Ayer fue Fátima y hoy podría ser cualquier otra mujer…
AYER fue Fátima y hoy podría ser cualquier otra mujer a la cual la Ciudad de México le falle y la deje morir sola.
Nadie podría culpar a Claudia Sheinbaum por el asesinato de la niña de 7 años, pero sin duda hay responsables en su gobierno.
LE FALLARON a Fátima porque desapareció desde el 11 de febrero, pero fue hasta que se hizo viral su caso, cuando la administración capitalina se interesó en el mismo.
Durante los días previos, la desaparición de la menor se convirtió en una más de las que ocurren todos los días en la CDMX.
FALLÓ la Fiscalía de Feminicidios porque fue creada desde septiembre y, sin embargo, sigue sin operar.
Es, pues, un mero membrete para hacer como que hacen algo.
Falló la fiscal Ernestina Godoy al enfocarse en los problemas de los padres y no en buscar al asesino.
POR SUPUESTO también falló la escuela al dejarla sola en la calle o entregarla a alguien que no era su familiar.
Y, en general, le falló a Fátima una ciudad que no supo cuidarla, buscarla ni rescatarla a tiempo. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)
¿Ana Guevara correrá por la ruta Bartlett?- Nos dicen que el próximo miércoles la secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, dará a conocer, en la mañanera del presidente Andrés Manuel López Obrador, un informe sobre la auditoría que se realizó a la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte, (Conade), que encabeza la exvelocista Ana Gabriela Guevara, y en la cual se han detectado irregularidades por más de 50 millones de pesos. En algunos círculos del deporte ya se cruzan apuestas acerca de si doña Ana seguirá la ruta Bartlett, y recibe la exoneración de la Función Pública, o si esta vez la 4T cazará a una de las suyas. ¿Usted a qué le apuesta? (El Universal, Nación, p. 2)
#JusticiaParaFátima. El deleznable secuestro y asesinato de la niña Fátima Cecilia Aldriguett Antón, de sólo siete años, ha generado indignación en todo el país. Es necesario que autoridades y sociedad hagamos nuestro trabajo para cambiar esta situación. Los gobiernos locales, estatales y federal, procurando justicia y llegando hasta las últimas consecuencias para que los culpables de asesinatos de esta magnitud, en especial de feminicidios, paguen por sus fechorías. Por parte de la sociedad, educando a las nuevas generaciones para que sepan lo que es la equidad de género y que sucesos así queden en el olvido para siempre. Sí, es momento de exigir justicia, pero también de comprometernos a hacer un alto en el camino y cambiar la situación, por Fátima, Ingrid y todas las víctimas de feminicidio. (Excélsior, Nacional, p. 11)
QUE la Cámara de Diputados discutirá en su sesión de hoy un acuerdo para condenar el feminicidio de la niña Fátima y exigir a las autoridades freno a la violencia de género, y aunque legisladoras de las diversas fracciones, incluso de Morena, se manifiestan por declarar una emergencia nacional por la alta incidencia de crímenes contra mujeres, la Junta de Coordinación Política, encabezada por Mario Delgado, tendrá la última palabra en la redacción del documento.
Muchos esperan que esa redacción sea menos desaseada que las declaraciones de la fiscal capitalina, Ernestina Godoy, criminalizando a los padres de la víctima por afectaciones mentales, o que la tarjeta informativa del DIF, insinuando que todo se deriva de un ambiente de maltrato familiar. (Milenio Diario, Al Frente, p. 2)
Hostilidad contra el INE.- El INE siente lo duro y también lo tupido. El presidente del Consejo General, Lorenzo Córdova, lo dijo de
manera contundente, inequívoca: “Nunca antes habíamos enfrentado un ambiente tan hostil contra el INE como ahora”.
Ante esto, pidió cerrar filas en defensa del instituto electoral de cara al proceso electoral 2021.
¿De dónde proviene la hostilidad? El diputado Porfirio Muñoz Ledo dio la pista al alertar sobre los lambiscones que le quieren entregar el INE a López Obrador como trofeo.
Arrancó el proceso para elegir a cuatro nuevos integrantes del Consejo General del INE. Hay conciencia en la necesidad de que los elegidos lleguen sin filias partidistas.
No todos lo han entendido. El Partido del Trabajo dijo que irán al INE quienes representen mejor la revolución pacífica de la 4T. ¿En qué quedamos? (La Crónica de Hoy, Opinión, p. 3)
El Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) es un muerto viviente, simple y sencillamente porque para Pemex, la empresa paraestatal que le dio vida y legitimidad durante casi ocho décadas, no existe más en el ámbito legal; desapareció con la reforma energética que hizo el expresidente Enrique Peña Nieto.
La idea de desaparecer, o bien sustituir, al sindicato que es herencia del priismo, empieza a rondar en Palacio Nacional, donde cada vez son más las voces que recomiendan extirpar de una vez por todas al organismo; el mismo al que, sin personalidad jurídica, le dieron vida artificial en la administración de Enrique Peña Nieto e incluso en la del panista Felipe Calderón.
Los próximos 30 días serán determinantes para tomar una decisión al respecto, pues se corre el riesgo de que, en la celebración del aniversario de la expropiación petrolera el próximo 18 de marzo, el presidente Andrés Manuel López Obrador comparta reflectores con un sindicato acéfalo o, peor aún, controlado aún por Carlos Romero Deschamps a través de su extesorero Manuel Limón. (Mario Maldonado, El Universal, Cartera, p. 30)
La crisis de inseguridad que ha golpeado al país en las últimas dos administraciones y que ya puso en predicamento al gobierno actual está marcada por una presencia constante: la del narcotraficante más conocido del mundo, Joaquín El Chapo Guzmán. El poder criminal que representa y su capacidad de corromper gobiernos pesan siempre en las estructuras del poder político.
Imágenes inéditas obtenidas en exclusiva por LatinUs, publicadas ayer en www.latinus.us bajo la firma de Arelí Quintero, nos dan una mirada al personaje en los momentos de su reclusión en 2016, tras su tercera captura. Lo vemos sometido a la rutina burocrática de ingreso de reos al penal de máxima seguridad del Altiplano, en el Estado de México. El delincuente más buscado del mundo, reducido a ser “el Preso 3870”. Pero es El Chapo. Y su imagen pesa distinto.
En la soledad de su celda, rapado, bigote rasurado, uniforme caqui de la prisión, dos rollos de papel en la mano. El Chapo se enfrentaba a un encierro que duraría cuatro meses. De ahí a otra cárcel en Ciudad Juárez y finalmente su extradición a Estados Unidos. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. 2)
Existe un efecto inversamente proporcional entre la exposición pública del ministro presidente de la Corte, Arturo Zaldívar, y los frentes de conflicto que se salen al paso de su liderazgo y de la influencia de la 4T en el máximo tribunal. Mientras mejor parece irle afuera, más pobre consenso despierta en el conjunto del Poder Judicial de la Federación (PJF).
El paquete de reformas para el sistema judicial que Zaldívar presentó el pasado miércoles es un ejemplo puro de esta situación: un pormenorizado documento con más de 170 páginas… al cual se había referido en días previos, por escasos 10 minutos, durante una charla privada con sus compañeros de la Corte. Por no mencionar la nula consulta con las asociaciones de magistrados y jueces federales que integran el PJF. Los miembros de ese poder del Estado debieron conformarse con conocer tales propuestas en los medios o por conducto de algún senador.
En un gesto de honestidad, Zaldívar confirmó este vacío de interlocución en las entrevistas que concedió a los medios. Precisó, en cambio, que las propuestas de reforma fueron elaboradas por su cuerpo personal de colaboradores, entre los que destacó, ahora se sabe, Felipe Borrego Estrada, abogado y político de origen panista (hoy cercano al líder senatorial Ricardo Monreal), al que alguna vez se le atribuyó una investigación sobre el extendido nepotismo en el PJF. (Roberto Rock, El Universal, Nación, p. 6)
La elección de 2006 se empezó a complicar desde 2003 por un error político del PAN y el PRI al excluir al PRD de la designación de consejeros electorales.
Elba Esther Gordillo, entonces coordinadora de los diputados priístas, operó, con los liderazgos panistas, para dejar fuera a la izquierda de la conformación del consejo del Instituto Federal Electoral (IFE) y las consecuencias, como onda expansiva, se percibieron tres años después. Por eso es muy importante que en la designación que hará la Cámara de Diputados de cuatro consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE), en las próximas semanas, se busquen perfiles y metodologías que eviten problemas adicionales a los que de suyo entraña la disputa democrática por el poder. (Julián Andrade, La Jornada, Opinión, p. 12)
Ponen lupa a declaraciones fiscales buscando factureros // No deducibles, los boletos de la rifa // Empresa italiana reporta nuevo hallazgo de crudo
Boletos de rifa no deducibles.- El presidente López Obrador informó en la mañanera que está previsto que a finales de febrero salgan a la venta los primeros boletos de la rifa asociada al avión presidencial. Descartó que las aportaciones de los empresarios puedan ser deducibles de impuestos, porque eso sería presumir con sombrero ajeno. Consideró que a los conservadores no les gusta que se hable del avión porque, recordando la compra que hizo Calderón para que la disfrutara Peña Nieto, en qué cabeza cabe que en un país con tanta pobreza a un presidente se le ocurra comprar un avión de 7 mil millones de pesos. (Enrique Galván Ochoa, La Jornada, Política, p. 6)
Inseguridad alarmante aumenta en la capital // Mensaje equivocado de la autoridad // Los cambios no son síntoma de debilidad
La angustia que se vive cotidianamente en la Ciudad de México, ocasionada principalmente por la inseguridad, aumenta de manera alarmante. Entre la ineficacia en la procuración de justicia, por decirlo de algún modo, y la patente complicidad de los jueces con el delito, la principal tarea del gobierno, esa de brindar seguridad a sus ciudadanos, está a punto de fracasar.
La noche de la violencia empieza a caer sobre la Ciudad de México, pero aún no vivimos en la total oscuridad. Tal vez es tiempo de cambiar las bombillas fundidas para alumbrar los caminos oscuros y darle mayor energía a aquellos que todavía tienen luz para que no dejen de funcionar. La jefa de Gobierno dirá. (Miguel Ángel Velázquez, La Jornada, Capital, p. 26)
Aquí estamos. Dos casos de horror en Ciudad de México han encendido la indignación y la movilización. Pero no es nuevo, se viene construyendo hace muchos años. El deterioro solo aumenta y el Estado ha sido incapaz hace tiempo de dar respuestas contundentes, estructurales, a la tragedia, a las tragedias. La primera víctima de aquello que conocimos como “las muertas de Juárez” fue en 1993.
Tenía 12 años. Y en estos casos, como siempre, como tantos antes, como tantos después, había alertas, signos, quejas que la autoridad no atendió. Y hubo impunidad y esa tiene consecuencias.
No señor Presidente, no es asunto de neoliberalismo, sino de machismo, de una desigualdad y violencia más allá de lo económico, añeja, histórica y, sí, impune. (Carlos Puig, Milenio Diario, Al Frente, p. 2)
Andrés Manuel López Obrador es el presidente más poderoso que he visto en más de medio siglo de reportero. Ninguno como él. Ni Luis Echeverría en su momento, o José López Portillo en su inicio, ni Carlos Salinas en los primeros años, ni Enrique Peña Nieto hasta su mexican moment, en la misma semana de Ayotzinapa, 26 de septiembre de 2014, su punto de inflexión.
Nadie como él, que en 2018 tuvo 30 millones de votos, que ningún presidente en la democracia había sumado, y 53 por ciento del padrón, no registrado desde 1982 con Miguel de la Madrid, en la parte declinante del priato.
En fin, que, reitero, nunca había visto un presidente con tal poder, tanto, que hoy la realidad es su único contrapeso aunque él pueda decir que tiene otros datos, realidad, necia, que siempre termina imponiéndose. (Joaquín López Dóriga, Milenio Diario, Al Frente, p. 3)
El intercambio de ideas que sostuvieron el viernes pasado el presidente López Obrador y Frida Guerrera seguramente pasará como uno de los momentos más destacados de las mañaneras. Pocas veces se ve una dinámica así entre un presidente y una activista en una conferencia de prensa.
Al Presidente el feminicidio le preocupa y lo aflige. Pero su enfoque es muy distinto al de una activista como Frida, quien demanda atención y acciones específicas para combatirlo. Y no es que Frida sea una opositora del Presidente.
Ella le dijo ese día que sabía que él era auténtico, pues “nos conocemos y caminamos juntos mucho tiempo”. Después, en Twitter, escribió: “Mmm una cosa, ningún presidente se atrevió a hacer un ejercicio como la #mañanera… no se cuelguen de mí, cabrones”. (Leopoldo Gómez, Milenio Diario, Al Frente, p. 3)
Karla Iberia Sánchez, la gran reportera de Televisa, escribió en su cuenta de Twitter este lunes: “México huele a Bestias”. Era la mañana en que nos habíamos levantado con espanto. Fátima, una pequeña de siete años, que fue vista por última vez el martes pasado en su uniforme escolar, frente a su escuela, acompañada por una mujer, había sido encontrada. Su tío informó el domingo a través de un mensaje “a la comunidad tuitera”, a la que agradeció por toda su ayuda en la difusión de su desaparición, que la encontraron el domingo “asesinada, desnuda y torturada”. Fátima es hoy. La semana pasada fue Ingrid. Y antes Minerva. Y María del Pilar e Isabele. Y Janeth. Y Judith. Y Martha, Jazmín y Sonia. Y Ana Daniela. Y Cinthia. Y Raquel y Abril. Y tantas mas. En total, 494 en 2018 y 976 el año pasado. En este van seis públicamente conocidos. ¿De cuántos más no nos hemos enterado?
Fátima nos sacudió a muchos. Pero ¿cuántos estamos realmente sacudidos? No está claro. Las portadas de los periódicos narran la vida cotidiana en México, y los noticieros de radio y televisión cuentan todos los días la violencia como parte del paisaje nacional, sin que nos cause indignación. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, p. 36)
Nada le funciona al Presidente porque fue un tremendo opositor pero no estaba preparado para gobernar.
La inseguridad y la violencia en el país se le salen por completo de las manos, mientras muestra respeto hacia los criminales y minimiza el clamor de las víctimas.
No tiene nada con qué enfrentar el desbordamiento de la criminalidad porque su estrategia de abrazos y perdón a los asesinos era pura demagogia, que muchos aplaudieron y hoy ven las consecuencias de apoyar una insensatez.
Quien conozca a López Obrador sabe que tiene múltiples defectos, pero no era frívolo. Ahora ya lo es, porque no sabe qué hacer ni decir. Rebasado por completo está el Presidente. Le quedó enorme el cargo. Y buscará quiénes se la paguen, para distraer y ganar las elecciones del próximo año. (Pablo Hiriart, El Financiero, Nacional, p. 34)
“Que el gobierno despierte”, me dice don Guillermo Antón Godínez, abuelo de Fátima, cuando le pregunto qué consecuencia desea que tenga el homicidio de la niña. Me temo, don Guillermo, que el gobierno seguirá sumido en el sueño de su buena imagen. Con un Presidente que se pone a la defensiva cada vez que ocurre una atrocidad como ésta, porque lo único que parece querer es que no lo culpen
a él. Y con una fiscal de la Ciudad de México que un día dice que se deben castigar las filtraciones en las pesquisas y al día siguiente afirma en una entrevista que la madre de la menor asesinada está loca y su padre padece demencia senil.
Que despierte México debiera ser el deseo de los gobernados. Que despertemos de esta pesadilla, que demos la vuelta a la nave y busquemos refugio en el puerto del que nunca debimos zarpar: un marco legal válido para todos, sin excepciones. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Nacional, p. 2)
La 4T está en serias dificultades. No tiene respuesta frente a la indignación, pocas veces vista con tanta intensidad, por los brutales feminicidios que han ocurrido en México. El asesinato, tortura y violación de Fátima Cecilia Aldriguett Antón, siete años, en la Ciudad de México, agrega una pincelada a este cuadro de horror que se ha configurado con asesinatos como el de Ingrid, Abril y otras muchas mujeres. La barbarie no se detiene.
Es un axioma —verdad que no necesita ser comprobada— que el presidente López Obrador no se siente cómodo con el tema. Ya alguna vez se salió de sus casillas por la insistencia en hablar de asesinatos de mujeres. Ayer le echó la culpa de la muerte de Fátima al neoliberalismo. Sí, leyó usted bien, al neoliberalismo.
Los asesinatos de mujeres no derivan de un modelo económico que ya se fue. Se producen por la incompetencia, la negligencia y el “importamadrismo” de autoridades locales y federales que le están fallando a los mexicanos. Ahora quieren resolver la muerte de Fátima con una recompensa de dos millones de pesos a quien dé información sobre el verdugo de la niña. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 4)
El que expone se expone. El Presidente no solamente se expone, más bien se sobreexpone. Como parte de su convicción y estrategia que le ha dado en lo general buenos resultados, pero al mismo tiempo le ha abierto flancos que no necesariamente resuelve con su manejo muchas veces juguetón en sus expresiones.
En medio del bono que se ganó todo lo que haga y diga, sigue teniendo la benevolencia de buena parte de sus furibundos seguidores. Para volver a lo no olvidable, su contundente triunfo lo tiene con una capacidad de maniobra inédita en el ejercicio del poder. Sin embargo, inevitablemente muchos asuntos que pasa de largo o que les da respuestas facilonas se pueden ir acumulando, y tarde que temprano podría producir en la opinión pública reacciones y animadversiones contra el presidente; no todo es sujeto de la cultura del olvido. (Javier Solórzano, La Razón, La Dos, p. 2)
Indudablemente, hay en el gobierno un cabo suelto.
O, para decirlo en términos más precisos, un asunto mal comprendido cuando no desentendido del todo cuyo germen de inconformidad crece y crece cada día: el feminismo asociado con la ineptitud para eliminar la violencia contra las mujeres y el resto de la sociedad.
Tampoco se reconocen cabalmente las circunstancias de tan amplio y furioso movimiento, frente a cuyas propuestas —determinadas y contundentes— nada valen los capotazos mañaneros de una verborrea interminable, ni la simpleza de calificar la situación como “muy lamentable” o elogiar una preocupación cotidiana pero infructuosa de la cual los enemigos se aprovechan. (Rafael Cardona, La Crónica de Hoy, Opinión, p. 2)