Columnas de Opinión 140121

 

Templo mayor

DISCRIMINAR y dejar sin vacunas al personal médico de hospitales privados que está en la primera línea contra el Covid-19 es una decisión del presidente Andrés Manuel López Obrador que cae en lo irresponsable, inhumano y, quizá, hasta ilegal…

EL ATROPELLO fue dado a conocer por el rector del sistema TecSalud, Guillermo Torre, quien reclamó que a su equipo se le excluyó del programa de vacunación, pese a que han atendido a más de dos mil 500 pacientes, con una efectividad de 90%, muy pero muy superior a la del sector público.

RESULTA PARADÓJICO que cuando el IMSS le pareció insuficiente a los servidores públicos, se inventaron el ISSSTE; y cuando ambos ya no les gustaron comenzaron a subrogar los servicios al sector privado, que es donde se atienden los altos funcionarios. Es decir: la IP está para sacarle las castañas del fuego al Gobierno, pero se le hace a un lado cuando llegan las vacunas.

EL COLMO es que hace apenas unos días el canciller Marcelo Ebrard agradeció públicamente a Torre y al TecSalud por su apoyo en la lucha contra la pandemia, pues entre otras muchas cosas lograron traer a México la vacuna alemana. Aplauso en el discurso y puñalada por la espalda.

POR LO VISTO López Obrador quiere llevar la polarización -médicos “del pueblo” y médicos “fifís”- hasta un tema que no debería ser político: la salud de las y los mexicanos. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)

Bajo reserva

Otros datos de la mujer que estuvo con López – Gatell en la playa

En los últimos días generó gran expectativa mediática el viaje del subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, a las playas de Oaxaca. A muchos les generó curiosidad conocer la identidad de la dama que aparece con él en las fotografías. Nos dicen que se trata de Rebeca Peralta Mariñelarena, quien fue funcionaria en el gobierno de Evo Morales en Bolivia, y actualmente se desempeña como directora de Vinculación Internacional de la Subsecretaría de Educación Pública. Antes de ser funcionaria en el gobierno boliviano, doña Rebeca, nos comentan, fue coordinadora de la consultora mexicana “Neurona” en dicho país. Debido a su participación en dicha campaña, tanto ella como Neurona se abrieron paso en la administración de Evo Morales: ella como funcionaria y la empresa como consultora oficial del expresidente boliviano. Nos describen algo más: “Neurona” ha estado en el ojo del huracán desde hace meses, pues han trascendido múltiples escándalos que la vinculan profesionalmente a proyectos políticos de la ultraizquierda en América Latina y el sur de Europa. (El Universal, Nación, p. 2)

Frentes políticos

Con todo. El poder se arrebata con cualquier argumento. Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros, uno de los precandidatos a la gubernatura en Guerrero por Morena, presentó un juicio de impugnación ante el TEPJF contra la candidatura de Félix Salgado Macedonio. A través de redes sociales, se filtró una cédula de notificación donde se señala que el precandidato perdedor presentó un “juicio para la protección de los derechos políticos-electorales” contra el CEN de Morena “y otros órganos” por la decisión de designar a Salgado Macedonio. De acuerdo con datos del propio partido, Sandoval Ballesteros quedó en quinto lugar, en la encuesta de preferencias, cosa que no cree, por lo que presentó la impugnación. “La lucha sigue”, dice, y no detiene sus giras por el estado. La lucha contra su propio partido. Mario Delgado, líder nacional, ¿ya tiene la solución? (Excélsior, Nacional, p. 13)

Trascendió

Que la directora del STC, Florencia Serranía, comenzó la limpia al interior del Metro al correr al gerente de Instalaciones Fijas y nombrar a Omar Moya Rodríguez, quien a decir de los que saben incurrirá en conflicto de interés porque proviene de la empresa Alstom, justo la que se encargaba de suministrar equipo al medio de transporte. A esto se suma la salida obligada de otros ingenieros y personal de áreas técnicas a los que les van a achacar la responsabilidad del incendio del pasado sábado, derivado de la falta de mantenimiento. (Milenio Diario, Al frente, p. 2)

Sacapuntas

La última y se va.- Es un hecho que la aún embajadora de México en EU, Martha Bárcena, será quien represente a nuestro país en la toma de posesión del nuevo presidente, Joe Biden, con lo que la diplomática se despedirá a lo grande de ese cargo. Por cierto, la Cancillería, encabezada por Marcelo Ebrard, ya pidió el beneplácito de Washington para el próximo embajador Esteban Moctezuma. (El Heraldo de México, La Dos, p. 2)

Rozones

Raspón a López-Gatell en reporte global.- Fuerte raspón el que le da la organización Human Rights Watch al subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, en su más reciente Informe Mundial. Este documento, que suele tener un impacto internacional, advierte que “el funcionario a cargo de coordinar la respuesta de México se ha referido a las pruebas de detección masivas como ‘inútil(es)’ y ‘un desperdicio de tiempo’, a pesar de la insistencia de la Organización Mundial de la Salud acerca de la importancia de realizar pruebas”. Apunta además que como resultado de lo anterior, México tiene una de las tasas más bajas de pruebas de Covid-19 —y una de las tasas más altas de resultados positivos— en el mundo. Y expresa dudas sobre las cifras oficiales de contagios y decesos. Así que, nos cuentan, no son sólo los ojos locales los que tienen bajo escrutinio el desempeño del funcionario. Uf. (La Razón, La dos, p. 2)

Pepe Grillo

Verde de coraje.- López Obrador, justo como Donald Trump, se lanzó de nuevo contra las redes sociales. Mientras la Cámara de Representantes de EU aprobaba someter a un nuevo juicio político a Trump por incitar a la rebelión, el presidente mexicano declaró que la “Estatua de la Libertad se puso verde de coraje por la limitación a la libertad de expresión”.

Al igual que el republicano, el presidente de México dijo que podría crear su propia red social para evitar la eventual censura de empresas como Facebook o Twitter.

¿Por qué el temor del mandatario mexicano? ¿Acaso piensa emular lo que hizo su colega norteamericano? (La Crónica de Hoy, Opinión, p. 3)

Política zoom // Vacunación y campaña electoral

El presidente Andrés Manuel López Obrador prometió este martes que la estrategia de vacunación contra el coronavirus no será utilizada con propósitos electorales. Sin embargo, ha puesto al frente de su implementación a su mejor estratega electoral: Gabriel García Hernández.

No hay que hacer cosas buenas que parezcan malas, dice el refrán. La biografía del coordinador general de Programas para el Desarrollo siempre ha estado ligada a las estrategias de campaña del político tabasqueño.

¿Cómo creer que hay divorcio entre la vacunación y los comicios si Gabriel García es el eslabón que une ambos temas? En las elecciones de 2018 fue el principal operador para procesar las candidaturas de Morena. Antes, como secretario de organización de esa fuerza política, fue el encargado de construir su padrón de militantes. Llegó a ese puesto porque, desde que era solo un movimiento ciudadano, García Hernández se encargó de orquestar las asambleas y la afiliación de militantes para que Morena obtuviera su registro. (Ricardo Raphael, Milenio Diario, Al frente, p. 3)

Historias de reportero // Por qué me encanta “la mañanera”

En ninguna parte del mundo un jefe de Estado improvisa dos horas diarias frente a las cámaras. En México sí. Aquí, el presidente está sobrado de palabras. Todos los días, desde Palacio Nacional, Andrés Manuel López Obrador dice una mentira flagrante, lanza un ataque estridente, se contradice con algo que dijo en el pasado, plantea una barbaridad autoritaria y/o anuncia acciones de su gobierno. Muchas veces incluso confiesa delitos: desde su orden para liberar a Ovidio Guzmán (delito penal), pasando por la justificación de los paquetes de dinero que recibió su hermano Pío (delito electoral) hasta la abierta y frecuente aceptación de desvío de recursos públicos (delito administrativo), más la franca violación a reglamentos, leyes y procedimientos del servicio público. Si el próximo presidente quiere meter a la cárcel a López Obrador, bastará con revisar las mañaneras y tendrá un sinfín de opciones para judicializar. El presidente se autoincrimina a cada paso.

Todo eso es noticia: mentiras, contradicciones, ataques, anuncios, delitos. La mañanera es un abuso de poder que se ejecuta todos los días y es un manjar periodístico.

No es una conferencia de prensa. Es una simulación de conferencia de prensa: copia el formato, inventa reporteros para que adulen al mandatario y casi siempre logra proteger al presidente de cualquier asomo de rendición de cuentas. Pero no siempre lo logra: a veces toman la palabra periodistas de verdad que lo ponen contra las cuerdas. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. 2)

Serpientes y escaleras // El negocio de los reclusorios privados

El expediente que abrió ayer en Palacio Nacional el presidente López Obrador, con la exhibición de los contratos privados para la operación de Centros de Reclusión Federal en el territorio nacional, pasa no sólo por el modelo de negocio que hicieran en el sexenio de Felipe Calderón de la mano de su secretario de Seguridad, Genaro García Luna, en el que se otorgaron contratos por asignación directa a poderosos empresarios de México con apellidos por todos conocidos: Slim, Vázquez Raña, Gerard y otros más, sino también por la continuidad que ese mismo modelo de negocios público-privados, tuvieron en el sexenio del presidente Enrique Peña Nieto.

Los 8 contratos que mostró ayer, por indicaciones presidenciales, la Secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana, Rosa Icela Rodríguez, y que explicó el consejero Jurídico de la Presidencia, Julio Scherer Ibarra, si bien se firmaron todos en el sexenio calderonista, su aplicación, construcción y operación, incluso los pagos millonarios que recibieron los empresarios concesionarios, se continuaron en el gobierno de Enrique Peña Nieto, donde ese esquema siguió operando y le fue “encargado” por el ex presidente priista a otro expresidente de la República: Carlos Salinas de Gortari.

Porque los costos de operación millonarios que ayer se mencionaron en Palacio, de los que el gobierno federal ha tenido que pagar a los concesionarios de los 8 centros penitenciarios privados de Sonora, Guanajuato, Durango, Oaxaca, Morelos y Michoacán, se erogaron en su mayor parte en el sexenio de Peña Nieto y se han tenido que continuar en el actual. La propia Rosa Icela dice que, en los últimos 9 años, es decir 1 de Calderón, 6 de Peña Nieto y dos de la actual administración, se han pagado 75 mil 661 millones de pesos, correspondientes apenas al 36% del pago total de esos contratos a los que todavía les resta pagar 190 mil 638 millones de pesos, según proyecciones aproximadas, hasta 2036 o 2037. (Salvador García Soto, El Universal, Nación, p. 9)

Arsenal // López Obrador, la Estatua de la Libertad y el beisbol

Morena no quiso ni discutir la propuesta de utilizar los 89 millones de pesos que Sedatu etiquetó para remodelar el estadio de beisbol de Palenque —donde juega el equipo que encabeza Pío López Obrador— para atender a los enfermos de covid-19. En votación económica rechazó que el pleno de la Comisión Permanente debatiera el punto de acuerdo de la senadora del PAN, Kenia López, que iba en ese sentido.

En su exposición de motivos, la legisladora del azul expuso en tribuna: “El Presidente está jugando beisbol y dándole dinero del erario a Pío López Obrador para que pueda hacer negocios. Dinero que podría dedicar a atender la situación de vida o muerte en la que están miles de mexicanos”.

López Obrador tocó el tema en la mañanera. No negó que Sedatu haya financiado la remodelación del estadio, pero dijo que es parte de un programa de intervenciones urbanas en ciudades fronterizas.

—¿Por qué se incluyó Palenque-? Le preguntaron.

—En todas las estaciones por donde va el Tren Maya, en todos los municipios hay un programa de desarrollo urbano. Entonces, de ese programa a que se haga por las Guacamayas de Palenque y tenga que ver con mi hermano, pues es una desproporción, es mala fe”, remató. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 4)

Duda razonable // El trumpismo en busca de un Trump

Ayer, después de que la Cámara de Representantes votara —por segunda vez— a favor de enjuiciarlo en el Senado para su remoción, esta vez con el voto de 10 miembros de su partido, Donald Trump apareció en su escritorio de la Oficina Oval para dar un mensaje a su nación que no se le había escuchado en todos los años que lleva en la Casa Blanca.

El gran provocador, el incitador en jefe, el que el miércoles pasado entusiasmó a sus seguidores para que fueran al Capitolio a presionar a los legisladores para revertir el resultado de la elección, parecía otro. Tal vez lo malo es que ya lo conocemos. Y que conocemos los resultados.

Después de lo sucedido en el Capitolio y el escándalo y condena pública del episodio de los últimos días, 197 representantes republicanos votaron con Donald Trump. Solo 10 rompieron filas.

Eso quiere decir que esos representantes saben que en sus distritos no les irá bien los próximos meses ni en dos años, cuando podrán reelegirse si votaban en contra del presidente.

En el Senado es primera plana cuando un republicano dice que tal vez está pensando en votar en contra de Trump. La mayoría se cuida las espaldas. (Carlos Puig, Milenio Diario, Al frente, p. 2)

Desde afuera // Trump se va, pero no del todo

Más allá del segundo intento por impugnarlo legalmente y destituirlo, Donald Trump parece en desgracia política y condenado a muerte civil por una sociedad estadounidense que finalmente, a sólo seis días de que termine su Presidencia, encontró la forma de hacerlo.

El problema es que si bien la idea parece un intento de limitar o incluso eliminar la influencia de Trump en la política estadounidense los próximos años, probablemente enfrentará un duro encuentro con la realidad: 70 por ciento de los republicanos está convencido, gracias a su retórica, que las elecciones fueron fraudulentas; 40 por ciento de los estadounidenses aprueba su gestión.

Trump podrá irse en desgracia ante la mayoría de los estadounidenses, pero una minoría importante, compuesta sobre todo por personas de raza blanca y clases media y baja, especialmente de religión evangélica, cree todavía en el aún mandatario.

Peor aún, de acuerdo con las encuestas, alrededor de una tercera parte de los republicanos, o sea entre 20 y 30 millones de personas, creen que los demócratas son el principal enemigo de EU y que el nuevo presidente Joe Biden busca instaurar un estado “socialista”. Un porcentaje similar de los demócratas cree que los republicanos son su peor adversario.

Pero Trump no fue el autor de esa división. Simplemente aprovechó los resentimientos y temores existentes y los profundizó; aprovechó sentimientos de fustración para atizar el nacionalismo en un país polarizado, ofreció soluciones simples y rápidas a problemas tan complejos como la migración, cambios económicos y la pérdida de trabajos industriales.

La conducta del llamado “Presidente del caos” o también el “vulgar en jefe” puede haber chocado al aparato político tradicional y gran parte de los estadounidenses y sus aliados en el mundo, pero fue un hit con sus votantes. Y eso le permitió y le permite mantener una “espada de Damocles” electoral sobre muchos legisladores republicanos.

De hecho, algunos de los que votaron contra el juicio político a Trump lo hicieron menos por convicción que por miedo a ser rebasados por la derecha. Pero muchos otros, sobre todo a niveles de base, se han mantenido fieles, sea porque creen en Trump o por lo que representa. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Orbe, p. 19)

Trump: segundo juicio político

A menos de una semana de dejar el cargo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se enfrentó por segunda ocasión a un juicio político ( impeachment) en el Congreso de su país. Pero, a diferencia del primer proceso, que fue bloqueado por un Senado con mayoría republicana en febrero del año pasado, en esta ocasión diversos legisladores del partido del presidente en ambas cámaras se han adherido a la demanda demócrata de destitución, la cual tiene posibilidades de triunfar en la cámara alta.

Los cargos, esta vez, son mucho más graves que el abuso de poder presidencial y la obstrucción al Congreso por los que fue acusado el 18 de diciembre de 2019 con 230 votos a favor y 198 en contra. Ayer, la Cámara de Representantes imputó formalmente al mandatario por incitación a la insurrección con un par de votos aprobatorios más, entre ellos los de una decena de republicanos, algunos de cuyos señalamientos sobre la responsabilidad de Trump en el asalto al Capitolio perpetrado el 6 de enero por una turba de ultraderechistas compitieron en dureza con los de sus colegas demócratas.

Así, mientras la presidenta de la cámara baja, la demócrata Nancy Pelosi, acusó al aún mandatario de incitar esta insurrección armada contra nuestro país y lo describió como un claro y real peligro para el país que todos amamos, la republicana Liz Cheney, hija del ex vicepresidente Dick Cheney, afirmó que nunca hubo mayor traición a su cargo y a su juramento por parte de un presidente, en tanto que el líder de la bancada republicana, Kevin McCarthy, reconoció que Trump es responsable de la asonada de la semana pasada. (Editorial, La Jornada, Política, p. 2)