Columnas de Opinión 080120

Templo Mayor

UNA DE CAL… por las que van de grillas diplomáticas. A lo mejor fue casualidad, pero en la reunión anual de embajadores le hicieron sentir el rigor a Martha Bárcena, al mandarla a la penúltima fila en el encuentro con el presidente Andrés Manuel López Obrador.

PARA NADIE en el mundo diplomático es secreto que la embajadora en Estados Unidos ha venido jugándole las contras -desde el inicio del sexenio- al canciller Marcelo Ebrard. De ahí que fue doblemente notorio el escándalo que hizo la funcionaria, tanto en Palacio Nacional como en su propia cuenta de Twitter.

TAL VEZ por eso, el propio López Obrador les dio shampoo de cariño tanto a Bárcena como a Ebrard y al secretario Jesús Seade, al agradecerle sus gestiones para lograr el T-MEC. ¡Se llevan pesado! (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)

Frentes Políticos

Líder regional. Hoy se realizará la ceremonia de instalación de la presidencia pro tempore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, en la Ciudad de México. Trabajo impecable han realizado los colaboradores de Marcelo Ebrard secretario de Relaciones Exteriores. No sólo han logrado reunir a al menos, 18 cancilleres para el encuentro donde, con el presiente Andrés Manuel López Obrador como testigo, México asumirá dicha presidencia de la CLAC, también han logrado el apoyo general de la gestión de México al frente de un mecanismo indispensable de concertación política e integración, y que reúne, con propósitos comunes, a 33 naciones. Amplio poder de convocatoria. Iniciar el año promoviendo el diálogo y la amistad entre hermanos latinoamericanos es lo mejor que puede pasar. Más que nunca, el mundo merece paz. (Excélsior, Nacional, p. 11)

Bajo Reserva

De que los diplomáticos son bravos hasta a los de casa muerden. Ayer, en el encuentro entre el presidente Andrés Manuel López Obrador con los embajadores y cónsules de México en el exterior en Palacio Nacional, alguien dentro de la Cancillería mexicana operó para prepararle un acto de descortesía a la embajadora de México en Washington, Martha Bárcena. Doña Martha, embajadora de carrera y titular de la misión diplomática de México de mayor importancia en el mundo, fue relegada a una de las últimas filas del salón en el que se llevó a cabo el acto y acomodada en una silla destinada a “Embajadores no Titulares”. Tras el insulto, que ya circulaba en redes sociales, tuvo que intervenir uno de los miembros de la ayudantía del Presidente para convencer a la embajadora de ocupar un lugar en primera fila. Algunos embajadores consideran que este desaguisado fue provocado por alguien que pensó que al relegar a Bárcena su jefe le quedaría agradecido, pero quizá, tras la publicidad que alcanzó el hecho, logró todo lo contrario. (El Universal, Nación, p. 2)

 Trascendió

QUE ni los elogios del Presidente tranquilizaron a Martha Bárcena, representante de México en EU, quien exhibió vía Twitter la descortesía de la SRE, que le asignó un lugar de “embajadora no titular” en la penúltima fila de la reunión de diplomáticos con AMLO en Palacio Nacional.

Hay que recordar que en la firma del agregado al T-MEC, no solo se retrasó la autorización para que ella asistiera, sino que ni siquiera le guardaron una silla entre los invitados, lo que obligó a un movimiento de último minuto. ¿Así se llevará con Marcelo Ebrard? (Milenio Diario, Al Frente, p. 2)

Rozones

Martha Bárcena defiende su lugar.- Vaya embrollo el que padeció ayer la embajadora de México en Estados Unidos, Martha Bárcena, cuando asisitió a Palacio Nacional, donde se llevó a cabo la reunión de embajadores con el Presidente de la República. Resulta que al llegar y ver que el lugar que le habían asignado quedaba en la fila 12, de las 14 que estaban ahí, la diplomática le tomó una fotografía al asiento que tenía la leyenda “embajadores no titulares” y la subió a su cuenta de Twitter a modo de queja. Tras lo anterior, personal de la SRE se acercó a ella y la condujo a una de las primeras filas. Después, la embajadora agradeció el gesto, a través de la misma red, a quienes “tomaron las medidas necesarias para que los embajadores, mis colegas, sean considerados”. (La Razón, La Dos, p. 2)

A la sombra

Nos cuentan que la embajadora de México en Estados Unidos, Martha Bárcena, hizo un berrinche en Palacio Nacional. Resulta que no le gustó el lugar donde la sentaron porque estaba en la penúltima fila y hasta le tomó una foto a su silla y la posteó a Twitter. A alguien de la oficina de protocolo de la cancillería mexicana le llegó el dato y de inmediato le pidieron a la Ayudantía del presidente Andrés Manuel López Obrador que la movieran de lugar. La dejaron sentarse al frente del presidium. (El Sol de México, Nacional, p. 2)

Astillero

Trump: provocaciones y elecciones // Escalada bélica // Los García Luna // Prosperidad familiar

Entrampado en la política interna, sobre todo a causa del juicio político en su contra que muy probablemente no será aprobado pero sí le significará desgaste rumbo a la reelección, Donald Trump ha puesto al mundo a temblar a partir de los asesinatos que ordenó cometer en Bagdad y que ayer tuvieron una respuesta bélica de Irán.

En suspenso el orbe, en espera de la reacción del poder estadunidense, el dato más trascendente reside en la capacidad de agresión extraterritorial que el gobierno imperial se asigna en aras de los valores “occidentales” que pretende defender o consolidar conforme a su visión específica. En ese mundo de “correcciones” armadas a realizar, históricamente Washington ha atropellado soberanías nacionales y ha impuesto sus intereses por encima de legalidad y orden internacionales. (La Jornada, Política, p. 8)

Serpientes y escaleras // Genaro hablando y muchos temblando

La negociación que inició Genaro García Luna con el gobierno de los Estados Unidos lo llevará, de concretarse un acuerdo con la Fiscalía que lo acusa, a entregar información detallada de las operaciones del narcotráfico y de la narcopolítica en México. Para obtener el beneficio de una reducción de pena, el exsecretario de Seguridad Pública que tuvo un papel central en la estrategia antinarco de los últimos tres sexenios, deberá revelar datos, fechas, operaciones y sobre todo nombres de personajes de alto nivel en la política mexicana que hayan participado de acciones de corrupción o protección a los cárteles de la droga en los gobiernos para los que colaboró.

Y ahí es donde la situación se pondrá delicada para al menos tres expresidentes de la República con los que colaboró García Luna, ya sea como funcionario directo o como asesor externo: Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, junto con integrantes clave de sus gabinetes en el área de seguridad, están en este momento bajo la lupa de la justicia estadounidense y, al menos dos de ellos, Calderón y Peña Nieto, ya deben tener abiertos en este momento expedientes de investigación y seguimiento de sus movimientos financieros por parte de autoridades estadounidenses, pues ambos fueron mencionados directamente por testigos en el juicio contra El Chapo Guzmán —al igual que Genaro— por haber recibido, en sus administraciones, sobornos millonarios del Cártel del Pacífico a cambio de protección. (Salvador García Soto, El Universal, Nación, p. 11)

Duda razonable // ¿Y si Genaro no dice nada?

La Fiscalía del Distrito Este de Nueva York y la defensa de Genaro García Luna le han pedido a la corte que congele los tiempos legales para arrancar el juicio contra el ex secretario de Seguridad Pública federal en el sexenio de Felipe Calderón.

Argumentan que ambas partes han iniciado negociaciones para un plea agreement, un acuerdo de culpabilidad, que evitaría un juicio público frente a un jurado.

La mayor parte de las acusaciones en Estados Unidos terminan en un acuerdo similar; nueve de cada 10 en cortes federales como en la que está procesado García Luna. (Carlos Puig, Milenio Diario, Al Frente, p. 2)

Pepe Grillo

Tras bambalinas.- Los abogados de Genaro García Luna han entablado una negociación con el Departamento de Justicia de EU para evitar el juicio que se le prepara. La información que maneja el extitular de la Agencia Federal de Investigaciones y extitular de la Secretaría de Seguridad es clave en la negociación.

Todavía es temprano para saber qué tipo de acuerdo puede alcanzarse. García Luna conoce detalles de implicados en el fenómeno del narco en ambos lados de la frontera, incluidos integrantes de diversas agencias norteamericanas.

Especialistas sostienen que los norteamericanos no ven con malos ojos que García Luna le sirva en futuros casos al Tío Sam y, al mismo tiempo, se abstenga de balconear a los norteamericanos. Pero  también les  puede  decir  lo que ellos  quieren que les  diga. (La Crónica de Hoy, Opinión, p. 3)

Análisis sin fronteras // Los “secretos ocultos” de García Luna

¡Genaro García Luna va a negociar! Eso según el documento filtrado donde los fiscales federales en Nueva York informaban al juez que formalmente iniciaron la negociación de Plea Bargain con el exsecretario de Seguridad mexicano, y que hay probabilidades de que no será necesario un juicio.

Surgió una ola de exigencias de cuál “debería de ser la información” que debería de proporcionar García Luna a cambio de no enfrentar un juicio en Estados Unidos: desde información de los expresidentes Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón, exfuncionarios y excolaboradores, además de información de las actuales organizaciones criminales. Esta semana sugirió que las declaraciones de García Luna serían una “una gran oportunidad para aclarar muchas cosas, incluida la posibilidad de que estuvieran vinculados más altos funcionarios en actividades ilícitas” y que se “conozcan todos los acuerdos con las corporaciones extranjeras, qué arreglos había, si existen protegidos y si estaban o no involucrados otros altos funcionarios”.

Todos se van a quedar con las ganas. Obviamente estas expectativas reflejan un desconocimiento fundamental de cómo funciona el proceso de Plea Bargaining, especialmente en casos de funcionarios y exgobernantes que enfrentan un juicio en Estados Unidos: Todo acuerdo refleja los intereses de política exterior y de seguridad nacional del gobierno de los Estados Unidos. (Ana María Salazar, El Financiero, Opinión, p. 24)