Columnas de Opinión 110620

Templo Mayor

¿SERÁ QUE Ricardo Monreal ya perdió el toque político o que nomás quiere asustar con el petate del muerto? La pregunta viene al caso porque sorprendió su propuesta de desaparecer los organismos reguladores autónomos y unirlos en el Instituto Para Quitarle Contrapesos al Ejecutivo.

HASTA AHORA el morenista ha mostrado -y se lo reconocen hasta sus adversarios- un hábil manejo político, tanto para ejercer su mayoría como para frenar a los ultras de la 4T en sus sueños más autoritarios, como el de que el Inegi pudiera entrar a revisar casas y cuentas bancarias.

SIN EMBARGO, esta vez es el propio Monreal quien firma la iniciativa para eliminar del camino a los incómodos reguladores en telecomunicaciones, electricidad y en materia de competencia económica. La cosa resulta especialmente sospechosa porque el pretexto es que se quiere ahorrar, pero más bien parece que se quiere debilitar o desaparecer la autonomía de instituciones que no están bajo la sombra de influencia de Palacio Nacional. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión)

Bajo Reserva

La BOA que hace reír y llorar.- Después del ridiculazo de dar por bueno un documento del que reconoció no saber ni su origen, ni su autenticidad, el llamado complot BOA, para quitarle su servicial mayoría en el Congreso y lograr la revocación de su mandato en 2022, el presidente Andrés Manuel López Obrador optó por reír e intentó sacudirse los cuestionamientos con frases chuscas, como la de que a él le llegó ese documento por parte “del pueblo” y como su pecho no es bodega, lo dio a conocer, sin más. Pero mientras el mandatario reía, el líder de la bancada de Morena en el Senado, Ricardo Monreal, pasaba una mañana complicada para desmarcarse del documento y quitarse la BOA de encima. En este espacio le dimos a conocer que un morenista, invitado frecuente a desayunar con el Presidente, había intentado, sin éxito, que el plan BOA se publicara en este diario como un descubrimiento periodístico digno de un Pulitzer.  Al respecto, el equipo del morenista aseguró que el senador no es el único que desayuna con el Presidente, y que quienes lo ven como la persona que intentó que el documento del Complot BOA se publicara en medios un día antes de que se diera a conocer en Palacio, tienen que buscar a otro comensal frecuente. (El Universal, Nación, p. 2)

Frentes Políticos

Nuevos tiempos y nuevas formas. El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, dijo que se divierte con las estrategias electorales del Bloque Amplio Opositor (BOA), porque, aunque se deslinden del objetivo de sacarlo del poder, ya sabe quiénes son los que están detrás; sin embargo, reconoció que el contenido del documento, supuestamente confidencial, es legítimo y legal, lo que le llama la atención es que quienes lo encabezan escondan la cara cuando los identifica. Afirmó que en México debería haber sólo dos partidos, “el partido liberal y el partido conservador y ya, pero, entonces, ¿para qué tantos partidos si al final es uno?, es el partido conservador”, dijo. Millones de recursos no se repartirían a manos llenas. (Excélsior, Nacional, p. 13)

Trascendió

Que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, dirigida por el mexicano José Ángel Gurría, ha advertido que “sin pretensión de entrar en la política” interna, en las crisis se pueden unir gobierno y oposición para sacar reformas importantes y hacer más eficaz al Estado, “porque hay cuestiones que no son de izquierda o derecha”, sino de consensos, como ocurre en muchos países. La recomendación explícita es para España y su dupla gobernante de Pedro y Pablo, Sánchez e Iglesias, no sean malpensados. (Milenio Diario, Al Frente, p. 2)

Sacapuntas

Ese apoyo sí se ve.- Nos cuentan que en aplicación de miles de pruebas al mes que empezará a realizar el gobierno de Claudia Sheinbaum para detectar casos de COVID-19, hay apoyo desde la cancillería, a cargo de Marcelo Ebrard. De hecho, fue esa secretaría la que consiguió una donación de 50 mil unidades para la capital, mismas que llegarán en los próximos días. (El Heraldo de México, La Dos, p.2)

Confidencial

La tormenta que se avecina.- “López Obrador realmente no tiene idea de la tormenta que se avecina”, dijo el exsecretario de Hacienda, Carlos Urzúa, al diario The New York Times, dentro de un amplio reportaje sobre la crisis desatada por el Covid-19, titulado: “El líder izquierdista de México rechaza grandes gastos para aliviar la picadura del virus”. El texto del corresponsal Azam Ahmed, que incluye voces de exfuncionarios, gobernadores y politólogos, destaca los temores de Urzúa ante la falta de acuerdo entre el Presidente y el sector privado para enfrentar los riesgos. “El gobierno debería ayudar a la IP tanto como pueda o nuestro PIB podría caer hasta un 10 por ciento, lo que sería un desastre”, advierte. (El Financiero, Nacional, p. 27)

Rozones

Morena hace realidad ¡lo que dice el BOA! Nos hacen ver que fue el partido Morena el que ayer, de una manera que se podría suponer involuntaria, vino a materializar uno de los puntos incluidos en el ya famoso “Proyecto BOA” que a la letra dice: “Campaña de negativos contra Morena. Destacar su rijosidad crónica, su divisionismo interno… Es tan negativo Morena que hasta AMLO se ha deslindado y distanciado…”. Y es que prendió como pasto seco el nuevo diferendo entre la actual y la anterior dirigencia nacional al publicarse información en el sentido de que se practicará una auditoría financiera a la gestión de Yeidckol Polevnsky relacionada con la compra millonaria de inmuebles, la cual amenaza incluso con llegar a la vía penal. Visto lo anterior, nos dicen, toma fuerza el estribillo: “Es la boa. Es la boa”. (La Razón, La Dos, p. 2)

Pepe Grillo

Atento recordatorio.- El presidente no quita el del dedo renglón. Quiere dividir al país. Pretende establecer dos bandos, los que están con él y sus adversarios. Por eso dice que en realidad debe haber solo dos partidos, el Liberal y el Conservador.

La diputada mexiquense Laura Rojas, presidenta de la Mesa Directiva en San Lázaro, le salió al paso y le hizo un atento recordatorio. Recuperó algo que parece olvidado, López Obrador es el presidente de todos los mexicanos, de  todos,  no solo de los que sintonizan con su proyecto.

A decir de la diputada Rojas el presidente tiene la obligación legal y ética de convocar a la unidad y dejar de polarizar. Los titulares de los Poderes de la Unión deben abonar a la unidad y no a la separación. ¿Llegará su mensaje a Palacio? (La Crónica de Hoy, Opinión, p. 3)

¿Será?

…Y finalmente, canceló su gira.- Ya lo habíamos comentado en este espacio: la visita de Andrés Manuel López Obrador a Estados Unidos estaba incomodando a algunos sectores del Partido Demócrata, en donde se aseguraba que la presencia del Presidente difícilmente podría separarse de la contienda electoral, y en algún momento beneficiaría a Trump, como se dice que pasó con la visita del estadounidense a EPN. Nos comentan que esa situación política y la de salud, por la pandemia, hacían realmente imprudente una gira. ¿Será? (24 Horas, La Dos, p. 2)

Duda razonable // ¿Será la economía, estúpidos?

Esta semana se confirmó que la economía estadunidense había entrado en recesión oficialmente en febrero de este año, cuando había tenido su pico después del más largo periodo de expansión desde que se mide.

En elecciones pasadas, esto ha significado el cambio del partido en la Casa Blanca. Así sucedió en 1980, cuando fue electo Ronald Reagan; también en los primeros años de los noventas, antes de la elección de Clinton.

Con las cifras de desempleo, además  de la caída de la economía habría, hoy en día, pocas dudas sobre quién ganaría la elección. Pero la era Trump es…pues la era Trump.

Por eso hoy la narrativa es la de la polarización y la ley y el orden, las macanas, pues. Y la única manera de combatir el desastre económico y sanitario es polarizar hasta el extremo. Más aún. La receta no es nueva, ni exclusiva. (Carlos Puig, Milenio Diario, Al Frente, p. 2)

En Privado // Presidente: ¿qué se le ha perdido en Washington?

Cada vez que yo le decía a mi inolvidable madre que quería ir a algún lugar que ella consideraba inadecuado, me decía: Pero hijo querido —ese era yo—, ¿qué se te ha perdido ahí…? Y entendía que no debía ir. Yo hoy le pregunto señor Presidente, ¿qué se le ha perdido en Washington…?

Me refiero a su decisión de viajar a la capital de Estados Unidos para reunirse con Donald Trump, agradecerle, dijo, su apoyo por el equipo para la pandemia y atestiguar la entrada en vigor del T-MEC, todo en el peor momento de su gobierno y de su campaña de reelección, donde el demócrata Joe Biden le lleva una ventaja de 10 puntos y lo supera en los estados clave para ganar la presidencia.

Recuerdo que tras la desaseada visita de Trump al presidente Peña Nieto el 31 de agosto de 2016, usted como presidente de Morena lo criticó duramente.

Aquella visita fue un error. Pero por las mismas razones que usted expuso entonces, yo veo que es un error que a finales de mes visite a un siempre impredecible Trump en la Casa Blanca, porque lo va a usar electoralmente y usted le va a llevar un tanque de oxígeno con la comunidad mexicana que lo sigue allá. (Joaquín López Dóriga, Milenio Diario, Al Frente, p. 3)

Alhajero // Confrontación

Bajémosle todos a la confrontación!, pide públicamente Ricardo Monreal. No vamos por buen camino en ese sentido, aduce el líder de los morenos en el Senado. Pero nadie le hace caso. Ni el Presidente de la República, ni los legisladores de su partido en el Congreso.

En Palacio Nacional López Obrador azuza la confrontación con documentos anónimos, puyas y señalamientos contra todos aquellos que no se rinden a sus pies. En la Comisión Permanente del Congreso se acomoda la agenda a los particulares intereses revanchistas de Morena para tundir al gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, por el caso de Giovanni.

La agenda particular sobre la nacional… los temas políticos usados a conveniencia, apuntaría la senadora Claudia Ruiz Massieu. Hay que decir lo que está sucediendo hoy en el Congreso, señalaría la ex presidenta del PRI: de nueva cuenta ha quedado muy claro que las prioridades del país sólo serán prioridades para la mayoría, cuando tengan la fortuna de alinearse con sus intereses políticos. (Martha Anaya, El Heraldo de México, País, p. 5)

Bitácora del director // La 4T quiere la neoliberal OMC

La OMC ha dejado de tener el poder que originalmente tuvo para regir el comercio internacional. En el marco de la disputa con China, el presidente estadunidense Donald Trump ha puesto en duda su autoridad y ha bloqueado el nombramiento de nuevos miembros de un importante panel cuya función es resolver controversias.

Aun así, es extraño que México –ahora bajo el gobierno de López Obrador– intente por tercera vez que un mexicano encabece la OMC. No lo digo por la persona propuesta, Jesús Seade Kuri, subsecretario de Relaciones Exteriores para América del Norte. No cabe duda que Seade tiene la experiencia requerida y, seguramente, el apoyo de Washington, por su papel como negociador del T-MEC, el acuerdo que sustituirá al TLCAN a partir del mes entrante.

Digo que es extraño no sólo porque este gobierno, a pesar de haber apoyado la renegociación del T-MEC, no cree en la economía liberal, uno de cuyos pilares es el libre comercio, sino porque apuesta por sustituir importaciones, así sea más caro producir en México, y también porque, de forma consistente, ha puesto piedras a la inversión extranjera, como acaba de suceder hace apenas unos días en el sector energético. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Nacional, p. 2)

Arsenal // Alfaro, nuevo villano favorito de la 4T

A Giovanni López, asesinado por la policía en un municipio priista de Jalisco, le dedicaron un minuto de silencio en la Comisión Permanente, a petición del diputado de Morena, Javier Hidalgo. Pero el debate que siguió en la agenda política de la sesión lo utilizaron, Morena y sus rémoras, para madrear al gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, quien está convertido en el nuevo villano favorito del Presidente.

De represor y asesino no lo bajaron.

Tampoco pidieron un minuto de silencio por Yahir López, asesinado por la policía de Tijuana con la misma técnica con la que eliminaron a George Floyd, en Minneapolis, Minnesota.

La cosa es que ni Jaime Bonilla, de Baja California, ni Claudia Sheinbaum, de la Ciudad de México, ni Cuitláhuac García, de Veracruz, fueron acusados de represores. ¿Será porque son gobernadores de Morena? Es pregunta. La oposición no olvidó a las otras víctimas. Derribó el muro de silencio de los casos ocurridos en entidades gobernadas por los suyos. Pidió el minuto de silencio por Carlos Navarro y no les quedó de otra… (Francisco Garfias, Excélsior, Coronavirus alerta, p. 4)

Uso de razón // El OSO con la BOA

Qué manera de prestarse al ridículo nuestro Presidente con la pantomima de un complot para ganarle las elecciones. Ya ni sus amigos le ayudan. ¿Por qué? No sean así. El martes le dio una arrastrada a la investidura presidencial con el cuento de la BOA y una conjura develada por un anónimo que le llevó el documento, pero dice que no supo quién fue.

Como ningún periódico serio le quiso publicar a Morena, por impresentable, su “bomba informativa” que debía estallar el martes, el propio Jefe del Ejecutivo decidió hacerlo en Palacio Nacional.

Ayer El Universal, en su columna de la casa, reveló que un personero de Morena fue el lunes al periódico con el documento de la BOA a pedirles que lo publicaran como hallazgo suyo.

De esa manera el Presidente podría batear la mansa pelota y conectar un home run que le daría resonancia al complot. Los cacharon y el Jefe del Ejecutivo quedó en ridículo con esa bomba que hizo estallar para culpar a otros de una conjura. Muy perversos, la verdad. (Pablo Hiriart, El Financiero, Nacional, p. 28)

Estrictamente Personal // López Obrador, el conservador

¿Es López Obrador conservador? Si uno lo revisa objetivamente, sí lo es, y se encuentra alejado de un pensamiento liberal. López Obrador es visto en México y en el mundo como un populista de izquierda, porque utiliza la retórica de los populistas exaltando el nacionalismo, hablando todo el tiempo del pueblo –a quien dice pertenecerle– y en contra de los poderes establecidos –el establishment–, y los pobres siempre están en su narrativa. Sin embargo, tomar el lado de los pobres no hace a nadie automáticamente de izquierda. Su abordaje al sector más desprotegido ha sido mediante transferencias directas de dinero –propuestas originalmente por Milton Friedman, el padre del neoliberalismo–, que no resuelven sus problemas de pobreza estructural, y apenas sirven de paliativo.

Su agenda pública es contraria a la agenda de la izquierda en materia fiscal o ambiental, o para salvaguardar las libertades y fortalecer la democracia. Prefiere gobernar verticalmente, que hacerlo en un sistema de pesos y contrapesos. En este sentido, no se puede trazar una analogía con liberales o conservadores, sino con los autócratas, que respiran en ambas ideologías. Es un defensor de los valores tradicionales, pero cojea todo el tiempo en los valores universales. En este sentido es un conservador puro, que mantiene las viejas creencias y doctrinas, sin ser innovador ni revolucionario. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, p. 30)

Serpientes y escaleras // No hay BOA, pero sí van contra AMLO

Más allá de la jugada política y distractora del presidente, de las serias dudas sobre la autenticidad del documento que se presentó en Palacio Nacional y del indudable efecto político que tuvo ponerle un nombre reptiliano a sus opositores, la realidad es que aún no existe como tal la BOA o Bloque Amplio Opositor y mucho menos un plan tan detallado y maquiavélico como el que el misterioso integrante de Morena y de la 4T que le vendió al presidente el dudoso documento, después de que no se lo quisieron publicar en EL UNIVERSAL.

Lo que sí existe y es real este momento son diversos grupos de oposición, lo mismo en los partidos políticos que buscan una alianza electoral para el 2021, que entre poderosos empresarios que, inconformes con la 4T y sus políticas, financian movimientos civiles como el FRENA e intelectuales y organizaciones de la sociedad que confluyen, algunos más radicales y otros más institucionales, en un mismo objetivo: arrebatarle a Morena y a López Obrador la mayoría en la Cámara de Diputados y a partir de ahí preparar el terreno para la revocación de mandato en el 2022.

El PAN y MC están analizando en qué distritos y estados les conviene y necesitan aliarse para derrotar a Morena, mientras que el PRI y el PAN también dialogan sobre casos específicos de los 300 distritos electorales o algunas entidades que elegirán gobernador, donde pudieran coligarse. Los tres partidos saben muy bien que si van unidos tienen todas las posibilidades, numéricamente, de arrebatarle la mayoría legislativa a Morena, algo que también saben bien en Palacio Nacional, mientras que en los estados, la alianza PAN-MC-PRI en sus distintas versiones, podría ganar hasta en 10 de las 15 gubernaturas que estarán en disputa. (Salvador García Soto, El Universal, Nación, p. 10)

Política Zoom // Ejército fuerte y policías corruptas, una misma ecuación

Este año, de los 200 mil millones destinados por la Federación a este rubro, la secretaría de la Defensa se llevará casi 90 mil millones y la secretaría de Marina alrededor de 30 mil millones.  Cabe sumar a esta cantidad una inversión de mil millones que supuestamente servirían para financiar el nacimiento de la Guardia Nacional, pero que en los hechos también están siendo administrados por los generales.

Además de este generoso estipendio debe sumarse la desviación de recursos que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador está haciendo para que los militares se hagan cargo de otros temas que antes estaban reservados al mando civil. Destacan la construcción y administración de hospitales, la edificación del aeropuerto de Santa Lucía, y recién nos enteramos, la obra civil –acaso debería decirse obra militar– de un tramo relevante del Tren Maya.

Como estas obras han sido catalogadas como asuntos de seguridad nacional, los mandos militares están exceptuados de las leyes relativas a la licitación y contratación de obra pública. Pueden, pues, asignarse con libertad a las constructoras que los mandos definan como idóneas.  No importa que se trate de amigos, familiares, socios o compinches, con el pretexto de la urgencia y la necesidad política, la administración federal dio la vuelta a los controles que –aunque insuficientes– habían sido edificados para combatir la corrupción. (Ricardo Raphael, El Universal, Nación, p. 2)

AMLO vs. Alfaro (o viceversa)

En realidad, el reprobable homicidio de Giovanni, así como las manifestaciones de protesta —infiltradas, as usual, por anarquistas— y la respuesta desmedida de policías ministeriales, exhiben la descomposición que sufre la mayoría de las corporaciones policiales del país, no solo las municipales. Sin embargo, encubren lo que realmente está en juego: la disputa por la Presidencia de la República en 2024.

Pero Alfaro no está solo en esta lucha. Los errores crecientes desde Palacio Nacional: el manejo imprudente de los recursos públicos en su obsesión por mantener sus programas sociales y proyectos de infraestructura; su obsesivo maltrato a los empresarios y a las voces disidentes; el manejo de las políticas públicas ante el Covid-19 (las cifras de infectados y fallecidos se contradicen día con día y lo mismo ocurre con el anuncio de que la pandemia se “domó” y que la curva empieza a “aplanarse”), están generando desarreglos en el aparato gubernamental y, a un tiempo, propiciando resistencias inéditas desde lo regional.

En ese contexto los aliados del presidente juegan su parte: lo mismo en editoriales que en artículos, caricaturas y en las redes sociales, se muestra a Alfaro como un Mussolini de petate, un represor que ordena el uso desmedido de la fuerza pública. (Alfonso Zárate, El Universal, Opinión, p. 13)

Preferencias postcrisis

La sociedad desenmascaró la patraña del BOA en menos de 24 horas, y exhibió otra vez incompetencia política de operadores de Morena. Por eso, ahora todos podemos retomar temas de verdadero interés.

Desde el Covid-19 se han acumulado múltiples reflexiones acerca del mundo y México después de la pandemia. Es claro que mucho ha cambiado ya, y que pueden anticiparse algunas tendencias. Primero, es muy probable que el confinamiento haya dejado como legado desconfianza hacia reuniones tumultuarias, salvo excepciones en Europa, y en especial, las terrazas de París. Esta desconfianza incidirá en el formato de los espectáculos, de eventos educativos y culturales.

Segundo, esta crisis ha hecho que surjan diversas demandas sociales, hasta ahora contenidas, reprimidas o soslayadas. Un ejemplo claro es aquélla por servicios de salud más efectivos, y con más capacidad, como los de Alemania, Dinamarca, Suecia, y Noruega, entre otros. Este reclamo data de tiempo atrás; son los gobiernos y la sociedad quienes no han podido dar una respuesta positiva a este justo y urgente reclamo. México es un ejemplo destacado de las contradicciones y los tumbos que se han dado en esta materia, y la evidencia está a la luz. Por cierto, en Estados Unidos todavía 30 millones de sus habitantes no cuentan con cobertura de salud. (Jesús Reyes Heroles, El Universal, Opinión, p. 12)

Astillero

AMLO: definir los campos // No hay para dónde hacerse // BOA e infierno de ofidios // Protestas por la detención de Susana Prieto

El estratega electoral está acelerando la definición de los campos de batalla. Para ello, necesita confirmar la disposición plena de los militantes propios y empujar a los contrarios a asumir sus emplazamientos. En esa faena está el combatiente mañanero.

El primer paso ha consistido en una exhortación imperiosa a aceptar que sólo hay dos trincheras posibles. En Minatitlán, Veracruz, en referencia al intelectual orgánico Lucas Krauze Alamán (en juego de palabras respecto al historiador que días atrás había enaltecido al gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro), el presidente de la República aseguró que no es tiempo de simulaciones. O somos conservadores o somos liberales, no hay medias tintas (…) no hay para dónde hacerse: o se está por la transformación o se está en contra de la transformación del país; se está por la honestidad y por limpiar a México de corrupción o se apuesta a que se mantengan los privilegios de unos cuantos. (Julio Hernández López, La Jornada, Política)

Dinero

Pesadilla de Trump: presidente con recesión pierde la relección // Adidas: 30% de su personal será de las minorías // Fumaderos de yerba, cerrados

En Estados Unidos existe la creencia de que al presidente que le toca una recesión pierde su relección.El caso mas reciente, 1980, es el de Jimmy Carter, demócrata, quien fue derrotado por el republicano Ronald Reagan. Es lo que tiene horrorizado a Trump. El comité de expertos dictaminó que la economía entró en recesión desde febrero. Y ayer la Reserva Federal –banco central estadunidense– lo confirmó al presentar sus proyecciones hasta 2022. Estima una caída del PIB de 6.5% para este año, y no espera cambios en los tipos de interés al menos hasta 2022. La tasa líder seguirá cerca de cero. Por otro lado, la FED estima que buena parte de la caída del PIB por el desempleo de millones de personas se recuperará el próximo año, con una subida de 3.5% en 2022. Sin embargo, los más pesimistas estiman una contracción de hasta 10% este año e incluso de 1% el próximo año. Hay otra amenaza: el desplome del dólar. (Enrique Galván Ochoa, La Jornada, Política)

El Informe Oppenheimer / ¿Populismo o analfabetismo?

El analfabetismo económico de López Obrador está hundiendo la economía y amenaza con provocar una mayor fuga de capitales, mayor pobreza y nuevas oleadas de migración a Estados Unidos.

Según las nuevas estimaciones del Banco Mundial, se proyecta que la economía de México caerá 7.5 por ciento este año, y se recuperará solo 3 por ciento el próximo año. Esa es una caída mayor que la de la mayoría de los países latinoamericanos.

Los primeros grandes errores de López Obrador como Presidente incluyeron cancelar un proyecto de expansión del aeropuerto de Ciudad de México de 13 mil millones de dólares que estaba en curso, y cuya cancelación obligó al Gobierno a pagar miles de millones en reparaciones a los contratistas.

López Obrador todavía está apostando a impulsar la economía invirtiendo en el monopolio estatal petrolero Pemex, a pesar de la caída mundial de los precios del petróleo.

Ahora que está cayendo la economía, López Obrador está haciendo lo que hacen los populistas de todas las tendencias, desde el Presidente Donald Trump hasta el venezolano Nicolás Maduro: está culpando a la Oposición. (Andrés Oppenheimer, Reforma, Opinión)