Si usted creía que los recortes al gasto público ya habían acabado, pues se equivocó. El viernes pasado se anunció un nuevo ciclo de ajustes con objeto de generar ahorros, no sabemos en qué monto, pero lo que resulte será reasignado a Pemex. La administración de López Obrador recibió un aplauso generalizado de la población cuando tomó la decisión de ajustar los salarios de la alta burocracia, así como al reducir el presupuesto y las estructuras de la administración pública. Por años, el sector privado se había quejado de los excesos en el gasto público. Sin embargo, igualmente, muchos advertimos respecto al riesgo de que estos ajustes podrían producir un deterioro de la calidad del servicio público y contribuir al freno económico. (Enrique Quintana, El Financiero, p.2)
¿Qué le dice el Presidente a los miles de personas que se quedarán sin empleo -o que ya lo perdieron – y difícilmente volverán a encontrarlo en u n largo periodo? Ahora el argumento es que se necesitan recursos para rescatar Pemex. ¿Esa es la manera? Los que saben dicen que no. Por supuesto que hay preocupación justificada cuando en el primer trimestre Pemex perdió 35 mil 719 millones de pesos. Pero en el mismo periodo del año anterior la empresa ganó 113 mil 312 millones de pesos. Algo están haciendo mal, ¿o no? Sí, Pemex está en situación delicada debido a la caída en la producción, pero eso no se va a resolver con correr gente de todos lados, dejar de pagar, recortar el presupuesto a hospitales ni absteniéndose de comprar medicinas. (Pablo Hiriart, El Financiero, p.42)
La orden de iniciar una “limpia” de jueces, magistrados y hasta ministros involucrados en actos de corrupción o protección a presuntos delincuentes, salió del presidente de la Corte, Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, bajo la lógica de que el Poder Judicial debe reformarse a sí mismo, si no quiere que lo reformen desde afuera. Por ello ordenó que el Consejo de la Judicatura reactivara de inmediato las investigaciones y denuncias contra juzgadores federales, procediendo a la destitución del juez del caso de los Porkys en Veracruz y de varios magistrados acusados en Campeche. Pero en la operación para “limpiar” al Poder Judicial de corrupción, no sólo se han detectado los casos de jueces corrompidos por la delincuencia organizada; también se han encontrado juzgadores que están dando protección a “delincuentes de cuello blanco” al cambiar criterios para facilitarles evadir la justicia o que no prosigan las investigaciones contra ellos. (Salvador García Soto, El Universal, p.10)
El irónico secretario.- El único miembro del gabinete que expresó una opinión con respecto a la marcha en la que ayer miles de personas en la Ciudad de México protestaron en contra del régimen del presidente Andrés Manuel López Obrador fue el secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú. Don Javier escogió el estilo de la ironía para comentar acerca de la manifestación, en la que según las autoridades capitalinas participaron 15 mil personas. “Nunca pensé que todos los que están contra de AMLO fueran a la marcha, pero sí… ¡FUERON TODOS!”, escribió el secretario en su cuenta de Twitter. Esta vez, el secretario le madrugó a su madrugador jefe, quien seguramente fijará esta mañana su postura respecto a la marcha. (El Universal, p.2)
Llegó a mi teléfono celular un mensaje invitándome a participar en una marcha para exigir la renuncia del presidente Andrés Manuel López Obrador. Me llamó desagradablemente la atención la imagen de un águila devorando la cabeza degollada de un ganso, junto con la fecha del 5 de mayo, el lugar de la cita, el Ángel de la Independencia, y la hora, las 11 de la mañana. Como, por mi edad, no puedo ya permitirme creer en la espontaneidad de estos eventos intenté investigar quiénes eran los principales convocantes. El participante más notorio de esta marcha fue Vicente Fox Quesada, quien apenas hace un par de semanas agradeció a López Obrador por haberle protegido con efectivos del Ejército, después de una supuesta agresión en su rancho de Guanajuato. (Ricardo Raphael, El Universal, p.2)
En teoría, en la primera semana de mayo comenzaba en el PRI la carrera para elegir a su dirigente, pero esto ¡No pasó! Sin duda, preocupante, pues para que un país avance democráticamente, debe tener pesos y contrapesos. Según esto, hay seis pre-precandidatos para disputar la dirigencia, aunque sólo tres son de verdad, pues los otros son relleno para ver qué sacan. De los tres posibles, Ivonne, Alito y Narro, Ivonne, sin duda, es un valor del PRI que necesita mujeres y militantes como ella, es un activo digno de analizar. De Alito y Narro, qué decir, son dos expresiones radicalmente diferentes. Alito representa juventud, una visión nueva, es gobernador, ha ganado elecciones, es buen operador y cuenta con el apoyo de Rubén Moreira, los Murat (padre e hijo), Manuel Velasco (aunque sea de otro partido). Narro representa seriedad, honestidad, carta de vida intachable, visión de Estado. (Lourdes Mendoza, El Financiero, p.51)
Exigen respeto en el PRI.- El PRI tendrá hoy una reunión crucial rumbo a la sucesión en la dirigencia nacional de septiembre venidero. Los malosos, los malandros de siempre, pretenden romper el acuerdo anunciado por Claudia Ruz Massieu, actual lideresa, de que se consulte a las bases y que se abra la elección, para imponer al que trabajaba hasta hace poco en la UNAM, José Narro Robles, ex secretario de Salud. Alejandro Moreno Cárdenas lo denunció en redes el fin de semana y se le unió Ivonne Ortega. Uno, gobernador de Campeche; una, exgobernadora de Yucatán y exsecretaria general del PRI. La reunión de consejo sacará chispas. (Ovaciones, p.2)
Varios miles de los 60 millones de ciudadanos que no votaron por el Presidente Andrés Manuel López Obrador se decidieron al fin a tomar las calles de la Ciudad de México y de otras del interior de la república para protestar contra las diversas acciones de su Gobierno, que por encima de la ley han dejado sin empleo, prestaciones sociales y asistenciales a importantes núcleos de la población. En mantas, pancartas y cartulinas menudearon los reclamos contra las medidas asumidas en los escasos cinco meses y medio que van de su Gobierno por la desaparición de dependencias, organismos e instituciones autónomas y los miles de despidos injustificados y de más recortes presupuestales y de personal anunciados por las Secretarías de Hacienda y de la Función Pública para programas gubernamentales y salvar a Pemex de su hundimiento financiero. (Francisco Cárdenas Cruz, La Razón de México, p.6)
El tuit que publicó Andrés Manuel López Obrador hizo estallar las redes sociales. Vino después de que se diera a conocer, con cifras oficiales, que el arranque del sexenio de José Antonio Meade, el rival que lo venció en la elección presidencial, fue el más violento del que se tenga registro. Puso AMLO en Twitter: “el primer trimestre del año, con el índice de homicidios más alto en décadas. Meade, deja la pantomima y atiende las calamidades del país”. La sociedad, enojada con los pobres resultados de un presidente Meade que prometió en campaña que se solucionaría el problema de la inseguridad tan pronto tomara posesión, respaldó el mensaje del dirigente de Morena. (Carlos Loret de Mola, El Universal, p. 2)
El 30 de abril se publicó, en la Gaceta Parlamentaria de la Cámara de Diputados, el Plan Nacional de Desarrollo (PND Se compone de dos documentos distintos; el primero, es un texto escaneado de 63 páginas que no permite copiar y pegar y no tiene metas ni objetivos específicos. El segundo, elaborado por la Secretaría de Hacienda, cuenta con 225 páginas y está más estructurado. Los dos documentos son completamente distintos y no tienen interrelación, hasta la tipografía es diferente, con lo que, por un lado, se dejan ver las discrepancias, desconexión y falta de comunicación en el interior del gobierno federal, pero también un desorden estructural en la toma de decisiones, ¿por qué enviar ambos documentos de esa manera? ¿Cuál de los dos es el Plan Nacional de Desarrollo? (Irene Levy, El Universal, p.29)
Hay dos clases de personas; aquellos que no saben y aquellos que no saben pero creen que saben. El Presidente es de los segundos. Alguien que todos los días se burla de los técnicos, llama a la economía un “oficio”, desprecia el conocimiento, desdeña la ciencia, trivializa la experiencia y cree que siempre tiene la razón. Alguien que todos los días desoye a quienes le presentan datos duros, ningunea a quienes le advierten sobre las consecuencias de las posturas que toma, acalla a quienes intentan decirle que está cometiendo errores y muy graves. Con la forma en que recorta, gasta y redacta memorándums, López Obrador demuestra el talón de Aquiles del proyecto que quiere impulsar: su analfabetismo económico. El mayor peligro de la 4T y quien la lidera no es su “populismo”; es su ignorancia. (Denise Dresser, Reforma, p.13)
De acuerdo a la información pública, la economía creció 0.2% en enero con respecto a diciembre y 0.3% en febrero con respecto a enero, en tanto que en el trimestre enero-marzo cayó 0.2% con respecto al cuarto trimestre de 2018. Para que se dé este resultado hay que suponer que en marzo la economía cayó un extraordinario 1.4% con respecto a febrero, una de las peores cifras registradas históricamente. Otra forma de ver lo mismo, aunque no con los mismos números, es a través de las cifras del crecimiento anual. Según el INEGI, la economía apenas creció 0.2% en el trimestre con respecto al primer trimestre de 2018, después de que en enero lo hizo en 1.2% anual y en febrero en 1.1% anual. Para que puedan cuadrar estos resultados necesariamente hay que suponer que la economía cayó 1.8% anual en marzo, que en términos anualizados implica una contracción de más de 20%. Vale decir, que actividad económica se contrajo entre 0.9% y 1.8% anual en marzo, dependiendo de si la estimación se hace con base a las cifras de la caída trimestral (-0.2%) o del crecimiento anual (0.2%). (Rodolfo Navarrete Vargas, Reforma, p.4)