No sólo ArcelorMittal está detrás del juego sucio en Lázaro Cárdenas. También actúa, en lo oscurito, un seudodirigente sindical que gusta de juntarse y fotografiarse con prominentes empresarios. (La Jornada, Contraportada)
PUEDE VERSE el vaso medio lleno o medio vacío. Más allá de la ya conocida retórica antimigrante de Donald Trump y su promesa de cerrar la frontera con México y seguir construyendo muros, su discurso ahora se centra en impedir la instalación de armadoras chinas en territorio mexicano.
ES DECIR, que su pleito es contra China y el pretexto es México, por lo que nuestro país no es el primer foco de sus dardos sino la potencia asiática.
PERO UN POTENCIAL conflicto comercial entre EU y China en el que nuestro país se quede como el convidado de piedra puede generar serios daños para la llegada de inversiones extranjeras y para la instalación o crecimiento de polos de desarrollo en varias entidades del país.
ESO SIN contar con que los autos de origen chino que se pretende hacer llegar a Estados Unidos, si no cruzan la frontera, podrían saturar el mercado mexicano y afectar a compañías automotrices estadounidenses, europeas, coreanas y japonesas que llevan años produciendo y vendiendo en México.
SERÁ interesante ver qué está planeando el equipo del próximo titular de la Secretaría de Economía, Marcelo Ebrard, si el candidato republicano vuelve a la Casa Blanca. Al menos el ex canciller ya tiene experiencia en eso de las trumpadas.
ANTE el pleito cantado entre Alejandro “Alito” Moreno y Manlio Fabio Beltrones muchos se preguntan qué pasará con la muy mermada fracción del PRI que tendrá sólo 16 integrantes en el próximo Senado.
HAY QUIENES aseguran que Beltrones busca armar un nuevo Grupo Plural, como el que existe ahora, y tratará de llevarse consigo a otros tricolores.
OTROS aseguran que, ante la posibilidad de ser expulsado del partido y de que nadie jale con él, el colmilludo político sonorense se arrimaría a la sombra naranja de Movimiento Ciudadano. ¿Será?
LO OCURRIDO ayer en Zapotlanejo con la megafuga de combustible que provocó la evacuación de 200 personas suena a un: te lo digo, Enrique (Alfaro), para que lo entiendan Martí (Batres) y Delfina (Gómez).
AL MENOS en Jalisco el derrame provocado por huachicoleros ocurrió en una zona poco poblada.
PERO SI algo similar se diera en el área de ductos perforados de Pemex en los límites entre la CDMX y el Edomex en los alrededores del AICM, las consecuencias serían mucho mayores y el riesgo de explosión se multiplicaría exponencialmente.
¿SERÁ que ahora sí las autoridades capitalinas, mexiquenses y federales pondrán manos a la obra? Es pregunta apremiante y solvente.
POR CIERTO, cuentan que en las oficinas de Pemex andan preguntando ¿cuál es el colmo de su director, Octavio Romero?
PUES QUE, cuando pida un café… se lo ofrezcan ¡con piquete! Es chiste, parezca lo que parezca. (Fray Bartolomé, Reforma, Opinión, p.8)
Senadores van ahuecando el ala
Nos cuentan que si bien la actual legislatura concluye hasta el 31 de agosto, por las instalaciones del Senado ya empezaron a llegar los nuevos inquilinos o senadores electos e incluso hay algunas presiones para que los actuales legisladores empiecen la mudanza lo más pronto posible con el fin de cambiar alfombras, pintar y remozar mobiliario. De hecho, en la inmensa mayoría de las 128 oficinas ya no hay personal, ni asesores, y sólo los coordinadores y quienes participan en la Comisión Permanente siguen asistiendo regularmente, además, claro, de los senadores que lograron la reelección en las urnas. Así que los que ya no tendrán curul en septiembre son cordialmente invitados a ir ahuecando el ala. Lo bueno es que la mayoría son morenistas y, de acuerdo con las enseñanzas de su líder, no tienen apego por lo material. ¿O sí?
En el Tribunal Electoral no parecen tener prisa para resolver las impugnaciones a la reelección del dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno. Pese a que esta semana el magistrado Reyes Rodríguez Mondragón hizo público su proyecto de resolución para votarse en sesión privada, nos comentan que no todos los magistrados han emitido sus votos, mientras los tiempos siguen corriendo y el plazo para presentar las fórmulas para renovar la dirigencia del tricolor vence este lunes. Mientras tanto, don Reyes recibió a Emilio Suárez Licona y Raybel Ballesteros en representación de Alito para escuchar sus alegatos sobre el tema.
La prueba PISA le servirá a Mario Delgado
Nos adelantan que la Secretaría de Educación Pública está a punto de anunciar los avances para asegurar que la Prueba Pisa se lleve a cabo en México durante 2025. Lo anterior a raíz de una resolución obtenida por la organización Educación con Rumbo con un amparo promovido para salvaguardar el derecho humano a la educación de los niños en México. La prueba PISA permitirá al próximo secretario de Educación Pública, Mario Delgado, contar con un diagnóstico objetivo del estado que guarda el sector y proponer los ajustes necesarios, lo cual, consideran los especialistas, es una oportunidad única de tender puentes con los expertos, tal como ha instruido a su equipo la virtual presidenta electa Claudia Sheinbaum. ¿La tomará?
Alistan bono por guardias nacionales caídos o lesionados en acción
Nos comentan que a dos meses de que concluya el sexenio, se alista un decreto para la entrega de un apoyo económico para aquellos integrantes de la Guardia Nacional con incapacidad por lesiones, así como para los dependientes económicos de los que hayan perdido la vida en tareas de vigilancia, custodia, investigación y de operación policial. Nos detallan que los montos varían dependiendo de cada caso, pero van desde los 8 mil a los 26 mil pesos. Este decreto se encuentra en revisión en la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria para su análisis, pero nos afirman que no tarda en publicarse en el Diario Oficial de la Federación. (El Universal, A2, p.2)
Que la ex legisladora y ex candidata al gobierno de Chihuahua Graciela Ortiz se quedará al frente del PRI durante el proceso interno para renovar la dirigencia, en el que, ¡faltaba más!, ya alzó la mano Alejandro Moreno, quien irá en fórmula otra vez con Carolina Viggiano. Entre los requisitos que el mismo Alito puso en la convocatoria destaca que haya una mujer en cada dupla participante, lo cual se cumple en el caso de la suya, y que uno de los dos contendientes sea “joven”… O les fallan las cuentas a ambos o se sienten jóvenes de corazón, porque sus edades (49 y 56) contradicen los 29 años que marca el Inegi para definir a ese grupo de población. En fin.
Que en la acera de enfrente, donde también libran su propia guerra, la Comisión Organizadora de la Elección de la próxima dirigencia del PAN se deslindó del sondeo telefónico realizado este viernes para buscar el relevo de Marko Cortés. El órgano partidista asegura que aún no aprueba ni el método, algo que surgirá, según sus estatutos, de una auscultación directa de los militantes o de una propuesta del Consejo Nacional. ¿De quién será entonces la mano que mueve las conciencias panistas?
Que siguiendo con el blanquiazul, la senadora Kenia López Rabadán no quiso presumir sin pruebas que es la más productiva de la 65 Legislatura, así que para evitar suspicacias acudió a ChatGPT. El oráculo digital confirmó que sus 50 iniciativas aprobadas en esa cámara la convierten en la bateadora número 1, así que para mantener estos niveles de popularidad cibernética se comprometió a mantener el ritmo en San Lázaro a partir de septiembre, donde ya la dan como coordinadora de bancada. ¿Será?
Que el jefe de Gobierno de Ciudad de México, Martí Batres, acudió a la plaza Giordano Bruno, situada en la colonia Juárez, donde en mayo pasado cientos de migrantes fueron “desalojados voluntariamente”, luego de permanecer meses en la zona, ante múltiples quejas de vecinos. El mandatario capitalino dio el banderazo a las obras de rehabilitación del lugar, que incluirá murales y juegos infantiles, según dijo el morenista, para la “reconstrucción del tejido social”. Anotado. (Milenio, Al Frente, p.2)
La institucionalización de la oficina presidencial ha sido un proceso accidentado y hoy vive su momento más bajo. El papel que desempeña esta instancia depende inexorablemente de los modos y formas de ejercicio del poder del presidente en turno. Una presidencia de perfil militante como la actual prescinde de toda mediación, sea la del gabinete o la de sus colaboradores inmediatos.
Son dos los aspectos que anticipan el término de esta forma de ejercer el poder, el perfil de la nueva presidenta y el entorno. Ambos apuntan a un mayor acento en el trato técnico de los asuntos públicos, sin desconocer que hay una voluntad mayoritaria e inequívoca hacia la continuidad. Para que este objetivo se concrete se requiere de un proceso de adaptación. Es necesario apreciar con nuevos ojos a la Presidencia.
El anuncio de quienes integrarán el gabinete y la oficina presidencial revelan un proceso de cambio. No es un punto de quiebre, más bien es un ejercicio de equilibrio que también anticipa que en un par de años habrá un ajuste de gabinete de acuerdo con las exigencias que imponga la realidad y también por la consolidación de la presidencia de Claudia Sheinbaum. La ruptura no está en el horizonte, aunque es evidente que sí una forma distinta de gobernar.
La inercia de un gabinete orientado a los resultados hace inevitable el fortalecimiento de la oficina presidencial. Así es porque si bien es cierto que el gobierno y la administración se dan a través del gabinete, la dirección política y la coordinación en función de las prioridades del proyecto político se generan en la Presidencia y precisamente para ello, es indispensable una manera institucional, práctica y probadamente eficaz para darle cohesión al equipo de gobierno y orientación al conjunto de las instituciones que la integran.
El entorno de inicio del gobierno es notoriamente distinto al de hace seis años, lo que significa no sólo un gabinete encausado a los resultados, también un ejercicio del poder presidencial consecuente a las necesidades que la realidad impone. Conciliar la política con una buena gestión de gobierno resultará indispensable, lo que anticipa la importancia de una nueva coordinación institucional como la que plantea la presidenta electa. (Liébano Sáenz, Milenio, Política, p. 2)
Otro paso de Alito
Y nos cuentan que no hay reclamo o argumento alguno que consiga disuadir a Alejandro Moreno de amarrarse a la silla del PRI, por lo que ayer, con la intención de anotarse al proceso interno que se diseñó para ese propósito, solicitó licencia para separarse de la presidencia. La respuesta de la Comisión Política Permanente, que le es afín, fue la de concedérsela. Esta misma semana, nos recuerdan, priistas críticos advirtieron que existe una cláusula en la convocatoria para el proceso interno, emitida por un órgano interno que también Alito controla, para que el camino a la dirigencia nacional sea más corto, y el cual se materializaría si sólo se anota una fórmula, que, anticiparon, seguramente será la conformada por el propio Moreno, y por la diputada Carolina Viggiano. “¡Vamos con todo, será por el bien del priismo!”, publicó ayer el priista. Así. ¿Qué tal?
Van por su lado
De cara al debate que, nos anticipan, será intenso en torno a la sobrerrepresentación, resulta que Movimiento Ciudadano jugará del lado de los que no quieren que Morena y aliados asuman más posiciones de las que, consideran, deben tener por el porcentaje de votación obtenido. Quien fuera coordinadora de la campaña presidencial de Jorge Máynez, Laura Ballesteros, recién dio cuenta de un mensaje que así lo perfila. “La vieja política inventó un fraude mediante la sobrerrepresentación electoral para tener más legisladores que votos. En MC no lo aceptamos y lucharemos para defender el voto de la gente. ¡Hay que despervertir el sistema electoral!”, señaló. Claramente, nos comentan, en este caso eso de “vieja política” se refiere al PRI, por lo que se entendería que la lucha por evitar una supermayoría de Morena en el Congreso tampoco significaría que vayan a ir a ese debate en bloque, más bien que esa lucha la darían por su lado. Pendientes.
Por una resolución de fondo
Y hablando de la sobrerrepresentación, nos piden no perder de vista la suma de pronunciamientos ya sea para que, por un lado, se haga una interpretación literal del artículo 54 constitucional, la cual terminaría favoreciendo a los partidos afines a la 4T, o para que, por otro, se haga una interpretación con más fondo en las que los partidos de oposición serían los beneficiados. Fueron varias agrupaciones de juristas las que pidieron a los consejeros del INE y magistrados del TEPJF realizar “una interpretación jurídica, histórica, teológica, garantista y sistemática” del referido precepto “que conduzca a una integración que refleje la pluralidad de la ciudadanía mexicana, respete los derechos de las minorías políticas y evite la sobrerrepresentación de la coalición mayoritaria. Entre los grupos que plantean lo anterior están el Consejo General de la Abogacía Mexicana, de Ricardo Ríos; la Barra Mexicana de Abogados, de Víctor Olea; la Anade, Colegio de Abogados, de Nuhad Ponce; y el Ilustre y Nacional Colegio de Abogados de México, de Arturo Pueblita. Ahí el dato.
Subiendo el tono
Y fue la Consejería Jurídica de la Presidencia la que subió el tono para confrontar el resolutivo emitido por magistrados electorales, quienes consideraron que el Presidente López Obrador incurrió en coacción del voto y uso indebido de programas sociales en un par de conferencias mañaneras. Y es que resulta que la referida oficina del Gobierno federal de plano calificó a los magistrados Luis Espíndola, Rubén Lara y Mónica Lozano de “pitonisos”, porque, a su juicio, no mostraron las pruebas que los condujeron a emitir su fallo. “Los magistrados electorales omiten sustentar, con elementos objetivos, cómo es que una simple expresión se traduce en la coacción a más de 35 millones de personas que votaron a favor de continuar la transformación de nuestro país”, señaló la Consejería. No le gustó nada, como se aprecia, el fallo. De manera que tras los raspones verbales, anunció que ya impugnó ante la Sala Superior del TEPJF. Uf.
Impactos aéreos
Tremendo impacto el que tuvo el fallo informático global que, por supuesto, pegó también en nuestro país. Fue en la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes donde ayer se aplicaron para tener un registro oportuno sobre las afectaciones reportadas en los distintos grupos aeroportuarios que operan en el país. Resulta que por la falla de Microsoft se tenían hasta ayer por la tarde 582 demoras y 75 cancelaciones de vuelos. El Grupo Aeroportuario del Pacífico con 274 de las primeras y 23 de las segundas. En tanto, el Grupo Aeroportuario Centro Norte reportó 64 retrasos y 19 cancelaciones. Mientras que Grupo Aeroportuario de Sureste registró 244 demoras y 33 cancelaciones. La dependencia a cargo de Jorge Nuño indicó que mantenía los protocolos de seguridad, en apoyo de las aerolíneas comerciales que se vieron afectadas.
Les vienen las multas
Y es en las oficinas administrativas de los partidos donde empezaron a tronarse los dedos, porque resulta que será el próximo lunes cuando el Consejo General del Instituto Nacional Electoral lleve a cabo la sesión en la que se les informarán las sanciones que se aplicará a cada uno de ellos por omisiones e inconsistencias en sus gastos de campaña. Lo anterior, se ha informado, derivado de los procesos de fiscalización de ingresos y egresos. Ayer, el órgano autónomo que encabeza Guadalupe Taddei notificó que llevó a cabo la revisión del origen, destino y aplicación de los recursos que cada partido recibió. Para ese fin contó con la participación de la Unidad Técnica de Fiscalización, auxiliar de la Comisión de Fiscalización. Por lo pronto, pendientes. (La Razón, La 2, p.2)
MILWAUKEE, Wisconsin.- La violencia, nunca. Siempre hay que denunciarla, venga de donde venga.
Es considerado uno de “los hispanos más influyentes de Estados Unidos” y es conductor del Noticiero Univision desde 1986. Ha ganado 9 premios Emmy y el prestigioso Maria Moors Cabot. Ha escrito 11 libros y su columna semanal la distribuye el New York Times Syndicate en todo el hemisferio. Estudió Comunicación en la Universidad Iberoamericana y una maestría en Relaciones Internacionales en la Universidad de Miami. Nació en Cd. de México y vive en Miami.
El atentado contra el expresidente Donald Trump refleja el gravísimo problema de la violencia en Estados Unidos. Estuvimos a milímetros de una tragedia mundial. Un fortuito movimiento de la cabeza del ahora candidato presidencial del Partido Republicano evitó lo que hubiera sido una imparable espiral de ataques y contraataques a menos de cuatro meses de las votaciones por la Casa Blanca.
Le deseo sinceramente al expresidente Trump una rápida recuperación. Las elecciones se ganan con votos e ideas, no con balas y francotiradores. Y la poderosa imagen de Trump, con la cara ensangrentada, levantando el puño y diciendo “peleen, peleen” con la bandera de Estados Unidos de fondo ha sobrepasado la de un “criminal convicto” -como decidió un jurado-, acusado de más de 90 cargos, que mintió impunemente en el último debate y que aún no reconoce su derrota en las elecciones del 2020.
Es muy posible que la historia recuerde a Trump por esa imagen con el puño levantado y no por la del fichaje de la policía en Atlanta en el 2023, donde lo acusan de tratar de cambiar los resultados de las elecciones presidenciales.
Pero el atentado destaca el grave problema de la violencia en Estados Unidos.
En las redes sociales, que a veces son una jungla, me han preguntado sobre por qué no he denunciado la violencia en Estados Unidos de la misma manera en que lo he hecho con México. Bueno, tengo otros datos. Me he pasado la última semana denunciando esa violencia, sobre todo a través de Univision (que, por cierto, no se ve tan fácilmente en otros países). Además, me parece que este es un mejor espacio para comparar la violencia entre los dos países y nadie sale bien parado.
Sí, Estados Unidos es un país muy violento y quienes vivimos aquí estamos aterrados de que un tirador se meta a una escuela, a un cine, a un evento político o a un lugar público y empiece a disparar con armamento de guerra. Vivo a solo unos minutos de la escuela de Parkland, en la Florida, donde asesinaron a 17 estudiantes y maestros en el 2018. Vivimos con la constante ansiedad de que algo así se pudiera repetir.
En Estados Unidos han asesinado a cuatro presidentes: Abraham Lincoln en 1865, James Garfield en 1881, William McKinley en 1901 y John F. Kennedy en 1963. Y el presidente Ronald Reagan fue atacado y herido el 30 de marzo de 1981 por John Hinckley. Ahora a esto hay que sumar el atentado contra Trump.
México también ha tenido su buena dosis de magnicidios. Pero mencionemos solo el asesinato de Luis Donaldo Colosio en 1994. Además, según The New York Times, la última campaña electoral en México fue violentísima: al menos 36 candidatos a puestos públicos fueron asesinados.
Dejando a un lado la cuestión política, en números totales México sigue siendo un país más violento que Estados Unidos. En el 2023 Estados Unidos reportó 18,854 asesinatos, según el Gun Violence Archive, y México 29,709 de acuerdo con cifras oficiales. Esto a pesar de que la población mexicana (130 millones de habitantes) es mucho menor que la de Estados Unidos (con 340 millones).
Me he pasado los últimos días aquí en Milwaukee cubriendo la convención nacional del Partido Republicano y las enormes repercusiones del atentado a Trump. A nivel personal, esto es un extraño círculo. La primera nota que me tocó cubrir como reportero fue el intento de asesinato a Ronald Reagan en 1981. Y ahora me ha tocado hacer lo mismo con Donald Trump. Uno podría concluir que muy poco ha cambiado en Estados Unidos en cuatro décadas.
Me temo días muy difíciles. La violencia surge cuando los caminos del diálogo aparecen cerrados. Y en una sociedad tan polarizada como la estadounidense, hay pocos espacios para conversar con los oponentes. Cada quien está en su trinchera. La ansiedad crece. Todo afuera de tu círculo más cercano parece sospechoso. Nadie tiende la mano y hay armas por todos lados. Estos son tiempos violentos. (Jorge Ramos Ávalos, Reforma, Opinión, p.8)
La vida privada de cualquiera deja de serlo cuando se da el primer paso para hacerla pública.
Puede ocurrir de manera voluntaria, accidental o irreflexiva, pero el caso es que una vez que sucede difícilmente se puede reclamar esa privacidad.
Al fin y al cabo, cada uno hace de su vida un papalote.
Viene al caso porque esta semana la Dra. Beatriz Gutiérrez Müeller, esposa del presidente de México, dijo en un mensaje en redes que los ciclos se cierran.
Fue en el contexto de anunciar la publicación de su nuevo libro “Feminismo silencioso” (Planeta), que será presentado en las próximas semanas: “Haciendo una línea cronológica en esta tarea de apoyar a mi esposo, estamos a punto de decirles adiós”.
La misma narrativa de su esposo, el Presidente, quien un día sí y otro también nos asegura en la mañana que, una vez concluido su mandato, él se retira y se va a “La Chingada”, su finca de Palenque, Chiapas. Que se jubila y no volverá a participar en política. Tanto insiste en el tema que nos hace dudar que sea cierto. Aquí mismo he dicho, parafraseándolo, que ando buscando al tonto que se lo crea.
También le he expresado mi sorpresa de que Andrés Manuel López Obrador haya dicho que, en su retiro, se irá a vivir solo, como ermitaño, y que verá a su esposa y su hijo cuando venga a la Ciudad de México. O sea, cada quien por su lado.
Doña Beatriz, nuestra NO primera dama, publicó en Instagram: “Él, ya ha anunciado muchas veces que se va a retirar a un lugar que le gusta, va a estar tranquilo y pues yo tengo que continuar. Tenemos un hijo chico, hay todavía que apoyarlo mucho y seguir la vida, así es, los ciclos se cierran, comienzan otros, continúan otros, como el de la maternidad y en este cierre preparado y reflexivo me aboqué a escribir, para dejar un tipo de testimonio sobre que estuve y estoy pensando desde este inicio en 2018 a la fecha y a esas reflexiones que se han convertido en un libro”.
Los ciclos se cierran, dijo la Dra. Gutiérrez Müeller.
Es claro, termina el gobierno de su esposo, que finalmente lo alcanzó después de décadas de buscarlo, pero ahora hace reflexiones frente “a unas ganas de responderme cuestiones no del todo comprendidas y un cierre, un epílogo de un ciclo que yo también termino”.
En la Mañanera, el presidente felicitó a su esposa y para halagarla, supongo, le dijo que es “ñoña” que, según el Diccionario de la RAE “viene del latín nonnus, ‘anciano’. Como adjetivo, dicho de una cosa: sosa, de poca sustancia. De una persona: sumamente apocada y de corto ingenio. Como adjetivo en desuso: caduco, chocho”.
Seguro no quiso ser despectivo sino referirla como muy dedicada a sus deberes y estudiosa.
Dicho esto, hasta donde se recuerde, no ha habido tanto afán por despedirse. Y más en el mundillo de la política donde las emociones son poco transparentes. (El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse).
A veces parece que ese apego al poder en el que tanto se insiste que no se debe tener solamente se aplica, como la voluntad de Dios, en los bueyes de mi compadre, no en la yunta propia.
Monitor republicano
Cada cierto tiempo, según lo necesite, el Presidente arremete contra los medios de comunicación. Esta semana no fue la excepción. Prácticamente sacó el tema de la nada. ¿será que conforme se acerca el final también se quiere ocupar de dejar su huella en la prensa?
¿No que la prensa se regula con la prensa? También en eso pasaría a la historia. (Amador Narcia, El Universal, Nación, p.7)
Nuestras reglas democráticas están a prueba y con éstas los árbitros y los jueces electorales responsables de su aplicación y cumplimiento en el juego por la disputa del poder. Tareas que implican validar y sancionar. Nos referimos a la fiscalización de los gastos de campaña, nunca exentos de ocultamientos; a la calificación del relevo electoral de la Presidencia, y al reparto de las 200 curules plurinominales sin caer en una sobrerrepresentación que distorsionaría la voluntad depositada en las urnas.
Toca además a los árbitros y jueces electorales resolver los conflictos internos en los partidos: una eventual reelección de Alejandro Moreno en el PRI; la paridad en el cambio de dirigencias y en la asignación de escaños en el Congreso. El debate de fondo es cómo garantizar los derechos de las minorías y de los ciudadanos; la pluralidad democrática y la definición constitucional de que los partidos son entes de interés público y no franquicias de caciques.
Son 17 mexicanas y mexicanos que se convirtieron en consejeros y magistrados electorales con el aval del Congreso en cumplimiento del Artículo 41 de la Constitución: los integrantes del Instituto Nacional Electoral (INE) fueron designados por la Cámara de Diputados y los magistrados del Tribunal Electoral (TEPJF) por el Senado, con base en ternas que antes calificó la Suprema Corte de Justicia (SCJN). Se trata de 11 consejeros electorales: Guadalupe Taddei, presidenta, y Jaime Rivera, Dania Ravel, Claudia Zavala, Carla Humphrey, Uuc-Kib Espadas, Martín Faz, Norma de la Cruz, Rita Bell López, Arturo Castillo y Jorge Montaño.
Y, por ahora, de cinco magistrados de la Sala Superior del TEPJF: Mónica Soto Fragoso, presidenta y Felipe Fuentes Barrera, Felipe de la Mata Pizaña, Janine Otálora y Reyes Rodríguez Mondragón. Legalmente deberían ser siete.
A los cinco se sumará Claudia Valle Aguilasocho, presidenta de la Sala Regional de Monterrey, completándo así el quórum para la calificación presidencial. Los magistrados de la Sala Superior estaban obligados a resolver esa incorporación temporal para dar cumplimiento a la ley vigente que exige que sean seis los jueces que validen el relevo presidencial.
Es importante recordar que la designación de Claudia Valle ocurre ante la omisión del Senado que debía haber cubierto, hace 20 meses, las dos vacantes del Tribunal, pendientes desde noviembre de 2022. Vale aquí el paréntesis de que, debido a la fobia del presidente López Obrador hacia las instituciones electorales y el Poder Judicial, son 50 las magistraturas electorales faltantes, sobre todo en los estados.
Por ese antecedente, resulta significativo que el anuncio de la sexta pasajera a la Sala Superior, este jueves, se considerara un buen augurio por la trayectoria y las sentencias de la magistrada Claudia Valle. Contamos entonces con 17 mujeres y hombres que saben de qué está hecha la voluntad de las y los ciudadanos que fueron a las urnas el 2 de junio y que son expertos en diseñar soluciones frente a denuncias y quejas de ciudadanos, militantes y actores políticos que consideran vulnerados sus derechos.
Cotidianamente, estos consejeros y magistrados solventan dilemas que entrañan peticiones, presiones y chantajes de dueños y gerentes de nuestros maltrechos partidos; y de legisladores, alcaldes, gobernadores y presidentes de la República. Vistos desde los orígenes del IFE y el TRIFE como correas de transmisión de las dirigencias partidistas, porque fueron apuntalados en el Congreso como sus cuotas, nuestros consejeros y jueces electorales tienen ahora en sus manos el futuro de la democracia mexicana.
Y si bien la coacción desde el Poder Ejecutivo no es novedad, el caso actual es diferente porque los actos intimidatorios provienen del Presidente que, sin consecuencias mayores, logró violentar varias de las reglas del juego electoral. Apenas este miércoles la Sala Superior del Tribunal confirmó que el presidente López Obrador difundió propaganda gubernamental, incurrió en uso indebido de recursos públicos, buscó influir en el electorado e incumplió con el principio constitucional de imparcialidad.
La lista de las transgresiones a una legislación que el mismo mandatario impulsó en 2007 es larga y se espera que la calificación presidencial contenga un cualitativo registro en el documento que, en las próximas semanas, dejará para la historia esa Sala Superior. ¿Serán leales a su encomienda los consejeros y magistrados electorales que, bien lo saben, se salvaron en 2023 de la guillotina que les pasaría el fallido plan B electoral de López Obrador, gracias a las movilizaciones ciudadanas de la marea rosa?
¿O comenzarán a soñar con ser parte de los hipotéticos 10 candidatos a las futuras vacantes de la Suprema Corte que López Obrador y Morena proponen renovar en las urnas en 2025?
Y no son menores las quejas por agandalle que deberán solventar en las próximas semanas los consejeros del INE: las de los priistas contra el cambio de los estatutos partidistas y las de cuatro partidos de oposición que aseguran que el reparto de curules anunciado por el gobierno representaría una sobrerrepresentación de 20 por ciento. ¿Respetarán los consejeros y, en su caso los magistrados electorales, la voluntad de 46 por ciento de los ciudadanos que no votaron por la coalición oficialista?
Nuestra convivencia democrática depende de esos 17 votos de árbitros y jueces electorales, responsables de pacificar los conflictos de una transición sexenal inédita, bajo la mirada de un presidente carismático sí, popular, sin duda, pero también dispuesto a retirarse de Palacio Nacional con el trofeo de haber enterrado la pluralidad que hoy está bajo fuego.
Por eso vale la pregunta: ¿cuidarán los consejeros y magistrados electorales las reglas que garantizan nuestra división de Poderes o prescindirán de éstas, resignados a la demolición de lo que sus detractores llaman el viejo régimen, incluyendo al INE y al TEPJF? (Ivonne Melgar, Excélsior, Nacional, p.9)
Ayer, el mundo entero experimentó un tremendo vistazo a un futuro que muchos temían, pero pocos creían inminente. El colapso masivo de sistemas digitales tras un fallo en una actualización de Microsoft no sólo paralizó empresas y gobiernos en todo el planeta, sino que también nos recordó cuán frágil es la infraestructura digital sobre la que hemos construido nuestra sociedad moderna.
Este episodio de caos cibernético evoca imágenes de las distopías tecnológicas que el cine y la literatura han imaginado durante décadas. Películas como Matrix o series como Black Mirror y Years and Years han explorado los peligros de una dependencia excesiva de la tecnología, sobre todo cuando no está acompañada de un “plan B” ante su virtual fallo o colapso. Y es que la realidad de ayer emuló a la ficción, demostrando que no necesitamos una inteligencia artificial malévola para sumir al mundo en el caos; basta con un error en el código de uno de los gigantes tecnológicos.
El incidente pone de manifiesto varias verdades incómodas: una vulnerabilidad sistémica y nuestra dependencia de un puñado de empresas tecnológicas que puede crear puntos únicos de fallo con potenciales repercusiones globales.
También hay que poner potencial atención a la interconexión de sistemas que, aunque eficiente, amplifica el riesgo de fallos en cascada. Y si a ello se suma la falta de preparación de muchísimas organizaciones que carecen de planes de contingencia adecuados para escenarios de fallo tecnológico masivo, los resultados pueden ser catastróficos. Y por supuesto que no podemos dejar de lado el reconocimiento de que la brecha digital en el mundo sigue siendo crítica: este incidente resalta las disparidades entre quienes pueden adaptarse rápidamente a tales disrupciones y quienes quedan completamente paralizados.
Ante este panorama es imperativo que empresas, gobiernos y ciudadanos tomen medidas preventivas.
Para las empresas: diversificar proveedores tecnológicos para reducir la dependencia de un solo sistema. Implementar y probar regularmente planes de continuidad de negocio que incluyan escenarios de fallo tecnológico. Invertir en formación de personal para responder a crisis tecnológicas. Mantener copias de seguridad offline y sistemas analógicos de respaldo para funciones críticas.
Para los gobiernos: desarrollar estrategias de resiliencia digital nacional. Fomentar la diversidad tecnológica en infraestructuras críticas. Implementar regulaciones que exijan a las grandes empresas tecnológicas mayores medidas de seguridad y planes de contingencia. Invertir en educación tecnológica y alfabetización digital para toda la población.
Para los ciudadanos: mantener habilidades analógicas y no depender exclusivamente de soluciones digitales. Diversificar el uso de plataformas y servicios para reducir la dependencia de un solo proveedor. Mantenerse informados sobre seguridad digital y buenas prácticas en el uso de tecnología. Tener planes de contingencia personales para situaciones de fallo tecnológico (por ejemplo, tener efectivo disponible, conocer rutas alternativas, etc.).
Este incidente debe servir como una llamada de atención. La tecnología ha traído innumerables beneficios a nuestras vidas, pero también ha creado nuevas vulnerabilidades. La solución no es abandonar el progreso digital, sino también abordarlo con mayor prudencia y preparación.
Es absolutamente crucial que, como sociedad, iniciemos un diálogo serio sobre cómo construir sistemas más resilientes y diversificados. Necesitamos un enfoque que equilibre la innovación con la seguridad, la eficiencia con la redundancia y la conveniencia con la precaución.
El episodio de ayer nos recuerda que, en la era digital, la estabilidad global puede ser tan frágil como una línea de código. Es nuestra responsabilidad colectiva asegurarnos de que nuestro futuro digital sea no sólo brillante, sino también robusto y resistente a los inevitables fallos que vendrán.
Que el de ayer sea simplemente un microsoponcio que sirva para ponernos en forma, hacer todos los ejercicios necesarios, la dieta virtual requerida y balanceada así como las constantes revisiones de nuestra salud e higiene digital para cuidar nuestro sistema global. (Yuriria Sierra, Excélsior, Nacional, p.12)
Nadie podrá regatearle al presidente Andrés Manuel López Obrador su tenacidad y trabajo para lograr llegar a la Presidencia de la República después de tres intentos por la vía pacífica.
En su libro Gracias, Andrés Manuel reconoce su paso por el PRI, del que fue dirigente estatal en su natal Tabasco, instituto al que intentó reformar aperturando la participación de las bases en las decisiones para elegir alcaldes y otros cargos de elección popular. Su propuesta no prosperó, lo que lo llevó a renunciar, no obstante reconoce su admiración por Carlos Madrazo, quien fuera dirigente nacional del tricolor.
Nadie podrá regatearle tampoco al Presidente haber denunciado el fraude más grande que hemos padecido los mexicanos, como lo fue el Fobaproa para rescatar a los banqueros, y que los mexicanos seguimos pagando hasta hoy día.
Hay quienes podrán tener coincidencias y diferencias con él, señalando que no cumplió con las expectativas en materia de salud, o que la política en materia de seguridad pública no alcanzó las metas ofrecidas de disminuir los delitos en un 50 por ciento. Tal vez tengan razón. Pero lo que también es cierto es que AMLO entrega un país sano por cuanto a la inversión nacional y extranjera se refiere, y lo más importante, con una disminución del 10 por ciento de la pobreza extrema en nuestro país.
Hoy somos otro México. Ya no son los grandes empresarios, muchos de ellos fatuos, o algunos medios de comunicación que se sentían con un enorme poder y que imponen la agenda política nacional, y eso es de celebrarse en verdad. Hacía falta un presidente con los suficientes pantalones para no dejarse presionar por estos actores que tanto medraron con el presupuesto. Recordemos también que en este gobierno los grandes consorcios perdieron privilegios y pagan impuestos.
AMLO se ha preocupado por los más pobres de México, por el México profundo y miró hacia el sureste como ningún presidente lo había hecho. Su formación en las comunidades indígenas de la Chontalpa, su formación en ciencias políticas de la UNAM, su origen provinciano le permitieron una formación de un auténtico líder social que no es lo mismo que ser dirigente.
La recuperación del poder adquisitivo del salario mínimo también debe reconocerse, porque se traduce en una mejoría en el bolsillo y por ende en la calidad de vida de las personas.
Como lo narra en su libro, él no se la pasaba tomando café o comiendo con otros políticos o periodistas, sino involucrándose en las luchas de los trabajadores y los campesinos, conociendo personalmente a la mayor parte de sus líderes.
Sirva esta reflexión para que muchos de los seguidores de Morena y sus aliados entiendan el ideario político de AMLO y no sigan apostando desde una hamaca a la marca “Morena” para ganar una elección porque todo tiene fecha de caducidad.
Los programas sociales que hoy hereda tendrán que perfeccionarse por la nueva administración que encabezará la doctora Claudia Sheinbaum Pardo para generar fuentes de empleo siguiendo el modelo de Dinamarca.
AMLO puede decir hoy con mucho orgullo: misión cumplida. Habrá un antes y un después de su administración, que luchó por disminuir la corrupción, heredó obras de gran calado en nuestro país, implementó las reformas necesarias para ayudar a los más desvalidos, evitó la confrontación estéril con los grupos delincuenciales, pero sobre todo estableció las bases de un México diferente donde todos tengamos cabida, donde las diferencias sociales sean menos ofensivas y donde la noble actividad de la política sea eso, la oportunidad de servirle a los demás y no de servirse a uno mismo. (Ángel Aguirre Rivero, Milenio, Al Frente, p.3)
El catastrofismo fascina a los humanos: ¿no existen acaso sectas religiosas cimentadas en la estremecedora advertencia de que el mundo se va a acabar? En esas congregaciones ocurre, a cada rato, que el profeta de turno fija en el calendario la fecha precisa en que llegará el día del Juicio Final, con todo y ángeles caídos y acompañamiento de trompetas.
Pero, ¿qué pasa? Pues, miren, sonadas en el reloj las primeras horas del apocalipsis, resulta que aquí sigue todo igual, que los taxistas siguen buscando clientela en las calles, que en los changarros donde ponen pestañas postizas siguen esperando la llegada de las clientas y, entre otros sucesos menores de la anodina cotidianidad que sobrellevamos los humanos, que el horario de llegada al laburo (así le dicen en la Argentina al jale, o sea, al trabajo) necesita ser oficializado en una máquina, como cada día del Señor.
Más allá de nuestro oscuro encantamiento con el fin de todas las cosas y su paralela explotación en algunas religiones menores, en estos momentos podríamos avisar, para regocijo de los agoreros del desastre, que en el horizonte de la nación mexicana comienzan a dibujarse muy ominosas señales: para empezar, va a reinar Trump en los Estados Unidos. Y, en estos pagos, a la futura Presidenta de Estados Unidos Mexicanos se le va a poner muy, muy complicado el tema de la gobernabilidad, siendo que no recibe la mejor de las herencias y que los sectores más rabiosos de Morena están al acecho.
Comencemos con lo del vecino país: The Donald pretende emprender una deportación masiva de personas que se encuentran en situación irregular allá. Estamos hablando, en lo que toca a los ilegales de nacionalidad mexicana, de cientos de miles o de millones de seres humanos,
Imaginen ustedes lo que será esa colosal expulsión de compatriotas —recibirlos aquí y, sobre todo, encontrarles un lugar para que rehagan sus vidas— siendo, encima, que los dineros que aportaban a la economía nacional se habían vuelto un timbre de orgullo para el régimen, uno de los inmarcesibles logros de doña 4T.
Hay más, por cortesía del futuro inquilino de la Casa Blanca: barreras a la exportación de manufacturas y productos mexicanos, multas, castigos, restricciones…
A nuestra próxima Presidenta le tocará lidiar con aquel sujeto, desde luego, pero la cuestión doméstica le resultará también colosalmente complicada en el apartado de los presupuestos, del manejo de las finanzas públicas y de los subsidios otorgados alegremente a tantos y tantos grupos sociales.
Va a faltar dinero, el ingrediente para que todo funcione, digamos, como en Dinamarca. Y la futura mandataria deberá afrontar muchos frentes abiertos, así como calamidades que no se habían perfilado en el paisaje pero que están ahí. Realidades, qué caray, tan presentes como el hecho de que México es un país muy complicado de gobernar… (Román Revueltas Retes, Milenio, Política, p.11)