Columnas de Opinión 121219

Duda Razonable / García Luna y EU: dos viñetas

Será interesante en los próximos meses cómo reaccionan las agencias de inteligencia y seguridad estadunidenses frente al juicio contra Genaro García Luna, con el que algunas de ellas tuvieron una relación cercanísima. Después de todo, si lo que alega el fiscal del Distrito Este de Nueva York es cierto, a ellas también les pasó de noche.

Reproduzco dos viñetas extraídas de los cables de la embajada de Estados Unidos a Washington de aquellos tiempos, que salieron a la luz en WikiLeaks. (Carlos Puig, Milenio, Opinión, p.2)

 

En Privado / El Día del Presidente

El martes fue el mejor día de Andrés Manuel López Obrador como Presidente de la República.

La firma del T-MEC, a lo que muy pocos le apostaban ya, más la detención del secretario de Seguridad Pública del presidente Felipe Calderón, Genaro García Luna, le alinearon los elementos para darle el mayor impulso que ha tenido su gestión.

Del T-MEC, debo reiterar que yo era uno de los escépticos, así como lo manifestó en su momento el mismo negociador y subsecretario, Jesús Seade, quien en la mañanera dijo que se sentía poco optimista, a lo que López Obrador le corrigió diciendo que él era optimista. (Joaquín López Dóriga, Milenio, Opinión, p.3)

 

Día a Día / La virgen, el moro y Loyola

Leí en estos días la erudita y deliciosa reflexión del historiador Jean Meyer (https://bit.ly/2RIjsE8) sobre el poder del culto mariano en la imaginación cristiana, y sobre la fuerza de la fe que salta, invencible, por la contradicción más grosera del culto: el hecho de que una virgen haya podido engendrar, dar a luz y seguir virgen.

La reflexión de Meyer me recordó la escena constituyente de la vocación de Ignacio de Loyola, un hombre de armas vuelto hombre de fe, al paso de una anécdota increíble.

Camino al monasterio de Montserrat, donde Íñigo empezaría a volverse el fundador de la Compañía de Jesús, se emparejó con su mula por el sendero un moro de a caballo, un moro converso, vuelto cristiano (Héctor Aguilar Camín, Milenio, Opinión, p.3)

 

El Asalto a la Razón / Sin juicio aún, ya lo condenaron

A Genaro García Luna se le acusa de facilitar el contrabando de droga a Estados Unidos, recibir sobornos y haber “protegido” a la banda de Joaquín Guzmán Loera (cártel de Sinaloa). Se da crédito a versiones que un ex compinche suyo: Jesús Reynaldo El Rey Zambada García, hermano de Ismael El Mayo Zambada, profirió en el juicio contra su camarada El Chapo.

Mucho es lo que no encaja en lo propalado entre martes y miércoles.

Durante la gestión del indiciado como director de la Agencia Federal de Investigaciones (con Vicente Fox) y secretario de Seguridad Pública (con Felipe Calderón), ese mismo testigo Zambada fue capturado y extraditado a EU. Y a su pandilla se le decomisó el mayor cargamento de cocaína en el mundo (23 y media toneladas). (Carlos Marín, Milenio, Opinión, p.7)

 

Sin Ataduras / Pelosi, artífice del ‘TMEUC’

Hace una semana me equivoqué al pronosticar que el Tratado México, Estados Unidos y Canadá (TMEUC) se iba a posponer para 2020, cuando la mayoría de las señales eran negativas.

Desde un principio, el tratado dependía de la exigencia de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, en alianza con los sindicatos estadunidenses, de que nuestro país cumpla cabalmente con la reforma laboral y con el ambiente. (Agustín Gutiérrez Canet, Milenio, Opinión, p.8)

 

Poder Judicial: saludable autocrítica

Al rendir su primer informe de labores al frente del Poder Judicial de la Federación, Arturo Zaldívar Lelo de Larrea reconoció la persistencia de cotos de corrupción dentro del aparato de administración de justicia y señaló que si éste es percibido como corrupto carecerá de la fuerza y legitimidad para desempeñar el rol que le corresponde. En particular, el ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) señaló como flagelos del poder que encabeza al nepotismo, la mediocridad y la cultura de patrimonialismo que, afirmó, se han combatido durante su encargo.

Aunque lo manifestado por el jurista Zaldívar no revela nada que no fuera sabido, o cuando menos sospechado, por amplios sectores de la ciudadanía, el reconocimiento público de algunos de los vicios del Poder Judicial por parte de su máxima autoridad resulta un hecho sin precedente en una tradición de encubrimiento, autocomplacencia y arrogancia que por décadas ha caracterizado a todos los niveles de la judicatura. (La Jornada, Editorial, p.2)

 

García Luna, el topo de El Chapo

Genaro García Luna consiguió, a lo largo de décadas, las más altas credenciales de reconocimiento policial en nuestro país y en el mundo. Ayudó a construir instituciones y trabajó con ahínco para darle dignidad al trabajo de seguridad. Lo terrible es que era un topo, un infiltrado del cártel de Sinaloa, en el corazón mismo de la policía mexicana.

De acuerdo a la fiscalía de Nueva York, García Luna trabajó para Joaquín El Chapo Guzmán, recibiendo sobornos millonarios y permitiendo el tráfico de cocaína a Estados Unidos.

La detención es un golpe que hace estallar por los aires el legado, en seguridad, del gobierno de Felipe Calderón y pone en entredicho muchas de sus acciones. (Julián Andrade*, La Jornada, Opinión, p.16)

 

Itinerario de una obsesión

El archipiélago cubano cabe 90 veces en Estados Unidos. No tiene litio, ni grandes reservas minerales y hasta ahora no se ha encontrado, como en México, un pozo que despierte el voraz apetito de la industria petrolera. Cuba es un palmar en medio del océano, dijo José Fornaris, poeta romántico del siglo XIX. Una isla atrapada en el ciclo infernal de la caña de azúcar, la describió Jean Paul Sartre en su libro Huracán sobre el azúcar (1961), donde intentó explicar por qué se produjo la Revolución de 1959.

Sin riquezas como las de Bolivia, Venezuela o México, y sin que Cuba sea amenaza para EU, aun así, la obsesión histórica del gobierno estadunidense por controlar al país caribeño ha tomado un cariz que sobrepasa el sentido común.

La administración Trump escogió el Día de los Derechos Humanos, este 10 de diciembre, para la entrada en vigor de la prohibición de todos los vuelos desde EU hacia Cuba –salvo a La Habana–, medida calificada como un estúpido truco político por el congresista demócrata James McGovern. Como si no hubieran apretado suficientemente, en una reunión ultrasecreta en el que el vicepresidente Mike Pence abordaba el fracaso de las políticas estadunidenses para Venezuela, trascendió que aumentarían la presión sobre la isla, a la que responsabilizan de la fortaleza que exhibe Nicolás Maduro, mientras el autoproclamado Juan Guaidó se desinfla. El embajador de EU ante la OEA, Carlos Trujillo, ofreció una entrevista a la Voz de las Américas para culpar a La Habana de lo humano y lo divino, incluidos los estallidos sociales en Chile, Colombia y Bolivia. Y todo esto ha ocurrido en una sola semana. (Rosa Miriam Elizalde, La Jornada, Opinión, p.17)

 

México SA

¿Quién sigue de García Luna? // Más de un billón para la guerra

Durante el calderonato de las arcas nacionales salió más de un billón de pesos para combatir al narcotráfico, sólo para obtener un tétrico resultado: más de 120 mil muertos, alrededor de 30 mil desaparecidos y un número creciente de desplazados, mientras el negocio de la droga se mantenía boyante. Todo, para que el cártel más poderoso, el de Sinaloa, comprara impunidad y el gobierno de entonces capturara a los capos de otras organizaciones y las diezmara para favorecer a la encabezada por Joaquín El Chapo Guzmán.

Eso sí, nada fue gratuito, porque a cambio –secreto a voces desde entonces– Genaro García Luna –secretario de Seguridad Pública, voz cantante de esa guerra y consentido de Felipe Calderón, a la sazón inquilino de Los Pinos– recibía jugosísimos sobornos del cártel sinaloense para que limpiara el territorio, lo dejara operar libremente y cada vez con menos rivales. (Carlos Fernández-Vega, La Jornada, Opinión, p.20)

 

Astillero

Zaldívar: ¿fin de la impunidad? // Promesas de cambio en el PJF // Durazo, duro contra Calderón // AMLO y el árbol caído

Ayer se produjeron tres declaraciones de fuerte contenido político: por lo inusual de que se hable así respecto a la propia casa, destaca lo dicho por el ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, quien dio por terminada la impunidad que a la vez ha permitido corrupción y nepotismo en el Poder Judicial de la Federación al que, dijo, se está limpiando, en ruta hacia una reforma profunda; el secretario de protección y seguridad ciudadana, Alfonso Durazo, lanzó una durísima condena a la administración encabezada por Felipe Calderón Hinojosa, a la que caracterizó como protectora oficial del cártel de Sinaloa; y el presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que no hará leña del calderonista árbol que ha caído a causa de la detención de su denotativo acompañante sexenal, Genaro García Luna.

El ministro Zaldívar, que va abriendo paso en el Poder Judicial a las políticas de cambio impulsadas por el Presidente de la República, rindió su primer informe de labores y López Obrador lo escuchó y acompañó, al igual que las líderes de las directivas de las cámaras legislativas. En términos generales, la cúpula de ese Poder Judicial Federal, es decir, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, se va acomodando en términos numéricos y de ánimo a los postulados del político tabasqueño, quien considera que la lucha contra la corrupción no podrá avanzar lo suficiente, ni consolidarse, si la estructura judicial del país no es saneada. (Julio Hernández López, La Jornada, Opinión, p.8)

 

Dinero

El prianismo, en el banquillo de los acusados // Las diferencias entre el CCE, la Coparmex y el CMN // Cincuentones también requieren apoyo

Los delitos de los que la fiscalía federal de Nueva York acusa a Genaro García Luna fueron cometidos entre 2000 y 2012. Son los años de los presidentes Fox y Calderón, la docena trágica del panismo. Sin embargo, la responsabilidad se extiende al siguiente sexenio, de Peña Nieto, porque encubrió las acciones y omisiones de sus antecesores. ¿Cuál es el significado de lo que está ocurriendo? El gobierno de Estados Unidos, por conducto de un fiscal federal, ha sentado en el banquillo de los acusados no sólo a García Luna, sino también a los gobiernos prianistas. Probablemente Fox y Calderón serán llamados a declarar en algún momento del proceso. Lo ideal habría sido que fiscales y jueces mexicanos aprehendieran y procesaran a García Luna en nuestro territorio. Sin embargo, gozó de impunidad, a pesar de las denuncias en su contra, incluso una del ex secretario de Seguridad, como superpolicía del panismo y después como hombre de negocios acaudalado al regreso del priísmo. No es desdeñable que tras su detención, la Fiscalía General de la República esté integrando un expediente con miras a solicitar su extradición, tampoco lo es que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), a cargo de Santiago Nieto, haya procedido a congelar sus cuentas bancarias. No tenemos información de que lo estuvieran investigando desde antes, o paralelamente a las autoridades de Estados Unidos. Ante la opinión pública aparentemente actuaron después de que fue capturado. La fiscalía general y la UIF tienen trabajo por enfrente. Los negocios de la empresa de seguridad de García Luna se desarrollaban en parte en México, aunque vivía en Florida. Aquí brindó protección e hizo servicios a grandes empresarios y algunos se convirtieron en clientes de su compañía GLAC Consulting. Que aparezcan sus contactos, la ruta del dinero y se actúe como proceda antes de que lo hagan las autoridades del otro lado de la frontera. (Enrique Galván Ochoa, La Jornada, Opinión, p.7)

 

Templo Mayor

CALDERONISTAS no son los únicos nerviosos con la detención de Genaro García Luna. Seguramente ex funcionarios de la administración de Enrique Peña Nieto y varios del actual gobierno también están que se comen las uñas por lo que el ex secretario de Seguridad Pública podría contar.

HASTA DONDE se sabe, García Luna amasó una auténtica fortuna ¡en audios! Quienes saben del asunto dicen que, gracias a todos los juguetes tecnológicos que tenía a su disposición, contaba con todo tipo de grabaciones, tanto de la oposición como de sus compañeros de gabinete.

DICHO de otra manera, el hoy preso a todos les sabía algo. Y de acuerdo con el Departamento de Justicia norteamericano, a García Luna lo detuvieron en un modesto apartamento de una sola recámara, lo que hace suponer que no llevaba su tesoro consigo. ¿Dónde habrán quedado todas esas grabaciones? Es pregunta para los pájaros en el alambre. (Fray Bartolomé, Reforma, Opinión, p.10)

 

Jaque Mate / Policía de carrera

Genaro García Luna fue lo más cercano en nuestro país a un policía de carrera. Si bien se graduó en 1994 como ingeniero mecánico de la Universidad Autónoma Metropolitana, desde antes trabajaba en el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) donde llegó a ser director operativo. En 1999 pasó a la recién creada Policía Federal Preventiva como coordinador de inteligencia para la prevención y en el 2000 a la Policía Judicial Federal como director de operación y planeación. Le tocó fundar la Agencia Federal de Investigación (AFI) en 2001. En 2006 fue nombrado secretario de Seguridad Pública.

Se retiró del servicio público al concluir el gobierno de Felipe Calderón y se mudó a Florida, Estados Unidos, donde recibió la residencia permanente (para la que sin duda se le investigó) y estableció una consultora de seguridad. Este 9 de diciembre fue detenido en Dallas, Texas, por acusaciones presentadas en una corte de Nueva York. (Sergio Sarmiento, Reforma, Opinión, p.10)

 

Bajo Reserva

La absolución al Embajador que hurtó libro

Quien parece que está cerca de la absolución es el embajador de México en Argentina, Ricardo Valero, quien fue exhibido robando un libro en una famosa librería en Buenos Aires. Diplomáticos de la cancillería nos dicen que temen que pese a la evidencia existente, el espaldarazo que recibió del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien llamó a no lincharlo, ya que “todos cometemos errores”, se esté preparando un perdón para el embajador Valero. Aseguran que la cosa no pinta bien, pues la Comisión de Ética de la Secretaría de Relaciones Exteriores tuvo su primera sesión en la que no llegó a ninguna conclusión sobre el caso. El acuerdo es volver a sesionar y entonces definir. En algunas oficinas del edificio Tlatelolco ven venir el perdón, lo que aseguran sería un muy mal precedente. Además, se preguntan, en caso de que haya perdón ¿incluirá el regreso a la representación diplomática o a su casa con su respectiva jubilación?

García Luna, ¿desconfianza de AMLO?

Nos hacen ver que el exsecretario de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna, al parecer no tiene confianza en el gobierno de la autollamada Cuarta Transformación. Lo anterior, luego de que se supo que el exfuncionario ha decidido no apegarse a la protección consular que el gobierno mexicano ofrece a todos sus ciudadanos en el extranjero. Así es que don Genaro renunció al apoyo de la cancillería mexicana. ¿Será que el exfuncionario de las administraciones de los panistas Vicente Fox y Felipe Calderón cree que el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador no le ayudará mucho que digamos? (El Universal, Opinión, p.2)

 

Política Zoom / García Luna, la pistola de Sinaloa

Seis de cada diez muertos en la guerra de Calderón tuvieron como responsable al Cártel de Sinaloa.

La fuente es Alejandro Poiré, último secretario de Gobernación de ese presidente.

Esto querría decir que el 40% restante de las víctimas estarían repartidas entre las demás empresas criminales vigentes entre 2007 y 2012: La Familia Michoacana, Los Zetas, el Golfo, los Beltrán Leyva, los Valencia, los Matazetas o el posterior Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

¿Por qué si el grado de letalidad del Cártel de Sinaloa era en esos años significativamente superior al de sus adversarios, el gobierno encabezado por Felipe Calderón decidió combatir de manera prioritaria a los competidores de tal empresa criminal? (Ricardo Raphael, El Universal, Opinión, p.2)

 

En la Mira / Con el arresto de García Luna gana Trump y gana AMLO

Genaro García Luna era, prácticamente, un lugar común en el vox populi en torno a las historias de la mafia mexicana, particularmente, del Cártel de Sinaloa.

El hecho de haber pactado con los capos, empoderado desde el gobierno de Calderón, es algo tan trillado en su versión pública, más bien popular, que hasta parece, de pronto, el personaje de algunas famosas narcoseries. (Luis Cárdenas, El Universal, Opinión, p.8)

 

Serpientes y Escaleras / AMLO, los senadores de oposición y un brindis con jamaica

El martes de la firma del “adendo” al T-MEC, en medio de la euforia política, las paradas de cuello y la lluvia de elogios que se vivió en Palacio Nacional, hubo un hecho político que casi pasó desapercibido en el evento, pero que no fue menor: por primera vez, en el año y 10 días que lleva este gobierno, los líderes de la oposición en el Senado fueron invitados a un acto con el presidente López Obrador —con quien no se habían reunido ni en público ni en privado— y también por primera vez lo saludaron de mano e intercambiaron palabras, mientras el titular del Ejecutivo les hizo un reconocimiento público a su trabajo legislativo.

Y es que el presidente andaba tan contento por la firma del añadido al Tratado comercial (“como pollo en mole”, diría un senador) que esta vez no solo tuvo como sus invitados de honor y en primera fila del evento a los senadores opositores, sino que además los invitó a la comida de celebración que, en petit comité, se llevó a cabo después del acto oficial. En el Salón “Rojo” de Palacio Nacional, con apenas unos 20 asistentes, López Obrador festejó lo que llamó en su discurso “un día histórico” para los tres países de América del Norte.

En la larga mesa que dispusieron en el afrancesado salón de Palacio, al centro, como en la última cena de Miguel Angel, estaba el presidente, a su derecha, Christya Freeland, la viceprimerministra de Canadá cuyo vestido hacía juego con el rojo de las paredes, a la izquierda el representante comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer y al lado de él Jared Kushner, el influyente yerno y consejero de Donald Trump, seguido del embajador Christopher Landau y de la embajadora mexicana Martha Bárcena. Del gabinete por supuesto, el primero era Marcelo Ebrard, seguido de Jesús Seade, Alfonso Romo, Luisa María Alcalde y la secretaria Graciela Márquez.

Y enfrente del presidente estaban los líderes de la oposición en el Senado, todos: Mauricio Kuri, del PAN, que llegó acompañado de Gustavo Madero y Josefina Vázquez Mota; Miguel Osorio Chong, del PRI, que fue solo; de MC estuvo Clemente Castañeda porque Dante Delgado se disculpó por un tema personal; del PRD, Miguel Angel Mancera, y no podían faltar los aliados del PVEM, Manuel Velasco; del PT, Alejandro González, y del PES, Sasil de León. A la cabeza de los senadores iba el líder de Morena y presidente de la Jucopo, Ricardo Monreal, quien fue el operador de este primer encuentro entre la oposición y el presidente, y que tuvo que convencer a varios senadores que se mostraban reacios a acudir a Palacio por temor a un desaire. (Salvador García Soto, El Universal, Opinión, p.15)

 

Historias de Reportero / El gobierno esconde lo que cedió en el T-MEC, pero Estados Unidos lo exhibe

El gobierno federal tenía prisa por amarrar la ratificación del nuevo TLC en el Congreso de Estados Unidos. Tiene todo el sentido: en medio de tantas malas decisiones económicas, contar con un acuerdo comercial regional sirve de oxígeno a la administración López Obrador frente a la desconfianza que se ha ganado entre inversionistas, empresarios, analistas y mercados.

Jesús Seade, subsecretario para América del Norte y encargado de la negociación para el TMEC, recibió la orden de su jefe: haz lo que tengas que hacer pero logra que se ratifique el tratado.

Y cumplió la orden. Hizo lo que tenía que hacer: sacó a los empresarios mexicanos de los últimos días de la negociación, permitió que Estados Unidos reabriera la negociación ya pactada y terminó pegándole un mordisco a la soberanía nacional. Pero amarró la ratificación del TMEC.

Obviamente, Estados Unidos, al detectar la urgencia de México, olió debilidad en su rival y se aprovechó. Y en esa, fueron juntitos los dos partidos políticos americanos. Los republicanos reabrieron las cláusulas ya negociadas sobre el acero, y ganaron aún más ante México. Los demócratas se despacharon en el sector laboral y pudieron satisfacer a los sindicatos estadounidenses, que son parte de su base electoral.

Frente a ello, el gobierno de México no hizo nada. Cedió en el acero, para que exista un mayor componente norteamericano. Y en lo laboral, aceptó que frente a una queja estadounidense, las empresas mexicanas sean presuntamente culpables hasta que demuestren lo contrario. Los empresarios habían advertido que esto puede abrir la puerta a una marea de litigios que ponga a los sectores productivos mexicanos contra la pared, y de esto se aprovechen sus competidores estadounidenses. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Opinión, p.2)