EN UNA SOCIEDAD que ha aprendido a sobrevivir y sobresalir en medio del paisaje árido, es obvio que con el agua no se juega. Y el gobierno federal está jugando un juego muy perverso en Chihuahua, de cara a las elecciones para gobernador del próximo año.
EL PLEITO por los trasvases a Estados Unidos por supuesto se ha politizado, pero no por gusto de los chihuahuenses. Resulta que la Conagua está escondiendo la información sobre cuánta agua ha entregado y de dónde la está sacando. De ahí que en el estado sienten que les están quitando más de lo que les toca poner.
POR SI fuera poco, el presidente Andrés Manuel López Obrador no quiso recibir a los productores chihuahuenses. Simplemente los ignoró. ¡Ni que fueran la mamá de “El Chapo”! Y además están los desencuentros con Javier Corral, que no es de los gobernadores que se quedan callados.
SI A TODO esto se le agrega el componente electoral y la crispación social por la falta de lluvias y el agandalle federal, están dadas las condiciones para una tormenta perfecta. Lástima que sea política y no meteorológica, que es lo que realmente urge en Chihuahua. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)
Nos cuentan que tanto el gobierno mexicano como el laboratorio nacional Landsteiner Scientific fueron “madrugados” por Fondo Ruso de Inversión Directa, pues aunque era un secreto a voces a nivel gubernamental y privado que la firma farmacéutica buscó un convenio con los rusos para acceder a la vacuna contra el coronavirus que genera Covid-19, no tenían pensado divulgar dicha información. En México, la Secretaría de Salud y la Secretaría de Relaciones Exteriores se aventaron la pelotita del tema una vez que se hizo público el tema del acuerdo privado para adquirir los 32 millones de dosis de vacunas para aplicarse entre los mexicanos.
Fuentes de primer nivel aseguraron que el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador sí sabía de esta operación realizada por iniciativa del laboratorio Landsteiner con Rusia para ser parte de la solución contra Covid-19. Lo importante, nos hacen ver, es que la información llega justo cuando el propio gobierno mexicano ha dicho que la vacuna no solo ayudará a salir de la crisis sanitaria, sino que de su existencia y eficacia depende el crecimiento de la economía mexicana, por lo que venga de Rusia, o de cualquier otra parte del mundo, será muy bienvenida. (El Universal, Nación, p. 2)
De buenas. Rosario Piedra Ibarra saldrá del problema que tiene por la toma de instalaciones en el centro de la capital del país. No sólo porque la bancada de Morena en la Cámara de Diputados brindó su apoyo a la titular de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, sino porque la mano del senador Ricardo Monreal se apareció, para arreglar la situación. Resultado de la mediación de Monreal con las integrantes de la Comisión de Derechos Humanos y los grupos feministas que tienen tomado el edificio, el conflicto está por solucionarse. Con su buen oficio reunió de urgencia a los involucrados. Fiel a su estilo, busca la solución a través del diálogo; la mejor vía para alcanzar acuerdos. Destrabar conflictos es parte de su amplio abanico de experiencias. A unas horas de que se anunciara su participación como interlocutor, el tema está resuelto. (Excélsior, Nacional, p. 13)
Que más de una semana después de la captura de Gerardo Sosa Castelán, presidente del patronato de la Universidad Autónoma de Hidalgo, el titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, Santiago Nieto, reconoció el trabajo del fiscal general Alejandro Gertz, mensaje que no es menor si se toman en cuenta las diferencias entre ambos. El jefe del MP federal ha dicho en público que congelar cuentas bancarias “es puro show” que no se traduce en justicia, mientras que el funcionario de Hacienda sostiene que el trabajo se desperdicia si la FGR no investiga sus hallazgos. De hecho, el Presidente tuvo que pedir “amor y paz” a sus colaboradores y ayer el mando de la UIF dio el primer paso. (Milenio Diario, Al frente, p. 2)
El pendiente del acero del NAIM.- Se cumple hoy un mes de que la Secretaría de la Función Pública, a través del Órgano Interno de Control de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, intervino para investigar el caso de la cuestionada licitación para la venta del acero del cancelado aeropuerto de Texcoco, por parte del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México, a cargo de Gerardo Ferrando Bravo. La inconformidad y las acusaciones de corrupción que hicieron los licitantes presumían un supuesto amaño a favor de Grupo Gilbert, al que le dieron finalmente el contrato —que al iniciar la indagatoria se suspendió—, a pesar de que no respetó todas las reglas de la licitación. Nos hacen ver que quien está pendiente del tema es Jorge Arganis, titular de la SCT, quien asumió el cargo poco después de ese escándalo. ¿Qué hará con esa papa caliente? (La Razón, La Dos, p. 2)
Las cuentas del Cuau.- Si como hace las cuentas gobierna, pobres de los morelenses. Resulta que el gobernador Cuauhtémoc Blanco resbaló con su pifia, no una ni dos, sino tres veces. “Nadien (sic), en administraciones pasadas, ha detenido a siete personajes peligrosos. Siete de diez… Nos faltan cuatro”, presumió el exgoleador americanista. Por si no hubiera quedado claro, el mandatario volvió a exponer sus cifras: “De diez objetivos hemos agarrado siete, nos faltan cuatro objetivos”, insistió. (El Financiero, Nacional, p. 29)
Boquilla ensangrentada.- Llegó la sangre al río en el problema de la presa La Boquilla, en Chihuahua. Las protestas de los productores del campo que se dicen despojados del agua, mostraron su potencial violento desde los primeros meses del año.
Nadie se tomó la molestia de escuchar, negociar, solucionar. El problema se dejó crecer, pensando que las protestas declinarían, pero ocurrió lo contrario, se intensificaron hasta convertirse en un polvorín.
Circulan allá versiones, que fueron reiteradas por el gobernador Javier Corral en sus redes sociales, de que la Guardia Nacional disparó sobre civiles desarmados. El mandatario exigió que la Fiscalía General realice una investigación expedita para que la agresión no quede impune.
El problema no se solucionará si se recurre, otra vez, a la simplista tesis de que se trata un intento de los conservadores por afectar a la 4T. (La Crónica de Hoy, Opinión, p. 3)
Una serie de descuidos y disputas dentro del aparato de Morena hicieron que su padrón y el correspondiente registro ante el Instituto Nacional Electoral (INE) resultara un desastre y fuera impugnado por ellos mismos, lo que dio pie a que el Tribunal Electoral tomara una decisión rarísima —porque no está en los estatutos de Morena—y los mandara a hacer una encuesta para definir su nuevo liderazgo.
Anticipo que eso no acabará bien. Las tres empresas seleccionadas por el INE son más que profesionales y seguramente tendrán una respuesta técnicamente impecable, pero, viendo cómo se están tratando los contendientes y amigos que los acompañan desde ahora, intuyo qué van a decir de la encuesta, las empresas y el INE algunos de los que pierdan. Pienso entonces que Morena debería recuperar algo que ya hicieron a cierta escala con candidatos y que sería innovador para una interna: una tómbola entre los seis que queden después de la primera encuesta. Es en serio. (Carlos Puig, Milenio Diario, Al frente, p. 2)
El hoy general de división en retiro, Roberto Miranda Moreno, lo conocí como reportero en 1995, siendo teniente coronel de Guardias Presidenciales en el gobierno del presidente Ernesto Zedillo, cuyo jefe del Estado Mayor (EMP) era su homónimo, Roberto Miranda Sánchez.
A Miranda Sánchez, un durísimo general, lo traté como ayudante del presidente Luis Echeverría en 1971. Con el presidente Carlos Salinas llegó a subjefe y todo indicaba que sería el de Luis Donaldo Colosio, pero éste, en noviembre de 1993, eligió al también general y también subjefe Domiro García Reyes. Tras el crimen del 23 de marzo de 1994 en Lomas Taurinas, y relevo de candidato, Miranda Sánchez se convirtió en responsable de seguridad y logística de Ernesto Zedillo y de ahí, el 1 de diciembre, en su jefe del EMP.
Este 1 de julio, como general de división, pasó a retiro por cumplir 65 años. Miranda Moreno fue el último jefe del EMP, cuerpo histórico que desapareció Andrés Manuel López Obrador el 30 de noviembre de 2018, y regresó a la Secretaría de la Defensa Nacional de quien siempre, en el organigrama, dependió pero bajo las órdenes directas del Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas en turno, quien, como todo comandante, tiene, tenía, su Estado Mayor, en este caso, presidencial, que ya no hay más. (Joaquín López –Dóriga, Milenio Diario, Al frente, p. 3)
Carlos Loret de Mola Álvarez será citado a comparecer el próximo 1 de noviembre en el juicio contra Israel Vallarta Cisneros. Rendirá testimonio por su conducción en Primero Noticias, el 9 de diciembre de 2005, cuando transmitió aquel montaje orquestado por Genaro García Luna y Luis Cárdenas Palomino.
Ocho años después del ominoso episodio, Loret reconoció el papel equivocado que jugaron los medios de comunicación en el caso Cassez-Vallarta. Dijo que nadie de su equipo le advirtió de la fabricación. Laura Barranco, entonces coordinadora de información de Primero Noticias, lo contradice: yo le dije a Carlos que se detuviera: “para, están torturando al (presunto) secuestrador en cadena nacional”.
No implica la misma responsabilidad transmitir una noticia fabricada que ser cómplice de la fabricación. Citando a Loret, una cosa es ser árbitro observante de la partida y otra muy distinta actor que inclina la balanza. (Ricardo Raphael, Milenio Diario, Al frente, p. 3)
Los conflictos se multiplican en el país. En unos cuantos días, un tercio de los gobernadores rompe el diálogo con la Federación, molestos con el centralismo y el reparto de recursos; mujeres agraviadas por la violencia y desatendidas por la autoridad irrumpen en la sede de la CNDH, un organismo que debiera estar al servicio de las víctimas, y campesinos chihuahuenses afectados por la sequía, que tiene sus cosechas al borde de la inanición, ven bajar el agua de las presas sin que nadie se apiade de su situación y hacen huir a elementos de la Guardia Nacional.
¿Qué tienen en común esas tres situaciones? Que se les dejó crecer. Ninguna de ellas salió de la nada. Llevan fermentándose por meses.
Lo extraño es que el presidente Andrés Manuel López Obrador, un hombre al que no le falta experiencia política, haya permitido que se salieran de control. El problema es que el tabasqueño actúa como hombre orquesta: vocero del gobierno y de sí mismo, historiador de la nación, interlocutor único de quienes tienen la suerte de ser recibidos en Palacio Nacional, intérprete del sentir popular, boletero de la lotería e incluso sembrador de árboles.
El Presidente no tiene quien le opere. No hay un pararrayos en el gobierno. Los problemas, cuando están al rojo vivo, son depositados a la puerta de su despacho. Y quizá porque no los entiende, no le interesan o desconfía de sus protagonistas, son descartados porque “ya se politizaron”. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Nacional, p. 2)
Los vimos retirarse humillados de la presa La Boquilla, en Chihuahua, que resguardaban por órdenes del gobierno federal. Tenían la encomienda de evitar que los campesinos locales cerraran la compuerta y evitaran el pago de cuotas de agua a Estados Unidos, establecidas en un tratado internacional
No lo lograron, pero mataron, ya entrada la noche, a una pareja de manifestantes cuando regresaban a su casa. Su brutalidad dejó cinco huérfanos.
Hablamos de elementos de la Guardia Nacional que, superados en número por alrededor de 3 mil furiosos agricultores armados con palos y piedras, fueron literalmente desalojados de la presa.
En su retirada les gritaban: “a chingar a los narcos, no al pueblo…”, de acuerdo con videos que nos fueron enviados desde Chihuahua. Pancartas y carteles sostenidos por hombres y mujeres en los videos, también hablaban:
“Ningún proyecto maquiavélico tendrá éxito en el estado grande”, “Ningún gobierno, ningún color”, “hemos vivido sucesos horribles que nos han hecho fuertes…”.
La presa está bajo control de productores y campesinos. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 4)
Hace poco más de una semana decíamos aquí que “desde la elección de Rosario Piedra Ibarra, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos ha perdido legitimidad, en el camino está perdiendo también autonomía y ahora también se aleja de la legalidad”. Pero hoy en día sabemos que también se ha alejado de las víctimas.
No hay mano negra ni una conjura de los conservadores, como ha dicho el presidente López Obrador, demostrando también su falta de empatía con los familiares de las víctimas. No vale más un cuadro de Madero vandalizado (aunque es una patanería absurda hacerlo) que la vida de una mujer joven. ¿Que hay grupos infiltrados en todo esto, como los hay en las marchas feministas que devienen en violencia? Sí los hay, entre ellos los que provienen de los que tomaron desde 1999 el auditorio Che Guevara y que ahora pretenden quedarse con la sede de la CNDH. Pero lo que no se puede negar es que las demandas son justas y han sido ignoradas.
Resulta incomprensible que ayer se haya reunido la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, con las representantes de las víctimas que tienen tomada la sede y que no se haya presentado la señora Piedra, que no tengamos una toma de posición abierta, pública, fuera de algunas entrevistas en las que simplemente defendió su accionar y dio explicaciones, muy pobres, sobre las carnes finas que guardaban en la alacena de la sede. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 10)
Leo en la primera plana del Washington Post que poco antes de ser asesinado, el periodista Jamal Khashoggi, un duro crítico del casi poder absoluto de la corona en su natal Arabia Saudita, detectó un cambio drástico en los comentarios que recibía por su trabajo:
“Las habituales críticas a sus artículos en las redes sociales árabes se volvieron mensajes ásperos, personales, incluso amenazantes. Saudís influyentes lo injuriaban en Twitter llamándolo ‘extremista’, ‘criminal’ y ‘burro’, ataques que eran instantáneamente repetidos y amplificados por montones de otras cuentas de Twitter, algunas de ellas vinculadas a funcionarios saudís.
“Diez meses después, Khashoggi estaba muerto, su cuerpo destazado por agentes saudís que le tendieron una trampa para atraerlo al consulado saudí en Estambul, presuntamente por ordenes del príncipe Mohammed bin Salman, el poderoso heredero de la corona”, relata el reportaje de Joby Warrick.
¿Entonces no pesan las palabras? ¿Entonces a las palabras no se las lleva el viento? (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. 2)
El presupuesto nos dice más de las intenciones del gobierno que cualquier declaración de mañanera, y el mensaje para 2021 es que tenemos un gobierno conservador que recorta gasto por doquier para nutrir unos cuantos proyectos faraónicos.
¿Conservador? Sí, al contrario de lo que han hecho los gobiernos progresistas o liberales en la crisis, el de López Obrador ha buscado frenar el crecimiento del presupuesto. El gasto neto tendrá en 2021 una reducción real de 0.3 por ciento para ubicarse en 6 billones 257 mil millones de pesos. Se espera, por otra parte, una caída de 3 por ciento en los ingresos presupuestarios, para quedar en 5 billones 539 mil millones de pesos.
El mayor aumento porcentual lo registrará la Secretaría de Turismo, con 641.5 por ciento contra 2020. Esto no significa que habrá más promoción turística, sino dinero para el Tren Maya. Otro aumento importante, típico también de gobiernos conservadores, es el de Defensa Nacional, que tendrá un alza de 17.5 por ciento, en parte por el nuevo aeropuerto de Santa Lucía. La Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) tiene también un incremento enorme, de 46.9 por ciento. (Sergio Sarmiento, Reforma, Opinión, p. 8)
El candidato demócrata Joe Biden debería corregir su mensaje a los votantes cubanoestadounidenses de Miami si quiere ganar el crucial estado de Florida en las elecciones del 3 de noviembre. Algunos de sus principales voceros ya lo están haciendo, y no sería raro que el propio Biden lo haga muy pronto.
Hasta ahora, el demócrata ha defendido a capa y espada la normalización de las relaciones con Cuba realizada cuando era Vicepresidente de Obama, en 2014. Ha prometido anular las sanciones a algunos viajes y remesas familiares a la isla ordenadas por el Presidente Donald Trump, y al mismo tiempo ha dicho que continuará defendiendo a los activistas por los derechos humanos y la democracia en Cuba.
Pero es hora de que Biden reconozca que la apertura de Obama a ese país no fue tan exitosa como parecía cuando se anunció. El ex Mandatario había prometido normalizar los lazos económicos con la isla para ayudar a promover al incipiente sector privado en Cuba, y simultáneamente aumentar la presión sobre la dictadura cubana en materia de derechos humanos. Pero Obama hizo mucho de lo primero, y demasiado poco de lo segundo. (Andrés Oppenheimer, Reforma, Internacional, p. 15)
México en riesgo no es un lugar común, como algunos pudieran pensar. Es como se titula el último informe del Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington, que hizo un amplio diagnóstico sobre lo sucedido en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador desde el punto de vista geopolítico, con la perspectiva de lo que significa para Estados Unidos la profundización de las crisis que ha desatado el mismo Presidente, según consideran, y las que se le han sumado por factores exógenos, como el Covid-19. Su audiencia no es Palacio Nacional, sino la Casa Blanca, el Departamento de Estado y el Capitolio. Su interés no es México per se, sino lo que su descarrilamiento significaría para la seguridad nacional de esa nación.
El Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales es un laboratorio de ideas y propuestas –un think tank–, considerado el más influyente en temas de seguridad nacional y militares, por cuyas oficinas han pasado varios de quienes fueron piezas claves en gobiernos republicanos y demócratas, como Henry Kissinger, Zbigniew Brzezinski y Richard Allen, consejeros de seguridad de Richard Nixon, James Carter y Ronald Reagan, secretarios de Defensa como Harold Brown, o exjefes de la CIA, como James Schlesinger. El autor del reporte, Evan Ellis, asociado al programa de América Latina del CSIS, por sus siglas en inglés, es además, profesor de estudios estratégicos en el Colegio de Guerra del Ejército. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, p. 32)
La letra impresa, sin videos ni revelaciones de escándalos íntimos, puede tirar al segundo presidente de Estados Unidos. Donald Trump podría estar despidiéndose de la reelección a partir de ayer que CNN y The Washington Post dieron a conocer adelantos del libro de Bob Woodward, el legendario periodista que junto a Carl Bernstein provocó la renuncia de Richard Nixon, en agosto de 1974.
Aún no está en librerías, pero Rage (Rabia) ya puso a Trump contra las cuerdas por dos (hasta donde he visto) hechos que lo ponen como un desleal a la población de su país y al Ejército de Estados Unidos. De acuerdo con el libro se Woodward, Trump supo desde enero que el coronavirus era mortal y la mayor amenaza a la salud pública que se esparcía por el mundo y llegaría a Estados Unidos. (Pablo Hiriart, El Financiero, Nacional, p. 30)
La resurrección del PES // Religiosidad electoral // López Obrador sería Caleb // Morelos: el pitagórico Cuau
Concentrada la opinión publica en el caso de México Libre, la tentativa de partido que fue rechazada por el Instituto Nacional Electoral (INE), pasó sin hacer demasiado ruido la aprobación de otro ente político igualmente pernicioso, el Partido Encuentro Solidario (PES), que en su resurrección formal ya no incluyó su anterior denominación “Social”.
A pesar de las evidencias de relaciones con grupos de iglesias evangélicas (el especialista Bernardo Barranco citó incluso a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, a cuyos miembros se les llama mormones, que usualmente no participan en planes de política partidista (https://bit.ly/3bGU1dU), el citado INE aprobó, por un solo voto de diferencia (seis a favor y cinco en contra), la asignación del registro. (Julio Hernández López, La Jornada, Política, p. 8)
En Estados Unidos (EU) está ocurriendo algo nuevo y profundo, observó James Petras a mediados de junio desde CX36 Radio Centenario, en Montevideo, Uruguay. El notable sociólogo, quien junto con Henry Velmeyer nos ofrecen sólidos libros sobre el capitalismo extractivista y bien hilvanados ensayos ante la ofensiva ideológica del “globalismo pop“ bajo auspicio de las grandes corporaciones, hace notar que mientras los cuerpos policiales dedicados al cumplimiento de la ley en EU siguen matando-linchando a afroestadunidenses con impunidad, se han gestado grandes movilizaciones generalmente pacíficas y enérgicas como respuesta de que el pueblo no aguanta más. Y cuando la policía mata ahora hay siempre grandes brotes de protestas, que están forzando a la policía a cambiar su política, las finanzas, el reclutamiento y todo lo demás. Es un gran cambio que está en curso. (John Saxe – Fernández, La Jornada, Economía, p. 26)