Los sueños y las pesadillas migrantes no tienen fronteras. (Contraportada, La Jornada, P. 32)
EN LO QUE se refiere al cumplimiento de México en las metas contra el Cambio Climático, las cuentas cuadran, pero no están bien. Y es que Andrés Manuel López Obrador pretende verle la cara a los acuerdos internacionales por medio de su contrarreforma eléctrica.
TOMEN lápiz, papel y hagan cuentas: el compromiso del Estado mexicano es que, para 2024, el 35 por ciento de la generación sea de energías limpias. Y el Presidente dice que lo van a cumplir al aumentar la producción hidroeléctrica. El truco está en que no se reducirán las energías sucias. Al contrario: ¡subirán!
Y ES QUE la iniciativa no contempla la reducción de energía proveniente de las plantas que consumen combustóleo o carbón. Lo que busca la contrarreforma es, simple y sencillamente, sacar del mercado a los particulares y eliminar las regulaciones que tanto molestan a la CFE. Vaya, hasta los Certificados de Energías Limpias quieren desaparecer.
SI SE LLEGA a enterar Greta Thunberg, seguramente dirá en sueco que tanta suciedad: “Está de la tiznada”.
POR CIERTO que casualmente el día que llegó el enviado especial de Joe Biden para el Cambio Climático, Rocío Nahle salió muy brava a decir que nadie “de fuera” le va a decir a México si la reforma eléctrica está bien o mal.
EN CAMBIO, al Presidente se le quitó lo gallito frente a John Kerry, pues le dijo que “somos aliados” en la defensa del medio ambiente. Si el norteamericano se llega a enterar de la reforma eléctrica, va a decir que con esos aliados… no necesita enemigos.
PERDIERON pero ganaron. La alianza opositora PRI-PAN-PRD pasó su primera prueba de resistencia al votar en bloque contra la aprobación del Paquete Fiscal 2022. Al día siguiente de las elecciones del 6 de junio, la gran duda era si la coalición electoral podría convertirse en un bloque legislativo, Al menos hasta ayer, la cohesión se mantuvo. Habrá que ver si su unión resiste el corto circuito de la contrarreforma eléctrica.
NO ES terrorismo, pero… todos los mayores de 18 deberán registrarse ante el SAT aunque no paguen impuestos. La medida aprobada por los diputados tiene tanta lógica como obligarlos a sacar su licencia de conducir… ¡aunque no sepan manejar!
LA EMPRESA Apple presentó ayer sus nuevas computadoras MacBook Pro y gran decepción causó el hecho de que ni siquiera su chip M I Max es capaz de procesar los “otros datos”. (F. Bartolomé, Reforma, p. 10)
La guerra de Morena en el Senado
Dentro de la bancada de Morena en el Senado hay una guerra cada vez menos soterrada entre los llamados puros y los moderados. Los puros, nos comentan, no pierden oportunidad de criticar lo que el coordinador de la bancada, y presidente de la Junta de Coordinación Política, Ricardo Monreal, haga o deje de hacer. Nos comentan que este grupo, que está en contra de las aspiraciones presidenciales del senador, cada que don Ricardo dice o hace algo que no les parece desatan sus fuerzas robóticas en redes para caerle a palos al zacatecano. La más reciente molestia de este grupo de morenistas en el Senado tiene que ver con el exhorto que Monreal hizo al director de la Comisión Federal de Electricidad, Manuel Bartlett, para que tenga prudencia en sus declaraciones para que estas no afecten las pláticas y negociaciones de la reforma eléctrica del presidente Andrés Manuel López Obrador. Indignados, algunos de algunos de estos senadores lanzan la pregunta: ¿de qué lado está Monreal? Sin embargo, lo hacen en privado, o por medio de terceros en las redes. La iniciativa presidencial en materia eléctrica, nos hacen ver, no sólo ha puesto a prueba la solidez y cohesión dentro PRI y del bloque opositor que conforman con el PAN y el PRD sino también del partido en el poder.
AMLO y Kerry en “La Reina Roja”
El presidente Andrés Manuel López Obrador comió ayer con John Kerry, enviado especial del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, para el cambio climático en el restaurante La Reina Roja, de la zona arqueológica de Palenque, Chiapas, donde estuvieron acompañados por el canciller Marcelo Ebrard, el embajador de México en Washington, Esteban Moctezuma, y su homólogo estadounidense Ken Salazar. Nos dicen que, entre aguas frescas y platillos típicos, los mexicanos continuaron con el trabajo de convencimiento a la delegación estadounidense de invertir para ampliar el programa Sembrando Vida a Centroamérica. Parte que, por cierto, Kerry no mencionó en los discursos oficiales, pero sí destacó la labor del presidente mexicano por reforestar los bosques.
Una maniobra de distracción
Y a propósito del encuentro entre el presidente Andrés Manuel López Obrador y John Kerry, nos comentan que ayer se vivió lo que se puede interpretar como una maniobra de distracción. Llamó la atención que el Presidente llegó al ejido José Castillo Tielmans, de Palenque, Chiapas, a bordo de una camioneta “Sprinter” de la Secretaría de la Defensa Nacional, similar a las que ocupan para transportar a altos mandos castrenses. En esta ocasión su equipo y la Sedena decidieron no usar las tradiciones Suburban negras, que ya son identificadas por todos sus seguidores y también por aquellos que le han bloqueado el paso. (Bajo Reserva, El Universal, p. 2)
1. Unidos por el planeta. En el marco de la presentación del programa Sembrando Vida a John Kerry, enviado especial del presidente John Biden para temas del clima, el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que México contribuirá “con la sabiduría de su pueblo” a frenar el cambio climático y reforestando el territorio. Anunció que el país hará su parte para alcanzar los objetivos de reducir las emisiones de dióxido de carbono y caminar hacia una transición energética. “Nosotros vamos a apoyar el plan que está promoviendo el presidente Biden, a través del señor Kerry, vamos a respaldarlo, apoyarlo a nivel mundial”, refrendó López Obrador. ¿Querían soluciones para frenar la migración? Ahí tienen una muy importante. El programa Sembrando Vida es la tabla de salvación.
2. Comienza el desfile. “Yo no iré a la cárcel por omisión y daré parte a las instancias del Estado y la Federación por los cien millones de pesos que pagó Adela Román Ocampo por una obra que no hizo”, afirmó la presidenta municipal de Acapulco, Abelina López Rodríguez. Acusó que su compañera de partido, Morena, nunca hizo la obra de la Rivera La Sabana, pero aun así la pagó. Señaló que sobre esta irregularidad ya tiene conocimiento el titular del Órgano de Control Interno, Dante Tepetate Hernández, que, dicho sea de paso, fue impuesto al final del gobierno de Adela Román. Han sido revisadas con notario 311 obras que heredó el gobierno y no pintan bien. Corrupción cero, trátese de quien se trate.
3. ¿Será? Tras pasar más de dos años en prisión, la extitular de la Secretaría de Desarrollo Social, Rosario Robles Berlanga, podría abandonar el penal femenil de Santa Martha Acatitla mañana miércoles 20 de octubre, cuando el juez de control, Ganther Alejandro Villar, revise la medida cautelar impuesta a la exfuncionaria, quien fue acusada del delito de omisión. El juez ordenó que Robles fuese trasladada de Santa Martha al Reclusorio Sur. La defensa de la exsecretaria consiguió el amparo, ya que fueron desestimados todos los argumentos por los que se mantenía en prisión. ¿Venganza o justicia?, ¿algún día lo sabremos?
4. De fiesta. Al inaugurar la exposición fotográfica SEP: 100 Años de Educación en México, en el Bosque de Chapultepec, la secretaria de Educación Pública, Delfina Gómez, expresó su reconocimiento a la función docente, al asegurar que la posibilidad de enseñar y compartir conocimientos es la forma más noble de convivencia social. “Yo he sido maestra por muchos años y amo mi profesión, considero que enseñar es un privilegio”. Señaló que la institución trabaja en la construcción de un aprendizaje para todos y aspira a un conocimiento para cimentar valores y abrir puertas a una sociedad más justa. José Vasconcelos impulsó la educación indígena, la rural, la técnica y la urbana. Emularlo, difícil no debe ser.
5. Coincidencias y discordancias. Zacatlán de las Manzanas es una de las poblaciones más famosas de la Sierra Norte de Puebla. Ahí, el priista José Luis Márquez Martínez protestó como presidente municipal y, además de que se estrenó entregando ambulancias, patrullas y camiones recolectores de basura, en el ámbito político sucedió una simbiosis inusual. Se produjo el diálogo como puente entre Morena y el PRI. El singular acto reunió a personajes de ambos partidos y fue presidido por el gobernador Miguel Barbosa, quien no dudó en enfatizar las diferencias entre institutos políticos. El nuevo alcalde expresó concepciones distintas a las del gobernante; pero la sorpresa fue la ovación de la tarde: se la llevó el exgobernador de Puebla, Melquiades Morales Flores. Lo de hoy es el acercamiento, el diálogo y el apoyo. (Frentes Políticos, Excélsior, p. 15)
Que ya instalado como defensor legal de cinco coacusados por el desplome de un tramo elevado de la Línea 12 del Metro, Gabriel Regino así respondió sobre la posibilidad de que las acciones de la fiscalía capitalina lleven copia para Marcelo Ebrard: “Si camina como pato y grazna como pato, creo que es un pato”. El abogado era conocido como Jefe Tigre cuando fue subsecretario de Seguridad Pública, con el hoy canciller de jefe policiaco, en la gestión de AMLO como jefe de Gobierno capitalino.
Que en medio del enfrentamiento entre la CFE y los empresarios por la reforma eléctrica, el coordinador de Morena en el Senado, Ricardo Monreal, aseguró que la polarización y la descalificación de actores externos al Congreso complicarán la construcción de acuerdos entre los legisladores, por lo que ofreció que se escuchará a todos, “incluyendo a Manuel Bartlett”, pero no pueden adelantar lo que la ley vaya a decidir.
Que hablando de “consensos”, entre protestas de la oposición, con 260 votos a favor y 218 en contra, la Cámara de Diputados aprobó en lo general la miscelánea fiscal 2022 que, entre otros aspectos, prevé la inscripción obligatoria de jóvenes a partir de los 18 años en el Registro Federal de Contribuyentes y el límite a la deducción de donativos a ONG.
Que a dos semanas de la batalla entre reos pertenecientes a cárteles mexicanos y colombianos en una cárcel de Guayaquil, con saldo de 119 muertos en una de las peores masacres en América Latina, el presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, echó a su ministro de Defensa, decretó el estado de excepción y declaró que en las calles hay un solo enemigo: el narcotráfico. (Trascendió, Milenio, Al frente, p. 2)
El domingo pasado, por segunda vez en dos semanas, miles de salvadoreños marcharon en la capital de su país para protestar por diversas medidas adoptadas recientemente por el presidente Nayib Bukele; las más cuestionadas, la adopción del bitcoin como moneda de curso legal, el pase a retiro de 249 jueces, una tercera parte del total, y la gestión de una normativa que posibilitaría la reelección presidencial inmediata.
La primera de esas determinaciones ha sido percibida en la nación centroamericana como temeraria, debido a las bruscas y volátiles variaciones de las criptomonedas en los mercados internacionales, lo cual podría introducir una peligrosa inestabilidad en las finanzas de El Salvador. En cuanto a la disposición del Congreso –dominado por partidarios de Bukele– de pasar a retiro a los jueces mayores de 60 años o con 30 de servicio, diversos sectores de la sociedad la perciben como un intento del mandatario por controlar al Poder Judicial.
Ambas acciones, sumadas a los intentos de Bukele por modelar un marco legal que le permita reelegirse, son indicativas de una deriva autoritaria que causa alarma en las oposiciones partidistas de derecha e izquierda, organizaciones sindicales, feministas, ambientalistas y de defensa de los derechos humanos.
Si bien Bukele se burló del número de manifestantes –unos 4 mil, según estimaciones de medios internacionales– señalando que la marcha fue un fracaso, y aunque mantenga el dominio del Poder Legislativo y conserve un amplio margen de simpatía entre la población, lo cierto es que semejante confluencia de visiones divergentes y hasta contrapuestas en una protesta antigubernamental podría marcar el punto de viraje e incluso el de declinación del excéntrico presidente que se autodefine como Emperador de El Salvador en su cuenta de Twitter.
La situación de los otros mandatarios del denominado Triángulo del Norte de Centroamérica, conformado además por Honduras y Guatemala, es peor que la del salvadoreño. En el primero de esos países, el presidente Juan Orlando Hernández se encuentra acorralado por las crisis económica y de inseguridad, los impactos de recientes fenómenos meteorológicos y los señalamientos de Washington por su presunta participación en el narcotráfico; a su vez, el jefe de Estado de Guatemala, Alejandro Giammattei, enfrenta un amplio repudio social, además de investigaciones judiciales por supuestos sobornos recibidos de empresarios rusos interesados en concesiones mineras y portuarias.
Cada cual a su manera, Bukele, Hernández y Giammattei, son producto de la descomposición política de sus respectivas naciones y de una crónica supeditación a Estados Unidos. Lo anterior reviste interés para México, no sólo por la vecindad o cercanía geográfica y por lo que una mayor inestabilidad en uno o varios de esos países hermanos podría representar en términos de multiplicación exponencial de los flujos migratorios, sino también porque es indicativo de las complejidades a las que se enfrenta la aplicación de los programas sociales del gobierno de Andrés Manuel López Obrador en esas naciones en forma conjunta con Estados Unidos, tal y como se ha ido configurando en los contactos entre el mandatario mexicano y su homólogo Joe Biden. (Editorial, La Jornada, Editorial, p. 2)
La cohesión en un grupo político que busca el poder dura hasta que se conquista. Después, es otra historia. Es el caso de Morena, el movimiento que encaramó a Andrés Manuel López Obrador en la Presidencia, que no es distinto al comportamiento que tuvo el PAN cuando comenzó a ser gobierno, o del PRD cuando empezó a ganar elecciones. En Morena todo era una unidad política hasta que la posibilidad real de llegar al poder apareció en el horizonte, y como sucedió con otros partidos, comenzaron a aflorar sus diferencias y contradicciones, que se han acentuado ahora que se empieza a otear la pérdida del poder de su líder.
No es que los patos estén comenzando a dispararle a las escopetas, sino que ya empieza el reacomodo político y los nuevos realineamientos hacia 2024. El desgaste de López Obrador por casi tres años de gobierno abre las compuertas a tensiones que antes estuvieron agazapadas ante el temor a consecuencias por una mala reacción del Presidente, y que hoy se aventuran a discrepar de él y ventilar sus molestias e inconformidad con las decisiones. Un caso importante para resaltar, por su actuar prudente y de bajo perfil dentro de la corte lopezobradorista, es el de Lázaro Cárdenas, coordinador de asesores del Presidente.
Pese a que fue expulsado de Palacio Nacional por el secretario particular del Presidente, el poderoso Alejandro Esquer, Cárdenas sigue teniendo el oído de López Obrador y una limitada ascendencia sobre él, que es mucho decir frente a la nula influencia que tiene prácticamente el resto de sus colaboradores en el gobierno. Cárdenas le expresó al Presidente su malestar por el manejo que se le dio a la protesta en la refinería de Dos Bocas la semana pasada. Por un lado, el haber encuadrado el conflicto únicamente como un tema mediático –llevando al Presidente a mentir, como cuando dijo que era sólo una veintena de trabajadores inconformes–, y por la otra, la invisibilidad de la secretaria de Trabajo, Luisa María Alcalde.
Las críticas contra Alcalde se han venido suscitando dentro de Palacio Nacional desde hace unas cuatro semanas por su ineficiencia y su bajo rendimiento, con ausencias frecuentes a su oficina, mientras que su vida nocturna ha tenido, con la información que tienen en Presidencia, un incremento. Pese a la percepción de que quien manda en esa secretaría es su padre, el abogado laborista Arturo Alcalde, el Presidente ha defendido las propuestas de removerla por los compromisos con su madre, la dirigente de Morena Bertha Luján. En el caso de Dos Bocas, la molestia obedeció a que no pudo realizar un diagnóstico objetivo de lo que estaba sucediendo, ni entregó la información que le solicitaron.
No es la única. Ya comenzaron las críticas contra el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, por su incapacidad para tomar decisiones si no son autorizadas por el Presidente. Por ejemplo, una de las observaciones más ácidas es que, cuando menos hasta la semana pasada, la nueva consejera jurídica de la Presidencia, Estela Ríos, no había podido ir a presentarse ante el ministro presidente de la Suprema Corte, Arturo Zaldívar, porque el secretario no se lo había autorizado porque, a su vez, no había conseguido aún hablarlo con el Presidente.
Las fracturas adquirieron una cara pública de beligerancia en las últimas 72 horas. El sábado, la exsecretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, en una presentación en la Feria Internacional del Libro en el Zócalo de la Ciudad de México, criticó fuerte al gobierno de López Obrador, y lo tildó de “autoritario” y “machista”, sujeto a los “demonios de la dominación” sobre las mujeres que ejercen el machismo y el patriarcado. Sandoval probablemente pensaba en Félix Salgado Macedonio, por quien el Presidente descartó a su hermano de la sucesión para el gobierno en Guerrero y ella fue destituida por atravesársele en la sucesión estatal.
Pero aun descontando el conflicto de interés, su crítica fue severa. López Obrador y su gobierno, afirmó, han estado “recolectando de la basura priista a personajes”, sin dar paso a la autocrítica porque se contaminó, dijo, de “un vil y franco autoritarismo”. Sandoval sabe que nada se mueve en el gobierno sin la autorización presidencial, por lo que el destinatario de sus comentarios parece ser López Obrador.
En otro lado de la geometría lopezobradorista, Gibrán Ramírez, uno de los intelectuales orgánicos de Morena, escribió ayer en Milenio sobre el creciente apoyo al autoritarismo en la izquierda ideológica, y se preguntaba si uno de los factores de ello no tendría que ver “con la complacencia de una parte de las bases partidistas ante los actos autoritarios de las cúpulas dirigentes”.
Los maderos del buque moreno están crujiendo, y aunque nadie quiere tocar todavía al capitán del barco, las discrepancias en el grupo del poder y en la periferia se están agudizando. Personas muy cercanas al Presidente admiten el desgaste de su poder, y aunque no han llegado al extremo de faltarle al respeto o rebelarse abiertamente, el gallinero está revuelto.
Esto ya no va a parar por lo que resta del sexenio, sino al contrario. En la medida en que se acerquen los tiempos de la sucesión presidencial, en un año aproximadamente, las diferencias serán más notorias y las posiciones más contrastantes. No sólo se pondrá en juego la Presidencia, sino la Cámara de Diputados, federal y locales, el Senado, y varias gubernaturas. El pastel electoral en 2024 es grande y muchos en Morena querrán una rebanada. Mientras tanto, la mano dura del Presidente se va a ir debilitando y su capacidad de imposición se irá reduciendo.
Es el ocaso del poder sexenal que vivieron sus antecesores. Si mantiene su palabra de no buscar la reelección, López Obrador lo experimentará de manera tortuosa porque los brotes de indisciplina, rebelión y molestia contra su gestión desde adentro de su claque, a diferencia del pasado, comenzaron muy pronto en su sexenio. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, p. 8)
Existen bases concluyentes para colocar al norte del país como una zona con mejores condiciones económicas que el sur.
Desde la cercanía con EU hasta un gran desarrollo industrial que ha permitido crecimiento, generación de empleos, creación de instituciones educativas que han permitido círculos virtuosos a través de los jóvenes.
Hace unos días conversamos con Ken Salazar, embajador de EU en México, quien nos decía que en los diagnósticos de su equipo y en los que le habían presentado funcionarios del gobierno existía una constante, “el sur de México ha sido olvidado”.
La idea de que el norte trabaja para el sur es lamentable, porque en esta zona del país se ha logrado ir sobreviviendo en medio de condiciones adversas que incluyen la corrupción, la pobreza, la explotación, la concentración de la riqueza y particularmente la violencia.
El país como un todo tiene un marcado desarrollo desigual. Si bien en el norte hay condiciones favorables también es cierto que la pobreza sigue presente en algunas ciudades, lo que ha llevado a que se presenten hechos de violencia derivados de la misma situación económica y de la presencia de las bandas del narcotráfico.
Lo que es un hecho es que, más allá de condiciones económicas y sociales diferentes, lo que está siendo una constante en todo el país es la violencia. La idea de que el norte y el centro son más violentos que el sur no permite tener un diagnóstico preciso de los altos índices de violencia en todo México.
En el sur existe una violencia cotidiana y latente por muchas razones como usos y costumbres, violencia intrafamiliar, feminicidios y en general por un marcado proceso de agresión contra las mujeres.
La violencia que se vive en el sur quizá no es tan manifiesta ni visible como lo que pasa en el norte y el centro, pero es un hecho que se vive bajo condiciones de adversidad que rompen la convivencia social, a lo que se suma una variable fundamental para entender y atender uno de los grandes problemas, la pobreza.
Las recientes mediciones sobre la violencia quizá no han tenido los necesarios elementos para poder escudriñar en zonas que permitan conocer las condiciones reales de lo que sucede. Todo instrumento que se aplique debe considerar que las realidades de los muchos Méxicos obligan a analizar las cosas de manera distinta y abordarse de manera diferenciada.
No es lo mismo aplicar un cuestionario o desarrollar una investigación en el norte que en el sur. Dicho de otra manera, no se le puede preguntar lo mismo a quienes viven en el norte que a los que viven en el sur; son realidades y entornos distintos.
Nos decía Olga Sánchez Cordero que la violencia en todo el país se ha “normalizado” sobre todo en el sur, lo cual debiera llevar a consideraciones distintas de lo que sucede en el norte, el centro y lo que pasa en el sur: “En algunas comunidades, nos dice, proliferan embarazos de adolescentes, en muchos casos son producto de violaciones que se llegan a dar al interior de las familias lo cual llega a verse como parte de sus vidas… agreguemos a todo esto el terrible tema de la venta de niñas”.
Para tener el pleno diagnóstico de la cada vez más lacerante y muy a menudo imparable violencia se debe tener un diagnóstico que vaya más allá de la delincuencia organizada. Lo que pasa en muchos lugares está terminando por ser un detonador de la normalización de la violencia.
En muchas ciudades del sur se viven situaciones al extremo. Tengámoslo claro que para ver al país como un todo se debe entender que vivimos diferentes realidades a las cuales hay que sumar la migración; esto somos y en esto andamos.
RESQUICIOS
En afanes de transparencia estaría bueno que se hiciera un corte de caja y nos dijeran dónde anda el dinero que Emilio Lozoya y Alonso Ancira “regresaron” para correr por su vida, y quién se queda con las acciones de Radiópolis que entregó Cabal Peniche para que no lo metieran a la cárcel. (Javier Solórzano, La Razón, La dos, p. 2)