Hace ocho años se formaron las autodefensas en Tomatlán para defenderse del narco. Las combatieron y cooptaron. Hoy, el crimen reina a sus anchas. (La Jornada, Contraportada)
¡ALELUYA! Luego de que resonaron los gritos de “¡El INE no se toca!” en las marchas por todo el país, Alejandro Moreno sorprendió a todos al mostrar su lado receptivo y anunciar que el PRI no votará en favor de la reforma electoral de la 4T. Sin duda hay que celebrarlo, pero… ¿se le puede creer a Alito?
NO ES por desconfiar de nadie, pero más de una vez el dirigente priista ha dicho una cosa… y ha ordenado en su partido hacer todo lo contrario. El más claro ejemplo es la forma en que reventó la alianza con PAN y PRD, rompiendo la moratoria en reformas constitucionales al apoyar la iniciativa militarista del gobierno federal.
DAN GANAS de creer que el PRI ahora sí va a cumplir su palabra y no apoyará el proyecto de regresión electoral que nada tiene de reforma. Es claro que hay un grupo importante de priistas, entre los que destaca Miguel Osorio Chong, que no confía en Alito ni en sus promesas.
PERO, bueno, a ver cómo se portan los tricolores a la hora de la verdad. Ya vieron que la Nación se los demanda.
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ANTES de hablar de cualquier otra cosa, urge preguntarle al Presidente: ¿en qué año vive? Resulta increíble que a punto de acabarse el 2022, Andrés Manuel López Obrador siga teniendo una visión tan reducida respecto de las mujeres.
AUNQUE él mismo ha reconocido que su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller, no es su apéndice, sino que tiene trayectoria y biografía propias, cuando se trata de atacar, López Obrador recurre a nulificar a mujeres opositoras. Así lo hizo ayer que se refirió a “la señora de Felipe Calderón” y a “la sobrina de Carlos Salinas”, como si Margarita Zavala y Claudia Ruiz Massieu no valieran por sí mismas, sino por los hombres que las rodean.
LÁSTIMA que México ya no tiene una Comisión Nacional de Derechos Humanos que levante la voz ante este tipo de excesos del poder. Tal vez se podría recurrir al Consejo Nacional Para Prevenir la Discriminación de este pejemachismo anacrónico. ¡Ah, caray! El Conapred ya tampoco existe.
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MÁS DE UNO se pregunta si Alfonso Suárez del Real es embajador de México… o de Claudia Sheinbaum. Cosa de ver cómo el representante nacional ante el Consejo Europeo se la pasa promoviendo a su ex jefa, difundiendo encuestas que le favorecen y, claro, atacando a sus contendientes. Sus redes sociales no parecen las de un diplomático, sino más bien las de un porrista político.
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A LA CUMBRE del G-20 en Bali, sólo faltaron los líderes de tres países: Rusia, Brasil y México. De Vladimir Putin se entiende que no iba a ser bien recibido tras su criminal invasión a Ucrania. Jair Bolsonaro sigue haciendo berrinche poselectoral. Y de Andrés Manuel López Obrador pues… tal vez no sea tan mala noticia que no haya ido. Al menos los otros mandatarios se salvaron del striptease del presidente mexicano que, cuando habla, ¡enseña todo! (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)
Layda mató al PRIMor
Si la iniciativa de reforma electoral del presidente Andrés Manuel López Obrador es rechazada en la Cámara de Diputados, nos dicen, una de las culpables será la gobernadora de Campeche, Layda Sansores. Nos comentan que el presidente del PRI, Alejandro Moreno, está muy molesto luego de que la mandataria siguiera con la revelación de audios e insultos al líder priista nacional. Esta nueva acción de doña Layda, nos cuentan, abonó a la determinación de que Moreno haya optado por cancelar cualquier posibilidad de acompañar a Morena en una reforma, aun y cuando el partido oficial se decidiera a modificar la iniciativa presidencial. Nos dicen que la participación de “Alito” Moreno en la marcha del domingo, y su advertencia de que el PRI no respaldará una iniciativa para que el gobierno se haga del control del Instituto Nacional Electoral, fue el mensaje directo de que, si en algún momento existió la posibilidad de acompañamiento en una reforma electoral, ahora ese escenario está cancelado. A ver si dentro de la autollamada Cuarta Transformación no hay reclamos contra la gobernadora Sansores por haber contribuido a matar al PRIMor que tanto ha servido al actual régimen.
El ultimátum de Morena y su plan B
Nos platican que la bancada de Morena ya definió y dio un “ultimátum” a la oposición, y les puso como fecha límite el 25 de noviembre para debatir un dictamen de reforma electoral de consenso. Si ello no ocurre, nos afirman, los guindas pondrán en marcha su plan B, como pasó con la reforma eléctrica. Este plan, comentan, consiste en proceder de inmediato a reformar las leyes secundarias que no requieren ningún consenso de la oposición. ¿Le alcanzará a Morena con reformar las secundarias para satisfacer al Presidente, quien quiere menos recursos para partidos y para el INE, menos consejeros y magistrados, y la elección directa de consejeros y magistrados?
¿Y el video de la diputada clasista?
En la mañanera de ayer dieron visibilidad a una señora que durante la marcha lanzó fuertes insultos al presidente López Obrador y lo llamó “indio de Macuspana”, el mandatario dijo que respeta su opinión y que pusieran el video para exhibirla a nivel nacional. Sin embargo, esto no sucedió en el caso de la diputada trans María Clemente Castañeda, de Morena, que se dedicó a increpar a varias personas que marcharon en la Ciudad de México, en su mayoría mujeres que rehuyeron a la provocación. “¿Qué se siente ser nacas que marchan en Reforma?”, dijo la diputada a unas mujeres que participaron en la marcha, además de que llamó maricón a otro de los manifestantes al que correteó para insultarlo. ¿Será que el video con los insultos y lenguaje clasista de la diputada, que circuló profusamente en redes, no llegó a tiempo para ser exhibido en la mañanera?
¿Monreal cargará los peregrinos como morenista?
Mientras llega diciembre, mes que le gustó para irse, el senador Ricardo Monreal, nos comentan, sigue recibiendo señales de que su futuro ya no está en Morena y que tiene oportunidad de estar en las boletas de 2024 para la Presidencia arropado por fuerzas políticas de oposición. A la simpatía que ya tiene del coordinador nacional de Movimiento Ciudadano, Dante Delgado, se ha sumado la reciente expresión del dirigente de los senadores del PRD, Miguel Ángel Mancera, quien lo destapó como posible candidato presidencial de la alianza opositora. Además, el senador Germán Martínez sostuvo que el Grupo Plural le da la bienvenida a Monreal y lo invitó a darle “la puntilla” a la reforma electoral del presidente López Obrador. ¿Llegará Monreal a las posadas dentro de Morena? (El Universal, Nación, p. 2)
Contingencia electoral
Tras declarar a la propuesta de reforma electoral obradorista como “herida de muerte”, el senador Germán Martínez, del grupo plural, pintó de manera clara la situación de la autodenominada cuarta transformación, sobre todo tras la marcha en defensa del INE. “Yo creo que están en fase tres de contingencia electoral, están en grave peligro de no circular en 2024 todos los coches que terminen en placas 4T”, dijo tras ser cuestionado sobre la decisión del gobierno de Claudia Sheinbaum de declarar la contingencia ambiental el mero día de la marcha. Habrá que ver.
Bajo perfil en el Consejo General
Durante esta semana nos comentan que el INE mantendrá perfil bajo, para que se mantenga la voz de la ciudadanía que se manifestó el domingo en defensa del organismo. Por ello, no se espera lluvia de pronunciamientos de los integrantes del Consejo General.
Presiona Morena a diputados
Van al menos dos reuniones del grupo de trabajo que se posponen para la entrega ya de una “propuesta de consenso” en materia de reforma electoral, según cuentan en San Lázaro. Y la razón es muy sencilla: “No hay consensos mínimos” para avanzar. También argumentan que la revisión de las 107 iniciativas en el grupo de los 21 legisladores de tres comisiones –siete de cada una y un representante de cada uno de los siete partidos– no ha sido nada fácil y mucho menos marcar las coincidencias. Pero se quejan los operadores que el presidente de la Junta de Coordinación y líder de Morena, Ignacio Mier, “mete presión a diario a todos” por que ya presenten “un producto final” o “al menos perfilado”.
Plan Sonora va en serio
El presidente López Obrador no suelta el Plan Sonora, pues ayer convocó al gabinete de energía para evaluar avances en el proyecto que ya fue presumido por el canciller Marcelo Ebrard en la COP27. Quien anduvo ahí fue Rocío Nahle, secretaria de Energía; a ver si el mandatario le recordó su propia frase del “ámonos recio”, pues en diciembre se comprometió a sacar el primer barril de la Refinería Olmeca, que se encuentra en fase de pruebas.
Javidú, a ‘caerse’ con $28 mil
El exgobernador de Veracruz, Javier Duarte, sigue buscando evitar capturas en su contra, ahora con el amparo 1066/2022 que admitió Ruby Celia Castellanos Barradas, titular del Juzgado Décimo de Distrito de Amparo en Materia Penal. Con esto, la juzgadora otorgó la suspensión provisional contra cualquier orden de aprehensión que haya emitido un juez del Reclusorio Norte (a menos de que ésta requiera prisión preventiva). Ahora, Javidú tiene cinco días para presentar un pago de 28 mil pesos para hacer efectiva la suspensión. Es escurridizo el exgobernador.
Las prioridades discursivas del ministro
Mientras el presidente de la SCJN, Arturo Zaldívar, parece que busca nuevas causas de derechos humanos que defender, organizaciones civiles le reclaman que no vaya a la causa principal, que es la militarización del país. El juzgador podrá hablar de feminicidios y hasta de desapariciones forzadas, pero si no se posiciona sobre el tema del uso de los militares para cada vez más tareas –que es la razón que señalan las entidades por las que se violan cada vez más los derechos de los ciudadanos–, de nada le va a servir en su carrera por la popularidad.
Hay límites
Hay comediantes que confunden la libertad de expresión y la no censura con la falta de sensibilidad ante el dolor ajeno. Es el caso de Sergio Alejandro Verduzco Rubiera, mejor conocido como Platanito. El polémico payaso hizo un chiste en el que mencionaba a Debanhi Escobar, cuya desaparición y feminicidio conmocionó al país hace unos meses. Por ello, el padre de la víctima, Mario Escobar, anunció que procederán legalmente contra él. No es la primera vez que Platanito lucra con temas delicados, pues anteriormente lo hizo con el caso de la Guardería ABC. (Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 33)
Que ante la definición del bloque PAN, PRI, MC y PRD contra la reforma electoral del presidente Andrés Manuel López Obrador, la mayoría de Morena en la Cámara de Diputados tiene listo un Plan B para modificar la legislación secundaria y, aunque dicho paquete no tendría los alcances de una enmienda constitucional, los legisladores de la llamada 4T anticipan ya su desquite en abril de 2023 con el agandalle de al menos tres de los cuatro nuevos consejeros del INE… ofreciendo una de esas posiciones a un partido opositor.
Que por cierto, ahora el legislador Germán Martínez, ex líder nacional panista y ex director del Seguro Social ya versión 4T, abrió la puerta del Grupo Plural al coordinador de Morena en el Senado, Ricardo Monreal, luego de que el zacatecano advirtiera que esa cámara no permitirá una “reforma electoral regresiva”, en consonancia con el discurso, por cierto, de la dirigencia priista, que en voz de Alejandro Moreno Cárdenas jura que esta vez sí votará en contra del plan presidencial, aunque muchos ya no le creen. A ver.
Que los obispos de México aseguran que no buscan entrar en una nueva controversia con el Presidente luego de que éste amenazara con acusar ante el papa Francisco a aquellos que participaron en la marcha del domingo, la que denominó “striptease político de los conservadores”. Habrá que esperar qué sucederá el próximo domingo, cuando está prevista una jornada de oración para pedir por la erradicación de la impunidad y la corrupción del sistema judicial.
Que los integrantes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos estuvieron este lunes en la Fiscalía General de la República, que encabeza Alejandro Gertz, donde se reunieron con la titular de la Fiscalía Especializada en Materia de Derechos Humanos, Sara Irene Herrerías, con quien se habló del estatus que guarda la indagatoria de la desaparición de los 43 normalistas de la noche de Iguala. Este martes los representantes del organismo estarán en la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa. (Milenio Diario, Al frente, p. 2)
Seguridad en CDMX, nota internacional
Con la novedad de que la reducción en los índices de homicidios en la capital es noticia internacional y está haciendo que ciudadanos estadounidenses se interesen en venir aquí. La razón no es menor: la incidencia de asesinatos se encuentra en una reducción sostenida y por debajo, por ejemplo, de ciudades como Baltimore o Saint Louis. Incluso en 2021, está mejor que Dallas o Portland y este año podría superar a Austin. Vale la pena echarle un vistazo al reportaje que publica estos días Ioan Grillo, escritor y periodista especializado en temas de crimen y seguridad, quien reporta lo anterior y señala el rol que juega en este logro la decisión de Claudia Sheinbaum en 2019 de apostar por Omar García Harfuch al frente de la SSC.
Ebrard en el G20
Y el que en estos días participa en la Cumbre de líderes del G20, que se lleva a cabo en Bali, es el canciller Marcelo Ebrard, quien ya ha tenido encuentros con líderes mundiales como el presidente de Francia, Emmanuel Macron, o el de Argentina, Alberto Fernández. En ese marco, nos comentan, es que ha instado a que se cumplan compromisos con el medio ambiente y la paz global. Además, lleva a cabo la promoción de la propuesta del Presidente López Obrador de crear un fondo internacional para sacar de la pobreza extrema a mil millones de personas que viven con dos dólares o menos al día. Como es sabido, se trata de una iniciativa originalmente planteada frente al Consejo de Seguridad de la ONU. Otro tema de la agenda del titular de la SRE es la de reiterar la importancia de que los líderes de las naciones desarrolladas cumplan los compromisos del Acuerdo de París. Ahí el dato.
Evitar un apretón presupuestal
Y donde están encendiendo focos amarillos, que se pueden convertir en rojos, es en algunas alcaldías de la Ciudad de México. Porque resulta que algunas de ellas recibirán incrementos presupuestales bastante limitados, con lo que se afectarán proyectos que están permitiendo sacar a las demarcaciones del abandono en el que se encontraban. Es el caso de Coyoacán, a cargo de Giovani Gutiérrez, a la que prevén destinarle en 2023 un alza de sólo 4.8 por ciento, porcentaje menor al recibido en 2022 y muy por debajo de la inflación, que es del 8.9 por ciento. Ayer, el alcalde refirió que este hecho “limita de manera preocupante nuestro margen de operación”, y anticipó que Coyoacán requiere el apoyo del Congreso de la Ciudad. Nos hacen ver que en la alcaldía ha habido eficiencia y transparencia, por lo que su demanda es bastante atendible.
Contención en el ISSSTE
Relevante, nos comentan, el hecho de que el Órgano Interno de Control del ISSSTE haya decidido solicitar un recurso de revisión ante un tribunal a efecto de que la firma Casanova Vallejo, dedicada a arrendamiento de vehículos y ambulancias, siga bajo la inhabilitación de la Secretaría de la Función Pública, dependencia que ratificó que ese estatus prevalece hasta el momento. Nos recuerdan que apenas el pasado 11 de noviembre se publicó en el Diario Oficial de la Federación que Casanova Vallejo había ganado un juicio de amparo con la finalidad de que las autoridades no publicaran su sanción, multa ni inhabilitación en el Directorio de Proveedores y Contratistas Sancionados, con lo que estaría en posibilidades, se dijo entonces, de burlar una sanción impuesta por parte del Gobierno del Presidente López Obrador, que debe durar 45 meses. Uf.
La COP y Nuevo León
Hablando de temas internacionales, el que regresó con una carretada de acuerdos de su participación en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, COP 27, fue el gobierno de Nuevo León, a cargo de Samuel García. Y es que el mandatario estatal logró convenios con varias instituciones de prestigio mundial con cuyo respaldo técnico y de recursos, el estado elaborará y ejecutará una agenda de transición energética. Entre ellas se encuentran UK Pact, Foreign Commonwealth & Development Office, Global Environemental Fund, Solar Alliance y World Resources Institute. Destacan de ahí los apoyos para implementar un plan para combatir las consecuencias de la crisis climática y, por otro lado, el rol que el gobernador de Nuevo León ha asumido en Compact of Governors, un espacio en el que gobiernos de América Latina trabajarán de forma coordinada para establecer programas en beneficio del medio ambiente..
Comisión de debut y despedida
Fue el pasado 25 de octubre, en una ceremonia, que prometieron que sacarían un documento donde incluirían más de 100 iniciativas de Reforma Electoral, que todos los partidos tendrían voz, que las opiniones de las organizaciones de la sociedad civil serían tomadas en cuenta y se valorarían todas las experiencias para tener una legislación digna de nuestros tiempos. Sin embargo, han transcurrido 20 días y no han hecho nada. Ante ello, el morenista Hamlet García reveló que su bancada ya dio el ultimátum para tener un documento conjunto el 25 de noviembre, o de lo contrario impondrían su mayoría; los panistas y priistas han dicho que no votarán por la reforma. ¿Será que el dichoso grupo especial quedará como la vieja canción: una noche de debut y despedida? (La Razón, La dos, p. 2)
En las elecciones intermedias en EU, los demócratas mantuvieron el control de la Cámara de Senadores con los apretados triunfos de Mark Kelly en Arizona y Catherine Cortez Masto (senadora de origen mexicoamericano) en Nevada. El 6 de diciembre se elegirá al senador por Georgia en una segunda ronda.
Aún estaban por definirse 20 escaños de la Cámara de Representantes. La ventaja republicana se había reducido.
Los medios de comunicación y el partido republicano vaticinaron una “ola roja” que arrasaría con los demócratas, considerando al gobierno de Biden débil, con dudosos resultados en economía e inflación. Los republicanos se volvieron rehenes de la retórica xenófoba y divisiva de Trump.
El presidente Biden en sus últimos discursos hizo de la defensa de la democracia y del derecho a elegir de las mujeres, los temas centrales de los demócratas. Los expresidentes Obama y Clinton hicieron campaña.
Biden puede presumir los mejores resultados de un partido en el poder en los últimos años, ya que las elecciones intermedias casi siempre las pierde.
El porcentaje de votación fue más alto que en elecciones anteriores, los jóvenes salieron a votar, los hispanos participaron masivamente. El mensaje fue claro: rechazo a posiciones antidemocráticas y a los “negacionistas” de los resultados de las elecciones del 2020; a favor de la libertad de elección de las mujeres en lo relativo al aborto; esperanza en la mejora de la economía.
El país sigue dividido y polarizado. El partido republicano analiza ya la razón de su fracaso y reconsidera la ruta a futuro. Trump está debilitado y Ron de Santis, el reelecto gobernador de Florida se perfila como el candidato fuerte para 2024.
El domingo tuvimos en México una multitudinaria marcha, en más de 40 ciudades, en defensa del INE y de la democracia.
Un sistema democrático y electoral que, como dijo José Woldenberg, construyeron varias generaciones de mexicanos y “que ha permitido la convivencia y competencia de la pluralidad y la estabilidad políticas, la trasmisión pacífica de los poderes públicos y la ampliación de las libertades.”
En defensa de esos valores que Woldenberg enlistó, participé en la marcha. Lo hizo también toda mi familia extensa.
Quienes pretenden decir que a la marcha asistieron pocos mexicanos, mienten. Quienes buscaron convertirla en uno y otro bando como una marcha contra el presidente López Obrador, se equivocan. Los políticos desprestigiados que pretendieron lavarse la cara con su participación deben saber que los mexicanos los conocemos y no avalamos su farsa.
La gran mayoría de los mexicanos que marchamos lo hicimos por una patria justa, libre, democrática, estable, que, al amparo del Angel de la Independencia y del Monumento a la Revolución buscamos el respeto del árbitro electoral, la ampliación de las libertades y un México unido en la diversidad, sin polarización. ¡Ojalá nuestro presidente nos escuche! (Martha Bárcena, El Heraldo de México, País, p. 8)
López Obrador está enganchado en los insultos contra aquellos que lo lastimaron en 2006 (y en otros tiempos) y está agudizando y generalizando los ataques verbales.
Pagan justos por sus pecadores.
Se lanza también contra personas que en su momento lo apoyaron y lo llevaron al triunfo.
Es resentimiento y/o estrategia que limita su visión.
Está mirando con lupa a un puñado de opositores y no observa el panorama completo de los miles que decidieron ejercer derechos y libertades, al grito de #YoDefiendoAlINE y #ElINENoSeToca.
El 13 de noviembre, además de políticos (muchos impresentables), se expresó la ciudadanía. Esta última es la que ganó el espacio público.
La gente salió a pesar de no coincidir con varios de los convocados o convocantes y de la letanía de descalificaciones desde Palacio Nacional. Salió bien. Salió entusiasta. Salió pacífica. Salió en la capital y en diversos estados.
Una semana antes, López Obrador arreció. Llamó a quienes asistieran a la marcha en contra de su reforma político-electoral: clasistas, racistas, conservadores, hipócritas, cretinos, aspiracionistas, corruptazos, sabiondos, etcétera.
Se regodeó y se enrachó en las ofensas.
Una de las frases más lamentables del portador de la investidura presidencial fue la proferida contra lo que denominó “la gente que viene de abajo” que se volvió “ladina” y “desclasada”. Después del domingo no modificó su discurso.
El oficialismo minimizó el número de participantes y amplificó los rostros de sus adversarios y de una mujer que insultó (acción condenable) a AMLO. Primero, Martí Batres dijo que calculaba entre 10 y 12 mil manifestantes. A la mañana siguiente, Andrés Manuel señaló que entre 50 y 60 mil.
Parece que no habrá reflexión alguna del régimen en turno.
El mensaje del fin de semana de miles de adultos, jóvenes, adolescentes, niños, niñas que alzaron la voz es, entonces, para la oposición y una parte morenista, todavía cauta y temerosa.
Como se leía en una de las pancartas: “Alito Moreno: ¡te estamos viendo!”.
Aquí entre nos
La composición del INE ya va a cambiar, pero esta Legislatura continuará. A quien debería condenar Morena-gobierno es a su diputada María Clemente, que —desde un cargo público y cobijada por el poder— ejerció violencia en contra de personas que acudieron de manera pacífica. (Elisa Alanís, Milenio Diario, Al frente, p .2)
La prioridad de Andrés Manuel López Obrador es ganar la Presidencia de la República y el control del Congreso de la Unión en las elecciones de 2024.
Para lo primero, mantener la Presidencia, no veo hoy mayor riesgo toda vez que la escuálida oposición partidista se lo dará. El reto está en mantener las mayorías en el Senado y en la Cámara de Diputados, así como el gobierno de Ciudad de México, que considera algo personal.
Por eso le es esencial romper el bloque de partidos, en lo que logró un enorme avance al extender el quehacer de las fuerzas armadas en tareas de seguridad pública, donde fracturó esa alianza opositora y la dejó rota.
Y en eso está ahora, en hacerla irreversible para que no llegue viva al proceso electoral del 24.
Su estrategia es ahondarla con su reforma electoral para lo que, como dice el doctor José Antonio Crespo, no necesita la constitucional, solo ajustes a leyes secundarias, para lo que tiene mayoría legislativa, y luego cuatro ministros, con los que ya cuenta en el pleno de la Corte, para declararla constitucional como sucedió con la Ley Eléctrica.
En eso está López Obrador mientras la oposición partidista seguirá enganchada a esa carnada presidencial.
El reto para la sociedad es rebasar a los partidos, a sus miserias, y al poder presidencial, y a sus intereses, en las urnas electorales.
Tiempo, hay. (Joaquín López Dóriga, Milenio Diario, Al frente, p. 3)
El día después de las marchas fue también el parteaguas del sexenio. Si no lo iba a ser, el presidente Andrés Manuel López Obrador se encargó de que así fuera. Su reacción a la marcha ayer comprobó que carece de argumentos y que la única estrategia que tiene para no perder el poder es profundizar la división nacional a partir de su única oferta, que haya continuidad sin cambio en 2024. Estaba telegrafiada su descalificación de las marchas, así como el uso de epítetos que ya suenan a lugares comunes. Pero, como dicen el Presidente y sus voceros, las manifestaciones iban más allá de la defensa del Instituto Nacional Electoral. En efecto, galvanizaron el descontento con el Presidente, a quien le ven hambre reeleccionista en la destrucción del INE, y seguir la demolición del país.
Es mentira que López Obrador busque una mejor democracia. Quiere, a partir de los resultados de sus ocurrencias, que ya se pueden medir, la pauperización nacional. Que todos sean ignorantes, sin educación y sin dinero, para que sean susceptibles a manipulación. Que estén sometidos a vigilancia permanente del SAT, y amenazados con procesos penales si se atreven a defenderse de las arbitrariedades. El llamado proyecto de la 4T no es muy diferente a la Revolución Cultural de Mao, que trató de transformar la cultura de la sociedad mediante el adoctrinamiento, la represión y la eliminación de sus opositores políticos, para reconstruir su imagen luego de que sus políticas provocaron una hambruna que causó la muerte de 30 millones de personas.
Mao pudo lograrlo en un principio, apoyado por quienes se conoció como La Banda de los Cuatro, que encabezaba su esposa, que fue perdiendo poder tras su muerte y, finalmente, detenidos todos, juzgados y sentenciados a morir, lo cual finalmente no se concretó. López Obrador tiene a una banda quizás un poco más grande, pero a diferencia de aquel régimen autoritario, aquí tiene que seguir jugando dentro de una cancha democrática, hasta que logre, si puede, transformarla en una arena autoritaria a su medida. Por lo que vimos con su reacción de ayer, es que ve en riesgo ese objetivo.
La marcha en la Ciudad de México, donde cientos de miles salieron a las calles en una de las manifestaciones más concurridas del siglo –quizá sólo superada por la marcha contra el desafuero de López Obrador, en 2005, y por la seguridad, en 2004–, arroja una primera certeza: la capital del país es de oposición. La asistencia reflejó un incremento en el rechazo a López Obrador y a su candidata, Claudia Sheinbaum, la jefa de Gobierno capitalina, que sufrieron un fuerte descalabro en las elecciones intermedias del año pasado, y plantea la posibilidad de que el repudio al Presidente y a su protegida crezca, y la izquierda pierda el poder en la ciudad, que ha mantenido desde 1997.
Sheinbaum tampoco tiene argumentos para contrarrestar. Sus políticas económicas produjeron una paralización de la actividad productiva desde 2019 –antes de la pandemia del coronavirus–, que no ha podido recuperar. La falta de estímulos federales durante la pandemia produjo miles de empresas en quiebra y pérdida de empleo formal. Ha crecido la informalidad y los últimos datos de empleo formal, que fueron muy positivos, mostraron una concentración de su incremento en Quintana Roo y Baja California, destinos turísticos en recuperación, y Tabasco, por la construcción de la refinería de Dos Bocas. Es decir, ese incremento en empleo formal es artificial. La seguridad no es como la presume y los cárteles de las drogas se empiezan a comportar como en ciudades del norte del país, lo que nunca había sucedido. Las extorsiones y cobros de piso están en máximos históricos. La falta de presupuesto también ha sentado sus reales en situaciones insólitas, como baches sin reparar en la avenida Insurgentes, que cruza la ciudad, y que nunca había estado tan descuidada. Los impuestos, como el del agua, han subido.
Los capitalinos se encaminan a votar una vez más contra López Obrador, Sheinbaum y quien de Morena les pongan enfrente, no por conservadores –argumento baladí–, sino porque son incompetentes como gobernantes. La ciudadanía se está dando cuenta de ello, como el estudio de opinión, referido ayer aquí, de que los megaproyectos del Presidente son empezados a ver por la gente como inservibles y demasiado costosos.
Sheinbaum se mantiene como la delfín, y en ello se asienta la estrategia de polarización del Presidente, la única forma que conoce para hacer política.
Lo hizo en Tabasco cuando perdió la elección con Roberto Madrazo a mediados de los 90, en la Ciudad de México cuando el proceso de desafuero en 2004, y comenzó a hacerlo en el país tras perder con Felipe Calderón la elección presidencial de 2006. La diferencia es que hoy, ese quiebre nacional es más poderoso porque el demoledor es el jefe de Estado mexicano. Lo positivo es que las cartas están echadas y nadie se debe sentir engañado.
La defensa del INE ante la amenaza regresiva del régimen logró la cohesión de grupos anteriormente desarticulados, pero está en la oposición materializar en las urnas lo que le dieron las marchas en las calles. La polarización pretende consolidar 14 millones de votos duros de López Obrador que quiere transferir a Sheinbaum, pero necesita dividir el voto de la oposición. Consolidarlos es el desafío. Se puede unir la oposición en un frente amplio cuyo propósito único, que no quieren asumir públicamente, es que Morena no repita en la Presidencia y que las cámaras no tengan mayorías absolutas. Pueden no unirse, claro, y ser como la oposición en Venezuela, donde la disputa por los intereses particulares benefició a Hugo Chávez.
La oposición debe escuchar lo que dijo López Obrador ayer, que tras la marcha necesitaba un discurso que apele a la gente. El discurso ya existe y cambió el metabolismo nacional: todos contra Morena. Esto no lo quiere el Presidente, pero en el campo de batalla que él mismo propone, no hay espacio para el centrismo. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 36)
Contra todo pronóstico, los demócratas se alzaron con varias victorias que apuntan a un escenario más equilibrado en la contienda política estadounidense.
Si bien ya confirmaron 50 asientos en el Senado –con el triunfo en Nevada de la senadora Cortez Masto–, lo que les otorga la mayoría por el voto de la vicepresidenta, Kamala Harris, aún está por definirse el asiento senatorial de Georgia, que por su estatuto local celebrará segunda vuelta el 6 de diciembre. Si gana el demócrata Raphael Warnock frente al impresentable exfutbolista profesional Herschel Walker, los demócratas habrán resultado no sólo los vencedores de las elecciones intermedias, sino recuperado más asientos de los que tenían.
En la Cámara de Representantes es otra historia. Ahí aún hay distritos en recuento y revisión, pero hoy los números le otorgan 212 representantes a los republicanos, mientras que son 204 para los demócratas. Hacen falta 218 para la mayoría, pero parece que se inclinará a favor del partido conservador.
Sin embargo, la jornada dejó varias lecciones muy ilustrativas rumbo a 2024.
Una creciente ola de votantes jóvenes y mujeres acudió a las urnas, impulsadas esencialmente por su defensa del derecho al aborto, que se convirtió, al final de la jornada, en la fuerza motora del voto demócrata.
Para aquellos quienes consideran que la victoria de Donald Trump y su regreso a la Casa Blanca en 2024 es un hecho consumado, las elecciones del martes pasado probaron que esas afirmaciones están muy lejos de la realidad. En primer lugar, por la aplastante derrota de buena parte de sus candidatos. Muchos de los ‘palomeados’ y respaldados por Trump resultaron vencidos en las urnas, ciertamente por márgenes muy reducidos, pero perdedores. Pero, además, la enérgica victoria del gobernador Ron DeSantis, en Florida, lo catapulta hacia la candidatura republicana que ambiciona con fervor.
Trump es el gran perdedor de la jornada, no sólo porque no consiguió una victoria sonora y aplastante como esperaban, sino, además, porque no existen señalamientos de desviaciones electorales. Es decir, su tendencia a desacreditar el proceso ante las derrotas tuvo que reducirse a declaraciones medianas ante la evidente victoria de los demócratas.
El daño a la democracia norteamericana que esta jornada podría haber significado se diluyó para beneficio de los Estados Unidos, sus ciudadanos y el mundo entero. Ganó la democracia cuando millones de votantes acudieron a las urnas y emitieron su voto.
Ganó la democracia cuando millones decidieron defender un derecho que jueces conservadores arrebataron en la Suprema Corte de Justicia.
Pero hay más.
Mike Pence, exvicepresidente con Donald Trump, se atreve ahora a criticar a su exjefe, al señalarlo como corresponsable de los sucesos del 6 de enero 2021, el ataque al Congreso.
Otros republicanos parece que están empezando a tomar distancia del todopoderoso Trump, que mantiene –todavía– al partido en un puño. Es decir, el discurso y la narrativa radical de los ultraconservadores en contra de las minorías, los inmigrantes, las libertades religiosas y abortivas, pueden muy bien haber recibido un golpe que provoque la moderación entre los sectores más radicales del movimiento republicano.
Es aún temprano para afirmarlo. Trump tenía previsto anunciar su candidatura este martes, y hasta anoche a las 10 pm de México y 11 pm de Florida, no estaba confirmado ningún acto del expresidente.
Los resultados del martes, la mayoría demócrata en el Senado y las derrotas de varios de sus candidatos a gobiernos estatales, pueden muy bien haber reducido la fuerza de sus expectativas.
Una ligera, tenue, luz de esperanza brilló después del martes en Estados Unidos. El radicalismo de ultraderecha fue derrotado –por ahora– y se abren posibilidades para una representación más plural en las cámaras.
La “paliza” que esperaban en Representantes (Cámara baja) puede terminar con una muy ligera diferencia de seis u ocho curules. Muy relativa mayoría.
Esto, por lo pronto, prefigura una contienda interna en el Partido Republicano por la candidatura, cuando Trump no sea el único aspirante, sino que DeSantis y tal vez otros –como el propio Pence– se atrevan a desafiarlo.
Mucho está aún por escribirse en la política partidista estadounidense después de estas intermedias, pero los presagios más oscuros se han disipado. Habrá batalla, contienda, debate, pero nadie está totalmente derrotado, como pretendían aplastar a los demócratas. (Leonardo Kourchenko, El Financiero, Mundo, p. 29)
La realidad después de la marcha // Claudio X. muestra cobre electoral // AMLO mantiene críticas // Alito aparenta disidencia
El inmediato procesamiento político de la marcha en defensa del INE recondujo los proclamados esplendores ciudadanos dominicales a la realidad bajo control de las cúpulas y sus cálculos pragmáticos.
El Presidente de la República sostuvo matutinamente la narrativa de descalificación de la mencionada marcha y de los intereses de sus principales convocantes, con la recomendación retadora de que perseveren en sus movilizaciones y la próxima tenga como destino la Plaza de la Constitución, el simbólico Zócalo capitalino. No se quedó en la raquítica estimación de asistentes hecha un día atrás por Martí Batres, el virtual gobernante de la Ciudad de México en tanto la titular hace giras de precampaña, y estimó una participación de 50 o 60 mil personas. Pero mantuvo el discurso confrontacional, la tensión frente a los adversarios como mecanismo de excitación del bando propio.
El gerente general del proyecto opositor convocante de la marcha, Claudio X. González, tampoco concedió tregua. En una clara demostración de la sincronía de su plan electoral preguntó qué hacer después de la marcha y ofreció a los caminantes del domingo siete propuestas, entre ellas, la respuesta ya directamente encaminada a las urnas: “participar en la construcción de la Propuesta Ciudadana para integrar al Plan de Gobierno 2024-2030 a través de nuestro WhatsApp en www.unidospormx.com”. (Julio Hernández López, La Jornada, Política, p. 10)
Al presidente López Obrador no le gustó que le arrebataran el monopolio de la calle. Está enojado. Eso lo llevó a redoblar su apuesta por la polarización de los mexicanos. Sus descalificaciones a la megamarcha en defensa del INE son infames.
Nada tienen que ver con la genuina preocupación de que el gobierno se apodere de los órganos electorales para asegurar la permanencia de la 4T.
Dijo en la mañanera:
“Los que se manifestaron ayer lo hicieron a favor de la corrupción, lo hicieron a favor del racismo, a favor del clasismo, de la discriminación, ése es el fondo… El INE fue una excusa”.
Para justificar su apuesta por la polarización y desacreditar la marcha utilizó las figuras de Roberto Madrazo, Elba Esther Gordillo, Vicente Fox, José Woldenberg, José Narro Robles, Margarita Zavala, Marco Adame, Claudia Ruiz Massieu, Beatriz Paredes. Todos asistieron a la marcha. A todos los metió en el mismo saco.
Se cuidó de no mencionar a Luis Donaldo Colosio, que también caminó por Reforma junto con Agustín Basave hijo.
* AMLO se sirvió de fotos e imágenes para desacreditar la manifestación y reiterar que fue una marcha a favor del clasismo y el racismo. Mostró el video de una señora que lo llamó “naco pendejo”. Comentó también el video que un joven subió a Facebook con un mensaje en el que propone que en la nueva Ley Electoral “se pida que sólo puedan votar los que terminaron la preparatoria y, ¡pum!, así se acaba Morena”.
El remate del mensaje presidencial sobre la manifestación fue una joya: “La marcha de ayer fue como un striptease político, público, del conservadurismo”.
* Uno de los clientes de López Obrador en las mañaneras es Gustavo de Hoyos, exdirigente nacional de la Coparmex. Él invitó a Vicente Fox a la marcha.
Lo buscamos para que nos diera una reacción. Le preguntamos sobre la afirmación del Presidente con respecto a que la marcha fue un striptease de los conservadores. Respondió:
“Hay que lamentar las descalificaciones, especialmente ésta, que me parece una lamentable expresión de misoginia del Presidente de la República. Segundo, si algo revelamos, hablando de enseñar algo, fue el espíritu democrático de la ciudadanía, de los mexicanos. También enseñamos que la calle, especialmente Paseo de la Reforma, no le pertenece al Presidente. Ha estado allí, pero ahora estamos nosotros.
“Creo que el tigre ya despertó. La ciudadanía ya salió a la calle. Lo que ocurrió ayer no es la última sino la primera llamada. En las semanas que vienen la movilización de los ciudadanos y su voz va a ir creciendo. Esta movilización fue, en el número de miles que queramos pensar, muy significativa, histórica, nacional”, afirmó. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 4)
A finales de octubre, recibimos por quinta ocasión en México a John Kerry, enviado especial para el clima del presidente Biden. A partir del diálogo llevado a cabo en Sonora y encabezado por el presidente López Obrador, tanto México como Estados Unidos acordamos exponer en la COP27 las nuevas acciones de los dos países para hacer frente al cambio climático. Así lo hicimos este fin de semana, en Sharm el-Sheikh, Egipto.
En el principal foro global de discusión sobre el cambio climático, el canciller Marcelo Ebrard presentó los nuevos compromisos de nuestro país. Destaca, en primer lugar, el anuncio de México para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de un 22% a un 35% para el año 2030. Esta nueva meta nacionalmente determinada va en línea con el principio de progresividad de los Acuerdos de París, en tanto que México incrementa sus metas de manera ambiciosa para contribuir al esfuerzo mundial de limitar el calentamiento global a 1.5 grados centígrados. Además, ambos países buscamos lograr cero emisiones netas para 2050.
El anuncio de México estuvo acompañado también por la presentación del Plan Sonora, un ambicioso proyecto que incluye la generación de energías limpias, la producción de semiconductores y el fortalecimiento de las cadenas de producción de una industria automotriz sustentable. El secretario Ebrard enfatizó también los esfuerzos que nuestro país realizará en los próximos años para acelerar la producción de energía eólica, geotérmica e hidroeléctrica.
El entendimiento entre México y Estados Unidos no es solamente en cuanto a la cooperación en materia energética. Tiene que ver con una visión económica, en la que las cadenas de valor de América del Norte, incluyendo a nuestros amigos canadienses, funcionen como un motor de producción a escala global con el componente de sostenibilidad y respaldo a los Acuerdos de París como un pilar central. La semana pasada, ratificamos esta misma visión de una Norteamérica productiva y sustentable con Wendy Sherman, la subsecretaria de Estado de los Estados Unidos.
Conversamos con ella y con el secretario Kerry sobre inversiones muy importantes para la creación de energía renovable en nuestro país. En la COP27 reafirmamos que México es un actor regional y mundial confiable que cumple con sus acuerdos internacionales en materia de combate al cambio climático bajo el principio de responsabilidades comunes, pero diferenciadas. Además, hay que sumar nuestro esfuerzo en materia de reforestación, una prioridad del Gobierno de México bajo el programa Sembrando Vida que también hemos exportado a Centroamérica.
Adicionalmente, la cooperación entre México y Estados Unidos pasa también por Petróleos Mexicanos y la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) de dicho país. Ambas instancias anunciaron un acuerdo de colaboración para disminuir la emisión de metano. Específicamente, la EPA compartirá diagnósticos y distintos tipos de análisis para contribuir a la toma de decisiones de Pemex, en materia de sus operaciones de extracción de petróleo y gas natural.
Los nuevos anuncios de México en la COP27 son un logro que contrasta con la retórica presente en la opinión pública que cuestiona los compromisos climáticos de México. No obstante, observamos una visión estratégica común entre México y Estados Unidos, en la que Canadá también estará presente en la próxima Cumbre de Líderes de América del Norte que tendrá lugar en nuestro país. En palabras del excanciller Kerry, “ésta es una visión, no sólo un anuncio, y vamos a trabajar muy duro para asegurarnos de que los recursos, la tecnología, el esfuerzo mutuo y nuestros equipos trabajen juntos”.
Desde la Secretaría de Relaciones Exteriores seguiremos trabajando con nuestros socios regionales para hacer realidad la visión compartida de una América del Norte más próspera, productiva y ambientalmente responsable. (Roberto Velasco Álvarez, Excélsior, Nacional, p. 16)
Dos ministras de la Suprema Corte de Justicia pidieron cita para ver al presidente López Obrador. No dudó en abrirles un espacio en su agenda. A fin de cuenta, son “sus” dos ministras: él las nominó, son amigas cercanas hasta en plan familiar y se mantienen leales a las instrucciones de Palacio. Yasmín Esquivel y Loretta Ortiz cruzaron la calle para ver en su oficina al presidente de México. Lo que ahí se acordó, según contaron ambas en distintos círculos, rompió lo que se apuntaba como un terso derrotero de la sucesión del ministro Arturo Zaldívar, que termina su mandato como presidente de la Corte al final de este año. Fue una sacudida al tablero.
Según contaron las ministras en varios círculos del propio Poder Judicial a los que he tenido acceso, el presidente López Obrador les dijo que él quería que la nueva presidenta de la Suprema Corte fuera la ministra Esquivel, esposa de su constructor favorito, José María Rioboó. Que desde Palacio Nacional se haría todo lo posible por apoyar a la ministra Yasmín Esquivel, que pondría a sus operadores políticos a trabajar.
La Presidencia de la Suprema Corte se elige por votación de los once ministros que la integran. Los votos entre ellos forman parte de un toma y daca de lealtades que muchas veces se juegan con años de anticipación y en no pocas ocasiones se traicionan.
Hasta antes de que el presidente tuviera la reunión con las dos ministras, había tres grupos entre los once togados. Un primer grupo, los más cercanos al actual presidente de la Corte y en esa medida, coordinados con el gobierno: Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, Yasmín Esquivel, Loretta Ortiz y el propio Arturo Zaldívar. En este grupo de pronto ha estado Juan Luis González Alcántara Carrancá, aunque recientemente tomó distancia. Un segundo grupo interno lo conforman los ministros de carrera judicial: Alberto Pérez Dayán, Luis María Aguilar, Norma Piña y Jorge Mario Pardo, más bien confrontados con el gobierno y en de esta manera, contrapeso del presidente de la Corte. Y el tercer grupo son Margarita Ríos Farjat ―que pintó su raya con López Obrador al poco tiempo que la postuló― y Javier Laynez, ninguno con buena relación con el ministro presidente.
Está por verse si estos grupos se van a volver bloques de votos en torno a una candidatura para presidir la Corte. Lo cierto es que la favorita del presidente para suceder a Zaldívar, Yasmín Esquivel, no es una ministra popular entre sus pares. No la ayuda lo que ha demostrado en las ponencias y debates, no le sirve la dependencia de López Obrador cuando se supone que la Corte es autónoma, y su esposo es más que una piedra en el zapato. De arranque, no parece favorita en la carrera. Vamos a ver hasta dónde le alcanza la operación política a López Obrador, porque hay que tomar en cuenta que quien ocupe la próxima presidencia de la Corte le tocará el ocaso de AMLO y dos años de quien lo suceda en el cargo. Esa ecuación diluye el peso del titular del Ejecutivo en la pelea por la sucesión del titular del Judicial. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. 5)
Un día después de la marcha ciudadana del domingo en defensa del INE, de la democracia y de las libertades de los mexicanos, ya hay dos víctimas claramente identificables de la manifestación multitudinaria que tuvo lugar en al menos 60 ciudades del país y del extranjero: la primera víctima fatal es la Reforma Electoral del presidente López Obrador, que ayer el PRI nacional anunció que votarán en contra en la Cámara de Diputados, con lo que se rompe la mayoría calificada necesaria para aprobarla; y la segunda víctima política es la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, que fue exhibida y rebasada en una ciudad en la que ya perdió el control político.
En el primer caso, el de la controvertida reforma política lopezobradorista, que fue el motivo inicial de la manifestación multitudinaria, anoche el dirigente nacional priista, Alejandro Moreno Cárdenas —el mismo que sufrió el acoso y los reclamos airados de los ciudadanos que en la marcha le reprocharon su alianza con Morena y con el presidente— anunció en conferencia de prensa que su partido votará contra de la iniciativa del presidente porque lo que expresaron los mexicanos en las calles “será defendido en la Cámara de Diputados”. El anuncio lo hizo junto al coordinador de la bancada priista en San Lázaro, Rubén Moreira, y coincide con lo que dicen la mayoría de los 47 diputados priistas que anticipan votar contra la reforma electoral “porque no hay manera que la aprobemos”.
Con el rechazo público del PRI, si es que Alejandro Moreno y Rubén Moreira no cambian de último momento ante las presiones y amenazas del gobierno federal, se estaría condenando a la reforma de AMLO a la congeladora legislativa, pues no le alcanzaría a Morena y sus aliados del PT y el PVEM para alcanzar la mayoría calificada de 334 votos que se requieren para aprobar la reforma, porque la bancada oficialista solo alcanza 236 votos sumando a los diputados de los 3 partidos. Sin los 47 votos priistas no hay forma de que se apruebe este cambio constitucional que proponía desmantelar al INE y conformar un nuevo órgano electoral llamado INEC (Instituto Nacional de Elecciones y Consultas) y elegir nuevos consejeros a través del voto directo de la población.
La otra víctima de esta movilización nacional fue la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo. Porque aun cuando hay discordancia en las cifras del número de ciudadanos que salieron a protesta, entre el ridículo monumental del gobierno capitalino que dijo 12 mil, el pataleo del presidente que dijo 60 mil y lo estimado por especialistas, aplicaciones y prensa extranjera, que calculó entre 300 y 600 mil mexicanos en toda la República, lo único cierto es que en la Ciudad de México se registró la mayor concentración a nivel nacional y se estiman en al menos 250 mil los asistentes a la marcha.
Mientras eso ocurría y un número importante de capitalinos salían a manifestarse, la jefa de Gobierno andaba en Veracruz haciendo campaña por su candidatura presidencial y en su administración se tomaron decisiones extrañas, por decir lo menos. Primero se declaró una “contingencia ambiental” desde el sábado por la tarde y que permaneció el domingo de la marcha por incremento de contaminantes de ozono; luego cuando aún había gente marchando en la protesta sobre Paseo de la Reforma, las vialidades se abrieron en la zona impidiendo a los manifestantes continuar su avance hacia el Monumento a la Revolución, donde se realizaba la concentración principal y donde también extrañamente alguien activó las fuentes de agua en la explanada de ese lugar justo cuando estaban los manifestantes.
Hasta ahí todo eran suspicacias e incluso la doctora salió a negar un motivo político para declarar la contingencia, ante críticas de la excandidata presidencial Margarita Zavala. Pero cuando quedó claro qué tanto había calado la marcha masiva en el gobierno morenista de la capital, fue cuando, primero el secretario de Gobierno, Martí Batres, habló de “10 o 12 mil personas” sobre la cantidad de manifestantes en la ciudad, recibiendo críticas y burlas en las redes sociales, y luego desde Veracruz, donde promocionaba su campaña, Sheinbaum también minimizó las impresionantes imágenes de las multitudes que llenaron el Paseo de la Reforma al decir que “solo juntaron unos miles de personas” y hacer una lista de políticos de oposición que participaron en la marcha.
Pero más allá de los burdos esfuerzos de Sheinbaum y su gobierno por no ver lo que incluso la prensa extranjera (BBC, RT, DW, CNN y otros) vieron y reportaron: “Hasta 250 mil asistentes en la Ciudad de México en la marcha en defensa del INE”, lo que afloró en la marcha es que la capital del país ya dejó de ser un territorio solamente dominado por Morena y que en la salida masiva de los capitalinos a protestar, también hubo mensajes y reclamos para la gobernante capitalina que, en su ambición de ser presidenta, ha abandonado a la ciudad y sus problemas para dedicarse a la promoción de su imagen.
Es inevitable pensar que el “músculo ciudadano” que se mostró en su mayor parte de manera espontánea en la capital, confirma la idea de que la CDMX está perdida para Sheinbaum y Morena que ya en las elecciones de 2021 sufrieron un revés monumental y que, ahora, de cara a lo que viene en 2024 se muestran en riesgo de perder las votaciones locales y hasta las nacionales.
Así que la marcha que tanto minimizan y atacan el presidente y la jefa de Gobierno mimetizada con él, a la que López Obrador llamó ofensivamente un “striptease del conservadurismo”, ya les tiró su reforma electoral, les abolló y raspó a su principal “corcholata” presidencial y, si siguen en su soberbia y ceguera, les terminará por golpear en la cara en la próxima sucesión presidencial. Andrés Manuel ya perdió una vez la Presidencia, en 2006, por su soberbia política; ¿volverá a perderla en 2024? (Salvador García Soto, El Universal, Nación, p. 11)
Muy a pesar de su aguzado olfato político, López Obrador subestimó la paciencia y la madurez de la ciudadanía cuando declaró en 2019 aquello de “No crean que tiene mucha ciencia el gobernar…”.
AMLO, después de haber jurado respetar y hacer respetar la Constitución, se sintió inaccesible a la ley, invencible en las urnas, e intocable en relación a los 30 millones de seguidores que lo encumbraron en el poder, hoy decepcionados mucho más de la mitad. ¿Llegó a pensar en sus devaneos que nadie lo confrontaría en pleno siglo XXI? ¿Se contemplaba en palacio como un nuevo tlatoani similar a Moctezuma Xocoyotzin cuando imponía severos castigos a los mexicas si osaban mirarlo a los ojos?
¿Creía en su patética autosuficiencia que mentir 82 veces al día no lastimaría su imagen pública o que el surgimiento de 5 millones de pobres, solo durante su administración, carecería de consecuencias, de la misma manera, en que la sociedad no reaccionaría jamás ante los 750,000 muertos por la pandemia, los 150,000 homicidios dolosos, los 80,000 desaparecidos, los miles de niños muertos de cáncer por la falta de quimioterapias, o por la extinción de los servicios públicos de salud o por la falta de medicamentos, para ya ni hablar de las vacunas para niños? ¿Creyó que la falta de empleos formales o la destrucción del sistema educativo o la brutal expansión de la inseguridad, la consolidación de la impunidad, la cínica propagación de la corrupción, no impactaría en todos los sectores de la nación? ¿Pasaríamos por alto el asesinato de casi 40 candidatos a puestos de elección popular? ¿Supuso que la cancelación de ayudas financieras a la pequeña y mediana empresa, la supresión de subsidios al campo, la ausencia de certeza jurídica entre inversionistas nacionales y extranjeros, las violaciones al T-MEC, los monstruosos desperdicios de recursos públicos en obras suicidas de infraestructura, no reportarían consecuencia alguna? ¿Nunca nadie se quejaría por el ilegal y aberrante saqueo de los fideicomisos públicos?
¿El disparo de la inflación, el peor impuesto a cargo de los pobres, el costoso desprecio de las energías limpias y baratas, el grave daño mundial a la marca México, la irresponsable división entre los mexicanos para conquistar aún más poder, las imperdonables agresiones a los organismos autónomos, creados para garantizar la supervivencia de nuestra democracia, no repercutirían negativamente en el humor social, de la misma manera en que acontece con la violenta penetración del narcotráfico que ha dañado el tejido colectivo? ¿Pensará que somos una nación de idiotas, cobardes, tímidos, ignorantes y apáticos que no hemos adquirido todavía conciencia del papel del crimen organizado en las elecciones, todavía locales, y estimará en sus delirios de grandeza, que al día de hoy tenemos un mejor país con esperanza en el futuro?
¿Supondrá que el incumplimiento de sus promesas no gravita en el ánimo público, como cuando sentenció que creceríamos económicamente al 4%, que descendería el precio de la gasolina y del gas, que sacaría al Ejército de las calles, que ahorraría 500,000 millones de pesos en el combate a la corrupción, que encarcelaría a la “Mafia del Poder”, que Pemex y CFE serían rentables, que nuestras mujeres vivirían más seguras, que cancelaría los cobros de piso de los narcos, que disminuiría la migración mexicana a EU, que el fiscal general sería autónomo y que él sería “el mejor Presidente de la historia”…?
El domingo 13 de noviembre, la fecha del principio del final de la 4T y de Morena, al menos eso espero, no solo protestamos en 52 ciudades para defender al INE y a nuestra democracia y, por ende a nuestro Estado de Derecho, sino que también marchamos para oponernos, primero en las calles y más tarde en las urnas, a la destrucción de nuestro país y a la construcción de otra oprobiosa dictadura. AMLO debe entender la manifestación callejera como un sonoro rechazo a su gestión como jefe del Estado mexicano, cargo al que él prometió abandonar si una marcha superaba el número de 100,000 opositores.
El domingo protestamos casi 2 millones en el país: ¿otra promesa incumplida…? ¿Gobernar es fácil…? (Francisco Martín Moreno, Reforma, Opinión, p. 8)