¿POR QUÉ el Presidente no conoce al Conapred? Tal vez sea porque en México los días empiezan con el Presidente discriminando a quienes no piensan como él, acosando a sus críticos, descalificando a quienes le muestran la realidad. El bullying mañanero es cosa de todos los días.
CUANDO el Presidente dice que no sabía que existía el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación está incurriendo en una de las variantes de la violencia de género: la invisibilización. Esto al desconocer el trabajo de continuidad institucional que han hecho en su gobierno tanto Alexandra Haas como Mónica Maccise.
ADEMÁS el jefe del Ejecutivo exhibe su desprecio por la memoria de uno de los verdaderos pilares de la izquierda mexicana, Gilberto Rincón Gallardo, quien dedicó buena parte de su vida a hacer visibles la discriminación, el clasismo y el racismo que hacen necesaria la existencia del Conapred.
¿Y TODO para qué? Para que Andrés Manuel López Obrador pudiera enfocar la fuerza de su preciada investidura en contra de un youtubero. ¡Vaya prioridades! (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 10)
¿Y dónde estaba la policía de la discriminación?
En realidad no fue sorpresivo que el presidente Andrés Manuel López Obrador haya admitido ayer que ni siquiera sabía de la existencia del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), pues esa dependencia, sectorizada en la Secretaría de Gobernación, jamás ha dicho algo cuando el mandatario estigmatiza, casi a diario, y al parejo, a empresarios, funcionarios de órganos autónomos, medios de comunicación, médicos, arquitectos, mujeres… De corruptos, fifís, señoritingos y hasta pushos o blanquitos, ha calificado el Presidente a sus adversarios, sus opositores y sus críticos, sin que el Conapred haya alzado la voz o hecho algún extrañamiento. Así que la titular de este consejo Mónica Macisse, quien hoy ha de estar decepcionada del desconocimiento presidencial, quizá se preguntará si fue tan buena idea guardar sana distancia de este tipo de conductas en el gobierno. Lo que sí es urgente, es que en el país exista un órgano que no sea invisible para prevenir la discriminación. (El Universal, Nación, p. 2)
Que sea real. El gobierno federal propondrá que se castigue con cárcel a aquellos servidores que desde los Centros Integradores del Desarrollo manipulen los apoyos gubernamentales y promuevan el fraude electoral, advirtió Gabriel García, coordinador de los Programas del Bienestar. Explicó el objetivo del gobierno con la conformación de 13 mil 512 CID, los cuales deberán estar en operación este 1º de diciembre y que sustituirán a los centros de atención, así como las funciones de 20 mil servidores que los atenderán. Destacó que quienes intentan defraudar con los apoyos, los ciudadanos los están denunciando, pero si se presentaran irregularidades, advirtió “irá la cárcel, punto”. Que la contundencia de sus palabras se lleve a la vida real. (Excélsior, Nacional, p. 13)
Que las dirigencias nacionales de Morena, PT y Verde anunciarán hoy su acuerdo de coalición de cara a las elecciones de 2021 y al final se adelantan al bloque opositor, que todavía no pacta, para ir juntos en el mayor número de distritos posibles y en los procesos locales. De pasada, el partido en el poder denunció ante la FGR a Yeidckol Polevnsky por lavado de dinero y daño patrimonial por la compra y remodelación irregular de 39 inmuebles, medidas adicionales a las auditorías por pagos de hasta 200 millones de pesos por un edificio y el pago anticipado de 395 millones por remozamiento a filiales de Grupo Ebor. (Milenio Diario, Al Frente, p. 2)
Misión para Lighthizer.- Desde EU nos dicen que su representante comercial, Robert Lighthizer, tiene la misión de hacer valer lo negociado con México en el T-Mec, sobre todo en materia energética y productos biotecnológicos. Para la administración de Donald Trump, dijo Lighthizer, esto representa “un problema serio y parece casi un problema filosófico” del gobierno de la 4T. (El Heraldo de México, La Dos, p. 2)
Perseverar hasta prevalecer.- La celebración del 24 aniversario de la creación de Crónica fue oportunidad de encuentro entre el diario y la comunidad a la que se debe.
Se recibieron mensajes de felicitación y parabienes de lectores y clientes que confían en el grupo editorial y también de personajes del quehacer político, gobernadores y legisladores, empresarios y comunicadores entre ellos Joaquín López Dóriga.
Los buenos deseos nos confirman que elegimos la mejor opción, la de destacar a lo largo de estos años, los valores positivos que tiene México, y la pluralidad de su cultura y política.
Las adversidades ahí están. Se dan a conocer de manera profesional, pero sin perder la certeza de que México es un gran país con una larga historia de triunfos colectivos. El compromiso adquirido es perseverar hasta prevalecer. La voz de Crónica seguirá escuchándose clara y fuerte. (La Crónica de Hoy, Opinión, p. 3)
El asiento en el Consejo de Seguridad.- Nada menor el logro de la política exterior de nuestro país, que ayer consiguió con un amplísimo respaldo —187 votos a favor y sólo 5 abstenciones— un asiento como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Fue la votación más alta aunado a que traía ya los respaldos de Latinoamérica y el Caribe. Las palmas por el logro, que puede ayudar a dar una nueva dimensión al planteamiento de que “la mejor política exterior es la interior”, se las llevan el canciller Marcelo Ebrard y el embajador Juan Ramón de la Fuente, quienes, sin embargo, deberán acometer el reto en medio de una crisis del multilateralismo y ante las nuevas circunstancias que genera a nivel mundial la pandemia por el coronavirus. (24 Horas, La Dos, p. 2)
AMLO: ni un paso atrás // Autos, gritos, sombrerazos // Nuevo León: ¿Bronco? ¡Manco! // En Colima, crimen de Estado
El martes en Tlaxcala, y ayer en Puebla, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) enfatizó que no dará ni un paso atrás en sus políticas en general y, en particular, en la lucha contra la corrupción.
Las palabras del político tabasqueño tienen como contexto las protestas que en días recientes se han organizado en su contra. Por una parte, el Frente Nacional anti AMLO (Frenaa), que coordina manifestaciones a bordo de vehículos automotores. Por otro lado, expresiones locales de descontento, como sucedió el lunes en Veracruz, con familiares de desaparecidos que no fueron atendidos por el Presidente (quien luego explicó que las medidas de distanciamiento social le impiden ser abordado directamente por grupos sociales), y uno de los cuales gritó que, en cambio, AMLO sí ha tenido tiempo para atender a la madre de un narcotraficante (en referencia a lo sucedido en Sinaloa con la progenitora de Joaquín El Chapo Guzmán).
En Tlaxcala, el Presidente viajero señaló: los voceros del conservadurismo, la prensa conservadora, está muy atenta de todo lo que hago. Si bajo el vidrio, ¿por qué bajo el vidrio? Si saludo, ¿por qué saludo? Si no saludo, ¿por qué no saludo? Todo. Y añadió: como ya no mandan los potentados en México, como ya no se permite la corrupción, están muy molestos. Y estos medios, que callaban cuando saqueaban el país, pues ahora son opositores. Eso es lo que está sucediendo. Tengo que andar brincando obstáculos, evadiendo el acoso, evitando caer en provocaciones, porque están muy encorajados, muy enojados (https://bit.ly/2Yc8vxp)./ (Julio Hernández López, La Jornada, Política)
Qué duro está resultando para el país y los ciudadanos que Andrés Manuel López Obrador esté en la Presidencia de la República. Un juez federal valiente, joven, lleno de vida, fue asesinado junto con su esposa y en presencia de sus hijas de tres y siete años de edad en la puerta de su casa. El juez Uriel Villegas Ortiz y Verónica Barajas fueron asesinados por sicarios, aunque también cayeron víctimas de la permisividad del Presidente hacia las mafias criminales.
El Presidente de México no puede tener una relación cordial con el narcotráfico. No son sus amigos. ¿Ya lo vio? Les estrecha la mano y se toman del codo. Nos mataron a un juez federal. Pésimo el ejemplo que puso, e impuso, López Obrador de renunciar a la seguridad con el cuento de “quien nada debe, nada teme”. Claro que trae seguridad, y hace bien. (Pablo Hiriart, El Financiero, Nacional, p. 28)
La metáfora de la dislocación del actuar del presidente Andrés Manuel López Obrador no podría estar mejor representada que en los escenarios que monta su equipo de comunicación en las capitales que recorre esta semana. Mientras él urge salir a las calles y perder el miedo al Covid-19, a su espalda está impreso sobre las mamparas “#quédateencasa”. Como a él no lo ven, pero sí lo escuchan, personas de todo nivel educativo creen que la pandemia ya pasó o, como dice, está domada. Nada más falso.
El Presidente anima a la gente para salir porque necesita que la economía se reactive, ya que si no sucede en el plazo más corto posible, sus grandes planes transformadores se descarrilarán. ¿Dieciocho años en busca del poder, para que un miserable bicho le arruine el proyecto? De ninguna manera.
A López Obrador no le importa la vida de los mexicanos, sino dinero para financiar sus proyectos. La forma insensible como se refiere a quienes han muerto por la pandemia, con comparaciones con otras naciones y afirmaciones que hay países peor que México, permite que le aflore lo que realmente le importa. Obligar al zar del coronavirus, el subsecretario de Salud, Hugo LópezGatell a que saque de la chistera el color naranja para pintar el semáforo epidemiológico de un día para otro en la mitad del país, y a la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, a que se trague sus palabras sobre la seguridad de los capitalinos, y empiece la reapertura de la capital, es patético e irresponsable. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, p. 30)
¿A quién(es) se llevó entre las patas el Presidente López Obrador con su dicho de que, hasta antier, no sabía siquiera que existiera la Conapred (Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación)?
De entrada, al más destacado promotor de la creación de esta institución y su primer presidente (2003-2008): el entrañable y respetado luchador de izquierda, Gilberto Rincón Gallardo (qepd).
Miembro fundador del Movimiento de Liberación Nacional encabezado por Lázaro Cárdenas del Río; compañero de Heberto Castillo, candidato presidencial del Partido Democracia Social, en cuya campaña –por vez primera en el México moderno- denuncia la discriminación
Personaje, ciertamente, olvidado por Andrés Manuel. La figura de Rincón Gallardo, hasta donde vimos en la segunda parte de la entrevista que le realizó Epigmenio Ibarra a AMLO, no aparece en la galería de los “Inolvidables” que acaba de montar el Presidente en Palacio Nacional (a diferencia de varios de sus compañeros de lucha).
¿A quién más se lleva entre las patas la ninguneada al Conapred por parte del Jefe del Ejecutivo?
A su propia Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero –su figura insigne en el gabinete en la lucha en favor de los derechos humanos y contra la discriminación-, dado que el Conapred pertenece al sector de la Segob. (Martha Anaya, El Heraldo de México, País, p. 5)
Más de 50 organizaciones no gubernamentales muy diversas lanzaron hace unas semanas una iniciativa bajo el rubro #Ingresovital, cuyo objetivo es —cito—: “beneficiar a la población económicamente activa que está perdiendo o ha perdido sus ingresos. Ya sea por haber sido recortados o despedidos o por pertenecer a la economía informal. Es decir, el Ingreso Vital busca beneficiar al 57 por ciento de los 55 millones de mexicanos que pertenecen a la población económicamente activa. No contempla a beneficiarias y beneficiarios de otros programas sociales… se considera que podría apoyar hasta 34.7 millones de hogares”.
Los datos de la iniciativa se basaban y coincidían con lo que tanto Coneval, como Inegi, nos han dicho de la magnitud de la crisis que enfrentamos. Unos 50 legisladores y legisladoras federales de todos, sí, todos los partidos firmaron un punto de acuerdo para que esto sea discutido en el Congreso. (Carlos Puig, Milenio Diario, Al Frente, p. 2)
Pocos funcionarios del “periodo neoliberal” han sido tan vilipendiados por el presidente Andrés Manuel López Obrador como Agustín Carstens.
“Les voy a contar algo de Carstens”, dijo el mandatario en la conferencia mañanera del 31 de julio del año pasado. “Cuando era secretario de Hacienda, sacaba los presupuestos por unanimidad. Todo el tiempo que estuvo, por unanimidad le aprobaban su Presupuesto. Era un mago ¿Cómo le hacía? Pues repartía. Ahí empezó lo de los moches”.
El 9 de septiembre, acompañado del secretario de Hacienda, Arturo Herrera, el Presidente volvió a arremeter contra Agustín Carstens, actual director general del Banco de Pagos Internacionales.
En el tiempo que Carstens estuvo al frente de la SHCP, dijo, “no les importaba tener el presupuesto como instrumento de desarrollo, les importaba salir adelante porque la función del gobierno era facilitar la privatización, el traslado de los bienes de la nación a particulares”. Y Carstens, “un maestro, un genio de la política”, ironizó, “les repartía a todos”. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Nacional, p. 2)
Estamos en época de “vacas flacas, muy delgadas”, para ponerlo en palabras del secretario de Hacienda, Arturo Herrera. Salimos de la lista de los 25 países más atractivos para la Inversión Extranjera Directa.
Hay más de un millón de empleos formales perdidos y muchos más informales por el covid-19. La delincuencia organizada lanzó un reto al Estado y ejecutó a un juez federal, junto con su esposa.
Inexplicablemente, no traía escoltas, a pesar de que se ocupaba de asuntos del crimen organizado, y de que tuvo que ver con uno de los procesos del hijo de El Mencho.
El Consejo de la Judicatura dice que el joven juez renunció por escrito a traer escoltas y carro blindado por considerar que no era necesario. Suena extraño por los asuntos que juzgaba. Para evitar suspicacias, no estaría de más que dieran a conocer ese documento. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 4)
El periodo de implementación descrito en las instrucciones publicadas por el CBP va del 1º de julio al 31 de diciembre de este año, para que todas las partes conozcan las fórmulas para el cálculo de los contenidos de origen generales, de automóviles y autopartes, de textiles y vestido, así como los procedimientos de certificación de reglas laborales, de contenidos de acero y aluminio y fórmulas para determinar aranceles u obtener arancel cero.
Lo traemos a colación porque justo en las reuniones que ha sostenido la secretaria de Economía, Graciela Márquez, con legisladores, se han observado esfuerzos para fortalecer el Secretariado Técnico del T-MEC, lo mismo le ocurre a la Administración General de Aduanas, pues ningún exportador ha recibido información para conocer los procedimientos puestos en marcha para equiparar los del CBP.
Regresando a la comparecencia de Lighthizer y, suponiendo que como parte del paquete T-MEC se ratificará el acuerdo en materia de cooperación ambiental, México, EU y Canadá que es responsabilidad de la Semarnat, en el texto de sus 17 artículos, se obliga México a cumplir con los compromisos ambientales que ha suscrito internacionalmente, y adaptar sus leyes y reglas para ello. (Alicia Salgado, Excélsior, Dinero, p. 5)
El presidente una vez más está ignorando los datos. Su fracaso para combatir el coronavirus con la misma energía que usa para trolear a sus adversarios nos ha costado vidas. Sus declaraciones no sólo son absurdas. Son trágicas.
La gente ha sacrificado mucho para combatir este virus. Hemos perdido vidas, hemos perdido empresas, hemos perdido salarios y ahora, gracias al dañino manejo del presidente, estamos por perder algún avance que hemos logrado.
La mala gestión de la crisis, encima de una mala planeación, encima de la negligencia, es totalmente inaceptable para un gran país como el nuestro. El presidente ni siquiera usa cubrebocas.
La respuesta de salud pública de su administración sigue siendo lamentable. El número promedio de casos sigue subiendo en 21 estados y seguimos sin tener lo que se necesita en pruebas rápidas, capacidad de rastreo de contactos, en número de médicos, en equipo para protegerlos y una guía clara para todo el país. A estas alturas, ni siquiera tenemos un sistema que permita recolectar la información de casos de Covid-19, y esto es lo más básico. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. 2)
Si en la “Fuenteovejuna” del gran Lope de Vega la respuesta a la pregunta de ¿quién mató al comendador? tiene una respuesta colectiva que no apunta al autor material del asesinato sino a una colectividad que lo protege, lo encubre y le facilitó el homicidio, en el lamentable y brutal homicidio del Juez federal Uriel Villegas y de su esposa Verónica Barajas está claro que hay un homicida directo que bien podría ser del crimen organizado contra el que el juzgador había actuado y dictado sentencias, pero también hay otros que, a querer o no, facilitaron la ejecución a sangre fría que, en su propio domicilio, sufrió el funcionario del Poder Judicial Federal.
Porque después de haber estado en Guadalajara como Juez de Amparo, Uriel Villegas Ortiz sí conoció del amparo de “El Menchito” Rubén Oseguera González, hijo del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, Rubén Oseguera Cervantes “El Mencho”, y fue él quien ordenó su traslado de Oaxaca al Penal de Puente Grande en Jalisco. En marzo de 2018, cuando era Juez Sexto de Distrito en Procesos penales, Villegas Ortiz le ordenó al área de Prevención y Readaptación de la Secretaría de Gobernación, con un oficio, que “sin pretexto alguno, en un plazo de 5 días, se traslade al procesado Rubén Oseguera González”, e incluso amenazaba el juzgador con que si no se cumplía el traslado del “Menchito” a Guadalajara “se ordenará el arresto por 12 horas” del funcionario responsable de Segob.
En los circuitos judiciales de Guadalajara se comenta de otro amparo que habría llevado el juez Uriel Villegas en aquella época sobre un caso relacionado con un Valencia, familiar directo de la esposa de Nemesio Oseguera Cervantes, Rosalinda González Valencia “La Jefa”. Aparentemente aquel caso no se resolvió favorablemente para la familia de “El Mencho” y eso molestó al capo y a su organización. (Salvador García Soto, El Universal, Nación)
Con el voto favorable de 187 países, México fue elegido miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU).
Las cuatro ocasiones anteriores en que México logró un escaño en esa cartera ejerció un papel más bien discreto, y las dos más recientes –durante los sexenios de Vicente Fox y Felipe Calderón– estuvieron marcadas por el desmantelamiento de los principios de la política exterior mexicana y el alineamiento de las autoridades con los dictados de Washington.
Aunque el concierto internacional rara vez experimenta coyunturas tranquilas, el ingreso mexicano al organismo encargado de mantener la paz y la seguridad se da en una situación particularmente difícil: tanto la pandemia causada por el Covid-19 como las secuelas económicas de los esfuerzos para contener su expansión se encuentran en primera fila de los desafíos inmediatos, pero también es necesario hacer frente a la ruptura de todas las convenciones políticas y diplomáticas emprendida por Donald Trump, así como a tensiones regionales tan peligrosas como las que se desarrollan entre China e India y entre las dos Coreas. (Editorial, La Jornada, Opinión)