Columnas de Opinión 061124

Rayuela

Ahora sí… ¡ay, nanita! (Rayuela, La Jornada, Contraportada)

Templo Mayor

PESE A TODOS los riesgos y retrocesos que representa Donald Trump, anoche el mundo se fue a dormir temiendo despertar hoy en una pesadilla: su regreso a la Casa Blanca.

 

EL PROBLEMA de fondo es, ¿qué lleva a la mitad de los votantes norteamericanos a elegir a alguien que miente descaradamente, que socavó la democracia y que es un delincuente condenado por diversos delitos? La respuesta: el discurso antiinmigrantes.

INCREÍBLE que quien lo derrotó hace cuatro años, Joe Biden, fue quien le dio a Trump el boleto de regreso. La retórica del republicano contra la supuesta invasión por la frontera sur le sirvió para culpar a los migrantes de todo: de la falta de trabajo, de los altos precios y hasta de comerse gatos. ¿Y por dónde cruzan esos extranjeros de distintos países? Claro, desde México.

VAYA RETO tiene enfrente Claudia Sheinbaum, pues todo indica que deberá dedicar presupuesto, tropas y lo que tenga a la mano para sellar la frontera. De lo contrario, el costo puede ser muy alto para México.

POR CIERTO, otra de las promesas de Donald Trump debe tener muy preocupados a varios políticos mexicanos: la idea de declarar como grupos terroristas a las bandas de narcotraficantes. De concretarse, la investigación y la persecución iría no sólo contra los capos, sino contra aquellas autoridades de México, de todos los niveles, que han sido cómplices, por obra o por omisión.

AL FINAL, un solo voto, el del ministro Alberto Pérez Dayán, salvó al gobierno de Claudia Sheinbaum de enfrentar su primera crisis constitucional. Quienes saben cómo andaban los ánimos dentro de la 4T, cuentan que desde el Ejecutivo y el Legislativo ya tenían preparada la ofensiva para contrarrestar un eventual fallo adverso de la Suprema Corte.

SEGÚN ESTO, la idea era revirar mediante un proceso parlamentario, con la presentación de una nueva iniciativa que se votaría en noviembre. Esta reforma les permitiría nombrar al sustituto del ministro Luis María Aguilar, quien se retira el último día de noviembre. Con un nuevo integrante del pleno afín al oficialismo, buscarían blindar un tercer intento de reforma judicial.

HABÍA VOCES de simpatizantes morenistas que pedían prácticamente disolver la Corte e, inclusive, llevar a juicio político a los 8 ministros rebeldes. Pero ya no fue necesario nada de eso, pues la reforma judicial, con todas sus fallas y defectos, se queda como está.

AUNQUE no faltaron quienes llamaron “traidor” al ministro Pérez Dayán y hasta lo compararon con el senador panista Miguel Yunes Márquez, quien dio el voto clave en el Senado para aprobar la reforma judicial, también hubo quienes reconocieron la congruencia del jurista.

NUNCA ocultó sus discrepancias con la reforma judicial, pero ayer votó como siempre ha votado en estos temas. Y ahí se acabó la historia de la resistencia. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)

Bajo Reserva

De villano a héroe

En enero pasado, uno de los enemigos públicos de la autollamada Cuarta Transformación era el ministro Alberto Pérez Dayán, pues con su voto de calidad en salas de la Suprema Corte “tiró” la reforma eléctrica del entonces presidente López Obrador. Incluso, el entonces también líder de Morena en San Lázaro, Ignacio Mier, amagó con presentar juicio político contra él porque al emitir voto particular desempató la votación en la Segunda Sala y tiró la reforma presidencial. El enojo contra Pérez Dayán se incrementó en los círculos oficialistas cuando el ministro suplió a la presidenta Norma Piña, en un evento republicano en Querétaro al conmemorar el 107 aniversario de la promulgación de la Constitución, se lanzó duró y dijo: “Por encima de la Constitución, no hay poder alguno” y López Obrador estaba a punto de presentar su paquete de reformas constitucionales, incluida la judicial. Ayer, Pérez Dayán rompió el bloque opositor a la reforma en el pleno de la Corte y con su voto la reforma judicial, con todo y la elección de jueces, magistrados y ministros, se mantendrá tal y como fue aprobada por la mayoría de Morena y aliados y promulgada por el expresidente López Obrador el pasado 15 de septiembre. ¿Será que ahora el ministro Pérez Dayán será considerado un héroe por la 4T?

 

Pelea entre morenistas por la CNDH

Mucho se ha dicho que, ante la irrelevancia de los partidos opositores, la única oposición que Morena tiene en el Poder Legislativo es Morena. Nos hacen ver que en la elección de la persona que presidirá la Comisión Nacional de Derechos Humanos hay un pleito entre morenistas en el Senado, quienes ha radicalizado sus posturas.  La división está entre el ala que impulsa la reelección de Rosario Piedra Ibarra y la que apoya la designación de Nashieli Ramírez. Nos hacen ver que quizá quien podría resultar beneficiada de esta guerra entre facciones morenistas es la jurista jalisciense Paulina Hernández Diz, quien ha sido relatora especial en Derechos Humanos de las Mujeres en la Comisión de Derechos Humanos de Jalisco y que podría ser una salida ante las posturas irreconciliables en el oficialismo.

 

La FIFA investiga multipropiedad del grupo Pachuca

Quienes no dejan de estar en la mira de la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) son los equipos mexicanos de futbol. Nos dicen que ahora, de cara al primer mundial de clubes que se llevará a cabo en Estados Unidos en 2025, la FIFA investiga la multipropiedad del grupo Pachuca con base en el artículo 10 de su reglamento que, aseguran, prohíbe expresamente que dos equipos participantes sean de un mismo dueño o grupo empresarial. Dos de los tres equipos mexicanos que estarán en el torneo, Pachuca y León, pertenecen al Grupo Pachuca. Todo apunta a que el presidente del corporativo, Jesús Martínez, deberá decidir cuál de los dos clubes que tiene irá a la competencia internacional y cuál quedarse en casa. Y luego, habrá que ver cómo le explican a la afición de los dos estados: de Guanajuato, gobernado por la panista, Libia Denise García; y de Hidalgo, que gobierna el morenista Julio Menchaca, que uno de los equipos locales estará fuera de la contienda deportiva que será seguida a nivel mundial.

 

¿Sheinbaum se reunirá con algunos líderes del G-20?

Nos comentan que durante el viaje que realizará la presidenta de Claudia Sheinbaum a Brasil, para asistir a la Cumbre de Líderes G20, la mandataria trabaja en un mensaje en el que pedirá a sus homólogos trabajar en estrategias de erradicación de la pobreza y brindar ayuda humanitaria a diversos países. Paralelamente, nos dicen, el canciller Juan Ramón de la Fuente gestiona reuniones bilaterales con algunos mandatarios, entre ellos, nos dicen, el español Pedro Sánchez, Joe Biden, de Estados Unidos, y el chino, Xi Jinping. Aunque todas son de primer nivel, será interesante ver si se concreta un encuentro entre la Presidenta y el mandatario español. (Bajo Reserva, El Universal, p. A2)

Frentes Políticos

1  Intacta. Ganó Claudia Sheinbaum, presidenta de México. Logró que la Corte dejara la reforma judicial tal y como estaba. Después de un maratón de siete horas, los ministros no alcanzaron los ocho votos necesarios para invalidar los cambios del plan C, en gran parte por el giro estratégico del ministro Alberto Pérez Dayán, quien se unió a las ministras Lenia Batres, Loretta Ortiz y Yasmín Esquivel. Ni hablar de los temas polémicos, como el proceso para nombrar jueces o el Tribunal de Disciplina, no se discutieron. Al final, Sheinbaum anotó un triunfo crucial para su administración. En la Corte, el guion estaba escrito y Alberto Pérez Dayán lo rubricó.

2  Raíces. Rosa Icela Rodríguez estuvo presente en un acto simbólico que va más allá de los protocolos, con el primer abanderamiento en escuelas bajo el gobierno de Claudia Sheinbaum. En el jardín de niños Guadalupe Campos y la primaria Víctor María Flores, la secretaria de Gobernación puso el acento en valores como la honestidad y el respeto, recordando que la identidad nacional se forja desde las aulas. Este tipo de ceremonias buscan rescatar el civismo y fomentar cohesión social desde la base, y Rosa Icela Rodríguez lo ejecuta con un enfoque sensible y cercano. En tiempos de división, México se construye desde sus raíces.

3  Tajo preciso. El ministro Luis María Aguilar no se tentó el corazón y cortó en seco a la ministra Lenia Batres durante el debate en la SCJN. La frase “esto no es un mitin político” retumbó en el recinto como un martillazo que marca territorio, el de la legalidad y la imparcialidad. Aguilar no estaba para la retórica efervescente y dejó claro que en la Corte no caben los ecos de la plaza pública. En el fondo, envió un recordatorio tácito al Congreso de que las leyes sin rigor siempre serán leyes con destino al rechazo. Aplausos, a la plaza; la lógica, en el estrado.

4  Alianza benéfica. La instalación de la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Cámara de Diputados, que tendrá como presidente al diputado Eruviel Ávila Villegas, tiene visos de lo que puede ser una buena alianza entre el Ejecutivo y el Legislativo. Y es que este día se espera la presencia del secretario de Educación, Mario Delgado Carrillo, y la virtual titular de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, de próxima creación, Rosaura Ruiz Gutiérrez, quienes acompañarán a los integrantes de la comisión. Se lee que la ciencia será de suma importancia en esta administración y hay disposición de cerrar filas en todos sus frentes. Ver para creer.

5  Diputado fantasma. Pedro Haces se enreda en una madeja que tejió. Fanfarroneó sobre la votación y presumió trabajo legislativo, pero las fotos y los vuelos no mienten, la Serie Mundial lo delató. Sergio Gutiérrez Luna, presidente de la Cámara baja, fue el segundo en negar el voto fantasma. Después, Morena, en un intento de encubrimiento exprés, corrigió el conteo a 339 votos, como si un número menos tapara el agujero. Haces admitió que no votó, pero inventó un “trabajo” en Washington. La verdad es terca y las cámaras en los estadios también, y ahí lo captaron. Tanto juego político y ni siquiera tocó base. (Frentes Políticos, Excélsior, Nacional, p. 13)

Trascendió

Que poco después de las nueve de la noche hora de México, el dueño de la red social X, Elon Musk, decretó con la fórmula tenística “game, set and match”, es decir, juego, set y partido, la victoria de Donald Trump en la elección estadunidense, después de meses de hacer campaña abierta por el republicano y de haber recibido la oferta del magnate para ocupar un cargo clave. Ya para entonces el New York Times proyectaba una posibilidad de 89 por ciento contra la demócrata Kamala Harris.

 

Que no fue el día de la presidenta de la Suprema Corte, Norma Piña, quien perdedora en las dos votaciones de ayer en el pleno, y cuando aún no digería el “fallo” de Miguel Ángel Yunes, perdón, Alberto Pérez Dayán, en favor de las tres ministras cuatroteístas, tuvo que llamar al orden porque precisamente ese trío comenzó a despedirse cuando aún no acababa de forma oficial la sesión e incluso una feliz Lenia Batres preguntó, aprovechando su primer momento de gloria desde que llegó al tribunal, si ya se podían retirar. Bueno.

 

Que los efectos por el voto fantasma del legislador morenista Pedro Haces a favor de la reforma en materia de “supremacía constitucional” siguen escalando en el Palacio de San Lázaro y ya no solo la oposición cuestiona y exige esclarecer el asunto, sino diputados guindas, como Leonel Godoy y Manuel Espino, exigen ahora la renuncia de su correligionario a la “coordinación operativa” de la bancada, mientras él dice a quienes quieren escucharlo “no me voy, no me voy”. Ante una oposición borrada, ahora hasta en la Suprema Corte, afloran los ajustes internos de cuentas.

 

Que la jefa de Gobierno de Ciudad de México, Clara Brugada, ya dio pie a que el encargado de despacho de la Fiscalía General de Justicia, Ulises Lara López, pueda formar parte de su gabinete en caso de que no sea electo como titular de la dependencia para el próximo periodo. Este martes, en conferencia de prensa, la mandataria destacó el trabajo del flamante licenciado en derecho, por lo cual dijo que sería una gran suma para su administración. (Trascendió, Milenio, Al Frente, p. 2)

Sacapuntas

El ministro que enterró a la Corte

Fue Alberto Pérez Dayán quien dio la estocada final al intento de anular parte de la Reforma Judicial de la 4T. Desde el inicio de la discusión, el ministro hizo explícito su desacuerdo con el proyecto de su compañero Juan Luis González Alcántara Carrancá, pues consideró que las acciones de inconstitucionalidad interpuestas debían declararse improcedentes. Y más tarde lo ratificó con su votó en contra de que la invalidez procediera con el voto de seis integrantes del pleno.

 

Extiende la mano a oposición

Llamado con sabor a mano extendida realizó la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez a los legisladores de oposición. Los convocó a dejar a un lado las diferencias políticas para trabajar por un México más igualitario y más justo. Hizo énfasis en que eso requiere de la participación de todos los grupos parlamentarios del Congreso.

 

Reciben otra negativa

Nuevamente los comisionados del INAI, encabezados por Adrián Alcalá, buscaron convencer al morenismo de no eliminar el instituto. Para ello se reunieron con el presidente de la Jucopo de San Lázaro, Ricardo Monreal, quien les reiteró que no darán marcha atrás en la desaparición de ese y otros seis organismos autónomos.

 

Piedra, en la terna

Rosario Piedra fue incluida en la terna de la que se elegirá a la presidenta de la CNDH. La actual titular del organismo busca reelegirse, pero compite contra Nashieli Ramírez, ombudsperson de la CDMX, y Paulina Hernández, secretaria ejecutiva del Instituto Jalisciense de las Mujeres, ambas con importantes apoyos dentro del Senado.

 

Impulsa revolución inmobiliaria

Apuesta por desarrollos inmobiliarios sustentables impulsa Sergio Leal, presidente de Vinte. En medio de un panorama donde muchos empresarios del ramo optan por el camino fácil, Leal está promoviendo proyectos que revolucionarán esa industria, pues incluye prácticas amigables con el medio ambiente, tecnología y eficiencia energética.

 

Hay voluntad de reabrir el estadio azul

Nos cuentan que el alcalde en Benito Juárez, Luis Mendoza, está dispuesto a reabrir el Estadio Azul, suspendido el sábado pasado. Sólo pide a la administración del recinto hacer compromisos en materia de protección civil, para garantizar la seguridad de asistentes y vecinos de la zona. Pronto habrá noticias de ello.

 

Clara lo quiere en su gobierno

Resulta que el encargado de la Fiscalía de la CDMX, Ulises Lara, podría integrarse al equipo de la jefa de Gobierno, Clara Brugada, una vez que concluya su gestión, en diciembre próximo. “Para mí sería un honor que, posterior a su responsabilidad, pueda acompañarnos aquí en el Gobierno de la Ciudad”, dijo la mandataria. (Sacapuntas, El Heraldo de México, La 2, p. 2)

Confidencial

El voto definitivo

A la mayoría oficialista en el Congreso le faltaba un voto de la oposición para alcanzar la mayoría calificada, y lo consiguió. A la minoría afín a la ‘4T’ en la Corte le faltaba un voto para impedir que transitara la acción de inconstitucionalidad contra la reforma judicial, y lo consiguió con el ministro Alberto Pérez Dayán. “¡Que salga el traidor! ¡Que salga el traidor!”, gritaron ayer los asistentes a la manifestación a las afueras del alto tribunal, en referencia a Pérez Dayán. Su voto fue decisivo para que no se declarara la invalidez de la reforma y, con ello, se convirtió en el blanco de los reproches.

 

‘La lucha se hizo’

Y Pérez Dayán no salió, pero el que sí fue a dar la cara a los manifestantes fue el ministro Luis María Aguilar. Al agradecer el apoyo, la solidaridad y la lucha de quienes afuera de la Corte expresaban su rechazo a la reforma que obliga a los impartidores de justicia a renunciar o ir a las urnas para permanecer en el cargo, Aguilar Morales les dijo, megáfono en mano: “Tratamos de hacer todo lo posible, ustedes lo vieron, pero, bueno, no siempre se puede, desgraciadamente en este caso, y les agradezco apoyo. ¡Todos somos el Poder Judicial!”. Los aplausos no se hicieron esperar.

 

Discusión acalorada

En medio de una confusa sesión, una cosa brilló por su claridad: el pleito entre la ministra Lenia Batres y precisamente el ministro Luis María Aguilar. Ella le reclamaba sus posturas pasadas mientras el juzgador reviraba que se sacaban de contexto sus palabras y decía que se iba a expresar con mesura, ya que “no estamos en un mitin político”. Ante ello, Batres respondió que ella habla con pasión. A lo mejor es que Aguilar Morales ya se va, pero esas actitudes no se veían en el alto tribunal.

 

Invitados especiales en San Lázaro

Un día especial vivieron ayer los diputados de Morena. En inéditas ceremonias, a la instalación de diversas comisiones ordinarias de trabajo llegaron los secretarios de Estado como invitados ‘de lujo’. En la Comisión del Trabajo, además del secretario del ramo, Marath Bolaños, acudió hasta el presidente del CCE, Francisco Cervantes, y de la Concanaco, Octavio de la Torre. En la Comisión de Educación, llegó el secretario y exdirigente nacional de Morena Mario Delgado. Hasta a la de la Comisión del Deporte acudió el titular de la Conade, el exclavadista olímpico Rommel Pacheco.

 

En el Senado, como si nada…

Aunque hasta la tarde de ayer la elección judicial todavía estaba en incertidumbre, en el Senado todo transcurrió como si nada. Se habilitó un área especial de la Oficialía de Partes para inscribir de forma presencial a los aspirantes a los cargos de ministro, magistrado o juez. Aunque pocos, sí hubo quien acudió al registro.

 

Avalado, inmortalizan a Ifigenia

El pleno de la Cámara de Diputados aprobó e hizo realidad el deseo de Morena y el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas del Palacio Legislativo llevará el nombre de la maestra Ifigenia Martínez y Hernández. A mano alzada, en votación económica, la mayoría morenista y sus aliados del PT y el PVEM aprobó el acuerdo, como homenaje a la lucha por la democracia desde la izquierda de quien fuera la presidenta de la Cámara en el inicio de la actual 66ª Legislatura. (Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 37)

Rozones

Y ahora, ¿qué sigue?

A partir de lo acontecido ayer en la Corte, hay para quienes ya no hay duda de que la única ruta a seguir ahora es la de ir a la elección de jueces, ministros y magistrados el año entrante. Y que es deseable que la energía hasta ahora dispuesta para alimentar los frentes de batalla por la reforma judicial se pueda canalizar a cumplir, ordenar, corregir, perfeccionar, precisar o establecer componentes de esa elección sobre los que se han planteado dudas. Aminorar el impacto que pudiera haber en el acceso de los ciudadanos a la justicia —con decisiones legislativas, planeación, organización…—, por la reconfiguración institucional que habrá, tendría que ser una prioridad. ¿El temor a lo impredecible de quienes critican de manera seria la reforma se puede aminorar? Ahí está el reto común, nos dicen, y no hay tiempo que esperar para acometerlo.

Los ministros de Calderón

Quienes conocen al dedillo datos relevantes, pero también curiosos de la Corte, nos recuerdan que fueron dos ministros propuestos y nombrados durante el gobierno de Felipe Calderón, los que finalmente han hecho una contribución mayor en la supresión del Poder Judicial como se le conoce hasta hoy. El primero de ellos es Arturo Zaldívar, que se incorporó a la Corte en 2009 en remplazo de Genaro Góngora. Y es que Zaldívar ahora sumado a la 4T ha sido un férreo promotor de la reforma judicial, ya sea argumentando o de plano confrontando directamente a los ministros que rechazaban la enmienda. El otro es Alberto Pérez Dayán, quien fue propuesto, no una sino dos veces, en ternas también por el gobierno calderonista. De hecho, nos cuentan, entró a la Corte en la segunda. Y ha sido ahora con su decisión de no apoyar el proyecto de Juan Luis González Alcántara que rompió el bloque de ocho ministros que podría haber frenado partes de la reforma. Nos recuerdan por ello el dicho aquel de que para que la cuña apriete… ¿Aplica?

 

Mensaje contra la impunidad

Y hablando de detenciones relevantes, vale la pena destacar las que lograron las instituciones de seguridad de la capital, esto es la Secretaría de Seguridad Ciudadana, a cargo de Pablo Vázquez, y la fiscalía capitalina que lleva Ulises Lara, en colaboración con las del Estado de México. Y es que ayer dieron cuenta de la captura de tres personas involucradas en el ataque en pleno Centro Histórico a la activista Diana Sánchez Barrios, las cuales se consiguieron gracias a seguimientos realizados con cámaras urbanas y trabajos de inteligencia. Pero no fue la única, pues también informaron sobre la detención de otras tres personas más vinculadas al asesinato de la abogada Oralia Pérez, ocurrido en pleno Viaducto. Es sabido que ambos hechos ocurrieron el mismo día, sin embargo, las indagatorias han dejado en claro que nada tiene que ver uno con el otro. Por lo pronto, el gobierno de la Ciudad de México, a cargo de Clara Brugada ha dado un buen mensaje contra la impunidad y la violencia.

 

Goliza al Cuau

Ayer fue un muy mal día para el diputado federal de Morena, Cuauhtémoc Blanco, por los problemas que sus cercanos tienen con la justicia. La Fiscalía Anticorrupción de Morelos confirmó que investiga fraudes cometidos con la compra-venta de terrenos del Fideicomiso Lago de Tequesquitengo. La nueva administración detectó que varios predios fueron vendidos a precios irrisorios y, según versiones de medios locales, entre los compradores hay varios excolaboradores del Cuau. La exsecretaria de Administración, Sandra Anaya, reconoce la adquisición de cuatro terrenos, pero asegura que no cometió ningún delito. Mal haría quien acusara a alguien sin pruebas, por lo que habrá que esperar a que avance la indagatoria. Por otro lado, el Tribunal Superior de Justicia ordenó que el hermano de Cuauhtémoc, Ulises Bravo, sea vinculado a proceso por cometer violencia familiar en contra de su exesposa. Al parecer, las redes de protección que tenía el exfutbolista ya desaparecieron. Pendientes.

 

Otro golpe en Sinaloa

Un hecho relevante que pasó casi inadvertido ayer por el gran ruido mediático —comprensible— que generaron las elecciones de Estados Unidos y la definición de la SCJN respecto a la reforma judicial, fue la captura de Marcelino Ticante Castro, alias El Fantasma, quien fuera jefe de seguridad de Joaquín El Chapo Guzmán. El mérito corresponde al Ejército, cuyos elementos se enfrentaron con generadores de violencia el pasado domingo en Culiacán, la capital de Sinaloa. Tras la refriega, los efectivos militares detuvieron a tres personas, una de las cuales, se confirmó ayer, era El Fantasma. Esta acción confirma una vez más que quienes sí realizan su tarea en Sinaloa son las Fuerzas Armadas y la Guardia Nacional, pues los grandes golpes propinados a los capos de la delincuencia organizada han estado a cargo de las instituciones federales. Hay quien cree que si el Gobierno estatal hiciera lo que le corresponde, la situación en esa entidad sería distinta. ¿Será?

El encendido festejo

En el Senado se festejó la decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación de desestimar las acciones de inconstitucionalidad presentadas por los partidos políticos como si se hubiera ganado un mundial de futbol, e incluso poco faltó para querer ponerle un monumento al ministro Alberto Pérez Dayán por su voto en contra de la propuesta de su par Juan Luis González Alcántara, que iba por invalidar una parte de la reforma judicial. Luego de una serie de epítetos que había lanzado Gerardo Fernández Noroña, presidente del Senado, antes de darse la resolución en la Corte, como “pandilla de truhanes”, “abogados enloquecidos”, al final del día terminó por reconocer a Pérez Dayán por haber votado en conciencia, con lo que tumbó la intención de frenar la enmienda al sistema judicial del país. “¡Larga vida para Alberto Pérez Dayán!”, exclamó el morenista, en su primera reacción, y dedicó un “ganamos, tengan para que aprendan”, a los siete ministros que acompañaron el proyecto. Ahí el dato. (Rozones, La Razón, LA DOS, p. 2)

¿Será?

Dudas internas

Nos cuentan que en el bloque oficialista en la Cámara de Diputados hay una creciente inconformidad por las reformas al vapor que se han aprobado, como la llamada supremacía constitucional; nos aseguran que el voto en abstención en lo general del morenista Alejandro Carvajal sólo fue la punta de iceberg, y aunque al final la regañada que le pusieron lo hizo doblarse en la votación en lo particular, el huevo de la serpiente se incuba en los legisladores oficialistas. ¿Será?

De lealtades

Qué siempre sí, la mayoría de Morena en el Senado decidió incluir a Rosario Piedra en la terna para la presidencia de la CNDH. Aunque los senadores de Morena aseguran que no tienen “línea” para votar a favor alguna de las propuestas de la terna, que también incluye a la actual ombudsperson de la Ciudad de México, Nashieli Ramírez, y a Paulina Hernández, nos dicen que en esta elección se definirá quién tiene más peso entre los legisladores, la propuesta del expresidente López Obrador o la de la presidenta, Claudia Sheinbaum. ¿Será?

Instalan comisión

Este miércoles entrará en operaciones la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Cámara de Diputados, presidida por el diputado Eruviel Ávila Villegas, exgobernador priista de Estado de México, ahora perteneciente a la 4T, misma que deberá legislar para lograr que todas las personas tengan acceso a los avances en materia científica y tecnológica. Cuentan que el mencionado organismo legislativo estará en permanente coordinación con la secretaría que encabeza Rosaura Ruíz, quien al tomar el encargo asumió como responsabilidad “hacer de México una potencia en tecnología”. ¿Será?

¿Compromiso con la educación?

Por cierto, a quien se le ha visto muy pegada a Etelvina Sandoval Flores, comisionada de la Junta Directiva de la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (Mejoredu), es a la comisionada presidenta de esa institución, Silvia Valle Tépatl, quien ya parece su dama de compañía durante las visitas de las morenistas a distintos personajes del Ejecutivo y Legislativo; dicen los especialistas que lo que se observa es que buscan entregar la desaparición de Mejoredu a cambio de la creación de una unidad independiente de la SEP, que se dedique únicamente a la formación docente y a crear lineamientos de mejora, aunque parece que se han quedado fuera de este proyecto las evaluaciones y la generación de indicadores… Por cierto, nos dicen que quien se propuso para estar al frente de esta nueva instancia es ¡Etelvina Sandoval!¿Será?

Daño al erario

Antes de su próxima salida del gobierno en Chiapas, Rutilio Escandón tendrá que explicar varias irregularidades en el manejo de recursos. A detalle, la Auditoría Superior de la Federación detectó un “probable daño o perjuicio” al erario en su administración por casi 40 millones de pesos destinados a la compra de vehículos; cifra que se suma a los más de 2 mil millones de pesos que tendrá que aclarar el gobierno del morenista, que concluye la primera semana de diciembre. ¿Será? (¿Será?, 24 Horas, PÁG. 2)

La Esquina

Un capítulo se cerró ayer en la Suprema Corte de Justicia de la Nación. El apego a la legalidad impone límites, justo los que muchos en el mundo optan por ignorar cuando llegan al poder, pero respetar esos márgenes de acción es lo único que puede construir y dar continuidad a un verdadero estado de derecho. Los ministros, en contra y a favor (y a pesar de momentos agrios) tomaron una decisión colegiada que finiquita un momento de crisis. (La Esquina, La Crónica de Hoy, P.p.)

Estrictamente Personal / El Estado está roto

El Estado está roto y no hay quien tienda un puente que impida se siga profundizando el desencuentro. No estalló ayer una crisis constitucional porque la mayoría de ocho ministros de la Suprema Corte de Justicia necesarios para declarar la inconstitucionalidad de la reforma judicial se rompió con el voto de Alberto Pérez Dayán, pero no subsanó la crisis política en la que vivimos porque la interrelación de los poderes dejó de funcionar. Esto se va a resolver a partir del segundo semestre del próximo año, pero bajo un régimen diferente, donde el poder ya no tendrá contrapesos y será vertical.

En el camino se están llevando el país al despeñadero, sin querer verlo porque sus intereses coyunturales pesan más que las consecuencias a largo plazo. Los pilares del nuevo régimen que se erigirán a partir de la nueva reforma judicial contravienen las normas internacionales sobre el debido proceso y la independencia de los juzgadores, lo que provocará que la justicia va a estar al alcance y al servicio principalmente de quienes tengan dinero para comprar juzgadores o armas para matarlos si no dictan sentencia en beneficio de sus intereses. Si no se tiene dinero, serán las amistades y complicidades en el nuevo régimen quienes proporcionen la llave de la puerta para obtener justicia.

La destrucción institucional, aún en vísperas de oficializarse, detonó que juzgadores vinculados al gobierno de Claudia Sheinbaum empezaran a vender plazas en el próximo Poder Judicial para que el control lo tenga el nuevo régimen, y que uno de quienes seleccionó la Presidenta para formar parte del Comité de Evaluación propuesto por el Ejecutivo para la elección de juzgadoras empezó a cabildear en la Corte para colocar a sus aliados en el nuevo Tribunal de Disciplina Judicial, que se teme será utilizado como un instrumento de persecución política.

El nuevo Poder Judicial ya no vigilará la Constitución, sino la utilizará para ir apuntalando el nuevo régimen, desapareciendo como uno de los tres pilares del Estado mexicano. Cuando surja un juzgador con espíritu legalista y autonomía, habrá una ley que evite que el Poder Judicial revise o bloquee una acción del Ejecutivo que considere ilegal, porque será la Presidenta quien determine qué es legal y adecuado para sus fines. Va a ser el mundo de la arbitrariedad, donde un poder, el Ejecutivo, será el que determine la suerte del país y los ciudadanos.

A donde llegamos no fue mediante un curso natural. Fueron las personas, no las circunstancias, las que han llevado al país a este punto.

La Suprema Corte de Justicia se partió, no de manera simétrica, sino en dos bloques donde dejaron a un lado la observancia de la Constitución y jugaron a la política. Hay tres ministras –Lenia Batres, Yasmín Esquivel y Loretta Ortiz– cuya claudicación a su obligación para satisfacer cada deseo del expresidente Andrés Manuel López Obrador llegó a niveles de antología. Hay ministros, en particular la presidenta de la Corte, Norma Piña, que escogió el activismo para enfrentar los abusos de López Obrador, que en los reveses judiciales a sus actos ilegales fue alimentando su odio hacia los ministros y su estrategia de venganza, en la forma de una reforma judicial.

La presidenta Claudia Sheinbaum se apropió de los odios y la intransigencia de López Obrador, enfrentando con descalificaciones al Poder Judicial, calificando a sus integrantes de egoístas que sólo pensaban en sus privilegios y jubilaciones, generalizando las debilidades de los menos y difamando a la mayoría de los juzgadores, en una campaña sistemática que inició en el gobierno anterior para estigmatizarlos como corruptos. Borró la convivencia con otro poder del Estado mexicano al que se comprometió con López Obrador, en los hechos y los dichos, para liquidar ese Poder Judicial y erigir uno donde la verticalidad autócrata será el cuerpo del nuevo régimen que está apuntalando.

El Congreso y el Senado se declararon en desacato contra las decisiones de la Corte que afectaran la reforma judicial que habían aprobado a toda prisa, llevando al país a una crisis constitucional y amenazando a los juzgadores con iniciar un proceso para meterlos a la cárcel. Los líderes legislativos de Morena, Adán Augusto López y Ricardo Monreal, siguiendo las instrucciones de López Obrador, no de la Presidenta, rompieron con el Poder Judicial llevándolo al terreno del enemigo a matar, y no del poder con el cual tendrían que armonizar. El último ejemplo lo dio Monreal ayer, al decir con una soberbia desafiante que los tenía sin cuidado la resolución en la Corte. Ergo, la Corte no es un poder del Estado mexicano que merezca respeto institucional; la pueden pisar cuantas veces quieran.

Las reglas están demolidas. La anomia es el nombre del juego. La división de poderes del Estado mexicano, el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial, se ha descarrilado por diferencias insalvables, con lo cual el poder de autoridad que pretende su equilibrio y armonía se ha vuelto disfuncional. El principio de la necesidad de que las decisiones no debían concentrarse mediante un sistema de contrapesos, inspirado en las teorías de John Locke y Montesquieu, que concebían como complemento a la regla de mayoría en los sistemas democráticos la protección de las libertades individuales, se evaporó ayer.

El nuevo régimen que se empezará a construir condicionará las libertades individuales al capricho del poder supremo de la Presidencia, a sus ánimos y necesidades inmediatas, en perjuicio de las mayorías y de los que menos tienen, con un sistema político vertical, unipersonal, sin límites ni equilibrios, donde la libertad, la ley y el destino dependerán de una sola persona, sólo una que, además, podrá hacer lo que quiera porque así estará en la Constitución reformada. La democracia, como la conocemos, será cosa del pasado. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 40)

Historias de reportero / El Yunes de la Corte

¿Qué decían de Alberto Pérez Dayán los morenistas hasta hace quince minutos? Que era un ministro enamorado del dinero, que no tenía empacho en ostentarse al lado de los oligarcas del país recibiendo de ellos sus prebendas: asientos de honor en los grandes eventos, Fórmula 1, partidos de futbol, peleas de box, relojes. Que era un conflicto de interés andante.

Alberto Pérez Dayán nunca ha sido un ministro discreto. Y por eso, el obradorato no se cansó de exhibirlo en redes sociales.

Hace un año, el entonces presidente López Obrador se burlaba de la riqueza y relaciones de Pérez Dayán, quien había sido captado en la carrera del Gran Premio de México en la Fórmula 1: “Va a la zona especial, y luego sale ahí hasta con un Rolex, ¿cuánto valen esos Rolex? Dos millones aproximadamente”. Le llamó corrupto, le dijo que era fruto de la cultura del influyentismo y hasta promovió un juicio político en su contra.

Pérez Dayán, como víctima del síndrome de Estocolmo, es hoy el orgullo del régimen: su voto terminó inclinando la balanza para hacer realidad el sueño autoritario de la dupla López Obrador-Sheinbaum. Y con su voto, la reforma judicial va.

Alberto Pérez Dayán se dobló. Como se dobló la familia Yunes. Sus apellidos quedarán inevitablemente entrelazados como los que sucumbieron ante el régimen para entregarle las mayorías que no les dieron las urnas. Uno el Senado, el otro la Suprema Corte. El ministro Pérez Dayán no tiene el expediente público de los Yunes, pero la sensación de traición y debilidad que deja con su voto a favor del gobierno seguramente despertará el apetito de ir ventilando su historial.

Desde hace varios días, la presidenta Sheinbaum mostró que algo se traía entre manos: en varias conferencias mañaneras pidió esperar al voto de los ministros de la Suprema Corte antes de emitir un juicio sobre su análisis de la reforma judicial. Se ve que ya sabía que uno se había doblado, que ya traían los votos para que la Corte no pudiera frenar la reforma que ha causado escándalo internacional. Se ve que sus operadores —tritones de las alcantarillas de la política mexicana— ya habían echado a andar el menú de la mafia obradorista. Desde los incentivos hasta los expedientes. Les ha funcionado todo el sexenio.

La democracia mexicana va a experimentar un periodo de daño profundo. Seremos un régimen autoritario. De eso no hay duda. ¿Presidencialista? Quién sabe, porque aún estamos por descubrir hasta dónde manda la presidenta, hasta dónde manda el expresidente y hasta dónde mandan los otros grupos y figuras de Morena en un momento en que todos están embriagados de poder. ¿Llegaremos a ser una dictadura? Estamos por verlo. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. A13)

Serpientes y Escaleras / Pérez Dayán: ¿traidor o congruente?

“Pérez Traidor, le fallaste a la Nación”, gritaban ayer los miles de trabajadores del Poder Judicial de la Federación que se agolpaban afuera de la sede de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, esperando que la mayoría de ministros invalidaran la Reforma Judicial que ellos han combatido en las calles desde hace casi tres meses.

Pero el milagro nunca llegó y en su lugar, el cambio repentino del ministro Alberto Pérez Dayan, que se apartó del resto de sus compañeros que habían puesto en duda la constitucionalidad de esta controvertida reforma, le dio el triunfo al nuevo modelo de Poder Judicial impulsado por el expresidente, por la presidenta Claudia Sheinbaum y por la mayoría de Morena y sus aliados en el Congreso de la Unión.

La votación final de 7 contra 4, con la que se desestimaron las acciones de inconstitucionalidad que habían promovido los partidos de oposición, PRI y PAN, y se dejó en firme la constitucionalidad de los nuevos jueces, magistrados y ministros que serán electos por el voto popular, terminó siendo la última derrota de la Corte Suprema y el Poder Judicial independiente, que dará paso al nuevo Poder Judicial a modo de la 4T.

La enardecida multitud que había recibido como un balde de agua fría la noticia de que se había roto la mayoría que podía frenar al menos una parte sustancial de la reforma morenista, no paraba de gritar la palabra “traidor” en contra del ministro Pérez Dayán, a quien le exigían salir a dar la cara y explicar por qué cambió su posición original a favor de revisar la constitucionalidad del nuevo modelo judicial.

Pero el ministro se salió por una puerta trasera del edificio de la Corte y diría a los reporteros que lo cuestionaron sobre el sentido de su voto y la manera en que convalidó al final esta reforma, que actuó de manera congruente con otras sentencias que él mismo dio como ministro. “Simplemente decidí de acuerdo con lo que he expresado en precedentes. No existe denuncia ni carpeta de investigación en mi contra, eso es falso”, respondió Pérez Dayán ante las versiones que circularon durante toda la tarde de ayer en el sentido de que fue amenazado, presionado y convencido por operadores de Morena, incluso con amenazas judiciales en contra de él y de su familia.

“Me dolería resolver de manera diferente a lo que pienso, siempre ha sido así”, dijo el ministro que terminó votando junto con las tres ministras pro 4T, Yasmín Esquivel Mossa, Lenia Batres y Loretta Ortiz, por que se desecharan las acciones de inconstitucionalidad y se reafirmara la vigencia constitucional de la reforma judicial.

Pero aunque el ministro afirmara haber votado por congruencia y negara haber sido presionado, al interior de la Corte al menos dos ministros consultados por este columnista afirmaron que sí hubo presiones en contra de varios de ellos, y en particular en el caso de Pérez Dayán, confirmaron que fue Adán Augusto López, el líder de Morena en el Senado, quien estuvo buscando a varios integrantes de la Corte pidiéndoles que “reflexionaran bien su voto”, en un todo de amenazas veladas.

“¿Cree que a Pérez Dayán lo amenazaron de alguna forma con investigaciones judiciales o de algún tipo?”, le preguntamos a un alto funcionario de la Corte: “No tengo pruebas, pero tampoco tengo dudas”, nos respondió, mientras que otro de los ministros apuntó también al expresidente de la Corte, Arturo Zaldívar, como otro de los que lo presionaron para que cambiara su voto y refirió un caso de acoso sexual en contra de su compañero y una investigación judicial en contra de uno de sus hijos.

En todo caso, nos recordó también uno de los ministros consultados, “no fue la primera vez que Pérez Dayán nos sorprendía con cambios repentinos en sus votos, cuando antes había expresado posiciones distintas”. Y refirió que en la sentencia que emitió la Corte sobre la reelección del presidente del Tribunal Superior de Justicia de Morelos, Luis Jorge Gamboa Olea, que fue controvertida por la Comisión de Derechos Humanos morelense, el voto del ministro Pérez Dayán también fue el que impidió que se declarara inconstitucional esa reelección autorizada por el Congreso local que le regaló dos años más en el cargo al magistrado Gamboa Olea.

Y revisando la votación de aquella controversia constitucional, en la que la Comisión de Derechos Humanos de Morelos invocaba la tesis de jurisprudencia con la que se desechó la reelección del ministro Arturo Zaldívar, a quién también el gobierno de López Obrador le quiso extender el mandato por dos años más en la Presidencia de la Corte, pero la mayoría de ministros votó por la inconstitucionalidad de esa extensión de mandato, resulta que el ministro Pérez Dayán, quien también se había expresado en contra de la reelección del titular del Poder Judicial de Morelos, al final, a la hora de votar, extrañamente cambió el sentido de su voto y, al igual que ayer, se unió a las ministras Esquivel, Batres y Ortiz, para romper la mayoría y permitir que se le extendiera el mandato al magistrado morelense hasta mayo de 2026, cuando su encargo terminaba en mayo de 2024.

¿Será que entonces al ministro Pérez Dayán ya lo traían bien tripulado desde la 4T y, aunque guardaba las apariencias, ya tenía arreglos o entendimientos con Zaldívar y con Adán Augusto? Todo indica que sí, al menos eso piensan sus propios compañeros de la Corte y muchos mexicanos más que a partir de su voto el día de ayer asociarán el nombre y apellidos del ministro con la traición que terminó de enterrar al Poder Judicial autónomo e independiente.

Muchos son los filósofos que han escrito sobre la maldad y la deslealtad que se esconde detrás de la traición. Muchos son los traidores que pueblan la historia de la humanidad y la vida de la República Mexicana. Ayer un nombre más se añadió a esa lista de quienes, por conveniencia, amenaza o cobardía, le dieron la espalda a sus valores y convicciones para salvar su pellejo. Y por más que se quiera disfrazar de congruencia o reflexión, la peste y la hediondez siempre perseguirán a los traidores.

 

NOTAS INDISCRETAS… Las tendencias anoche de las elecciones en los Estados Unidos perfilaban una ventaja contundente del republicano Donald Trump, que adelantaba con 210 votos electorales contra 112 de la demócrata Kamala Harris. Aunque faltaban por definirse estados clave como Michigan y Pensilvania, en ambos Trump aventajaba a Harris, al igual que en Arizona y Carolina del Norte. Y aunque se esperaba un repunte de Kamala con los votos de California, la ventaja del polémico magnate se ensanchaba cada vez más hasta el cierre de esta columna.

Veremos cómo continúa hoy el conteo de los votos electorales y qué tanto logra repuntar la candidata demócrata, pero por los signos y tendencias vistas hasta anoche, parece que México y el mundo tendrán que prepararse para la fuerza vengativa y desafiante del “Huracán Trump”, que amenaza no sólo con cobrar venganza de sus adversarios a los que perseguirá y buscará aplastar desde la Casa Blanca, sino también amaga con mandar misiles y drones armados a combatir a los cárteles de la droga en territorio mexicano, terminar con el TMEC en 2026, imponer aranceles a las exportaciones mexicanas, eso por no hablar del retiro de Estados Unidos y su apoyo a Ucrania y a la OTAN en contra de la invasión de su amigo, el dictador ruso, Vladimir Putin.

A reserva de lo que decida el Colegio Electoral de los Estados Unidos, una vez que terminen de contarse y sumarse los votos estatales, no son buenos los augurios para la superpotencia ni para el resto del mundo, principalmente para México, su economía y su relación tan compleja con Estados Unidos, ante el regreso del Trump “recargado” que podría llegar por segunda vez a la Casa Blanca… Los dados mandaron Serpiente Doble. Se vienen tiempos complicados para la República, tanto desde adentro como desde afuera. (Salvador García Soto, El Universal, Online)

Desde Afuera / México y EU después de las elecciones

WASHINGTON. Al margen de quién gane o haya ganado las elecciones del martes, las relaciones entre Estados Unidos y México serán difíciles y complicadas, menos malas de lo que algunos suponen, pero lejos de ser tan buenas como las que desearía presentar al menos el gobierno mexicano.

Ciertamente, y a pesar de la cercanía geográfica y la complementariedad económica, los vínculos están sujetos a los vaivenes de la política, las veleidades de la opinión pública estadounidense y las ideologizadas posturas mexicanas.

Algunos ven señales positivas en lo que consideran como señales de pragmatismo del nuevo gobierno mexicano, pese a los evidentes desacuerdos por la relación con Cuba, Nicaragua y Venezuela, las complicaciones comerciales por la integración china en las cadenas productivas mexicanas, la desconfianza creada por la reforma judicial o las limitaciones creadas por falta de infraestructura.

Para los estadounidenses resulta obvio que el futuro económico está en la creación de una región económica y geopolítica integrada por encima, en el caso mexicano, de los roces políticos y los desacuerdos que pudieran existir en cuanto a cooperación migratoria y de seguridad.

La idea de Norteamérica podría parecer rebasada para algunos y hasta en peligro según otros, pero la realidad es que con una economía profundamente integrada, los Estados Unidos requieren de un buen acomodo con México, que permita la idea de una región integral y le garantice estabilidad en la frontera. Y México necesita de la asociación con el mercado estadounidense.

El actual problema de la relación podría ser visto en que ninguno de los dos gobiernos parece tener confianza en el otro, aunque la presidenta Claudia Sheinbaum despierta en Washington menos alarmas que su antecesor Andrés Manuel López Obrador.

La nueva Presidenta mexicana ha señalado que la relación económica con Estados Unidos  tiene la mayor importancia y su equipo económico parece más inclinado a lo práctico, a la realidad de una vecindad que permite muchos márgenes, pero al mismo tiempo obliga. Es en alguna medida también una expresión de realismo geopolítico.

“Es de la mayor importancia calmar preocupaciones en torno a la instrumentación de la reforma judicial y aplacar el clima de seguridad que en las últimas semanas se ha convertido en uno de los mayores dolores de cabeza para el gobierno mexicano”, opinó Rubén Olmos, director de la organización global, Nexxus.

Es un punto que secunda Diego Marroquín, investigador para temas de América del Norte en el Wilson Center. “La confianza de los inversionistas en México ha bajado abruptamente, en gran medida debido a las reformas recientes, judicial y de energía”, precisó.

De acuerdo con Marroquín,  en marzo pasado 46% de empresas entrevistadas, consideraba que era un buen momento para invertir en México, en contraste con 5% en septiembre. El hecho es que con una abrumadora relación comercial y una integración socioeconómica real, es difícil que cualquiera de los dos países pueda ir más allá de gestos simbólicos y romper esos lazos.

A querer o no,  la relación entre Estados Unidos y México no será la misma después de 2024. Vendrán cambios, pero también habrá continuidades. Hay retos que seguirán generando tensiones más allá de los resultados electorales en ambas naciones. A su vez, se comparten oportunidades y lazos de integración que son fuertes, pero que pueden resultar afectados por el rubro político.

Lo que sucede en EU tiene un impacto inmediato en México, y aunque quizá no en la misma escala, lo que ocurre en México influye en los intereses estadounidenses. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Orbe, p. 31)