Columnas de Opinión 180924

Rayuela

Jueces, bancos, políticos. Todos en la misma olla. ¿Pues dónde hemos vivido? (Rayuela, La Jornada, Contraportada)

Templo Mayor

TODAVÍA no asume el nuevo gobierno y ya rechinan algunas cosas en el equipo de la Secretaría de Hacienda. Según se sabe, Rogelio Ramírez de la O repite como secretario con una encomienda principal que es perfilar el paquete económico de 2025.

 

HAN SURGIDO COMENTARIOS de que las tensiones entre el titular de la SHCP y sus subalternos han crecido. Especialmente con Gabriel Yorio; y el hecho de que el subsecretario haya sido designado para repetir en el cargo, aceleró las fricciones.

SIN EMBARGO, Yorio trae el visto bueno del sector financiero, especialmente del sector bancario, por lo que su permanencia en la Subsecretaría sería vista como una buena señal, con todo y que no cuenta con el mejor ánimo del titular de la SHCP.

POR CIERTO QUE la próxima presidenta Claudia Sheinbaum deslizó que varios funcionarios de mandos medios u oficinas sin rango de secretaría se van a tener que quedar hasta diciembre debido a que la Ley Orgánica no fue actualizada en función del relevo presidencial en octubre.

ESO SERVIRÁ para reformar la dichosa Ley y hacer otros ajustes para disminuir dependencias. Y ya advirtió que a partir de enero vendrán nuevos nombramientos de mandos intermedios y lo que resulte de una nueva estructura orgánica de gobierno.

HAY QUE VER QUÉ resulta de esa compactación para que no todos se aferren a sus puestos.

PARA TODOS AQUELLOS candidatos y dirigentes de partidos que esperaban para hoy alguna resolución de sus casos en el Tribunal Electoral, se les informa que este miércoles no habrá la tradicional sesión semanal del órgano jurisdiccional federal.

NO ES QUE los magistrados electorales estén estudiando acuciosamente los expedientes y hayan pedido más tiempo para revisarlos; o que la reforma judicial los metió en un brete y no saben cómo hacerle ante las nuevas normas.

  1. EL ASUNTO simplemente es que este 18 de septiembre nacieron todas las flores y en la pila del Tribunal cantaron los ruiseñores. Como este miércoles se celebra el cumpleaños de la magistrada presidenta Mónica Soto no habrá por decreto de la “Secretaría de Fiestas”, sesión plenaria ni actividades en el Tribunal.

FELICIDADES a la quinceañera. Las resoluciones electorales pueden esperar a que apaguen las velitas. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)

Bajo Reserva

¿Se despide el circo de las Mañaneras?

El circo mañanero parece resentir que se acaba la temporada de funciones y hasta negocio hacen los cirqueros. Nos cuentan que, al comienzo de la conferencia presidencial de ayer, el youtuber conocido como “Lord Molécula” pasó al frente para que el presidente López Obrador le firmara su tesis y aprovechó para ponerse unos lentes con el diseño de un sombrero amarillo y destacado el nombre de una óptica, usando la transmisión oficial para hacer un anuncio. El reglamento de las conferencias prohibe expresamente hacer algo así. Algunos se preguntan si estos personajes quieren exprimir sus beneficios ante el cercano fin de sexenio, pero la pregunta es si en el mandato de Claudia Sheinbaum se permitirá la continuidad del circo. Pronto sabremos.

 

Sin aterrizar la del Poder Judicial, Morena alista reforma a fiscalía

Nos cuentan que diputados y senadores de Morena, sobre todo los que son abogados, saben que la reforma judicial del presidente Andrés Manuel López Obrador no sólo enfrenta riesgos por las lagunas del texto aprobado, sino que de poco servirá mientras no se limpie a las fiscalías y se ponga candados a la actuación de los ministerios públicos, que muchas veces se rigen por la corrupción para decidir cómo se arman los casos que llegan ante los jueces. Ante ello, nos adelantan, ya hay pláticas para dar forma a una iniciativa de reforma de procuración de justicia. Lo que falta ver es si el gobierno entrante de la presidenta electa Claudia Sheinbaum tendrá tiempo de pensar en otra reforma cuando estará muy ocupado con el aterrizaje de la recién aprobada.

 

Al INE se le junta la lavada con la planchada

Nos hacen ver que el Instituto Nacional Electoral (INE) comenzará hoy a trabajar en comisiones los preparativos de los procesos electorales de 2025 en Durango y Veracruz. La comisión respectiva discutirá los primeros anteproyectos de convocatorias para observadores electorales, materiales didácticos y de apoyo para integración de mesas de casilla, entre otros. Nos recuerdan que en Veracruz se renovarán 212 ayuntamientos y 39 en Durango. El problema es que el instituto no ha arrancado sus tareas normales cuando ya tiene que pensar en la compleja y dudosa elección de jueces, magistrados y ministros del próximo año, sin una guía clara hasta ahora.

 

Normalistas despedirán a AMLO con rudeza

A unos días de cumplirse diez años de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, los estudiantes de la Normal Rural Isidro Burgos preparan una ola de protestas para despedir al presidente López Obrador, quien, a decir del abogado de los familiares, Vidulfo Rosales, desde 2021 dejó de mostrar interés en avanzar con el caso. Nos dicen que los movimientos comenzarán esta semana con la quema del Palacio Municipal de Iguala, una megamarcha en Chilpancingo, la toma de casetas rumbo a Acapulco y tal vez el bloqueo de la Autopista del Sol, y una protesta frente a Palacio Nacional. Nos dicen que los estudiantes preparan otro portazo en la entrada Mariana del inmueble histórico y, por supuesto, la marcha sobre Paseo de la Reforma el día del aniversario del caso, el 26 de septiembre. (Bajo Reserva, El Universal, p. A2)

Frentes Políticos

1  Claridad. Claudia Sheinbaum, presidenta electa de México, es firme al responder a Ernesto Zedillo. Lo ve como el símbolo de un régimen de corrupción, y lo dice con calma, pero con fuerza. Aunque le reconoce el título de expresidente, su mensaje es que Zedillo es la cara de una oposición que, desesperada, recurre al pasado. Sheinbaum defiende la reforma judicial, asegurando que es un intento de limpiar un poder manchado por el nepotismo. Suena convincente, aunque el desafío de cambiar el sistema sigue siendo monumental. Los jueces, promete, no serán elegidos por Morena. Habrá que verlo.

2  Desesperados. Vicente Fox, expresidente de México, y exgobernadores panistas como Juan Carlos Romero Hicks y Francisco Barrio Terrazas lanzan un grito al aire, exigiendo que las elecciones internas del partido se abran a la ciudadanía. Saben que el PAN está en crisis y que repetir fórmulas fallidas no los llevará lejos. Pero no es sólo nostalgia por viejas glorias; hay una urgencia palpable. La realidad es que Morena está arrasando y el PAN es el único que puede detener lo que llaman “la destrucción de la República”, dicen. Sin embargo, su carta suena más a último recurso que a plan concreto. Llaman a la unidad, pero, ¿quién los sigue?

3  Desgracia total. En Morelos, con Samuel Sotelo Salgado al mando, como gobernador interino, el desgobierno parece ser la norma. Ahora, María de los Ángeles Linares, una funcionaria municipal de Cuernavaca, ofrece un espectáculo bochornoso: golpea un auto, arrastra al conductor 5 kilómetros y, pese a estar visiblemente ebria, la policía la deja ir. El alcalde, José Luis Urióstegui, se lava las manos diciendo que “no está enterado”, que ya suena a lema de la administración. Mientras tanto, el estado sigue desmoronándose bajo la sombra de la corrupción. Así lo dejó Cuauhtémoc Blanco.

4  Ambientalistas de escritorio. Rafael Pacchiano y Víctor Manuel Toledo, exsecretarios de Semarnat, se encuentran ahora en el ojo del huracán. Ambos, en su momento, se pusieron al frente de la defensa ambiental al rechazar el proyecto Don Diego, que prometía extraer fosfato del Golfo de Ulloa. Pacchiano, en la era de Peña Nieto, y Toledo, en el mandato de López Obrador, bloquearon la minería submarina, preocupados por tortugas, ballenas y un mar lleno de vida, pero lo que lograron fue un golpe financiero: México ahora debe retribuir 37.1 millones de dólares. Buenas intenciones, caro resultado. ¿Traen para pagar?

 

5  Rebeldía judicial. Los trabajadores del Poder Judicial alzan la voz frente a la Corte, en protesta por la polémica reforma judicial y en defensa de la ministra presidenta Norma Piña. Entre consignas como “¡Juez votado, corrupto asegurado!” y críticas dirigidas a las ministras Loretta Ortiz y Lenia Batres, los manifestantes no se anduvieron con sutilezas. Su objetivo es frenar lo que ven como una intromisión en la independencia judicial. Mientras tanto, el paro sigue y la promesa de llevar su lucha a instancias internacionales parece más advertencia que petición. La lucha por el poder, en su máxima expresión. (Frentes Políticos, Excélsior, Nacional, p. 11)

Trascendió

Que para enmarcar la rendición de protesta constitucional de Claudia Sheinbaum como primera mujer presidenta de México se decidió seleccionar igualmente a mujeres cadetes del Heroico Colegio Militar con el fin de escoltarla en la tribuna del Palacio Legislativo de San Lázaro durante la sesión de Congreso General y, en su caso, auxiliarla a colocarse la banda presidencial. Las jóvenes participaron ayer en el ensayo general realizado en el recinto, a solo 14 días del relevo del próximo 1 de octubre.

 

Que por cierto, la ceremonia de toma de protesta a Clara Brugada como jefa de Gobierno de Ciudad de México tendrá una invitada especial, Claudia Sheinbaum, quien para entonces llevará cinco días como presidenta de México y hará un espacio en su agenda para asistir al Congreso capitalino, donde estarán también mandatarios estatales del movimiento de la 4T, con lo que quizá ahora sí acaben todas las especulaciones sobre una eventual enemistad.

 

Que la defensa de Miguel Ángel Treviño Morales, que lidera Juan Manuel Delgado, ha redirigido la estrategia y ahora apunta al embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, a quien atribuye “haber vinculado erróneamente” a su cliente con El Z-40, capo del desaparecido cártel de Los Zetas, para justificar una extradición ilegal, por lo que solicitó al gobierno mexicano proteger los derechos de quien lleva once años preso frente a lo que considera “injerencia extranjera”.

 

Que las nuevas funciones de la Plataforma Nacional de Transparencia, presentadas ayer por la comisionada Julieta del Río, permiten generar fácilmente estadísticas sobre cómo se comportan las instituciones cuando se les pide información pública durante un ejercicio en el que el sistema arrojó que en el actual sexenio, la Secretaría de la Función Pública, que encabezaron Irma Eréndira Sandoval y Roberto Salcedo, se ubica en el top 5 de dependencias federales con más quejas por su opacidad… ¡y así quieren trasladarle las facultades del INAI! (Trascendió, Milenio, Al Frente, p. 2)

Sacapuntas

Deja la vara alta

Se acerca Mario Delgado al término de su ciclo como presidente nacional de Morena, pues este domingo el Congreso Nacional de ese partido votará por una nueva dirigencia para los próximos tres años. Se tratará del último acto de Delgado al frente del morenismo, tras cuatro años de dirigencia. Deja una vara muy alta: ganó la Presidencia de la República y la mayoría calificada en el Congreso. La nueva dirigente debe consolidar la capacidad de movilización para que sigan los triunfos.

Visitantes confirmados

Nos adelantan que este miércoles se dará a conocer cuántos mandatarios, cancilleres, embajadores y representantes internacionales han confirmado su asistencia a la rendición de protesta de Claudia Sheinbaum como presidenta de México, el próximo 1 de octubre. Nos dicen que vendrán de todos los continentes y corrientes ideológicas.

Otros dos nombramientos

Por cierto, la presidenta electa, Claudia Sheinbaum, designó ayer a María Luisa Albores, actual titular de la Semarnat, para que se haga cargo de Alimentación para el Bienestar, un área nueva en la que se fusionarán Segalmex y Diconsa. También nombró a Leonel Cota como subsecretario de Agricultura y Desarrollo Rural.

En el PAN, el tiro es de dos

Terminó el plazo en el PAN para el registro de aspirantes a la dirigencia nacional. Sólo se inscribieron dos: Adriana Dávila y Jorge Romero Herrera. Éste último presentó más de 30 mil firmas de apoyo de militantes, mientras que su adversaria se acercó a esa cifra. Ambos candidatos, nos dicen, pondrán distancia del actual líder Marko Cortés.

Respaldan a su embajador

Apoyó el Departamento de Estado de EU las inquietudes de su embajador en México, Ken Salazar, sobre la reforma judicial del presidente López Obrador. El portavoz Matthew Miller subrayó: “respaldamos todo lo que dijo el embajador. Y lo que vamos a hacer es dialogar con nuestros colegas mexicanos sobre cómo se implementa esta ley”.

Polémica por Yunes

En la 4T se abrió una polémica luego de que el senador panista Miguel Ángel Yunes Márquez votó a favor de la Reforma Judicial. Ricardo Monreal y Gerardo Fernández Noroña piden abrirle las puertas de Morena, pero otro sector, encabezado por la gobernadora electa de Veracruz, Rocío Nahle, quieren cerrarle el paso.

El jueves la aprueban

Todo está listo para que este jueves se apruebe en la Cámara de Diputados la reforma que transfiere la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa. El líder de la Jucopo, Ricardo Monreal, indicó que esa medida es indispensable para garantizar la tranquilidad y estabilidad social del país, por lo que se avalará sin problemas. (Sacapuntas, El Heraldo de México, La 2, p. 2)

Confidencial

Ensayos para el 1 de octubre

Muy apurados observamos ayer los trabajos en el Palacio Legislativo de San Lázaro para la ceremonia de la transmisión de poderes entre López Obrador y Claudia Sheinbaum, el 1 de octubre. Llama la atención que están plenamente confiados, según dicen, de que todo será terso y no habrá bloqueos ni protestas que impidan la entrega de la banda presidencial. De las amenazas de los trabajadores del Poder Judicial de impedir el acceso a la sede legislativa, confían en que “la cordura y la prudencia reine en estos días”. Los líderes de la mayoría de Morena aseguran que “respetaremos todo tipo de expresión, todo está siendo cuidado y ensayado”. Ya se verá en dos semanas.

 

El cinismo de la exvelocista

A 17 días de concluir su mandato, el presidente López Obrador aprovechó la entrega de reconocimientos a deportistas olímpicos para agradecer a Ana Gabriela Guevara por lo que hizo, y en una de esas lo que no hizo, al frente de la Conade. “Resistió, todo lo que resiste, apoya, fue cuestionada y resistió”, expresó el mandatario. Y del cinismo de la exvelocista ya ni hablar, pues a pesar de las acusaciones de presunta corrupción y del mal trato a atletas, la sonorense sostuvo que diario trabajaba bajo el juramento yaqui, aquel que dice: “(…) todo ha terminado para ti excepto una cosa, el cumplimiento del deber”…

 

Presidenta, ¿a viajar al extranjero?

Con la novedad de que la presidenta electa, Claudia Sheinbaum, si bien mantendrá la política de evitar viajes al extranjero, igual que su mentor político, está evaluando si se ausenta del país los días 18 y 19 de noviembre para acudir a Río de Janeiro, donde se realizará la Cumbre de Líderes del G20. De confirmarse su asistencia, o incluso si al final decide no ir, con el simple hecho de considerar participar en dicha cumbre ya comienza a diferenciarse del inquilino de Palacio Nacional, para quien acudir a compromisos internacionales siempre estuvo descartado.

 

‘Olas’ de Zedillo, según Morena

De plano, en Morena no dieron la menor importancia a críticas y afirmaciones del expresidente Ernesto Zedillo en contra de la reforma judicial. “No hagan caso a las ‘olas’ con intereses claros de oposición a un régimen democrático”, conminó a periodistas el jefe de la bancada morenista en San Lázaro, Ricardo Monreal. “Se equivoca”, “no le asiste la razón al expresidente Zedillo” y “ni caso ya tiene expresar todo el daño que hizo al país”, comentó, y añadió: “Esto no debe asustar a nadie, este tipo de episodios históricos siempre tiene resistencias”, pero “lo podrido de la Corte en algunos de sus sectores (…) ya no era tolerable”, remató.

 

Por fin un halago a Noroña

Y hablando de reconocimientos, el presidente López Obrador también felicitó en la mañanera –cosa extraña, pues es del dominio público que no es muy de su agrado– a Gerardo Fernández Noroña, presidente del Senado, pues consideró “ha actuado con respeto, con responsabilidad frente al desparpajo de los opositores. Él, serio, respetuoso”. Un apapacho, luego de que lo ninguneó por resaltar que el acuerdo que hizo con presidenciables, respecto de que los perdedores tuvieran cargos relevantes, fue sólo con los de Morena, y no de la coalición, y él es un petista.

 

El silencio de la Corte

La primera sesión del pleno de la SCJN pasó sin ningún pronunciamiento sobre la reforma judicial. Tampoco se hizo mención de su publicación en el Diario Oficial a pesar de una suspensión judicial vigente. Ni siquiera una referencia a que se le ponía fin al paro de labores en el alto tribunal. En octubre pasado, la ministra presidenta, Norma Piña, declaró que “el silencio no implica inacción sino prudencia para no entorpecer todas aquellas acciones que se han estado desplegando para proteger a los derechos de todos los que trabajamos en el PJF”, eso en el marco de la que parecía la inminente eliminación de los fideicomisos de la judicatura, algo que fue suspendido por la propia Corte. El tiempo dirá si vuelve a funcionar esa estrategia. (Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 31)

Rozones

Agujero en Sonora

Así que el Gobierno de Sonora, encabezado por el morenista Alfonso Durazo, debe explicar a dónde fueron a parar cerca de 12 millones de pesos de recursos federales que estaban destinados a programas educativos. De acuerdo con un reporte de la Auditoría Superior de la Federación, hay un posible daño al erario federal por 11 millones 982 mil 300 pesos, por lo que ya no se trata sólo de observaciones, sino de una cantidad de dinero cuyo gasto no ha podido ser justificado ni ha sido devuelto a la Tesorería de la Federación. El monto representa el doble de lo que Durazo le dio este año al Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología. Hay quien asegura que esos casi 12 millones de pesos que no aparecen servirían para dar mantenimiento a centenares de escuelas de Sonora, que están en pésimas condiciones. Pero líderes magisteriales sostienen que la opacidad de la Secretaría de Educación y Ciencia del estado es recurrente, por lo que no hay muchas esperanzas de que aparezca el dinero. Veremos.

 

Lupa en Zacatecas

Nos recomiendan no perder de vista los pasos que en los próximos días dará el nuevo alcalde de la ciudad de Zacatecas, Miguel Varela Pinedo, quien ayer firmó “bajo protesta” el proceso de entrega-recepción. El panista explicó que, debido a las impugnaciones a su triunfo presentadas por Morena, no tuvo acceso a la información financiera, por lo que desconoce en qué estado le entregan la administración. “Aunque se haya cumplido el protocolo, lo firmado no refleja claramente la situación real”, sentenció. Momentos después, el secretario de Finanzas del Gobierno estatal, Ricardo Olivares Sánchez, reveló que más de la mitad de los ayuntamientos empezará el nuevo ciclo administrativo con “focos rojos”. El nuevo edil desconoce en qué estado le entregó la capital el morenista Jorge Miranda Castro, quien fracasó en su intento de reelegirse y sobre quien, por cierto, pesan acusaciones de enriquecimiento ilícito.

 

Protestas inamovibles

A una semana de que se cumpla una década de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, los familiares de éstos, estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos y grupos que les son afines iniciarán jornadas de protesta que, nos comentan, concluirán con una marcha el 26 de septiembre en la Ciudad de México. En ese marco, varias acciones tendientes a dar cuenta de que se avanza en hacer justicia en el caso se han venido dando en los últimos días en torno al caso. Ayer, por ejemplo, se conoció que un juez dictó formal prisión por el delito de delincuencia organizada contra Gildardo López Astudillo, El Gil, a quien se ubica como uno de los principales ejecutores de la desaparición de los jóvenes. Sin embargo, prevalece la insatisfacción de los padres respecto a las indagatorias realizadas por el Gobierno, al que acusan de no haberles dado justicia ni verdad, a pesar de la promesa hecha en ese sentido. Es sabido que los reclamos que se han repetido casi cada año en estas fechas suelen escalar en frontalidad, así que… pendientes.

 

Campaña masiva por Ayotzinapa

Y hablando del caso Ayotzinapa fue la gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado, la que ayer anunció el arranque de una campaña masiva de búsqueda de los normalistas desaparecidos en Iguala, hace ya casi 10 años. La campaña, ha informado, se realizará a través de medios de comunicación electrónicos e impresos, anuncios espectaculares y redes sociales. Al dar cuenta de esta decisión, la mandataria recordó la reunión que recién tuvo con los padres de los 43 a quienes les dijo que no están solos y que tendrán el apoyo de su gobierno. “La finalidad es extender y reforzar la búsqueda de los normalistas y al mismo tiempo seguir pidiendo la colaboración de la ciudadanía para dar con su paradero”, refirió en un mensaje que difundió ayer. Todos los esfuerzos son importantes, por lo que vamos a seguir trabajando en la búsqueda de los jóvenes, ha señalado Salgado, quien también consideró que cada ficha de búsqueda es una esperanza y la posibilidad de sumar voces y voluntades para encontrarlos. Ahí el fundamento de su iniciativa.

 

La reforma vuelve a dividir a la IP

Con la novedad ya no tan nueva de que en el sector empresarial siguen divididos en torno a la reforma judicial, que ya ha sido aprobada. Y es que si bien antes de su aval las voces de la IP se unificaron en el rechazo —cada una con sus matices— ahora está claro que han variado de opinión. Prueba de ello, nos comentan, es que el presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Francisco Cervantes, ayer señaló que la preocupación por los impactos que pudiera generar la reforma ya pasaron y que ahora la oportunidad está en las leyes secundarias, donde a su juicio se pueden “armonizar” múltiples temas. Ah, pero resulta que José Medina Mora, de la Confederación Patronal de la República Mexicana, tiene otros datos y ayer advirtió que a causa de la incertidumbre jurídica se están cancelando proyectos de inversión. “La aprobación de la reforma al Poder Judicial viola lo que acordamos en el T-MEC y esto traerá consecuencias, los gobiernos de Estados Unidos y Canadá podrán hacer una solicitud de información y posteriormente convocar a un panel internacional, que si lo convoca lo vamos a perder y eso traerá consecuencias para el país”. ¿Hacia qué lado jalará el grueso del empresariado en el país? Pendientes.

 

“No veo por ningún lado el peligro”

Con la novedad de que la secretaria de Educación de Sinaloa, Catalina Esparza, subió un video aunque no queda claro si buscaba generar confianza o controversia. Y es que resulta que en el material, que después bajó, parece cuestionar la inasistencia a centros escolares de Culiacán, ciudad que suma nueve días afectada por la ola de violencia desatada por dos facciones del Cártel de Sinaloa. En el video, grabado en una escuela desierta, se le escucha decir: “Les informo: estoy yo aquí, no pasa nada, vengo del Tamarindo, La Conquista, y otras secundarias. Ando sola, no traigo chofer, no traigo guaruras, porque luego dicen que es peligroso moverse y yo no veo por ningún lado el peligro”. El problema es que cuando publicó el material ya había muchos culiacanenses que sí habían visto el peligro. Porque ayer tres personas fueron encontradas muertas, una mujer resultó herida de bala y en la madrugada hubo enfrentamientos entre civiles armados. Y de al menos uno de esos hechos circulaban videos. Ahora qué van a pensar los ciudadanos cuando Catalina les diga que no hay peligro. Uf. (Rozones, La Razón, LA DOS, p. 2)

¿Será?

La opinión de Zedillo

Nos comentan que independientemente del impacto que pueda tener o no la opinión del expresidente Ernesto Zedillo en México, es uno de los mexicanos más influyentes en temas de economía a nivel global, así que el control de daños que se busca hacer, también debería contemplar a los mercados internacionales. ¿Será?

Cortar de tajo

Parece que el recién ratificado secretario de Servicios Parlamentarios, Arturo Garita, será sustituido del cargo por Hugo Rosas, actual secretario de Servicios Parlamentarios de la Cámara de Diputados en una acción acordada por Adán Augusto López, Ignacio Mier y Gerardo Fernández Noroña… Por lo visto la nueva legislatura no quiere saber nada del pasado. ¿Será?

Promoción deportiva

Nos dicen que en lo que se refiere al deporte, allá en tierras poblanas el gobernador electo Alejandro Armenta ya comenzó a dejar ver, que será una de las áreas prioritarias. Solo hay que ver que durante su visita a Nueva York, con miras a potenciar la promoción deportiva, se concretó a través del empresario Pedro Zamora, una pelea de Gaby La Bonita Sánchez, próxima directora General del Deporte de dicha entidad, en el Madison Square Garden. Dicen que la campeona viene con todo. ¿Será?

Esperan resolución

A dos semanas del cambio de Gobierno en las alcaldías de la Ciudad de México, nos aseguran que se perfila que el TEPJF haga valer el triunfo del morenista Javier López Casarín en Álvaro Obregón. Con ello, asegura su equipo, se desestimará la impugnación del PAN por supuesto rebase del tope de gasto de campaña y quedaría intacta la voluntad de más de 209 mil obregonenses que dieron su confianza a la 4T… ¿Quedará bajo control de la 4T la tercera alcaldía más poblada de la capital? ¿Será?

Pucherito de molestia

A días de la renovación de la dirigencia nacional de Morena, Luisa María Alcalde, actual secretaria de Gobernación, se reunió con Claudia Sheinbaum en la casa de transición, probablemente para tocar el tema, sin embargo, al salir de la reunión Alcalde mostró un “pucherito” como señal de disgusto… Algo le molestó, ¿tendrá que ver con su postulación como presidenta de Morena… o la de su muy cercano amigo Andy? ¿Será?

Sospechosismo

Nos dicen que la Sedena enfrenta retrasos en el fallo del concurso para la compra de 465 patrullas policiales, originalmente planeado para darse a conocer el 6 de septiembre. Esta tardanza ha comenzado a poner nerviosos a los participantes, y algunos ya se pusieron sospechosistas y, pues cómo no, si están en juego 400 millones de pesos… Dicen que a estas alturas hay que revisar el historial y relación de todas las empresas participantes; algunas ya han sido señaladas de favoritismo: Automundo, Centro Automotriz La Laguna, Car One, Automóviles CGE de Zacatecas. ¿Será? (¿Será?, 24 Horas, PÁG. 2)

La Esquina

Una red de tiendas que brinde productos de calidad a buen precio, que conserve y combine los conceptos comercial y popular, es sin duda una excelente apuesta en la época actual, por lo que celebramos y deseamos éxito a la fusión Segalmex-Diconsa, que bajo la mirada atenta de Sheinbaum habrá de dar buenos resultados en el corto plazo. (La Esquina, La Crónica de Hoy, P.p.)

Estrictamente Personal / Empezó a hablar García Luna

Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública en el gobierno de Felipe Calderón, habló públicamente ayer, por primera vez desde que fue detenido en Dallas en diciembre de 2019. Lo hizo mediante una carta dada a conocer por su abogado César de Castro –quizás inspirado en lo que hizo Ismael el Mayo Zambada una semana después de su captura–, y a tres semanas de que el juez Brian Cogan, de la Corte del Distrito Este de Brooklyn, le dicte sentencia tras haber sido encontrado culpable de recibir sobornos del Cártel de Sinaloa, donde enfiló sus baterías contra el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Todo lo que dice en la carta no paliará el veredicto de Cogan, que si uno se atiene a las experiencias en el sistema de justicia estadounidense, es probable que la sentencia sea por más de 200 años, a sabiendas de que posteriormente suele haber negociaciones y las penas se reducen significativamente. García Luna da por descontado que eso sucederá, pero también que apelará la sentencia en un tribunal colegiado, con la apuesta de que la reviertan junto con la condena. En esas líneas que esboza en su comunicado parece encontrarse el fondo de lo que finalmente desea, la anulación del juicio y la reposición del proceso que, en el caso que se diera, probablemente se desista la fiscalía y se sobresee.

Eso pretendió la defensa de García Luna cuando presentó una moción al juez Cogan para la anulación del juicio, argumentando que seis testigos de la fiscalía habían cometido perjurio. Cogan aceptó la moción y le pidió a los fiscales hablar personalmente con los testigos –cinco de ellos vinculados al Cártel de Sinaloa–, lo que es inusual.

El 8 de agosto, sin embargo, canceló todo lo que había promovido y anunció que rechazaba la moción, fijando para el 9 de octubre la lectura de la sentencia. Abogados en Nueva York vincularon el cambio radical de Cogan a la captura de Zambada dos semanas antes, cuyo juicio va a presidir él, para no entrar en un terreno donde pudiera dañar la credibilidad de testigos protegidos criminales que pudieran ser utilizados por los fiscales en futuros casos.

La carta de García Luna es un alegato de inocencia. Refiere que las pruebas que ofreció el gobierno de López Obrador a Estados Unidos –que pidió el exprocurador William Barr al entonces secretario de Seguridad, Alfonso Durazo– fueron falsas –presuntos ingresos del crimen organizado, cuyos juicios en México contra la Fiscalía General ganó en octubre pasado– y que los criminales que lo imputaron los detuvo su equipo, los encarceló y fueron extraditados a Estados Unidos. Pero sobre todo, en dos momentos del escrito, hace señalamientos directos contra el Presidente.

El primero, al iniciar la carta, al afirmar que los fiscales le ofrecieron repetidamente un acuerdo para que se inculpara de los delitos por petición del gobierno mexicano, que quería “no imputar a delincuentes-narcotraficantes, (sino) imputar a personas e instituciones que en el corto plazo debilitaría el desarrollo, paz pública y vida institucional del país”, a cambio de su libertad en seis meses y recibir beneficios económicos. García Luna nunca aceptó el trato, como se reveló en este espacio el pasado 12 de marzo.

El segundo está en el primer párrafo de la tercera hoja de la carta, donde revela que “en los registros oficiales de México y Estados Unidos” existen los contactos, videos, audios, fotografías, registro de comunicación y gestión entre López Obrador y sus operadores del narcotráfico, uno de los cuales, que había testificado contra él, imputó al Presidente y a sus operadores de estar vinculados con ellos. García Luna no lo identificó, pero se trata de Jesús Reynaldo el Rey Zambada, que hizo esas acusaciones durante el juicio de Joaquín el Chapo Guzmán, y que De Castro intentó, sin éxito, incorporar en su defensa. El Rey es hermano del Mayo, y era el encargado de cuidar la plaza de la Ciudad de México cuando López Obrador era jefe de Gobierno.

El fraseo de este párrafo parece un guiño a los fiscales en Brooklyn y, en general, al gobierno de Estados Unidos, que en los últimos meses parece haber llegado a un hastío con López Obrador y ha comenzado a filtrar en la prensa de los dos países investigaciones en su contra por vínculos con el narcotráfico, que se cerraron por razones políticas. Es posible que una doble apuesta del exsecretario tenga que ver con la búsqueda de un acuerdo con ellos, pero no en los términos que habían planteado, porque él se sigue diciendo inocente y ha rechazado ser testigo protegido, sino en los suyos.

García Luna ha dejado ver los misiles que dice tener contra López Obrador. El exsecretario se formó en las áreas de inteligencia desde mediados de los 80, compartiendo durante muchos de ellos información sensible con las agencias estadounidenses. Como secretario de Seguridad Pública conoció los detalles de la captura del Rey Zambada y quiénes en el gobierno de López Obrador negociaron el acuerdo de protección al Cártel de Sinaloa. Como secretario de Seguridad, conoció el expediente que le dio la DEA al presidente Calderón sobre los vínculos de López Obrador con el narcotráfico, que nunca quiso utilizar para dañar a su adversario.

Lo que parece un guiño a los fiscales es una amenaza directa a López Obrador. ¿Cuántos videos, audios, fotografías e intercepciones telefónicas tendrá García Luna en sus manos contra el Presidente? ¿Cuántos de funcionarios en su gobierno? ¿O del próximo de Claudia Sheinbaum? Difícil saber lo que tiene su mina de información, probablemente hoy en día resguardada en Estados Unidos. Difícil también saber cuánta información adicional ha recopilado en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, en el que se encuentra, donde también están recluidos narcotraficantes de diversos cárteles mexicanos.

Lo que no puede desdeñarse o minimizarse es el potencial de fuego que tiene García Luna y la decisión de hablar, no después de la sentencia, sino antes, lo que subraya su decisión final de no quedarse callado, pase lo que pase con él. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 34)

Historias de reportero / Pidieron a García Luna implicar a empresarios y expresidentes

La carta enviada por Genaro García Luna lleva un secreto en su primer párrafo. Más allá de los señalamientos contra López Obrador, el exsecretario de Seguridad federal escribe que le ofrecieron dinero y libertad a cambio de volverse testigo protegido para “imputar personas e instituciones que en el corto plazo debilitaría el desarrollo, paz pública y vida institucional” de México.

De acuerdo con tres fuentes distintas, a García Luna le pidieron que declarara en contra de los expresidentes Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. Que implicara también a cinco de los empresarios más ricos y famosos de México (Carlos Slim, Ricardo Salinas Pliego, entre ellos), a varios exprocuradores, exsecretarios de Seguridad y exdirigentes del PAN y del PRI.

El objetivo —según las fuentes— era desmontar desde Estados Unidos a toda la clase política, empresarial y mediática de México. Deslegitimarla, aniquilarla. Emprender una suerte de “maxiproceso” para declarar que en México operó un narcoestado entre los años de 1989 y 2018.

¿Por qué querría Estados Unidos esto? En realidad, Estados Unidos no lo quería. Fue una petición de México. La detención de García Luna sucedió en 2019. El gobierno de López Obrador estaba llegando al poder y puso este tema sobre la mesa como parte de la negociación con Estados Unidos para aceptar convertirse en un “tercer país seguro” para los migrantes y permitir una operación más laxa de la DEA en suelo mexicano. Para García Luna, según contó en su carta, el trato incluía una remuneración económica y la garantía de libertad en seis meses.

Al final, García Luna no aceptó el trato para declarar contra estos personajes, no sucedió el maxiproceso ni México se volvió oficialmente “tercer país seguro”.

Si esta información me llegara solamente de fuentes del equipo de defensa de García Luna, no la estaría publicando. Sospecharía de un intento de mandar un mensaje, incluso amenazante, de un hombre desesperado al borde de la condena. Lo que me sorprendió es que me la confirmaron dos fuentes adicionales, una que no tiene ninguna cercanía con el exsecretario de Seguridad Pública y otra que incluso lo considera culpable. Además, si uno analiza, es exactamente lo mismo que buscó la 4T con Emilio Lozoya y Juan Collado: testimonios contra la clase política y empresarial mexicana.

La carta de García Luna, como la de Ismael “El Mayo” Zambada, debe ser ubicada en el contexto de lo que está pasando en el país, pero también en el contexto que atraviesan quienes las están escribiendo. García Luna fue declarado culpable de recibir millones del narco para facilitar sus operaciones desde el gobierno y está a punto de recibir una sentencia que los especialistas pronostican que le implicará una larga vida tras las rejas. Refiere la existencia de videos, audios, fotografías y registro de comunicaciones entre López Obrador y sus operadores, con los líderes del narco y sus familias, que no son enteramente del dominio público. Así que la carta deja huecos, pistas y mucho para leer entrelíneas. El 9 de octubre está programado que le dicten sentencia. López Obrador llevará nueve días de expresidente. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. A11)

Serpientes y Escaleras / El inicio del fatídico séptimo año

Con la carta que mandó ayer desde Brooklyn Genaro García Luna, en vísperas de ser sentenciado por el juez Bryan Cogan el próximo 9 de octubre, se adelantó el inicio del séptimo año para el presidente Andrés Manuel López Obrador. Porque a las muchas señales que ya existen, de que al inminente expresidente de México le espera algo más que la tranquilidad de su rancho en Palenque, se suma la acusación y los señalamientos directos que le hace el exsecretario de Seguridad mexicano, sobre presuntos contactos entre el mandatario saliente y su familia con líderes del narcotráfico, a través de operadores directos del presidente.

“Es del conocimiento público y está en los registros oficiales de México y Estados Unidos, los contactos, videos, audios, fotografías, registro de comunicación y gestión, entre el actual presidente de México, Andrés Manuel López Obrador,  y sus operadores con los líderes del narcotráfico y sus familias, en particular con los narcotraficantes que fueron utilizados como testigos en mi contra durante el juicio, quienes inclusive durante el juicio imputaron al presidente López Obrador y a sus operadores de estar vinculados con ellos y con el narcotráfico”, señala en su carta, de puño y letra, el exhombre fuerte de la seguridad en el gobierno de Felipe Calderón.

Y agrega: “Estos hechos son corroborados con la reciente captura del narcotraficante Ismael Zambada Mayo Zambada, la carta emitida por él, donde señala los vínculos del actual gobierno con él y el narcotráfico, la posición del actual gobierno contra la captura del capo y el desmantelamiento del Poder Judicial de México (Jueces, Magistrados, Ministros, Corte), cuyos principales beneficiarios son los criminales. Hechos ratificados con la pausa-suspensión de relaciones oficiales entre México y Estados Unidos, decretada por el presidente de México debido a la postura de Estados Unidos ante estos hechos”.

Los señalamientos de García Luna contra López Obrador y su familia, que incluyen una acusación de que su gobierno proporcionó “información falsa” a los fiscales estadunidenses que llevaron su caso con el fin de perjudicarlo, llegan a dos semanas de que concluya el mandato del tabasqueño y a 21 días de que el juez Bryan Cogan emita su sentencia sobre el juicio y las acusaciones que le imputó el gobierno estadounidense al exsecretario de Seguridad federal en México entre 2006 y 2012.

Y aunque es seguro que el propio presidente saldrá hoy en su mañanera a desacreditar los dichos de García Luna y a descalificar al exfuncionario calderonista que está acusado también de haber tenido tratos y recibido sobornos del narcotráfico mexicano, lo que es un hecho es que la incómoda carta, difundida por el periodista estadunidense Keegan Hamilton, viene a abonar a las insistentes versiones y señales de que al gobierno de López Obrador, y probablemente al futuro expresidente, lo investigan agencias del gobierno de Estados Unidos, como la DEA, el FBI y el ICE, por presuntos vínculos con organizaciones y personajes criminales que habrían financiado campañas de candidatos de Morena a gubernaturas, diputaciones y alcaldías en al menos cinco estados de la República.

Recientemente en este espacio publicamos información proveniente de la DEA sobre la existencia de 43 expedientes e investigaciones abiertas contra dirigentes y funcionarios del partido Morena y del gobierno lopezobradorista, que tuvieron tratos o recibieron financiamiento ilegal del empresario huachicolero asesinado, Sergio Carmona, quien a su vez tuvo contacto y acuerdos en al menos dos ocasiones con el capo del Cártel de Sinaloa, Ismael “El Mayo” Zambada, actualmente preso en la cárcel del mismo Juzgado Federal del este de Nueva York, en donde se llevó a cabo el juicio contra García Luna y contra Joaquín “El Chapo” Guzmán.

A los dichos del exsecretario de seguridad calderonista se suman también las afirmaciones que emitió El Mayo Zambada en aquella carta filtrada y difundida por sus abogados, en las que el capo sinaloense asegura que él fue engañado, secuestrado y subido contra su voluntad en un avión que los trasladó al territorio estadunidense, justo cuando había bajado de la sierra a una residencia en las afueras de Culiacán en la que iba a reunirse con el gobernador de Sinaloa, el morenista, Rubén Rocha Moya, y con el diputado electo, Héctor Melesio Cuén, quien extrañamente fue asesinado justo en la citada residencia donde se llevaría a cabo la fallida reunión y luego la Fiscalía de Sinaloa inventó un montaje para tratar de hacer pasar su ejecución como un “asalto en una gasolinería”.

La propia Fiscalía General de la República exhibió el montaje de la fiscal sinaloense, Sara Bruna Quiñones, y confirmó que el homicidio de Melesio Cuén se produjo en la misma residencia donde El Mayo Zambada asegura haber sido secuestrado cuando acudía a encontrarse con el gobernador morenista de su estado y con el diputado asesinado. Es decir, que la versión del capo sinaloense, de algún modo fue confirmada o ratificada por las investigaciones de la FGR, a cargo del fiscal Alejandro Gertz Manero.

No parece casual que la carta de García Luna que ayer corrió como reguero de pólvora en las redes sociales y los medios tanto mexicanos como estadunidenses, haya coincidido con la presencia en México y las declaraciones del expresidente Ernesto Zedillo en contra de la cuestionada Reforma Judicial de López Obrador y sobre las acusaciones de destrucción de la democracia e intentos de tiranía señaladas públicamente por el exmandatario mexicano.

De todos es sabido que Zedillo Ponce de León es el único presidente mexicano que vive tranquilo en Estados Unidos y que siempre ha tenido, desde que terminó su presidencia, un trato privilegiado y cortés del gobierno estadunidense, con el cual tuvo acuerdos y entendimientos durante su mandato que llevaron no solo al rescate financiero cuando el sistema de pagos estuvo a punto de quebrar en México en 1995, sino también a que el último expresidente de la era priista impulsara y favoreciera desde Los Pinos la alternancia democrática que incluyó el triunfo de Vicente Fox en la Presidencia de la República y de Andrés Manuel López Obrador en la Ciudad de México.

Es decir, que incluso el propio López Obrador cuando descalificó los dichos de Zedillo, a quien conoce bien porque durante su presidencia lo apoyó como dirigente del PRD y lo recibía con frecuencia en Los Pinos, utilizó la expresión: “Ahí vienen, traen a este a Zedillo, para decir que ya es una dictadura México y es de risa sí es de risa, hacen el ridículo”. Y la pregunta es ¿a quiénes se refiere el presidente cuando dice “ahí vienen” y “traen a este Zedillo”? ¿Acaso se refiere al gobierno de Estados Unidos porque ubica que el expresidente vino a cuestionarlo y atacarlo con la venia de Washington? Es muy probable que así sea.

Por eso decimos que con la Carta que llegó desde Brooklyn, se adelantó el séptimo año para López Obrador, aún antes de que termine su presidencia. Porque ya no queda duda y lo sabe bien el propio presidente, los vientos del norte no le dejarán pasar el retiro tranquilo en su paraíso tropical a donde dice, falazmente, que se retirará de la vida política. Y son esos vientos del norte del continente los que ya empezaron a soplar y podrían provocarle un remolino al ya casi expresidente que, mientras se quiso blindar destruyendo al Poder Judicial para construir uno a modo, no podrá evitar que hasta Palenque, en un futuro tal vez cercano, le lleguen las Noticias del Imperio.

NOTAS INDISCRETAS… Si ya el general Jesús Leana Ojeda, de la 3era. Región Militar de Sinaloa, había incendiado el avispero con sus declaraciones en las que dijo que terminar con la violencia que vive ese estado “no depende de nosotros, sino de que los grupos antagónicos, que dejen de hacer su confrontación entre ellos y que estén dejando a la población en paz”, con lo que tácitamente reconocía que son los narcos los que manejan y deciden si hay seguridad o no en este país, ayer su jefe el General Luis Cresencio Sandoval terminó de desnudar la fallida y negligente estrategia de seguridad de este gobierno en la que las Fuerzas Armandas, incluidas el Ejército, la Marina y la Guardia Nacional han sido meras comparsas, edecanes que patrullan pero no confrontan ni enfrentan a los grupos del narcotráfico.

Porque el jefe del Ejército mexicano, también ratificó que no saben cuánto durará la violencia en Sinaloa y cuánto tardará en regresar la paz porque eso depende de que los grupos del narcotráfico detengan sus confrontaciones. ¿Y entonces, para qué queremos al Ejército y a la Guardia Nacional, para qué el monopolio de la fuerza del Estado si las Fuerzas Armadas no son capaces de detener y evitar a los grupos del narco que, con sus disputas, ponen en riesgo y en peligro a la población sinaloenses? ¿No tiene la capacidad el gobierno y su Ejército para someter, detener y encarcelar tanto a los Mayos como a los Chapitos que tienen secuestrada, literalmente, a la población sinaloense? ¿O más bien por instrucciones del presidente no deben enfrentar ni mucho menos detener a los narcos sinaloenses y solo deben permanecer como observadores mientras las dos facciones de ese cártel se matan entre ellos y siembran el pánico en Culiacán y en otros municipios?

La pregunta es entonces para qué tanto desfile militar mostrando un supuesto poderío y para qué la foto de las tropas militares frente a la presidenta electa Claudia Sheinbaum. Si no sirven para garantizar la seguridad de los mexicanos y dependen de que los narcos quieran parar sus guerras y se porten bien, entonces estamos jodidos o de plano lo que se quiere es mostrar a un Ejército que está solo del lado del poder para sostenerlo y evitar cualquier intento de protesta o desestabilización social. Ahí está, totalmente desnudada y exhibida, reconocida por el mismísimo secretario de la Defensa Nacional, la negligente, cómplice y cobarde estrategia de seguridad de López Obrador que dejará a un país en llamas y en manos de los narcotraficantes que, como amos y señores, tienen en sus manos la vida, el dinero y la tranquilidad de los mexicanos… Los dados mandan Serpiente Doble. Caída al abismo. (Salvador García Soto, El Universal, Online)

Bitácora del director / La herencia

En la Bitácora del 8 de julio pasado, le comentaba que, después de la reelección, el mayor estigma en la política mexicana es que los hijos de los presidentes quieran caminar en las huellas de su padre. Andrés Manuel López Obrador pretende poner a prueba ese principio como uno de sus últimos actos antes de dejar el poder.

El próximo domingo, Morena celebrará su VII Congreso nacional, cuyo propósito central será el relevo de su dirigencia. Salvo que sobrevenga una decisión en sentido contrario, todo está listo para ungir a la secretaria de Gobernación, Luisa María Alcalde, como lideresa del partido, y a Andrés López Beltrán, hijo del Presidente, como secretario general.

De concretarse esta decisión, será una forma más de López Obrador para dejarle a su sucesora, Claudia Sheinbaum, todo “atado y bien atado”, por usar una expresión del dictador Francisco Franco. Es decir, no sólo le heredará bancadas oficialistas en el Congreso pobladas y manejadas por allegados suyos, lo mismo que la mitad del próximo gabinete, sino una dirigencia partidista escogida por él. Y para que no quepa duda de “quién manda aquí”, la presencia de su hijo en la secretaría general.

Para encontrar un antecedente a lo que ha hecho López Obrador con la colocación de sus hijos en espacios de poder hay que remontarse a Plutarco Elías Calles, quien puso al suyo –Rodolfo Elías Calles Chacón– como secretario de Comunicaciones y Obras Públicas en el gobierno de Lázaro Cárdenas.

Fito, como lo conocían sus cercanos, estaba en una posición privilegiada para cuidar de los negocios familiares. Sin embargo, Cárdenas, en una muestra de independencia frente al llamado del Jefe Máximo, despidió al hijo de Calles, junto con el resto del gabinete, a los siete meses de tomar posesión. Y menos de un año después, mandaría al exilio al general sonorense, poniendo fin al Maximato.

Lo sucedido con Fito marcaría el destino de los hijos de los presidentes que han pretendido ascender en la política a la sombra de papá. Hay quien, en modo lambiscón, ha recordado que Cuauhtémoc Cárdenas, el hijo de Lázaro Cárdenas, aspiró tres veces a la Presidencia y eso justificaría que Andrés López Beltrán, o Andy, participe en política.

Primero, es una osadía comparar a ambos personajes. Segundo, la carrera política del ingeniero Cárdenas tomó vuelo ya habiendo muerto su padre. Tercero, buscó la Presidencia desde la oposición, no desde la comodidad del dedazo.

Aquí estamos hablando de otra cosa: de un intento de heredar el poder político, algo que, por cierto, va a tono con la demolición de la República que busca hacerse mediante la reforma judicial.

Por el bien de todos, valdría la pena que el aún Presidente metiera freno en este intento de delfinato. Quizá porque el congreso de Morena ocurrirá antes de que ella tome posesión, Sheinbaum –quien tenía sus propias opciones para la dirigencia del partido– no tiene todavía la fuerza política para impedir el ascenso de Andrés.

Eso la dejaría con dos posibilidades a partir del 1 de octubre: defenestrar a Andy, como hizo Lázaro Cárdenas con Fito, o aguantar que la sabiduría popular le dedique frases como una que pintaron en una barda de Chapultepec durante el mandato de Pascual Ortiz Rubio: “Aquí vive el Presidente, pero el que manda vive enfrente”.

López Obrador debiera saber que los mexicanos no son indulgentes con los exmandatarios en general ni con los hijos de presidentes que buscan la relevancia pública.

Ahí está, como ejemplo, la letra de Abuso de autoridad, canción de El Tri, que inmortalizó para mal a uno de ellos, quien se sentía estrella de la música por organizar reventones en la residencia presidencial: “Y las tocadas de rock / ya nos la quieren quitar / ya sólo va a poder tocar / el hijo de Díaz Ordaz”.

BUSCAPIÉS

*En un impresionante operativo de inteligencia, Israel dotó de bípers a centenares de miembros de Hezbolá. Los localizadores, con los que la organización terrorista libanesa sustituyó el uso de celulares para evitar el espionaje en su contra, estaban alterados y estallaron simultáneamente, hiriendo e incluso matando a varios de sus portadores. De película. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Nación, p. 2)

Desde Afuera / Una crisis en la Izquierda Latinoamericana

Una nueva crisis en Bolivia, donde un histórico líder de izquierda disputa el poder a un presidente de izquierda, subrayó los problemas para la cohesión de un sector que a nivel latinoamericano parece al menos deteriorada si no rota.

En el caso de Bolivia, el expresidente Evo Morales protagoniza un duro ataque contra el presidente Luis Arce, en medio de acusaciones mutuas: Morales asegura que Arce “se derechizó” y sus partidarios ocuparon carreteras para inmovilizar al país; Arce, que Morales trata de dar un golpe de Estado para volver al poder.

Ambos son parte del partido Movimiento al Socialismo, fundado por Morales a principios de siglo para defender los intereses de los cultivadores de coca,  y ahora dividido entre los “renovadores” que encabeza Arce y los “radicales” que promueven la reelección de Morales a pesar de que la Constitución lo prohíbe.

Cierto que el faccionalismo es uno de los tradicionales problemas políticos de la izquierda, en América y el mundo, pero el choque entre Morales y Arce parece tener otras vertientes.

Arce fue uno de los pocos mandatarios latinoamericanos que reconocieron el triunfo del venezolano Nicolás Maduro en las cuestionadas elecciones del 28 de julio y junto con el nicaragüense Daniel Ortega, el cubano Miguel Díaz-Canel y cinco o seis primeros ministros caribeños participó en una conferencia de solidaridad con el régimen venezolano.

Maduro está a su vez en el centro de la actual fractura de la izquierda regional.

Maduro es un sobreviviente y hace lo que sea para sobrevivir: como cualquier antiguo tirano latinoamericano comete fraude electoral, reprime, provoca éxodos, se alía con grupos delictivos y “convence” a las Fuerzas Armadas, evoca nacionalismos y busca enemigos externos, y para “agradecer al pueblo” sus favores y que olviden sus problemas, adelanta la Navidad del 24 de diciembre al primero de octubre.

En el camino, puso en vergüenza a regímenes de izquierda que, como los de Chile, Brasil o Colombia, llegaron al poder por vía electoral y vieron con alarma el fraude electoral de Maduro, apoyado a su vez por gobiernos que como Cuba y Nicaragua enfrentan cuestionamientos propios.

El presidente de Chile, Gabriel Boric, criticó las acciones electorales de Maduro y fue a su vez debidamente atacado por el venezolano y -no sorpresivamente- “reprendido” por el Partido Comunista Chileno. El gobierno de Managua rompió relaciones con Brasil por su postura sobre Venezuela y criticó a Colombia.

El principal pecado de los gobiernos de izquierda democrática fue haber pedido que Maduro demostrara su victoria y publicitaria las actas correspondientes. Nunca ocurrió, y a cambio recrudeció la represión.

Quizá también fue el buscar fórmulas para evitar un nuevo éxodo de venezolanos: casi ocho millones han salido en los últimos diez años y es posible que salgan varios millones más. Buena parte de ellos a refugiarse en países vecinos, como Brasil y Colombia. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Online)

A Fuego Lento / Usurpa Alito la dirigencia del PRI

Si nos atenemos a la última resolución del INE, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) no tiene un presidente ni una secretaría general legítimamente electos. Por tanto, Alejandro Moreno y Carolina Viggiano están usurpando un cargo que no les corresponde.

El pasado 12 de septiembre, el órgano electoral declaró ilegal la realización de la Asamblea Nacional en la que modificaron los estatutos del tricolor y aprobaron la reelección de Alito como  dirigente nacional.

El fallo obedeció a que los cambios de los priistas fueron realizados cuando todavía no concluía el proceso electoral en curso, hecho que fue calificado por la autoridad electoral como ilegal y doloso porque la cúpula del partido intentó engañar a su militancia.

Por esa razón, en atención a la resolución del INE y la sentencia del Tribunal Electoral, Moreno Cárdenas y Viggiano deberán separarse de sus cargos por haber concluido su período estatutario.

El Consejo Político Nacional debe elegir una dirigencia provisional para que convoque a la elección de la nueva dirigencia nacional en un plazo que no rebase los 90 días.

Ahora bien, si Alejandro Moreno quiere impugnar la resolución del INE tendrá que hacerlo fuera de la dirigencia. De lo contrario, seguirá creciendo la cadena de irregularidades.

Y seguramente el campechano hará todo para mantenerse, porque tiene el control de los órganos partidistas. Lo cierto es que, sí o sí, debe ceñirse a lo que dice la ley, no a sus caprichos personales.

SIGUE SIN APARECER EL ESCAPISTA. Ya pasaron dos semanas de que se votó la reforma al Poder Judicial y el senador emecista Daniel Barreda sigue sin dar la cara. No ha explicado el motivo real de su ausencia de la sesión en la que se votó el proyecto de AMLO.

Versiones van y vienen sobre los motivos de su inasistencia. Pero, él y sus compañeros han dejado crecer la versión de que no asistió por un acuerdo con Morena.

Nadie ha sabido explicar lógicamente qué pasó. Unos se contradicen y otros piden explicaciones.

Encabezados por Clemente Castañeda, sus compañeros legisladores y legisladoras lo defendieron o hicieron como que estaban preocupados por su situación, pero ni ellas ni ellos saben o dicen no saber lo qué realmente pasó.

Lo cierto es que, en este juego de deslealtades en torno a la Reforma Judicial, a los que más les están cargando el muertito es a los Yunes del PAN, sobre quienes incluso existe ya un proceso para expulsarlos.

Y el caso de Barreda, mejor conocido como el “Senador Escapista”, todos están dejando que pase el tiempo para que la traición de los naranjas se olvide.

SINALOA, TIERRA SIN LEY. Como si fuera un logro propio, los gobiernos federal y estatal presumían que tras las “detención” o “secuestro” de El Mayo Zambada no se había desatado una espiral de violencia en Sinaloa. Todo era paz y armonía. Un mes después, la entidad se ha convertido en una tierra sin ley.

Tan sólo en la última semana se registraron 36 ejecuciones y 32 personas desaparecidas.

El “gobernador” Rubén Rocha Moya canceló el Grito de Independencia y las fiestas patrias, mientras que empresarios de algunas regiones se atrincheraron para evitar que la violencia dañe sus negocios y propiedades.

Hay zonas que parecen pueblos fantasma en el estado y lo único que se llega a ver son caravanas del crimen organizado y algunos de las fuerzas federales.

Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: “Si robaras un trono, al menos asegúrate de que esté cómodo”.  (Alfredo González Castro, El Heraldo de México, País, p. 5)

La Encerrona / Es momento de la Política

“La política es el arte de hacer posible lo necesario”

La política, desde sus orígenes en la Antigua Grecia, ha sido fundamental en la vida humana. Aristóteles, uno de los primeros pensadores en abordar el tema, definió al ser humano como un “animal político”, señalando que la política es inherente a nuestra naturaleza.

Esta frase sigue vigente hoy en día, pues las decisiones políticas afectan todos los aspectos de nuestra vida: desde la educación, la salud, el trabajo y las libertades individuales…la política lo es todo.

Sin embargo, hoy la política es vista como algo malo, insignificante, algo innecesario en la vida de las personas (y del mercado, por supuesto). Desde la visión de John Locke, uno de los padres del liberalismo, entendía la política como un medio para garantizar los derechos fundamentales de las personas, la vida, libertad y propiedad.

Su obra influyó en la creación de las democracias modernas y hoy sigue siendo un pilar para entender la importancia de las instituciones que velan por el bienestar común.

De hecho, en la actualidad, la política ha tomado un papel aún más vital. Con los crecientes desafíos globales -como el innegable cambio climático, el ascenso de líderes populistas, las desigualdades sociales y las crisis migratorias- la política no puede ser ignorada ni relegada a un segundo plano.

Las decisiones que los gobiernos y las personas políticas toman hoy determinarán el futuro del planeta y la calidad de vida de las próximas generaciones.

Como bien señaló Hannah Arendt, “la política se ocupa de la libertad” y de nuestra capacidad para actuar colectivamente en el espacio público. Este concepto se ha vuelto más relevante que nunca, ya que la política es el instrumento principal para abordar estos retos globales.

Es entendible la percepción negativa, pues la corrupción, escándalos y la incapacidad de muchos líderes para cumplir con sus promesas han creado una desconexión entre los ciudadanos y las instituciones políticas.

Sin embargo, es precisamente en momentos de crisis cuando más necesitamos reivindicar la política como una herramienta para el cambio social.

Es fundamental recordar que la política -en su sentido más puro-, es el arte de gobernar para el bien común. Y como ciudadanos, tenemos la responsabilidad y la obligación de involucrarnos activamente en los procesos políticos para asegurar que nuestras voces sean escuchadas.

La política tiene una implicación directa en nuestra vida cotidiana. Cada ley, cada reglamento, cada política pública que se implementa tiene el poder de mejorar o empeorar nuestras condiciones de vida.

De ahí la importancia de una ciudadanía consciente y participativa. Tal como dijo Rousseau en su Contrato Social, la soberanía reside en el pueblo, y solo mediante la participación activa podemos asegurar que los gobernantes actúen en beneficio del colectivo y no de intereses particulares.

Así, la política es indispensable para el orden social y la justicia. Es el mecanismo que nos permite convivir en armonía y resolver los problemas comunes. A pesar de su percepción negativa, es urgente reivindicar su papel fundamental en la sociedad.

Estamos a un par de semanas para que cambie el gobierno en nuestro país y el rol de la política es más importante que nunca. Claudia Sheinbaum “heredará” a un México con problemas más complejos, con una sociedad dividida y con una serie de crisis venideras.

Por esto, la política debe ser vista como una oportunidad para generar cambios profundos, guiados por la justicia y la equidad. Es hora de rescatar la política del cinismo y devolverla al servicio de las personas. (Adriana Sarur, El Heraldo de México, Online)

Uso de Razón / La imagen de la locura

El vistoso despliegue militar en el Zócalo capitalino no se corresponde con el desastre que el país vive en la inseguridad que, en teoría, a las Fuerzas Armadas le encargaron disminuir.

Inseguridad combinada con ingobernabilidad.

La estrategia de usar al Ejército para dar seguridad pública ha sido un fracaso que sólo el fanatismo puede negar. Doscientos mil asesinatos en el sexenio, mientras el gobierno engaña con un “vamos ganando”.

Miles de uniformados desfilaron en la Ciudad de México, rindieron y recibieron honores, y en Culiacán el gobernador de Sinaloa encabezó la ceremonia del 15 de septiembre ante una explanada vacía a la que lanzó un patético grito de “¡viva el presidente López Obrador!”.

El culto a la personalidad que se vive en este sexenio, contrastado con la principal tarea de un gobernante que es dar seguridad a la población, es para avergonzar a cualquiera, salvo a los fanáticos.

Tuvimos, el fin de semana, la imagen viva del sexenio que acaba: la plaza vacía y un gobernador solitario que grita ¡viva López Obrador!

También es la imagen de la locura.

En la Ciudad de México, el secretario de la Defensa informó al Presidente que construyeron 2 mil 750 sucursales del Banco del Bienestar, remodelaron hospitales, administran aeropuertos, construyeron seis hoteles en zonas turísticas y operan 32 aduanas en las fronteras del país.

Eso les encargaron, eso hicieron y cumplieron. Pero el comandante supremo tiene alteradas las coordenadas: la mayoría de esas tareas corresponde al sector privado, y la seguridad compete al gobierno.

El orden y la seguridad se las encomendaron a la Fuerzas Armadas, y el jefe de la zona militar en Sinaloa dice que “la seguridad depende del crimen organizado, no de nosotros”.

López Obrador culpa a los medios de comunicación de exagerar la violencia que se vive en amplias regiones del país.

Y la presidenta electa dice que si el gobierno enfrentara a los grupos criminales se provocaría más violencia.

No hay lógica ni hay resultados.

¿Entonces, para qué quieren poner en la Constitución que la Guardia Nacional dependerá de la Secretaría de la Defensa?

Si las instrucciones presidenciales son que las fuerzas de seguridad del Estado, léase las Fuerzas Armadas, no sometan a los ejércitos irregulares del crimen organizado, carece de sentido militarizar la Guardia Nacional.

Cada día se anuncia el envío de más tropas a Sinaloa, y cada día se informa de nuevas agresiones a nuestros soldados por parte de Mayos y Chapos.

Oficiales y soldados tienen órdenes de no atacar a los criminales. Pero a ellos sí los pueden atacar.

Las gallinas de abajo ensucian a las de arriba.

¿Qué desorden es ése?

El gobernador Rocha Moya dio el grito solo porque no hay condiciones de seguridad para que la población participe en una fiesta cívica, la más importante del año.

Su policía no sirve. Un comandante de la judicial del estado y otros elementos de esa corporación estaban comisionados para servir de guardaespaldas del Mayo Zambada.

¿Entonces? Entonces a rezarle a Malverde para que los cárteles de las drogas y la extorsión se apiaden.

No hay seriedad, sólo locuras. Y de por medio está la tranquilidad secuestrada en la vida cotidiana de los sinaloenses. Y de los chiapanecos, de los guanajuatenses, de los habitantes de Guerrero, los de Tamaulipas…

El gobernador de Sinaloa tuvo ante sus ojos la fabricación de un escenario para simular una versión falsa del asesinato del exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Héctor Melesio Cuen.

Fue un montaje, del gobierno estatal, para engañar sobre un crimen.

A Cuen lo asesinaron cuando iba a reunirse con el gobernador Rocha Moya para que, con la intermediación y buenos oficios del Mayo Zambada, se desistiera de la solicitud de aprehensión contra su hijo Héctor Melesio Cuen Díaz y del rector de la UAS, José Luis Madueña (actualmente prófugo).

Y en el ancho mar del cemento, los aviones y los automóviles, la Marina realiza las tareas de conciliación entre los taxistas del aeropuerto de la Ciudad de México con los choferes de aplicaciones (Uber, Didi, etcétera).

El gobierno está de cabeza. Militarizado y en desorden.

Urge recuperar una mínima racionalidad: que las Fuerzas Armadas se ocupen de las tareas que le son propias, la iniciativa privada haga las obras que sabe hacer, y que se formen policías civiles adiestradas, equipadas y bien pagadas que se ocupen de la seguridad pública.

Nada de lo anterior, por obvio que parezca, está asegurado. (Pablo Hiriart, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 32)

La Feria / Sinaloa: no hay cártel bueno

Varios municipios sinaloenses, entre ellos la capital, padecen el terror de una pesadilla vuelta realidad: la guerra civil del Cártel de Sinaloa obliga a los ciudadanos a encerrarse, en lo que es el fin del mito de que existen los criminales respetuosos.

Que hay delincuentes “buenos”, o que aceptan “reglas” y se prestan a “acuerdos y/o diálogo” mientras otros son “salvajes”, fue algo tolerado, si no alimentado, por gobiernos que, en sus respectivos fracasos, hacían obvias distinciones al combatir cárteles.

La leyenda decía que, a la vieja usanza, el Cártel de Sinaloa “no se metía” con la población, que no generaba violencia pues tenía “arraigo”, que se dedicaba a sus “cosas” pero ni extorsionaba ni permitía abusos. Un cártel bueno. Casi aspiracional. Pamplinas.

Andrés Manuel López Obrador cierra el sexenio con Sinaloa en llamas. La inverosímil caída de Ismael el Mayo Zambada le estalló en medio de su fiesta de despedida. Su guion de supuestos éxitos gubernamentales, sacudido por su fracaso en seguridad.

Pero si aún subsisten interrogantes sobre cómo se urdió la llegada a una corte de Nueva York de uno de los líderes históricos del ese grupo criminal, de lo que hoy no hay duda es de que tal evento ha desatado una verdadera guerra intestina en Sinaloa.

Con esa confrontación vuela por los aires lo que restaba de la falaz idea de que estos (u otros) criminales respetan un código de honor con sus vecinos. Si, como es evidente, no honran compadrazgos ni lazos familiares, qué esperar con respecto a quienes les son extraños.

De que la gente del Cártel de Sinaloa no dudaría en recurrir a cualquier medida para salvaguardar sus negocios, es decir, su personal, sus activos y su capacidad de fuego, ya teníamos en este mismo sexenio muestras suficientes.

Desde el llamado Culiacanazo (17/10/19) todo mundo tendría que haber perdido la candidez con respecto a lo que estaban dispuestos a hacer a los habitantes de Sinaloa quienes detentan, para mal, ese nombre como marca.

Al intentar, en esa ocasión con éxito, impedir a las autoridades la captura de Ovidio Guzmán, despojaron a particulares de su propiedad, atropellaron el libre tránsito a muchos más, provocaron muertes y, por supuesto, desataron un terror que paralizó a la sociedad por días.

Y no fue, lo vimos incluso antes de la caída del Mayo, un incidente excepcional.

Se sabe que en algunas de las zonas del país donde hay “paz” en realidad lo que existe es una sumisión total a un solo ente criminal. El dominio de un grupo, que incluye la renuncia de la autoridad a imponerse, crea el espejismo atroz para creer que se está a salvo.

Las y los sinaloenses no merecen que México voltee más hacia otro lado. Los ciudadanos de a pie son víctimas del mito indolente cobijado por gobiernos como el de Calderón y el de López Obrador, tan distintos en sus presidencias y tan iguales en su fracaso.

El fin del mito del cártel bueno cae en medio del ruido de las balas. Perder así la inocencia valdrá la pena sólo si no se repite el error de volver a acostumbrarse a una convivencia que tarde o temprano se revertirá en contra de los inocentes.

Quizás había un destino manifiesto. Quienes con sangre y violencia construyeron un cártel de infama mundial estaban condenados a este desenlace de traiciones y guerra. Muerte y destrucción heredan a la siguiente generación.

Pero la comunidad de Sinaloa no tiene culpa. Por eso hay que rechazar toda declaración oficial que parezca resignación. Al crimen se le combate, sin tolerancia. (Salvador Camarena, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 37)

En Tercera Persona / No llega por casualidad la carta de García Luna

En una carta escrita a mano el 13 de septiembre, desde la cárcel de Brooklyn donde aguarda su sentencia, el exsecretario de Seguridad Pública durante el gobierno de Felipe Calderón, Genaro García Luna, afirma que existe una vinculación entre el presidente López Obrador y sus operadores con el narcotráfico.

De acuerdo con García Luna, existen audios, videos, fotografías y registros de comunicaciones que prueban dicha relación.

La carta llega a solo tres semanas de que al exfuncionario se le dicte sentencia, luego de que fuera hallado culpable de cinco cargos, entre los que está el de haber recibido sobornos por parte del Cártel de Sinaloa.

Detenido por la DEA en 2019 en Irving, Texas, García Luna culpa al gobierno mexicano de haber proporcionado a los fiscales información falsa para que esta fuera utilizada en su juicio, al lado de “dichos de testigos con antecedentes criminales reconocidos”, escribe.

En el documento de cuatro páginas, que necesariamente tuvo que pasar por los controles del Centro de Detención Metropolitano, García Luna dice que ha vivido 58 meses en condiciones infrahumanas:

“He presenciado homicidios, apuñalamientos y amenazas sistemáticas a mi integridad; fui segregado casi un año a las celdas de castigo sin haber violado alguna norma o falta al reglamento y sin tener un registro de mal comportamiento (…) En dos ocasiones me asignaron compañeros de celda que me grabaron más de dos mil horas, tratando de involucrarme con el narcotráfico…”.

En la misma carta asegura que desde el momento mismo de su detención, y de manera reiterada, le ofrecieron un acuerdo con la fiscalía de Nueva York “para que inculpara con delitos vinculados al narcotráfico” a cambio de estar detenido solo 6 meses, “no a delincuentes-narcotraficantes” sino “a personas e instituciones”.

Todo esto, según dice, “por inducción del gobierno mexicano”.

No aclara García Luna en la carta a qué personas y a qué instituciones se le pidió imputar, “por inducción del gobierno mexicano”. Dice solo que se negó a hacerlo porque se “debilitaría el desarrollo, paz pública y vida institucional del país”, y que “la reacción fue explosiva”.

Apoyado en testimonios del despacho de abogados que lleva la defensa del exfuncionario, Raymundo Rivapalacio refirió hace unos meses que un emisario llevó ante los fiscales estadounidenses una “petición” del presidente López Obrador: convencer a García Luna de que involucrara con el narcotráfico a tres expresidentes, y embarrara a exsecretarios de Estado, exprocuradores, legisladores, periodistas y dueños de medios de comunicación.

A cambio, sostiene el periodista, el gobierno mexicano haría todo lo que Donald Trump quisiera por parar la migración.

Según Rivapalacio, llegaron a ofrecerle incluso a García Luna cinco millones de dólares si se declaraba culpable y llegaba a un acuerdo.

Por las razones que sean, no lo hizo. Optó por pasar los 58 meses de que habla en su carta y el caso es que ahora, en vez de imputar a Carlos Salinas de Gortari, Vicente Fox y Felipe Calderón, como esperaban muchos, tomó la decisión de señalar con el dedo al propio presidente López Obrador. ¿Por qué ahora? ¿A cambio de qué? ¿Cuál es el juego de Genaro García Luna? ¿Negoció algo con la fiscalía a solo 26 días de que se le dicte sentencia?

Lo que afirma en su carta, en la que sostiene que hubo faltas al debido proceso y que se le acusa solo con dichos y falsos testimonios y sin ninguna prueba, puede quedar en segundo plano. Lo relevante es que ese documento se alinea con la carta de El Mayo Zambada dada a conocer el 25 de julio, la cual exhibe las relaciones del gobierno de Sinaloa con el narcotráfico, y sobre todo, con las señales que el gobierno estadounidense ha estado enviando a lo largo de este año: se le perdió totalmente la confianza al gobierno de AMLO y se investigan incluso los nexos con la delincuencia organizada de un nutrido grupo de gobernadores, legisladores, funcionarios y dirigentes políticos de Morena.

López Obrador avaló los métodos con que García Luna fue declarado culpable. Con esos mismos métodos, cuando ya se ha hecho patente el enfriamiento de las relaciones con Estados Unidos, su gobierno va a ser juzgado.

No llega por casualidad la carta de García Luna. (Héctor De Mauleón, El Universal, Online)

Razones / Seguridad: recuerdos del futuro

No entiendo cómo puede estarse satisfecho con los resultados de la seguridad pública en este sexenio, como se insistió ayer en la última evaluación de seguridad en la mañanera. Vamos a terminar el sexenio con prácticamente 200 mil muertos, la cifra más alta de la historia en el último siglo, con unos 60 mil desaparecidos que lamentablemente deben sumarse a la lista de los asesinados, con la extorsión convertida en un delito de tal extensión que influye hasta en los índices de inflación al funcionar como un impuesto adicional casi generalizado, con zonas del territorio nacional bajo control criminal y con parte de nuestra frontera sur desprotegida. No entiendo cómo se puede seguir responsabilizando de eso a lo sucedido en el sexenio de Calderón, que terminó hace ya doce años, y cuando esta administración tuvo seis años para reordenar la seguridad contando además, con lo que nunca tuvieron ni Calderón ni Peña Nieto: control del Poder Legislativo y amplio apoyo social como para poder operar.

No entiendo cómo en las postrimerías del sexenio el gobierno federal no sabe siquiera qué pasó realmente el 25 de julio cuando El Mayo Zambada y Joaquín Guzmán López terminaron detenidos en el aeropuerto de Santa Teresa en Nuevo México. Menos se entiende que luego de muchos días de violentos enfrentamientos entre grupos relacionados con El Mayo contra Los Chapitos de Iván Archivaldo Guzmán, una lucha que se sufre en calles, avenidas, autopistas, barrios residenciales y populares de Culiacán y otras zonas de Sinaloa, con muertos, secuestros, bloqueos, con por lo menos dos militares asesinados y sin la intervención de las autoridades, el jefe de la tercera región militar, el general de división Francisco Jesús Leana Ojeda, sostenga que la tranquilidad en el estado “depende de los grupos criminales, para que dejen confrontarse entre ellos” y que lo único que pueden hacer las autoridades es “contener” las agresiones.

Precisamente, para tratar de comprender por qué no han funcionado las cosas en el ámbito de la seguridad, hay que detenerse en ese concepto: contener. La estrategia de abrazos, no balazos lo que intentó fue contener a los grupos criminales, dejar que supuestamente se desgasten entre ellos suponiendo que eso iría disminuyendo la violencia. Ocurrió todo lo contrario, los grupos criminales como vivían en un nuevo escenario donde la persecución era más laxa y tenían mayores ingresos vía el fentanilo, se expandieron a otras actividades, sobre todo la extorsión y el tráfico de migrantes con enormes ganancias.

La extorsión, además, ya no sólo incluye el pago de cuota, sino el ingreso directo de los grupos criminales en el comercio, la construcción, la minería, entre otros rubros: imponen desde el precio de la tortilla hasta venden minerales extraídos de minas que ellos despojaron a sus auténticos propietarios.

Las que se desgastaron fueron las fuerzas de seguridad, sobre todo las estatales y municipales que, sin recursos, porque se les cortó el apoyo presupuestal, quedaron totalmente rebasadas. Los criminales en lugar de debilitarse se empoderaron.

Dentro de 12 días, Claudia Sheinbaum tendrá que atender un fenómeno de inseguridad similar al que vivió paradójicamente Calderón al inicio de su gobierno: grupos criminales por una parte sintiéndose con mayor poder, pero al mismo tiempo divididos y dispuestos a ir a la guerra.

El escenario que afrontó Calderón se dio, además, y asumiendo que el diagnóstico fue insuficiente, en un contexto inédito: el presidente Bush había derogado la prohibición de venta de armas de asalto que había impuesto Clinton y repentinamente los cárteles tuvieron acceso a verdaderos arsenales de los que carecían en el pasado inmediato. Al mismo tiempo, como está ocurriendo ahora, rompieron los Beltrán Leyva con el resto del Cártel de Sinaloa y se aliaron con Juárez y Los Zetas, para tratar de acabar a sangre y fuego con el grupo que encabezaban El Chapo, El Azul Esparragoza y El Mayo Zambada. Estos tenían el apoyo de los grupos de Jalisco de Nacho Coronel que cuando éste muere se comienzan a independizar, convirtiéndose, primero, en los llamados matazetas y más tarde en lo que ya conocemos como el Cártel Jalisco Nueva Generación.

El punto más alto de violencia se da en 2011, pero el hecho es que un año después Los Zetas, Juárez y los Beltrán Leyva estaban prácticamente derrotados, eso permitió que en 2012 y los dos primeros años de Peña se redujera sustancialmente el número de homicidios y la presencia de los cárteles.

Se cometieron, entonces, varios errores: no se le dio continuidad a las estrategias y se debilitó la cooperación con Estados Unidos, aparece el tráfico de fentanilo que comienza a ser abrumador en los dos últimos años del sexenio, el CJNG se termina de independizar de Sinaloa y comienza a enfrentarse con éstos. Por eso se dispara la inseguridad en forma notable al final del gobierno de Peña Nieto.

Así lo recibe López Obrador con un pésimo diagnóstico, absolutamente ideologizado, de la situación, y promete acabar con la inseguridad primero en cien días, después en seis meses, más tarde en dos años y así hemos llegado hasta el día hoy pensando, todavía, que se puede contener a los grupos criminales en lugar de enfrentarlos.

Lo que estamos viendo es una reconfiguración general del crimen organizado, con nuevos acuerdos y rupturas. La estrategia que contempla la nueva administración puede tener éxito, pero hay que tener constancia y sobre todo decisión política para realmente aplicarla. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 8)

Nudo gordiano / Todo a la vez en todas partes

Todo a la vez en todas partes. Así se siente el México de estos días, como si el guion de Everything Everywhere All at Once se hubiera trasladado a la política nacional. En un solo acto, el país se ve sacudido por la captura del Mayo Zambada, la aprobación exprés de la reforma al Poder Judicial, los mensajes cada vez más directos del embajador de EU, las declaraciones incendiarias de Ernesto Zedillo y, como un eco de los fantasmas del pasado, la carta del exsecretario de Seguridad de Felipe Calderón, Genaro García Luna. A primera vista, todos estos eventos parecen desordenados, , pero si miramos con atención, hay hilos que los conectan y revelan un patrón preocupante: una lucha desesperada por definir el futuro de México en medio de un torbellino de poder, justicia y revancha.

La captura de El Mayo Zambada es, sin duda, un hecho monumental. Uno de los últimos grandes capos que había evadido a la justicia por décadas, representa no sólo una figura delictiva, sino un símbolo del complejo entramado entre el narcotráfico y el Estado. Su detención llega en un momento en que el gobierno de López Obrador está en un frenético sprint final, intentando asegurar su legado a través de acciones que, más que planificadas, parecen desesperadas. Pero, ¿qué implica esta captura? ¿Es realmente el fin de una era o sólo un movimiento estratégico en un tablero mucho más amplio? La respuesta parece estar ligada a la urgencia con la que la administración actual quiere mostrar resultados, aunque estos sean cuestionables.

Paralelamente, la reforma al Poder Judicial avanza a marchas forzadas. No hay tiempo para debates serios, para considerar las posibles consecuencias de desmantelar una de las piedras angulares de la democracia mexicana. Esta reforma se percibe más como una venganza contra un Poder Judicial que ha sido incómodo, en especial en sus últimas decisiones. La prisa con la que se está aprobando refleja una necesidad casi visceral de cerrar ciclos, de modificar las reglas del juego a toda costa, y todo esto en un momento en que la justicia en México pende de un hilo. Mientras tanto, en representación del vecino del norte, el embajador de EU, Ken Salazar, lanza mensajes cada vez más claros y menos ambivalentes sobre la situación en México. Sus palabras sobre la falta de seguridad y la incertidumbre legal no sólo son una advertencia, sino un recordatorio de que las acciones del gobierno mexicano están bajo constante escrutinio. La relación bilateral atraviesa uno de sus momentos más tensos, y la presión de Washington es palpable. Las palabras del embajador son un eco de la preocupación internacional por el rumbo que está tomando México, especialmente en materia de seguridad y legalidad.

En medio de este torbellino, Ernesto Zedillo, expresidente y voz crítica de la actual administración, no se guarda nada. Sus declaraciones recientes sobre los riesgos que enfrenta México ante la concentración de poder y la erosión de las instituciones son un llamado a la reflexión, pero también un recordatorio incómodo de los errores pasados y la repetición de viejos vicios. Zedillo, quien gobernó en una era de transición y crisis, sabe lo que significa jugar con las instituciones y el peligro de cruzar líneas que parecen invisibles, pero son fundamentales para la estabilidad del país. Y como si no fuera suficiente, la carta más reciente de Genaro García Luna desde su celda en EU añade una capa de complejidad y polémica. No sólo defiende su inocencia, sino que aprovecha para lanzar acusaciones que salpican a varios actores políticos, sembrando dudas y confusión. Sus palabras son un recordatorio de que los fantasmas del pasado no desaparecen tan fácilmente y que las luchas de poder en México son como un juego interminable de espejos, donde nadie es completamente inocente.

¿Qué conecta todos estos eventos? En el fondo, hay una batalla por el control de la narrativa, por definir quién tiene el poder y quién tiene la razón. La captura de El Mayo, la reforma judicial, los mensajes de EU, las advertencias de Zedillo y las cartas de García Luna no son episodios aislados, sino capítulos de una historia más grande. Es un México que se enfrenta a sus propios demonios, en una lucha donde todo sucede a la vez y en todas partes, sin que haya un final claro a la vista. Mientras tanto, el país se debate entre la esperanza de un cambio real y el miedo de que, al final, todo se quede igual o peor. (Yuriria Sierra, Excélsior, Nacional, p. 12)