Columnas de Opinión 191120

Templo mayor

¡FIRMES! En los pasillos del poder se comentaba que era de cuatro estrellas la molestia del alto mando militar por la detención del general Salvador Cienfuegos. Y que eso tenía muuuy preocupado a Andrés Manuel López Obrador, que ha hecho del Ejército el sostén de su gobierno de “izquierda”.

ESO EXPLICA, dicen, que se le hubiera dado al secretario Luis Cresencio Sandoval la oportunidad de ser quien diera el discurso mañana, en la ceremonia oficial por el aniversario de la Revolución. Y si de por sí es inusual que el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional en turno tome el micrófono, dicen que era todavía más inusual el tono enérgico y de reclamo del discurso, de acuerdo a quienes conocieron el texto original.

DICEN QUE esa inconformidad le fue expresada al Presidente, claro, dentro de los estrictos protocolos de la cadena de mando, pero sin dejar lugar a dudas. De ahí que López Obrador haya puesto al canciller Marcelo Ebrard a trabajar horas extra con tal de conseguir la liberación del general, que ya desde anoche durmió en su casa. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 10)

Bajo reserva

La BOA no mordió a AMLO.- El presidente Andrés Manuel López Obrador y su vocero, Jesús Ramírez, la libraron una vez más en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. El Tribunal ratificó lo establecido por la sala regional: que el jefe del Ejecutivo Federal no hizo propaganda alguna al hablar del Bloque Opositor Amplio, conocido como BOA. Y, al mismo tiempo, se determinó que el vocero presidencial no utilizó recursos públicos para difundir el documento en contra de BOA, el cual apareció por todos lados. En resumen, la peligrosa BOA resultó no ser venenosa. (El Universal, Nación, p. 2)

Frentes políticos

Cortesía. Tomó por sorpresa a muchos que el exmandatario Enrique Peña Nieto expresara sus condolencias al presidente Andrés Manuel López Obrador por el fallecimiento de su hermana. Mediante sus redes sociales, publicó un mensaje para manifestar su pésame por el deceso de la maestra Candelaria Beatriz López Obrador. La hermana del Presidente estaba hospitalizada en la Ciudad de México. Hasta el momento se desconocen las causas del fallecimiento. Asimismo, se suma el deceso de Úrsula Mojica Obrador, prima del mandatario mexicano y quien perdió la batalla contra el covid-19 hace unas semanas en un hospital del ISSSTE de Tampico, Tamaulipas. Lo interesante es la reaparición pública de Peña Nieto. Sus condolencias, sólo un detalle necesario. Nada entre líneas. (Excélsior, Nacional, p. 19)

Trascendió

Que la dirigencia nacional del PT dará un manotazo en Guerrero y se dice que está a un paso de remover por rebeldía a su dirigente local, Victoriano Wences, quien ayer, en encuentro de liderazgos locales, se fue por la libre y candidateó como aspirante a la gubernatura a María Luisa Ayala, con la salvedad de que fue acusada de hacer campaña de la mano de grupos de la delincuencia organizada en la Montaña y hasta de amenazar a candidatos de Morena. (Milenio Diario, Al frente, p. 2)

Sacapuntas

Le dan el pésame.- Otro hecho que unificó a políticos de todos los partidos y posturas con el presidente López Obrador, fueron las condolencias por el fallecimiento de su hermana Candelaria. Incluso Felipe Calderón, a quien la 4T ve como su archienemigo, fue de los primeros en enviar el pésame al mandatario, y hasta Enrique Peña Nieto reapareció en redes para hacer lo propio. (El Heraldo de México, La Dos, p. 2)

En privado // Fue López Obrador

El inimaginable vuelco que dio el caso del general Salvador Cienfuegos, al que la fiscalía de Estados Unidos retiró todos los cargos en su contra y puso en libertad, se debe a una decisión directa y personal del presidente López Obrador que tomó el hecho como una afrenta a las fuerzas armadas.

Que el gobierno de Estados Unidos ocultara al de México la existencia de esa investigación, no la compartiera y se la guardara para detener al militar en su territorio, lo asumió como una expresión de desconfianza y violación a los acuerdos de cooperación que obliga a los dos países a compartir información.

Así lo dijo el martes por la noche Marcelo Ebrard, clave en esta negociación, como lo ratificó ayer por la mañana el mismo López Obrador. El canciller les hizo saber el malestar del Presidente y que la cooperación en materia de seguridad se dañaría profundamente por este caso, y les hizo sentir el malestar, aquí, de las fuerzas armadas que no estarían en plena disposición de colaborar.

Ahí está la razón de su proceder con un resultado sorprendente y sin antecedentes. Ahora habrá que escuchar al general Cienfuegos. Y a la Fiscalía de Gertz Manero. (Joaquín López – Dóriga, Milenio Diario, Al frente, p. 3)

Política zoom // Cienfuegos y el riesgo del carpetazo

El regreso al país del general Salvador Cienfuegos exhibió el tamaño de la desconfianza que existe entre los gobiernos de Estados Unidos y México. Esta fractura trasciende la relación entre los presidentes. El divorcio es estructural y ha sido alimentado por una historia tan fallida como reiterada en la cooperación contra el crimen trasnacional.

El gobierno mexicano reclamó al vecino por no haber informado de la investigación que hizo la DEA a propósito de las actividades del general y, peor aún, por desconocer las acusaciones que llevaron a su detención.

Cabe inferir que el gobierno de Estados Unidos no informó del hecho porque sabía, como sucedió, que el proceso judicial enderezado contra Cienfuegos naufragaría en cuanto el gobierno mexicano se enterara.

Tuvo la cancillería mexicana que amenazar con cerrar la puerta a la DEA para que los términos de la conversación se modificaran. Si la desconfianza entre las instituciones es tan grande que los homólogos de ambos países no son capaces de conversar sobre la persecución de un personaje políticamente relevante, cabe temer que en ningún otro tema podría haber acuerdo. (Ricardo Rapahel, Milenio Diario, Al frente, p. 3)

El Asalto a la razón // Juan y Marcelo, por el puro honor

Memoriosos, algunos televidentes recuerdan las conversaciones (cuatro) que sostuve la última semana de octubre para El asalto… en pantalla con el abogado Juan Velásquez, quien con toda oportunidad, además de destripar jurídicamente la detención en Los Ángeles del general Salvador Cienfuegos, sugirió lo que legal, pero sobre todo políticamente, debía hacer el gobierno mexicano para salvar el honor nacional y resarcir el agravio a la dignidad del Ejército perpetrado por la administración del “amigo” Donald Trump: exigir a Estados Unidos la extradición del ex secretario de la Defensa Nacional.

La petición era improbable porque no había en México una investigación ministerial contra el divisionario y menos aún la necesaria orden de aprehensión.

Sin embargo, así fuera por explicable coincidencia en el propósito esencial, esa misma semana, el 26 y 27 de octubre, el canciller Marcelo Ebrard reclamó verbalmente el hecho al embajador de Washington, Christopher Landau, y envió una nota diplomática expresando el “profundo extrañamiento” del gobierno mexicano.

Lo demás es público y notorio: se consiguió que el Departamento de Justicia estadunidense ordenara a la abusiva DEA y al fiscal del caso “desestimar” las acusaciones contra el divisionario y lograr su pronta repatriación. (Carlos Marín, Milenio Diario, Política, p. 7)

Estrictamente personal / Las cosas no han terminado

Aún no termina de reincorporarse el general Salvador Cienfuegos a su vida cotidiana en México, y ya brincan las dudas y preguntas: ¿qué negoció México en secreto con Estados Unidos para que se desistiera de las acusaciones contra el exsecretario de la Defensa? ¿Irá a juicio? ¿Tendrá impunidad? ¿Encubrirá el gobierno lo que en Washington consideraban el caso más importante, que mostraría cómo la corrupción estaba enraizada en México? ¿fue por esto que el presidente Andrés Manuel López Obrador no reconoció la victoria de Joe Biden? ¿Le hizo Donald Trump un último favor a López Obrador por los servicios prestados?

Todas entran en el terreno de las conjeturas por lo inédito del caso, pero no hubo negociación secreta porque a la jueza Carol Bagley Amon, le pareció tan insólita la moción del Departamento de Justicia, que lo obligó a hacer público los acuerdos con México, aunque fuera del escrutinio público quedaron los argumentos mexicanos, más allá de la violación a la soberanía, que ahora sí reclamaron. Los detalles difundidos, sin embargo, son importantes al esbozar por un lado la amenaza mexicana de que se modificaría la cooperación en materia de seguridad si seguía el juicio, y por el otro, la posibilidad de que vuelvan a acusar al general Cienfuegos en Estados Unidos. Ello dependerá a que, como se comprometió México, lo investiguen y lo procesen.

La negociación comenzó antes de las elecciones presidencia les del 3 de noviembre, según fuentes diplomáticas mexicanas, y se fue construyendo hasta concluir, de acuerdo con el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, el 11 de noviembre, cuando el Departamento de Justicia envió el expediente del general, que contiene 743 páginas –no se sabe si enviarán los anexos con la evidencia que dicen tener de “miles de mensajes” y llamadas telefónicas de narcotraficantes que inculpan a Cienfuegos– a la Fiscalía General que, como consecuencia, abrió una carpeta de investigación al exsecretario. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional Política y Sociedad, p.40)

Al margen / Por si algo faltase, apunten lo de Cienfuegos

Joe Biden puede mostrarse hasta condescendiente con México, pero en las filas demócratas hay resentimientos que van a tardar en curarse.

La decisión del Departamento de Justicia de Estados Unidos de regresar a México al General Salvador Cienfuegos deja en el limbo la relación entre los dos países y un mar de dudas de los acuerdos y causas que, por el momento, le bajan presión a la inconformidad en las fuerzas armadas con el gobierno de López Obrador.

En un par de meses el escenario será completamente diferente, habrá un gobierno que no tiene compromisos con López Obrador, pero si agravios que  se han ido acumulando.

El presidente electo Joe Biden puede mostrarse hasta condescendiente con México, pero en las filas demócratas hay resentimientos que van a tardar en curarse. El presidente López Obrador cometió un error de cortesía diplomática, ya veremos si el tema Cienfuegos estaba en la ecuación.

Tras la elección se vienen agregando los comentarios de legisladores y personajes influyentes que no olvidan el trato presidencial que Peña Nieto le dio a Trump en la contienda anterior y están molestos por el desaire del presidente de México.

Hace unos días trascendió que Ben Rhodes, el exasesor en temas internacionales de Obama, habría revelado que movilizadores vinculados con Marcelo Ebrard habrían hecho campaña en Texas a favor de Trump. Rhodes es mencionado entre los candidatos para Embajador de Estados Unidos en México, lo cual se podría concretar si la próxima Secretaria de Estado es la exasesora en seguridad nacional, Susan Rice, con quien Rhodes hizo mancuerna en múltiples temas del gobierno de Obama.

Al equipo de transición se incorporó la exembajadora en México, Roberta Jacobson, quien pudiera ocupar la subsecretaría para el hemisferio, Jacobson, como sabemos es una diplomática de vasta experiencia, conoce muy bien Latinoamérica, en particular México. (Juan María Naveja, El Economista, Opinión, p.55)

Política irremediable // Este… ¿Cómo estuvo la cosa?

La presunta culpabilidad del general Cienfuegos se sustentó, antes que nada, en dudosos testimonios de soplones y en tareas de espionaje poco concluyentes en términos estrictamente jurídicos. De pronto, nada de eso cuenta y las autoridades de la justicia estadunidense desestiman los cargos que llevaron a su arresto y encarcelamiento. No se ha dictado formalmente su inocencia, sin embargo, sino que al hombre lo van a trasladar como un detenido para que sea juzgado aquí… ¡por unos delitos que ya no se están persiguiendo allá!

¿Entienden ustedes algo de todo esto, amables lectores? Digo, las investigaciones que llevaron a configurar la acusación por la que fue aprehendido en Los Ángeles las habían iniciado a escondidas los sabuesos de la DEA y los agentes del departamento de Justicia de Estados Unidos de América. Nadie, en Estados Unidos (mexicanos), supo absolutamente nada hasta que el antiguo secretario de la Defensa Nacional terminó apareciendo como un delincuente, para gran regocijo de los prosélitos de la 4T.

Al final, la justicia se trastocó en diplomacia, o sea, que las formas comenzaron a predominar sobre el fondo (si es que ha habido algún fondo en parecido sainete): se alaban universalmente las diligencias de un Marcelo Ebrard que, según parece, logró revertir la embestida de los fiscales yanquis. Ah, y a la carrera de relevos se suma muy oportunamente Alejandro Gertz, el supremo acusador de la justicia mexicana, a quien se le confía ahora la misión de acabar con el general. Sigamos, atónitos, presenciando el espectáculo. (Román Revueltas Retes, Milenio Diario, Al frente, p. 2)

Arsenal // El corto camino a casa del general

 

El caso Cienfuegos es uno de los misterios más grandes en la historia de las relaciones contemporáneas entre México y Estados Unidos. Nunca se había visto que la justicia del país de las barras y las estrellas retirara cargos relacionados por narcotráfico a un general de tan altísimo nivel.

El Departamento de Justicia de la Unión Americana argumentó “consideraciones importantes de política exterior” para justificar el cambio de postura en el caso. Poco convincente. En los casi cuatro años de su administración, el presidente Trump no tuvo consideraciones con ningún país. Mucho menos después de una investigación de por lo menos dos años, realizada por la aplicada Agencia Antidrogas (DEA), sobre las supuestas andanzas del general.

No es necesario un sesudo análisis para suponer que la investigación que se seguirá en México es el camino más corto hacia la exoneración. Por lo pronto el canciller ya nos adelantó que Cienfuegos fue repatriado como “ciudadano libre” y el Presidente nos asegura que no hubo pactos secretos ni intercambios de nada.

Fue una repatriación relámpago. Ayer se anunció el desistimiento. Un juez de Nueva York lo avaló la mañana de ayer. Por la noche el general ya estaba instalado en su casa de Ciudad Satélite, con su familia. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 4)

Número cero // Regreso de Cienfuegos, revés para EU

 

El vuelco súbito del caso Cienfuegos denota la enorme contingencia o “nuevas realidades” para México de las posiciones de fuerza de las agencias de seguridad e inteligencia estadunidenses. La orden del gobierno de EU de retirar los cargos al exsecretario de Defensa para volver al país y ser enjuiciado por la justicia mexicana es una victoria para la diplomacia mexicana sobre ellas, pero deja un grave antecedente por la demostración de poder de esas agendas sobre la cooperación anticrimen. Deja también una dura prueba para la justicia mexicana, al obligarse a investigar los delitos por los que una fiscalía de Nueva York acusaba al militar de conspiración por tráfico de drogas y lavado de dinero.

La crisis diplomática no parece cerrarse con su liberación. El caso encierra interrogantes que golpean a la justicia estadunidense y apuntan a posibles extralimitaciones de agencias de seguridad, como la DEA, sobre los intereses de la política exterior de EU. Las inconsistencias en el proceso, desde la detención unilateral hasta el acuerdo de entrega a México —que no es público—, son un revés para EU; que no alcanzan a justificarse con las versiones de la amenaza de México de reducir la cooperación antinarcóticos o el temor de que funcionarios estadunidenses fueran señalados por Cienfuegos. La decisión del fiscal general, William Barr, advirtieron los demócratas en el Senado, “corre el riesgo de menoscabar la fe en el sistema de justicia de EU e impulsar la impunidad a los más altos niveles en México”. ¿Cómo y por qué llegó tan lejos la acusación de la DEA? ¿Dónde estaba el frente unido que hoy esgrime Barr para justificar un acuerdo político? (José Buendía Hegewisch, Excélsior, Nacional, p. 22)

Astillero

El poder de los militares // Malestar en esa élite: Monreal // Gobierno rescató a Cienfuegos // Podemos, Morena y Neurona

El presidente de México y el secretario de Relaciones Exteriores dedicaron ayer la conferencia matutina de prensa en Palacio Nacional al tema del general Salvador Cienfuegos, quien un poco después de ese ejercicio informativo diría ante una juez en Nueva York que sí estaba de acuerdo con ser repatriado para que las acusaciones delictivas en su contra sean retomadas, si tal fuera el caso, por las autoridades mexicanas, específicamente por la Fiscalía General de la República, a cargo de Alejandro Gertz Manero, de por sí sobrecargado de tareas sin la oportuna y suficiente resolución.

El extraño desistimiento del Departamento de Justicia de Estados Unidos, y la consecuente liberación del alto militar mexicano en retiro, han generado una intensa polémica. El Presidente y el canciller proclaman que el gesto proveniente del país vecino es un reconocimiento a las cualidades institucionales de México, confiables y particularmente modificadas para asumir la batalla contra la corrupción y la impunidad. (Julio Hernández López, La Jornada, Política, p. 12)

Serpientes y escaleras // Sonora querida, tierra competida

La elección para gobernador de Sonora dista mucho de ser un tema resuelto. A como hoy se ven las cosas en la tierra del expresidente Plutarco Elías Calles, la entidad norteña podría ser el primer estado en el que un miembro del gabinete de López Obrador gane la gubernatura, aunque también podría ser el primer gran revés para un candidato salido directamente del equipo cercano del actual presidente.

Y es que Alfonso Durazo va a enfrentar dos grandes adversidades en su intento por gobernar un estado en el que nació, pero en donde vivió sólo sus primeros años y después abandonó para hacer su carrera política en la capital del país por lo que no tiene un gran arraigo local y, en plena precampaña, cuando ya se mueve por Hermosillo, entre los sonorenses hacen la broma de que el exsecretario de Seguridad puede perderse porque no conoce ni las calles de la capital sonorense. Ese sería su primer hándicap en contra, construir una imagen local de identificación y cercanía con sus paisanos, algo que hoy no tiene y que para construirlo se necesita de un carisma y una disposición para andar en tierra, que no son precisamente las habilidades ni características de un político inteligente y experimentado sí como Durazo, pero de personalidad más bien tímida y con un aire de suficiencia que algunos perciben como soberbia. (Salvador García Soto, El Universal, Nación, p. 17)

Alhajero // Morena arranca motores

Morena arrancó motores. Ya quedó definido por el Consejo Nacional que no habrá alianza con el Partido Verde en San Luis Potosí. Sigue Nuevo León. Este viernes habrá de definirse si los morenos irán, o no, en coalición por la gubernatura en esa entidad norteña.

Para Mario Delgado el territorio neoleonés es la joya de la corona de entre las 15 gubernaturas que se disputarán el año entrante. Reconoce que ahí se dará una elección “muy competida”, por lo que una alianza estratégica puede definir el resultado. De hecho, están hablando con el Partido del Trabajo al respecto.

El dirigente nacional de Morena aún se guarda en reconocer si Clara Luz Flores será su candidata en Nuevo León. Primero se decide la coalición y luego vemos el consenso, dice; pero los dados apuntan hacia allá. “Queremos ganar Nuevo León con el proyecto de nuestro partido”, apunta la dirigencia guinda. (Martha Anaya, El Heraldo de México, País, p. 6)

Estado de necesidad

Son, pues, muy claros su punto de vista y la resolución que tomó. Lo anterior trae a colación un tema muy importante en el Derecho Penal, el llamado estado de necesidad; lo que no se ha explicado con la suficiente claridad, trayendo esto consigo, aparte de desinformación, alarma generalizada en la opinión pública. En efecto, relacionado intrínsecamente con la legítima defensa, el estado de necesidad se diferencia de ella fundamentalmente en que constituye en sí mismo una acción o ataque, mientras que la defensa es reacción contra el ataque. Conflictos los anteriores que pueden entablarse entre bienes de desigual valor (vida contra propiedad) o entre bienes de valor semejante (vida contra vida). Ejemplo aquí ya clásico es el del trasatlántico Titanic, donde unos náufragos impiden que llegue otro pues en caso contrario se hundirían todos en el mar.

Ahora bien, desde luego la ponderación del estado de necesidad no es ajena a lo individual o particular, a lo específico de cada caso; siendo que el principio de necesidad es tan antiguo como el mismo Derecho Penal. Se trata de una situación dilemática en la que es necesario elegir entre dos opciones igualmente buenas o malas. Aquí la justicia no entra en dudas. Tampoco es que prevalezca un criterio meramente cuantitativo sobre otro cualitativo, sino que la complejidad de la vida, llegando al extremo, obliga a aplicar la justicia en condiciones en que un valor de primer rango se generaliza.

O sea, al vida se desprende de lo particular, por decirlo así, para ya no ser a vida de Juan o de Pedro o de Margarita sino la vida. La consecuencia es que el Derecho Penal tutela en la especie la esencia de la norma. Y es lo que ha pasado en el caso de las comunidades indígenas de Tabasco. Se optó por proteger la vida en general más que la vida en particular de las personas¸ debiéndose tener en cuenta algo muy importante, a saber, que sin la vida en general no habría vida en particular. Se dirá que la solución benefició a unos y a otros no. Puede ser, pero como consecuencia inevitable de la misma solución. Por eso la Justicia se tapa los ojos, y aquí con doble venda. (Raúl Carranca, El Sol de México, Análisis, p.14)