LO MALO de gobernar para un sexenio y no para las generaciones que vienen es que se toman decisiones para quedar bien ahora… y dejar un cochinero para después. Da la impresión de que nadie le explicó a Andrés Manuel López Obrador que de eso se trata el uso de energías limpias: de apostar -y aportar- para un mejor futuro.
AL BAJARLES el switch a los proyectos de energías renovables, el mandatario cree cometer un acto de justicia con la CFE, pero al mismo tiempo está cometiendo uno de injusticia con los jóvenes que heredarán un país cada vez más contaminado y devastado en cuestiones ambientales. Bien se podría decir que México no tiene un Presidente verde: tiene un Presidente color humo. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión)
Vida y esperanza. México recibió nuevos contenedores con materiales médicos, así como más de 280 ventiladores mecánicos procedentes de China, para los mexicanos frente al covid-19. “Recibir un avión, procedente de China, significa vida, esperanza. La importancia de un ventilador estriba en que es la posibilidad de avanzar en la recuperación y tener más camas para atender a más personas a tiempo”, en esta emergencia, declaró Zoé Robledo, director del IMSS. El éxito de estos envíos se debe a las diligencias del canciller de México, Marcelo Ebrard, quien coincidió en la importancia del vuelo, pues, es “muy significativo”, ya que “son ventiladores que muchos países al mismo tiempo quieren”. Excelente noticia es que Ebrard dio negativo a covid-19. ¡Vamos! ¡podemos contra el coronavirus! (Excélsior, Nacional)
Que el gobernador Alfredo Del Mazo presentó ayer el plan para la reapertura en territorio mexiquense y dejó en claro dos cosas. Que el regreso a clases se definirá por cómo esté la situación de controlada y que toda la actividad en el Valle de México dependerá de lo que se acuerde con su entidad. Expuso que hay coordinación con la autoridad federal y con Ciudad de México, que encabeza Claudia Sheinbaum, pero también conciencia de que todo se definirá con base en los próximos 15 días. (Milenio Diario, Al Frente, p. 2)
Advertencia a Aguascalientes.- Al que ayer la Secretaría de Salud federal le echó el reflector encima es al gobernador de Aguascalientes, Martín Orozco, quien por estos días anda más que encarrerado con su plan de reactivación que arrancó el lunes pasado. Resulta que en la presentación de anoche de indicadores de la pandemia, el doctor Ricardo Cortés Alcalá, director general de Promoción de la Salud, reveló que esa entidad aumentó su movilidad de una semana a otra en casi 12 por ciento. “Eso quiere decir que se movió de menos 40 a menos 30” y sentenció: “esa diferencia lo que puede significar en términos de la pandemia local en Aguascalientes es un incremento en el número de casos o en la actividad viral en el futuro cercano”. Una advertencia, nos dicen, tan grande como los ímpetus de retorno del mandatario panista. (La Razón, La Dos, p. 2)
Semáforo rojo.- Claudia Sheinbaum se empeña en que todos los capitalinos asuman que la CDMX sigue en semáforo rojo.
La jefa de Gobierno no quiere malas interpretaciones. Poner sobre la mesa planes para la reapertura de diversos sectores no significa que la emergencia haya terminado. Nada de eso, de hecho, reitera su demanda de que la gente se quede en casa y en las calles use cubrebocas. Claudia ha buscado que su equipo le tome fotos usándolo cuando tiene alguna actividad fuera de sus oficinas, con lo que marca una diferencia.
Por esa misma razón, los planes que presentará hoy mismo se refieren a cómo y bajo qué condiciones iniciará la reapertura, pero sin poner fechas porque todavía no hay certeza. Lo único claro hoy por hoy es la necesidad de quedarse en casa. (La Crónica de Hoy, Opinión)
El pataleo de Ramírez Cuéllar.- Luego del batazo que le dio AMLO a la propuesta de Alfonso Ramírez Cuéllar de hacer que el INEGI mida la concentración de riqueza, el dirigente de Morena advirtió que “no estoy aquí de florero” sino para, desde el partido, hacer posible el Estado de bienestar. El diputado con licencia precisó su proyecto: “No quiero que entren a las casas ni mucho menos quiero que se difundan los datos personales, eso está prohibido por la ley y la Constitución”. Y agregó que “los muchachos de los chalecos (encuestadores) no van a entrar a las casas porque ni siquiera está la información ahí”. Como sea, el punto es que su plan nació muerto. (El Financiero, Nacional, p. 27)
La industria estadounidense no deja de presionar para que en México abran las plantas armadoras y la minería, porque sin materias primas y piezas no pueden avanzar en su producción. Pero las cifras de contagio muestran que habrá un alto riesgo si se normaliza la actividad industrial en algunas zonas del país, por lo que los gobernadores se han mostrado cautos, pero aún así el Gobierno Federal ha puesto al 1 de junio como la fecha tentativa para reiniciar las actividades de las industrias esenciales; por eso sorprendió el anuncio de la ampliación del cierre de la frontera de EU con México de los viajes no prioritarios hasta el 22 de junio, sobretodo porque una parte importante de esa industria esencial se encuentra a lo largo de esa frontera. ¿Será? (24 Horas, La Dos, p. 2)
¿Qué posibilidades reales existen de que la tendencia sea realmente a la baja?
Se ve poco probable. El gobierno ha emitido señales contradictorias. Por un lado, ha presumido que México ha manejado muy bien la pandemia y que eso ha permitido que la actividad se reanude en los llamados “municipios de la esperanza”. A nivel estatal, algunos gobiernos, como el de Nuevo León, han relajado el confinamiento.
Pero, por otro lado, sigue habiendo un llamado a quedarse en casa porque estamos aún en una fase de alto contagio, como lo indican las cifras señaladas.
El resultado es que con estas señales cruzadas, más y más personas están desestimando la relevancia de la cuarentena y además, salen del confinamiento sin las normas más elementales de protección. Eso puede reactivar los contagios, si no es que ya sucedió y veremos el resultado en los próximos días. (Enrique Quintana, El Financiero, Página dos, p. 2)
El manifiesto de Ramírez Cuéllar contiene elementos en los que no está hoy el pensamiento de López Obrador, como una reforma fiscal y un Consejo Fiscal autónomo para evaluar las políticas del gobierno, pero en lo general refleja las fijaciones ideológicas del Presidente, particularmente su animadversión contra los empresarios y sus deseos de venganza, que transpira cotidianamente contra ese gremio, que considera, fue cómplice de gobiernos “neoliberales”, chuparon recursos públicos por décadas, fueron avaros y se enriquecieron sin compensar a las clases más desprotegidas. No hay filtros ni excepciones en las palabras de López Obrador. Inclusive del magnate Carlos Slim, a quien está utilizando –y el empresario se deja utilizar a cambio de contratos–, se ha llegado a expresar en privado de manera soez, midiendo su fuerza superior al del multimillonario.
En su tarea de bombero político, López Obrador dijo que “no es dando a conocer o exigiendo que las personas estén obligadas a decir cuánto tiene”, como deberían de hacerse las cosas. Las palabras se oyen equilibradas y prudentes. Hacer de la propiedad privada y el patrimonio un ejercicio bianual público, es llamar al linchamiento, cuando prácticamente todos los días López Obrador utiliza el atril de Palacio Nacional para lanzar sermones condenatorios de empresarios. Hizo del mercado de la oferta y la demanda en las gasolineras, un ejercicio semanal para lapidar a las gasolineras que cobraran más el litro de combustible, sugiriendo corrupción y abuso. Hizo escarnio público y condena de las empresas que despidieron trabajadores ante la profundización de la crisis económica, a los que llamó no solidarios. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, p. 30)
Siempre es un problema cuando el presidente del partido al que pertenece el Presidente de la República no sabe qué quiere el Presidente. Es peor cuando ese partido solo existe por el liderazgo y trabajo de quien es Presidente del país. El documento “El bienestar social y la lucha contra la desigualdad” repartido por Morena y firmado por su presidente, Alfonso Ramírez Cuéllar, causó revuelo por aquello del Inegi entrando a la casa de los ricos.
Creo que el documento tiene un problema peor. El presidente de Morena no ha escuchado a Andrés Manuel López Obrador hace un rato. Si uno busca en Google o en sus mañaneras o en su último libro, o en sus discursos de campaña… sale cientos de veces qué ha dicho el Presidente. En su último ensayo está claro:
“Todo ello sin aumentar el precio combustibles, sin aumentar impuestos o crear nuevos y sin endeudar al país. Vamos a demostrar que hay otra forma de enfrentar la crisis sanitaria, económica o de cualquier otra índole, siempre y cuando no se permita la corrupción, se fortalezcan valores y principios como el del humanismo y se gobierne para y con el pueblo”. (Carlos Puig, Milenio Diario, Al Frente, p. 2)
En comunicado oficial, la Secretaría de Energía, que encabeza Rocío Nahle, dijo que “vivimos las consecuencias de la pandemia y es de notar que se redujo de manera drástica la demanda eléctrica en el sector industrial y comercial, con lo cual aumentó el preexistente desbalance entre la capacidad de generación eléctrica con respecto a la demanda, lo que compromete la confiabilidad y continuidad del suministro eléctrico”.
Claro, es la justificación oficial del famoso Acuerdo sobre la política de confiabilidad, seguridad, continuidad y calidad en el Sistema Eléctrico Nacional, que ya provocó la solicitud de amparos por parte de las empresas afectadas.
La otra mentira es que se establecieron los nuevos lineamientos para garantizar el abastecimiento de la energía eléctrica con el freno a proyectos de inversión en energía renovable. La verdad es que se trata de privilegiar a la CFE y también a Pemex, como bien lo explicó Arturo Vaca, director de Energía y Tecnología de Industrias Peñoles. (J. Jesús Rangel M, Milenio Diario, Negocios, p. 17)
Hace diez días, el presidente Andrés Manuel López Obrador publicó un decreto para utilizar a las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública. Ese hecho produjo un rechazo casi unánime de especialistas, académicos, activistas y organizaciones vinculadas a temas de seguridad y justicia.
Sin embargo, entre la población en general, no parece haber mayor oposición a la medida. Es más, la decisión presidencial más bien fue recibida con entusiasmo.
De acuerdo a una encuesta reciente publicada por Reforma, 78% de la población está a favor del uso del Ejército y la Marina en tareas de seguridad pública durante los próximos cinco años. Hay además una expectativa muy alta sobre la eficacia de la intervención militar en tareas de policía: 68% considera que esto conducirá a una reducción de robos y asaltos, más de la mitad piensa que va a producir una disminución de los feminicidios y 45% opina que conducirá a una caída en la violencia del crimen organizado. (Alejandro Hope, El Universal, Nación)
En términos noticiosos, lo único novedoso del libro “Decisiones difíciles” que Felipe Calderón publicó el lunes pasado, es la revelación de la carta que envió a AMLO el dos de diciembre pasado, en la que al reflexionar críticamente sobre su primer año de gobierno, considera que “contra toda expectativa”, el hoy mandatario puede, si rectifica, convertirse en un “gran Presidente”, y “pasar a la historia recordado y respetado por todos, no como alguien que polarizó al país, destrozó su economía, reconstruyó el poder hegemónico y en cuyo mandato se consolidó la captura del Estado por parte del crimen organizado”.
Le dice no saber hasta dónde ha llegado esa captura a nivel federal y le sugiere revisar bien la casa: “Debe asegurarse –recomienda- que no exista de parte de nadie en su gobierno acuerdo alguno con ningún grupo criminal y que sepa claramente qué terreno está pisando, para saber en quién puede confiar y en quién no en el gobierno”.
No deja de ser paradójico, por decir lo menos, que ocho días después del envío de la misiva, es decir, el 10 de diciembre pasado, aprehendieran en Texas a quien fuera su poderoso secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, acusado por una corte federal estadounidense de recibir millonarios sobornos para proteger al cártel de Sinaloa de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera. (Raúl Rodríguez Cortés, El Universal, Nación)
Para grupos muy amplios de la sociedad mexicana la reapertura económica es hoy impensable. Y se entiende. No hay indicios de que las curvas se hayan aplanado, ni la de contagios ni la de muertes. Todo parece indicar, por el contrario, que estamos entrando al momento más intenso de la pandemia.
El respaldo al cierre de la economía, sin embargo, se esfuma cuando se advierte que este pueda durar de dos a tres años. Ninguna economía, ni siquiera la más próspera, puede suspender sus actividades tanto tiempo.
No hay señales de que pueda desarrollarse pronto un medicamento que cure la enfermedad. Algunas vacunas muestran avances, pero es difícil que puedan distribuirse a nivel mundial en menos de dos a tres años. La inmunidad grupal, que ocurre cuando un porcentaje alto de la población genera anticuerpos, también está lejana. (Sergio Sarmiento, Reforma, Opinión)
Arranca porque Arranca.- Pese a la pandemia del coronavirus (Covid-19), quienes ya tienen prácticamente definido el primer punto del banderazo del Tren Maya son los del Fondo Nacional del Fomento al Turismo (Fonatur), que capitanea Rogelio Jiménez Pons.
El Presidente Andrés Manuel López Obrador quiere retomar sus giras e inaugurar formalmente las obras del Tren Maya, uno de sus proyectos más ambiciosos, y el primer punto para ello será Tabasco, su estado natal.
Adelante de Palenque, Chiapas, ya en territorio tabasqueño, el Gobierno federal acudirá a dar el banderazo del arranque de obras, aunque no se hará gran difusión para evitar que la población se aglomere y con eso se rompa la llamada sana distancia implementada en esta emergencia sanitaria.
Con el mandatario en arrancadero, se trata del banderazo en el primer tramo -de los siete que contempla el proyecto- y que construye el consorcio liderado por Mota-Engil, presidida por José Miguel Bejos y dirigida por Joao Parreira.
Este grupo, que se llevó el contrato por un monto de 15 mil 538 millones de pesos con IVA, será el primero en mostrar los avances de obra, que claramente no serán muchos si se considera que acaban de iniciar los trabajos. (Reforma, Negocios)
Israel Vallarta: injusticia y riesgos // Contagios y desinformación // Tres vacunas el mismo día // Pide finalizar su proceso
Israel Vallarta fue devuelto ayer al penal de alta seguridad de Puente Grande, en Jalisco. Está preso desde diciembre de 2005 y, en más de catorce años, no ha sido sentenciado: ni culpable ni inocente, sólo sujeto a un tramposo y entrampado proceso penal. Salió de su celda el pasado 13, por diagnóstico de infección en vías respiratorias, cuadro compatible con Covid-19, según un reporte oficial arrancado a base de presión pública por sus familiares y, en especial, por su esposa, Mary Sáinz.
Es dolorosamente irónico que Israel sólo haya podido salir de la cárcel rumbo a un hospital, el General de Occidente en Zapopan, Jalisco, por estar en riesgo de muerte y que seis días después haya regresado a su misma prisión donde, según diversas denuncias, hay enorme riesgo de contagios masivos. Hasta un amparo tramitaron los familiares de Vallarta para que les dijeran qué sucedía con el preso enfermo. También solicitaron intervención de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Y de la florería llamada Secretaría de Gobernación.
La esposa compartió ayer con esta columna un resumen de lo que Vallarta le dijo en llamada, luego de reingresar a Puente Grande: 1. Su situación es grave; empezó desde hace 15 días, sus defensas funcionaron bien, tuvo una crisis pulmonar y una neumonía, actualmente se encuentra delicado estable, pero necesita un cuidado especial. 2. Se encuentra aislado, con un tanque de oxígeno (4 días más). 3. Se encuentra evolucionando bien, y mi esposo Israel Vallarta hace esta petición: que el licenciado Salvador, de la Secretaría de Gobernación, lleve a través de videoconferencia la última audiencia. Que lleve al perito de la PGR para que comparezca él también y por último, dijo Israel, YA ME QUIERO IR DE LA CÁRCEL!! (Julio Hernández López, La Jornada, Política)
China rebasa a Estados Unidos // Economía justa y democrática
Las rebanadas del pastel
Anuncia el presidente López Obrador que a la economía le vamos a agregar democracia y justicia, porque cada vez que se presentaba una crisis se rescataba a los de arriba y se abandonaba a los de abajo. Pero no sólo eso. Le cargan a todos el rescate, convierten las deudas privadas de los arriba en deuda pública. Entonces, eso no. Es economía con justicia: empezar de la base hacia la cúspide de la pirámide social. (Carlos Fernández Vega, La Jornada, Economía)
No le vendría mal a Andrés Manuel López Obrador dar un repaso a las primeras páginas del libro de Felipe Calderón, hoy convertido en líder opositor, titulado Decisiones difíciles (Penguin Random House).
Sabemos que el Presidente es hombre de ideas fijas. Escuchar consejos no es una de sus virtudes. La sugerencia no será escuchada. La dejamos para el registro. Dice Calderón sobre las decisiones de un Presidente.
“No es ni remotamente algo simple. En las decisiones que se toman como Presidente de la República lo que está en juego es el rumbo de la nación y las condiciones de vida de decenas de millones de personas”.
Ese párrafo nos hizo pensar en el rumbo incierto que lleva la nación y cuánta gente ha resultado afectada por las decisiones de López Obrador. (Francisco Garfias, Excélsior)
El presidente López Obrador confunde sus obsesiones con la realidad y, en esos juegos mentales, donde acomoda los hechos a su forma de ver las cosas, termina dañando su proyecto político, a la gente y al país.
Todos podemos tener diferentes opiniones, pero no podemos tener diferentes hechos, suele decir Barack Obama, citando a un veterano senador demócrata. En el tema de la energía, el Presidente ha convertido sus obsesiones, nacidas de su vieja militancia priista, en falsas realidades y, obviamente, se equivoca y se contradice, una y otra vez, cuando choca con la realidad. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior)
Es indignante el rechazo del gobierno mexicano a las energías limpias y renovables. Con la reciente decisión de darle prioridad a la generación de electricidad al carbón o combustóleo, nuestro país se une a la larga lista de retrógradas que rechazan el cambio climático y prefieren la contaminación ambiental. A todas luces, un retroceso.
Y no estoy hablando, a propósito, del tema económico. Hace años, las energías limpias, efectivamente, costaban más que las fósiles. Pero los cambios tecnológicos han abaratado la generación de electricidad con turbinas eólicas o celdas solares. Quiero, más bien, concentrarme en un tema importantísimo para la humanidad en su conjunto: el cuidado al medio ambiente.
Soy de una generación que no nos educaron a cuidar el planeta. El tema ecológico no era parte del currículum educativo. Tampoco se solía hablar de este asunto en las familias. Ya de adulto, sin embargo, he tenido que cambiar. En parte, por la presión de las generaciones jóvenes a quienes sí les importa la salud del medio ambiente. En parte, por atestiguar la destrucción de lugares magníficos de la naturaleza a consecuencia del cambio climático. Tan sólo hay que ver la plaga de sargazo en la Riviera Maya, que ha arruinado la belleza de las playas caribeñas mexicanas. (Leo Zuckermann, Excélsior)
Aun con los discursos gubernamentales en favor de la generación de energías limpias y renovables, en los hechos la actual administración parece estar enraizada en inercias y tecnologías del pasado, ya sea con su insistencia en apostar en la producción de combustibles que podrían resultar obsoletos en el corto plazo, o en contaminantes métodos de generación de energía justo en el momento en que el mundo demanda su sustitución por tecnologías verdes (o limpias) que sean amigables con el ambiente y que reviertan el daño que el ser humano ha ocasionado a la atmósfera.
Esta política se ve en la propia atención que se le dedica al asunto al interior de la estructura burocrática, con oficinas desaparecidas, acéfalas o disminuidas tanto en funciones como en atribuciones o bien carentes de influencia en la toma de decisiones en materia de política energética y ambiental, cuyo papel, en el mejor de los casos, se restringe al de meras emisoras de recomendaciones, las cuales quedan en las sombras mientras el gobierno privilegia en su estructura a quien defiende o proyecta las tecnologías contaminantes de siempre. (Editorial, El Universal, Opinión)
El canciller Marcelo Ebrard envió una nota diplomática al gobierno de Donald Trump para que, en el marco de la cooperación, informe de la venta y “rastreo” a los cárteles de la droga, pues resulta que allá sí reconocen los operativos que han instrumentado funcionarios de ambos países.
Fue Roberta Jacobson, exembajadora en México, quien sugirió las irregularidades de Genaro García al frente de la Secretaría de Seguridad. El expresidente Felipe Calderón, sintiéndose aludido, negó tener conocimiento de los programas conjuntos que consintieron con el vecino país. Rápido y Furioso fue un programa del Departamento de Justicia (DOJ), mediante la Agencia de Control de Bebidas Alcohólicas, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) del año 2009-2011, mediante el que introdujeron al país más de dos mil armas, que entregaron a los narcos por conducto de traficantes de Arizona, que “cooperaban” con la ATF, para ser rastreadas en su destino y, así, conocer las rutas de los cárteles para arrestar y judicializar a los detenidos. (Juan Carlos Sánchez Magallán, Excélsior)
El Presidente abordó el tema en un par de mañaneras y Marcelo Ebrard pidió a Washington entregar “toda la información” sobre el fracasado operativo. También preguntó si los más altos funcionarios del gobierno de Felipe Calderón Hinojosa estaban enterados o no sobre “Rápido y Furioso”.
Estamos ante un caso paradigmático porque, además de los 200 muertos (a la fecha deben ser muchos más), se involucra directamente a los dos gobiernos en el tráfico de suministros bélicos para los criminales. Es un cáncer primario carcomiendo a la sociedad mexicana. Establecer la verdad daría instrumentos a las víctimas para exigir justicia con mayores posibilidades de éxito y el gobierno mexicano tendría un asunto para meter el trasiego de armas en la opinión pública estadounidense, durante un año electoral.
El bufete Schütte & Delsol Gojon (sucesor del bufete Aguilar Zinser) refrendó su compromiso con este asunto, e hizo llegar al canciller Marcelo Ebrard un memorándum confidencial repleto de información. El titular de Relaciones Exteriores agradeció el envío. Falta la respuesta formal. Ni el gobierno ni la sociedad civil organizada (y vilipendiada) pueden solos con la inseguridad. Lo sensato es unirse en lo esencial para reconstruir la historia de las armas perdidas de “Rápido y Furioso”. Sería un buen aporte a la estrategia mexicana y repararía los puentes deteriorados. (Sergio Aguayo, Reforma, Opinión)
Tal vez sea hora de rediseñar el principal instrumento comunicacional del Presidente. La conferencia de prensa diaria le permitió a López Obrador, desde la época en que encabezó el Gobierno de la Ciudad de México, fijar agenda política y ganar espacio para su proyecto en distintos medios informativos. La desde entonces llamada mañanera resultó muy creativa y rompió moldes para dar a conocer desde el gobierno puntos de vista y acciones emprendidas.
La cuestión ahora es, me parece, revaluar la conferencia cotidiana, su dinámica, pertinencia y efectividad. Nadie tiene la capacidad comunicativa de Andrés Manuel López Obrador, ni en las filas de su administración y menos en las menguadas fuerzas opositoras. En la última campaña presidencial, con pocos recursos para posicionarse en la prensa tradicional, encontró formas de hacer llegar mensajes a la población que después eran replicados en las que denominó benditas redes sociales. La magra inversión lopezobradorista en prensa fue milagrosamente multiplicada gracias a ejercicios difusores realizados por una buena parte de la sociedad civil. (Carlos Martínez García, La Jornada, Opinión)
Fue mi último día en el IMSS. Llegué temprano a la oficina en Paseo de la Reforma, con la renuncia escrita. Era martes 21 de mayo, aniversario del natalicio del Presidente michoacano Lázaro Cárdenas. Desayuné con los miembros del Honorable Consejo Técnico (el gobierno del Seguro Social), testigos de mi adiós a una de las etapas más enriquecedoras de mi vida.
Algunos integrantes del Consejo habían sido presionados, desde las oficinas de la Secretaría de Hacienda, para aceptar una agenda de temas al margen del Director General: recortes financieros neoliberales que implicaban incluso no contratar más personal médico, un esquema de compras paralelo, entorpecer obra pública y aprobar nuevos delegados burocráticos, pero designados por los funcionarios hacendarios; en definitiva: control del patrimonio del IMSS. “No seré florero en el IMSS de decisiones tomadas fuera del IMSS”, leí en mi renuncia. A mi derecha escuchó esas palabras Hugo López-Gatell. (Germán Martínez, Reforma, Opinión)