Columnas de Opinión 101120

Templo mayor

POR SUPUESTO que el Presidente tiene derecho a la ignorancia en lo que se refiere al proceso electoral en Estados Unidos, pues no está obligado a conocerlo. Pero lo que ya resulta preocupante es que no se deje asesorar por cualquiera de los expertos de la Cancillería y, sobre todo, que Marcelo Ebrard decida seguirle la corriente.

COMO si realmente importara en Washington su opinión, Andrés Manuel López Obrador sigue diciendo que no felicitará ni reconocerá a Joe Biden en tanto no se pronuncien las “autoridades electorales” de aquel país. En ese caso, el presidente mexicano va a tener que esperar sentado, porque formalmente es hasta el 8 de diciembre que los estados darán a conocer sus resultados oficiales. De ahí, AMLO tendrá que esperar a que el 14 se reúnan y voten los colegios electorales, para luego, haaasta el 6 de enero el Congreso proclame el resultado oficial de la elección.

EL CANADIENSE Justin Trudeau ya tuvo su primera llamada telefónica con Biden para trabajar en la agenda bilateral, mientras el tabasqueño seguirá esperando en su banquito trumpista. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)

Bajo reserva

Un nuevo pleito entre actores de la 4T saldrá a relucir en las próximas semanas. ¿De qué le hablamos? De un encontronazo entre el director del IMSS, Zoé Robledo, y el titular de la Conferencia Interamericana de Seguridad Social, Gibrán Ramírez. Nos dicen que en el organismo internacional dependiente del Instituto Mexicano del Seguro Social se están registrando renuncias de personal, ante la versión de la salida de don Gibrán. Hace unas semanas, nos indican, don Zoé pidió el puesto al joven morenista, quien no logró explicar algunos gastos superfluos al frente del organismo. El jefe del IMSS ha tenido que dar la cara para tratar de aclarar algunos manejos un tanto irregulares, por decirlo suevamente, y eso no ha sido del agrado del chiapaneco. De momento, el joven Ramírez ha pedido algunas semanas para dejar el cargo en diciembre, nos comentan. Al final del día, alguien se tendrá que ir con incapacidad médica… (El Universal, Nación, p. 2)

Frentes políticos

Prudencia, aunque les pese. Mandatarios del mundo entero han felicitado a Joe Biden como futuro presidente de Estados Unidos. México y Brasil son las excepciones. Por algo será. El Senado tampoco lo felicitará por su virtual triunfo porque Morena, la fuerza política que domina las decisiones de ese cuerpo legislativo, se sumó a la posición del presidente Andrés Manuel López Obrador de esperar hasta que termine el proceso. Ricardo Monreal, coordinador de la bancada morenista, expresó que “por mucho que las redes mediáticas estén atacando al Presidente, creemos que está actuando con sensatez; y en la mayoría senatorial respaldamos su actitud y su posición política. La prudencia, la sensatez y la ecuanimidad son características que siempre deben acompañar a los gobernantes y estadistas”, dijo. ¿Qué, es tan difícil de entender? Calma. (Excélsior, Nacional, p. 7)

Sacapuntas

Roberta, de regreso.- Funcionarios de alto nivel formarán parte del equipo de transición anunciado ayer por el Presidente electo de EU, Joe Biden. Y desde Washington, nos adelantan que la ex embajadora de aquel país en México, Roberta Jacobson, estará en el primer dream team de los demócratas. Alguien bastante conocida por la diplomacia mexicana. (El Heraldo de México, La Dos, p. 2)

El asalto a la razón // Intervencionismo de México en EU

El aferramiento a un juarismo con frecuencia elástico (“El respeto al derecho ajeno es la paz”), pareciera explicar la reticencia del presidente López Obrador para felicitar a Joe Biden pero, lejos de responder al principio de no intervención, delata una omisión intervencionista en los asuntos internos de Estados Unidos por su afinidad con las voces que ponen en duda el proceso electoral en ese país.

De Latinoamérica, en la bochornosa negativa sobresalen únicamente el fascistoide Jair Bolsonaro, de Brasil (admirador de Trump), y López Obrador, mientras que hasta el tiranuelo Nicolás Maduro, de Venezuela, tuiteó: “Felicito por su victoria al presidente electo Joe Biden y a la vicepresidenta Kamala Harris…”.

Yerra el Presidente cuando arguye: “Yo no puedo decir ‘felicito’ a un candidato o a otro porque quiero esperar a que termine el proceso electoral; que legalmente se resuelva el asunto de la elección…”. Se equivoca porque, a diferencia de México, en Estados Unidos no existe una autoridad federal electoral ni tribunales electorales: cada estado tiene su propia ley sobre comicios. Todas las demandas trumpianas se han desechado por falta de sustento; ninguna tiene posibilidades de prosperar ni de afectar un número de votos susceptible de modificar los resultados estatales.

Más aún, la transición ya empezó: autónoma por ley, la Administradora de Servicios Generales del gobierno federal acepta que hay un ganador virtual, o sea Biden. Se tienen listas las oficinas para su equipo de trabajo en el Departamento de Comercio y una partida presupuestal de 6.3 millones de dólares.

Negarse a la felicitación, pues, refleja una estrecha interpretación de los principios que nada contribuye a un buen inicio de relación con el desairado pero ya muy poderoso Joe… (Carlos Marín, Milenio Diario, Política, p. 7)

En privado // Trump: el fi n de una larga noche

El triunfo de Joe Biden iba a caer en el lugar común del parteaguas o del hito, pero superada esa tentación, es el fin de una presidencia ominosa y el inicio de otra que por un poco mejor que sea, será sensiblemente superior.

Cuando se habla de Trump y su gobierno, se agotan los descalificativos, no hay un solo tema donde surja la empatía o el reconocimiento. Para Trump, Estados Unidos es él y los suyos nada más. No es un país donde quepan todos, solo sus fanáticos que en estas elecciones superaron los 70 millones de votos que retratan su fuerza, que no se va a ir de la vida pública, y al compararlo con los 74 millones de Biden, documentan la polarización, la división que viven, provocada por sus discursos y políticas.

Eso fue lo que lo llevó a la Casa Blanca hace cuatro años y eso mismo es lo que lo sacará el 20 de enero. Él se metió, él se sacó.  El que el presidente López Obrador se resista a saludar el resultado, no es algo que le importe a Trump, pero sí a Biden y, sobre todo, a los demócratas que serán gobierno.

Que él no lo felicite no significa que México y nuestros paisanos allá no nos felicitemos por el fin de esta, por negra, larga noche. (Joaquín López Dóriga, Milenio Diario, Al frente, p. 3)

Voto particular // Felicitar a Biden era lo correcto

El sábado 7 de noviembre por la mañana, las principales cadenas de TV en EU –CNN, NBC, CBS e incluso la conservadora Fox News– anunciaron el triunfo de Joe Biden, el candidato del Partido Demócrata, en las elecciones presidenciales de EU. Después de cuatro días de cómputos en los “campos de batalla” de la contienda (Arizona, Georgia, Pennsylvania y Wisconsin), las rutas para la reelección del presidente Donald Trump se terminaron de cerrar por completo.

El actual inquilino de la Casa Blanca, quien aún se niega a admitir su derrota, tendría que darle la vuelta a la elección no sólo en Pennsylvania, sino en los otros tres estados donde disputa los resultados. Asimismo estaría obligado a remontar distancias de decenas de miles de votos en cada caso para conseguir su propósito. Salvo el propio Trump y sus seguidores, los analistas y expertos descartan esta opción por improbable, una especie de milagro electoral de último momento. (Benito Nacif, El Economista, p. 55)

Alhajero // Preparándose para trabajar con Biden

La pregunta del senador Héctor Vasconcelos a la secretaria de Economía, Graciela Márquez, puso sobre la mesa lo que realmente importa –y urge- en estos momentos en cuanto a la relación con Estados Unidos:

-¿Tiene contacto ya con Joe Biden y con su equipo? ¿Se conoce quiénes pudieran ocupar las distintas carteras?-, planteó el de Morena (dando por hecho el triunfo del demócrata).

La doctora Márquez citó distintos prospectos que se han ido prefigurando en el equipo de Biden para las distintas carteras del área económica. Sí, tenemos los nombres, conocemos sus trayectorias, pero más allá de cada quién y de nuestras preferencias, subrayaría, hay canales muy bien institucionalizados con las distintas  dependencias.

Destacaría además en ellos perfiles apegados a la OMC, al TPP, al Comercio Internacional, al TLCAN. En fin, lo que dejó ver la titular de Economía en distintos momentos de su conversación virtual con los senadores, es que –al menos en su sector- desde hace rato están preparándose para trabajar con los demócratas. (Martha Anaya, El Heraldo de México, País, p. 6)

Bitácora del director // Libertad para desinformar

El presidente López Obrador hablaba ayer en su conferencia mañanera de la supuesta campaña mediática que dos periódicos libran en su contra cuando, súbitamente, sin decir agua va, pasó de eso a afirmar que le extrañaba la manera que en Estados Unidos, “el país de las libertades, de la prensa libre, de repente censuran al presidente”.

Agregó: “No es cualquier cosa, eso no se había visto, los medios censuran. Estoy hablando de Estados Unidos, porque lo de México, pues ya estábamos acostumbrados cómo nos censuraban, no existíamos, aquí no es ninguna novedad; pero en el caso de Estados Unidos eso que sucedió sí es algo especial, en internet o en las redes y luego las grandes cadenas, los grandes medios informativos. ¿Y las libertades?”.

No me queda claro por qué se acordó súbitamente el presidente López Obrador de lo que sucedió el jueves con el mensaje de su homólogo Donald Trump, en el que éste alegó, sin ofrecer prueba alguna, que él había ganado la elección y que sus oponentes trataban de robársela.

Habrá, pues, que interpretar el sentido de sus palabras porque ningún reportero presente en la conferencia en Palacio Nacional le pidió aclaración y ese comentario puede sonarle a más de uno como un apoyo más a Trump y un nuevo desaire al triunfo de Joe Biden. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Nacional, p. 2)

Arsenal // “Tengo otras cosas que hacer…”

En Tabasco caló muy hondo la respuesta que dio López Obrador a la pregunta de un reportero: ¿Por qué no va el Presidente a las zonas afectadas? -Porque tengo otras cosas que hacer y ya estuve, hoy hice el recorrido, miren: es la primera vez que me subo a un helicóptero —respondió el mandatario.

Esa respuesta sirvió de material a moneros, de argumento a opositores y, sobre todo, hizo florecer la indignación de los paisanos del Presidente. De exgobermadores para abajo sienten que el gobierno federal pudo haber hecho mucho para evitar esa tragedia anunciada.

“Yo escucho a Pepe Cárdenas todos los días y el meteorólogo de Radio Fórmula, que es muy bueno, lo venía anunciando desde hace tiempo”, nos dijo el exgobernador Roberto Madrazo.

En su opinión, se pudo haber evitado la inundación, por lo menos en la capital del estado, si se hubiese construido un dique —con cemento y autos de deshuesadero— en la margen derecha del río Grijalva. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 4)

Historias de reportero // Juan Collado: libertad a cambio de confesar el fraude electoral de 2006

El gobierno federal está preparando un nuevo golpe jurídico-propagandístico. Al estilo de la declaración del exdirector general de Pemex, Emilio Lozoya, está fraguándose la confesión del abogado Juan Collado, figura clave de lo que el presidente López Obrador califica como “la mafia del poder”, y quien está detenido desde julio de 2019.

Fuentes de primer nivel me aseguran que en Palacio Nacional existe una fluida comunicación con el abogado Juan Araujo, pieza central de la defensa de Collado. El planteamiento del gobierno es que, a cambio de ser dejado en libertad, Collado entregue dinero y firme una declaración política en la que relate “cómo se orquestó el fraude electoral de 2006”, según me explicó una de las fuentes.

Este relato haría énfasis en el episodio de los videoescándalos de 2004: cuando el empresario Carlos Ahumada grabó a varios integrantes del primer círculo obradorista mientras les daba dinero en efectivo, entre ellos, su exsecretario particular, René Bejarano. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. 2)

Jaque mate // Censura y política

Este jueves pasado, 5 de noviembre, el presidente Donald Trump ofreció un mensaje a los ciudadanos estadounidenses en el que afirmó que estaba siendo víctima de un fraude electoral. MSNBC, CBS, NBC, ABC y Univisión cortaron la transmisión, porque afirmaron que el mandatario estaba mintiendo.

CNN y Fox News acompañaron todo el discurso, pero la primera colocó un cintillo que advertía: “Sin pruebas, Trump se dice víctima de fraude”. Fox News, la única cadena que abiertamente ha apoyado las posiciones de Trump, puso al aire después del discurso a su corresponsal en la Casa Blanca, John Roberts, quien señaló que “no hemos visto ninguna prueba” que respalde la declaración del Presidente de que ha sido víctima de un fraude electoral. (Sergio Sarmiento, Reforma, Opinión, p. 8)

Astillero

Cancún: balas contra protestas // Reacción ante feministas // Gobiernos ineficaces // Castigo a ex secretaria peñista

Bianca Alejandrina Lorenzana Alvarado, llamada Alexis por sus amigos, salió el sábado reciente a vender un cigarro electrónico ( vaper, en inglés). Como en muchos otros casos a lo largo y ancho del país, no regresó y, cuando fue encontrada este domingo, estaba muerta, descuartizada.

La constante violencia contra las mujeres ahí, en Cancún (como en Quintana Roo, como en todo México), generó una gran indignación que convocó a manifestaciones este lunes. En Cancún, las protestas en la presidencia municipal fueron enfrentadas y dispersadas por policías, con disparos de bala que en algunos casos, según los diversos videos difundidos de inmediato, salieron de armas largas. (Julio Hernández López, La Jornada, Política, p. 10)

Rozones

Adán y las obras de “criminales”

Fuertes señalamientos los que hizo la víspera el gobernador de Tabasco, Adán Augusto López, en un recorrido por el malecón de Villahermosa, cuando dio cuenta a los medios de comunicación que uno de los puntos en donde había filtraciones de agua que ponen en riesgo la infraestructura que contiene el cauce del río Grijalva se hizo una obra “criminal”. Y es que resulta que aparentemente en la plataforma del llamado Parque Lineal, ubicado en los márgenes del río hoy crecido, en vez de ponerle juntas o sellar le pusieron unicel. “Son unos criminales los del proyecto ése”, cuestionó el mandatario, a quien le hicieron notar en las benditas redes que uno de los diseñadores de ese proyecto es hoy encargado de las obras del Tren Maya. Uf.

Raspón doble de Muñoz Ledo

Nos comentan que ya quedó claro que se equivocaron quienes pensaron que tras perder contra Mario Delgado la dirigencia de Morena, Porfirio Muñoz Ledo iba a aplacarse. Ayer, el diputado morenista activó sus recuerdos y sus redes para lanzar otro de sus dardos que pega en las prácticas políticas de la 4T. Y es que Porifio censuró que Morena haya actuado como partido de Estado, luego de que Mario Delgado acudiera a la toma de posesión del nuevo presidente de Bolivia, Luis Arce, como representante del Gobierno mexicano. Recordó que no es la primera vez que reclama algo así: “como embajador de la ONU me opuse a que el presidente del PRI representara al gobierno en los funerales de Indira Gandhi. Así que sin querer queriendo comparó a Morena con el viejo partido tricolor. Auch.

Félix, con o sin Morena

Los vientos electorales ya se empezaron a mover en San Luis Potosí, y particularmente en la capital, gobernada por el panista Xavier Nava Palacios, quien ayer solicitó su registro para participar en la contienda interna de su partido rumbo a la postulación. Nos cuentan que ante la Comisión Organizadora Electoral del CEN, el edil ofreció continuar con el proyecto apegado a la gente, para abatir la pobreza con acciones de desarrollo social, además de que entregó mil 500 firmas de apoyo a su candidatura en la contienda interna que se dirimirá a través del voto directo de militantes. Por cierto que Nava es hijo de Luis Nava Calvillo y nieto del doctor Salvador Nava Martínez, el histórico líder político del estado, quien dos veces contendió como candidato al gobierno estatal. (La Razon, Opinión, p.2)

Ganó Biden y perdió ¿AMLO?

Joe Biden asumirá la presidencia de Estados Unidos el próximo 20 de enero. Antes de ganar, el demócrata de 77 años cumplirá 78 dentro de diez días llamó sin éxito dos veces a las puertas de la Casa Blanca: la primera en 1987 y la segunda, en 2008. Durante ocho años fue el número dos en el escalafón burocrático del poder estadounidense.

Andrés Manuel López Obrador se colocó la banda presidencial en su tercer intento, con 65 años cumplidos. Es, desde Victoriano Huerta, quien nació en 1845 y asumió en 1913, el mandatario con más edad al asumir el poder. Como Jefe de Gobierno en la Ciudad de México, de 2000 a 2006, tuvo la posición política más relevante y de mayor proyección política después del Jefe del Ejecutivo federal.

Jefe del Ejecutivo federal. Joe Biden será el Ejecutivo más viejo en asumir el poder. Es un lobo de mar. AMLO también. Biden no buscará la reelección; en 2024 tendrá 82 años y hace meses fue internado por un aneurisma cerebral. En 2013, el hoy Presidente de México sufrió un infarto agudo al miocardio del cual se recuperó sin secuelas.

Aquí el sufragio es efectivo y la prolongación de mandato no es posible; sin embargo, cuando el poder se concentra en una hiperpresidencia, como ocurrió en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari y en el actual, siempre se especula con tal probabilidad.

Biden enviudó de su primer matrimonio. López Obrador también. Ambos están casados en segundas nupcias. Los dos procrearon nuevas familias. (Carlos Urdiales, La Razón, Opinión, p.4)

Coordenadas // La tensa relación que viene con Biden

El pasado 8 de julio, el presidente López Obrador acudió a Washington a un encuentro con el presidente Donald Trump, que ya era al mismo tiempo candidato presidencial del Partido Republicano. Diversas voces advirtieron que la presencia de López Obrador en la Casa Blanca, sin el menor gesto de consideración para el candidato opositor y favorito para ganar las elecciones, Joe Biden, podría ser, por lo menos, imprudente.

Trump había rescatado al gobierno mexicano de una complicada situación frente a la OPEP, cuando nuestro país se opuso a acatar los recortes acordados. El gobierno de Trump operó para sacar a AMLO de ese apuro y la reunión, a la que por cierto no quiso acudir Trudeau, fue vista en el contexto electoral, como un intento de Trump por buscar el voto hispano.

No pasó mucho de la visita del presidente mexicano cuando ya la campaña de Donald Trump utilizó escenas del encuentro como parte de la propaganda electoral.

El episodio se diluyó porque en los medios norteamericanos la visita tuvo escasa relevancia.

Sin embargo, en la coyuntura del triunfo de Trump, nuevamente se ha hecho visible el presidente mexicano por su reticencia a felicitar al virtual presidente electo.

Peor aún, la analogía que ha hecho de esta elección con la de 2006 en México, la cual él califica como fraudulenta, acentúa la imprudencia.

Es muy probable que a Biden le resulte irrelevante la felicitación y que ni siquiera haya reparado en los dichos del presidente mexicano, pero no así a una parte del equipo de quien será el hombre más poderoso del mundo.

Obviamente, si se tratara de un gesto aislado podría ser una mera anécdota. El problema es que simboliza el tono de una relación que por lo menos va a ser tensa, por la diferencia de filosofías y visiones.

El día de ayer, como uno de los primeros actos de su oficina, en calidad de virtual presidente electo, Joe Biden estableció un comité científico para trazar una estrategia que permita combatir eficazmente la pandemia. (Enrique Quintana, El Financiero Opinión, p.2)

¿Fin del populismo? Para nada

Los resultados de las elecciones en Estados Unidos han dado un claro ganador: el demócrata Joe Biden. Pero al mismo tiempo han mostrado que el presidente Trump tenía más fuerza electoral de la que muchos suponían. Y ese es un tema sobre el que vale la pena reflexionar.

Más de 70 millones de ciudadanos estadunidenses votaron para presidente por un hombre que miente cada vez que habla, que se siente por encima de la ley, que hace alarde de su machismo, que es racista, carece de empatía humana y que ha hecho de todo para minar a la democracia y las instituciones en su país. Lo hicieron en medio de la segunda ola de una pandemia mal manejada por su gobierno, y con una economía que todavía no se recupera del golpe de la primera ola, que costó millones de empleos.

En otras palabras, a pesar de que todos los elementos de coyuntura estaban a favor de una victoria muy holgada de Biden, Trump obtuvo una cantidad nada despreciable de votos.

Efectivamente, la democracia tradicional puso un alto en Estados Unidos a la ola populista que lleva varios años en boga. Las elecciones cuentan, y sirven para sacar del poder a los aspirantes a autócratas. Pero lo hizo con dificultades.

Y lo hizo a pesar de que, dentro de esa cuadrilla de gobernantes, Trump es de los más ineptos. Podemos compararlo con el turco Erdogan, el húngaro Orban o el indio Modi y resulta mucho menos eficiente. No digamos frente al mero-mero, Vladimir Putin. Todos ellos se han reelegido. No ganó las guerras comerciales que abrió, no construyó más que un cachito de muro, se dedicó a combinar la política con negocios personales, cometió múltiples errores por su propensión a Twitter y, sobre todo, fue incapaz de mostrarse como líder nacional cuando llegó la pandemia (ni siquiera para mal).

Una de las características de los populismos modernos es la de fomentar la división y la polarización social. Era típico de Trump hablar de los estados “rojos”, republicanos, donde las cosas funcionaban contra los estados “azules”, demócratas, donde todo era caos. Se cebaba contra las ciudades. Dividir entre los nativos y los inmigrantes; entre la mayoría blanca y las minorías étnicas y culturales. Unos, la versión trumpista del “pueblo bueno”, eran merecedores del asistencialismo gubernamental (como los granjeros blancos y republicanos); otros, la escoria liberal, no merecían esos apoyos (como los habitantes de barrios negros, demócratas). (Francisco Báez Rodríguez, La Crónica, Uno Opinión, p.2)

¿Tiene futuro Interjet?

La crisis en la que está inmersa la aerolínea Interjet tiene diversos orígenes. Es una suma de factores que datan desde su fundación, hace 15 años. Aunque inició operaciones como aerolínea de bajo costo, transgredió esos principios en casi todo, pues aunque surgió en Toluca un aeropuerto secundario cuyo costo era más bajo por los subsidios del gobierno federal) no maximizó ganancias ni minimizó costos, que es el principio del low-cost.

Por ejemplo, como desde Toluca no podía salir con peso máximo por las características geográficas, Interjet se ufanaba de tener más espacios entre asientos como una forma de “consentir” a sus pasajeros. Más adelante, buscando ganar mercado, ofrecía mayor peso de equipaje gratuito y diversas amenidades que, sin embargo, no le ganaron más pasaje que a sus pares, Volaris y Viva Aerobús y en cambio significaron más costos.

Desde 2013 ya acumulaba pasivos calculados en 900 millones de dólares, la mitad eran deudas con el gobierno federal y algunas con aeropuertos de Estados Unidos.

Uno de sus grandes errores, según apuntan los especialistas, fue la compra en 2011 de 30 aviones rusos, los Sukhoi Superjet 100, que nunca llegaron a completar el primer pedido, ya que sólo se recibieron 22.

En sí, el error estuvo en ser una aerolínea a nivel mundial operadora de un modelo nuevo, el cual, además, fue construido en Rusia aunque se promocionaba como de fabricación italiana y apoyo tecnológico de Airbus. Lo cierto es que los malentendidos del idioma y la lejanía de las instalaciones de la casa madre, además de los lógicos tropiezos de un equipo de reciente diseño y fabricación, resultaron un mal negocio para la aerolínea de los Alemán, al grado de debilitarla estructuralmente. (Rosario Avilés, La Crónica, Opinión Dos, p.4)