Nadie sabe para quién trabaja construyendo infraestructura. Luego de que Pemex abandonó la producción de gas natural y se corría el riesgo de desabasto, la Comisión Federal de Electricidad salió al rescate. Ayer se anunció que -¡por fin!- concluyó la construcción del gasoducto marino de Texas a Tuxpan, cuyo contrato fue uno de los que Manuel Bartlett calificó como “leonino” y que ahora están festejando en el gobierno. Con el ducto construido por la iniciativa privada, la CFE podrá incrementar hasta 40% la capacidad nacional de importar gas natural para sus plantas y además venderlo. El negocio puede ser taaan bueno que ya en Cenagas, que dirige Elvira Daniel, están moviéndose para quedarse con el contrato del gasoducto, electrocutando de paso a la CFE. ¿Quién se quedará con la joya de la corona marina? Es pregunta. (F. Bartolomé, Reforma, p. 12)
Ahora sí que más tardó la Comisión Nacional de Procesos Internos del Revolucionario Institucional (PRI) en expedir la convocatoria para elegir una nueva dirigencia, que en suscitarse los primeros brotes de rechazo y protesta por el contenido de la misma que, ya la tarde de ayer, era identificada como el preámbulo de un inadmisible retorno al pasado, con miras a posibilitar la realización de un proceso simulado que permita imponer a quien mejor garantice los intereses de dirigentes y liderazgos de turno… (Enrique Aranda, Excélsior, p.18)
En México se comienza a hablar de recesión económica. Un término quizá todavía exagerado para el estado actual de la economía, pero quizá no tanto desde el punto de vista de sus perspectivas inmediatas. Los economistas dicen que las cosas no pintan bien. Las variables de crecimiento, recaudación, consumo e inversión no han sido las prometidas y las perspectivas no pintan bien. Los analistas —incluida la SHCP— afirman que la economía muy difícilmente crecerá al 2%, aunque el Presidente considera que están siendo conservadores y apostó a los periodistas que la meta se lograría. (María Amparo Casar, Excélsior, p. 6)
Su defensa lo ha negado de manera reiterada, pero fuentes ligadas al proceso judicial que se le sigue a Emilio Lozoya Austin, sostienen que el ex director de Petróleos Mexicanos (Pemex), prófugo de la justicia mexicana, se encuentra en Alemania “nación de la que su esposa es oriunda, además de que él tiene esa ciudadanía”, donde goza de protección jurídica, toda vez que México no tiene tratado de extradición con ese país europeo. (Carlos Fernández-Vega, La Jornada, p.24)
Martí Batres ya planteó formalmente su intención de reelegirse como presidente de la Mesa Directiva en el Senado. Sabemos, sin embargo, que Ricardo Monreal, jefe de la bancada de Morena, considera que una mujer debe ocupar ese cargo. Garganta guinda precisa que dos senadoras están consideradas por el zacatecano para el relevo de Martí: Ana Lilia Rivera, Tlaxcala, e Imelda Castro, Sinaloa. Lo único que modificaría la idea de elegir a una senadora es que se produzca una amenaza de fractura en el grupo, dijo la fuente. (Francisco Garfias, Excélsior, p.4)