DE LOS CREADORES de la rifa del avión sin el avión y del juicio a Emilio Lozoya sin Lozoya, llega ahora el plan de inversión en infraestructura… ¡sin inversión!
QUIENES sí saben de estas cosas se pusieron a hacer números y descubrieron que el programa anunciado con bombo y platillo en Palacio Nacional está lejos de ser un gran pastel de inversiones, y más bien son las moronas.
COSA DE VER, dicen, que en 2019 la inversión total en el país (que incluye tanto la pública como la privada) fue del equivalente al 20.9 por ciento del PIB. Y esa cifra, ya de por sí, era mucho menor de lo que México necesitaba entonces.
Y AQUÍ es donde se empiezan a desmoronar los sueños, pues el plan anunciado ahora por el gobierno representa, ¡agárrense!, tan solo el 1.2 por ciento del PIB.
¿SEGUROS, seguros de que la 4T quiere salir de la crisis económica? Es pregunta a la que no le salen las cuentas. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)
Luego de que la encuesta organizada por el Instituto Nacional Electoral (INE) concluyó que Porfirio Muñoz Ledo y Mario Delgado empataron en preferencias rumbo a la dirigencia de Morena, el veterano legislador acusó que el proceso es una confabulación en su contra y que el lunes se presentará para tomar posesión del cargo. Frente a este escenario, el bando inconforme que apoya a don Porfirio, nos dicen, se encuentra en un dilema: consideran que la disputa ha sido injusta y que el dinero los ha puesto en desventaja, pero saben que dar una pelea demasiado enconada va contra la “línea” enviada desde Palacio Nacional de que ya no quieren más pleitos en el partido, sobre todo porque el presidente Andrés Manuel López Obrador tiene varios frentes abiertos y queda poco tiempo para las elecciones del próximo año. ¿Qué tanto se puede estirar la liga sin romperla? (El Universal, Nación, p. 2)
Que en el Tribunal Electoral, encabezado por Felipe Fuentes Barrera, ya están listos para recibir quejas de los candidatos a dirigir Morena después de que el INE diera a conocer un “empate técnico” entre Porfirio Muñoz Ledo y Mario Delgado en las encuestas, resultado que de entrada ya rechazó el primero y aceptó el segundo, si bien el ejercicio permitió clarificar que la senadora Citlalli Hernández será la secretaria general. Estos desencuentros hacen prever que los magistrados tendrán que mantenerse en eso de dar certeza a un partido que nomás no encuentra cómo gobernarse. (Milenio Diario, Al frente, p. 2)
Yeidckol, muy abajo.- Si bien no hubo ganadores en la encuesta del INE para definir al próximo dirigente de Morena, sí hubo una perdedora clara. Se trata de Yeidckol Polevnsky: quedó en el lugar cuatro de cinco, con 16.61%, por debajo de Adriana Menéndez, quien no había sobresalido mucho en el partido, pero aun así se llevó 19.18% de las preferencias de los militantes. (El Heraldo de México, La Dos, p. 2)
Zócalo: ¿plantones volantes? Nos hacen ver que aunque la emergencia sanitaria sigue sin permitir un semáforo verde en la Ciudad de México, el Presidente López Obrador ya le está echando ojo al Zócalo para tener reuniones mensuales con sus adeptos. Por eso les ha pedido a sus rivales del Frena que tienen montado su campamento en la plancha que no se acomoden mucho ni quieran pensar en la eternización, porque la va a ocupar una vez al mes cuando pase la pandemia. Frena, por cierto, en voz de su dirigente, se apuró a decir que el campamento no se mueve —al menos no a los costados o a otro punto a ras de tierra, porque para arriba ya se vio que sí—, y planteó que hay otras plazas para manifestaciones y “miles de kilómetros” de espacios para poderse expresar. ¿Cómo se dará ahora la lucha por la plaza? Al tiempo. (La Razón, La Dos, p. 2)
El 7 de septiembre oficialmente inició el proceso electoral más grande y complejo en la historia reciente del México democrático, en el que podrán participar 95 millones de ciudadanos, residentes tanto en el país como en el exterior.
Para el 6 de junio del próximo año, estarán en disputa 500 diputaciones federales, 15 gubernaturas, mil 063 diputados de 30 congresos locales y mil 926 ayuntamientos en 30 estados. Una gran bolsa de trabajo en esta época de crisis.
Ante este escenario electoral, se prevé que antes de concluir octubre haya una cascada de renuncias en el primer círculo del presidente Andrés Manuel López Obrador.
Sin duda, las campañas y la jornada electoral del próximo año servirán como un medidor de la popularidad presidencial y así lo confirma las declaraciones que hizo Alfonso Durazo el pasado 1 de octubre, cuando reconoció públicamente sus aspiraciones a la candidatura de Morena por Sonora.
La autorización presidencial que busca Alfonso Durazo, es la confirmación de la confianza de AMLO para que su colaborador salga a la calle a buscar el voto, donde realmente se confirma la aceptación o el rechazo ciudadano de cómo se está llevando el gobierno.
Otra persona de la administración lopezobradorista que dejará el cargo es Ana Gabriela Guevara, titular de la Conade. El problema es que también aspira la candidatura a la gubernatura por Sonora, por lo que la medallista olímpica buscará refugio en el Partido del Trabajo y no en Morena, como Durazo.
Ramón Flores, líder estatal del PT, reveló el jueves que la atleta dejará los próximos días su cargo y que se enfocará en lograr ser la abandera de la coalición con Morena. La disputa interna se advierte intensa.
Además de Durazo, otro destacado colaborador que podría dejar su cargo es Santiago Nieto, actual titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, quien aceptó sus aspiraciones a ser candidato al gobierno de Querétaro, aunque “eso dependerá del presidente López Obrador”, quien además señaló: “considero que las lealtades son de ida y vuelta y el Presidente me ha dado una enorme confianza…”
Las posibles salidas de Durazo y Nieto del gabinete, impactarán en el primer círculo del área de seguridad, porque la labor de ambos se centra en temas relacionados como son el combate a la inseguridad y el rastreo del dinero obtenido de manera ilícita, tanto del narcotráfico como de sobornos, desvío de recursos públicos y del robo al erario.
En Nuevo León, AMLO tampoco la tendrá fácil para elegir a su “delfín”. La contienda se podría centrar entre Alfonso Romo, actual jefe de la Oficina Presidencia de la República, y la diputa Tatiana Clouthier, quien dejó todo para sumarse a la campaña de López Obrador en el 2018, y quien, sin duda, tiene más arrastre entre los electores, sobre todo del sector juvenil pues se ha sabido posicionar en redes sociales como una destacada política combativa. (Manuel Mejido, El Sol de México, Análisis, p. 12)
Aunque en México no se sabe aún qué tanto avance tiene el caso Emilio Lozoya y si la Fiscalía General de la República ha logrado probar algunas de las imputaciones que hizo el exdirector de Pemex a varios políticos del PRI, del PAN y de ex perredistas que hoy militan en Morena, algunos de los imputados en ese proceso no piensan esperar hasta enero del 2021, cuando se vence el plazo que pidió la FGR al juez para investigar y acreditar las acusaciones de Lozoya Austin, para protegerse jurídica y físicamente de una posible carpeta judicial en su contra.
Ese es el caso del exsecretario de Hacienda del sexenio peñista, Luis Videgaray, quien es uno de los principales imputados por Lozoya y también de los que más atentos están a lo que suceda con las indagatorias de la FGR. De algo debió enterarse Videgaray, a través de sus abogados, que fuentes muy cercanas aseguran que el que fuera el hombre fuerte de Peña Nieto ha decidido dejar su actual trabajo en el MIT, como director del Proyecto Mundial sobre Políticas de Inteligencia Artificial, para buscar refugio y residencia en Israel, país donde intentaría protegerse de un posible extradición a México por lo complicado y exigente del Tratado de Extradición entre ambos países. (Salvador García Soto, El Universal, Nación, p. 5)
La malignidad de los líderes populistas se manifiesta sobre todo en sus seguidores. Nuestras sociedades no están pobladas únicamente de individuos generosos y tolerantes, sino que en el corazón de muchos sujetos late toda la maldad del mundo.
Contienen éstos su inquietante salvajismo, sin embargo, porque en la arena pública no se escuchan las toscas voces de los bárbaros ni resuenan tampoco llamados a la oscura violencia de los tiempos antiguos. El proceso civilizatorio ha mitigado grandemente la intemperancia de quienes detentan el poder y su discurso se ajusta, hoy día, a unas normas que exigen mesura y urbanidad, en oposición a las incendiarias soflamas que acostumbraban los conquistadores y, en una categoría menor, los caciques regionales con aspiraciones de tirano.
La propia democracia liberal, en su condición de doctrina dirigida a asegurar derechos ciudadanos y a garantizar libertades, no convoca al extremismo, sino que, por el contrario, promueve el reconocimiento del opositor, consiente el pensamiento crítico y privilegia la libre expresión. (Román Revuelta Retes, Milenio Diario, Política, p. 7)
Dice Andrés Manuel López Obrador que ante las críticas que le hace la prensa tradicional, su “escudo protector” es la mañanera y su “ángel de la guarda” es el pueblo.
Sobra decir que la declaración deja mal parados a los que cubren la conferencia matutina. Reducir la mañanera al rol de escudo protector es reconocer lo cómodo que se siente con ese ejercicio, el cual se ha convertido en la caja de resonancia del régimen.
Usa la mañanera como un instrumento de lucha política para, desde allí, descalificar, denostar, acusar y presumir una pretendida superioridad moral sobre críticos y adversarios de la 4T. Allí no se busca la verdad, sino ganar espacio y descalificar al adversario. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 4)
El Congreso de Sonora emitió una declaratoria de emergencia humanitaria ante el incremento de las desapariciones forzadas en el estado, con énfasis en las que tienen como víctimas a mujeres jóvenes. De acuerdo con la exposición de motivos de la iniciativa, se busca que las autoridades correspondientes volteen a ver el fenómeno social, y destinen los recursos humanos y presupuestales necesarios y suficientes que permitan atender de una forma adecuada y con la seriedad que amerita cada caso.
Colectivos de búsqueda de personas desa-parecidas en la entidad han recopilado información sobre al menos 82 mujeres desaparecidas únicamente de junio a septiembre: 50 en Cajeme, 20 en Hermosillo y 12 en Guaymas. Como ocurre con el fenómeno delictivo en general, se estima que las cifras reales son de una magnitud mucho mayor, pero los familiares no presentan las denuncias correspondientes por temor a represalias o por desconfianza en las autoridades.
El Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO) da cuenta de que las 10 entidades más azotadas por este ilícito en términos absolutos son el estado de México, Jalisco, Tamaulipas, Veracruz, Sinaloa, Ciudad de México, Nuevo León, Michoacán, Puebla y Chihuahua; mientras los peores registros por 100 mil habitantes se presentan en Tamaulipas, Colima, Sinaloa y Jalisco. (Editorial, La Jornada, Política, p.2)
La misma semana que se hacía público un informe denunciando al gobierno venezolano por crímenes de lesa humanidad, realizado por una Misión Internacional Independiente que no llegó a pisar el país y se basó en testimonios opositores y redes sociales, el secretario de Estado Mike Pompeo visitaba Brasil y Colombia para seguir alimentando la retórica contra la revolución bolivariana durante la campaña presidencial estadunidense, pero también en plena campaña electoral por las elecciones legislativas que tendrán lugar el 6 de diciembre en Venezuela.
En Brasil, Pompeo llamó a Nicolás Maduro traficante de drogas, y dijo que Washington seguirá trabajando para llegar al lugar correcto en lo que respecta a la crisis desatada por el bloqueo y las sanciones impuestas a la economía venezolana. En Colombia, su principal socio en la región, acusó al gobierno venezolano de colaborar con el terrorismo y cobijar a miembros del ELN y disidencias de las FARC.
Terrorismo y narcotráfico, pero no colombiano, principal suministrador de la cocaína consumida en Estados Unidos, sino venezolano, a pesar de que en Venezuela no hay hoja de coca, al contrario que en el país vecino, que cuenta con más de 200 mil hectáreas de cultivos, 10 veces más que por ejemplo, las hectáreas de hoja de coca cultivadas en Bolivia. (Katu Arkonada, La Jornada, Opinión, p. 13)