Columnas de Opinión 181022

Rayuela

Los y las panistas quieren gobernar la Ciudad de México. ¿Recurrirán a palos y machetes, como hicieron en Xochimilco?. (La Jornada, Contraportada)

Trascendió

Que la mayoría parlamentaria de Morena y sus aliados frenó en seco la exigencia opositora de citar a comparecer ante la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados al nuevo titular del SAT, Antonio Martínez Dagnino, para explicar este martes, junto con el subsecretario de Hacienda, Gabriel Yorio, y el procurador fiscal, Félix Medina, los alcances del proyecto de Ley de Ingresos 2023. Aunque el bloque lopezobradorista ganó la votación, en el aire quedó el señalamiento del priista Hiram Hernández sobre el presunto intento de cuidar al joven funcionario y evitar su presentación ante los legisladores, “porque está muy verde”.

Que ante el arranque del debate de la reforma electoral, el INE y el Tribunal aprovecharon para unir fuerzas y pedir que finalmente y después de años de desacato, el Poder Legislativo regule la paridad con reglas claras, para que en la carrera presidencial nadie se dé por sorprendido y se establezca cómo los partidos garantizarán espacios para las mujeres en el cargo más importante, pero también en las gubernaturas, en las alcaldías, en los Congresos y hasta en los órganos y dependencias.

Que en la Universidad Nacional Autónoma de México temen que las protestas de estudiantes empiecen a tomar forma de una acción concertada con fines de desestabilización, pues a los cierres de planteles promovidos por jóvenes vinculados a la senadora Citlalli Hernández, secretaria general de Morena, se suma ahora el activismo de dirigentes estudiantiles de finales de los 80, del CEU. “Que alguien les avise que ya pasaron 35 años”, piden desde CU.

Que Altum Tecnologic reapareció en la escena con la intención de ganarse la adjudicación directa para arrendar más de 30 mil equipos de cómputo a la Autoridad Educativa Federal de CdMx, después de que ningún concursante pudo llevarse el contrato. Hay que recordar que en febrero pasado MILENIO documentó cómo la firma de Claudia María Rincón, La reina de las licitaciones, se coludió con otras ligadas a ella misma para simular competencia en perjuicio de Pemex., (Milenio, Al Frente, p.2)

Templo Mayor

UNA DE DOS: o el presidente de México miente… o alguien le miente al presidente de México. Sólo así se puede explicar que tanto el representante comercial de Estados Unidos como el propio embajador Ken Salazar hayan tenido que salir a desmentir a Andrés Manuel López Obrador.

PARA suavizar las críticas por el nepotismo en su gobierno (al nombrar subsecretario al hijo de otro subsecretario), el mandatario salió con la novedad de que Washington había decidido no llevar a un panel de controversia, su reclamo por el tema energético dentro del T-MEC.

PERO como suele suceder con todo lo que se dice en la mañanera, la realidad tiene otros datos. Y tanto la oficina del Representante Comercial estadounidense como el embajador Salazar aclararon que las negociaciones siguen, que su país no ha desistido en su reclamo y que, por supuesto, las cosas pueden acabar mal para México si se llega al panel de controversias.

ANTE el desmentido a lo dicho por el Presidente, se refuerzan entonces las preocupaciones porque Alejandro Encinas Nájera, sin experiencia en el tema, sea el encargado de negociar con los expertos de Estados Unidos y Canadá. ¿Qué podría salir mal?

DA LA IMPRESIÓN de que los panistas de la Ciudad de México están decididos a darle a Morena tooodas las armas para derrotarlos en 2024.

YA DE por sí Claudia Sheinbaum y su equipo los traen a palos con el tema del cártel inmobiliario en Benito Juárez. Y ahora los del PAN terminan a golpes, patadas y sillazos en su contienda interna, en una trifulca que se atribuye al grupo del alcalde Santiago Taboada y el diputado federal Jorge Romero. Las cosas se pusieron tan rudas que hasta parecía asamblea de Morena. Si la idea es sepultar a la oposición en la capital… ¡ahí la llevan los panistas!

MÁS VALE que Claudia Ruiz Massieu y Enrique de la Madrid se lleven casco de protección a la pasarela del PRI, porque aquello pinta para ser, en realidad, una emboscada.

Y ES QUE resulta por demás extraño que justo cuando AMLO urgió a la oposición a definir a sus presidenciables, Alejandro “Alito” Moreno decidió organizar una pasarela de priistas que suenan, aspiran o sueñan con la candidatura presidencial.

AYER pasaron por ahí Beatriz ParedesIldefonso Guajardo y José Ángel Gurría. Y hoy estarán De la Madrid, Ruiz Massieu, el duranguense Esteban Villegas y el coahuilense Miguel Riquelme. Sin embargo, muchos priistas no creen que se trate de un súbito interés por la apertura de parte Alito.

MÁS BIEN, dicen, el cuestionadísimo dirigente nacional del PRI ya tiene a su candidato y sólo le está dando atole con el dedo a los tricolores. Adivine usted quién es el elegido de Alito y por qué pensó en Alejandro Murat. (F. Bartolome, Templo Mayor, Reforma, p. 8)

Bajo reserva

Ebrardistas a la fuerza

usted cuando el canciller rd compartió su número de interactuar con la población? Pues bien, un reportero de i EL UNIVERSAL que escri- | bió a ese número con fines d periodísticos fue incluido, | sin ser consultado, a un 1 grupo llamado “Fíente Na- < cional Ebrardista” en CDMX, donde se promueve al aspirante presidencial morenista. Muchos han abandonado el grupo en de- sacuerdo con ser incluidos sin su consentimiento, y muchos se han su mado, al grado que este frente, en la Ciudad de México, llega casi a 500 participantes. A la fuerza, nos dicen, ni las corcholatas entran.

Cuidan la espalda al nuevo ieíe del SAT

Nos comentan que quien se salvó de com parecer ante diputados, íue el titular dd SAT, Antonio Martíaez Dagnino, quien no asisti- rá a San Lázaro como el subsecretario Gabriel Yorio y el procurador fiscal, Arturo Medina. Quienes lo defendieron aseguraron que su área no era necesaria pues “sólo” se va a discutir d paquete económico para 2023. Algunos hacen notar que la recaudación influye en oómo se obtienen los ingresos y que la principal fuente de ingresos públicos provendrá de los impues tos. Así que, para muchos, seria bueno conocer cómo hará don Arturo para lograr ese nivel de recaudacióa Lo que no se podrá conocer, ya jnistas lograron cubrirte la espalda.

Ken Salazar y el proverbio ruso

Nos hacen ver que el embajador de Esta dos Unidos en México, Ken Salazar, ha evi tado pronunciarse sobre el seguimiento que ha realizado Sedeña de sus actividades, según revelaron correos de Guacamaya Leaks a los que tuvo acceso EL UNIVERSAL. Ayer el di plomático dijo que su gobierno trabaja con varios estados. WE1 gobierno sabe y les infor mamos de lo que estamos haciendo en los es- tadosM. Entonces, si informa de todo, para qué el seguimiento de la Defensa. Confía, pero rifica, dice un viejo proverbio ruso.

Nueva misión para un militar

Ayer se anunció que el director general de la Agencia Federal de Aviación Civil, es el ge neral de División Piloto Aviador Diplomado de Estado Mayor Aéreo retirado, Miguel Enrique Vallín Osuna. Nos hacen ver que d general Vallín recibió su primera misión: lograr lo que sus antecesores no han podido: que México re cupere la Categoría 1 en seguridad aérea, situa ción que mantiene al país, y las líneas aéreas nacionales con al te a la oompetencia internacional. (El Universal, A2, p.2)

Sacapuntas

De gira por Tamaulipas

Al concluir la mañanera de hoy, el presidente, Andrés Manuel López Obrador viajará a Tamaulipas, para encabezar la presentación del Plan de Apoyo a la entidad, y dar un espaldarazo al nuevo gobernador Américo Villarreal; es decir, todo indica que no asistiría a la entrega de la medalla “Belisario Domínguez” a personal del sector salud, en el Senado. Recordemos que acudió al recinto legislativo, en 2019, cuando otorgaron el mismo galardón a Rosario Ibarra de Piedra.

Presencias y ausencias

De los nueve ex presidentes del PRI que en junio se reunieron con el dirigente priista Alejandro Moreno, para exigir su renuncia, tres asistieron a los “Diálogos por México”: Manlio Fabio Beltrones, Pedro Joaquín Coldwell y Beatriz Paredes. Una de las notables ausencias, la del coordinador de los senadores priistas: Miguel Ángel Osorio Chong.

El interés tiene pies

Nos hacen saber que el senador morenista Armando Guadiana Tijerina se apersonó ayer en las oficinas de la Fiscalía General de la República (FGR), que encabeza Alejandro Gertz, por las investigaciones que pesan en su contra. El coahuilense entregó una solicitud de información para saber en qué términos vienen las indagatorias.

Prueba superada

La visita de la actual secretaria de Educación Pública (SEP), Leticia Ramírez Amaya, al estado de Michoacán dio mucho de qué hablar. Y, contrario al escenario de manifestaciones y demandas que se esperaba en Tierra Caliente, la funcionaria sostuvo reuniones con importantes grupos de profesores a quienes escuchó y atendió. Lo que para muchos dejó un buen sabor de boca.

Por la confirmación

Convencidos quedaron los integrantes del Congreso de la CDMX, sobre la participación del Ejército Mexicano en tareas de seguridad, por lo que se espera que este martes, Morena y aliados, den su aval a la reforma constitucional en la materia, un día después de reunirse con el secretario de Gobernación, Adán Augusto López y la Jefa de Gobierno de la CDMX, Claudia Sheinbaum. (El Heraldo de México, La 2, p.2)

En Privado / No, Presidente, no culpe a los ejidatarios

A las pocas semanas que el presidente López Obrador diera el banderazo, el pasado 5 de abril, para que el Ejército construyera los 542.5 kilómetros de los tramos seis y siete del Tren Maya, los altos mandos militares tenían claro que era una obra de enorme dificultad, porque Fonatur no tenía resueltos los derechos de vía y, aun con ellos, era una hazaña que ninguna constructora privada aceptó en esas condiciones y plazos, catorce meses. Hubo quienes comentaron a algunos mandos que de plano le dijeran que era un quehacer imposible en aquellas condiciones.

De los siete tramos del Tren Maya, el uno, Palenque-Escárcega, tiene 228 kilómetros; el dos, Escárcega-Calkiní, 235; el tres, Calkiní-Izamal, 172; el cuatro, Izamal-Cancún, 257; el cinco, Cancún-Tulum, 121; el seis, Tulum-Bacalar, 254, y el siete, Bacalar-Escárcega, 287. Total: mil 555.

De éstos, poco más de una tercera parte están en los dos últimos tramos no considerados en el proyecto original pero que López Obrador, desde la facilidad del discurso, les ordenó construirlo.

Y como los militares no discuten las órdenes, las obedecen, se fueron a la selva el mismo 21 de marzo pasado, tras la inauguración del AIFA.

Ayer, seis meses después, el Presidente dijo por primera vez que es posible que no termine el tramo siete y culpó a ejidatarios, a los que amenazó con exhibirlos.

Y es posible que el tramo seis tampoco.

Pero no, Presidente, no son los ejidatarios ni los militares. Fue usted por no prever y su gobierno, Fonatur, por no resolver.

Y que cada quien asuma.

RETALES

  1. PUNTEROS. Así como el Presidente destapa a los precandidatos de la oposición, para ésta el mejor candidato de la 4T sería Marcelo Ebrard, lo que sabe, cada día empuja más a Adán Augusto López Hernández y mantiene a Claudia Sheinbaum. Por eso fue muy interesante seguir el encuentro que tuvieron ayer por la reforma constitucional para extender la acción de las fuerzas armadas en seguridad pública hasta 2028;

  1. AHORROS. Daniel Becker, presidente de los banqueros, dijo que ha propuesto a Ricardo Monreal que no haya plazo fatal para que los ahorradores que no han movido sus cuentas puedan reclamar su devolución en cualquier momento. Monreal tiene que decidir si hace caso a la exigencia de López Obrador de endosar esos mostrencos a sus programas sociales, como exigió, o si van, parte y parte, a la beneficencia pública y a las policías, como aprobaron los diputados; y

  1. RESPUESTA. El viernes el Presidente anunció que Estados Unidos, no mencionó a Canadá, había decidido no irse al panel, dentro del T-MEC, por su política de energía eléctrica. Pero la oficina comercial en Washington dijo que esa posibilidad está viva, que el proceso sigue, como lo confirmó el embajador Ken Salazar, y pregunto: ¿quién lo volvió a engañar? (Joaquín López-Dóriga, Milenio, Al Frente, p.3)

Frentes Políticos

La realidad en números. El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, que dirige José Nabor Cruz, presenta evaluaciones objetivas y con rigor metodológico. Y el más reciente estudio está por presentarse. Se trata de las estadísticas más recientes en torno al Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024. Cómo va, en qué se atora, qué metas se cumplen. Este cúmulo de información dará mucho de qué hablar. El compendio de indicadores contemplará 10 sectores, 32 programas, 152 objetivos, 180 metas para el bienestar y 374 parámetros asociados. La radiografía del sexenio, sin maquillaje. El dato duro. El devenir histórico del país, en cifras confiables. Ya veremos de qué lado se inclina la balanza.

Investigación a fondo. El fiscal de Morelos, Uriel Carmona, aseguró que ya tienen “muy definidos” los rasgos fisonómicos de los autores materiales del asesinato de la diputada Gabriela Marín. Además, informó que se fincarán responsabilidades a los policías que no preservaron correctamente la escena del crimen. El funcionario difundió el video donde se observa a un carpintero, a quien las autoridades han convertido en héroe, robando la bolsa de la diputada, quien fue asesinada en Cuernavaca. No se descarta que pudiera estar relacionado con el feminicidio. José Manuel García Arciniega no ayuda, sino que se lleva la bolsa de la diputada. Arrebata sus pertenencias a una mujer muerta, a esta inmoralidad nos estamos enfrentando.

A rescate tricolor. La priista Beatriz Paredes propuso a su partido que la o el candidato a la Presidencia sea producto de una elección primaria o una consulta a las bases. Asegura que el PRI no permitirá la elección de Estado que prepara Morena, y afirma que la elección del 2024 será histórica, porque hay intención de perpetuarse “para imponer nuevos paradigmas”. La 4T se juega su continuidad, enfatizó, “aplastando la Constitución y las instituciones”. Hace 35 años esa petición les costó a Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez que los expulsaran del PRI y fundaron la “corriente democratizadora”, que dio paso al PRD. Pero los tiempos cambian, ¿o no?

Ganas de sobra. La diputada Kenia López Rabadán anunció su intención de contender para la Jefatura de Gobierno por parte del Partido Acción Nacional. “Seguiré trabajando para la CDMX”, escribió. “Voy a ser la candidata de mi partido para la Jefatura de Gobierno. ¡Vamos a ganar la CDMX!”… Sin embargo, para ese cuadro hay perfiles varios en el panismo, y los mismos militantes se preguntan si la legisladora tendrá la fuerza política para contender verdaderamente, pues otra quien ha levantado la mano es Xóchitl Gálvez. López Rabadán es plurinominal, es decir, nunca han votado por ella. Veremos qué apoyo tiene cuando pise las calles y se enfrente a la realidad… Sobre aviso no hay engaño.

Histórico. Evelyn Salgado, la primera mujer gobernadora de Guerrero, ante más de 5 mil asistentes en la Casa del Pueblo, destacó que se han sentado las bases de la transformación, y que “Guerrero tiene un gobierno de territorio, eficiente, transparente, incluyente e innovador”, durante la rendición de su primer informe. Expresó que ha desterrado la corrupción y el soborno en todas sus formas en la administración pública estatal, bajo los postulados de no mentir, no robar y no traicionar al pueblo. “¡No estás sola!”, le gritaron. “No les voy a fallar. ¡Nunca más un gobierno rico con pueblo pobre!”, reiteró. Año uno de una mujer en la Casa de Gobierno, y el cambio ya se nota. Va bien. (Excélsior, Nacional, p.13)

Astillero

El dominante general secretario // Justificaciones de Adán // Guacamaya y Tabasco // Paredes, Beltrones y Alito

No hay ninguna falta de respeto del diputado Sergio Barrera Sepúlveda, de MC, en una carta que envió a Luis Cresencio Sandoval, titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), en relación con un encuentro con diputados federales que el general secretario ha pospuesto con aires nada republicanos. (Si hubiera alguna otra comunicación oficial de Barrera, que fuera irrespetuosa, ayer no informó sobre ello el secretario de Gobernación, fuente informativa de las extravagantes pretensiones justificatorias del delicado desdén castrense a lo civil).

Pero, aun cuando en este caso un legislador federal hubiese utilizado términos susceptibles de ser entendidos como irrespetuosos, ningún secretario de Estado (a fin de cuentas, forman parte del Poder Ejecutivo federal, quien nombra y remueve libremente a estos funcionarios, aunque todos los militares han terminado su sexenio) puede legítimamente argüir tales desbordamientos verbales, presuntos y opinables, para eludir lo que justamente debe ser un espacio de libre expresión (incluso con excesos, que la Constitución salvaguarda en cuanto correspondan al ejercicio de la representación pública), de confrontación de ideas y de revisiones, tan ríspidas como suele ser el debate en las cámaras, de las posturas de cualquier servidor público, militar o no.

No ha sido la posposición del encuentro con los diputados el único punto polémico. También lo es el hecho de no acudir a un recinto propio del poder convocante, el Legislativo, sino establecer que fuera en el campo del convocado, en instalaciones militares. La oposición a ese verdoso predominio político, más que inmobiliario, es la esencia de la irrespetuosidad del parlamentario naranja.

El episodio es agravado por las ligeras expresiones, por decir lo menos, del secretario y precandidato presidencial López Hernández, quien aventuró que la Comisión de Defensa Nacional no es el ámbito preciso para que el secretario de la Defensa Nacional realice una reunión de trabajo (¿cuál sería entonces, secretario López Hernández, la comisión adecuada, la de Asuntos sin Importancia?). El motivo de la tentativa de reunión de diputados con el general Sandoval es la comprometedora filtración de datos de la Sedena que hizo un colectivo de presuntos hacktivistas que han usado la etiqueta Guacamaya. Es absolutamente natural, obligado, que se convoque al titular de esa secretaría para que informe a la correspondiente comisión legislativa sobre lo sucedido.

El propio secretario López Hernández debería responder a los señalamientos, desprendibles de esas filtraciones hasta ahora no desmentidas técnicamente, de que, durante su paso por el gobierno de Tabasco, personajes del crimen organizado se encargaron de la Secretaría de Seguridad y el mando policiaco directo, con permanencia duradera.

No es un despropósito el pedir claridad en ese tema, aunque ayer el planteamiento matutino ante el Presidente de la República llevó a éste a defender a su paisano, con una fuerte referencia de los vicios que afectan al periodismo convencional, mayoritariamente entregado al golpeteo del jefe del Ejecutivo y sus políticas, pero sin entrar al persistente fondo del asunto: la entrega o no de posiciones en áreas tabasqueñas de seguridad a miembros de un expansivo cártel.

Astillas

Es muy creativo el cinismo de Alejandro Moreno, Alito. Primero descarrila la alianza denominada Va por México y ahora propone, con su vehemencia adaptable a toda circunstancia, que los damnificados de sus maniobras, PAN y lo que queda del PRD, más MC, exploren posibilidades de hacer alianza rumbo a 2024… De inmediato, la priísta histórica Beatriz Paredes levantó la mano para proponerse como candidata a la Presidencia de la República… Por lo pronto, Paredes propició la reaparición en actos públicos de Manlio Fabio Beltrones, quien tuiteó sobre el ejercicio político democrático que realiza el PRI… Y, mientras el embajador de Estados Unidos, Ken Salazar, dice que seguirá trabajando con gobiernos de México, ¡hasta mañana! (Julio Hernández López, La Jornada, Política, p.8)

Razones / Culiacanazo: empoderamiento y debilidad

Estaban siguiendo a Ovidio Guzmán López desde hacía casi un mes. Ovidio, uno de los hijos de El Chapo, controlaba laboratorios para procesar fentanilo en Culiacán, varios de los cuales habían sido descubiertos semanas atrás, y cuyo producto era enviado a Estados Unidos, país donde ha causado miles de muertes.

Lo cierto es que el jueves 17 de octubre de 2019, en la mañana, una unidad militar especializada, que había detenido decenas de narcotraficantes importantes en los últimos años, en la mayoría de los casos sin disparar un solo tiro, tenía ubicado a Ovidio: iría a comer a una de sus casas, donde vivía su esposa con sus tres hijas. Ovidio pensaba que no tenía orden de aprehensión. No sabía que ya había una orden de extradición, incluso que estaba en camino, ese mismo día, hacia Culiacán, personal de la Interpol para cumplimentarla una vez que fuera detenido.

Participaba de la operación el comando militar, más un equipo de la unidad antinarcóticos de la Policía Federal (ya en vías de convertirse en Guardia Nacional), que debían realizar legalmente la detención y había un contacto directo con la Fiscalía General para que el MP le pidiera a un juez, en cuanto se localizara con seguridad a Ovidio, la orden de cateo para detenerlo. Muy poco antes de comenzar el operativo se pidió apoyo a la zona militar de Culiacán, y se desplegaron más de 100 elementos para realizar un círculo de seguridad en torno a la zona de Tres Ríos, donde vivía Ovidio. Esos grupos no sabían cuál era el objetivo del operativo que se estaba montando.

Cerca de las dos de la tarde, llegó Ovidio a su casa. Inmediatamente después, el comando rodeó la vivienda y le pidió a Ovidio que se entregara, mientras esperaba la orden judicial: en el mejor de los casos tardaría media hora, nunca más de tres horas. Las fotos que se difundieron de ese operativo se le tomaron a Ovidio en el garaje de la casa, cuando trató de negociar su detención. Se comunicó con su gente, y lo que pidió fue un abogado.

Lo que sucedió después no estaba previsto porque nunca había sucedido. Comenzaron las llamadas y dudas en la Ciudad de México y no se podía trasladar a Ovidio. Unos 20 minutos después de que se rodeara con fuerzas de seguridad federal la casa de Ovidio, comenzaron las agresiones no desde dentro de la casa, sino desde afuera hacia la casa, contra el círculo de seguridad implementado en torno de la misma, las que comenzaron a ser repelidas por los elementos militares. El problema es que de esa forma se ponía en peligro, incluso a la propia familia de Ovidio, a un nivel tal que los soldados le entregaron a su esposa, a su suegra y a sus niños chalecos antibalas.

Según las versiones fidedignas a las que hemos tenido acceso, ese comando podía mantener el control de la vivienda si eso era necesario, pero al mismo tiempo que el comando era atacado, comenzaron otros ataques en la ciudad, y también comenzaron a trasladarse hacia Culiacán sicarios de otras ciudades y estados (sobre todo Durango), al mismo tiempo que se ofrecía entre 20 y 40 mil pesos a cualquiera que participara en los bloqueos.

El problema se agudizó cuando un convoy del Ejército que estaba a 200 kilómetros de Culiacán, en El Fuerte, fue retenido por un grupo de sicarios y cuando se secuestró una pipa con combustible y se amenazó con hacerla estallar dentro del multifamiliar donde viven familias de militares, mismo que fue balaceado por los agresores.

No hubo improvisación en el operativo. Sí se tenía previsto, había sucedido en otros operativos similares, reacciones y bloqueos, por supuesto también enfrentamientos, pero nunca había ocurrido que esos ataques se dirigieran contra la población civil, incluso a muchos kilómetros del lugar de los hechos. Tampoco que las autoridades civiles fueran atenazadas por las dudas.

Cuatro horas después de iniciado el operativo, el comando militar recibió la orden de retirarse. Sí se hubiera podido establecer un cordón que protegiera el trayecto hacia el aeropuerto, pero existía la convicción de que en el camino habría combates y que, además, los sicarios sacrificarían a los rehenes que habían tomado en Culiacán y en otras localidades. Cerca de las seis de la tarde, el operativo en sí había concluido y había iniciado la retirada.

Culiacán seguía en llamas, Ovidio quedó libre y unos 50 reos se fugaron de la cárcel. Un soldado murió, nueve quedaron heridos, uno de gravedad; los sicarios tuvieron numerosas bajas, pero se llevaron a la mayoría de sus muertos y heridos. La orden de cateo nunca llegó. Según lo ha declarado él mismo, la orden de la retirada dejando libre a Ovidio la dio el propio presidente López Obrador.

El culiacanazo implicó un antes y un después en la lucha contra el narcotráfico en México. Nunca antes se había dado un levantamiento de esa intensidad para evitar una detención, pero, sobre todo, nunca antes se había claudicado de tal forma ante la presión de los criminales.

En términos de seguridad y de lucha contra el narcotráfico, el culiacanazo es algo así como el Ayotzinapa de la administración López Obrador. Nunca antes el Estado se había mostrado tan débil ante los criminales al grado de dejar en libertad a un detenido para que no hubiera enfrentamientos. El culiacanazo fue la mejor demostración de que el crimen organizado ya no dudaba en desafiar al Estado y que éste tampoco dudaba en dar marcha atrás ante las presiones. Los costos de esa debilidad gubernamental y de ese empoderamiento criminal los seguiremos pagando durante años. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p.10)

Estrictamente Personal / A tres años del culiacanazo

El tercer aniversario del culiacanazo, el episodio donde el crimen organizado doblegó al Estado mexicano, pudo haber pasado relativamente desapercibido, pero el presidente Andrés Manuel López Obrador no pudo contenerse y ayer habló de las obras públicas que se han hecho en Badiraguato, el municipio en la sierra donde nacieron Joaquín el Chapo Guzmán; Ismael el Mayo Zambada, jefe del Cártel de Sinaloa, y Rafael Caro Quintero, uno de los fundadores del Cártel de Guadalajara. No había necesidad de ello, pero ya que el Presidente no es tonto, uno puede pensar que lo que hizo fue burlarse de todos, como suele hacerlo.

Pero más allá de sus motivaciones, el culiacanazo será uno de los momentos que definirá el sexenio de López Obrador y lo marcará para toda la vida. Quizás esto no lo crea, pero así será. Demostró la ineficiencia de las Fuerzas Armadas, la incompetencia de la Secretaría de Seguridad Pública y, sobre todo, fue el momento donde el Presidente se arrodilló ante el Cártel de Sinaloa, con lo que se socializó una actitud que sembró la eterna sospecha de su complicidad con la organización. López Obrador siempre lo ha negado, pero su inclinación por los sinaloenses ha sido evidente.

Lo trata con un respeto que no le depara a nadie, y en su momento puso a trabajar a su gabinete para que explorara las vías para que el Chapo Guzmán pudiera terminar su condena en México. El Cártel de Sinaloa está exento de cualquier ofensiva federal, y sus líderes y estructura están intactos. En Badiraguato, presumió, está construyendo carreteras que cruzan la sierra, lo que, si uno conoce la región, podría interpretar que se están abriendo mejores vías para que el cártel envíe eficientemente fentanilo y otras drogas al mercado estadounidense. Y no sólo eso. El único proyecto hidráulico serio del sexenio está en Sinaloa.

El culiacanazo sorprendió a muchos por la forma como las milicias del Cártel de Sinaloa doblaron a las Fuerzas Armadas para que liberaran a Ovidio Guzmán López, hijo del Chapo. Visto en retrospectiva, hace tres años se dio un choque en el gobierno, entre quienes querían detenerlo, atendiendo una solicitud de extradición de Estados Unidos, y quienes buscaron sabotear el acto. La Fiscalía General está investigando quién saboteó la operación, pero son públicos los autores: la Secretaría de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional, por la planeación del operativo, y el Presidente por cancelarlo, sin reanudarlo hasta la fecha.

La planeación revela mucho de lo que sucedió ese día. Contra todo el conocimiento, no se hizo de madrugada, cuando las defensas bajan, sino al mediodía, con todo el movimiento en una zona de alta vialidad. Tampoco se estableció un perímetro de seguridad para frenar un esperado intento de rescate, y se colocaron retenes tan vulnerables que, cuando llegaron los criminales, los saludaron y dejaron pasar. No hubo un plan de extracción, requisito indispensable en ese tipo de operaciones, para sacar rápidamente a Guzmán López del lugar donde estaba detenido y sacarlo de Culiacán.

El comando que lo detuvo pertenecía a las unidades especiales de la Policía Federal, que lo capturó rápido y sin un balazo. Estuvieron en la sala de su casa con el joven sentado, sin recibir ninguna instrucción. Quienes intervinieron en su detención no la consumaron porque nunca salió de su casa, limitándose a aplicar meramente la doctrina de abrazos, no balazos, para que “persuadiera” –verbo utilizado por el general Sandoval– a sus hermanos, principalmente a Iván Archivaldo, a que dejaran de atacar a los militares y que permitieran la detención. Sus hermanos no le hicieron caso y duplicaron las amenazas. El comando que lo había capturado pidió refuerzos para sacarlo de ahí, pero nunca llegaron. La solicitud del helicóptero Blackhawk para extraerlo, tampoco. La única orden que recibieron fue que lo dejaran en libertad.

La línea de tiempo que dio a conocer el secretario de la Defensa, general Luis Cresencio Sandoval, el 18 de octubre de hace tres años, no refleja una “acción precipitada”, como dijo el gabinete la víspera, sino la incompetencia de quien diseñó la operación y la falta de conocimiento de campo y de información de quienes la aprobaron. El arquitecto del culiacanazo, el general Luis Rodríguez Bucio, jefe de la Guardia Nacional, bajo las órdenes formales del exsecretario de Seguridad Alfonso Durazo, aunque en realidad al mando del general Sandoval, no apareció en la conferencia de prensa donde se reconstruyó la ruta de la derrota de las instituciones.

La descripción de cómo sucedieron los eventos ese día es la radiografía de un gobierno incapaz, estratégica, táctica y operativamente, y que ante el chantaje de criminales de enfrentarlos militarmente, aceptaron sus condiciones. Durazo justificó que no usaron la capacidad de fuego porque habría significado iniciar una lucha armada y pérdida de muchas vidas. Días después, el Presidente esgrimió el mismo argumento, para explicar la liberación de Guzmán López. Era un pretexto válido, pero lo que fue inconcebible es que se olvidaran de él. No había ninguna acusación contra él, explicó Durazo, y sencillamente dejaron que se internara en la sierra y continuara sus actividades criminales.

La Fiscalía General determinará, aunque lo mantenga en secreto, si el actuar de los militares respondió a una colusión con el Cártel de Sinaloa, pero la planeación del operativo no deja dudas de que, por omisión o comisión, saboteó la misión. El Presidente está en un peor casillero, porque al haber reconocido varias veces en público que él ordenó la liberación de Guzmán López, admitió varios delitos de él y su gabinete, al haber mentido, ser omisos y confirmar que incumplieron con sus responsabilidades. La operación pudo haber continuado, afuera de Culiacán, pero, al suspenderla, el Presidente saboteó un final exitoso.

Si López Obrador cree que todo esto se olvidará y quedarán impunes las violaciones a la ley en el culiacanazo, se equivoca. Es probable que se proceda judicialmente contra los involucrados, aunque el Presidente siga riéndose de todos, por ahora. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, p.32)

El asalto a la razón / Que le cobre a quien se la hizo

A una semana de que GuacamayaLeaks difundiera documentos de la Secretaría de la Defensa Nacional y el Centro Regional de Fusión de Inteligencia sobre probables ligas de funcionarios de Seguridad y de la policía estatal de Tabasco, designados por Adán Augusto López, con el cártel Jalisco Nueva Generación, la reportera Dalila Escobar le preguntó a López Obrador si habló ya con el general secretario y qué podía decir.

En vez de responderle, AMLO divagó y despotricó:

“Hay muchos ataques de la prensa conservadora en contra nuestra (pero) la gente nos tiene confianza y saben que nunca vamos a traicionarlos (sic). Y que no se olviden los conservadores —además, de lo que decía Juárez, que el triunfo de la reacción era moralmente imposible—, que no se olviden de que nuestro criterio, nuestro ideal, es no mentir, no robar y no traicionar al pueblo”.

— Son informes —quiso replicar la periodista, pero no pudo concluir.

“No. Es que con ustedes no voy a poder, porque es una prensa y medios de información…”.

—Pero son informes de la Sedena —interrumpió ahora la reportera.

“…que están dedicados por completo a atacar al gobierno. Tienen todo su derecho a informar o a desinformar, pero también nosotros tenemos nuestro derecho a replicar”.

—Son informes de los propios centros regionales de inteligencia…

“Sí, sí, sí, no, no, no, no…”.

—¿No hay consecuencias?

“Muchísimas mañas o prácticas para golpear. El hampa del periodismo lo sabe muy bien cómo hacerle y sigue vigente la máxima de que la calumnia, cuando no mancha, tizna”.

—¿La Sedena no saldría a negar estos informes?

“No, pero no voy a polemizar contigo. Tú traes un propósito, o sea, es una línea (…), como la mayoría (sic) de las estaciones de radio, de televisión, conductores de radio, articulistas, intelectuales orgánicos. Son campañas sucias, guerras sucias (…). Afortunadamente, y le agradezco mucho al pueblo de México porque nos tienen confianza y todas esas campañas, que en otros tiempos eran muy eficaces, ahora ya no les resulta a nuestros adversarios, los conservadores, los que no quieren el cambio, los que no quieren la transformación, los reaccionarios, clasistas, racistas, corruptos. Entonces, vamos a seguir adelante, no nos vamos a detener. Y siempre van a estar inventando cada semana algo nuevo…”.

Lo cierto es que lo dizque inventado consta en documentos del Ejército hackeados por Guacamaya sin la menor complicidad de cualquiera de los medios y periodistas aludidos por el Presidente.

Su iracundo soliloquio parece tener como único motivo su admiración por Julian Assange, perseguido judicialmente por haber hackeado 2.2 terabytes de información sensible que distintos gobiernos mantenían en secreto. Personaje que López Obrador considera “héroe de la libertad de expresión” merecedor de asilo en México.

Por eso es de la idea de no denunciar el atraco de Guacamayas que, con la ordeña de seis terabytes de la Sedena casi triplica la temeraria, ilegal y muy periodística hazaña de Assange y prefiera culpar a sus “adversarios” de siempre… (Carlos Marín, Milenio, Política, p.7)