos es Alfonso Durazo, que pronto dejará la Secretaría de Seguridad Ciudadana.
Durazo ha acompañado al hoy Presidente desde 2006, después de haber trabajado con Vicente Fox. Antes de eso había sido uno de los hombres más cercanos a Luis Donaldo Colosio.
En el gobierno de López Obrador le tocó una de las posiciones más complicadas, tal vez la más. Comenzó en la transición acercándose a organizaciones que representan y buscan justicia para las víctimas, prometió comisiones de la verdad y junto con Olga Sánchez Cordero se comprometió con la justicia transicional.
Apenas iniciado el gobierno las cosas cambiaron. El peso y la operación real de las acciones de seguridad se movieron hacia las fuerzas armadas. Hoy en día, cerca de dos terceras partes de la Guardia Nacional son elementos dependientes del Ejército y la Marina, así como su comandante en jefe. Ellos mandan.
Más allá de las responsabilidades, Durazo ha sido el vocero de los resultados y en el más medible de los delitos, el homicidio, se ha frenado su crecimiento, lo que no es poca cosa, pero en cifras que son una tragedia.
Frente a todo esto, el Presidente decidió este fin de semana decir adiós a Alfonso Durazo como secretario de Seguridad Ciudadana y al mismo tiempo darle un espaldarazo como candidato a la gubernatura de Sonora.
Dos cosas del fin de semana resultan simbólicas y extrañas: la gira incluyó un encuentro con la familia Le Baron, víctima de uno de los eventos violentos más espantosos del sexenio y que sigue impune.
Y después cuando el Presidente agradeció a Durazo su trabajo: “me ha ayudado mucho, mucho, mucho”. Recordó que el responsable directo de la seguridad es él, “los problemas de inseguridad y de violencia no se pueden delegar, el presidente no puede, no debe delegarle a ningún secretario”, y definió el rol del secretario de Seguridad, el de Durazo y de quien venga: “agradezco mucho a Alfonso su apoyo, porque él es el que coordina al Gabinete de Seguridad. Aunque yo estoy ahí todas las mañanas, estoy recibiendo el informe, quien coordina a todas las secretarías es Alfonso Durazo y me ha ayudado mucho”. (Carlos Puig, Milenio, Opinión)
El ordenado arribo de decenas de miles de mexicanos —“más de 183,000 acreditados ante notario”, a decir de los organizadores— en demanda de la renuncia de Andrés Manuel López Obrador encendió todas las alertas al más alto nivel de la administración federal y entre los confrontados liderazgos del partido-gobierno, Morena, así como también entre integrantes de las cúpulas dirigentes de la oposición y liderazgos sociales que ven con creciente preocupación el futuro de México.
Y esto no porque alguno de ellos haya considerado factible que el tabasqueño honrara aquello de que “a la primera manifestación de 100,000…” (dejaría el cargo para emprender el regreso al singular destino que le espera en Palenque, Chiapas), sino porque expresiones como la organizada el sábado por el Frente Nacional AntiAMLO (Frenaaa) liderado por Gilberto Lozano, evidencian la gravedad de la crisis de ingobernabilidad existente como resultado de la indolencia y/o incapacidad manifiesta de quienes forman en las filas del gobierno de la 4T para atender la multifacética problemática de una sociedad intencionadamente polarizada y, peor, cada vez más confrontada.
Una crisis sanitaria, por ejemplo, que no se reduce a la falta de fármacos indispensables para el tratamiento de miles de niños con cáncer o a contener la desbordada pandemia que hace ya un buen número de días superó el “escenario catastrófico” definido por la falaz retórica del impresentable Hugo López-Gatell, que exhibe un (¿naciente?) sistema de salud ineficaz, alterno al que antes ellos desmontaron. Una crisis económica que tiene su mejor expresión en la cada vez más clara insuficiencia de recursos disponibles para financiar sus programas “clientelares”, y la decisión del régimen de apropiarse —“vía la extinción de fideicomisos ahora”— de los que aún no controla, u otra, la de inseguridad y violencia que sigue “bañando de sangre” y tapizando de cadáveres el territorio, al tiempo que las fuerzas armadas asumen tareas propias de los civiles y pretenden validar una estrategia que, amén exhibirle y demeritarle, ha resultado claramente fallida.
Hablamos, parafraseando a alguno de los autodenominados “enlaces” entre el poder y otros sectores, de la creciente percepción de que la problemática está a punto de rebasar toda expectativa aceptable y que, merced a ello, los enfrentamientos entre los leales “a ciegas…” a la administración sexenal y su dirigente, y quienes apuestan a impedir “la expansión autoritaria” o el retorno al viejo presidencialismo sin límites, pudieran pasar de las palabras a los hechos… algo que, quiero creer, nadie desea porque a nadie favorecería. (Enrique Aranda, Excélsior, Opinión)
Uno de los indicadores para la opinión pública de que el presidente Donald Trump no se encuentra bien de salud es que ha estado alejado de su cuenta de Twitter. Para quien buena parte de sus acciones públicas están relacionadas con sus mensajes de 140 caracteres, la ausencia del mundo digital significa que también está ausente del mundo real. De ahí el debate en Estados Unidos sobre las contradicciones en el cronograma de los síntomas de Trump, y la información cruzada sobre su estado de salud.
En un país cuya economía altera la del mundo y el presidente siempre tiene al lado el maletín con los botones nucleares, esto es muy importante. En el mundo, la geopolítica es cosa seria. Los medios quieren saber exactamente cuándo comenzó a sentir los síntomas de Covid-19 y si se le dio oxigenación –para determinar lo serio de la enfermedad–, lo que no significa un ataque al presidente, sino establecer si está lo suficientemente grave como para invocar la Enmienda 25, que le permitiría al vicepresidente Mike Pence, asumir temporalmente el cargo y llenar el vacío de poder.
Desde 1981, cuando un disparo puso a Ronald Reagan al borde de la muerte, no se había presentado una situación similar. Reagan entró a cirugía y no pudo enviar la petición al Congreso, como manda la Enmienda, para que asumiera el poder el vicepresidente George H.W. Bush. La Casa Blanca de Reagan, a diferencia de la de Trump, abrió la información sobre la salud del presidente casi en su totalidad, generando certidumbre y evitando una crisis. Hoy, la Casa Blanca reporta datos antagónicos, con una desorganización que no se aprecia cuando Trump está en Twitter.
Este hecho, por otra parte, nos problematiza la vulnerabilidad de quien hace de la centralización del poder el eje de su gobierno. La paradoja que vive Trump es la que puede suceder con López Obrador, quien ha hecho de las mañaneras su único ejercicio de gobierno. Sin embargo, hay algo que nos hace muy diferentes: en Estados Unidos las instituciones funcionan; aquí, están supeditadas a López Obrador. Si se complica la salud de Trump, allá tienen formas institucionales y democráticas para resolverlo; si algo sucediera aquí, tendríamos una crisis de régimen autocrático. (Raymundo Riva Palacio – Estrictamente Personal, El Financiero, Opinión)
Cuando un Presidente exige “lealtad ciega” a sus funcionarios, deberían sonar las alarmas. Cuando pide el voto popular para enjuiciar a sus predecesores, lanza una andanada contra el organismo electoral independiente y avergüenza públicamente a quienes lo critican, hay buenas razones para sentir miedo, escribió el Consejo Editorial del Financial Times este domingo, refiriéndose a ya saben quién. “¿Por qué el señor López Obrador es tan intolerante?”, pregunta el influyente diario británico
El Financial Times es todavía más incisivo en su remate, que sonaría más o menos así en español: “De hecho, México se está transformando, pero no de la manera que López Obrador había prometido. A menos que el Presidente cambie de rumbo rápidamente, la segunda economía más grande de América Latina corre el riesgo de volver a caer en un pasado más pobre, oscuro y represivo, habitado por los caudillos autoritarios que la región esperaba haber dejado atrás”. (A la sombra, El Sol de México, Análisis)
Libre el camino
Nos dicen que la visita del presidente López Obrador a Hermosillo sirvió para despejar el camino al secretario de Seguridad, Alfonso Durazo, para convertirse, sin obstáculos, en el candidato de Morena a la gubernatura de Sonora, lo que incluye a la presidenta municipal de la capital sonorense, Célida López, quien también estaba apuntada en la contienda.
Manual contra lavado
La Unidad de Inteligencia Financiera, que encabeza Santiago Nieto, elaboró una guía anticorrupción para quienes realizan actividades vulnerables al lavado de dinero. Con ésta, los sujetos obligados que realizan dichas actividades podrán identificar y mitigar riesgos a los que se enfrentan, relacionados con corrupción, derivados de la relación con alguno de sus clientes. (Sacapuntas, Heraldo de México, Opinión)