Ebrard, fuera de la pasarela en San Lázaro.- Atareados más en temas del Paquete Económico 2020 y en las leyes y reformas contra la evasión fiscal, de austeridad y otros muchos temas, los diputados no enlistaron para comparecer al canciller. Ayer, el líder de los morenistas en San Lázaro, Mario Delgado, dijo que aunque Marcelo Ebrard, no está registrado, “no hay problema”, pues “ya se verá si en noviembre o diciembre”. (El Financiero, Nacional, p. 33)
¿ALGUIEN sabe dónde se metió Claudia Sheinbaum? Ayer que la Ciudad de México era un caos -¡más de lo habitual- la jefa de Gobierno simple y sencillamente desapareció durante todo el tiempo que duró la crisis. No sólo no dio la cara, sino que ni siquiera un tuit le aventó a los capitalinos. Hasta la noche publicó un video y ya.
VAYA, no es que nadie esperara que se pusiera en un crucero a dirigir el tráfico, pero resulta increíble que prefiera cuidar su imagen en lugar de entrarle de frente al problema. A lo mejor Sheinbaum se quedó a hacer home office para evitarse los problemas de tráfico, pues inclusive dejó plantada a Beatriz Gutiérrez Müller en Iztapalapa, en un acto de promoción de la lectura.
Y POR la tarde, al diálogo con los líderes de taxistas en la Secretaría de Gobernación, quien acudió por parte del gobierno capitalino fue Rosa Icela Rodríguez, haciendo más notoria la ausencia de Claudia Sheinbaum. (Reforma, Opinión, 10)
Piden a AMLO que le baje al ritmo.- Nos comentan que quien hizo un verdadero esfuerzo por presentarse este lunes a conferencia de prensa fue el presidente Andrés Manuel López Obrador quien, debido a la gira que realizó este fin de semana por Puebla y Oaxaca, sufrió las consecuencias de los cambios de clima y su garganta se dañó, por lo que se presentó con voz ronca a la “mañanera”. Nos detallan que esto podría ayudar a que, ahora sí —como le han sugerido varios de su círculo más cercano—, le baje a su ritmo de trabajo y tenga un paso más lento en sus giras por los estados, o que al menos los recorridos en éstas no sean tan pesados, ya que afectan su estado de salud. Cabe recordar que en 2013 el Presidente ya sufrió un infarto. (El Universal, Política, p. 2)
QUE todo apunta a que la terna que remita el presidente Andrés Manuel López Obrador para la Corte sí contendrá la propuesta de Loretta Ortiz, quien ha quedado en segundo lugar en las dos últimas elecciones de ministro frente a Yasmín Esquivel y Juan Luis González Alcántara.
La esposa de Agustín Ortiz Pinchetti, fiscal para delitos electorales, es experta en controversias y derecho internacional, y ya se hizo costumbre en el Ejecutivo insistir en sus propuestas originales. (Milenio Diario, Al Frente, p. 2)
¿No es broma? Lee usted bien: México apoyará a Nigeria en el combate a la corrupción. Irma Eréndira Sandoval, titular de la Función Pública, refrendó el compromiso de esa institución de intensificar su trabajo en el combate a la corrupción y contribuir al máximo en el encuentro con una representación nigeriana. En el marco de la Convención de las Naciones Unidas contra la corrupción, dio la bienvenida a una delegación conformada por especialistas de la Comisión Independiente sobre Prácticas Corruptas y Otros Delitos Relacionados de la República Federal de Nigeria, así como por organizaciones de la sociedad civil de ese país. Ambas naciones “enfrentan retos similares y podemos tener también soluciones comunes”, dijo la secretaria. ¡Wow! El nivel de corrupción de México se volvió de exportación. (Excélsior, Nacional, p. 17)
Espaldarazo oportuno.- El proyecto del Tren Maya recibió el visto bueno de ONU-Hábitat. Se trata de la agencia de Naciones Unidas que tiene la misión de respaldar proyectos sostenibles alrededor del mundo, de modo que se trata de un espaldarazo crucial.
La agencia realizará a partir de ahora un seguimiento puntual de la construcción del Tren para que la realidad se ajuste a lo proyectado.
El acompañamiento es clave para asegurar el respeto a las comunidades originarias de la península de Yucatán y supone la presencia continua de expertos independientes que pueden contestar las inquietudes de los pobladores. (La Crónica de Hoy, Opinión, p. 3)
Apuro presidencial.- El presidente Andrés Manuel López Obrador anda estrenando un teléfono satelital que usa en sus giras de trabajo los fines de semana, pero nos dicen que hay sitios del país que, por más que quiera comunicarse, no se conecta, por lo que apuró la puesta en marcha del programa de internet que estará en manos de la nueva empresa de la Comisión Federal de Electricidad. (El Heraldo de México, La 2, p. 2)
Nos cuentan que el gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín González, inició pláticas con el presidente electo de Guatemala, Alejandro Giammattei, para echar a andar una estrategia conjunta cuyo objetivo es la promoción internacional del Mundo Maya. Entre otros proyectos, se pretende poner en marcha un plan que consiste en promover la diversidad turística del estado caribeño en Norteamérica, Europa y Asia, esto para incrementar los 60 millones de visitantes extranjeros que llegan al mismo cada año. (El Sol de México, Nacional, p. 2)
Delgado ya ve debate con Polevnsky.- Aún no se define si el método para elegir aspirantes en el relevo de Morena va por encuesta o no, pero el coordinador de ese partido en la Cámara de Diputados, Mario Delgado, ya piensa en debates e incluso en un encuentro de ideas con su actual dirigente, Yeidckol Polevnsky. “Estaría padrísimo, ¿por qué no?”, se preguntó. Eso sí, el morenista pidió a los órganos directivos de ese instituto político que ya decidan el método y que sea por las dichosas y cuestionadas encuestas. (La Razón, Opinión, p. 2)
Miles de taxistas de la Ciudad de México y otras 27 entidades fueron convocados ayer a una jornada de protestas contra Uber, Cabify, Didi y otras empresas que ofrecen servicio de transporte a través de aplicaciones para teléfonos móviles. En la capital del país realizaron bloqueos a importantes cruces viales en distintos puntos de la ciudad, así como un despliegue de vehículos para impedir el acceso a las terminales 1 y 2 del Aeropuerto Internacional Benito Juárez; estos cierres se fueron retirando de manera paulatina mientras representantes de los choferes dialogaban en la Secretaría de Gobernación con el subsecretario de Gobierno, Ricardo Peralta.
Los reclamos de los taxistas y de sus líderes para exigir a las autoridades actuar contra lo que perciben como una competencia desleal por parte de compañías trasnacionales, son un fenómeno que se ha registrado prácticamente en todos los países donde éstas operan, pero en cada uno cobran distintas formas. En el caso nacional, la postura de los trabajadores del volante va desde la petición de un piso parejo –es decir, que las empresas tecnológicas cumplan con la serie de requisitos que deben cubrir los taxis tradicionales –cromática, licencia, tarjetón tipo B, seguro para unidades, tenencia, revista de taxímetro, y costo de la concesión–, hasta el extremo de que se imponga una prohibición total contra los servicios referidos. (Editorial, La Jornada, Política, p. 2)
Hace dos lunes, Alfonso Durazo, secretario federal de Seguridad, advirtió que “los integrantes de la Policía Federal que en siete días no hayan manifestado su voluntad de incorporarse a la Guardia Nacional, o no existiera capacidad de recepción, quedarán adscritos al órgano administrativo desconcentrado, denominado Servicio de Protección Federal de la Secretaría…”.
Cinco días después, centenares de los aludidos respondieron con protestas y bloqueos al Aeropuerto Internacional, colapsaron Periférico Sur y las inmediaciones de lo que fue su Centro de Mando en Iztapalapa. Entre tanto, alrededor de 8 mil aguardan el fallo de la justicia federal sobre su demanda de amparo. (Carlos Marín, Milenio Diario, Política, p. 7)
Siguen pasando los meses y el presidente López Obrador sigue reprobando en Economía. Su discurso de que “vamos requetebién” contrasta con los datos oficiales y pone a México en una situación que no había estado peor desde la brutal crisis mundial de 2008.
Sólo que ahorita no hay crisis mundial. De hecho, Estados Unidos, nuestro principal socio comercial e importantísimo motor económico, está batiendo marcas de crecimiento.
México, en lugar de estar aprovechando el viento a favor, lo ha desperdiciado. Y de eso, el responsable es el presidente. En México no se está invirtiendo. Y eso compromete la viabilidad del país y al hacerlo, el proyecto transformador que tiene en mente el primer mandatario. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. 2)
De entrada, Ricardo Monreal Ávila comete una vulgarización de la tarea senatorial, dado que pretende dar por válido formalmente el trámite de un asunto de alta importancia institucional como si se tratara de una plática cafetera entre conocidos: de manera indirecta, a través de un amigo común, se hizo enterar de la indisposición del aún ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Eduardo Medina Mora, para explicar las causas graves por las cuales debería proceder su renuncia a tan delicado cargo judicial, conforme el artículo 98 de la Constitución.
Según lo declarado por el doctor en derecho Monreal Ávila a periodistas, Medina Mora puede darse el lujo de no acatar la Constitución y el mismo Monreal, virtual jefe del Senado, puede concederse la licencia de aceptar que el mencionado ministro ni siquiera se digne atenderlo personalmente: Yo lo busqué por medio de otra persona. La respuesta suya fue a través de un amigo. No me ha contestado de manera directa; yo no he hablado con él, ha sido a través de interpósita persona confiable. Nosotros queríamos expresarle que hay disposición del Senado, por si él tenía un interés de comunicar algo (https://bit.ly/2ATg1R8, nota de El Universal). (Julio Hernández López, La Jornada, Política, p. 8)
Las prisas y las torpezas de Peña Nieto lo llevaron a colocar a como diera lugar a Eduardo Medina Mora como ministro de la Corte. Por lo que ha dado a conocer la apresurada Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), se presume que se quería acomodar al todavía ministro para que de alguna u otra forma se le protegiera.
Falta mucho por conocer en relación al caso. La tarea de la FGR tendrá que demostrar que las acusaciones en contra de Medina Mora son comprobables y ciertas.
En función de lo que a lo largo de varios años se venía diciendo respecto al ministro, queda la impresión de que está pasando lo que iba a pasar. Era previsible que se fueran en contra de Medina Mora por la información que ya circulaba, desde hace tiempo, sobre presuntas irregularidades en los diferentes ámbitos laborales en los que ha participado, a lo que se suman sus relaciones con personajes detenidos y con los cuales se presume tiene nexos más allá de la amistad. (Javier Solórzano, La Razón, Opinión, p. 2)
Dos batallas y una crisis serán la resultante de las elecciones presidenciales de Estados Unidos en el 2020. La batalla mediática es un tanto superficial, aunque impacta de manera directa en las opiniones pública y publicada: Trump y los republicanos en contra de los demócratas.
La segunda batalla es la más peligrosa: Trump en contra de las agencias de inteligencia. La crisis, o mejor dicho, la crisis que supera a la crisis de Trump es la del Partido Republicano.
La semana pasada la senadora Joni Ernst se enfrentó con la realidad a través de una pregunta formulada por una seguidora de su partido: “¿Cuándo van a decir: ‘suficiente’?”. Se llama Amy Haskins, una ciudadana que votó por Trump en el 2016. Acudió a un programa de televisión en el que pudo cuestionar a la senadora Ernst para expresarle su sorpresa por la cohesión del partido alrededor de la crisis de Trump: “Se deberían poner de pie y decir: ‘¿Saben qué? No estoy de acuerdo con el comportamiento de Trump’”. (Fausto Pretelin, El Economista, Internacionales, p. 41)
La investigación legislativa hacia un juicio político del presidente Trump parece ganar impulso, tras revelarse que hay un segundo denunciante –y tal vez “múltiples otros”– de sus “peticiones” a gobiernos de otros países en beneficio propio.
Pero a reserva de sorpresas, si el juicio ocurriera hoy, Trump no sería condenado en el Senado, donde su Partido Republicano mantiene una mayoría de 52 a 48 y en el que los senadores obligados hacia el actual presidente, por convicción o por temor, son al menos 40.
De hecho, el líder Mitch McConnell aseguró recientemente que en caso de que la petición de juicio político llegue al Senado, una vez sea aprobada por la Cámara baja, fracasará mientras él encabece la mayoría republicana.
En otras palabras, un proceso de impugnación tendría que pasar primero por un serio cambio en el Senado. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Orbe, 23)
Ni siquiera algo tan letal para la economía mexicana fue solicitado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como lo que se les ocurrió a los gobernadores de la frontera norte del país.
Resulta que están solicitando abrir la frontera al sector automotriz e incluso legalizar los autos que ya entraron de forma ilegal. Los gobiernos de Sonora, al mando de Claudia Pavlovich; Nuevo León, que comanda Jaime Rodríguez Calderón; de Tamaulipas, que dirige Francisco García Cabeza de Vaca; Coahuila, al mando de Miguel Riquelme Solís, y el de Baja California, de Francisco Vega de Lamadrid, andan ya en pláticas para convencer al presidente Andrés Manuel López Obrador de dicha ocurrencia.
Será que se les olvida a los gobernadores que el sector automotriz es la industria más importante en la generación de divisas, con una aportación de 70,000 millones de dólares directo en la balanza comercial, incluso por arriba del turismo y las remesas. (Marielena Vega, El Economista, Empresas, p. 25)
Siempre ha habido una profunda injusticia en la relación entre la economía y la política: los presidentes reciben tanto el crédito como la culpa por acontecimientos que suelen tener poco que ver con sus acciones de gobierno.
Ahora la economía de Estados Unidos pasa por otra caída parcial. Una vez más, la industria manufacturera se está contrayendo. También estamos viendo un impacto serio en el sector agrícola, al igual que en el de transporte. La producción general y el empleo siguen creciendo, pero, en la práctica, alrededor de una quinta parte de la economía está en recesión.
Pero a diferencia de los presidentes mencionados, quienes sólo tuvieron la mala suerte de presidir depresiones, Trump se ha hecho esto a sí mismo, en gran parte debido a su decisión de librar una guerra comercial que aseguró que sería “buena y fácil de ganar”. (Paul Krugman, El Sol de México, Finanzas, p. 23)
Una de las características más notorias de Trump es que todo lo hace a lo grande. No es para sorprenderse que su proceso de impeachment vaya alcanzando proporciones nunca antes vistas. En los casos anteriores, el crimen estaba localizado y tenía alcances locales. Así, Andrew Johnson fue acusado por sustituir un funcionario sin tomar en cuenta al Senado; Nixon, por espiar a sus rivales políticos; y Clinton, por realizar actos sexuales en su oficina. Trump, en cambio, se llevará orgullosamente el premio al escándalo más destructivo de la historia de Estados Unidos.
El impeachment avanzará frenéticamente ya que el Partido Demócrata sabe que necesita aprovechar el momento y tomar a su rival con las defensas bajas. Además, no quieren llegar a las elecciones primarias —en las que tendrán que elegir al candidato a la presidencia— con este proceso dominando el escenario político y con el nombre de Biden, el principal precandidato, en los titulares. (Montserrat Salomón, La Razón, Mundo, p.21)