Columnas de Opinión 070622

Rayuela

¿Alguien aún duda que hay una guerra por el agua? Y esto sólo es el comienzo. (La Jornada, Contraportada)

Templo mayor

NO SE lo digan a nadie pero la derrota de Morena en Aguascalientes dolió mucho… en la oficina de Claudia Sheinbaum. En aquel estado se sabía que la jefa de Gobierno capitalino tenía el encargo presidencial de impulsar a Nora Ruvalcaba. 

DE AHÍ QUE la propia Sheinbaum acudió un par de veces a levantarle la mano a la candidata morenista, pero ese no fue todo el apoyo. También le envió operadores y puso a su disposición recursos y equipamiento.

TAN ES ASÍ que diputados del PAN presentaron ante la FGR una denuncia en contra de Sheinbaum y otros morenistas, por los apoyos ilegales a Ruvalcaba. Se sabe que por lo menos 50 funcionarios de la CDMX estuvieron operando en Aguascalientes. Y se habla de un gasto por debajo del agua no menor a los 5 millones de pesos.

SI A ESTO se suman las derrotas de Morena en la propia Ciudad de México, empieza a quedar claro que a Claudia Sheinbaum y su equipo como que no se les da muy bien eso de la operación electoral.

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POR CIERTO que en Aguascalientes fue detenido el diputado Isaac Montoya Márquez, de Morena, acusado de comprar votos, tanto con dinero en efectivo, como con la entrega de despensas. Se trata de un legislador local mexiquense que es presidente de la Comisión Electoral… ¡y de Desarrollo Democrático!

LA DETENCIÓN cobra relevancia porque luego de los resultados del domingo, los morenistas andan muy gallitos diciendo que ahora van por el Estado de México, principal bastión del PRI. ¿A poco van a hacerlo recurriendo a las mañas que se supone que ya no existen? Es pregunta.

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Y A TODO ESTO, ¿dónde quedó Movimiento Ciudadano? Al revisar los resultados de las seis elecciones del domingo, es evidente que el partido naranja nomás no pinta. Su participación en los comicios fue meramente testimonial, pues contrario a lo que proclaman sus dirigentes, para nada es el fiel de la balanza en las urnas.

EL ASUNTO es que Dante Delgado y sus muchachos siguen creyendo que para 2024 ellos solitos pueden armar un polo opositor que le plante cara a Morena. Sin embargo, tal vez deberían replantearse mejor las cosas, dado que el domingo tuvieron un desempeño bastante descolorido.

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CON todo el ruido de las elecciones, muy en lo oscurito quedó el anuncio de la Secretaría de Energía de que México incumplirá sus compromisos de energías limpias. Al firmar el Acuerdo de París, se había comprometido a que al menos el 35 por ciento de su energía saldría de fuentes renovables en 2024.

APENAS en octubre pasado, Rocío Nahle aseguró que esa meta se cumpliría “sin problemas”. Pero, ¡ay, carbón!, el gobierno mexicano ya se arrepintió y lo mandó hasta después de 2030, pues en la 4T pesa más la ideología que la tecnología. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 10)

Bajo reserva

Monreal, un año de desdén presidencial

El caso del senador morenista Ricardo Monreal debe ser de los pocos en el mundo en los que un líder del grupo parlamentario mayoritario no mantiene comunicación directa con el titular del Poder Ejecutivo. Nos hacen ver que ayer, 6 de junio, se cumplió un año de las elecciones de 2021 en las que Morena perdió más de la mitad de las alcaldías de la Ciudad de México, en especial Cuauhtémoc, derrota que fue achacada a Monreal por sus malquerientes, quienes lo acusaron de haber operado en contra de Morena. Desde entonces, se acabaron los desayunos en Palacio Nacional y cualquier otro tipo de interacción directa entre el coordinador de los senadores de Morena y el presidente Andrés Manuel López Obrador. Pese al desdén, don Ricardo, nos dicen, ha sacado adelante la agenda legislativa y mantiene interlocución con el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, pero los desayunos y las charlas con el presidente en Palacio Nacional se fueron.

Una visita bien recibida en Palacio Nacional

Y mientras hay algunos que no quieren ver ni en pintura en Palacio Nacional, otras invitadas sí son bien recibidas por el jefe del Poder Ejecutivo. Ayer, poco antes del mediodía, por el acceso de la calle Corregidora de la sede presidencial, se registró el acceso de una visita relevante: la gobernadora del Banco de México, Victoria Rodríguez Ceja. Llamó la atención la presencia de doña Victoria, pues es la primera en sus seis meses de gestión, pero, sobre todo, que se da en momentos en los que el Banco Central analiza un aumento en la tasa de interés.

Inicia otra batalla entre Morena y la alianza opositora

Una vez concluida la contienda electoral, vendrá una nueva y complicada batalla entre Morena y la alianza opositora integrada por PAN, PRI y PRD.  Se trata de la iniciativa presidencial de reforma electoral que, entre otras cosas, busca reestructurar el Consejo General del Instituto Nacional Electoral y quitarle funciones y presupuesto a dicha institución. Nos recuerdan que, tanto Morena como la oposición, consideraron que las discusiones, e incluso un ejercicio de parlamento abierto sobre este tema, debería darse luego de las elecciones del 5 de junio. Sin embargo, tal como ocurrió con la reforma eléctrica, nos dicen, no se ve por dónde pueda transitar, dado que la oposición ve la propuesta presidencial como una revancha contra los consejeros del INE y un intento por modificarlo a conveniencia y restarle autonomía de cara a las elecciones de 2024. Además, nos dicen, luego de la pasada elección en la que tanto los órganos electorales estatales, como el INE, tuvieron un excelente desempeño, quizá no haya una razón justificada para hacer modificaciones tan radicales. Sin embargo, el choque por este tema entre los partidos está asegurado.

Cofece contrata antes de que llegue la pobreza franciscana

Nos comentan que luego que el presidente Andrés Manuel López Obrador anunciara hace unos días que su gobierno dará una “vuelta a la tuerca” para pasar de austeridad republicana a “pobreza franciscana” varias dependencias han comenzado a tomar algunas previsiones antes de que lleguen las tijeras.  Además de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), que entregó un contrato por un millón de pesos para pagar por la toma de muestras, procesamiento de reactivos e insumos para pruebas de detección y diagnóstico de Covid-19 a sus empleados, otra que también ya licitó en el mismo sentido es la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece).  Nos detallan que entregó un contrato a una empresa privada por un monto máximo de 100 mil pesos para realizar pruebas contra Covid. Así, la pobreza franciscana no impedirá que los funcionarios de la Cofece gocen de sus pruebas Covid con cargo al erario. (El Universal, Nación, p. 2)

Frentes políticos

  1. Colores fijos. Los triunfos electorales llegan por el trabajo coordinado, no por generación espontánea. Durango es un ejemplo. Gracias al apoyo de los gobernadores de Coahuila y Chihuahua, Miguel Riquelme y Maru Campos, con sus equipos encabezados por Lauro Villarreal y Gabriel Díaz Negrete, respectivamente, lograron frenar a Morena. Su virtud fue impedir el voto diferenciado, es decir, votaron en alianza para gobernador y para alcaldes en Gómez Palacio y Lerdo, lo que representó el 26% de los sufragios para que Esteban Villegas llegue a la silla de gobierno. Nunca como ahora demostraron estar unidos, la clave para detener los ímpetus morenistas de asentarse en la región. Mensaje: en el 2023 Coahuila no cambia. Trabajo y arraigo hay de sobra.
  1. El juego de los números. Hay lecciones que deja el ejercicio democrático de este fin de semana. Los políticos no saben reconocer la derrota. Ninguno puede decir: nos ganaron. Es claro que la clase política no sabe perder. PAN, PRI y MC, que perdieron frente a Morena, insisten en que no es derrota. Afirman priistas y panistas que ganar 2 es más importante que ganar 4, y que obtener menos de 3% no es grave porque PRI y PAN perdieron más, según MC. Ante los factores de esta elección, se podrán matizar las derrotas y las victorias de otra manera más que un resultado aritmético. Ni tanto pesimismo ni tanto optimismo. En todo caso, las matemáticas no fallan: 4 para Mario Delgado, líder de Morena y la 4T, y dos para la oposición. Más claro, imposible.
  1. Consolidación. Antes de 2018, Morena no tenía mandatarios y, cuatro años más tarde, gobierna en 22 entidades. Eso es crecimiento y no proyecciones. El haberse posicionado en el 70% del territorio, sin embargo, no ha sido sencillo. Ayudan la maquinaria institucional y la confianza en el presidente Andrés Manuel López Obrador. Los resultados muestran el fracaso de Marko Cortés y de Alejandro Alito Moreno, líderes del PAN y del PRI, respectivamente. Las diferencias PAN-PRI y Morena en Quintana Roo, Oaxaca e Hidalgo, de 2 a 1, confirman que no hicieron bien su trabajo. Los ciudadanos prefieren el estilo que ha impuesto la Cuarta Transformación, así sea a tropezones, que volver a lo mismo. El descrédito de PAN-PRI… y PRD, ya duró demasiado.
  1. Sonrisa fingida. Tras convertirse en el líder nacional del PRI con más derrotas en la historia de ese instituto político otrora invencible, Alejandro Moreno celebró con júbilo su derrota: “¡Claro que hay tiro para el 2024! Los datos del INE muestran que #VaXMéxico representa una fuerza de 40 puntos a nivel nacional, por eso el oficialismo quiere dividir a la oposición, porque saben que si hacemos una coalición total les ganamos la Presidencia”. Tiene toda la razón: el PRI sigue vivo gracias a una alianza. Si se separa se vuelve un partido moribundo. Al PRI, sus dirigentes y sus gobiernos, ya lo tienen con un pie en la tumba. El PRI por sí solo ya no gana nada. ¿De qué se ríe?
  1. Descalabrados. Al sol azteca es al que peor le fue en las elecciones del 5 de junio. El PRD quedó reducido a escombros. Derivado de los resultados, el Partido de la Revolución Democrática, miembro de la coalición Va por México, perdió su registro local en 15 entidades federativas. Adiós Baja California, Campeche, Chiapas, Chihuahua, Coahuila, Colima, Durango, Guanajuato, Jalisco, Morelos, Nuevo León, Querétaro, San Luis Potosí, Sinaloa y Tamaulipas, en virtud de que no consiguieron el mínimo de votantes para poder consolidarse como partido político. Y lo que es peor, el partido dirigido por Jesús Zambrano fue particularmente dañino en sus alianzas con la oposición. Casi la mitad del país los desconoce. Vayan haciendo maletas. (Excélsior, Nacional, p. 13)

Sacapuntas

Las designaciones

Se vienen nuevos nombramientos en el gobierno federal y todo indica que serán algunos gobernadores salientes. En Palacio Nacional ven que podrían irse a alguna representación en el extranjero o al mismo gobierno de la 4T, incluso no se descarta a integrantes de otros partidos, como el caso del priista oaxaqueño Alejandro Murat.

Los influyentes

Y a propósito de la Cumbre, nos hacen saber que al menos una docena de mandatarios del continente acudirán. Entre ellos se encuentran Presidentes de los países más influyentes de la región, como Jair Bolsonaro, de Brasil; Gabriel Boric, de Chile; y Alberto Fernández, de Argentina; quienes, sin duda, nos dicen, tendrán derecho de picaporte con el Tío Sam.

Próximos pasos

Tras la victoria en Aguascalientes y Durango, el dirigente del PAN, Marko Cortés, prepara una gira para agradecer a la ciudadanía. Aunque no serán los únicos estados que visite. También irá a Quintana Roo, Hidalgo y Oaxaca, donde superaron las expectativas de votos, en tanto que en Tamaulipas presentarán una denuncia por la presencia del crimen organizado.

Pocas expectativas

Nada bien le salieron las cuentas a Movimiento Ciudadano, tras los resultados de la elección del domingo pasado. Nos comentan que en el partido naranja, dirigido por Dante Delgado, hay muchos que no ven al movimiento muy echado para adelante ni con muchas esperanzas de cara a la elección presidencial de 2024. (El Heraldo de México, La dos, p. 2)

Rozones

Respaldo al sector empresarial

Nos hacen ver que mientras en algunos espacios se mira con recelo al sector privado, ayer, durante un encuentro con los integrantes de la directiva del Consejo Coordinador Empresarial, que encabeza Francisco Cervantes, el gobernador del Estado de México, Alfredo Del Mazo, les refrendó que son aliados de la entidad que gobierna, y a la cual durante la presente administración ha llegado inversión extranjera por 10 mil 352 millones de dólares. El mandatario estatal les reconoció también a los integrantes de ese organismo que generen empleos y busquen una economía con un sentido más social. A la reunión asistieron José de Jesús Rodríguez, de Canaco-CDMX; Valentín Diez Morodo, del Comce; Vicente Yáñez Solloa, de la ANTAD; Álvaro García Pimentel Caraza, de la AMIB; Daniel Becker Feldman, de la ABM, y Juan Patricio Riveroll Sánchez, de la AMIS.

Con 100 mil votos en contra

Resulta que al cierre del PREP en Aguascalientes lo que los números arrojan es una victoria abrumadora de la candidata de la alianza PAN-PRI-PRD, Tere Jiménez, con más de 20 puntos porcentuales de diferencia —53.76 por ciento contra 33.52 por ciento de Nora Ruvalcaba. En votos, Jiménez obtuvo 249 mil 464 y la abanderada de Morena 155 mil 531. Sin embargo, resulta que la aspirante del guinda ya dijo que buscará la anulación de los comicios. Por lo pronto, nos dicen, busca construir una narrativa en el sentido de que en la entidad hubo una “elección de Estado”, “violencia institucionalizada”, una supuesta compra del voto, y hasta que las cámaras del C-5 beneficiaron a la aspirante albiazul. También dijo que realizará una gira por municipios para “agradecer la confianza”, aunque entre sus adversarios comentan que más bien tendría que ser para reclamar por los 100 mil votos que no le dieron y al final le faltaron para remontar. Uf.

Reprobado, alcalde de Xochimilco

Muy raspado, nos señalan, quedó el alcalde de Xochimilco, José Carlos Acosta, en el Congreso de la Ciudad de México, pues resulta que diputados locales pusieron en evidencia su mala administración. Lo más llamativo del caso es que los más incisivos al señalar las fallas y al rechazar las cifras alegres del funcionario no fueron legisladores de oposición, sino los de los partidos que forman parte de la 4T. Uno de ellos, el pevemista Jesús Sesma, le reclamó por el hecho de que las cifras que el alcalde presentó sobre seguridad no coinciden con la realidad. Y la petista Circe Camacho le echó en cara, entre otras cosas, el mal estado en que se encuentran los canales característicos de la demarcación. Ante la contundencia de los argumentos de sus compañeros de movimiento, pocos diputados de oposición intervinieron. Ya no era necesario.

Cantó muy mal Francisco Xavier

Nos hacen ver que durante los comicios del pasado domingo, a quien de plano no le fue mal, sino lo que le sigue, fue al candidato a gobernador de Hidalgo de MC, Francisco Xavier Berganza. Al excantante le iba muy bien antes de que escuchara el canto de las sirenas naranjas, pues era coordinador de Morena en el Congreso local, con todo lo que ello implica. Pero como el partido guinda no lo hizo candidato a gobernador, decidió jugarle las contras y postularse con la intención de, al menos, hacerle un boquete al morenismo en la entidad. Pero el flamante aspirante del partido que encabeza Dante Delgado al final sólo obtuvo el 3.08 por ciento de la votación, apenas el rebase del umbral mínimo para que MC no pierda el registro. O sea, no le hizo a Morena ni un rasguño. Y en cambio perdió la posición que este partido le había concedido. Como político, Francisco Xavier fue muy mal cantante. Uf.

A pelear el registro

Con todo y alianzas, los resultados electorales preliminares, nos comentan, no son favorables para algunas fuerzas políticas, incluidas varias que tienen registro nacional, pero que ahora están en riesgo de desaparecer en los estados. Entre estos partidos se cuentan el propio PRI, que a nivel nacional encabeza Alejandro Moreno; el PVEM, de Karen Castrejón; el PRD, de Jesús Zambrano, y el PT, de Alberto Anaya, que no alcanzaron el tres por ciento requerido para conservar su registro en varias de las contiendas. Todavía faltan los cómputos distritales y la etapa de impugnaciones, que podrían permitir recuentos, por lo que las expectativas que mantienen estas fuerzas políticas, nos dicen, es que todavía rasguñarán los votos para tratar de salvar el registro. Sin embargo, nos comentan, para los de la alianza opositora el solo hecho de estar en la tablita pone en duda aquello de que en el 2024 “hay tiro”.

Encarrerando más el 24

Con la novedad de que, desde la conferencia matutina, el Presidente fijó reglas que deberán seguir algunos de quienes aspiran a sucederlo en el 2024. Rechazó, para empezar, que el abanderado morenista pueda ser designado con base en una elección interna, y tampoco aceptó la intervención del INE para organizar la encuesta que propuso. A diferencia de sus antecesores, dijo, no habrá guiños para ninguno de los suspirantes y quienes lo estén esperando se quedarán con las ganas. También marcó los tiempos a los que deberán sujetarse las “corcholatas” para hacer campaña: “La única cosa es que no se distraigan en sus funciones; o sea, tienen que trabajar 16 horas en el gobierno y de las ocho que les quedan, de las 24 del día, pues agarrar para hacer sus campañas unas dos o tres, y que duerman cinco horas diarias, pero que las 16 dedicadas al gobierno se mantengan”. ¿Así o más encarrerada la cosa? (La Razón, La dos, p. 2)

Razones y pasiones // Movimiento de Regeneración Priista-Perredista

Morena es lo de hoy. Es el proyecto de López Obrador que domina el mapa. Es un poderoso imán o un hoyo negro que atrae y absorbe todo lo que está cerca. Es el lugar seguro para priistas, perredistas, uno que otro yunquista, más lo que se acumule. Es la expresión del pacto por ellos mismos. Es la manifestación de la victoria gracias, entre otros, a mandatarios cediendo a cambio de hueso y/o inmunidad. 

Con los cuatro triunfos del domingo, gobernará 22 estados. Y el próximo año habrá cambios en Edomex y Coahuila. 

“¡Agárrense! Vamos a hacer mucho más”, advirtió Andrés Manuel. Y, sí.

A los tricolores Claudia Pavlovich, Quirino Ordaz, Carlos Miguel Aysa los integró al servicio exterior. Se portaron bien.

Ayer confirmó que también invitará a algunos de los gobernadores salientes. 

En las sobremesas circulaba el chiste: “¡Murat, no exageres! Te va a quedar

corta una embajada”.

¿Está desapareciendo el PRI? ¿Perdió su bastión hidalguense? ¿De verdad hubo alternancia? Formalmente, sí. Peeero…

Así algunas gubernaturas morenistas: Rubén Rocha fue hace años candidato por el PRD. Rutilio Escandón estuvo en ese partido hasta 2012. Salomón Jara, 2013. Víctor Manuel Castro, hasta 2014 al igual que Alfredo Ramírez Bedolla, Claudia Sheinbaum, Indira Vizcaíno y Cuitláhuac García. (Elisa Alanís, Milenio Diario, Al frente, p. 2)

En privado // La mentira como recurso político

Después de escuchar a los presidentes de Morena, Mario Delgado; del PAN, Marko Cortés, y del PRI, Alejandro Moreno, a lo largo de este proceso electoral, en la jornada del domingo y al día siguiente, confirmo el rechazo por estos cargos y lo que representan.

En los previos de la jornada los escuchamos a todos: Delgado, como viejo priista, adelantaba el carro completo, ¡Vamos a ganar de seis, seis! En lo que le hacía segunda, sin vela en ese proceso, Claudia Sheinbaum; a Cortés reconocer que iban a perder esos mismos seis de seis: seis-cero, predijo; y a Moreno que no iba a dejar la dirigencia del PRI.

El domingo, Delgado pasó del seis de seis a cinco de seis, porque no tengo los resultados completos de Aguascalientes y también mintió con Durango, que, habiéndolo perdido, lo dio por ganado; de Cortés que estaban tres-tres, reivindicando un falso triunfo en Tamaulipas; y a Moreno hablar de una jornada victoriosa cuando el PRI perdió los dos estados en juego, Oaxaca e Hidalgo, y se quedó solo con dos, Coahuila y Estado de México, que se juegan el año que viene.

Al día siguiente, el lunes, ya todo era la elección presidencial. Delgado dio a Morena, y a López Obrador, claro, como ganadores en esa sucesión; lo mismo Cortés, quien exclamó: ¡hay tiro para el 24!; y Moreno calificó de derrota estrepitosa el que Morena ganara cuatro de los seis estados en liza, y aseguró que la oposición estaba para pelear la Presidencia. (Joaquín, López Dóriga, Milenio Diario, Al frente, p. 3)

Estrictamente Personal / Un vecino no confiable

Quienes observaron la mañanera este lunes vieron a un Presidente muy enojado. Quienes así lo notaron, identificaron como el tema de su indignación la Cumbre de las Américas, a la que le dedicó alrededor de 26 minutos, incluidas sus parábolas tropicalizadas. Tienen razón. El presidente Andrés Manuel López Obrador ya no esperó a que Estados Unidos hiciera pública la lista de invitados para decir que no iría a la cumbre por excluir naciones. Pero no se limitó al anuncio, sino que enderezó una dura crítica, en tono y con el dedo índice como si apuntara a un blanco, a senadores republicanos que no identificó, y al presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara alta, el demócrata Bob Menéndez. ¿De dónde la furia?

Es difícil saber las razones por las que se levantó López Obrador por el lado equivocado de la cama. Desde hace casi dos semanas, el embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, le comunicó al secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, que no esperara el presidente una respuesta de Biden, porque nunca llegaría. El jefe de la Casa Blanca ni siquiera se molestó en hablar con López Obrador, como sí lo hizo con otros presidentes latinoamericanos. Su interlocución la redujeron al cuarto nivel de la administración, sabiendo, desde la semana pasada, que el mexicano boicotearía la cumbre.

El Presidente de México antepuso su amor idílico por Cuba –al único de los tres países excluidos que se refirió en la mañanera– por encima del pragmatismo. López Obrador dice que se trata de principios, pero los suyos son como el chicle, que se estiran según como quiere que se alargue quien lo está masticando. La conclusión de casi un mes de berrinches de López Obrador no fue ninguna sorpresa. Se montó en el tema de la exclusión, aunque desde la Cumbre de las Américas de 2001 en Quebec, estaba claro que las dictaduras no serían invitadas a ese encuentro, como no lo sería ninguna nación que rompiera el orden democrático. Las excepciones que se hicieron en las dos últimas décadas fueron eso, excepciones.

En este espacio se han referido las oportunidades que tuvo López Obrador para expresar directamente a Biden su inconformidad por la exclusión de esas tres naciones, y los mensajes públicos que dio el gobierno de Estados Unidos, sin que reparara en nada hasta la mañana siguiente de su regreso de un viaje rápido a La Habana, donde conversó con el presidente Miguel Díaz-Canel. Prefirió el pleito mañanero a la diplomacia. Optó por la ausencia en Los Ángeles en lugar de haber actuado con inteligencia política y presentar sus alegatos y defensa de la inclusión –que es un tema de fondo donde hay que estar con él– en la misma mesa americana con Biden enfrente.

En lugar de ello, como se vio ayer, explotó contra senadores, y en particular contra Bob Menéndez, lo que debería parecer extraño, pero no lo es. Desde enero pasado, Menéndez, como presidente de uno de los comités más influyentes en el Capitolio, se ha convertido en un fuerte crítico del presidente López Obrador. En una carta ese mes –a la que se sumaron otros tres senadores–, dirigida al secretario de Estado, Antony Blinken, y a la secretaria de Energía, Jennifer Granholm, condenó al Presidente mexicano por no combatir el cambio climático y les pidió a los secretarios que utilizaran su fuerza para llevarlo a una agenda climática amigable.

El 11 de marzo criticó a México por su silencio ante la invasión rusa, y dijo que López Obrador se había puesto del lado del presidente Vladímir Putin. “No me sorprende su posición, y creo que está equivocada”, agregó. Posteriormente, el 6 de abril, junto con otros tres senadores le pidió a Blinken y al procurador general, Merrick Garland, expresar a López Obrador su preocupación por la forma como ha estado hostigando al Poder Judicial y persiguiendo a sus opositores. En aquel momento, el Presidente les dijo “mentirosos”, porque su crítica tenía motivaciones políticas.

Enfrentarse a insultos con los senadores no es una buena idea, sino es un error en el análisis de la realidad que lo rodea por sus eventuales consecuencias, como audiencias negativas sobre su gobierno. López Obrador erra al equiparar automáticamente los ejecutivos y sus congresos. En Washington, a diferencia de México, el presidente no manda en el Congreso ni en el Senado. Los legisladores tienen fuerza propia, y los comités regulan al gobierno y sirven de contrapeso.

Menéndez le respondió ayer mismo a López Obrador prudentemente, lamentando que revierta los esfuerzos para reparar el daño que se le hizo a la relación bilateral con el gobierno de Donald Trump. López Obrador está en otra frecuencia, y de alguna manera dejó entrever en la mañanera algunas posibles razones de su furia contra los senadores, cuando reculó sobre la producción de litio y dijo que hay contratos legalmente suscritos, que se van a respetar.

López Obrador había dicho otra cosa, que motivó la cadena de cartas de senadores al gobierno de Estados Unidos para frenar las violaciones a la ley que estaba dispuesto a cometer López Obrador. Resultado de esas presiones fue una sucesión de reuniones en Palacio Nacional donde López Obrador y varios miembros de su gabinete se reunieron por más de 15 horas con Salazar y los ejecutivos de las empresas energéticas para resolver sus diferendos. El Presidente dijo que era para las nuevas inversiones que se preparaban, pero en realidad, por sus propias declaraciones sibilinas, era para evitar las demandas en paneles internacionales que se estaban preparando.

La reacción del Presidente lo convierte en un vecino no confiable. Cuando le enviaron el mensaje de que Biden no le respondería, le dijeron que su posición era interpretada en Washington como “no amistosa”. Aun así, dobló la apuesta, mostrando lo incierto del trato con él, con quien tuvieron que forcejear por días, no para ganarle nada, sino para que respete la ley y los acuerdos firmados, aunque se enoje. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 30)

Arsenal // El factor AMLO y el 24

Hay que admitirlo. Los resultados del pasado domingo son un buen augurio para el partido gobernante y sus aliados. Morena ya gobierna 20 estados. Sus aliados, otros dos: Morelos, el PES, y San Luis Potosí, el PVEM. 

Eso significa un mayor control sobre más regiones del país, recursos y estructuras locales más fuertes de cara a las elecciones presidenciales de 2024, como bien apunta Grupo Eurasia, consultor de riesgos políticos en el mundo, en su reporte sobre las elecciones en México.

Al PAN ya sólo le quedan cinco gobernadores; tres al PRI y dos a MC. Nada para celebrar y menos con una batucada.

Frente a lo que se le viene, a la oposición le faltan programas, candidatos que emocionen, identidad y mensajes que conecten con el votante. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 4)

Razones // Aparato, base social y autodepuración partidaria

La jornada electoral del domingo deja varias enseñanzas a los partidos políticos que no deberían subestimarse, incluso más allá de los resultados en sí, el más notable quizás es que todos los candidatos y candidatas ganadores, cuatro de Morena y el Verde, dos de la alianza PRI-PAN-PRD, lo hicieron superando 50 por ciento de los votos, lo que habla, por una parte, de la polarización creciente en el país y de un poco más que de un incipiente bipartidismo que habrá que ver si se mantiene hacia los comicios, probablemente mucho más decisivos que los que acabamos de vivir, del 2023 en el Estado de México y Coahuila.

 Primero, se certifica que las maquinarias electorales son importantes. Morena se parece en eso también cada vez más al viejo PRI: la suya se sigue significando por ser una estructura electoral eficiente, que puede operar en varios espacios diferentes, y que sabe utilizar, de todas las formas posibles, el apoyo oficial. Pero también eso ha sido válido donde las oposiciones cuentan aún con maquinaria local: Aguascalientes y Durango lo demuestran.

Pero la maquinaria electoral se diluye o pierde efectividad cuando no va de la mano de candidatos que funcionen. Y una vez más los candidatos, aunque tengan pasado partidario, pero que vienen de fuertes lazos con la sociedad a nivel local, funcionan mejor. Dos ejemplos son Tere Jiménez en Aguascalientes y Mara Lezama en Quintana Roo: ambas fueron presidentas municipales de las principales ciudades de sus respectivos estados, con buenas relaciones partidarias, pero la gente ya las conocía por su desempeño. Una, siendo presidenta municipal de Aguascalientes, estaba muy distanciada del gobernador de su propio partido, Martín Orozco, que trató de impedir de todas formas que llegara a la candidatura. Literalmente se ganó la candidatura, participó y arrolló. (Jorge Fernández, Excélsior, Nacional, p. 10)

Historias de reportero // No hay tiro

No entiendo por qué después de perder las elecciones de este domingo con un marcador de 4-2, un nutrido sector de la oposición festeja como si hubiera ganado y proclama como advertencia al oficialismo: “¡Hay tiro!” (en referencia de que para el 2024, la oposición está en la pelea).

No. No hay tiro. La elección de este año la perdieron 4-2. La elección del año pasado la perdieron 12-3. La elección de 2018 se las ganó con el 53% de los votos. El presidente controla 22 de los 32 gobiernos estatales, y va por dos más el próximo año. Cuenta con una estructura de 20 mil funcionarios públicos que recorren el país casa por casa repartiendo 500 mil millones de pesos de programas sociales a los más vulnerables. Este presidente puso más grave la inseguridad, rompió récord de homicidios y feminicidios, profundizó la crisis económica, tiene la mayor carestía en veinte años, manejó mal como pocos la pandemia, dejó al país sin medicinas, también lo dejó sin gasolina y los escándalos de corrupción salpican hasta su propia familia, pero nada de eso le ha costado gravemente en popularidad ni en votación.

López Obrador tiene 60% de popularidad y su partido hoy gobierna a más de la mitad de la población a nivel local. No tiene un buen resultado de gobierno que presumir, pero sigue funcionando su narrativa de culpar de todo al pasado. Tiene a los empresarios más ricos de rodillas. La mayoría de los medios de comunicación son dóciles con él. El Ejército cogobierna y se ha llenado los bolsillos de dinero durante el sexenio. Los gobernadores de oposición se le someten.

Tiene mayoría en la Cámara de Diputados. Tiene mayoría en la Cámara de Senadores. Tiene al SAT, tiene a la UIF, tiene a la Fiscalía General y no tiene empacho en usarlos contra quienes considera sus enemigos políticos. Y, por si fuera poco, el crimen organizado es su nuevo aliado electoral.

En todas las encuestas su partido aparece como el que va adelante en la sucesión presidencial de 2024. No hay un solo “careo” entre presidenciables que no lo gane alguna de sus “corcholatas”. La oposición no tiene figuras. El PAN está dividido en sus estados más fuertes. El PRI está en peligro de extinción. El PRD ya se extinguió, pero aún no le avisan. MC se volvió irrelevante en esta elección.

No. No hay tiro. No encuentro los elementos que mueven al optimismo opositor. Es cierto que se pueden encontrar contra-ejemplos de que cada uno de estos factores fue derrotado en las urnas. Pero no todos, tanto, y al mismo tiempo. No parece en lo absoluto que se aproxime una pelea equitativa. Veo a un boxeador de peso completo que golpea hasta con sillas y navajas, y a un peso mosca que no parece aspirar a ganar la pelea sino a salir vivo del ring. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. 8)

En tercera persona // Otra vida que queda atrás

“–Me voy a presentar contigo, Juan de Dios, para que sepas con quién estás hablando y de qué se trata este asunto. De la misma forma espero que le pongas el peso necesario a este llamado, ya que de alguna otra manera, te comentaba, mis elementos se encuentran afuera de tu empresa y de alguna otra manera venimos haciendo este llamado a través de la vía pacífica, ¿verdad?

—Sí.

—Bueno, primero que nada te comento: estás hablando con tu servidor y amigo, el comandante Ramón Rojas Zárate a tus órdenes. Todo mundo me conoce aquí en Tapachula, en Comitán de Domínguez, en Chiapa de Corzo, en San Cristóbal. Me conocen como el comandante Z-24 del brazo armado del Cártel de los Zetas. Me imagino que has escuchado hablar perfectamente de nosotros, ¿verdad?

—Así es.

Qué bueno. Yo te pregunto, señor García, cómo te gustaría estar en este momento con el Cártel de los Zetas, como amigos o como enemigos (…) Aquí nosotros a lo que venimos contigo es a llegar un arreglo por la vía pacífica si es que te interesa el bienestar, la paz y la tranquilidad de tu gente.

Mira hermano, yo no tengo el gusto de conocerte, la verdad es cosa de ustedes lo que hagan a dejen de hacer. Yo no sé si tengas gente en mi oficina o no…

A ver, yo te voy a comentar una cosa, tengo tres de mis camionetas afuera de tu domicilio. Nosotros venimos por un apoyo económico de tu parte a cambio de respetarte la paz y la tranquilidad de tu familia…”.

Con esta llamada comenzó, hace tres años, la pesadilla del periodista Juan de Dios García Davish, director de la agencia Quadratin Chiapas.

Las llamadas desaparecían durante algunos meses y regresaban de nuevo, a pesar de las denuncias interpuestas por el periodista.

Quien ha recibido una llamada de este tipo comprende el clima de inquietud y zozobra que las acompaña. Algunas veces, García Davish recibía dos o tres llamadas cada día.

En todos los casos, quien llamaba conocía su domicilio, el nombre de sus familiares y sus colaboradores, la dirección en donde está ubicada su empresa.

García Davish es un periodista activo desde hace más de treinta años; una de las figuras más conocidas del periodismo en Chiapas.

Recientemente denunció la explotación masiva de niños jornaleros indígenas en plantaciones chiapanecas de café. Una denuncia suya llevó a la cárcel a siete policías municipales, acusados de explotación de menores centroamericanos. Algunos de ellos se hallan ahora en libertad, los cabecillas nunca fueron aprehendidos.

También ha visto morir, asesinados, a compañeros que previamente fueron amenazados: Mario Gómez, en 2018, y Fredy López en 2021.

Las llamadas de amenaza regresaron el 13 de mayo pasado. Un hombre que se identificó como Arturo Valencia Díaz amenazó de muerte al periodista.

“Logró meterme en un estado de pánico. Fue una llamada muy impactante porque no solo me amenazó de muerte a mí, sino también a mi familia, a mi esposa, a mis hijos…”, relata García Davish.

 

Denunció, desde luego, ante la fiscalía estatal. Le ofrecieron protección, investigar, emitir medidas cautelares:

“Las medidas cautelares fueron que la policía pasó en una patrulla el primer día, que la agente del ministerio público que recibió la denuncia fue a verme con unos policías estatales para que le firmara un papel, y que la Guardia Nacional me prometió hacer patrullajes y rondines que nunca realizó…”.

Mientras tanto, las llamadas seguían llegando, dos, tres, cuatro veces al día: “Se quedan escuchando del otro lado de la línea, durante diez o quince segundos y después colgaban”.

Organismos como Reporteros Sin Fronteras se han acercado al comunicador para brindarle apoyo. García Davish, sin embargo, ha terminado por sentirse “en una total indefensión”: en la fiscalía estatal no hubo avance alguno. El gobierno federal no ha tenido ningún acercamiento: ni siquiera le han tomado una declaración.

“Ellos no están haciendo nada y yo no quiero hacerle al héroe, y tampoco quiero ser un número en los programas de protección a periodistas, solo para que alguien más justifique los recursos que se gasta”, explica. Y agrega:

“En el caso de Fredy López no pasó nada; en el caso de Mario Gómez, tampoco. ¿Y yo qué voy a hacer? ¿Sentarme a esperar a ver si vienen o no vienen por mí y por mi gente?”.

 

El periodista y su esposa, María de Jesús Peters, corresponsal de EL UNIVERSAL, quien también cubre fenómenos migratorios, tomaron una decisión trágica: irse de México “porque las autoridades nos han dejado solos y ninguna garantiza nuestra seguridad”.

En un clima creciente de impunidad, treinta años de carrera y toda una vida quedan atrás. (Héctor de Mauleón, El Universal, Nación, p. 8)

Arnoldo Martínez Verdugo

El pasado domingo se celebró una jornada electoral para renovar las gubernaturas de seis entidades, que más allá de los malos augurios, se desarrolló en libertad y sin violencias, teniendo resultados incontrovertibles, que han permitido la alternancia en cuatro entidades y la continuidad en dos de éstas.

Situación que hace apenas poco más de dos décadas era inimaginable en nuestro país, regido entonces por la soberbia y la intolerancia de un partido hegemónico y un régimen autoritario que no admitía disidencia alguna, y que ahora ha sido reducido a su mínima expresión.

Los cambios que ha vivido nuestro país y que han creado esta nueva realidad no pueden entenderse sin la lucha de muchas generaciones de políticos y líderes sociales que asumieron la lucha democrática como instrumento de transformación.

Un personaje destacado, cuyo papel fue determinante, es Arnoldo Martínez Verdugo, dirigente del Partido Comunista Mexicano, quién dejando atrás los dogmas tradicionales del comunismo, condujo a los comunistas a la lucha legal y democrática, proponiendo incluso la disolución de su partido.

El pasado 24 de mayo los restos de Arnoldo fueron depositados en la Rotonda de las Personas Ilustres por el presidente Andrés Manuel López Obrador, en reconocimiento a su legado, y en reivindicación no sólo de un hombre, sino de toda una generación que dedicó su vida a la lucha por los derechos de los trabajadores.

Arnoldo reformó al PCM desde sus entrañas, lo que implicó un cambio en su estrategia, dejando atrás la proscripción y la clandestinidad, abriendo a paso la candidatura a la Presidencia de la República de Valentín Campa Salazar en 1976, quién obtuvo, sin registro ni prerrogativas, más de 900 mil votos, lo que encaminó al partido hacia la lucha político-electoral, apostando a la disputa de los asuntos públicos y la unificación de las izquierdas.

El PCM se convirtió en la fuerza política de izquierda más importante del país, ganando en 1979 18 diputaciones, creando las condiciones para, en 1981, dar paso a la fundación del PSUM, del que fue su candidato presidencial en 1982, y más adelante a la formación del PMS.

Con la ruptura de la Corriente Democrática del PRI y la integración del Frente Democrático Nacional con Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano como su candidato presidencial en 1988, Arnoldo fue un firme promotor de la alianza que enfrentó el gran fraude electoral, del que emergió el PRD, así como de la disolución del PMS para ceder el registro obtenido por los comunistas en 1979 en favor del PRD tras la negativa de Salinas de Gortari de reconocer el registro al nuevo partido.

Arnoldo fue ante todo un hombre de principios y sólidos valores éticos. En su práctica política se apuntalaron las exigencias sociales que hoy tienen lugar en la democracia mexicana, como el derecho al aborto o el reconocimiento de la autonomía indígena. La ruptura del monopolio del poder político articula estas demandas en una noción amplia de democracia como autodeterminación de los sujetos sociales.

La lucha que emprendió por los derechos humanos, la libertad política y la democracia, permitió amalgamar las demandas de una sociedad diversa y transformar el rostro a la izquierda mexicana que hoy asume nuevos retos en la conducción del país. (Alejandro Encinas, El Universal, Opinión, p. 20)

Jaque mate // INE y alternancia

Si la alternancia es la prueba de fuego de la democracia, los resultados electorales de este 5 de junio demuestran una vez más que en México hemos construido un real sistema democrático. Cuatro de seis gobiernos estatales fueron ganados por coaliciones de partidos que no estaban en el poder. Se fortalece así una alternancia que el país no conoció hasta que contamos con un árbitro electoral profesional e independiente. 

El INE y los organismos públicos locales, OPLES, cumplieron bien con su trabajo este domingo pasado. Se han convertido en garantes de los procesos electorales. Por eso es importante rechazar la propuesta de reforma electoral del presidente López Obrador que nos daría un instituto electoral politizado y posiblemente dominado por el partido del gobierno. Tener consejeros electorales elegidos por popularidad, y no por capacidad e imparcialidad, sería un gravísimo error.

Debemos defender a un INE independiente, pero eso no significa que no podamos mejorar la ley electoral. Necesitamos eliminar, o cuando menos reducir, la censura que impide al Presidente y a otros funcionarios defender sus posiciones. Es absurdo que pretendamos prohibir a los políticos hacer política. Los ciudadanos tenemos suficiente madurez para escuchar argumentos a favor y en contra de las políticas del gobierno.

Es verdad que hay una exigencia de los ciudadanos para reducir el costo de las elecciones; debemos buscar formas de lograrlo, sin afectar en lo fundamental la labor del INE. El primer paso debe ser reducir o eliminar completamente las “prerrogativas” de los partidos. No es justo que los ciudadanos tengamos que cubrir los gastos de los políticos y sus campañas. Si los partidos tienen que conseguir su propio dinero, serán mucho más cuidadosos con él. Nada más en 2022 el financiamiento público para los partidos políticos nos está costando 5,822 millones de pesos.

El trabajo del INE debe concentrarse en aquellas tareas que son realmente necesarias para su función electoral. No tiene sentido que el INE sea el responsable de emitir una identificación nacional con fotografía. Si acaso, esta función le debería corresponder a la Secretaría de Gobernación, como ocurre en muchos países europeos en los que el ministerio del interior emite el “documento nacional de identidad”. En Estados Unidos no existe una identificación nacional, ni electoral ni de ninguna otra clase, y las distintas autoridades electorales estatales aceptan las que emiten otras instituciones.

Deben eliminarse, por otra parte, muchas tareas que actualmente tiene el INE que no tienen nada que ver con su función como organizador y árbitro de elecciones. Es el caso, por ejemplo, de las actividades para “fortalecer la cultura democrática, la igualdad de género y la inclusión”, que cuestan 98 millones de pesos este año; las de “fortalecer la gestión y evaluación administrativa y cultura de servicio público”, con un precio de 472 millones de pesos; o las de “fortalecer la equidad y legalidad en el sistema de partidos políticos”, que cuestan 106 millones. El INE hace muchas de estas tareas porque las ha ordenado el Congreso, por lo que se deben modificar las leyes para que se dedique nada más a sus tareas fundamentales.

En vez de exterminar al INE, hay que fortalecerlo. Ha hecho un buen trabajo al permitir esa alternancia de partidos en el poder que caracteriza a los regímenes democráticos. Pero debemos reconcentrar sus actividades y dejar de desperdiciar millones y millones de pesos en aquellas que no debería realizar.

  • VACÍO

Coincido con el Presidente: todos los países del continente debieron haber sido invitados a la Cumbre de las Américas, incluidas las dictaduras. Pero su posición habría sido más escuchada si la hubiera externado en la propia Cumbre. Dejar un vacío en la reunión no ayuda en nada a México. (Sergio Sarmiento, Reforma, Opinión, p. 10)