FINALMENTE acabó el show del sorteo del avión… pero el circo sigue, ahora con el tema de la dichosa consulta. Y así como en la rifa del avión no se rifaba el avión, en la consulta para enjuiciar a los ex presidentes, no está en juego ningún juicio, porque simple y sencillamente la justicia no se somete a votación.
PERO ya se sabe que en la 4T viven en una realidad paralela, en la que ellos mismos se inventan sus molinos de viento, los combaten y luego, muy ufanos, proclaman la derrota de un enemigo que nunca estuvo ahí. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)
Nos hacen ver que en las últimas semanas, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha asegurado que según “su encuesta” tiene arriba de 70% de respaldo de la población para continuar en el cargo. La mañana de ayer, de nueva cuenta, el mandatario refirió que el anterior fin de semana, en esta misma encuesta, subió un punto en el apoyo de la gente para seguir en el cargo. “No es para presumir, pero en la última encuesta de este fin de semana, a la pregunta de ‘¿Quiere que continúe o que renuncie el Presidente?’, traigo 71% de que continúe. Subí un punto, pero también la oposición subió un punto, porque era 70-25, ahora es 71-26. Ahí la llevamos poco a poco”. Sin embargo, lo que el titular del Ejecutivo no ha dicho cuál es esta encuesta que mide su popularidad, quién la realiza, con qué dinero se paga, o como diría su paisano Chico Che “quien pompó”. (El Universal, Nación, p. 2)
Sin descanso. El gobierno de Chihuahua presentará 18 solicitudes de extradición en contra de familiares y cómplices de César Duarte, anunció el fiscal general de Chihuahua, César Augusto Peniche. Indicó que, dentro de los procesos que se siguen a los colaboradores del exgobernador, a Bertha Gómez, su esposa, se le considera prófuga de la justicia. También informó que están a la espera de que la jueza de la corte federal de Miami, donde se encuentra preso, fije la fecha de la audiencia final. Con la reapertura de los tribunales en EU se reactivó el litigio sobre 49 propiedades del exgobernador localizadas en Texas e iniciarán proceso para los bienes que le detectaron en Nuevo México y Miami. Contra los excesos del poder, y sin pausa, el gobierno de Javier Corral. Apréndanle. (Excélsior, Nacional, p. 13)
Que cuentan expertos en leyes que integrantes del Poder Judicial de la Federación dan por hecho que la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que preside Arturo Zaldívar, va a decir “no” a la solicitud del presidente Andrés Manuel López Obrador para saber si se realiza una consulta popular para llevar a juicio a sus antecesores. Lo delicado del asunto, mencionan, es que esto traerá algunas manifestaciones de repudio contra el tribunal por parte de los seguidores de la 4T, despistados o no, pese a que a todas luces esta maniobra es inconstitucional. (Milenio Diario, Al frente, p. 2)
Trolean a Landau.- En camisa de 11 varas se metió el embajador de EU, Christopher Landau, por responder un tuit de una estudiante que criticó su estrategia de comunicación. Y es que la ironía que usó el diplomático indignó a mujeres, sobre todo a alumnas e investigadoras del Colegio de México, donde estudia la joven. Ahora no lo bajan de misógino y le exigen disculparse. (El Heraldo de México, La Dos, p. 2)
Una de las principales motivaciones para votar por un candidato es la esperanza de que éste contribuya a resolver los problemas que aquejan a la comunidad.
Andrés Manuel López Obrador ganó la Presidencia, en 2018, impulsado por su promesa de desterrar los principales males que nos afectan como país: la corrupción, la pobreza y la inseguridad. Quizá aún sea poco el tiempo que ha tenido para cumplir con ese ofrecimiento, pues las raíces de cada uno de esos problemas son profundas.
Sin embargo, lo que de ninguna manera figuraba entre las expectativas de quienes lo eligieron es que su gobierno generara nuevos dolores de cabeza. Y eso, por desgracia, es exactamente lo que ha pasado.
Los hechos que se dan actualmente en Chihuahua son un buen ejemplo de ello. Durante los 76 años de existencia del Tratado de Aguas entre México y Estados Unidos, nunca se había dado un conflicto social por el cumplimiento de dicho instrumento. Hoy los campesinos chihuahuenses están en pie de lucha porque el gobierno federal ha esgrimido el cumplimiento del tratado como pretexto para condenar a decenas de miles de personas que viven en el campo a perder su modo de subsistencia. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Nacional, p. 2)
Métodos para acallar protestas, como el congelamiento de cuentas de personas vinculadas a la manifestación en defensa del agua en la presa La Boquilla, son propios de regímenes autoritarios.
No corresponden a un gobierno que encabeza un hombre que se construyó en marchas y plantones contra un sistema neoliberal que se olvidó de los pobres y toleró la corrupción.
Allí están, para muestra, el bloqueo de los pozos de Pemex, el plantón de Reforma, el éxodo por la democracia…
AMLO no tiene cuentas bancarias. No le podían congelar nada. Pero el sistema no se atrevió a llevar el desafuero hasta sus últimas consecuencias ni a otorgarle la foto detrás de los barrotes que tanto anhelaba.
El tabasqueño no cejó hasta llegar a Palacio Nacional. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 4)
¿Dónde está “el pueblo” de López Obrador? En un país de 130 millones de personas, el presidente no pudo vender 3 millones de cachitos de la rifa del avión y no logró juntar 2 millones de firmas para convocar a una consulta que enjuicie a los expresidentes. ¿Dónde está “el pueblo”?
Porque el presidente se regodea en que él es “el pueblo”, él lo representa, el pueblo lo apoya masivamente, que es el segundo presidente más popular del mundo, que su aprobación es de 70%. Eso dice, repite sin cesar en las mañaneras, pero cuando se trata de medir el respaldo del pueblo, parece que el pueblo ha abandonado a su presidente.
La rifa y la consulta —esos dos grandes distractores— han terminado por exhibir a un presidente divorciado de su pueblo. La gente no es tonta. Una cosa es haber votado por él y otra cosa es seguirlo a ciegas en sus caprichos sin sentido. El fracaso de la venta de boletos de la rifa y en la recolección de firmas para la consulta demuestra que el presidente no está logrando engañar al pueblo. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. 2)
Amanecemos el día después de la rifa y el avión sigue ahí, sin venderse, depreciándose. Pero el presidente López Obrador estará muy contento con haber hecho de su capricho una realidad. A la imposibilidad de vender el avión, siguió la ocurrencia a la cual se sumaron partidarios y empleados del presidente. El absurdo llegó al grado que en el discurso previo al arranque de la rifa, el director de la Lotería Nacional, Ernesto Prieto, lloró emocionado por la iniciativa y liderazgo de AMLO.
El espectáculo de la venta/rifa del avión presidencial ha sido un triunfo para un AMLO que ha tenido a México atento de esta ocurrencia y distraídos del problemón de salud, economía e inseguridad en el que nos encontramos. Por eso, a la vez ha sido una derrota para México. Una derrota en donde posiblemente muchos de los que coincidimos con el presidente en que no puede haber un pueblo pobre con gobernantes viviendo como jeques árabes, vemos con sorna el show de la rifa.
En lugar de que su diagnóstico sirva para acabar con ese México de privilegios, el ridículo que vimos desde hace meses y cuya cúspide posiblemente fue ayer en el edificio de la Lotería Nacional, ha disuelto ese mensaje tan importante. Y además, ha exacerbado la división en la opinión pública. (Ana Paula Ordorica, El Universal, Nación, p. 2)
Cambian los métodos no la sustancia. El cuento aquel de los tres sobres de un presidente al que le sigue en el que el primero dice que cuando haya problemas en los primeros años “échame la culpa” está vivito y coleando. Y cada vez que un presidente necesita de un símbolo del pasado para intentar salvar su presente la primera víctima es la ley, el proceso judicial, la fiscalía el instrumento.
Nada de esto quiere decir que los exhibidos en la picota presidencial fueran, claro que no, unos santos. Pero la manipulación grosera del aparato de procuración de justicia termina por no traer ni justicia, ni verdad, ni nada. El encarcelamiento de Joaquín Hernández Galicia, La Quina, nada hizo para, por ejemplo, cambiar el comportamiento de los líderes sindicales petroleros, basta echar una mirada a lo que pasó ahí hasta hoy. De hecho, La Quina fue condenado por posesión de armas y ni él ni sus compinches acusados, por ejemplo, de enriquecimiento ilícito. (Carlos Puig, Milenio Diario, Al frente, p. 2)
La fractura se profundiza y agranda por las tempestades que azotan a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
Las organizaciones de la sociedad civil (OSC) tienen décadas alentando, acompañando y nutriendo a los movimientos de familiares de desaparecidos, feministas, migrantes, indígenas, ambientalistas y un largo etcétera.
La constancia de su trabajo erosionó la legitimidad del autoritarismo priista e iluminó los desatinos panistas. El Estado reaccionó a su aparición creando instituciones federales, estatales y municipales.
Le estorban.
A las OSC las ha descalificado y prohibió que su gobierno les diera financiamiento (luego agredió a las fundaciones extranjeras que las apoyan); ha menospreciado y se ha ido confrontando con los movimientos y ha ido poniendo a sus leales en los organismos públicos.
En 2020, dos madres de víctimas de la violencia se amarraron a las sillas del salón donde estaban reunidas con su hija, Rosario Piedra Lo hicieron por desesperación y por sentirse traicionadas por un Presidente que creían diferente.
Acontecimientos posteriores demostraron la pérdida de autonomía En busca de un arreglo, intervino la secretaria de Gobernación Para mediar entre las partes, citó a las inconformes a una reunión en Bucareli. (Sergio Aguayo, Reforma, Opinión, p. 9)
Uno de los misterios políticos de la actual elección en Estados Unidos es que el respaldo al presidente Donald Trump sea tan estable y de hecho se haya mantenido alrededor de 43 por ciento desde el inicio de su Presidencia.
La cifra, con pocas variaciones, se ha mantenido igual en los tiempos del “boom” económico que Trump confiaba sería su “pase” a la reelección, que durante los peores momentos de la pandemia de COVID-19, que sus enemigos esperaban fuera la tumba de sus ambiciones.
Y de hecho, esa fidelidad se plantea hoy como la posible base para por lo menos una elección que cualesquiera sea el resultado será complicada, amarga y que quizá deje divisiones tan profundas como preocupantes.
El hecho es que, de acuerdo con un creciente número de analistas, la actual elección parece desafiar modelos, en particular aquellos que consideraban que la actuación de un Presidente definía sus posibilidades de reelección. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Orbe, p. 21)