Trump junior y AMLO comparten teoría conspirativa
El presidente Andrés Manuel López Obrador no ha querido opinar sobre la horda de fanáticos de extrema derecha que asaltó el congreso de Estados Unidos y dejó cinco muertos. Pero ayer, por segundo día consecutivo, el mandatario criticó que las principales plataformas digitales bloquearan las cuentas de Donald Trump por incitar esa violencia ocurrida en Washington DC. “No se vaya a estar creando un gobierno mundial con el poder del control de las redes sociales, un poder mediático mundial; además, un tribunal de censura, como la Santa Inquisición, pero para el manejo de la opinión pública. Es gravísimo”. Unas horas después, el hijo del presidente estadounidense, Donald Trump Jr., tuiteó: “Estamos viviendo el 1984 de Orwell. La libertad de expresión ya no existe en Estados Unidos. Murió con las grandes corporaciones de tecnología y lo que resta es sólo para unos cuantos elegidos”. Vaya que debe estar preocupado el presidente mexicano: desde que empezó su mandato ha dicho que él no necesita a los medios porque se comunica directamente con el pueblo vía las redes sociales, pero si éstas ya dieron señales de que no tolerarán el discurso polarizante y de odio, ¿qué hará si a él también le suspenden sus cuentas?
Las 72 horas imposibles
Ayer el presidente López Obrador prometió que, de aprobarse su propuesta en el Congreso de eliminar organismos autónomos, las solicitudes de información se deberán cumplir de manera fast-track en 72 horas, o de lo contrario, advirtió, se sancionará a los funcionarios que lo hagan. Sin embargo, expertos en transparencia y manejo de archivos nos comentan que esta declaración, a pesar de ser atractiva, no tiene ningún sustento, puesto que hay información que necesita ser recabada y lleva más de 72 horas hacerlo. Los plazos que se establecieron en la actual ley de transparencia, nos dicen, no fueron ocurrencias de alguien, se hicieron para que las respuestas de la autoridad fueran exhaustivas y detalladas en servicio del ciudadano solicitante. El voluntarismo no alcanza para ser transparente. Así de simple. (El Universal, Opinión, p.2)
Permítaseme, lectora-lector (con la venia de Robert Louis Stevenson), el uso momentáneo de lenguaje deportivo…
En el futbol, en momentos decisivos, como una final, un extraordinario protagonista es un astro. Un genio que, con sus jugadas de precisión, hace la diferencia y gana campeonatos. Un tipo generoso que, con sus pases magistrales, pone medio gol cada vez que su escuadra necesita anotar. Un jugadorazo que estimula y consuela a sus compañeros, y que sabe arengar a las porras. Es un crack, pero entiende que es parte de una orquesta: sin sus compañeros, él es nada. Aunque lleve la batuta, y a veces anote un golazo de antología, es capaz de sacrificarse, ser discreto, sobrio, con tal de que su equipo (o su selección) triunfe. Es humilde con la prensa: acepta las críticas, revisa sus pifias y las corrige, y eso lo convierte en ídolo.
En cambio, un futbolista tóxico es un tipo sobrado y personalista que, para lucirse, no cede el balón aunque su equipo pierda. La soberbia es lo suyo, adicción que detona su orgullo hasta la iracundia. No reconoce un error: sus tropiezos son culpa del árbitro, de campañas periodísticas o de hooligans imaginarios. (Juan Pablo Becerra-Acosta M., El Universal, Opinión, p.5)
En su afán de defenderlo de las descalificaciones, que se ha ganado a pulso, el presidente López Obrador hizo un verdadero homenaje al Dr. Hugo López-Gatell, en su conferencia mañanera. El tamaño y la naturaleza de sus elogios se podrían interpretar también como un “destape” anticipado. Ya no serán sus críticos quienes se hagan cargo de él. Serán sus rivales suspirantes de la candidatura presidencial quienes lo hagan trizas. Juzgue lo que ahora será un referente histórico. Fue el miércoles 6 de enero de este 2021:
“Para nosotros ha sido de mucha ayuda la participación del doctor Hugo López-Gatell, ejemplar. No creo que haya un funcionario en el mundo con esas características, aunque se enojen y ya sé lo que me van a contestar, a replicar. Es de primera el doctor Hugo López-Gatell, preparado, es un gran profesional. (Amador Narcia, El Universal, Opinión, p.8)
En la concreción de la inédita alianza opositora que competirá en las elecciones de este año, la clave que logró vencer el histórico antagonismo entre el PRI y el PAN, sobre todo las resistencias más fuertes que venían del panismo, fue la participación y el financiamiento de los empresarios. Las pláticas y acercamientos para dar forma al bloque opositor tenían ya varios meses sin que hubiera habido grandes avances entre los líderes de los dos partidos, pero no fue sino hasta que Claudio X. González y un grupo de empresarios los convencieron de firmar el acuerdo de “Sí por México”, cuando empezó a tomar forma la coalición entre priistas y panistas a la que se sumó también el PRD.
Un aliciente que terminó de convencer a las dirigencias partidistas fue el compromiso de los empresarios de apoyar con recursos económicos a los candidatos de la alianza opositora en distritos estratégicos para la Cámara de Diputados, a fin de aumentar sus posibilidades de derrotar a Morena y al gobierno de López Obrador. Claudio X.
González juntó a un grupo de hombres de negocios, algunos de la CDMX y otros de Monterrey, que se comprometieron con los líderes del PRI y el PAN a que en aquellos distritos en donde haya ganado Morena en 2018 y en los que la suma de los tres partidos se le pueda ganar al partido oficial, los candidatos aliancistas recibirán 5 millones de pesos para apoyar su campaña. (Salvador García Soto, El Universal, Opinión, p.9)
Lo que sucedió en la sesión del Congreso de Estados Unidos durante la ratificación de la elección presidencial nos debe llevar a una profunda reflexión sobre los probables escenarios electorales de nuestro país.
No cabe duda de que el bastión que salvó a Estados Unidos de la barbarie perpetrada por un grupo de seguidores del presidente Trump, que pretendieron tomar por asalto el Capitolio para presionar a los legisladores e impedir la ratificación del triunfo de Biden, se compone de dos factores fundamentales: primeramente, la cultura democrática que forma parte del ADN norteamericano. Constatar la actitud de legisladores republicanos que desconocieron las pretensiones del presidente al que ellos impulsaron hace cuatro años, de impedir la transmisión de poderes al presidente electo Joe Biden, así como la convicción histórica del vicepresidente Mike Pence quien conducía le sesión y no cedió ante el acoso de su jefe y amigo Donald Trump que le exigía obstaculizar el proceso. En esas pocas horas Pence y los legisladores republicanos que se opusieron a las pretensiones del presidente y se pusieron del lado de sus propias convicciones morales y políticas, asumieron una dimensión histórica de estadistas. (Ricardo Homs, El Universal, Opinión, p.10)
Cuentan que aquella vez que al presidente López Obrador se le ocurrió decir en una conferencia mañanera que buscaría acabar con los fines de semana largos , para festejar a los santos cívicos nacionales en su día exacto, el secretario de Turismo federal, Miguel Torruco Marqués, se enteró viendo la tele. No estaba enterado de una decisión que evidentemente había sido tomada apenas en ese momento.
Se preocupó porque está convencido de las bondades de ese esquema para generar recursos turísticos hasta por 2 mil millones de pesos al año. Buscó de inmediato al jefe del Ejecutivo sin éxito.
Y lo buscó, y lo buscó, y lo siguió buscando varios días, sin que le fuera otorgada cita alguna. Por fin lo pudo alcanzar en un pasillo de Palacio Nacional al margen de algún evento, le planteó el tema y el presidente le prometió “revisarlo”. (Alejandro Jiménez, El Sol de México, Opinión, p.2)
Que ante la propuesta presidencial de que sea la Secretaría de la Función Pública, encabezada por Irma Eréndira Sandoval, la que garantice la transparencia y el acceso a la información pública, las estadísticas del INAI revelan que esa dependencia ocupa el tercer lugar entre las que más se han negado en los últimos dos años a responder solicitudes con el argumento de que se trata de datos “reservados”, solo detrás del Seguro Social y del SAT.
Que para quienes ya están haciendo apuestas en Morena, luego de que la Fiscalía General de Guerrero informó que está en revisión la carpeta contra Félix Salgado Macedonio, se perfila que si lo bajan como candidato no subirá Amílcar Sandoval, sino Beatriz Mojica, quien salió en segundo lugar de la encuesta, lo que además resolvería el tema del género en San Luis Potosí, donde ya podría ser candidato un hombre, morenista o aliado, y no una priista. (Milenio, Opinión, p.2)
Es difícil creer que el presidente Donald Trump haya pretendido que sus seguidores participaran en acciones de violencia que concluyeron con cinco fallecimientos y la toma del Capitolio. Posiblemente la idea de convocar a sus seguidores a Washington era la de mostrar músculo popular en afán de presionar a los legisladores, propios y extraños, al momento que se formalizaría en el Congreso el resultado a favor de su contraparte demócrata, Joe Biden.
Lo ocurrido ahí quedará para la historia, ha sido un bochornoso espectáculo para todos, incluso para el mismo Trump, quien tuvo que tomar distancia de los acontecimientos y comprometer a su gobierno a una transición de poder ordenada.
El presidente ha perdido un preciado capital político, que le permitía mantener un virtual liderazgo del Partido Republicano, y eventualmente la posibilidad de presentar de nueva cuenta su candidatura, dentro de cuatro años. (Liébano Sáenz, Milenio, Opinión, p.2)
El jueves, alrededor de mil jornaleros de la empresa San Marcos Invernaderos efectuaron un paro de labores en los campos del Valle de San Quintín, Baja California, para exigir el pago de varias semanas de salarios atrasados, la entrega de sus aguinaldos y que se ponga fin a la división de sus sueldos en parcialidades, una práctica ilegal adoptada por la compañía desde mediados de 2020.
Junto con esta situación puntual, salió a la luz que entre las empresas de la región se encuentra generalizada la práctica ilegal de integrar al salario el monto de las prestaciones sociales obligatorias, con lo que se simula que es de mayor cuantía al realmente devengado. Incluso considerando los pagos por vacaciones, prima vacacional y aguinaldo como parte del sueldo, éste sigue siendo raquítico ante el costo de la vida y la naturaleza extenuante de las actividades agrícolas: 213 pesos al día. (La Jornada, Editorial, p.2)
Estados Unidos recordará 2020. No tanto por las desgracias causadas por la epidemia del Covid-19 –agigantadas por un Estado incapaz de garantizar las condiciones mínimas de vida a su población (a la fecha las defunciones suman más de 370 mil)– y las inclemencias de un paro económico para el cual la lógica de los mercados simplemente no halla solución, sino por el gradual y sistemático hundimiento de un orden político e institucional cuyos orígenes se remontan a las últimas décadas del siglo XVIII. Un orden que posibilitó el surgimiento de un imperio económico, político y cultural, el desarrollo fulgurante del capitalismo en el siglo XIX y el baluarte simbólico y sistémico de su sobrevivencia en el siglo XX.
La toma del Capitolio por los iracundos seguidores de esa figura, Donald Trump, quien como el Rey Ubu en la obra de Jarry, emblematiza en su propia incontinencia política y mental, el delirio –y el peligro– de un orden que ha perdido el control sobre sí mismo. A su manera, ver a un presidente estadunidense jactándose (casi un Nerón, pero en Park Street) de cómo sus seguidores convierten en un teatro del absurdo a las instituciones que le dieron la presidencia (vikingos en la silla de la presidencia del Congreso, Batman trepando por las paredes del Capitolio, los superhéroes acudiendo al llamado para acabar con la inmundicia de los políticos, corrobora una historia cuyos inicios más recientes pueden datarse con la llegada de otro actor a la Casa Blanca, sólo que consumado: Ronald Reagan. (Ilán Semo, La Jornada, Opinión, p.13)
El caso de Félix Salgado no es “partidista” ni un “producto de temporada”, como dice el Presidente. Tampoco una “campaña negra”, como señala Mario Delgado.
Estamos hablando de un caso de violación, delito grave, que, presuntamente, cometió un senador que está a punto de convertirse en candidato de Morena al gobierno de Guerrero.
Ni AMLO ni Delgado parecen recordar que la Iniciativa 3 de 3 dice que quienes tengan denuncias por delitos sexuales no serán candidatos a puestos de elección popular.
Del tema hablamos con el abogado Xavier Olea Peláez, exfiscal de Guerrero que conoció el caso. Es él quien le dio nueva visibilidad.
En la charla el exfiscal nos dijo que la acusación contra Félix “tiene bases sólidas”, amerita “acción penal”. Nos cuenta también cómo el gobernador priista de Guerrero, Héctor Astudillo, le dijo “no” a la judicialización del caso: (Francisco Garfías, Excélsior, Opinión, p.4)
El tema no es menor. Estamos enfrentando un nuevo nivel de corrupción que se ejemplifica con su fundador y sus ideólogos. Un hombre hábil que llegó a dirigir México y ha logrado convencernos que, a pesar de los pésimos resultados de su administración, no se le puede catalogar como corrupto, aunque, en el fondo, personifica una nueva manera de hacerla.
No sólo es que ha podido sortear los escándalos de corrupción de sus colaboradores cercanos —su secretario particular recibiendo fajos de billetes, mientras era jefe de Gobierno de la Ciudad de México— y sus familiares —de los que sabemos hasta la fecha, su prima, que se ha beneficiado por contratos millonarios con Pemex, y su hermano, que aparece en videos recibiendo dinero en efectivo— sino que nos ha hecho pensar que, en realidad, una de sus principales banderas es el combate a la corrupción, aun cuando no ha actuado en contra de ninguno de sus incondicionales.
No hablamos de su apoyo ciego a personas como Manuel Bartlett, que no sólo acepta la falsificación de documentos públicos, sino que tiene propiedades que no son acordes a sus ingresos. (Ricardo Alexander Márquez, Excélsior, Opinión, p.6)
Historias de vileza. Dicen que Manuel Peraza perfila traicionar a la 4T y a Morena en Nayarit. Luego de perder el proceso interno para gobernador, ya negocia con el PAN para descarrilar al partido en el poder. Estos berrinches son típicos de la época. Peraza, exdelegado de Bienestar del gobierno federal en Nayarit, fue captado en reunión con la candidata del PAN al gobierno de Nayarit, la senadora Gloria Núñez Sánchez. En la fotografía, ambos están acompañados del empresario jalisciense Roberto De Alba, operador financiero del PAN en la entidad y del propio Peraza Segovia. Se especula que el morenista entregará información al PAN para descarrilar a Morena en Nayarit. De ese tamaño es la guerra sucia en un ambiente electoral en donde todos resultan enlodados.
En problemas. El titular de la Fiscalía de Justicia de Guerrero, Jorge Zuriel de los Santos, informó que la carpeta de investigación del precandidato a gobernador por Morena, Félix Salgado Macedonio, acusado de violación, se encuentra “en revisión” en la dirección General Jurídica Consultiva de la dependencia, para determinar la procedencia o no de la acción penal. El funcionario acusó a su antecesor, Javier Olea Peláez, de haber sustraído documentos oficiales y de “omisión” en el cumplimiento de su responsabilidad legal. De los Santos inició una carpeta de investigación en contra de Olea Peláez para deslindar la responsabilidad del exfiscal, quien esta semana afirmó que Héctor Astudillo ordenó no judicializar el expediente contra Salgado por “cuestiones políticas”. Qué atascadero.
Barbas a remojar. Twitter suspendió la cuenta del presidente Donald Trump argumentando riesgo de nuevas incitaciones a la violencia. La red social había restablecido la cuenta de Trump para colocar un video donde el mandatario reconocía el triunfo de Biden y aceptaba una transmisión de poderes de forma ordenada, pero Trump se quedó definitivamente sin su cuenta. Algo similar le sucedió a una mexicana que gusta de armar polémica y desvirtuar la realidad, inundando de noticias o percepciones falsas el ciberespacio. No le gustó a Twitter que Paty Navidad posteara desinformación y apoyo a Trump, y también le suspendió su cuenta. Twitter estará sobre las cuentas explosivas… Y aquí tenemos muchas. No se sorprendan si son borrados por excesivos. Aguas. (Excélsior, Opinión, p.11)
La invasión al Capitolio de Washington D.C., por parte de cientos de hombres y mujeres procedentes de varias partes del país, los cuales llegaron en hordas embravecidas y que se treparon por sus muros, se introdujeron a su interior invadiendo y vandalizando todo lo que se encontraban a su paso, fue producto de las arengas de Trump, quien durante los últimos cuatro años como presidente de Estados Unidos secuestró a su partido y, gracias a su peculiar carisma, magnetizó a sus seguidores, inundando la palestra política con noticias falsas, lo cual afectó la vida de todos los norteamericanos.
Trump dedicó su administración a cumplir su lema de grandeza, America First. Así, sintetizó todas sus decisiones. Desde la oficina Oval, dirigió una constante campaña centrada en el gran electorado rural y obrero.
Más que transformar al país, el todavia presidente Donald Trump se avocó a usarlo bajo su cruda concepción empresarial que le había rendido una fortuna de mediano rango, lejos de la dimensión de los multimillonarios internacionales. Sus éxitos sin escrúpulos lo convencieron de que todo, pero todo, se compra, incluso la presidencia del país más poderoso del mundo. (Julio Faesier, Excélsior, Opinión, p.11)
Donald Trump reapareció en redes, por unas horas, solamente para decirle a su base, y al mundo, que se va, pero se queda. A esos 75 millones de estadunidenses que votaron por él les ha enviado un mensaje de aliento.
Sí, perdió esta elección —finalmente lo reconoció—, pero a partir de que su cuenta de Twitter vuelva a ser la de un “ciudadano cualquiera” comenzará el trazo del camino, el afinado de la que llama ya una “gigante voz” para el futuro, el suyo y el de los millones de electores que el pasado 3 de noviembre le dieron su aval para que permaneciera en la Casa Blanca, esos “grandes patriotas”, como prefiere llamarlos. Trump se va con el peso de cinco personas muertas y con el abandono institucional, eso parece (o quisiéramos). Al menos diez de sus colaboradores renunciaron en los últimos dos días. Y aunque Mike Pence rechazó invocar la Enmienda 25, los demócratas se alistan a votar un posible nuevo impeachment la próxima semana. ¿Les alcanzará?
Aunque el tema ya no es si Donald Trump entorpecerá la llegada de Joe Biden ni si logran sacarlo antes del 20 de enero. Ya dijo que no irá a la Inauguración, será el primer presidente saliente desde 1860 que no asiste a la investidura de su sucesor. Ahora el asunto es qué tanto vigor puede tomar un movimiento que en los últimos cuatro años sorprendió, no sólo por revelar su robusta existencia, sino por nutrir sus filas a tal grado que la elección no resultó en una diferencia de votos mayor a los diez millones. Y sí, esta cifra podría resultar enorme en cualquier contexto, pero hablamos de votantes de Trump, esos que celebran la segregación, el odio y las diferencias, un discurso que creímos estar dejando atrás. (Yuriria Sierra, Excélsior, Opinión, p.12)